Los principios de ser totalmente leal a Dios

1. Tu corazón debe ser capaz de ser totalmente leal a Dios, con una dedicación de por vida para entregarte a Dios; no debes hacer planes para tu propio futuro, sino que sólo debes vivir para llevar a cabo la voluntad de Dios;

2. Debes ser totalmente leal a las comisiones de Dios, ser responsable a Dios en el desempeño de tus deberes, no ser descuidado en el trabajo y ser capaz de pagar el precio y de dar testimonio para satisfacer a Dios;

3. Debes ser totalmente leal a las declaraciones de Dios, no adorar a ninguna persona en tu corazón, deferir a las palabras de Dios en todas las cosas y no admirar al hombre, confiar en el hombre ni ser restringido por el hombre;

4. Debes obedecer absolutamente las orquestaciones y arreglos de Dios; en tanto que surja de Dios, entonces debes obedecerlo con determinación y ser como Pedro: obediente hasta la muerte sin queja.

Las palabras relevantes de Dios:

Puedes consagrar tu corazón y tu cuerpo y todo tu amor verdadero a Dios, ponerlos delante de Dios, serle completamente obediente y ser absolutamente considerado con Su voluntad. No para la carne, no para la familia y no para tus deseos personales, sino para los intereses de la casa de Dios. En todo lo que puedas toma la palabra de Dios como el principio, como el fundamento. De esa manera, todas tus intenciones, todas tus perspectivas estarán en el lugar correcto y serás alguien que Dios elogia delante de Él.

de ‘Las personas que pueden ser absolutamente obedientes a la practicidad de Dios son quienes aman verdaderamente a Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

Los que sirven a Dios deben ser íntimos con Él; deberían ser amados por Dios y que puedan tener lealtad absoluta hacia Él. Independientemente de si actúas a espaldas de las personas, o delante de ellas, eres capaz de obtener el gozo de Dios delante de Él, de mantenerte firme delante de Él, e independientemente de cómo te traten otras personas, siempre caminarás por tu propia senda, y consideras la responsabilidad de Dios. Sólo así se es un íntimo de Dios. Que los íntimos de Dios sean capaces de servirle directamente se debe a que se les ha dado Su gran comisión y Su carga, a que son capaces de tomar el corazón de Dios como suyo, y la carga de Dios como suya, y no analizan si ganan o pierden perspectiva: incluso cuando no tengan expectativas ni obtengan nada, siempre creerán en Dios con un corazón amoroso. Por tanto, este tipo de persona es un íntimo de Dios; asimismo, son también Sus confidentes; sólo estos podrían compartir Su inquietud, y Sus necesidades, y aunque su carne es dolorosa y débil, son capaces de soportar el dolor y abandonar lo que aman para satisfacer a Dios. Él da más cargas a esas personas, y lo que Él hará se expresa por medio de ellas.

de ‘Cómo servir en armonía con la voluntad de Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

Pedro vio que no había hecho nada por Jesús y recordó su promesa anterior de dar su vida por Dios. Y de esta manera, ya no se quejó y sus oraciones después prosperaron mucho mejor. Oró diciendo: “¡Señor Jesucristo! Una vez te dejé y Tú también una vez me dejaste. Hemos pasado tiempo separados y tiempo juntos en compañía. Sin embargo, me amas más que a todo lo demás. En repetidas ocasiones me he rebelado en contra tuya y en repetidas ocasiones te he afligido. ¿Cómo puedo olvidar tales cosas? Siempre tengo en mente la obra que has hecho en mí y lo que me has confiado, nunca lo olvido. Con la obra que has hecho en mí, he hecho mi mejor esfuerzo. Sabes lo que puedo hacer y también sabes qué papel puedo desempeñar. Tu deseo es mi orden y voy a dedicarte todo lo que tengo. Sólo Tú sabes lo que puedo hacer por Ti. Aunque Satanás me hizo tan insensato y me rebelé contra Ti, creo que Tú no te acuerdas de mí por esas transgresiones, que Tú no me tratas basándote en ellas. Deseo dedicarte toda mi vida. No pido nada y tampoco tengo otras esperanzas o planes; sólo deseo actuar de acuerdo a Tu designio y hacer Tu voluntad. Beberé de Tu amarga copa y estoy a Tus órdenes”.

de ‘Cómo Pedro llegó a conocer a Jesús’ en “La Palabra manifestada en carne”

¡Cómo tratas la comisión de Dios es un asunto muy serio! Si no puedes llevar a cabo lo que Dios te confía, no eres apto para vivir en la presencia de Dios y deberías ser castigado. Es la ley del Cielo y el principio de la tierra para el hombre realizar lo que Dios le confía; esta es la responsabilidad más elevada del hombre, tan importante como su vida. Si no te tomas en serio la comisión de Dios, lo estás traicionando de la forma más grave; esto es más doloroso que lo que hizo Judas y merece maldición. Así pues, Dios comisiona al hombre: esto es una exaltación y un favor especial de Dios, una cosa muy gloriosa. Todo lo demás puede abandonarse; aunque se tenga que sacrificar la propia vida debe seguir cumpliendo la comisión de Dios. Hay aún más verdad que buscar aquí.

de ‘Cómo conocer la naturaleza del hombre’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

Si te sientes contento de ser alguien que es un hacedor de servicio en la casa de Dios, trabajando de forma diligente y concienzudamente en la oscuridad, siempre dando y nunca quitando, entonces Yo te digo que eres un santo leal, porque no buscas ninguna recompensa y estás simplemente siendo un hombre honesto. Si estás dispuesto a ser franco, si estás dispuesto a gastarte al máximo, si eres capaz de sacrificar tu vida por Dios y ser Su testigo, si eres honesto hasta el punto en que sólo sabes satisfacer a Dios y no considerarte o tomar las cosas para ti mismo, entonces Yo digo que este tipo de persona es la que se alimenta en la luz y vivirá para siempre en el reino.

de ‘Tres advertencias’ en “La Palabra manifestada en carne”

Debéis hacer vuestro deber a lo mejor de vuestra capacidad, con corazones francos e íntegros y estar dispuestos a hacer lo que sea necesario. Como habéis dicho, cuando llegue el día, Dios no va a tratar mal a nadie que haya sufrido o pagado un precio por Él. Merece la pena aferrarse a este tipo de convicción, y no deberíais olvidaros nunca de ella. Sólo así puedo dar tranquilidad a Mi mente respecto a vosotros. De otro modo, nunca podré hacerlo, y seréis para siempre objetos de Mi aversión. Si todos vosotros podéis seguir vuestra conciencia y entregarlo todo por Mí, no escatimar esfuerzo por Mi obra y dedicar una vida entera de esfuerzo a la obra de Mi evangelio, ¿no saltará Mi corazón a menudo de gozo por vosotros? ¿No seré Yo capaz de dar completa tranquilidad a Mi mente en lo que os concierne a vosotros?

de ‘Acerca del destino’ en “La Palabra manifestada en carne”

Sólo espero que no desperdiciéis Mis penosos esfuerzos y, además, que podáis comprender todo el cuidado y la atención que he dedicado, tratando Mis palabras como el fundamento de cómo os comportáis como un ser humano. Ya sean palabras que estéis dispuestos a escuchar o no, ya sean palabras que os guste aceptar o que aceptéis incómodamente, las debéis tomar con seriedad. De lo contrario, vuestros caracteres y comportamientos despreocupados e indiferentes realmente me molestarán y, más aún, me repugnarán. Espero mucho que todos vosotros podáis leer Mis palabras una y otra vez —miles de veces— e incluso saberlas de memoria. Sólo de esa manera no podéis fallar a Mis expectativas de vosotros. Sin embargo, ninguno de vosotros estáis viviendo así ahora. Por el contrario, todos vosotros estáis inmersos en una vida depravada de comer y beber hasta reventar, y ninguno de vosotros usáis Mis palabras para enriquecer vuestros corazones y almas. Esta es la razón por la que he concluido que la verdadera cara de la humanidad es una que siempre me traicionará y nadie puede ser absolutamente fiel a Mis palabras.

de ‘Un problema muy serio: la traición (1)’ en “La Palabra manifestada en carne”

Dios exige el amor singular del hombre y Él requiere que el hombre se llene de Sus palabras y de su amor por Él. Vivir dentro de las palabras de Dios, descubrir lo que el hombre debe buscar desde dentro de Sus palabras, amar a Dios como resultado de Sus palabras, corretear y vivir como resultado de las palabras de Dios, son cosas que el hombre debería lograr. Todo debe edificarse sobre las palabras de Dios y sólo entonces será capaz el hombre de cumplir las exigencias de Dios. Si el hombre no está equipado con las palabras de Dios, no es más que un gusano poseído por Satanás. Sopésalo en tu propio corazón, ¿cuántas palabras se han arraigado en tu interior? ¿En qué cosas vives conforme a las palabras de Dios? ¿En qué cosas no has estado viviendo de acuerdo con las palabras de Dios? Si las palabras de Dios no se han adueñado de ti del todo, ¿hasta qué punto se han adueñado ellas de ti? En tu vida cotidiana, ¿te está controlando Satanás o te guían las palabras de Dios? ¿Se inician tus oraciones a partir de las palabras de Dios? ¿Saliste de tus estados negativos debido al esclarecimiento de las palabras de Dios? Tomar las palabras de Dios como fundamento de su existencia, es aquello en lo que deberían todos entrar.

de ‘Escapa de la influencia de las tinieblas y Dios te ganará’ en “La Palabra manifestada en carne”

8. Las personas que creen en Dios deberían obedecerle y adorarle. No deberías exaltar o admirar a ninguna persona; no deberías dar el primer lugar a Dios, el segundo a las personas que admiras, y el tercero a ti. Ninguna persona debería tener un lugar en tu corazón, y no deberías considerar a las personas —particularmente las que veneras— a la par con Dios, como Sus iguales. Esto es intolerable para Él.

de ‘Los diez decretos administrativos que el pueblo escogido de Dios debe obedecer en la Era del Reino’ en “La Palabra manifestada en carne”

Puedes decir que has sido conquistado, pero ¿puedes obedecer hasta la muerte? Debes ser capaz de seguir hasta el mismo final independientemente de si hay algunas perspectivas, y no debes perder la fe en Dios independientemente del entorno. En última instancia, debes lograr dos aspectos del testimonio: el testimonio de Job —la obediencia hasta la muerte— y el de Pedro —el amor supremo a Dios—. En un aspecto, debes ser como Job: no tenía posesiones materiales, y estaba agobiado por el dolor de la carne, pero no abandonó el nombre de Jehová. Este fue el testimonio de Job. Pedro fue capaz de amar a Dios hasta la muerte. Cuando murió —cuando lo pusieron en la cruz— seguía amando a Dios; no pensó en sus propias perspectivas de futuro ni buscó esperanzas gloriosas o pensamientos extravagantes, y sólo buscó amar a Dios y obedecer todas Sus disposiciones. Así es el estándar que debes lograr antes de que se pueda considerar que has dado testimonio, antes de pasar a ser alguien que ha sido perfeccionado tras haber sido conquistado.

de ‘La verdad interna de la obra de conquista (2)’ en “La Palabra manifestada en carne”

Hoy, aunque no seas un obrero, debes ser capaz de cumplir con el deber de una criatura de Dios y buscar someterte a todas Sus orquestaciones. Debes ser capaz de obedecer lo que Dios dice y experimentar toda forma de tribulaciones y refinamiento; y aun siendo débil, en tu corazón debes seguir siendo capaz de amar a Dios. Las personas que asumen la responsabilidad de su propia vida están dispuestas a cumplir con el deber de una criatura de Dios y el punto de vista de esas personas respecto a la búsqueda es el correcto. Estas son las personas que Dios necesita.

de ‘El éxito o el fracaso dependen de la senda que el hombre camine’ en “La Palabra manifestada en carne”

En su creencia en Dios, Pedro buscó satisfacerle en todas las cosas y obedecer todo lo que viniera de Él. Sin la más mínima queja, fue capaz de aceptar el castigo y el juicio, así como el refinamiento, la tribulación y las carencias en su vida, nada de lo cual pudo alterar su amor a Dios. ¿No es este el máximo amor a Dios? ¿No es esto el cumplimiento del deber de una criatura de Dios? Castigo, juicio, tribulación; eres capaz de lograr la obediencia hasta la muerte y esto es lo que debe conseguir una criatura de Dios, esta es la pureza del amor a Dios. Si el hombre puede conseguir un tanto así, es una criatura de Dios calificada y no hay nada que satisfaga más el deseo del Creador.

de ‘El éxito o el fracaso dependen de la senda que el hombre camine’ en “La Palabra manifestada en carne”

Independientemente de lo que Dios te pida, sólo debes darle todo tu ser. Con suerte, serás capaz de mostrar tu lealtad a Dios ante Él al final, y mientras puedas ver la sonrisa de Dios, satisfecho en Su trono, aunque sea el momento de tu muerte, deberías ser capaz de reír y sonreír cuando se cierren tus ojos. Debes cumplir tu obligación final por Dios durante tu tiempo en la tierra. En el pasado, Pedro fue crucificado boca abajo por Dios; sin embargo, deberías satisfacer a Dios al final y agotar toda tu energía por Él. ¿Qué puede hacer una criatura por Dios? Por tanto, deberías entregarte a la misericordia de Dios más pronto que tarde. Mientras Él esté feliz y complacido, permítele hacer lo que quiera. ¿Qué derecho tienen los hombres de quejarse?

de ‘Interpretación de la cuadragésima primera declaración’ en “La Palabra manifestada en carne”

Comunión del hombre:

Ser fiel a Dios principalmente significa que el corazón de un hombre ha regresado a Dios con verdadera fe en Dios. Tiene una visión en su corazón y es un hombre de gran ambición. Puede dedicar su vida a Dios y gastarse para Dios sin planear para su futuro. No deja una senda para sí mismo. Vive como un hombre para Dios al ofrecer todo su ser para la expansión del reino de Dios. Su corazón es absolutamente fiel a Dios. Existen tres testimonios principales para ser fieles a Dios:

En primer lugar, ser absolutamente fiel a la encomienda de Dios. Ser responsable ante Dios al cumplir con tu deber. Hacer cualquier cosa por Dios sin salir del paso. Aferrarse a la verdad para la petición final de Dios. Mantenerse firme y pagar cualquier precio para dar testimonio con el fin de satisfacer a Dios.

Segundo, ser absolutamente fiel a la palabra de Dios. Prestar atención a tu propia transformación de carácter en tu búsqueda de la verdad. Considerar seriamente cada requerimiento de Dios. Entender las verdades correspondientes y buscar las sendas de práctica para finalmente cumplir con los requisitos de Dios. Buscar un entendimiento claro en cada palabra de Dios e incorporarlo en tu corazón. Considerar la palabra de Dios como la verdad y el fundamento de la existencia en cualquier momento. Comportarte según la verdad. Nunca abandonar ni traicionar la palabra de Dios.

Tercero, obedecer absolutamente las orquestaciones y los arreglos de Dios. Obedecer absolutamente todo lo que viene de Dios sin compromiso ni elección personal. Siempre y cuando sea de Dios, puedes practicar resueltamente la obediencia y mantenerte firme del lado de Dios. No quejarte sin importar cómo te trate Dios. Incluso si Dios te exige que te consagres, puedes obedecer hasta la muerte sin quejas. Tienes que poseer la lealtad y obediencia de Pedro.

Un hombre equipado con la práctica de los tres aspectos anteriores es una persona leal a Dios. Si sólo está equipado con un aspecto de la fidelidad, él no es absolutamente fiel a Dios. Si alguien sólo tiene un desempeño fiel en una cosa, no puede ser llamado alguien que es fiel a Dios. Debe seguir trabajando duro. Uno tiene que saber que necesita tener algunas verdades para ser una persona fiel a Dios. De lo contrario, su fidelidad a Dios es sólo por un tiempo o asunto y corre el riesgo de traicionar a Dios con el tiempo. Quienes no tienen la verdad no pueden tener una fidelidad absoluta a Dios. Los que son fieles a Dios son personas de gran ambición que quieren a Dios vehementemente.

de La comunión de los de arriba

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