Invitamos a los buscadores de la verdad a contactar con nosotros.

Selecciones clásicas de sermones y enseñanza sobre la entrada a la vida

Colores lisos

Temas

Fuente

Tamaño de fuente

Interlineado

Ancho de página

0 Resultado(s) de búsqueda

No se encuentra los resultados.

`

Cómo lograr ser hecho perfecto

¿Cómo debemos buscar la verdad antes de que podamos obtener el ser hechos perfectos por Dios?

Obtener la verdad es obtener la vida y la verdad es la nueva vida. Todos los que han obtenido la verdad también tienen una nueva vida. Una persona así ha sido hecha perfecta y ha recibido la salvación. Esta persona cree con todo el corazón en Dios. Después de que cree en Dios, realmente se dedica a sus deberes correctamente y toma el camino correcto. Por lo tanto, siega una cosecha y obtiene resultados. En palabras de los incrédulos, tiene logros. ¿Cuánto tiempo has creído en Dios ahora? ¿Has obtenido la verdad? Algunas personas dicen: “He creído en Dios por un año”. No puedes obtener la verdad en un año; no está mal si puedes ver la senda claramente. Por lo general, necesitas creer en Dios por tres años o más antes de tener una pequeña experiencia práctica, de entender un poco de verdad, de tener alguna cosecha y de tener una esperanza de obtener la verdad. Si crees en Dios por siete u ocho años, y puedes poner algunas verdades en práctica, entonces eso significa que tienes un poco de realidad y verdaderamente tienes un poco de cosecha y has obtenido un poco de la verdad. Si has creído en Dios por más de diez años y tienes una idea clara de todas las verdades y también eres capaz de hacer un poco de trabajo práctico, de guiar, de servir a Dios y de llevar a cabo tus deberes correctamente, eso significa que has entrado en la realidad de la verdad y tienes vida. Tener vida es una gran cosa; tan pronto como una persona tiene vida, ha sido salva. Si tiene vida y tiene conocimiento de Dios, si puede amar y servir a Dios, entonces esta es una persona que ha sido hecha perfecta. Ser hecho perfecto se establece sobre el fundamento de haber sido salvo. Por lo tanto, ¿qué, después de todo, es ser hecho perfecto? Sólo una persona que ha obtenido la verdad, una persona que tiene vida, una persona viva, es una persona que ha sido salva y hecha perfecta. Si una persona ha entrado en un poco de la realidad de la verdad, pero lo que ha obtenido no es lo suficientemente rico y no ha logrado el verdadero conocimiento de Dios y no se ha convertido en alguien que realmente pueda obedecer a Dios y dar testimonio de Dios, entonces esta es una persona que ha sido salva pero no ha sido hecha perfecta o bien está en el proceso de ser hecha perfecta. Si una persona es capaz de dar verdaderamente testimonio de la obra de Dios, puede dar testimonio de Él, puede ayudar a otros a tener conocimiento de Él y tan pronto como da testimonio de Dios, la fe verdadera emergerá inmediatamente de las personas y ellas tendrán la voluntad de seguir a Dios, serán capaces de gastar su todo para Él y desechar todo por Él, si la persona es capaz de lograr tales resultados, es alguien que verdaderamente está dando testimonio de Dios; tan pronto como se convierte en una persona que realmente puede dar testimonio de Dios, está bien, y esta es alguien hecho perfecto. Por lo tanto, aquellos que han sido hechos perfectos son personas que pueden dar testimonio de Dios y que pueden servir a Dios. ¿Cuál es el requisito mínimo de alguien que puede dar testimonio de Dios y que lo puede servir? Por lo menos es capaz de lograr resultados, independientemente de los deberes que emprenda, de cuántas iglesias guíe o de cómo se reúna con el pueblo escogido por Dios. Si el pueblo escogido de Dios es guiado por una persona así durante varios años, entonces segará una gran cosecha y obtendrá muchísimo y ella será capaz de guiarlo en el camino correcto de la creencia en Dios. Si eres alguien que verdaderamente está buscando la verdad, él te puede guiar en la realidad de la verdad de la palabra de Dios y traerte a la senda de ser hecho perfecto. Si su trabajo puede lograr tal resultado y puede cuidar de varias iglesias, entonces eso es formidable. Para alguien que realmente tiene la realidad de la verdad trabajar y predicar no es difícil en absoluto. Independientemente de qué preguntas el pueblo Dios pueda plantear, se resuelven con mucha facilidad tan pronto como se preguntan. ¿Por qué su trabajo puede tener tal resultado? Es porque ha tenido experiencia personal, ha recibido muchísimo del juicio y castigo, poda y trato de Dios y su carácter de vida ha cambiado. Eso de lo que habla, él mismo lo ha experimentado y es el camino que ha caminado. Está muy seguro en su mente con respecto al asunto de entrar en la vida, al camino de la búsqueda de la verdad y al camino para ser perfecto por Dios. Por lo tanto, cuando habla del asunto de entrar en la vida, hay mucho que puede decir, que puede hablar de eso sin parar. Independientemente de lo que pueda decir, las personas obtendrán beneficios de ello y, como quiera que lo diga, siempre tendrá un efecto. ¿Es una persona así alguien que es rica en experiencia? Como tiene una enorme experiencia, su trabajo puede lograr tal efecto. Si la experiencia de alguien es superficial, los resultados de su trabajo serán limitados. Sólo puede hablar un poco acerca de su experiencia y de su testimonio a algunas personas, una minoría de personas. Algunos nuevos creyentes pueden obtener algún beneficio de él, mientras que otros que tienen una experiencia más profunda son incapaces de obtener nada beneficioso de él y su provisión no puede producir un efecto obvio. Por lo tanto, un hombre que ha sido hecho perfecto es uno cuya experiencia de vida es relativamente rica, que tiene mucha experiencia del juicio y castigo de Dios, que ha sido frecuentemente podado y tratado y que ha experimentado muchas pruebas y refinamientos y que finalmente su carácter corrupto ha sido limpiado después de haber padecido la prueba y el castigo de Dios. Por lo tanto, su experiencia es rica y conoce con suma claridad la esencia y la expresión de la humanidad corrupta y las formas en las que esta se dedica a las cosas. Puesto que él mismo ha experimentado estas cosas, tiene el conocimiento más claro de cómo Dios limpia al hombre, de cómo Él juzga y castiga al hombre y de cómo Él poda y trata al hombre y tiene más conocimiento de la obra de Dios. Por lo tanto, cada vez que habla tiene mucho que decir. Como tiene mucha experiencia, no sólo ha visto sus propias intenciones, sino que su conocimiento de la obra de Dios también es relativamente profundo. Por lo tanto, le es mucho más fácil resolver las adversidades del pueblo escogido de Dios. Independientemente de qué tipo de dificultad sea, a simple vista entenderá y sabrá cómo pasar por ella, cómo resolverla, cómo poner la verdad en práctica. Por lo tanto, para que uno obtenga el ser hecho perfecto por Dios, necesita más que nada experimentar sinceramente la prueba y castigo de Dios, Su poda y trato, y al final habrá aprendido cómo obedecer verdaderamente. ¿No es este el comienzo del cambio que tiene lugar en su carácter de vida? Cuando primero comenzamos a experimentar la prueba y castigo, la poda y trato, nos sentimos miserables e infelices y algunas veces estamos desesperados y estamos incluso bastante resentidos y, aunque no podamos decir nada, estamos afligidos en nuestros corazones. Pero a pesar de que estamos resentidos, después de la oración y la búsqueda, el resentimiento se disipa y ya no guardamos rencor contra Dios. A veces es como si te acabaras de someter a un procedimiento quirúrgico y aún no hubieras recuperado la fuerza física ni tuvieras ninguna energía, entonces te recuperas después de un período de tiempo; unos días después de que te recuperas, te encuentras con la prueba y el castigo otra vez y el resultado es que te acuestas una vez más. Posteriormente te recuperas después de la oración, no tienes quejas, eres capaz de aceptar y obedecer y tienes un poco de fuerza; una vez más eres podado y tratado, juzgado y castigado. Después de que has tenido más de esas experiencias, al final no eres pasivo ni débil. Sin importar cómo seas juzgado y castigado, llevas a cabo tus deberes como antes; sin importar cómo seas podado y tratado, no te demoras en llevar a cabo tus deberes, no dejas de llevar a cabo tu trabajo. Tal poda y trato, en primer lugar, hace perfecta tu obediencia y, en segundo lugar, hace perfecta tu lealtad. Así es como la vida crece. ¿Lo captas? Algunas personas se acuestan cuando se enfrentan con la poda y trato y no se levantan. ¿Cómo manejamos esto? Varias personas se deben apresurar a brindar apoyo y, si aún no se han puesto de pie después de ser apoyadas por un tiempo, entonces apóyalas una vez más. Esta vez están un poco mejor y se sientan pero aún no se han puesto de pie. Otra persona va a apoyarlas y finalmente se ponen de pie. Habiéndose puesto de pie, todavía no pueden caminar, por lo que son apoyadas continuamente por un período de tiempo hasta que comienzan a caminar. Todavía caminan lentamente, dando pequeños pasos. Se necesitan tres meses antes de que sean apoyadas para que sean capaces de caminar. En la siguiente ocasión que enfrentan juicio y castigo, se acuestan por dos meses. Esta vez se acuestan por tres meses, la siguiente vez que se acuestan por dos meses y si se acuestan diez veces u ocho veces, tomará de tres a cinco años. ¿Puede esa persona llegar a ser hecha perfecta? No es bueno si eres pasivo demasiadas veces y no hay tanto tiempo. No te puedes acostar por demasiado tiempo, dos o tres días y luego debes volver a gatear. Si eres pasivo con demasiada frecuencia, ¿diríais que eso sostendría las cosas? Al final, Dios ve que ya no puedes ser podado ni tratado, eres un despreciable inútil. ¿No es el caso de que esto te impide ser hecho perfecto? Por lo tanto, no puedes ser pasivo por demasiado tiempo; después de que han pasado uno o dos días, apresúrate a orar y a recuperarte; no te retrases llevando a cabo tus deberes, sécate las lágrimas y luego vuelve a subir para llevar a cabo tu deber. Una vez que has llevado a cabo tu deber, regresas a casa para ver que tu rostro se cubrió y se manchó con tus lágrimas y lo lavas y estás encantado. Al día siguiente enfrentas la poda y trato una vez más y te acuestas por una hora. Pero sientes que esto no es bueno ya que hoy aún necesitas llevar a cabo tu deber y te levantas una vez más; te acaricias la cara y no te importa y continúas llevando a cabo tu deber como antes. Una persona así puede ser hecha perfecta porque está resuelta de corazón y puede soportar una pesada carga y soportar humillación. ¿Qué posee una persona con semejante humanidad? Puede soportar el sufrimiento y pagar el precio con el fin de obtener la verdad y con una voluntad así es capaz de ser hecha perfecta. ¿Tienes este tipo de voluntad? Es bueno tener una voluntad así. Independientemente de quién trate contigo, siempre y cuando lo que diga sea correcto o medio correcto, eres capaz de aceptarlo. Dices: “Bien, acepto, te agradezco; no te desprecio. Si lo que dices realmente es correcto, y tu trato conmigo es sincero, esto es un espejo para mí. No lo puedo hacer sin ti; de lo contrario, no me conocería”. Una persona así es increíble y tiene la voluntad de buscar la verdad. Piensa: “Si alguien es capaz de exponerme, y lo que tiene que decir se conforma a los hechos y es realmente ventajoso para mi entrada en la vida, debo tener a esta persona a mi lado para que me pueda supervisar y tratar conmigo. Por lo tanto, puedo caminar este camino aún mejor y seré capaz de progresar más rápidamente en mi fe en Dios; esto es algo buena”. ¿No es este el caso? Algunos líderes no pueden hacer esto. Se preocupan tanto por su prestigio y su vanagloria que temen ser expuestos y ser tratados por cualquiera. Hacen algunas cosas vergonzosas y no permiten que las personas las vean o sepan de ellas. Si alguien sabe acerca de estas cosas, lo callan o lo silencian. Tal persona es demasiado traicionera y malvada y Dios no tiene manera de hacerla perfecta. Debes ser capaz de resistir y ser podado y tratado. Cuando eres podado, no te debes de preocupar por tu prestigio sino que debe ser capaz de aguantar la humillación y atreverte a hablar acerca de esas cosas vergonzosas a las personas, sacándolas a la luz. Luego, cuando verdaderamente te arrepientas y enmiendes tus caminos, todos te respetarán y dirán que realmente eres valiente. A una persona así se le garantiza ser hecha perfecta. ¿Cómo es para algunas personas después de que han sido tratadas? Son demasiado susceptibles y no se atreven a llevar a cabo sus deberes ante los demás, no se atreven a ver a las personas y no se atreven a asistir a las reuniones. ¿Pueden tales personas ser hechas perfectas? Si no te atreves a ver a las personas, ¿cómo puedes llevar a cabo tus deberes? ¿No retrasa esto las cosas? No es bueno si no te atreves a ver a las personas. No sólo debes ver a las personas, también debes decir delante de a todos: “Hoy estoy sufriendo la poda y el ser tratado. Soy muy corrupto y esto es muy bueno para mí. Veo claramente mi verdadero prestigio y no tengo la realidad de la verdad. Soy demasiado imprudente y no estoy poniendo la verdad en práctica en absoluto. Ser tratado hoy es una gran ventaja para mí”. Si tratas la obra de Dios de esta manera, ¿cómo puede reaccionar el pueblo escogido de Dios? No sólo no te menospreciarán sino que te aprobarán diciendo: “¿Cómo es que no me he encontrado con semejante poda y trato? ¿Cómo es que tú lo has encontrado?” Ellos te envidian. También experimenté muchos tratos anteriormente, y cuando algunos del pueblo escogido de Dios me vieron, la expresión en sus ojos cambió y me miraron mal, queriendo decir: “Mira, estás sufriendo al ser tratado una vez más y nosotros no hemos sufrido el ser tratados, tu corrupción es mucho más profunda que la nuestra”. El pueblo escogido de Dios me estaba menospreciando de alguna manera. Previamente nos habíamos llevado muy bien, me habían hablado muy amablemente y habían sido muy acogedores conmigo. Ahora no me hablaron. No me importó, necesitaba ser insensible y seguí asistiendo a las reuniones. A veces, cuando me iba a sentar en un lugar, algunas personas no podían soportar que me sentara junto a ellas. Anteriormente siempre me habían rodeado, pero ahora se distanciaban de mí. ¿Qué dices que debería hacer? No reflexioné más sobre estas cosas y fui insensible e hice lo que tenía que hacer. No lo tomé demasiado a pecho, así que no me sentí muy angustiado. Estar un poco triste es normal. Después de que lo había sufrido de esta manera, mi corazón frágil se volvió más fuerte y más resuelto y, al final, ¿hasta qué punto llegué? No importa qué, debo llevar a cabo mi deber con devoción. Me levanté de donde caí. En el pasado, había sido tratado por Dios debido a algunos errores que había cometido y en esas áreas resolví los problemas y los sustituí poniendo la verdad en práctica y haciendo las cosas aún mejor. De esta manera comencé a cambiar poco a poco y gradualmente logré la conformidad a la voluntad de Dios y los resultados de mi trabajo en la iglesia cada vez se hicieron más evidentes. Puedo decirlo de esta manera, mi vida ha crecido gradualmente a través de la prueba y castigo, de la poda y trato. Si nos apartamos de la prueba y castigo, de la poda y trato, entonces nuestro progreso en la vida será muy lento, como si no estuviéramos avanzando en absoluto. Por lo tanto, la prueba y castigo son los elementos más cruciales en nuestro crecimiento en la vida y debemos percatarnos de este punto. Si quieres buscar el ser hecho perfecto, debes padecer la prueba y castigo, la poda y trato de Dios. Sin no puedes pasar este prueba, si no puedes caminar en este camino, nunca lograrás ser hecho perfecto. La humanidad corrupta no puede lograr el crecimiento en la vida y ser hecha perfecta sólo por medio de comunicar la verdad y oír sermones. También debe sufrir muchas adversidades y debe sufrir la adversidad de la prueba y castigo y de la poda y trato. ¿Cuál es el resultado que debes lograr en cada ocasión que has sufrido adversidades? Puedes tener una comunicación genuina con Dios y puedes tener una reflexión genuina. Además, puedes expresarle nuevamente tu voluntad a Dios y orar a Él para que te dé fuerza. Cuando Dios aumente tu fe, verás que Él es amor y que te está salvando y te está haciendo perfecto. Al final, eres capaz de ponerte de pie y de tener la fuerza para llevar a cabo tu deber y terminar lo que Dios te ha encomendado. De esta manera, sin saberlo, tu vida crece y este es el camino para ser hecho perfecto.

¿Qué debe poseer una persona con el fin de caminar en la senda para ser hecha perfecta? “Cuando te enfrentes a sufrimientos debes ser capaz de no considerar la carne ni quejarte contra Dios. Cuando Él se esconde de ti, debes ser capaz de tener la fe para seguirlo, para mantener tu amor anterior sin permitir que flaquee o desaparezca. Independientemente de lo que Dios haga, debes respetar Su designio, y estar más dispuesto a maldecir tu propia carne que a quejarte contra Él. Cuando te enfrentas a pruebas debes satisfacer a Dios, a pesar de cualquier reticencia a deshacerte de algo que amas o del llanto amargo. Sólo esto puede llamarse amor y fe verdaderos” (‘Los que serán hechos perfectos deben someterse al refinamiento’ en “La Palabra manifestada en carne”). Una persona necesita tener verdadera fe, y también debe tener verdadero amor; esto es crucial. Si su fe es muy pequeña, eso puede ser problemático. ¿Qué problemas pueden surgir fácilmente? Alguien que tiene muy poca fe no cree que al actuar de esta manera Dios lo está haciendo perfecto y lo está salvando. No cree esto y considera que Dios es injusto y lo trata mal. Piensa que Dios lo ha perjudicado y lo malinterpreta. Por lo tanto, es fácil que se queje y se retire, es muy fácil que se vuelva negativo y se retire y es muy fácil que traicione a Dios y que lo deje. Si tu fe es demasiado pequeña, te preocuparás por las ganancias y las pérdidas individuales de la carne y te molestarás por los sentimientos de la carne. “Me has hecho sufrir. Me trataste injustamente y no debiste haberme tratado así. Debes ser amoroso y amable conmigo.” Razonarás a menudo de esta manera. Debes tener verdadera fe en Dios y creer que Él es la justicia absoluta. Él no maltrata a las personas, no tiene prejuicios contra ellas y no les puede hacer una injusticia porque Él es justo. Dado que Dios es justicia, y Él trata a las personas de manera justa, ¿por qué actúa de esta manera? Dios obra con el fin de salvar a las personas, para hacerlas perfectas. Por lo tanto, el objetivo y el resultado finales seguramente son la salvación y la perfección; esto es absolutamente así. Si tienes esta fe y oras, te quedará aún más claro: “Oh, eso es correcto. Dios es justo, no puede ser injusto con las personas, no puede perjudicar a nadie. Dios tiene Sus amables intenciones de salvarme al someterme a este sufrimiento. Así que soportaré los dolores para renunciar a las cosas que estimo, abandonaré la carne y no puedo ser negativo. Debo seguir buscando satisfacer a Dios, todavía debo continuar siguiendo a Dios”. De esta manera puedes permanecer firme. Por lo tanto, no es bueno si tienes muy poca fe. Además, tampoco es bueno si no tienes un corazón que ame a Dios y a menudo fallas en entender a Dios. ¿De qué maneras se expresa el verdadero amor de Dios? Cuando estás sufriendo o te estás enfrentando al fracaso y a los reveses, porque tienes un corazón que ama a Dios, este amor te hace creer verdaderamente en Dios y creer que Él nunca puede estar equivocado. Además, con este amor puedes ser considerado con la intención de Dios. No pienses que sólo nosotros estamos sufriendo pero que Dios no sufre. Entonces, ¿cuál es el dolor de Dios? ¿Y cuál es nuestro dolor? Nuestro dolor es de la carne. Nuestra alma se siente incómoda e insatisfecha y sentimos que hemos sido apenados y avergonzados y no podemos levantar nuestras cabezas. Pero Dios sufre dolor debido a nuestra rebeldía, porque no lo podemos obedecer y no somos considerados con Su intención, por lo que Su voluntad no se puede llevar a cabo. Dios está afligido por estas cosas. Por lo tanto, Dios nos trata, nos poda, nos juzga y nos castiga para que lo obedezcamos y podamos llevar a cabo Su voluntad. Por lo tanto, una vez que tengamos un corazón que ame a Dios, sólo seremos considerados con la intención de Dios y no consideraremos nuestras propias adversidades de la carne, no consideraremos ganancias ni pérdidas de la carne y los sentimientos de la carne. Sentiremos que somos nosotros quienes hemos actuado erróneamente, que somos nosotros los que somos incapaces de satisfacer a Dios. Así que sólo es correcto que debemos abandonar la carne y obedecer a Dios y que debemos agradecer a Dios. Por lo tanto, una vez que tengamos un corazón que verdaderamente ame a Dios, no nos quejaremos de Dios ni seremos negativos. En cambio, seremos capaces de ser considerados con la intención de Dios y podremos abandonar la carne y obedecerlo. Por lo tanto, la verdadera fe y el verdadero amor nos harán capaces de mantenernos firmes y de no pronunciar quejas a Dios cuando padezcamos juicio, castigo, pruebas y refinamientos. El amor y la fe verdaderos pueden producir tales consecuencias. Vemos que muchos líderes y colaboradores son reemplazados o sometidos a poda y trato. Algunos de ellos son negativos y se niegan a trabajar, algunos de ellos refunfuñan y se quejan ante Dios, diciendo que Dios ha sido injusto con ellos; sin embargo, algunas personas pueden reflexionar sobre sí mismas y sentir que realmente no han hecho ningún trabajo práctico y que deben ser podadas y tratadas. Lo pueden tratar correctamente. Tales personas tienen racionalidad normal y son de buen calibre y su humanidad es digna y recta. Si esas personas pueden tener un corazón que ama a Dios y también son capaces de entender las buenas intenciones de Dios, entonces les es más fácil obedecer. Por lo tanto, una persona que es digna y recta, racional y justa, si entiende un poco de la verdad, le es más fácil obedecer la obra de Dios. El único miedo es para aquellos que son pertinaces e irracionales y con los que no se puede razonar y que no obedecen fácilmente la obra de Dios en absoluto. ¿No es este el caso? Ves que algunas personas, después de ser podadas y tratadas, sueltan un torrente de insultos y causan un alboroto en la iglesia; lloran un momento, abusan de otros al siguiente y se ríen en otro momento. Puedes ver que no se puede razonar con una persona así; ¿no es esto un comportamiento gruñón? ¿Podríais decir que una arpía puede ser hecha perfecta? ¿Por qué razón no puede ser hecha perfecta? Es porque no acepta la verdad. Además, no puede obedecer y otra razón es que no tiene humanidad, carece de racionalidad, actúa desenfrenadamente, confunde lo justo y lo injusto, hace ataques infundados y maliciosos contra las personas y distorsiona los hechos. ¿No es esto un demonio que avergüenza a Dios? Todo lo que un demonio hace trae vergüenza a Dios. Dios preferiría no hacerla perfecta ni salvarla a querer que ella lo deshonre. Por lo tanto, Dios la pone a un lado y la revela y la elimina. ¿De qué sirve salvar a esta arpía? Cuando Dios la salva, ella sólo lo avergüenza y lo blasfema, por lo tanto, no hay forma de salvarla. Si quieres lograr ser hecho perfecto, por un lado debes tener un corazón que ame a Dios y, por el otro, debes tener verdadera fe. Además, debes buscar la verdad y no servirá si no entiendes la verdad en absoluto. ¿De qué sirve entender la verdad? Supongamos que sólo tienes fe y amor pero no entiendes la verdad. En esta circunstancia, ¿hay alguna dificultad en tu obediencia a Dios? Cuando lleguen algunas pruebas extremadamente grandes, si no tienes la verdad será difícil obedecer. Por ejemplo, una persona no entiende verdades y sólo ha creído en Dios por un año o dos y entonces un desastre cae. Todas las posesiones en su casa son robadas por ladrones. Aunque en el pasado su fe fuera muy grande y su humanidad fuera muy buena, ¿puede soportar esta situación? La primera duda que plantea es: “Creo en Dios, ¿por qué Dios no me está protegiendo y ha permitido que un desastre así me suceda?”. No puede encontrar respuesta en su corazón y nadie se lo puede explicar. ¿Dirías que le es fácil obedecer? Algunos dicen que todavía tiene fe pero que no ha obedecido. ¿Cuál es la expresión de su falta de obediencia ahora? No puede alabar, elogiar a o dar gracias a Dios. Además, su mal entendimiento de Dios es muy profundo y dentro tiene quejas. En ese momento, ¿qué verdades necesita entender antes de que sea capaz de ser obediente? ¿No es el caso de que todo lo que las personas tienen les es concedido por Dios? Cuando Dios te priva de todo lo que te ha concedido, quiere ver si tu fe es verdadera o falsa. Esta es una prueba formidable. Es como un niño que crece bajo el cuidado de sus padres que tiene dudas en su mente sobre si les pagará respeto filial en el futuro por lo que quieren ponerlo a prueba. ¿Cómo lo prueban? El padre dice: “Hijo, ¿todo lo que tienes te ha sido dado por mí?”. Él dice: “Sí, padre. Me has provisto con comida y ropa”. “Bien. Ahora danos todo el dinero que has ganado, ¿de acuerdo? De ahora en adelante tendremos la disposición del dinero y gastarás lo mucho que te demos.” Esto revela al hijo. Si el niño es realmente sensato, pensará: “Ah, he entendido una verdad. Todo lo que un hijo o hija tiene le es dado por sus padres. Cuando nací, no tenía nada. Padre ganó dinero para alimentarme y vestirme y ahora padre me pide que le dé mi dinero para mostrarle respeto. Esta es la forma en que debe ser, por supuesto. Entonces, no tengo objeciones”. Entonces puede obedecer a su padre. Dios también prueba a las personas de esta manera. Cuando naciste no trajiste nada contigo, sólo un cuerpo. Cuando mueras, no llevarás nada contigo, cualquier cosa que se entierre contigo no servirá de nada. No traes cuando naces y no tomas cuando mueres. Así que, ¿no es que todo lo que tienes ha sido arreglado para ti por Dios y te ha sido concedido por Él? Algunas personas dicen “sí” y otras dicen “no”. Alguien dice: “Anteriormente todo lo que tenía me lo había dado mi padre, pero más tarde, después de que empecé a trabajar, todo lo que tengo lo gano a través de mi propio sudor y trabajo. No es concedido por Dios”. En realidad estás equivocado. Tan pronto como naces, lo que sea tu destino, cuán empobrecido puedas estar o cuán rico puedas ser, cuántos hijos e hijas tendrás, e incluso cuántas veces te puedas casar, hasta qué edad vivirás, todo esto ha sido predestinado. Si se determina que vivirás una vida de pobreza, aunque quieras riqueza, nunca la tendrás; si está predestinado que tendrás riqueza, definitivamente sucederá aunque no desees ser rico. Si está predestinado que tendrás dos hijos, aunque desees tener tres, no sucederá como lo deseas. O si procreas un tercer hijo, debe morir después. Todo ha sido predestinado para ti por Dios. Independientemente de cuán grande sea tu poder o cuánto conocimiento tengas, no se puede cambiar. Esto se puede verificar en última instancia a lo largo de toda la vida de una persona. Independientemente de si eres un teísta o un ateo, al final estarás convencido. Por lo tanto, cuando las personas alcancen la vejez a menudo dirán esto: “¡Oh! Todo está predestinado por Dios. Nadie te puede privar de lo que está predestinado en tu vida, y tú mismo no puedes obtener lo que no te pertenece. Cada uno tiene su destino”. Algunas personas han sufrido grandes adversidades y otras personas dicen: “¿Por qué esta persona tiene tal destino? Su destino es muy malo”. ¿Ves? ¿No está todo arreglado por Dios? Por lo tanto, si una persona tiene verdadera fe en Dios, debe entender esta verdad: Todo es concedido por Dios. Si Dios lo quiere quitar, es natural que lo haga. Si Dios quiere privar o retirar, Su nombre debe ser alabado. Así que, ¿por qué Dios te da cosas y luego te las quita? ¿Cuál es la verdad detrás de esto? Sin duda es significativo y ahora nos queda claro. Dios te priva de cosas para probarte y para revelarte. También es una prueba de tu fe. Podemos decir que si eres alguien que busca la verdad, la privación de Dios también te está haciendo perfecto para que puedas conocer a Dios. ¿Te queda claro ahora este significado? Por lo tanto, cuando has entendido esta verdad, ¿te es fácil mostrar obediencia cuando llegan las pruebas? No sólo es fácil obedecer, sino que puedes dar gracias a Dios y bendecir Su nombre como Job. ¿No avergonzará entonces esto a Satanás? Al mismo tiempo satisface a Dios y satisfacer a Dios es una vergüenza para Satanás. Tan pronto como Satanás vea esto, dirá: “Una persona así es rara. No se quejó ante Dios, es mucho mejor que yo, si yo estuviera en su posición, me habría quejado ante Dios”. Si una persona que tiene verdadera fe en Dios, que es de buen carácter y de buena humanidad, y quien también tiene un corazón que ama a Dios quiere ser hecha perfecta, necesita buscar la verdad para que el resultado sea aún mejor. No servirá si sólo tiene fe y amor pero no tiene la verdad. Por lo tanto, las personas deben buscar la verdad. Si una persona tiene un entendimiento de la verdad más claro y más profundo y obtiene un verdadero conocimiento de Dios será capaz de dar verdadero testimonio de cualquier prueba o refinamiento que pueda venir y definitivamente será capaz de alcanzar la obediencia hasta la muerte e incluso será capaz de ofrecer su vida en sacrificio gustosamente sin ninguna queja. Cuando el carácter de vida de una persona ha cambiado tanto que es capaz de mostrar obediencia a Dios hasta este punto, ese es el ámbito más elevado de ser hecho perfecto. Ser obediente hasta la muerte y amar a Dios al máximo es el ámbito más elevado. Cuando uno puede amar a Dios hasta el punto que es capaz de ofrecer su vida en sacrificio a Dios, ¿no es el ámbito más elevado de ser hecho perfecto? Entonces, ¿puedes ofrecer tu vida en sacrificio a Dios? Ofrecer tu vida en sacrificio no significa que necesites ir a buscar la muerte, sino que significa que necesitas gastar tu vida entera para Dios y, mientras te quede un aliento, debes dar testimonio de Dios. No vives para ti mismo sino que vives para llevar a cabo la voluntad de Dios. ¿No es esto ofrecer tu vida en sacrificio? Ofrecer tu vida en sacrificio es alcanzar el ámbito más elevado de ser hecho perfecto. Cuando Dios ha llevado a cabo Su obra sobre una persona hasta este punto, le dice a la persona: “Esta persona Me pertenece y ha sido obtenida por Mí”. Cuando Dios dice que esta persona ha sido obtenida por Él y le pertenece, ¿diríais que Satanás aún es capaz de arrebatarla? Satanás no tiene forma de tomarla. Si eres capaz ofrecer tu vida en sacrificio a Dios, no temerás a la muerte. Si una persona no teme a la muerte, entonces Satanás no le puede hacer nada y Satanás es entonces completamente humillado. Entonces, cuando una persona está padeciendo la prueba de la muerte, si puede ofrecer su vida en sacrificio y estar lista para ir a su muerte, Satanás no puede hacer nada al respecto, por lo que es completamente derrotado y humillado.

Lo que es más importante en la búsqueda de ser hecho perfecto es la búsqueda de la verdad. Cuanto más entienda una persona la verdad, más fácil es obedecer a Dios y entonces no hay dificultad en obedecerlo. Cuanto más entienda una persona la verdad, más sabe cómo ser considerada con la intención de Dios y cómo satisfacerlo y avergonzar a Satanás. Luego tiene un camino que puede seguir y no está confundida. Entiende la verdad en su corazón por lo que, sin importar cómo Satanás la pueda tentar, y cualquier palabra engañosa que él pueda decir, no se confundirá. ¿Qué le dijo Satanás a Job cuando fue probado? ¿Qué es Satanás? ¿Crees que Satanás es sólo un espíritu malo? ¿Puedes ver un espíritu malo? Satanás trabaja usando algunas herramientas materiales y esas herramientas son sustitutos de Satanás. ¿Por qué la serpiente antigua podía hablar las palabras de Satanás? La serpiente antigua tenía el espíritu de Satanás en su interior. Los espíritus malos en el pasado se unieron a los cuerpos de los animales, algunos a los cuerpos de las comadrejas amarillas, otros a los zorros, algunos a las serpientes, algunos a los halcones, algunos a los cerdos. Después de que Dios creó a la humanidad, esta fue corrompida por Satanás y muchos espíritus malos salieron de los cuerpos de los animales y se unieron a los hombres. Por lo tanto, muchos hombres, como demonios, reyes de demonios y personas malvadas, tienen espíritus malos en ellos. Por lo tanto, en muchas ocasiones, de hecho, actúan en lugar de Satanás, hablan en nombre de Satanás y son la personificación de Satanás. Por lo tanto, cuando decimos: “Satanás ha dicho algo”, no tienes que buscar al espíritu malo que lo dijo. A veces una persona está actuando la parte de Satanás. ¿Qué dijo la esposa de Job cuando estaba siendo probado? “¿Aún conservas tu integridad? Maldice a Dios y muérete” (Job 2:9). ¿No es este el tono de voz de Satanás? ¿Cómo podría decir esto una esposa? Esto prueba que el espíritu de Satanás estaba dentro de la esposa de Job y que Satanás había entrado en ella en ese momento y la había controlado para que dijera estas palabras. Tú no puedes ver a Satanás, el espíritu malo, pero hay alguien a tu lado que habla algo. Cuando lo oyes, sientes que no es esta persona la que habla, sino un espíritu malo que habla. Seguramente esta persona es una herramienta del espíritu malo. Satanás hace uso de todo tipo de personas y cosas para hablar y para suscitar las cosas a tu lado. ¿No es ese el caso? Digamos que eres una hermana que siempre cumple con su deber. A veces el diablo está resentido y a través de tu marido te dice: “Eres una mujer; ¿por qué no estás feliz pasando tus días en casa sino que siempre estás llevando a cabo tu deber y creyendo en Dios?”. ¿Qué tipo de plática es esta? ¿No es este Satanás hablando? A veces Satanás usa demonios que no creen para decir cosas, pero piensas: “Este es mi esposo hablando”. En realidad, él es un demonio que habla las palabras diabólicas pero tú no sabes. Observar la dinámica del reino espiritual es un aspecto. A veces, de diferentes tipos de personas, podemos observar la dinámica del reino espiritual. Buscar la verdad para ser hecho perfecto es sumamente crucial y fundamental y lo debes recordar.

¿Cómo debemos practicar en busca de la verdad? Algunos dicen que podemos buscar cuando lleguen las pruebas. Eso no servirá. En nuestras experiencias diarias, debemos buscar la verdad en todas las cosas. Debemos buscar la verdad en cualquier dificultad que enfrentemos y, de esta manera, sin darnos cuenta, ponemos el fundamento para todo tipo de pruebas y refinamientos que nos lleguen posteriormente. Si en tiempos normales, cuando las pruebas no han llegado, siempre comunicas con los demás la verdad en cierto sentido, cuando un día llega una prueba, de repente viene a tu mente: “Previamente durante una reunión estábamos comiendo y bebiendo la palabra de Dios y comunicando el verdad en este sentido. Esta prueba ha llegado justo en el momento correcto, hay un camino que puedo seguir”. Verás, entonces no necesitas buscar a ciegas y esto es evidencia de que tu búsqueda previa de la verdad ya ha puesto un fundamento. Por lo tanto, no estás confundido cuando llega una prueba. No tropiezas de inmediato y eres capaz de mantenerte firme. Puedes orar y alabar a Dios tan pronto como llegue la prueba, puedes mantenerte firme en el testimonio y avergonzar a Satanás. Tal práctica es formidable. Es el resultado que se logra por buscar la verdad en tiempos normales. Tu búsqueda normal de la verdad te hará bien algún día. Si no buscas la verdad en tiempos normales, ¿qué problemas pueden ocurrir fácilmente cuando llegue una prueba? Te quejarás de inmediato y no serás capaz de contenerte. A pesar de ti mismo, abres la boca para quejarte y dos o tres días después de haber expresado tus quejas, te puedes dar cuenta: “Esto no está bien, oh, he malinterpretado a Dios”. ¿Cómo me podría estar quejando tan pronto? Cómo desearía poder contenerme en ese momento. Estaría bien si pudiera orar y alabar a Dios y avergonzar a Satanás después de que buscara por un par de días y entendiera la verdad”. Pero ya es demasiado tarde. Has hablado esas palabras y has dejado salir tus quejas tan pronto como la prueba ocurre. Satanás inmediatamente corre a Dios para acusarte: “Ajá, ¿has oído lo que ha dicho? ¿Quieres que Te cuente?”. Verás, Satanás te acusa y tu vida ha sufrido una pérdida. Por lo tanto, en tiempos normales debes buscar la verdad para que no le des a Satanás una oportunidad en un momento crucial o le des una oportunidad para explotar cosas para su beneficio. En general es fácil que las personas se quejen y hablen palabras diabólicas cuando algo sucede. Si eres capaz de contener tu lengua y no decir nada, y si puedes resistir por veinticuatro horas, entonces al día siguiente será mucho mejor. Lo puedes ver más claramente y sabrás cómo actuar de manera apropiada y cómo lidiar con ello. Si no tienes la verdad, estarás en riesgo de dar rienda suelta a las quejas el primer día en que llegue una prueba. No tendrás fe y habrás perdido tu testimonio. Después colapsarás de inmediato como si hubieras contraído una grave enfermedad. No tienes fuerza en tu corazón y ni siquiera tienes la fuerza para orar a Dios. Sientes que todo ha terminado para ti e inmediatamente hay oscuridad en tu corazón. Esto significa que has fallado. Si no buscas habitualmente la verdad, cuando lleguen las pruebas y los refinamientos, cuando enfrentes las tentaciones de Satanás, caerás y entonces habrás perdido. Al fracasar en mantenerte firme en el testimonio estás acabado. Las personas sin fe caerán cuando encuentren adversidades, por no hablar de cuando encuentren pruebas. Si tienes fe pero no tienes la verdad, cuando vengan las tentaciones, tampoco aguantarás. A veces culparás a Dios y te quejarás con Él. Por lo tanto, si una persona sólo tiene fe no puede lograr ser hecha perfecta. Es sumamente crucial buscar la verdad. No servirá si tienes muy poco entendimiento de la verdad. Si las pruebas son demasiado grandes, no serás capaz de mantenerte firme. Hay otro principio. ¿Qué es lo más importante que una persona haga durante una prueba? Orar a Dios y no hablar a los demás. Orar a Dios primero y estar en paz delante de Dios y no contactar a otros. Si contactas a alguien es fácil dejar que Satanás explote las lagunas y es fácil hablar palabras diabólicas y expresar tus quejas. Antes que nada date prisa para estar en paz ante Dios. Una vez que tus oraciones hayan logrado resultados, tendrás fe, entenderás la verdad, tendrás la voluntad y tendrás la capacidad para tratar con la tentación. Entonces, si ves a otras personas, estarás más seguro y no caerás bajo el asalto de Satanás y él no será capaz de tenerte controlado. Verás, tan pronto como te venga un desastre, las personas a tu alrededor te observarán ansiosamente y alguien entrometido puede correr hasta ti enseguida y decir: “¿Qué pasa? ¿Qué ha sucedido?”. Estará indignado por la injusticia que has sufrido e intervendrá en tu nombre. Parece que es considerado contigo y que es bueno contigo, pero de hecho te está incitando a quejarte. Las acciones amables que muestra tienen la intención de hacerte hablar y el resultado es que caerás en la trampa de Satanás. Supongamos que alguien que cree en Dios se encuentra con una prueba. Uno de sus parientes incrédulos viene y le dice: “Ya ves, te he dicho antes que no creas; no sirve de nada creer en Dios, ¿no? Algo ha sucedido ahora, ¿sí?”. En este momento tu fe ya se ha debilitado y estás desilusionado y abatido y, después de que él dice esto, colapsas aún más rápido porque esta prueba es tan grande. Sin la verdad no es realmente fácil mantenerse firme. Al buscar la verdad, ¿qué buscamos? Es buscar saber mediante qué Dios hace al hombre perfecto, cómo Dios hace al hombre perfecto, porqué Dios permite que las pruebas y los refinamientos vengan al hombre, porqué Dios hace que el hombre sufra muchas adversidades, si el hombre es capaz o no de alcanzar el conocimiento de Dios si no padece pruebas y refinamientos. Una vez que esta verdad se haya entendido, se resolverá y, cuando experimentes pruebas y refinamientos después, será fácil mantenerse. En pocas palabras, necesitas conocer la obra de Dios y cuando conozcas la obra de Dios tendrás verdadera fe; si no conoces la obra de Dios, no tienes verdadera fe. La fe verdadera se construye sobre el fundamento de conocer la obra de Dios y de entender la verdad. Todos aquellos que no entienden nada de la verdad tienen muy poca fe y no les es fácil mantenerse firmes frente a las grandes pruebas. Supongamos que hay una hermana que ama enormemente a su marido. De repente viene un desastre y le quita a su marido. ¿Dirías que esto es fácil de experimentar? Ella es frágil y no puede vivir sin su esposo; ahora él ya no está allí y ¿qué puede hacer ella? ¿Puedes mantenerte firme si te llega este tipo de prueba? Algunas personas no se atreven a hacer ningún ruido y temen que se les avergüence si alardean, pero no serán capaces de cumplir su palabra al enfrentar la prueba. Algunas personas consienten a su hijo y de repente viene una prueba y su hijo les es arrebatado. ¿Es fácil mantenerse firme en contra de esta prueba? ¿Te quejarás? ¿Sabes lo que esta prueba logra para ti? Amar a Dios supera a todo lo demás. ¿Puedes ser hecho perfecto sin tales pruebas? Todo lo que Dios te ha concedido se usa para hacerte perfecto. Tu marido y tu hijo que Dios te ha concedido un día son usados para perfeccionarte. Todas estas son herramientas. Cuando llegue el momento de usarlas, cuando sea el momento adecuado, serán útiles para que Dios las use. Si tu conocimiento de la obra de Dios ha llegado hasta este punto, eso estará bien. A veces, la riqueza que Dios te ha concedido también se usa para hacerte perfecto. Si llega el día en que te la arrebaten, independientemente de si eres débil o de si has fallado, al final te hará entender que es significativo que Dios te la haya quitada, es con el fin de hacerte perfecto y hacer que tengas un conocimiento aún mayor de Dios. ¿No diríais que tenéis que pagar un precio con el fin de ser hechos perfectos? Dios hace uso de todas las personas y cosas a tu lado para hacerte perfecto. No importa cuáles sean tus debilidades fatales, o sin quién no puedas estar, o cuán grande pueda ser tu dolor, cuando llegue el momento en que se deba hacer, Dios lo hará. ¿Lo captas? Digamos que un día llega un desastre y de repente todos los miembros de tu familia se caen a tu alrededor y ves que han muerto. Todo tipo de demonios y satanes vienen a tus alrededores y te observan diciendo: “¿Están todos muertos? ¿Qué sientes? ¿Todavía crees? ¿Todavía estás siguiendo a tu Dios?”. Al enfrentar estas tentaciones y palabras de Satanás, ¿cómo te comportas? ¿Qué es más importante? ¿Es más importante la fe en Dios o los miembros de tu familia? ¿Cuál es tu respuesta en ese momento? El asunto de ser hecho perfecto tiene una enorme importancia. ¿Por qué las personas necesitan sufrir adversidades tan grandes? El significado dentro de esto necesita ser experimentado y ponderado con cuidado y luego verás cuánta obra ha hecho Dios en aras de amar a una persona y hacerla perfecta. Él ha preparado tantos objetos de servicio y ha pasado un período de tiempo tan largo en ti. ¡Cuánto precio meticuloso ha pagado Dios! Piensas que eres despreciable, que eres una persona común y corriente; sólo vives por varios años y después de hacer servicio por varios años morirás. Sin embargo, Dios quiere hacerte perfecto, Su obra en ti es muy grande y el precio que Dios paga es enorme. ¿Cómo puedes decir tan casualmente que morirás? Al hablar de esta manera no entiendes la intención de Dios y no eres considerado con el corazón de Dios. Comprender las buenas intenciones de Dios y entender el amor de Dios es crucial y sólo entonces no harás nada en contra de tu conciencia y ¡sólo entonces podrás ser digno de Dios! Por medio de estas pruebas y refinamientos, a través de todo tipo de privaciones y prohibiciones, Dios te hace perfecto y trae cambios a tu carácter de vida, permitiéndote hacer a un lado todo, para desprenderte de mala gana de todo lo que valoras, para obedecer verdaderamente a Dios y para satisfacer a Dios. Todas estas maravillosas realidades de la vida que las personas no tienen en su vida se obtienen al padecer adversidades, de lo contrario no tendrían un medio de entrar en ellas. Dios hace perfecto tu amor por Él, tu absoluta obediencia y tu devoción a Él, todos estos son los resultados que se logran por medio de que padezcas mucho sufrimiento y también son los resultados a los que se llega a través de muchos objetos de servicio y mucho sacrificio, de los cuales podemos ver cuán grande obra Dios ha hecho al hacer perfectas a las personas. Esto no es un asunto simple. Por lo tanto, aquellos que buscan la verdad deben conocer las buenas intenciones de Dios y Su verdadero amor. ¡Cuánto hemos obtenido!

¿Por qué medios las personas son capaces de lograr el ser hechas perfectas?

¿A qué se refiere la adoración verdadera? Usar el corazón y la sinceridad para adorar a Dios y no sólo usar los labios sino el corazón. A veces los labios no se mueven en absoluto mientras el corazón habla y continuamente adora a Dios y expresa gratitud hacia Él. El corazón llora en el interior y los ojos no pueden evitar derramar lágrimas. ¿No está adorando a Dios esta persona? A veces habla y otras veces guarda silencio. Lo que es más importante es que adora a Dios con su corazón y con sinceridad. A veces, durante la oración, sólo dice: “Oh Dios, por fin entiendo, todo lo que Tú haces es amor y te adoro”. Él sólo dice una frase y esto es adorar a Dios. “¡Oh Dios! Este asunto hoy me ha hecho tener fe verdadera en Ti. Te adoro, Señor de la Creación, el único Dios verdadero.” Esto es adorar a Dios. Decir estas dos frases solamente es adorar y no tienes que decir una serie de frases. A veces, una sola frase revela el sentimiento genuino de tu corazón y así es como realmente entiendes y lo que realmente piensas dentro de ti, por lo que lo dices. Esto se llama usar el corazón y la sinceridad para adorar a Dios. A veces te postras, a veces te arrodillas y otras veces inclinas la cabeza para hablarle a Dios con tu corazón y sinceridad y eso es todo. Por lo tanto, en la verdadera adoración a Dios, no necesitas gritar con tu boca ni decir muchas cosas agradables; no necesitas decir mucho y no tienes que comunicar claramente una verdad; no necesitas ninguno de estos. Algunas veces una frase o un tipo de expresión es adorar a Dios. ¿Lo captas? Por ejemplo, cuando te sientes agradecido con alguien, ¿es necesario decir una serie de frases alabándolo? Si dices: “Ven aquí, quédate allí. Ahora empiezo a expresarte mi gratitud. Eres mi amado, eres mi amor, te alabo, gracias”, ¿decir esto es expresar gratitud? ¿No es esto un poco anormal? A veces sólo puedes decir: “Te agradezco, entiendo tu amabilidad”, y no hay necesidad de decir nada más; a veces se entenderá asentir con la cabeza; a veces das una palmadita en el hombro y dices: “Entiendo, acepto tu bondad hacia mí”; a veces lloras y asientes con la cabeza y no hay necesidad de decir nada pero has transmitido tu significado. Adorar a Dios también es así y es realista. Cuando tienes un verdadero amor de Dios adentro, ¿cómo debes orar? Puedes decir: “¡Oh Dios! Te amo, eres digno del amor de las personas. Aunque nuestro amor es insignificante e impuro, deseo amarte más profundamente”. Estas no son palabras suaves ni un vocabulario maravilloso, pero son palabras verdaderas que expresan a Dios tu corazón que lo ama. Tan pronto como Dios las oye dice: “Sí, su corazón es sincero; tal es su corazón”. Dios ve el corazón de una persona. Esto es tener verdadera comunión con Dios. Al usar el corazón y la sinceridad para adorar a Dios, no hay necesidad de ninguna forma especial. Cuando tu corazón se conmueve y realmente quieres agradecer a Dios, orar una frase simple como esa es suficiente. Y está tranquilo ante Dios por un rato, espera un momento y, cuando tu corazón esté en paz, eso está bien. ¿Hay algún ritual o regla para la comunión con Dios? Todo lo que se necesita es un corazón sincero y es muy importante usar el corazón y la sinceridad para adorar a Dios. Por lo tanto, tan pronto como hayas obtenido resultados al emprender la búsqueda de ser hecho perfecto, y tan pronto como tengas un amor de Dios que necesites expresar, sencillamente tal comunicación, este tipo de oración sencilla, es adorar a Dios, es verdadera comunión con Dios y estás usando el corazón y la sinceridad para adorar a Dios. Esto es evidencia de que la relación entre tú y Dios es buena, normal y perfecta. No le ocultas nada a Dios y no hay nada que no le digas, hablas de todo con Él y le abres tu corazón. ¿Puede tal persona tener algún malentendido con Dios? No hay malentendidos y aunque por casualidad hubiera un pequeño malentendido, tan pronto como lo sabes te apresuras a decírselo a Dios. Mientras más transparente y verdadera sea la comunión que tengas con Dios, más obediente serás a Él, tu amor será más verdadero y tu relación con Él será más normal. De esta manera, el Espíritu Santo te guiará todo el tiempo y llevará a cabo la obra de hacerte perfecto. Una vez que se termine esta prueba, la próxima prueba vendrá poco después. Cuando se termine la siguiente prueba, tu corazón estará tranquilo por unos días. Después de otro corto período de tiempo, llega otra prueba, luego te sucede una prueba tras otra. Con tales experiencias y sufrimiento frecuentes, tu carácter de vida cambia lentamente. ¿Es algo bueno o algo malo sufrir adversidades? Tienes que mirar el efecto y las consecuencias. Si sufrir adversidades es a cambio de un cambio en el carácter de vida, a cambio del verdadero amor de Dios, de la verdadera obediencia a Él y de tener una relación normal con Él, entonces la adversidad vale la pena. Esta adversidad es la bendición de Dios y es muy bienvenida y es bastante difícil de conseguir. Por lo tanto, cuanto más ama una persona a Dios, más pruebas le da Él. ¿De qué proporcionan evidencia las más pruebas que Dios le da a una persona? Esta persona es alguien que Dios quiere hacer perfecto y Él está en el proceso de hacerlo perfecto. Si ves que alguien por lo general dice letras y doctrinas que suenan agradables pero no ves que ninguna prueba venga a él, ¿ha pisado esta persona la senda de ser hecha perfecta? No ha pisado la senda de ser hecha perfecta, Dios no ha emprendido ninguna obra en ella y no ha hecho nada. Su vida carnal es demasiado fácil y cómoda y su situación casera es bastante buena. Esta persona no tiene vida y esto es problemático, ¿no? Ves que algunas personas tienen una vida cómoda, pensando sólo qué ponerse y qué comer. Son muy particulares. Cuando entras a sus casas, ya sea la mesa o el armario, están pulidos hasta brillar, no hay una mota de polvo y no puedes caminar en el piso sin zapatillas o dejarás huellas. ¿Dirías que tales personas pueden ser hechas perfectas por Dios? No pueden ser hechas perfectas. Tan pronto como comiences a ser hecho perfecto, tus pruebas aumentarán y no podrás ocuparte de muchas cosas; no puedes pensar en pulir la mesa, no sabes cuántos días pasas sin lavarte el pelo, tu cara está manchada con lágrimas e incluso olvidas lavarte la cara. Por lo tanto, mientras eres hecho perfecto las adversidades son muchas, además de eso tus responsabilidades en la iglesia son grandes y tienes mucho trabajo, no las puedes atender correctamente. Entonces, ¿qué puedes hacer? Toma lo que es más importante y más básico y deja a un lado las cosas triviales que no son de interés, las que no importan mucho. Debes descartar o abandonar algunas cosas; esto es inevitable y es normal. Por lo tanto, aquellos que están buscando la verdad necesitan abandonar un poco las cosas triviales. No te preocupes por ellas, no son importantes y no hay recompensa si las haces bien y no hay sanción si las haces mal. Hay un límite para la energía de una persona y si cuidas bien a tu familia, ¿cuándo tienes tiempo para atender los asuntos de la iglesia? Algunas personas dicen: “Si no puedo gestionar bien mi hogar, ¿cómo puedo cuidar de la iglesia correctamente?”. No tienes que gestionar bien tu hogar, y aunque seas capaz de gestionarlo bien, debes usar esta habilidad para gestionar la iglesia. Por lo tanto, no es que no puedas gestionar bien tu hogar, es que no tienes tiempo para ocuparte de él y estas son dos cosas diferentes. Cuando se trata de llevar a cabo tus deberes, las cosas importantes en tu trabajo, no debes ser descuidado y tienes que ser observador, ver claramente y hacer las cosas bien. No importa si eres un poco menos cuidadoso con las cosas triviales y tu higiene personal.

Al buscar ser hecho perfecto, una cosa es que necesitas experimentar más pruebas y refinamientos y este es un enlace. Otro enlace es que al llevar a cabo tus deberes, debes poner mucho esfuerzo. Para que puedas lograr resultados en el cumplimiento de tus deberes, y con el fin de resolver los problemas del pueblo escogido de Dios, debes esforzarse al máximo y hacer todo lo posible por lograr el resultado óptimo. De esta manera obtendrás el esclarecimiento y la iluminación del Espíritu Santo y serás capaz de resolver los problemas del pueblo escogido de Dios. Al mismo tiempo, serás capaz de entender primero la verdad y entrar en la realidad. Por consiguiente, al llevar a cabo tus deberes entrarás en la realidad. Si has captado estos dos puntos, serás hecho perfecto más rápidamente. Si no inviertes tiempo y esfuerzo en el cumplimiento de tus deberes, si no buscas la verdad con toda tu energía ni usas la verdad para resolver los problemas con el objetivo de lograr el resultado óptimo entonces, cuando lleguen las pruebas y los refinamientos, tu entrada será lenta ya que tu fundamento es débil. Por lo tanto, necesitas captar estos dos puntos ya que son los dos enlaces más importantes. Si una persona nunca puede tener la realidad de la verdad al llevar a cabo su deber, no puede lograr un resultado en su trabajo y es incapaz de usar la verdad para resolver problemas, entonces esa persona no puede lograr ser hecha perfecta. Primero debes satisfacer a Dios al llevar a cabo tus deberes y este es un fundamento; es la base más esencial. Entonces tienes un fundamento, una base para padecer pruebas. Si fallas en llevar a cabo tus deberes y no cumples los requisitos, los resultados obtenidos cuando padezcas pruebas y refinamientos ciertamente no te llevarán a ninguna parte y esto es absoluto. Si cumples los requisitos al llevar a cabo tus deberes, porque al llevar a cabo tus deberes entiendes algunas verdades y puedes practicar la verdad y eres capaz de obedecer a Dios, entonces ya tienes un fundamento y cuando lleguen las pruebas y los refinamientos, te será más fácil padecerlos y será más fácil buscar la verdad, será más fácil usar la verdad para resolver problemas y más fácil orar a Dios para buscar Su intención. Primero debes practicar esto y tener una entrada verdadera en llevar a cabo tus deberes y después tendrás la realidad. Entonces será mucho más fácil cuando después experimentes pruebas y refinamientos. Este es el camino para ser hecho perfecto. Dime, ¿por qué muchas personas no logran resultados al llevar a cabo sus deberes? ¿Te queda claro cuál es el problema? Su entendimiento de la verdad es demasiado superficial Si tu entendimiento de la verdad es demasiado superficial, no puedes comunicar la verdad con claridad y eres incapaz de resolver los problemas de las personas y las personas no estarán firmemente convencidas. ¿Qué debes hacer en tales circunstancias? Debes continuar trabajando duro y buscar la verdad con más seriedad. No creas que es suficiente cuando puedes comunicar un poco de la luz y puedes hablar un poco de la realidad y no seas complaciente, creyendo que “he resuelto todos los problemas del pueblo escogido de Dios y este no tiene dificultades”. Esto está equivocado. Después de unos cuantos días, debes ver si el pueblo escogido de Dios todavía tiene alguna dificultad y quizás descubras algún día: “¿Cómo pudo volver a suceder este problema? Este problema no se resolvió la última vez y lo dejé escapar, esto es mi culpa”. Debido a que tu entendimiento de la verdad es demasiado superficial, por lo tanto, no estás a la altura en llevar a cabo tus deberes. Si tu entendimiento de la verdad depende sólo de pruebas que lleguen por casualidad, ¿no es demasiado lento? Si cuando no llegan pruebas, puedes dedicar tiempo y esfuerzo a llevar a cabo tus deberes con el objetivo de alcanzar entender la verdad y entrar en la realidad, entonces cuando vengan las pruebas después será más fácil dar un verdadero testimonio. Por lo tanto, al llevar a cabo tus deberes en momentos normales, debes poner un fundamento sólido para pruebas posteriores que padecerás y, luego, cuando vengan todo tipo de pruebas después, serás capaz de mantenerte firme. Esta es la mejor senda para lograr el ser hecho perfecto y esto es crucial. Al llevar a cabo mis deberes, me he estado esforzando lo suficiente. Supongamos que hoy he comunicado la verdad y luego le preguntaría al pueblo escogido de Dios: “¿Hay algún resultado?”. “Lo hay.” “¿Son grandes los resultados?” Algunos dicen grandes, otros dicen que no grandes, algunos dicen promedio. Yo digo: “Bueno, si sólo son promedio, son ordinarios y no servirá. La próxima vez tengo que hacer todo lo posible para hablar sobre esta verdad y la debo explicar claramente”. No estés siempre satisfecho de ti mismo y no es bueno siempre estar satisfecho de ti mismo. Después de cada reunión debes examinar en tu corazón. Ponderas: “Hoy cuando estaba comunicando varias luces parece que no las expliqué completamente, no me expresé muy claramente. La próxima vez todavía necesito comunicarme y tengo que pensar en una forma de expresar esto claramente y de hablar de manera más penetrante”. Debes tener este tipo de espíritu con la verdad, buscar sinceramente y perseguir constantemente una entrada más profunda en la verdad con el fin de llegar al objetivo de resolver verdaderamente los problemas con la verdad y nunca descansar hasta que hayas logrado tu objetivo. Si eres capaz de pagar tal precio, tu trabajo tendrá cada vez más resultados y, sin ser consciente de ello, habrás sido hecho perfecto en la verdad. Dios te ha perfeccionado al entender la verdad y has entrado en la realidad. Cuando las pruebas vengan posteriormente serás capaz de padecerlas más fácilmente. Por lo tanto, ¿cómo vemos si una persona es alguien que ha sido hecho perfecto? Para juzgar si una persona realmente ha caminado en la senda de ser hecha perfecta, primero ves cómo son los resultados del cumplimiento de su deber y si las personas los aprueban o no están convencidas de ellos. Si las personas no son convencidas por el cumplimiento de su deber ni por el trabajo que lleva a cabo entonces está acabado y definitivamente no está en la senda de ser hecho perfecto. ¿Qué tipo de persona está calificado para recibir la obra de perfección de Dios? La persona que lleva a cabo bien su deber, que es seria y que mejora continuamente en llevar a cabo sus deberes y que no descansará si no ha alcanzado su objetivo, que pone toda su intención en llevar a cabo sus deberes, que no escatima energía y emplea todo sus esfuerzos para llevar a cabo su trabajo a su máximo esfuerzo, que sigue luchando a pesar de todos los reveses y que es altamente aprobada y respetada por el pueblo escogido de Dios, esta persona está calificada para recibir el ser hecha perfecta por Dios. Bueno, ¿has logrado tal resultado al llevar a cabo tu deber? ¿Es un asunto sencillo usar la verdad para resolver problemas? Este no es un asunto simple. Bueno, ¿qué se debe hacer? Buscar la verdad y nunca rendirse a pesar de los repetidos reveses, esforzarse continuamente por mejorar en llevar a cabo tus deberes y no estar satisfecho con el statu quo. Si hoy no has comunicado la verdad con claridad, mañana tratarás de hacerlo mejor; y otra vez, si no has comunicado la verdad claramente, pasado mañana debes continuar buscando, continuar comunicando y debes seguir intentándolo hasta que comuniques claramente esta verdad y se resuelvan los problemas del pueblo escogido de Dios. No te rindas si no tienes éxito. Así es como se debe buscar la verdad. Necesitas practicar de esta manera antes de que tengas un resultado. Algunas personas no buscan la verdad por sí mismas, sino que sólo dependen de otras para obtener un poco y obtienen un poco de la comunicación del hombre y de la comunicación y del servicio de los hermanos y hermanas. No puedes depender de que otros te alimenten. Necesitas depender de ti mismo para buscar la verdad correctamente y esto es crucial. No servirá si no pagas un precio en busca de ser hecho perfecto y de ninguna manera servirá buscar la verdad sin dedicar tiempo y esfuerzo. Algunas personas se vuelven negativas tan pronto como experimentan la poda y trato o, una vez que he comunicado un cierto aspecto de la verdad, si no lo pueden aceptar, o no lo pueden poner en práctica, entonces se sienten bastante molestas y angustiadas y algunas incluso se vuelven negativas. ¿Cuál es el problema aquí? Su estatura es muy pequeña. Cuando ven una dificultad, son negativas, se desilusionan y no tienen confianza. Algunas personas dicen: “La fe en Dios es tan difícil y si hubiera sabido que sería tan difícil, es posible que no hubiera creído”. ¿Tienen tales personas una confianza genuina en Dios? ¿Diríais que es difícil creer en Dios? No es difícil. ¿Buscar la verdad es un asunto sencillo? ¿Servirá si no pagas un precio? No, eso no servirá. Si lo consideras de acuerdo al precio que tienes que pagar, entonces es difícil. Si tienes la obra del Espíritu Santo, Dios te guiará en el camino y, antes de que lo sepas, serás hecho perfecto. Así que no sientes que sea difícil. Consideras la fe en Dios como difícil pero de hecho no es difícil porque es Dios quien lleva a cabo la obra y es el Espíritu Santo quien hace perfectas a las personas. Las personas sólo necesitan ofrecer la poca fuerza que tienen y hacer todo lo que puedan y Dios hará eso que las personas son incapaces de hacer, por lo que no es difícil. La forma más precisa de expresarlo es que creer en Dios es difícil pero no es tan difícil. Porque es Dios quien hace todo y no hay nada que sea imposible para Dios. Mientras caminamos este camino Dios nos guía y nos da fortaleza y es Dios quien obra. Con la obra del Espíritu Santo, de hecho, no sentimos que sea difícil. Si existe la obra del Espíritu Santo en la búsqueda de ser hecho perfecto, entonces no es difícil. Sin la obra del Espíritu Santo es extremadamente difícil. Es aún más difícil que ascender al cielo. Esta es una explicación completa de esto.

Anterior:Capítulo 7 Sermones y Enseñanza acerca de la Palabra de Dios “Conocer a Dios es el camino hacia el temer a Dios y apartarse del mal” (VII)

Siguiente:Pregunta (5) No podemos discernir claramente qué son las trabas del Espíritu Santo cuando cumplimos deberes

También podría gustarte