Invitamos a los buscadores de la verdad a contactar con nosotros.

Anales selectos de los arreglos de la obra de la Iglesia de Dios Todopoderoso

Colores lisos

Temas

Fuente

Tamaño de fuente

Interlineado

Ancho de página

0 Resultado(s) de búsqueda

No se encuentra los resultados.

`

Para servir a Dios uno debe aprender cómo discernir toda clase de personas

Servir a Dios es la obra de guiar al pueblo escogido de Dios en la realidad de las palabras de Dios basado en las palabras de Dios y de acuerdo con los requisitos de Dios. Cuando una persona gradualmente entiende la verdad y obtiene un conocimiento de Dios a través de experimentar la obra de Dios, con frecuencia será capaz de exaltar a Dios, dar testimonio de Dios, ayudar a las personas a obtener provisión y edificación e introducir a las personas en la senda correcta de creer en Dios. Esta es la obra de cumplir los deberes propios para servir a Dios. Entre las personas que creen en Dios, sólo aquellas que buscan la verdad y tienen hambre de las palabras de Dios pueden entrar en el camino correcto de creer en Dios y ser salvadas por Dios. Por lo tanto, aquellas que sirven a Dios deben estar seguras sobre qué personas buscan la verdad, aceptan las palabras de Dios y pueden recibir la obra del Espíritu Santo y ser salvas y perfeccionadas por Dios y qué personas no aman las palabras de Dios y detestan y rechazan la verdad, resultando en que pierdan la obra del Espíritu Santo y sean eliminadas. La obra de Dios en los últimos días es la obra de terminar una era y también es la obra de exponer a toda clase de personas diferentes. Por consiguiente, después de que Dios ponga a todos los humanos con su propia especie, Él usará esto para determinar su destino. A través de las palabras de Dios entendemos qué clase de personas salva Dios, qué clase de personas perfecciona Dios, qué clase de personas castiga Dios y qué clase de personas condena y maldice Dios. Al mismo tiempo, también conocemos los principios y la sabiduría de la manera de discernir toda clase de personas y la manera de tratar con cada clase para ajustarse a la voluntad de Dios. Así, ahora tenemos principios de práctica precisos sobre cómo servir a Dios. Las personas que sirven a Dios sólo se pueden coordinar con precisión con la obra del Espíritu Santo si tienen una comprensión de los principios de práctica para cómo tratar con varias clases de personas. Si alguien no sabe de qué manera discernir entre las personas, le será fácil escoger a la persona equivocada, usar a la persona equivocada y esto, por supuesto, afectará la obra del Espíritu Santo y retrasará la entrada a la vida del pueblo escogido de Dios. Esta es precisamente una demostración de la interrupción a la obra de Dios. Por lo tanto, aprender la manera de discernir entre varias clases de personas es muy importante. Nos demanda tener un punto de referencia preciso para todas las personas que creen en Dios. Así que, ¿cómo diferenciamos? Lo principal sigue siendo diferenciar entre las diferentes clases de personas basado en las actitudes con las que tratan las palabras de Dios, lo que es diferenciar entre ellas basado en sus actitudes hacia la verdad. Diferenciar de esta manera se ajusta completamente a los principios de Dios de salvar a las personas. Aunque hay muchas personas que creen en Dios, sólo una pequeña porción de ellas busca la verdad. También se podría decir que sólo una pequeña porción de las personas tiene buena humanidad. Las personas buenas son personas que son amables, aman las cosas positivas y están dispuestas a buscar la verdad y la justicia, por lo cual pueden ser salvadas por Dios. Las personas malvadas también están en la minoría pero debido a su naturaleza malvada y codiciosa, las personas malvadas son capaces de cometer todo tipo de malas acciones. Estas personas han sido completamente poseídas por Satanás y no tienen nada positivo dentro de ellas. Ni siquiera tienen una conciencia ni razón. Como resultado, detestan y odian totalmente la verdad y son hostiles hacia las cosas positivas, por lo cual no tienen ninguna esperanza de ser salvas. Después de distinguir las personas buenas de las malvadas, lo que queda son personas con mala humanidad. Estas personas no se pueden llamar personas buenas ni se pueden llamar personas malvadas; sólo se pueden llamar personas con mala humanidad. Tales personas también son una parte de la congregación de la casa de Dios. La humanidad corrupta puede, por lo general, se separada en estos tres grupos. Aquellas que llamamos “buenas personas” son personas que pueden ser salvas, mientras que las “personas con mala humanidad” se refiere a aquellas que todavía pueden ser salvas si pueden buscar la verdad y obedecer la obra de Dios. Hay una proporción pequeña de personas entre aquellas con mala humanidad que puede ser salva. Las personas malvadas no pueden ser salvas porque no aman la verdad y odian las cosas positivas. Es por eso que las personas malvadas están destinadas a ser eliminadas y aniquiladas. Enseguida proporcionaré algunas explicaciones, a las que puedes hacer referencia después, sobre cómo discernir las personas buenas, las personas malas y las personas malvadas con un alto grado de certeza.

¿Qué es una buena persona? Ya que toda la humanidad ha sido profundamente corrompida por Satanás, no hay personas verdaderamente justas o buenas, por lo cual las “buenas personas” de las que estamos hablando ahora sólo son relativamente buenas. Una buena persona es alguien que es relativamente bondadosa, está enamorada de la verdad, anhela la luz, le gusta la imparcialidad y la justicia, desprecia las cosas malas y tiene un poco de conciencia y razón. Es por eso que está dispuesta a creer en Dios y buscar la verdad. Las personas buenas son relativamente inocentes y honestas, son entusiastas hacia las personas, tienen empatía, están dispuestas a ser caritativas y ayudar a los demás, no se aprovechan de otros y, además, no extorsionan dinero de las personas. Las personas buenas nunca tienen la intención de lastimar a los demás sino que, más bien, son fácilmente lastimadas, engañadas e intimidadas por otros. Las personas buenas, por supuesto, también tienen un carácter corrupto y pueden revelar toda clase de corrupción, pero si hacen algo malo, su conciencia no estará tranquila, y si hacen algo que ofende a Dios, sufrirán y lo lamentarán y se sentirán como si no pudieran soportar seguir viviendo. Si una buena persona busca la verdad, sus pensamientos y acciones se transformarán más rápido, y si puede aceptar el juicio y castigo de Dios y Su poda y trato, entonces seguramente alcanzará un cambio en el carácter de vida. Las personas buenas son fácilmente engañadas y tienen un lado necio porque son bastante honestas e inocentes, pero se ajustarán a la voluntad de Dios si pueden hacer cosas con principios y sabiduría. Si una buena persona busca la verdad de una manera intrépida, y se puede consagrar a las causas justas, definitivamente será capaz de ser usada por Dios, alcanzar la perfección y convertirse en una persona justa bendecida por Dios.

¿Qué es una persona malvada? Una persona malvada es alguien que ha sido poseído por Satanás y ha perdido completamente su humanidad. Es desmesurada e irracional y un persona que no conoce la vergüenza. La naturaleza de las personas malvadas es la naturaleza de los demonios: No importa qué malas acciones cometan, sus corazones aún están tranquilos y no tienen ningún remordimiento en absoluto. Pueden perpetrar cualquier forma de mal con el fin de lograr sus objetivos y ambiciones personales. Las personas malvadas ciertamente detestan la verdad y desprecian las cosas positivas, por lo que seguramente no serán disuadidas por nadie. El principio principal de las personas malvadas al hacer las cosas es ser egoístas y hacer lo que sea que les plazca. Por lo tanto, las personas malvadas absolutamente nunca caminan en la senda correcta y son el tipo de persona destinada a sufrir perdición y ser destruida. Esto ha sido determinado por su naturaleza demoniaca. Incluso si una persona malvada se cuela en la casa de Dios, aún está destinada a ser eliminada y aniquilada.

¿Qué es una persona con mala humanidad? Una persona con mala humanidad es alguien que no se puede llamar una buena persona pero tampoco puede ser clasificada como una persona malvada. Esta categoría de persona incluye a aquellas que son deshonestas, interesadas, perversamente codiciosas, de carácter despreciable, insensibles a la razón o detestan la verdad y aquellas que siempre van con la corriente, parecen acatar la obra de Dios pero secretamente se oponen a ella, se comportan sigilosamente, les gusta instigar la discordia y las disputas, les gusta lastimar a las personas y castigarlas, no tienen conciencia ni razón, creen en Dios pero no cumplen gustosamente sus deberes o siempre quieren cosechar algún beneficio de la casa de Dios. … Estas personas tienen motivos ocultos al llevar a cabo sus deberes y también actúan superficialmente. Se puede decir que todas aquellas que no aman las cosas positivas y detestan la verdad pueden ser consideradas como personas con mala humanidad. Ya que tales personas no buscan la verdad, no logran ningún cambio incluso después de creer en Dios por muchos años. No tienen un lugar para Dios en sus corazones en absoluto, mucho menos tienen temor de Dios. Este tipo de personas creen en Dios meramente porque son impulsadas por su motivo de recibir bendiciones y el cumplimiento de sus deberes es completamente sólo una transacción para ellas. Cuando son expulsadas de la casa de Dios, se enfurecen vergonzosamente, gritan quejas y hasta hacen cosas imprudentes porque piensan que son inútiles. Pero algunas personas con mala humanidad verdaderamente creen en Dios. Si están dispuestas a buscar la verdad y realmente muestran un comportamiento arrepentido, al final todavía pueden ser salvas. También hay necios que se aferran a su deseo de ser bendecidos y no creerán en Dios a menos que reciban bendiciones. Son personas que podrían dejar la casa de Dios en cualquier momento y seguramente serán expulsadas. De hecho, hemos descubierto algunas personas con mala humanidad que cumplen fielmente sus deberes, al grado que están felizmente dispuestas a hacer servicio para Dios hasta la muerte. Tales personas también pueden ser salvadas por Dios y recibir Su gracia para sobrevivir. Esta es, por supuesto, una bendición muy importante. Los hechos prueban que si una persona con mala humanidad verdaderamente cree en Dios, está dispuesta a pagar el precio, hace muchas buenas acciones, se arrepiente de sus malos caminos y es leal hasta el final, entonces definitivamente será salvada por Dios. Todas aquellas que genuinamente creen en Dios y buscan la verdad están dentro del alcance de ser salvadas por Dios. Si una persona con mala humanidad puede buscar la verdad, también podrá ser perfeccionada por Dios porque Dios no muestra favoritismos.

Al usar y cultivar a las personas, la casa de Dios sólo selecciona personas con una humanidad relativamente buena, es decir, personas que aman las cosas positivas y buscan la verdad. Tales personas pueden haber hecho algunas transgresiones y malas obras en su pasado pero, a medida que muestran verdadero arrepentimiento y su carácter de vida, pensamientos y acciones siguen renovándose y cambiando por aceptar la obra de Dios, Dios no las retendrá en sus transgresiones pasadas. Una persona que busca la verdad y muestra arrepentimiento es precisamente el tipo de persona que la casa de Dios elige usar. Una persona que busca la verdad y puede verdaderamente obedecer la obra de Dios es precisamente el tipo de persona que Dios perfecciona. Si en tu creencia en Dios no buscas la verdad, entonces incluso si no pareciera que estás transgrediendo, todavía no eres una persona verdaderamente buena. Los que no buscan la verdad ciertamente no tienen ningún sentido de justicia, ni tampoco pueden amar lo que Dios ama u odiar lo que Dios odia. No pueden absolutamente estar del lado de Dios, mucho menos ser compatibles con Dios. ¿Cómo entonces pueden los que no tienen un sentido de justicia ser llamados buenas personas? No sólo los que las personas ordinarias describen como ‘hombre sumiso’ no tienen ningún sentido de justicia, tampoco tienen metas en la vida. Son meramente personas que nunca quieren ofender a nadie, así que, ¿qué valen? Una persona verdaderamente buena es indicio de alguien que ama las cosas positivas, alguien que busca la verdad y anhela la luz, alguien que puede discernir el bien del mal y que tiene las metas correctas en la vida; sólo a esta clase de persona ama Dios. Todas aquellas que no aman las cosas positivas y tampoco están dispuestas a buscar la verdad no son personas con conciencia ni razón así que, por supuesto, no se pueden llamar buenas personas. Por el otro lado, sólo aquellas que buscan la verdad y anhelan la luz pueden obedecer la obra de Dios y ser perfeccionadas por Dios. Sólo aquellas que pueden ser salvadas por Dios pueden ser llamadas buenas personas.

Enseguida, comuniquemos acerca de qué manera se expresan las personas que buscan la verdad.

Al leer las palabras de Dios, los que buscan la verdad pueden medir su propia condición corrupta contra las palabras de Dios. Su compartición de las palabras de Dios no se hace sólo para hablar de entender las palabras de Dios, sino para hablar de comprenderse a sí mismos. No importa qué corrupción se exprese, la pueden poner al descubierto para que los hermanos y hermanas puedan lograr algo real, mientras que al mismo tiempo resuelven su propia corrupción. Este también es el mejor método para guiar a las personas a las palabras de Dios. Las personas arrogantes y engreídas no pueden lograr esto y las personas deshonestas tampoco pueden lograr esto; sólo las personas honestas, inocentes y francas pueden hablar acerca de conocerse. Este es el elemento más importante al discernir si una persona puede o no aceptar la verdad y entrar en la realidad. Este método de práctica es el mejor para revelar a las personas. Las personas que no tienen verdadero conocimiento de sí mismas seguramente no tienen realidad. Si un líder u obrero rara vez discute el autoconocimiento y pocas veces comunica el conocimiento de su propia corrupción y transgresiones simple y abiertamente, entonces eso es suficiente para probar que es una persona arrogante, engreída, deshonesta e hipócrita y, definitivamente, es una persona desprovista de realidad. Todos aquellos que sólo hablan de los significados literales y que están desprovistos de la realidad, no merecen ser líderes en la familia de Dios. Ese tipo de líderes y colaboradores deben ser reemplazados.

2. Aquellos que buscan la verdad pueden aceptar el juicio y castigo de las palabras de Dios y aceptar la poda y el trato. Pueden entender que el juicio y castigo de Dios es completamente justo y puede salvar y cambiar completamente a las personas. No es fácil para aquellos que no son podados ni tratados conocerse. Sólo aceptando la poda y el trato puede uno realmente aceptar la obra de Dios. Sólo al experimentar más profundamente el juicio y castigo de las palabras de Dios puede uno obtener más verdades. Todos aquellos que buscan la verdad pueden entender y experimentar que aceptar el juicio y castigo de Dios y la poda y el trato, es lo más honorable para ellos y, en todo sentido, es la exaltación de Dios. Es por esto que son capaces de atesorar las palabras de juicio de Dios, en las que encuentran sentido y metas en la vida y ven la senda de la luz en la vida. Si la humanidad corrupta no experimenta el juicio y castigo de Dios, y no acepta la poda y el trato de Dios, nunca será capaz de lograr el cambio de carácter. Cuanto más entienda la verdad una persona, más puede sentir la preciosidad del juicio y castigo de Dios y la necesidad de Su poda y trato. Todos aquellos que no aceptan el juicio y castigo de las palabras de Dios, y aquellos que no aceptan ser podados y tratados, son personas que no aman la verdad. Todos son personas tremendamente arrogantes, engreídas y santurronas. Si no se arrepienten, seguramente serán eliminados.

3. Cuando aquellos que buscan la verdad tienen sus propias concepciones acerca de Dios, pueden buscar la verdad para resolverlas y pueden usar las palabras de Dios para tratar con sus concepciones y pensamientos. Incluso si no pueden entender completamente la verdad, todavía creen que Dios es la verdad y niegan sus propias concepciones y pensamientos. Por el otro lado, las personas que son tremendamente arrogantes, engreídas, prepotentes y santurronas siempre piensan que tienen la razón y no están dispuestas a soltar sus propias concepciones y pensamientos. A sus ojos, Dios no necesariamente tiene la razón y también puede cometer errores. Esto muestra que son personas muy necias y absurdas. Se atreven a juzgar y condenar a Dios, probando sin lugar a dudas que su naturaleza reacia a Dios y traidora a Dios no ha cambiado para nada. Todas aquellas que no pueden resolver sus concepciones después de mucho tiempo son todas personas tremendamente arrogantes e irracionales. Todas son personas que han creído en Dios por muchos años pero no han obtenido la verdad; son personas que no tienen vida. Ya se han transformado en anticristos y sin duda serán castigadas. En la obra del Dios encarnado es normal que los creyentes tengan concepciones. Esto se debe a que las personas no poseen la verdad y sólo pueden mirar las cosas a través del lente de las doctrinas, las concepciones y sus imaginaciones. Sin embargo, la obra de Dios constantemente contraataca sus concepciones y tampoco pueden negar que Dios es la verdad, por lo que cuando obtienen un conocimiento verdadero de Dios, sus concepciones colapsarán sobre sí mismas. Ninguna concepción se puede mantener y, por tanto, las personas que tienen concepciones conocerán la vergüenza del fracaso tarde o temprano. ¿Por qué las personas que buscan la verdad cada vez tienen menos concepciones? Es porque las concepciones y la verdad están en oposición entre sí. La verdad es la némesis de las concepciones. En tanto que las personas entiendan la verdad no tendrán concepciones. Si una persona tiene concepciones, eso prueba que todavía no entiende la verdad. Es por eso que las personas que buscan la verdad cada vez tienen menos concepciones y todas sus concepciones serán purificadas al final. Aquellas que se siguen aferrando a sus concepciones y que están llenas de concepciones, pero no buscan usar la verdad para resolverlas, todas son personas necias que no tienen entendimiento espiritual. No saben cómo ver las cosas desde una perspectiva diferente y, además, no saben cómo considerar los problemas imparcialmente a través de las palabras de Dios. Por lo tanto, todas aquellas que no poseen la verdad consideran los problemas de una manera muy absurda; lo que tienen son todos los puntos de vista y opiniones de la humanidad corrupta. ¿Cómo podría el servicio a Dios de tales personas ser sostenible? La casa de Dios nunca usaría a esas personas.

4. Aquellos que buscan la verdad cumplen sus deberes de acuerdo con los requisitos de Dios y no hacen las cosas superficialmente. Las personas que buscan la verdad siempre están agradecidas con Dios, quieren hacer un buen trabajo cumpliendo sus deberes para retribuir al amor de Dios y odian que tengan demasiada corrupción. Piensan que ya no deben lastimar a Dios o hacerlo sufrir. Piensan que deben cumplir bien sus deberes con el fin de consolar el corazón de Dios y, por consiguiente, pueden armarse de la voluntad para cumplir bien sus deberes para satisfacerlo. Las personas que buscan la verdad voluntariamente cumplen sus deberes no importa cuánto sufrimiento soporten. No importa con qué dificultades se encuentren, no se ponen negativas, no se rinden y nunca huyen de ellas. Más bien, buscan usar la verdad para resolver problemas y confiar en Dios para hacerles frente. Pueden aceptar la poda y el trato cuando revelan corrupción para asegurar que pueden cumplir mejor sus deberes para completar la encomienda de Dios y madurar en la vida a través del cumplimiento de sus deberes. Todas aquellas que buscan la verdad cumplen lealmente sus deberes y son conscientes de las intenciones de Dios. Tales personas están ansiosas por lo que Dios está ansioso y piensan en lo que Dios piensa. Tratan cada una de estas cosas seriamente y buscan servir la voluntad de Dios. Son personas conforme al corazón de Dios. Todas aquellas que cumplen fielmente sus deberes tienen temor de Dios y son personas a quienes la casa de Dios escoge usar. Aquellas que no cumplen fielmente sus deberes y siempre actúan superficialmente son todas personas que no tienen una conciencia ni razón. La iglesia no debe promover ni usar a semejantes personas.

Estas son las cuatro manifestaciones de buscar la verdad. Una persona equipada con estas cuatro manifestaciones es alguien que busca la verdad, cuya creencia en Dios tiene realidad, alguien que obedece la obra de Dios y alguien que seguramente será perfeccionado por Dios. Estos son los cuatro estándares por los cuales la casa de Dios usa a las personas. Si una persona ha trabajado por muchos años pero no muestra estas cuatro manifestaciones, entonces eso prueba que definitivamente no es alguien que busque la verdad sino más bien es un oportunista, un incrédulo, un hacedor de maldad y debe ser expulsado. Quienquiera que muestre estas cuatro manifestaciones debe ser promovido y puesto en posiciones importantes. Las cuatro manifestaciones de buscar la verdad son los estándares por los cuales los líderes y obreros de la casa de Dios son medidos y también son la senda de práctica y entrada para el pueblo escogido de Dios al experimentar la obra de Dios. Es inevitable que las personas sean diferenciadas por el grado de su entrada en relación con estos varios aspectos en su experiencia, pero tendrán esperanza y son la clase correcta de persona siempre y cuando tengan entrada, independientemente del aspecto en el cual se logre. Tales personas deben ser correctamente apoyadas y cultivadas. Si alguien que hace la obra no es capaz de alcanzar estos cuatro estándares, entonces eso prueba que no ama la verdad, no tiene la realidad que un creyente debe tener, es un hipócrita y no es la clase correcta de persona. La iglesia nunca debe promover ni usar a esta persona otra vez y la debe reemplazar inmediatamente.

Servir a Dios demanda poder discernir toda clase de personas. Esto principalmente demanda ver claramente cuál tipo de persona cree en Dios y puede ser salva, cuál tipo de persona cree en Dios pero no puede ser salva, cuál tipo de persona está destinada a ser eliminada, cuál tipo de persona puede hacer servicio para la obra de Dios y cuál tipo de persona puede prestar servicio y sobrevivir. Las personas que pueden discernir estos cuantos tipos de personas claramente y entienden cómo tratarlas serán capaces de entender las intenciones de Dios y sabrán cómo coordinarse con la obra de Dios. Aquellas que son verdaderamente conscientes de las intenciones de Dios serán capaces de lograr el objetivo principal de mantener y regar al tipo de persona que verdaderamente cree en Dios y busca la verdad y apoyar y ayudar a las personas que pueden cumplir sus deberes y voluntariamente hacen servicio para la obra de Dios. Para todas aquellas que creen en Dios pero no cumplen voluntariamente sus deberes, no buscan la verdad y hasta pueden hacer mal para perturbar la vida de la iglesia, hazlas a un lado y espera una oportunidad para tratar con ellas. Trabajar de esta manera se ajusta a la voluntad de Dios. Por consiguiente, servir a Dios demanda ser capaz de discernir estos cuantos tipos de personas. Esto es muy importante para coordinarse con la obra de Dios y cumplir correctamente el deber propio.

21 de mayo de 2005

Anterior:Regar y proveer a los nuevos creyentes es la máxima prioridad de la obra de la iglesia

Siguiente:Cuestiones de principio que se deben entender para servir a Dios

También podría gustarte