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Principios para tratar con diversos tipos de falsos líderes y colaboradores

Desde que la familia de Dios publicó las disposiciones de la obra del 1 de diciembre, el pueblo escogido de Dios de diversas localidades ha escrito sucesivamente cartas para denunciar la situación de los falsos líderes y colaboradores en diversos lugares. El hecho de que estos falsos líderes y colaboradores estén comportándose mal además de oprimir y controlar a las personas en diversas iglesias locales puede verse fácilmente. Con el fin de resolver estos problemas reales lo más pronto posible, los principios para tratar con los diversos falsos líderes y colaboradores se comunican específicamente como sigue para que el pueblo escogido de Dios pueda manejarlos e implementarlos con precisión.

“Falsos líderes y colaboradores” se refiere a los líderes y colaboradores que no tengan la obra del Espíritu Santo. Si han sido escogidos por los líderes de diversos niveles o por la iglesia, sin la obra del Espíritu Santo, eso es suficiente para demostrar que no son personas que busquen la verdad. Es un hecho irrefutable. El pueblo escogido de Dios es consciente de que cualquier persona que crea en Dios sin buscar la verdad no es reconocida por Él. Por tanto, no tiene la obra del Espíritu Santo. Las personas sin la obra del Espíritu Santo son las que no entienden la verdad para entrar en la realidad, las que no pueden ser salvadas. Es un problema grave porque esos líderes y colaboradores sin la obra del Espíritu Santo son personas a quienes Dios no reconoce, a quienes Dios no usa en absoluto. Por eso son llamadas falsos líderes y colaboradores. Todos estos falsos líderes y colaboradores que no buscan la verdad son revelados a través de diversas circunstancias, posiciones, reputaciones e intereses. Como reza el dicho: “El tiempo es el mejor juez de la capacidad y el carácter”. Las personas que no tengan la obra del Espíritu Santo nunca pueden llevar a cabo la obra de regar y proveer para que el pueblo de Dios entre en la realidad de la verdad. Nunca pueden llevar a cabo la obra de comunicar la verdad para resolver el problema de la corrupción del hombre. Nunca pueden llevar a cabo las tareas requeridas por las disposiciones de la obra de los de arriba. Después de un período prolongado de tiempo, el pueblo escogido de Dios podrá percibirlas y discernirlas. Tras identificar a estos falsos líderes y colaboradores que no tengan la obra del Espíritu Santo, es justo, razonable y algo natural que el pueblo escogido de Dios los aparte o que disponga diferentes trabajos para ellos. Esto es bueno para el pueblo escogido de Dios así como para los falsos líderes y colaboradores, para que no sigan poniendo en peligro al pueblo escogido de Dios. Por tanto, sustituir a todos los falsos líderes y colaboradores está completamente de acuerdo con la intención de Dios.

Entre los falsos líderes y colaboradores que no tengan la obra del Espíritu Santo, sigue habiendo diferencias en la cantidad de sus hechos malvados y en la calidad de su humanidad, las cuales no deben tratarse de la misma manera. Los falsos líderes y colaboradores no pueden llevar a cabo la obra práctica que deben realizar los líderes en los diversos niveles de la iglesia, simplemente porque no tienen la obra del Espíritu Santo. Sin embargo, son diferentes en humanidad. Los diversos falsos líderes y colaboradores se engloban en las siguientes tres situaciones. El pueblo escogido de Dios debe distinguir entre ellas. La primera categoría engloba a las personas con una humanidad relativamente mejor. Tales personas han cometido menos actos malvados y han suscitado menos resentimiento público. No entienden la verdad, porque han creído en Dios durante poco tiempo o porque carecen del apoyo y provisión de quienes entienden la verdad. No han entrado en la vía correcta de la creencia en Dios ni pueden buscar normalmente la verdad, a causa del enredo y el control de ciertos problemas. El pueblo escogido de Dios debe tratar con amor y con más apoyo y provisión a los falsos líderes y colaboradores englobados en esta categoría, de forma que aún haya esperanza de que busquen la verdad y reciban salvación. Por tanto, los falsos líderes y colaboradores con una humanidad relativamente buena no deben ser abandonados porque tales personas pueden ser salvadas. La segunda categoría engloba a esas personas deshonestas y falsas, egoístas y despreciables con una humanidad mala, excesivas transgresiones y malas influencias a quienes les gusta particularmente buscar estatus, que desean los beneficios de este y se vuelven corruptos con un poco del mismo al transigir en vinos, cenas y placer. Generalmente, estas personas no atienden a sus propios asuntos, improvisan en sus deberes y no llevan a cabo obra práctica. Les gusta encaramarse en su posición y sermonear a otros. Estas personas no tienen lugar para Dios en su corazón ni sentido de la responsabilidad. Como los oficiales del gran dragón rojo, se sientan en todo lo alto, altaneras y sin ley. Siempre mandan y reprimen implacablemente al pueblo escogido de Dios, sin tolerar resistencia alguna. No tienen amor en absoluto. Nunca simpatizan con los demás ni les ayudan, por no hablar de resolver las dificultades prácticas de los hermanos y hermanas. Como la policía religiosa, son entrometidas y oficiosas. Independientemente de qué clase de obra lleven a cabo, los hermanos y hermanas no reciben de ellos edificación de vida, mucho menos impartición de la verdad. Por tanto, tales personas son los falsos líderes y colaboradores que Dios detesta más. Deben ser sustituidos y segregados para que reflexionen. Si desafían y causan perturbación, serán expulsados. La tercera categoría engloba a esas personas particularmente arrogantes e insensibles que se niegan a obedecer a nadie, incluso hasta llegar al punto de la irracionalidad. Son realmente personas malvadas. Se involucran en toda clase de maldad, suscitan un intenso resentimiento público y no albergan temor de Dios en su corazón. Con un poco de talento y buen aspecto, se hinchan de soberbia. No tienen consideración por nadie, ni siquiera por Dios. Con un poco de posición y poder, quieren ser dueñas del pueblo escogido de Dios, actúan como si fueran amas del mismo y lo tratan como su propiedad privada. Compiten en vano con Dios por Su pueblo escogido manteniendo a más personas del mismo bajo su control. No hay lugar para Dios en el corazón de tales personas que nunca adoran a Dios. No oran a Dios en la tribulación ni en el sufrimiento, por no hablar de buscar abrir su corazón a Dios. Después de obtener estatus, se mantienen en lo alto y empiezan con la burocracia. No consideran las disposiciones de la obra de los de arriba sus propios deberes para su implementación ni muestran obediencia alguna a la obra de Dios. Tales personas malvadas se engloban en la categoría del anticristo. Consideran capital dar órdenes y disponer algunas tareas administrativas, como si hubieran llevado a cabo alguna gran obra que merezca tratamientos superiores y un festín extravagante. De hecho, no se ha llevado a cabo ninguna obra sustancial para servir a Dios. No se ha llevado a cabo nada de la obra práctica de proveer al pueblo escogido de Dios para que entre en la vida. Ninguno de los problemas encontrados por el pueblo escogido de Dios en sus sendas para entrar en la realidad se ha resuelto. Estas personas no han resuelto ni un solo problema práctico para que el pueblo escogido de Dios entre en la vida ni lo han guiado a entender ni un solo punto de la verdad. Simplemente con haber realizado algunas tareas administrativas como dar órdenes, se hinchan de soberbia y superioridad, como si fueran oficiales meritorios. ¿Qué las cualifica para disfrutar tales privilegios del estatus? ¡Son realmente sinvergüenzas! Tales personas malvadas nunca se toman en serio las disposiciones de la obra. Si descubren que las disposiciones de la obra son desfavorables o que amenazan su reputación y posición, las ocultarán, derogarán y criticarán su valor y significado, incitarán a las personas a renunciar a ellas e incluso afirmarán que las mismas provienen del hombre en lugar de Dios. ¿No se resisten a Dios estos comportamientos? ¿No es esta la retórica para mantener su reputación y posición? ¿No revela esto su naturaleza del anticristo? Tales personas rechazan el juicio y reprensión de Dios. Tampoco aceptan ser podados ni tratados. ¿De qué forma están experimentando la obra de Dios cuando actúan de forma tan intangible y rechazan totalmente el reproche de la verdad? Esta es la senda del anticristo que estas personas malvadas están tomando. Cualquier líder o colaborador que no pueda considerar correctamente las disposiciones de la obra ni las siga estrictamente para su implementación puede ser considerado malintencionado. Ninguno de ellos es obediente a la obra de Dios. Por tanto, cualquier falso líder o colaborador que juzgue, denigre u oculte las disposiciones de la obra debe ser sustituido y segregado para que reflexione. Si estas personas malvadas continúan ejerciendo el poder, los desastres y consecuencias que traerán al pueblo escogido de Dios serán inimaginables. Sin ninguna muestra de remordimiento, tales falsos líderes o colaboradores deben ser expulsados porque son los más crueles entre los falsos líderes y colaboradores.

Las tres categorías de personas anteriores que son falsos líderes y colaboradores deben ser distinguidas estrictamente y tratadas de forma diferente. La primera engloba a personas con una humanidad relativamente mejor. Siguen siendo hermanos y hermanas que deben ser tratados con compasión. No pueden permanecer en las posiciones de liderazgo por lo que su trabajo debe cambiarse por deberes secundarios u otros. La segunda categoría engloba a personas con una humanidad mala que deben ser sustituidas y segregadas para que reflexionen. Se les puede permitir llevar a cabo sus deberes difundiendo el evangelio como una oportunidad de arrepentimiento. La tercera categoría engloba a esas personas malvadas que son especialmente arrogantes y obstinadas. Siempre quieren controlar al pueblo escogido de Dios. Son personas malvadas que poseen la naturaleza del anticristo. Aunque no se han involucrado en la construcción de un reino independiente, eso se debe a la falta de oportunidades. En base a la esencia de su naturaleza inherente, es solo cuestión de tiempo que se involucren en la construcción de su reino independiente. Por tanto, esta clase de personas crueles, arrogantes y totalmente desafiantes deben ser sustituidas y segregadas para que reflexionen. Sólo se les puede permitir predicar el evangelio si están dispuestas a llevar a cabo sus deberes, porque han hecho mucha maldad y daño sin llevar a cabo ninguna obra práctica. Necesitan predicar el evangelio, lo cual es el deber más adecuado para ellas, para compensar sus transgresiones. Si no llevan a cabo ningún deber en absoluto, la iglesia puede expulsarlas.

El pueblo escogido de Dios debe distinguir cuidadosamente los tres tipos de falsos líderes y colaboradores mencionados anteriormente. Si los problemas descubiertos o las situaciones denunciadas por el pueblo escogido de Dios encajan con el comportamiento de estas tres clases de personas, siempre y cuando se haya determinado que no tengan la obra del Espíritu Santo, son falsos líderes y colaboradores. Esto está fuera de toda duda. Después de determinar que son falsos líderes y colaboradores, es importante distinguir a cuál de las tres categorías pertenecen. Después de confirmar a qué clase de personas (personas con una humanidad relativamente mejor, personas con una humanidad mala y personas malvadas) pertenecen estos falsos líderes y colaboradores, el pueblo escogido de Dios sabrá cómo tratarlos. En el caso de alguien que carezca igualmente de la obra del Espíritu Santo, que no pueda comunicar ningún entendimiento real de la verdad ni de las formas de práctica, que igualmente no pueda cumplir la obra de proveer realmente para el pueblo escogido de Dios, si la humanidad de esta persona es relativamente mejor y ella no ha cometido ningún acto malvado grave ni transgresión significativa —específicamente, no juzgar ni ocultar las disposiciones de la obra, sermones y comunicaciones de los de arriba, no expulsar arbitrariamente a los hermanos y hermanas ni confiscar a la fuerza los libros del pueblo escogido de Dios, no malversar las ofrendas a Dios, se considera que no ha cometido una transgresión significativa—. Los falsos líderes y colaboradores de esta clase deben ser reasignados para otros trabajos y no ser líderes por más tiempo. Pueden llevar a cabo otros deberes porque si las personas con una humanidad relativamente mejor son regadas con la verdad y reciben ayuda y apoyo, es totalmente posible que busquen de nuevo la verdad para ser salvadas. Entre los falsos líderes y colaboradores, no sé si los que tienen una humanidad relativamente mejor son mayoría o minoría. El pueblo escogido de Dios debe poder diferenciarlos porque las personas que Dios salva son todas aquellas que buscan la verdad. Las que buscan la verdad son invariablemente personas con una humanidad relativamente mejor. Sólo las personas buenas, bondadosas y justas pueden amar la verdad, anhelar la luz y quieren ser buenas personas que toman la senda correcta. Esto es absolutamente cierto. Por tanto, se debe ayudar con amor a esos falsos líderes y colaboradores que tienen una humanidad relativamente mejor. Esto no es incorrecto. Entre quienes han cometido errores y tomado la senda incorrecta de forma similar, me compadezco y simpatizo con las buenas personas. Siempre que su humanidad sea relativamente mejor, se les debe dar una oportunidad si han sido sustituidas o expulsadas. Creo que esta es la forma en que la mayoría del pueblo escogido de Dios trataría a esas personas con una humanidad relativamente mejor que han sido eliminadas porque no eran adecuadas. Si fueran personas crueles con una humanidad mala, no hay pena ni simpatía por ellas porque las consecuencias a las que se enfrentan son autoinfligidas y bien merecidas. Por tanto, esos falsos líderes y colaboradores que son más crueles, arrogantes e irrazonables, los que desobedecen independientemente de cómo se les comunique la verdad, que siguen hablando falacias y defendiéndose, no son en absoluto personas que amen la verdad. Sin duda no son personas que busquen la verdad. ¿Estás dispuesto a simpatizar con ellas? Pienso que tales personas deben ser sustituidas y deben enfrentarse al castigo y a la retribución. Esto proviene del carácter justo de Dios. Entre los líderes y colaboradores, aquellos cuya humanidad es deshonesta y falsa, que son personas egoístas y despreciables con una humanidad mala y las personas malvadas que son especialmente arrogantes, desobedientes y que siempre quieren controlar al pueblo escogido de Dios y se involucran en construir un reino independiente, son quienes nunca buscan la verdad en absoluto. Después de que Dios haya hablado tanto y de que los de arriba hayan comunicado tanto, estas personas siguen sin cambiar. ¿Qué clase de problema muestra esto? Para quienes no aman ni buscan en absoluto la verdad, el Espíritu Santo simplemente no está obrando. Por tanto, tales personas son las que serán eliminadas por la obra de Dios. Son personas detestadas y maldecidas por Dios. El pueblo escogido de Dios sabe sin duda cómo tratar con estas personas malvadas. Deben ser rechazadas y abandonadas. El pueblo escogido de Dios debe decirles atrevidamente “no”, revelarlas y nunca someterse a su control. Si una persona no las rechaza, si no se opone a ellas al ver que son personas malvadas, que lo que dicen y hacen carece de la verdad, tal persona es alguien que no tiene la verdad y un lacayo controlado y engañado por Satanás. Sólo será dominada y controlada por personas malvadas y no tendrá la valentía de desvincularse de la influencia de Satanás para volver completamente a Dios. Tales cobardes incompetentes están inextricablemente atados por la influencia de Satanás. Son realmente miserables y patéticos. Las personas sin la verdad son tan patéticas. No pueden descubrir el engaño de Satanás, discernir la verdadera semejanza de Satanás ni saber cómo echarlo fuera. Si ni siquiera pueden echar fuera ni rechazar a un falso líder, a un hombre malvado o a un anticristo, ¿pueden vencer a Satanás? ¿Serán salvadas tales personas? ¿Son verdaderamente obedientes tales personas? ¿Son realmente personas trascendentes y libres que tienen la verdad? He leído las cartas de muchos hermanos y hermanas enumerando los hechos y comportamientos de falsos líderes y colaboradores, pero estas personas no saben cómo distinguirlos, cómo tratar y lidiar con ellos ni cómo practicar. Estoy inquieto porque no puedo comunicarme cara a cara para clarificar este asunto debido a las restricciones de las circunstancias. Lo escrito en cartas y en las disposiciones de la obra es demasiado limitado. Las personas de una calidad inferior no pueden entenderlo claramente. No saben cómo discernirlos. No puede hacerse nada por tales personas. Sólo pueden esperar que algunos hermanos y hermanas con mejores cualidades y entendimiento de la verdad les comuniquen personalmente la verdad, de forma que puedan resolver finalmente el problema de que el pueblo escogido de Dios sea controlado por las personas malvadas y atado por Satanás.

Debido al duro entorno, sólo una minoría de los líderes y colaboradores en diversos niveles están manteniendo la vida de iglesia. Los principales líderes han estado escondidos. Por tanto, algunos falsos líderes y colaboradores no pueden amenazar directamente la entrada en la vida del pueblo escogido de Dios. Siempre que puedan obedecer la obra de Dios sin ocultar las disposiciones de la obra, sermones y comunicaciones de los de arriba, no harán ningún gran daño al pueblo escogido de Dios. De esta manera, el pueblo escogido de Dios también tendrá la oportunidad de reflexionar sobre sus acciones y actos. En cuanto a los líderes y colaboradores en diversos niveles de la iglesia, deben aprender a distinguir y ver quién tiene la obra del Espíritu Santo, quién puede comunicar la verdad y resolver problemas, quién puede apoyar y proveer para el pueblo escogido de Dios. Deben ver quién no tiene la obra del Espíritu Santo, quién no sabe cómo comunicar la verdad para resolver problemas, quién no puede llevar a cabo la obra práctica sino que sigue comportándose mal, perturbando y controlando al pueblo escogido de Dios. Esto es muy importante para que el pueblo escogido de Dios reciba la salvación. Poder distinguir entre líderes y colaboradores verdaderos y falsos es la lección real y la estatura necesaria para vencer a Satanás y liberarse de la influencia de Satanás. Rechazar a Satanás y liberarse de su influencia también es una señal de entendimiento de la verdad y de obediencia verdadera a Dios.

El criterio exacto para implementar el despido y expulsión de todos los falsos líderes y colaboradores es: los que han revelado alguna corrupción y han hecho algo malo sin cometer actos malvados importantes, los que aún pueden comunicar la verdad para beneficiar y proveer para el pueblo escogido de Dios hasta cierto punto y llevar a cabo alguna obra práctica, los que aún deben ser confirmados como falsos líderes o colaboradores, deben ser observados e investigados durante más tiempo para recoger evidencias, porque las personas invariablemente cometen algunas transgresiones y equivocaciones antes de ser verdaderamente salvadas y perfeccionadas. Esto es bastante normal. Como líderes y colaboradores, si las personas no conocen la palabra de Dios ni reconocen la voz de Dios, no saben cómo discernir si los sermones y comunicaciones de una persona son coherentes con la verdad, si incluso ocultan los sermones, comunicaciones y disposiciones de la obra de los de arriba o han hecho muchas cosas para perturbar y socavar la entrada en la vida del pueblo escogido de Dios, tales personas son sin duda falsos líderes y colaboradores. Esto es así porque no conocer la palabra de Dios ni reconocer la voz de Dios demuestra fácilmente que no entienden la verdad. No saber cómo discernir si los sermones y comunicaciones de una persona son coherentes con la verdad y si tienen o no la realidad puede demostrar además que ellas no entienden la verdad ni tienen la realidad. Si incluso ocultan los sermones, comunicaciones y disposiciones de la obra de los de arriba, no sólo no entienden la verdad, sino que están haciendo el mal para resistirse a Dios y perturbar la obra de la casa de Dios. Tales personas no tienen en absoluto la obra del Espíritu Santo. Son personas malvadas totalmente desprovistas de humanidad. Mientras que una persona tenga un poco de juicio y humanidad, es improbable que haga semejante maldad. Tales falsos líderes y colaboradores son enteramente personas con una humanidad mala o simplemente personas malvadas. Por supuesto, los principios de tratamiento deben ser la sustitución y la segregación para reflexionar. Si alguien dice que las personas que ocultan los sermones, comunicaciones y disposiciones de la obra de los de arriba no han hecho otras cosas malvadas y su humanidad no es mala, esta afirmación no es válida porque ocultar los sermones, comunicaciones y disposiciones de la obra de los de arriba es realmente un comportamiento abiertamente hostil contra el hombre usado por el Espíritu Santo. Esencialmente, estos actos también se resisten y traicionan a Dios. Es un acto demasiado malvado y provoca un daño grave al pueblo escogido de Dios. Esto ya es una gran maldad. ¿Cómo se puede decir que alguien que ha cometido una maldad tan grande tiene una humanidad buena? Si alguien puede defender a una persona tan malvada, no es nada bueno, es sin duda una persona malvada que también debe ser tratada. Por tanto, los que son particularmente crueles, los que pueden hacer el mal continua y rutinariamente, deben ser sustituidos inmediatamente. Si algunas personas sólo hicieron tal maldad en el pasado pero empezaron a reflexionar sobre sí mismas después con remordimientos y arrepentimiento al llevar a cabo cosas prácticas, alguna obra práctica beneficiosa para el pueblo escogido de Dios y parecieron tener alguna realidad de la verdad, los trabajos de tales personas pueden cambiarse pero ellas no pueden asumir la función de liderazgo. En cuanto a los falsos líderes y colaboradores con más hechos malvados detestados por las personas, los que han provocado impactos extremadamente negativos en el pueblo escogido de Dios y suscitado un clamor bastante fuerte, deben ser desechados inmediatamente. Si un líder de cualquier nivel protege a tal falso líder o colaborador, puede verse que el líder que justifica al otro también es un falso líder que debe ser tratado y desechado.

Cada equipo pastoral de toma de decisiones es responsable de resolver el problema de los falsos líderes y colaboradores en el equipo regional de toma de decisiones y entre los coordinadores de diversas regiones. Cada equipo regional de toma de decisiones necesita resolver el problema de los falsos líderes y colaboradores entre los líderes de distrito y los que dan sermones. Los líderes de distrito necesitan resolver el problema de los falsos líderes entre los líderes de iglesia y el problema de las personas malvadas que ejercen el poder. Si los líderes de iglesia son personas malvadas que controlan la iglesia, la única solución es la reelección de líderes por esta. Si la mayoría de la iglesia está controlada por personas malvadas que han formado cuadrillas y grupos herméticos e impenetrables y la minoría de la iglesia está siendo oprimida, debe realizarse una división en dos iglesias y separar a todas las personas oprimidas para que se congreguen por sí solas. Esta es la mejor manera de resolver el problema. Además, deben idearse formas de expulsar de la iglesia a las personas malvadas que estén llenas de iniquidad para que no sigan controlando al pueblo escogido de Dios. Los líderes de cada distrito deben examinar si hay personas malvadas ejerciendo el poder en diversas iglesias. Si las personas malvadas de una iglesia han formado una cuadrilla y un sistema para mantenerse en el poder independientemente de cómo se lleven a cabo elecciones, los líderes de distrito deben escoger personas adecuadas como líderes de iglesia. Esta es una resolución especial para una situación especial. Si hay una evidencia irrefutable de que una iglesia es gobernada por personas malvadas, los líderes de distrito deben exponer y aislar a esas personas malvadas por medio de la comunicación de la verdad para permitir que el pueblo escogido de Dios despida y expulse finalmente a los malvados. Esta es la solución fundamental para el problema de las personas malvadas que gobiernan la iglesia. El problema de cualquier iglesia que haya sido dividida en dos facciones principales debe resolverse de esta forma, llamada “congregación categorizada” y “congregación fraccionada”, para que una facción no afecte a la otra, con cada una de ellas creyendo a su manera. ¿No es esto mucho mejor?

Si algunos falsos líderes y colaboradores no son sustituidos después de cometer mucha maldad, el pueblo escogido de Dios debe denunciarlo a los líderes y colaboradores de los niveles superiors de la iglesia. Si los líderes de distrito han hecho demasiada maldad, eso debe denunciarse a los líderes y colaboradores regionales. Si los líderes y colaboradores regionales han hecho tanta maldad que están resistiéndose obviamente a las disposiciones de la obra y perturbando la obra de la casa de Dios, eso debe denunciarse al equipo pastoral de toma de decisiones. Si este sigue justificándolos en lugar de resolver el problema, la situación debe registrarse en documentos escritos y denunciarse a los de arriba a través de la página web, siguiendo después otro itinerario —quitar a los falsos líderes y colaboradores por medio de una destitución conjunta—. El principio para implementar la destitución conjunta es que líderes y colaboradores que tengan la obra del Espíritu Santo en diversos niveles deben llevar a cabo una acción comprometida para expulsar a todos los falsos líderes, colaboradores y anticristos. Por ejemplo, si algunos miembros del equipo pastoral de toma de decisiones no tienen la obra del Espíritu Santo, otros miembros del mismo que sí la tengan y miembros del equipo de trabajo o dos o tres miembros del equipo regional de toma de decisiones deben acordar acciones para quitar a los miembros del equipo pastoral de toma de decisiones. Si hay miembros del grupo regional de toma de decisiones que no tengan la obra del Espíritu Santo, otros miembros del mismo o dos o tres coordinadores regionales que tengan la obra del Espíritu Santo deben acordar acciones para quitar a los miembros del equipo regional de toma de decisiones. Si un líder de distrito no tiene la obra del Espíritu Santo, otros dos o tres líderes y colaboradores del distrito deben acordar acciones para quitar al líder de distrito. Si coordinadores regionales y algunos de los que dan sermones no tienen la obra del Espíritu Santo, pueden ser reasignados directamente por el equipo regional de toma de decisiones y los líderes de distrito. En cuanto a los falsos líderes y colaboradores que no tengan la obra del Espíritu Santo, la cantidad de actos malvados que hayan cometido y cómo los denuncia el pueblo escogido de Dios debe verificarse de forma precisa y sin errores. Los falsos líderes y colaboradores con una humanidad relativamente mejor que no tengan la obra del Espíritu Santo sólo deben ser despedidos pero se les debe tratar aún como hermanos y hermanas. Si los falsos líderes y colaboradores son personas malvadas llenas de iniquidad, deben ser evaluados de acuerdo con la gravedad de sus conductas malvadas para decidir si deben ser o no expulsados. Además, antes de tomar medidas para expulsar a los falsos líderes y anticristos, debe llevarse a cabo una investigación en primer lugar. Lo primero que hay que hacer es determinar la naturaleza del problema. Debe averiguarse si ellos tienen la obra del Espíritu Santo, si las partes implicadas son falsos líderes o anticristos. Debe haber suficiente evidencia basada en los hechos. Deben llevarse a cabo indagaciones adicionales entre sus colaboradores y subordinados con el fin de comprender los hechos específicos de sus actos malvados contra Dios. También debe hacerse una lista de sus hechos malvados, confirmada por muchas personas para demostrar que la evidencia es concluyente. Finalmente, sólo pueden tomarse medidas después de que la mayoría de las personas que los conozcan confirmen la evidencia. Cuando se realice el trabajo preparatorio, también deben escogerse las oportunidades apropiadas. Las medidas se deben tomar con precaución, prudencia y sabiduría, nunca bajo circunstancias adversas. Allí donde existan falsos líderes y anticristos, se puede practicar de esta forma. Es el mandamiento de Dios y la autorización del hombre usado por el Espíritu Santo. Todos los líderes y colaboradores que tengan la obra del Espíritu Santo tienen el derecho de tomar medidas contra los falsos líderes y anticristos. La premisa es la seguridad y la garantía de que la vida de iglesia del pueblo escogido de Dios no es perturbada. Esto es una verdadera buena obra y un verdadero acto de justicia. Cualquier denuncia de la obra para expulsar a falsos líderes y anticristos puede enviarse a los de arriba a posteriori cuando la situación lo permita.

En realidad, cada líder o colaborador sabe si tiene o no la obra del Espíritu Santo. Sabe si puede o no llevar a cabo obra práctica, si sus acciones son o no beneficiosas para el pueblo escogido de Dios. Está claro y cristalino en su corazón. El problema es que él está controlado por su propio carácter corrupto y su vieja carne involuntariamente. Algunos líderes y colaboradores se han dado cuenta desde el principio de que no tienen la obra del Espíritu Santo, de que no son adecuados para el uso de Dios. Sin embargo, están atados por el voto que hicieron anteriormente ante Dios —“Dispuesto a servir a Dios toda la vida”—. Siempre sienten que asumir la culpa y dimitir es traicionar su voto y a Dios. Así que no saben qué hacer. El problema es realmente bastante simple. El voto que hiciste es correcto. Tu disposición a servir a Dios toda la vida es algo positivo. Pero lo que haces no es gastarse para Dios ni servir a Dios, sino seguir tu propia voluntad y actuar arbitrariamente. Estás obrando para el disfrute de los beneficios del estatus. Estás obrando por el estatus y la fama. No estás cualificado para llevar a cabo tu deber. Por el contrario, el deber que llevas a cabo, en un sentido estricto, está alterando y perturbando la obra de Dios. De ninguna manera ha beneficiado tu obra al pueblo escogido de Dios en el entendimiento de la verdad, la entrada en la realidad o la resolución de cualquier problema práctico. De ninguna manera estás llevando a cabo servicio para el pueblo escogido de Dios. En su lugar, estás retrasando y dañando al pueblo escogido de Dios. Gastarse y servir así no es servir a Dios. Es llevar a cabo servicio para Dios y entristecer a Dios. En lugar de gastarte por Dios y servirle de esa manera, puedes disculparte ante el pueblo escogido de Dios y dejar de hacer el mal. Esto es realmente lo que Dios desea. Una persona que no tenga la realidad de la verdad no necesita mantener su voto. Porque el hombre no posee la verdad ni la capacidad de cumplir su voto. Si persiste en este camino, se volverá una persona que traiciona su voto, hace el mal y se resiste a Dios. También hay un principio para una persona que hace votos a Dios. Esta debe jurar sobre la base de su entendimiento de la verdad y según las condiciones que pueda cumplir. De lo contrario, está simplemente jactándose y engañando a Dios. Sobre la cuestión de gastarse por Dios y servirle, las personas juran irresponsablemente cuando les apetece. No pueden cumplir sus propios votos, lo cual no es acorde en sí mismo con el principio. Una persona no puede aferrarse a la posición ni seguir haciendo el mal con el fin de mantener un voto. Sabes que eres mediocre, sabes que no tienes la realidad de la verdad, pero sigues aferrándote a la posición y retrasando al pueblo escogido de Dios. Sería mejor que obedecieras las disposiciones de la obra y llevaras a cabo el deber que puedas. Esto será coherente con la voluntad de Dios. Si practicas así, primero, no es dañino para el pueblo escogido de Dios; segundo, es beneficioso para ti; tercero, no va contra Dios y no hiere a Dios; cuarto, no quebranta tu voto. ¿Por qué no tomar una salida tan buena? Sólo practicando de esta forma encontrarás realmente tu propio lugar. Si comienzas de nuevo más adelante a buscar la verdad y a entrar en la vía correcta de la creencia en Dios, no te retrasarás a la hora de recibir la salvación. Eso es mucho mejor que ser dominado por el estatus y la vanidad, mejor que ser engañado y atado por Satanás. Es bueno que cambies la forma de vivir. Insto a todos los líderes y colaboradores que sean plenamente conscientes de que no tienen la obra del Espíritu Santo a reconocer las tendencias de la obra de Dios. Como los desastres y pruebas se están intensificando, deben aprender a obedecer las orquestaciones y disposiciones de Dios, a seguir la obra del Espíritu Santo y a no apresurarse a ir al frente y luchar por algo por sí mismos. ¿No es la forma de vida más relajante y feliz dejarlo ir y encontrar tu propio lugar? ¿Cuán difícil es llevar a cabo algunos otros deberes cuando te das cuenta de que no eres adecuado para ser líder o colaborador? Todo eso es el viejo Satanás y tu vieja carne engañándote. ¿Por qué querrías atormentarte así? ¿Por qué no dejar que la verdad llegue al poder? ¿Por qué no puedes abandonar la carne para satisfacer a Dios? ¿Es realmente tan difícil abandonar la carne? ¿Es tan difícil confortar a Dios pidiendo disculpas al pueblo escogido de Dios? ¿No serás feliz hasta que Dios se enoje y llegue el castigo? ¿No serás feliz hasta que el pueblo escogido de Dios te deteste y rechace? Para alguien sin la obra del Espíritu Santo, lo más inteligente por hacer es asumir la culpa, dimitir y pedir disculpas públicamente. Tal persona sería un héroe. De lo contrario, es simplemente un subordinado de Satanás atado a la muerte por el estatus. Esta coyuntura crítica es el punto de inflexión que determina si las personas pueden o no ser salvadas. Si haces realmente que el pueblo escogido de Dios te odie y abandone, tus últimos días serán más difíciles y vergonzosos. Incluso te sobrevendrán maldiciones. Puede verse que la tentación del estatus y la vanidad sobre la humanidad corrupta es demasiado grande. Incontables vidas humanas han sido arruinadas por ella. De hecho, sin buscar la verdad, es imposible abandonar la carne y apartarse de la influencia de Satanás. Sin conciencia ni valentía, conocer un poco de la verdad no funcionará. Las personas que son dominadas y arruinadas por el estatus son realmente patéticas.

He visto los actos sin sentido e intolerables de algunos falsos líderes y colaboradores. Con el fin de preservar su estatus y sustento, expulsan arbitrariamente al pueblo escogido de Dios. Reprimen, limitan, aislan y expulsan a quienes opinan de ellos, a quienes no están de acuerdo con ellos y a quienes suponen una amenaza para su reputación y estatus. En algunos lugares, tanto como una quinta parte o incluso una tercera parte de los del pueblo escogido de Dios fueron expulsados de la iglesia. Los falsos líderes y colaboradores incluso ocultan arbitrariamente las disposiciones de la obra, sermones y comunicaciones de los de arriba, impiden que la casa de Dios expulse a otros falsos líderes y colaboradores y evitan que el pueblo escogido de Dios escuche los sermones y comunicaciones de los de arriba. Algunos de ellos confiscan libros de la palabra de Dios en posesión de Su pueblo escogido, prohíben que las personas lean la palabra de Dios y busquen la verdad e incluso segregan al pueblo escogido de Dios de la vida de iglesia. Todos estos actos malvados pretenden impedir que el pueblo escogido de Dios obedezca Su obra, limitando su búsqueda de la verdad y arruinando finalmente su oportunidad de ser salvado por Dios. ¿No es esto una alteración, interrupción y demolición intencionada de la obra de Dios? ¿No son ellos los siervos de la obstrucción de la voluntad de Dios por parte de Satanás? Tales falsos líderes ya han mutado en anticristos. Puede verse que los anticristos son los enemigos de Dios y de Su pueblo escogido. No podían esperar para expulsar de la iglesia a todas las personas que Dios pretende salvar y mantener en ella a quienes los apoyan, respaldan y obedecen. ¿No están alterando y demoliendo descaradamente la obra de Dios? ¿No están estableciendo su propio reino independiente? El engaño de Satanás se encuentra presente en esto, diseñado para anular el plan de la obra de Dios para salvar a la humanidad devorando y arruinando finalmente a la humanidad corrupta. Pero Dios es omnipotente. Todo lo que Satanás hace sirve invariablemente a la obra de Dios. Los que crean verdaderamente en Dios serán salvados finalmente. No pueden ser expulsados por ningún falso líder ni colaborador. Muchas personas que fueron expulsadas en el pasado siguen creyendo en Dios, buscando la verdad y teniendo la obra del Espíritu Santo. Algunas son incluso capaces de gastarse y predicar el evangelio por Dios. Esto es suficiente para demostrar que los falsos líderes y anticristos no pueden engañar al pueblo escogido de Dios que cree realmente en Dios y busca la verdad, ni mucho menos tener éxito en arruinarlo. Las personas que creen verdaderamente en Dios son preseleccionadas por Él. Independientemente de la revelación de su corrupción y transgresión, pueden orar, comunicarse y arrepentirse ante Dios que los ha absuelto y perdonado de sus ofensas. La obra del Espíritu Santo en los preseleccionados por Dios no puede ser intervenida ni obstruida por ninguna fuerza satánica. Dios es omnipotente. Aunque los falsos líderes, colaboradores y anticristos hayan hecho mucho para alterar y perturbar la obra de Dios, eso sirve precisamente al propósito de Dios de hacer perfecto a Su pueblo escogido. Aquí es donde reside la omnipotencia de Dios.

La casa de Dios declara solemnemente: Las decisiones de los líderes y colaboradores de todos los niveles de expulsar privadamente a personas sin la ratificación de la iglesia no son válidas (excepto para los cinco tipos de personas que deben ser expulsadas). Las que hayan sido expulsadas sin la ratificación de la iglesia deben ser restauradas a la vida de iglesia. Es el deber del pueblo escogido de Dios en todas las iglesias traer de vuelta a la iglesia a estas personas expulsadas ilegalmente (excepto los cinco tipos de personas que deben ser expulsadas). Todas las decisiones tomadas por los falsos líderes y colaboradores para expulsar y segregar a personas, confiscar libros, limitar a personas, etc., que no son beneficiosas para la entrada en la vida del pueblo escogido de Dios deben ser vetadas y anuladas. Los que estéis sometidos al control de estas disposiciones y decisiones, sois libres. Podéis vivir una vida de iglesia normal. Todas las decisiones dispuestas e implementadas por los líderes y colaboradores de todos los niveles, que no tienen beneficios sino que dañan la entrada en la vida del pueblo escogido de Dios, quedan totalmente anuladas y son declaradas no válidas. El pueblo escogido de Dios debe seguir estrictamente las disposiciones de la obra de los de arriba para vivir la vida de iglesia, llevar a cabo sus deberes y no ser en absoluto dominado por las decisiones erróneas de los falsos líderes y colaboradores. ¡Quienquiera que esté gobernado por las disposiciones y decisiones erróneas de los falsos líderes y colaboradores es un desgraciado, un subordinado y una persona ignorante difícil de salvar! Una persona que crea en Dios sólo debe obedecer la palabra de Dios y la verdad expresada por Él. No debe ser dominada por ningún líder ni hombre. Todo lo que haga debe basarse en la palabra de Dios y la verdad. Obedece lo que se conforma a la palabra de Dios y la verdad y rechaza lo que no lo sea. Practicar la verdad es muy simple. Además, el pueblo escogido de Dios debe resumir por escrito todos los discursos falaces y decisiones erróneas de los falsos líderes y colaboradores para su propio discernimiento. Todos los hechos malvados como montajes, acusaciones injustas, condenas, confiscación de libros, segregación y expulsión (excepto los cinco tipos de personas que deben ser expulsadas) perpetrados por los falsos líderes y colaboradores o las prácticas que no son coherentes con la verdad, los hechos y principios de las disposiciones de la obra de los de arriba deben ser totalmente anulados y vetados. El pueblo escogido de Dios debe decirles “no” y no dejarse dominar por ellos. Este es el testimonio real de decir “no” a Satanás, abandonar y rechazar a Satanás y sólo obedecer a Dios y la verdad. Este es el derecho dado por Dios a Su pueblo escogido. Lo que los falsos líderes y colaboradores hacen no representa la intención de Dios ni las disposiciones de la obra de la casa de Dios. Su carencia de la obra del Espíritu Santo muestra adecuadamente que Dios los abomina y odia. Por tanto, el pueblo escogido de Dios debe amar lo que Dios ama y odiar lo que Dios odia, así como negar, rechazar y echar a estas personas. Esta es la intención de Dios y Su exigencia para el pueblo escogido de Dios, la verdad en la que el mismo debe entrar y que debe practicar. Ahora, la obra de Dios es hacer perfecto a Su pueblo escogido, capacitarlo para distinguir, detestar y traicionar a Satanás, liberarse de la influencia de Satanás, volverse completamente a Dios y obedecerle absolutamente. Este es el resultado que debe lograrse para que Dios haga perfecto a Su pueblo escogido. Sólo por medio de la entrada en esta realidad de la verdad y viviendo esta estatura práctica puede el pueblo escogido de Dios mostrar que ha crecido, que ha sido salvado y que ha vivido verdaderamente a semejanza humana. Experimentar la obra de Dios es lograr este efecto con el fin de ser verdaderamente salvado por Dios. Ahora hemos visto que los falsos líderes, colaboradores y anticristos son los siervos de Satanás que llevan a cabo servicio para Dios. Se atreven a perseguir al pueblo escogido de Dios con mucha crueldad en la obra de Dios, limitan la búsqueda de la verdad del pueblo escogido de Dios y le hacen daño hasta tal extremo que son pecadores eternos. Ahora sus hechos malvados deben ser totalmente evaluados. Todos los falsos líderes y colaboradores serán clavados a la columna de la vergüenza, odiados y maldecidos por las personas. Esta es la obra que debe llevarse a cabo durante el conflicto doméstico. No falta mucho para el día de la evaluación de los hechos malvados de todos los falsos líderes, colaboradores y anticristos. Esta es la señal de que el pueblo escogido de Dios vence a Satanás, se libera de su influencia, se vuelve completamente a Dios y es hecho completo por Él.

La obra de Dios en los últimos días incluye juicio y reprensión, prueba y refinamiento, así como poda y trato. Lo que sirve a la obra de Dios incluye la extorsión y persecución del gran dragón rojo; el engaño de diversos espíritus malignos; el engaño, perturbación, control y esclavitud de los falsos Cristos, anticristos, falsos líderes y colaboradores; además de los hechos malvados de toda clase de personas malvadas que perturban la vida de iglesia. Todas estas cosas llevan a cabo servicio para la obra de Dios. El pueblo escogido de Dios debe ver claramente que el juicio y reprensión de Dios, Su prueba y refinamiento, así como Su poda y trato en Su obra son cosas positivas indispensables para que el hombre reciba la salvación. Para salvar al hombre y hacerlo perfecto, Dios también hace uso de cosas negativas al mismo tiempo. Las personas que Dios usa, que el Espíritu Santo guía y hace perfectas y todas las que buscan la verdad, son cosas positivas. Las que no buscan la verdad, se resisten a Dios, hacen el mal y se niegan a cambiar son cosas negativas y objetos para la eliminación. Cuando la obra de Dios es llevada a cabo, es el momento en que el pueblo escogido de Dios es salvado y hecho perfecto y todos esos caracteres negativos necesitan el castigo. Aquí el pueblo escogido de Dios debe darse cuenta de qué clase de servicios están llevando a cabo realmente durante la obra de Dios esos caracteres negativos que sirven como instrumentos. Como son los siervos de Satanás, impulsados por los incentivos para venir con el engaño de Satanás con el fin de servir y aprovecharse, objetivamente hablando, ellos representan a las fuerzas de Satanás para engañar, corromper, tentar, embaucar, perturbar, engatusar, reprimir y controlar a las personas. ¿Qué hace esto sentir al pueblo escogido de Dios? Todo ello es la corrupción, engaño, tentación, embaucamiento y control que dan discernimiento al pueblo escogido de Dios. Con el discernimiento vienen el resentimiento y un intento de liberarse, resistirse, rechazar, traicionar a Satanás y de esta forma volverse a Dios, obedecer, amar y adorar a Dios. En la experiencia vital del hombre, la función del servicio de Satanás capacita principalmente a las personas para distinguir las cosas negativas y, por consiguiente, concebir odio, resistencia, traición y finalmente separación de la influencia de Satanás para solamente obedecer a Dios, practicar la verdad y adorar a Dios. Estos son los efectos que puede producir el servicio de Satanás para la obra de Dios. También son las lecciones que el pueblo escogido de Dios debe experimentar y aprender con el fin de entrar en la verdad.

Ahora el pueblo escogido de Dios puede de alguna forma discernir la obra diversa de los espíritus malignos. Sin embargo, no puede distinguir con precisión entre los falsos líderes, colaboradores y anticristos. No pueden distinguir claramente si alguien tiene la realidad de la verdad. Y no tienen suficiente discernimiento para toda clase de engaño, tentación y falacias de Satanás. Esto es suficiente para demostrar que el hombre no está equipado adecuadamente con la verdad, que su estatura es demasiado pequeña para el uso de Dios y que no puede ser usado por Dios para llevar a cabo la voluntad de Dios. Frente a los falsos líderes, colaboradores y anticristos de la iglesia, el pueblo escogido de Dios tiene suficientes lecciones que aprender: por un lado, debe aprender a distinguir, ver con precisión y confirmar. Por el otro, también deben determinar si alguien es una persona buena, mala o malvada. Además, debe aprender a rebatirlos, refutarlos, rechazarlos, denunciarlos y quitarlos en la forma de comunicar la verdad. Después de aprender todas estas cosas, sabrá cómo tratar con los falsos líderes y colaboradores. Cuando el pueblo escogido de Dios pueda respetar, aceptar, obedecer y apoyar a los líderes y colaboradores que tengan la obra del Espíritu Santo y la aprobación de Dios; cuando pueda comunicar la verdad para rebatir, revelar, refutar, rechazar así como denunciar y quitar a los falsos líderes y colaboradores; cuando pueda obedecer absolutamente la autoridad de la palabra de Dios y la verdad, comer y beber la palabra de Dios, comunicar la verdad y llevar a cabo sus deberes para satisfacer completamente a Dios de acuerdo con las disposiciones de la obra de los de arriba; habrá entrado realmente en la vía correcta de la creencia en Dios y derrotado totalmente a las fuerzas de Satanás en la iglesia. Cuando todas las fuerzas de Satanás (incluyendo todas las clases de obra de espíritus malignos, engaño de falsos líderes y colaboradores, confusión, perturbación de las personas, control, esclavitud y dominio del anticristo sobre las personas) hayan perdido completamente su efecto y no sean válidas sobre el pueblo escogido de Dios, hayan sido completamente expuestas, rechazadas y sacudidas por él; cuando Satanás ya no pueda engañar a las personas y todas las clases de falacias y herejías suyas ya no puedan corromper a las personas; esto puede demostrar que el pueblo escogido de Dios se ha liberado completamente de la influencia de Satanás y este ya no puede engañar ni corromper a tales personas. Esta es la salvación en su sentido más verdadero y bueno. Puede verse que si el pueblo escogido de Dios no entiende ni comprende la verdad, no podrá vencer a Satanás ni liberarse de su control. Es una realidad. Cómo distinguir a los falsos líderes y colaboradores que están ante nosotros y cómo tratar con ellos son lecciones que deben ser aprendidas, las lecciones prácticas necesarias para entrar en la verdad. Esto es muy beneficioso para el crecimiento de la vida del hombre y no puede ignorarse. De todo lo que Dios hace que nos encontremos debemos sacar lecciones y resolverlo estando equipados con la verdad y buscándola. Aprender tales lecciones es significativo para recibir la salvación. Puede verse que hay verdad, practicidad y significado en todo lo que Dios hace. Esto es seguro.

Ahora que el pueblo escogido de Dios ha visto la senda y la esperanza de la salvación al experimentar la obra de Dios, lo único que falta es la profundidad de la entrada en la verdad. Si experimenta la obra de Dios durante algunos años más, puede lograr cuatro clases de discriminaciones al entender la verdad: 1. Discriminación entre una variedad de la obra de espíritus malignos; 2. Discriminación entre los falsos Cristos y anticristos; 3. Discriminación entre todos los falsos líderes y colaboradores que no tienen la realidad de la verdad; 4. Discriminación de diversas clases de falacias, herejías, toxinas y filosofías de Satanás. Si una persona logra los resultados de las cuatro discriminaciones en el entendimiento de la verdad, ya no será engañada ni corrompida por Satanás. Recibirá completamente la verdad y vida nueva. Será fácil para ella obedecer a Dios y todo lo que venga de Él. Es una persona que ha sido realmente salvada y hecha perfecta por Dios. Si el pueblo escogido de Dios intenta buscar la verdad en esta dirección, entrará en la vía correcta de la creencia en Dios.

5 de marzo de 2011

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