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79. Cómo discernir y tratar varios tipos de personas en la iglesia

La obra de Dios está llegando ahora a su fin. Varios tipos de personas en la iglesia: anticristos, personas perversas, personas deshonestas, falsos líderes y falsos colaboradores, personas complacientes y personas que buscan la verdad y tienen la obra del Espíritu Santo, ya han sido revelados. Pero ya que ahora muchas personas tienen un entendimiento de la verdad demasiado superficial, tienen un discernimiento insuficiente y no pueden percatarse de la esencia de las personas, a menudo tratan a los falsos líderes y colaboradores que tienen buenos calibres, están dotados y son buenos hablando de letras y doctrinas como personas que buscan la verdad y tratan a aquellos que tienen la esencia de personas perversas que aún no han cometido graves males obvios como buenas personas. Incluso pueden ser engañados y usados por anticristos y personas perversas, siguiéndolos en hacer el mal y resistiendo a Dios y embarcarse en el camino hacia la ruina. Por lo tanto, ¡ser capaz de discernir diferentes tipos de personas es demasiado crucial! Sólo si una persona puede discernir diferentes tipos de personas puede liberarse totalmente de la influencia, el engaño y el control de Satanás. Sólo si una persona puede discernir varios tipos de personas, se puede reunir con personas que aman genuinamente la verdad y tienen la obra del Espíritu Santo para comunicar la verdad con regularidad y embarcarse en el camino para ser salvos. Ahora comunicaré los principios para discernir los diferentes tipos de personas en la iglesia.

¿Qué tipo de personas en la iglesia debe al menos ser discernido? Primero debes saber cómo discernir personas perversas. ¿Qué es una persona perversa? ¿Cómo debes identificar a una persona perversa? A una persona perversa le gusta la injusticia e incluso le gusta el mal; en lugar de querer buenas obras y cosas positivas, les desagradan. ¿Qué significa apetecer el mal? Significa que cuanto más modernas sean ciertas actividades inmorales en la sociedad, más se interesan en ellas. Cuando oigan que tocar el mahjong está de moda, dirán: “Esto es bueno”. Cuando se les diga que fumar opio está de moda dirán: “Eso no está mal”. Cuando se les diga que cometer crímenes está de moda dirán: “Eso es bastante bueno” y les gusta. Independientemente de qué tendencia negativa esté de moda, la seguirán; esa es una persona perversa. La mayoría de las personas que persiguen tendencias, que buscan lo que está de moda y que adoran ídolos y celebridades son personas perversas. No les gustan las cosas buenas y positivas y no les gusta la verdad. Se puede discernir si son personas perversas con base en lo que les gusta. ¿Cómo puede uno discernir si alguien es una persona perversa cuando no está haciendo el mal? Puedes discernir con base en sus puntos de vista y lo que le gusta. Incluso si aún no ha hecho lo que le gusta, eventualmente lo hará después. Incluso si no lo hace enfrente de otros, lo hará a sus espaldas. Por ejemplo, algunas personas son egoístas. Aunque no hagan ninguna cosa egoísta en el momento, exponen su afición particular al interés propio a través de sus palabras. Tan pronto como las oyes hablar, puedes decir que son egoístas y que el interés propio es más importante para ellas que cualquier otra cosa. Cuando compiten por su propio interés, incluso pueden matar a sus padres e hijos. Una persona perversa es alguien que es capaz de hacer todo tipo de cosas malas ya que es egoísta y adora el estatus y el poder. Por ejemplo, una vez los salvaste, por lo que son muy buenos contigo e incluso tratan de corresponder a su deuda de gratitud contigo, pero cuando afectas su poder e influencia y te conviertes en una amenaza para su búsqueda de poder, de todos modos te matarán. Aman las cosas malvadas y el interés propio y matarán a cualquiera que invada lo que les gusta. ¿No son las personas más perversas? Algunos dicen: “Él es una persona perversa pero nunca me hizo ningún daño”. Eso se debe a que no has invadido lo que le gusta, no has perjudicado sus intereses, no has afectado su poder ni te has convertido en una amenaza para él. Cuando tu posición es más alta y te conviertes en una amenaza para él, te matará de todos modos. Es por eso que, en tanto que a una persona perversa le guste la injusticia y el mal, incluyendo la reputación y el estatus, será capaz de cometer todo tipo de mal. ¿Por qué las personas incluso mataron a sus propios padres y a sus propios hijos y hermanos durante las dinastías y épocas pasadas cuando competían por el trono? ¿Fue porque nacieron con enemistad hacia sus padres, hijos y hermanos? No. Los habían tratado mejor de lo que habían tratado a todas las otras personas. Así que, ¿por qué todavía podían matarlos? Fue porque el poder estaba involucrado. Si el poder no estuviera involucrado y todos fueran personas comunes y corrientes, nadie mataría a nadie e incluso se podrían ayudar entre ellos. Pero tan pronto como el poder se involucró, incluso aquellos que una vez se habían ayudado mutuamente se convertirían en enemigos. Así que, ¿por qué las personas perversas cometen malas obras? Las personas perversas no hacen mal sin razón, se basa en las circunstancias. Están luchando por poder, por lo que tendrán intenciones asesinas hacia las personas que las perjudican o compiten con ellas. No sólo matan a cualquiera que ven. Las personas malvadas no son como perros rabiosos. También tienen principios para hacer las cosas, pero sus principios son diferentes a los nuestros. Sus principios se basan en la lógica satánica. Ahora primero debes ser capaz de discernir qué son las personas perversas. Estas cosas no son sencillas. ¿Se podrían entender si no se enseñaran así? Si no enseñáramos así, sólo pensarías que aquellos que matan personas con cuchillos son personas perversas; sólo dirías que son una persona perversa si los vieras haciendo el mal. Entonces, ¿cómo puede uno discernir a una persona perversa cuando no está haciendo el mal? Primero observa su naturaleza. ¿Cuál es su naturaleza? Si es egoísta y adora el poder y el dinero, entonces puede hacer el mal. Cuando tal persona busca el poder y el interés propio, se opondrá y matará a cualquiera que sea una amenaza o que sea perjudicial para ella. Esto es lo que se llama una persona perversa.

Hay otro tipo de personas en la iglesia a quien también debes ser capaz de discernir: personas torcidas y deshonestas. ¿Cómo puede uno estar seguro de que alguien es una persona torcida y deshonesta? En primer lugar, nunca dice la verdad. En segundo lugar, nunca dice lo que está en su corazón; es una gran maravilla si inconscientemente lo hace de vez en cuando. En tercer lugar, nunca le dice a otros nada que esté dentro de ella; es decir, nunca les revela a las personas la verdadera situación en su corazón. Cuando interactúa con otros, en el exterior, parece ser realmente bueno con ellos y llevarse bien con ellas, pero no le abre su corazón a nadie. Independientemente de cuánto tiempo pases con él, no lo entiendes ni puedes llegar al fondo de quién realmente es. No puedes hacer que hable una palabra de verdad. Puede hablar contigo casi sobre cualquier cosa, pero no revela quién es realmente, nunca dice cuáles son sus propios opiniones sobre nada y nunca abre su corazón a las personas. Todo se vuelve diferente y siempre está adulterado por muchas otras cosas cuando sale de su boca. Tal persona es considerada como una persona torcida y deshonesta. Las personas deshonestas son hipócritas, dicen una cosa frente a ti y otra a tus espaldas. Sencillamente no te dicen la verdad; lo que dicen es siempre media verdad, verdad mezclada con mentiras. Pueden tener tres opiniones sobre un tema, decir cosas diferentes a diferentes personas. También pueden distorsionar los hechos. Es decir, están llenas de mentiras. Incluso pueden incriminar y lastimar a las personas sólo para lograr sus propios propósitos. Tales personas son personas deshonestas, camaleones. ¿No son las más difíciles de tratar? Debes estar especialmente en guardia contra estas personas. ¿Contra qué tipo de personas se protege más la casa de Dios? Las personas deshonestas. Las personas deshonestas nunca deben ser promovidas o puestas en posiciones importantes. A Dios le gustan las personas honestas, por lo que la casa de Dios promueve y cultiva personas honestas. Entonces, ¿qué tipo de persona es una persona honesta? Recuerda este principio: Una persona bastante honesta es alguien que no es hipócrita, no dice mentiras descaradas, no tuerce los hechos, no habla por sus propios intereses, no sólo dice cualquier cosa en aras de lograr sus propios propósitos y puede hablar encarando los hechos verdaderos todo el tiempo. Este es el concepto de una persona honesta. Incluso si una persona honesta a veces miente e intenta guardar las apariencias, eso es normal. Es una revelación de su carácter corrupto y no representa la esencia de la naturaleza de esta persona. Si a una persona le gusta hablar palabras hipócritas, nunca dice la verdad, a veces puede incluso distorsionar los hechos, decir mentiras descaradas o hablar palabras que incriminan a las personas para sus propios objetivos, es injusta con las personas y las puede dañar, entonces es una persona deshonesta. No hay duda al respecto. No puedes definir a alguien como una persona deshonesta sólo porque mintió una o dos veces bajo circunstancias especiales. Esto sólo puede decirse que es una transgresión porque no siempre se comporta así y hubo circunstancias especiales involucradas. Pero si alguien es esta clase de persona por temperamento y siempre actúa de esta manera, entonces es una persona deshonesta. ¡Las personas deshonestas nunca se deben poner en posiciones importantes y ni siquiera una puede ser promovida! Todas las que use la casa de Dios deben ser personas honestas y rectas que hablen la verdad. Hablarán la verdad y no mentirán incluso si alguien amenaza con golpearlas hasta la muerte. Tales personas pueden ser salvadas por Dios y son verdaderos seres humanos. Cuando las personas honestas cometen errores en ciertas cosas, tienen el valor de admitir sus errores y tratan de conocerse a sí mismas, autorreflexionar y arrepentirse genuinamente. Además, llaman a las cosas por su nombre. La casa de Dios se enfoca en cultivar a tales personas y no las reemplazará aunque tengan transgresiones; serán tratadas y podadas, luego cultivadas de todos modos. Las personas hipócritas dicen cosas diferentes para adaptarse a diferentes personas, pueden distorsionar los hechos, decir mentiras descaradas, pueden incriminar y perjudicar a las personas e inventar historias. ¡Estas son las personas más detestables! Si descubres a alguien así, aléjalo a patadas. La casa de Dios no riega a tales personas y no las cultivará para ser líderes o colaboradores. Al cultivar personas, los líderes y colaboradores también deben actuar de acuerdo con este principio.

Las características de las personas torcidas y deshonestas son las mismas que las de las personas perversas: no aceptan la verdad ni la practican. Algunas personas perversas son simples, mientras que otras son torcidas y deshonestas. Una persona perversa que es torcida y deshonesta no revelará su mirada amenazante y sólo mostrará una cara sonriente; cuando debe tener una mirada amenazante, tiene una cara sonriente. Una persona perversa que es simple en su cara revelará todo lo que está en su corazón. Tal persona no es torcida ni deshonesta, pero se atreve a matar personas, por lo que es una persona amenazante y perversa. Estos son los dos tipos de personas perversas: una es relativamente franca y simple, mientras que la otra es deshonesta y traicionera. Si a una persona torcida y deshonesta le gusta el interés propio y el poder, entonces se convertirá en una persona perversa, torcida y deshonesta. Eso la hace aún más traicionera. Algunas personas deshonestas no aman el poder ni son egoístas. Tales personas no son personas perversas, pero definitivamente no aman la verdad ni la practican. Las personas perversas son egoístas y adoran el poder y la influencia y, peor aún, no aman la verdad y nunca la aceptarían. Si compartes acerca de la verdad con una persona perversa para que la acepte, te odiará y sentirá como si estuvieras insultando su carácter. Primero debes ver las intenciones de estos dos tipos de personas en la iglesia. Estos dos tipos de personas nunca se deben cultivar. ¿Qué haces si estos dos tipos de personas se vuelven pasivos, débiles y comienzan a dudar de Dios? No te ocupes de ellos. Hay algunos que siempre confían en el entusiasmo y les encanta ocuparse de tales personas. ¡Que compartas con ellos demuestre que careces de discernimiento y tienes un amor ciego! Cuando estos dos tipos de personas son pasivos y débiles, échales agua fría y haz que se vayan. Expúlsalos y elimínalos. Sólo hacerlo así es conformarse con la voluntad de Dios.

Otro tipo de persona en la iglesia es el complaciente. El pueblo escogido de Dios debe ser capaz de discernirlo. ¿Qué es un complaciente? Un complaciente nunca busca la verdad ni ama la verdad. Independientemente de cuán claramente la casa de Dios haya enseñado acerca de la verdad no la acepta y sigue viviendo según las filosofías de Satanás, sin decir nunca nada que ofenda a las personas, sin discutir nunca con nadie, sin nunca criticar a nadie y sin nunca dañar los intereses de nadie. Cada vez que se encuentra con algo, sólo va “Jeje” y lo toma a broma. Un complaciente no presta atención al discernimiento; aunque conozca claramente los principios de la verdad, no se puede adherir a ellos. En cosas que afectan sus intereses personales, incluso puede abandonar los principios de la verdad para sólo proteger sus propios intereses. Especialmente cuando se trata de las malas obras cometidas por las personas perversas, a pesar de que una persona complaciente sabe que esas obras perturban el trabajo de la casa de Dios y la vida eclesiástica, no dice nada porque tiene miedo de ofender a esas personas perversas. No tiene ningún sentido de justicia y es completamente irresponsable. Tales personas no son capaces de cumplir ningún deber en la iglesia, ¡por lo que son buenas para nada! Una persona complaciente parece ser una buena persona, así que otros piensan que tiene buena humanidad. Algunos líderes y colaboradores incluso cultivan a tales personas; ¡esto es sumamente tonto! No cultives personas complacientes. Dios no quiere personas complacientes. Las personas complacientes no pueden lograr nada. El principal problema es que las personas complacientes no aman la verdad ni la aceptan. Si no pueden aceptar la verdad, entonces practicar la verdad está fuera de discusión. Dios aborrece a tales personas al máximo y serán eliminadas. Los tres tipos de personas que se discutieron anteriormente serán eliminados. Ni siquiera uno puede ser salvo.

Hay otro tipo de persona en la iglesia que es el más peligroso y ese es el anticristo. Así que, ¿cómo se pueden discernir los anticristos? Los anticristos no buscan la verdad en absoluto sino que prestan especial atención a buscar poder y estatus. Siempre quieren controlar al pueblo escogido de Dios y gobernar como reyes. Supongamos que ves que alguien puede repetir rápidamente como loro las palabras de las predicaciones de otros, y que todo lo que predica es correcto y bastante bueno, pero no practica la verdad en absoluto en las cosas que encuentra. Si tal persona puede hacer que otros pasen un mal rato y tratarlos con prepotencia, o cuando se trata del trabajo de la casa de Dios, sólo protegen su propia fama, ganancia y estatus y no defienden el trabajo de la casa de Dios, sin preocuparse incluso cuando le han causado daño, entonces es un anticristo. ¿Cuál es la diferencia entre anticristos y personas perversas? Cuando los anticristos no tienen poder, siguen siendo personas perversas incluso si no cometen grandes males en el exterior. Al igual que las personas perversas, no buscan la verdad en absoluto, aman la injusticia, les gusta el poder y prestan atención al poder. Entonces, ¿cuáles son las características y los comportamientos de las personas a las que les gusta el poder y le prestan atención? Especialmente prestan atención a su estatus en los corazones de otras personas. Se enfocan en cómo las ven otras personas. Si descubren que alguien las critica, tomarán medidas para engañarlo. Si alguien descubre su naturaleza o se percata de su esencia, se volverán odiosas y verán a esa persona como un obstáculo en su trayectoria profesional y seguramente pensarán en formas de deshacerse o desacreditar a esa persona en caso de que les impida convertirse en un líder o colaborador. Por lo tanto, los anticristos tienen una característica particular: tratarán de rechazar y de hacer pasar un mal rato a cualquiera que vea sus intenciones o no se lleve bien con ellos. No hacen pasar un mal rato a todos. Serán buenos contigo si te llevas bien con ellos, los adoras y los adulas. Tratarán de hacerle pasar un mal rato y tratarán con prepotencia a cualquiera que pueda ver sus intenciones y pueda discernirlos. Esta es generalmente una característica de los anticristos. Entonces, ¿por qué hacen pasar un mal rato y tratan con prepotencia a las personas? Tienen un propósito: es por su carrera, para abrir una senda para su carrera. Aquellos que pueden ver sus intenciones son bastante rectos y se adhieren a los principios a menudo son incapaces de evitar el castigo infligido por los anticristos. Las personas perversas generalmente no te hacen pasar un mal rato por nada. Las personas perversas quieren hacerse ricas, así que si bloqueas su senda, te harán pasar un mal rato, pero si no bloqueas su senda, entonces no lo harán. Le harán pasar un mal rato a cualquiera que las perturbe, las perjudique o dañe sus intereses. No les importa si eres una buena o mala persona. Es por eso que las personas perversas les pueden hacer pasar un mal rato a otras personas perversas. Pero los anticristos no son lo mismo. Los anticristos principalmente infligen castigo y les hacen pasar un mal rato a las personas rectas. Hay una diferencia. Esto te debe quedar claro.

¿Cómo se pueden discernir los líderes falsos en la iglesia? Los líderes falsos a menudo sólo prestan atención a las letras y doctrinas. Tienen labia y son buenos para hablar de letras y doctrinas, pero son ignorantes de los asuntos en el espíritu. En otras palabras, no tienen mucho entendimiento espiritual. Cuando se trata de los detalles de las condiciones de vida en el espíritu, no les quedan claros. Simplemente están satisfechos con ser capaces de entender doctrinas, con ser capaces de hablar y de manejar asuntos externos. Piensan que esto es ser un buen líder. Esa es la lógica y el credo de un líder falso. Así que, ¿cuál es la diferencia entre un líder falso y un anticristo? A los anticristos les gusta hacer pasar un mal rato y tratar con prepotencia a las personas, pero los falsos líderes no. En el exterior, los falsos líderes hacen lo que sea que esté en los intereses de la casa de Dios y pueden defender el trabajo de la casa de Dios, pero ellos mismos no tienen entrada y no pueden resolver los problemas acerca de entrar en la vida para los hermanos y hermanas. Eso es lo que es un líder falso. Entonces, ¿qué clase de persona es un líder falso? Son bastante buenos, no son malos, pero no pueden hacer trabajo práctico. ¿Por qué los falsos líderes no pueden hacer trabajo práctico? ¿Por qué no tienen la obra del Espíritu Santo? Es porque no saben cómo buscar la verdad. Piensan: “Entiendo las letras y doctrinas, así que eso significa que busco la verdad. Mira a todas estas personas. ¿Quién entre ellas puede hablar sobre letras y doctrinas? Te puedo decir un conjunto completo a la vez. ¿No estoy buscando la verdad?” Eso es lo que piensan. Piensan: “Explico todo tan claramente usando letras y doctrinas y puedo manejar las cosas que son contrarias a los intereses de la casa de Dios. ¿No tengo mucho entendimiento espiritual?”. Así es como se ven. ¿No es esto un poco absurdo? Esto no es tener entendimiento espiritual. Tal líder falso tiene una mente aguda, habla letras y doctrinas en conjuntos completos y aparece desde afuera como si la gestión de la iglesia estuviera en perfecto orden, pero sencillamente no tienen entendimiento espiritual y no tienen la obra del Espíritu Santo. Cuando se trata de cómo experimentar las palabras de Dios, de cómo entrar en la realidad de la verdad, de cuántos aspectos tiene la esencia de la verdad, de qué principios se deben captar al hacer las cosas y de qué resultados se deben lograr al hacerlas, ellos no saben nada acerca de estos detalles, sencillamente no pueden hablar de ellos sin importar lo que pase y no pueden explicar la esencia de estas verdades independientemente de cómo enseñen. Nunca pueden llegar al punto y son completamente incapaces de hacer el trabajo de regar y proveer al pueblo escogido de Dios para que entre en la realidad de la verdad; no pueden lograr resultados a este respecto. No pueden resolver ningún problema por hablar de letras y doctrinas. ¿De quién pueden ganar la aprobación hablando muchas letras y doctrinas? Las personas sin discernimiento. A la mayoría de las personas que no tienen discernimiento les gusta escuchar letras y doctrinas. Cuanto mejor pueda una persona hablar de letras y doctrinas y cuanto más elevadas las haga sonar, más adoran tales personas a esta persona y dirán que es espiritual y un buen líder. Pero las personas que realmente entienden los asuntos espirituales y la verdad pueden ver que todo lo que esta persona dice son las doctrinas que no tienen realidad. Por lo tanto, la mayoría de las personas en la iglesia no puede discernir a tal persona y sólo un pequeño número de personas puede. ¿Por qué la mayoría de las personas puede ser engañada por anticristos y falsos líderes? ¿Te queda clara la razón? Es principalmente porque la mayoría de las personas aún no sabe cómo discernirlas. Eso es todo lo que es.

Entonces, ¿qué porción de las personas en la iglesia son hacedores de servicio? Personas sin entendimiento espiritual. Entienden algunas doctrinas y parecen bastante leales desde el exterior al hacer servicio. Entre estas personas, aquellas que poseen una humanidad bastante buena y pueden llevar a cabo sus deberes lealmente hasta el final serán capaces de sobrevivir. Dos tercios de los hacedores de servicio no serán capaces de sobrevivir; sólo un tercio sobrevivirá. Así es como se diferencian. Por lo tanto, sólo un tercio de las personas en una iglesia será verdaderamente salvo y sobrevivirá, la mitad como mucho. Como la situación en cada iglesia es diferente, la mitad será el máximo y la otra mitad será eliminada.

¿Cómo vemos ahora qué personas en la iglesia serán capaces de mantenerse firmes y podrán ser consideradas como el pueblo de Dios? El pueblo de Dios son todos los que tienen entendimiento espiritual y buscan la verdad. No importa cuán profunda sea su entrada a la vida. Siempre y cuando tengan algo de experiencia y algún cambio será suficiente. Esto significa que ellos son el pueblo de Dios. En primer lugar, ve quién puede absorber y entender los sermones y la enseñanza. En segundo lugar, ve quién toma el llevar a cabo sus deberes en serio y presta atención para lograr resultados reales. La mayoría de las personas ahora piensa en llevar a cabo su deber de esta manera: “Poner esfuerzo así ya es bastante bueno, no tengo que tomarlo más en serio”. Tales personas están equivocadas. Ni siquiera son buenos hacedores de servicio. Aquellos que toman en serio el escuchar sermones y realmente los entienden y que toman en serio el llevar a cabo sus deberes y que pueden actuar de acuerdo con los principios, son el tipo de personas consideradas como el pueblo de Dios. Todos aquellos que no toman en serio escuchar los sermones y que piensan que no importa si los escuchan o no y sólo entienden sus bosquejos generales y nunca comparten ni entran en sus detalles después de que terminan de escuchar, son personas que no buscan la verdad. Entonces, ¿qué personas son las que odian la verdad? ¿Qué tipo de comportamientos tienen? En primer lugar, les desagradan los sermones y la enseñanza del de arriba y no les importan. En segundo lugar, tienen odio, celos y aborrecimiento hacia las personas en la iglesia que buscan la verdad y siempre quieren atacarlas. En tercer lugar, cada vez que hagan algo mal y los hermanos y hermanas traten con ellos, se volverán hostiles, armarán un escándalo y no obedecerán. Quien exhibe estos tres comportamientos es una persona que odia la verdad. Entonces, ¿qué tipo de personas vale la pena cultivar? Personas que buscan la verdad. Las personas que buscan la verdad pueden ser cultivadas para ser líderes y colaboradores. ¿Qué tipo de personas puede ser líderes? ¿Qué tipo de personas puede como mucho ser sólo colaboradores? ¿Cuál es la diferencia entre las personas que pueden ser colaboradores y las personas que pueden ser líderes? ¿Cómo lo puedes distinguir? Las personas que pueden ser líderes y las personas que pueden ser colaboradores, comparativamente, ambas buscan la verdad y el crecimiento en la vida. Pero algunas de ellas pueden ser líderes mientras que otras como mucho sólo pueden ser colaboradoras porque sus calibres son diferentes. Algunas tienen talento como comandante de armas, mientras que otras nacen comandantes en jefe. Aquellas con buenos calibres son capaces de estar al mando de la situación general y de hacerse cargo de todos los aspectos del trabajo. Estas personas pueden ser líderes. Aquellas cuyos calibres sean pobres sólo se podrán hacer cargo de un aspecto del trabajo y lo arruinarán si se les permite hacerse cargo de todos los aspectos del mismo. Tales personas sólo pueden ser colaboradoras. Así es como se diferencian.

Actualmente hay otro tipo de personas en la iglesia: aquel que solía buscar la verdad bastante y en quien se podía ver la obra del Espíritu Santo, pero que más tarde perdió la obra del Espíritu Santo. ¿Cuál es la razón para esto? ¿Puedes discernir a tales personas? Tales personas solían llevar a cabo algunos deberes confiando en su entusiasmo y el Espíritu Santo también obraba en ellas. Pero más tarde, debido a que dejaron de buscar la verdad y no la amaron, el Espíritu Santo ya no obró en ellas. En tanto que una persona tenga entusiasmo cuando crea por primera vez en Dios, el Espíritu Santo obrará en ella, pero si luego no busca la verdad, no la acepta ni la practica y siempre hace las cosas a ciegas confiando en el entusiasmo, entonces el Espíritu Santo ya no obrará en ella. Con el fin de que el Espíritu Santo siga obrando en ti debes progresar. Si nunca progresas y más bien sigues aferrándote a reglas y siempre dependes del entusiasmo para hacer las cosas y, sin importar cómo obre el Espíritu Santo en ti, tu estatura sigue siendo la misma y no avanzas en la búsqueda ni te abres camino, entonces el Espíritu Santo dejará de obrar en ti. Entonces, ¿cómo podemos saber si una persona tiene la obra del Espíritu Santo? ¿En qué se debe basar nuestro juicio? Lo primero es que cuando habla, tiene el esclarecimiento del Espíritu Santo. Cuando la escuchas hablar de practicar la verdad en algún aspecto particular, puedes sentir: “¡Ella tiene el esclarecimiento del Espíritu Santo, por lo que esta senda de la que habla es correcta!”. Esta es una senda que generalmente no puede ser expresada por una persona que no tiene el esclarecimiento del Espíritu Santo. Esta es una nueva luz, práctica, una senda correcta; proviene del esclarecimiento del Espíritu Santo. Por ejemplo, puede que no recibas el esclarecimiento del Espíritu Santo al leer un par de frases de las palabras de Dios, pero tienes una apreciación especial de estas mismas palabras, una nueva luz que no se puede recibir al explicar las palabras literalmente. Esto es lo que se llama tener la obra y el esclarecimiento del Espíritu Santo. O cuando comunica cómo llevar a cabo su deber, sientes que la senda de la que habla es especialmente práctica. Esto significa que tiene la obra del Espíritu Santo. Cuando las personas que tienen la obra del Espíritu Santo hablan acerca de algo, ya sea compartir acerca de la verdad, acerca de llevar a cabo su deber o acerca de su conocimiento, todos los que lo oigan lo sentirán fresco, iluminador y agradable. Esto significa que tienen la obra del Espíritu Santo. ¿Cómo puedes saber si una persona no tiene la obra del Espíritu Santo? Si, sin importar lo que comparta, siempre habla de doctrinas cliché y palabrerías y es incapaz de distinguir cualquier luz sobre los detalles de práctica, esto significa que lo que dice son doctrinas. La mayoría de las personas no está dispuesta a escuchar las palabras doctrinales o vacías que dice, está harta de tales palabras y siente que no son prácticas. De esto puedes confirmar que la persona no tiene la obra del Espíritu Santo. Por lo tanto, uno puede determinar si una persona tiene la obra del Espíritu Santo de acuerdo con el sentimiento en su espíritu. Esto es algo que puede sentir.

Hay muchas personas en la iglesia que sólo miran a los demás desde fuera. Por ejemplo, una persona llega a creer en Dios y no es posible decir por su apariencia si es buena o mala; parece que al menos tiene conocimiento y habla como una persona erudita. Pero, ¿cómo puedes decir si es una persona que busca la verdad? Algunas personas echarán un vistazo y dirán: “Esta persona es culta y tiene calibre. En el mundo exterior podría ser un oficial así que definitivamente puede ser un líder. ¡Qué talento!” ¿Es correcto decir eso? No, no lo es. ¿Por qué no? No puedes sólo mirar a una persona desde fuera. Es posible que algunas personas no tengan una apariencia llamativa pero aman y buscan la verdad. Algunas personas podrían parecer muy buenas desde fuera pero es posible que no necesariamente amen la verdad. Todos hemos aprendido suficientes lecciones de estos tipos de cosas. Cuando una persona no tiene la verdad, le gusta juzgar a los demás por la apariencia y ver si ciertas personas en la iglesia son elegantes y guapas. Piensa que quien sea elegante, se vea digno y actúe como un oficial se garantizará que será un buen líder. Esta es una noción incorrecta y hace que sea fácil cometer errores. Ve cómo cada vez que Dios se encarnó, eligió la forma de una persona común y corriente. El Señor Jesús vino como una persona común y corriente. Cuando las personas lo vieron, dijeron: “¿No es ese un nazareno, el hijo de un carpintero?” ¿Qué significa esto? Lo menospreciaron. Si el Señor Jesús fuera digno en apariencia, las personas habrían dicho: “Esa no es una persona común y corriente. Parece como si viniera del reino de los cielos”. Pero eso no era lo que parecía. El Señor Jesús se veía demasiado común y corriente. Si no hubiera hecho señales y maravillas, nadie lo habría seguido. Si no hubiera expresado verdades, ni siquiera Pedro lo habría seguido. Si el Señor Jesús no hubiera expresado verdades ni llevado a cabo señales y maravillas, nadie hubiera sido capaz de decir que era el Cristo sólo mirando Su apariencia. ¿Por qué Dios eligió la forma de una persona común y corriente las dos veces que se hizo carne, la última vez como un judío común y corriente y esta vez como un asiático común y corriente? Dios lo hizo así para luchar contra las nociones de las personas. En la Era de la Ley, Dios les permitió a los israelitas elegir un rey. Los israelitas eligieron al altivo Saúl; nadie eligió a David. Más tarde, Saúl falló cuando resistió a Dios. Dios se cansó de él y les levantó un nuevo rey: David. David era un hombre común y corriente y un pastor. El que derrotó a Goliat al final fue David; Saúl no pudo derrotarlo. Lo que Dios hace ¿no contraataca constantemente las nociones de las personas? ¿Por qué lo que Dios hace contraataca las nociones de las personas? Es para hacer que las personas no juzguen las cosas con base en sus nociones ya que eso hace que sea fácil cometer errores y resistir a Dios. ¿Qué tipo de cambios en las personas pueden ser producidos por Dios al contraatacar sus nociones? ¿Qué tipo de resultados puede lograr? Al final, las personas no confiarán en sus nociones ni imaginaciones para delimitar a Dios, no creerán en su propio cerebro y ojos y comenzarán a negarse a sí mismas. Solían ser obstinadas y pensaron: “Tengo razón. Estoy seguro de eso. Estoy alerta. Todo lo que hago garantiza estar en lo cierto”. Pero, ¿ahora? “No necesariamente estoy en lo correcto y lo que siento que es correcto no necesariamente es correcto. Otros podrían tener la razón, así que aunque crea que estoy seguro no diré que estoy determinado”. Eso es lo que les sucede a ellas; ya no se atreven a hacer lo que les complace o a actuar arbitrariamente en todo lo que hacen. Es lo mismo cuando las personas miran a los demás. No sólo mires la apariencia de alguien; la clave es mirar su esencia. Sólo entonces será poco probable que cometas errores.

Una vez que tienes discernimiento con respecto a la esencia de varios tipos de personas, el siguiente paso involucra la cuestión de cómo manejarlos. Si estás cien por ciento seguro de que alguien es una persona perversa o un anticristo y que ha cometido muchas malas obras y que ha despertado la indignación pública y que ha cumplido con los estándares para la expulsión, entonces debe ser expulsado directamente. La mayoría de las iglesias debe ser capaz de manejar correctamente estos varios tipos de personas que han sido obviamente expuestos. Hay una situación especial en la que algunas personas pueden definitivamente necesitar ser expulsadas, pero no son demasiado perversas y no han llegado totalmente al punto de expulsión, quizás alrededor del 70%. La mayoría de las personas no puede ver sus intenciones y no está dispuesta a votar para expulsarlas, pensando que estas personas parecen en cierto modo ser verdaderos creyentes, que aún pueden hacer algún servicio y aparentemente todavía tienen un poco de oportunidad. En ese caso, pon a estas personas de las que la mayoría no puede ver sus intenciones en el grupo B, es decir, son puestas ahí esperando la expulsión. Por ejemplo, algunas personas pertenecen entre los anticristos pero no han cometido ningún mal mayor; simplemente tienen algunas transgresiones con respecto a las ofrendas, tales como compartir secretamente con otros las ofrendas (cosas materiales) a Dios de los hermanos y hermanas. Es ir demasiado lejos expulsar a tales personas, así que ponlas en el grupo B. También hay algunas personas que no buscan la verdad en absoluto, pero tienen dones y labia y la mayoría de las personas en la iglesia las apoyan y son fácilmente controladas y engañadas por ellas. Tales personas están causando disturbios en la iglesia, mientras que aquellas que genuinamente buscan la verdad, pero que no tienen dones, no son apoyadas por todos. Este es un fenómeno comúnmente visto en la iglesia. La mayoría del pueblo escogido de Dios, cuando todavía tiene que entender la verdad, generalmente le gustan y aprueba a las personas que están dotadas y tienen labia. Así que, a todas esas personas que tienen labia les gusta hablar de letras y doctrinas y les gusta jactarse, son capaces de engañar a otros con demasiada facilidad. Estas personas aún no han cometido grandes males obvios, pero es muy fácil que el pueblo escogido de Dios en la iglesia sea engañado y cegado por ellas. Pon a estas personas en el grupo B también. Hay algunos otros líderes y colaboradores que son personas decentes, bondadosas, que no hacen pasar un mal rato o que no tratan con prepotencia a los demás y que también buscan la verdad, pero como no entienden la verdad, son de baja estatura y tienen una mala recepción de la verdad, que no pueden hacer el trabajo sustancial de guiar a otros. ¿Es apropiado poner a tales personas en el grupo B? No, no es apropiado. No han cometido ningún mal mayor, por lo que es suficiente sencillamente reemplazarlas. Porque si se tratan con demasiado exceso, algunas personas no estarán de acuerdo con eso; además, cuando se les juzga por los principios, no están totalmente en el nivel de ser puestas en el grupo B y no es correcto tratarlas de esa manera. Además, aún necesitas ver si han aprendido su lección, si tienen entendimiento espiritual y si se pueden arrepentir en el futuro. Si alguien sólo acaba de comenzar a hacer el trabajo, y tal vez no ha agarrado el hilo o no ha captado los principios, pero su calibre es bueno, está lúcido y se puede arrepentir después de los fracasos en ciertos asuntos, entonces no puede ser reemplazado. Las personas de buen calibre no son fáciles de encontrar. Supongamos que el carácter de alguien no es bueno. Conoce los principios en su corazón, pero su filosofía de vida es tan grave que promueve a quien lo beneficie y está celoso de quien sea mejor que él. El carácter de este tipo de persona es malo y no practica la verdad. No sólo debe ser reemplazado, también debe ser puesto en el grupo B. Algunas personas no entienden la verdad y no pueden hacer las cosas por principios pero defienden celosamente la casa de Dios y la apoyan en todo. ¿Cómo se deben tratar esas personas? Las personas comunes y corrientes no apoyan a la casa de Dios. Como pueden apoyar a la casa de Dios son buenas personas y esas personas deben ser cultivadas por la casa de Dios. En general, no las reemplaces si cometen algunos errores. Dales una oportunidad. Sólo las personas malas deben ser puestas en el grupo B. ¿A qué se refiere “malas”? Lo primero es que están celosas de cualquiera que sea mejor que ellas y lo atacarán. Además, formarán pandillas con quien las adulen, siempre provocarán problemas y esparcirán negatividad cuando hablen y no servirán de nada en la iglesia. Aunque esas personas no cometen cosas malas tales como robo, atraco, asalto o estafa, su carácter es malo y su disposición es mala, por lo que deben ser puestas en el grupo B. Algunas personas, antes que nada, no se pueden clasificar como anticristos; en segundo lugar, no se pueden clasificar como personas perversas; en tercer lugar, no son espíritus malos; en cuarto lugar, no son homosexuales; y en quinto, no han robado ofrendas. Tales personas no pueden ser tratadas en exceso. Aquellas que han robado ofrendas también deben ser tratadas con base en las circunstancias. Si la malversación de alguien fue intencional y la cantidad fue significativa, entonces debe ser expulsado de acuerdo con los decretos administrativos de la casa de Dios. Si simplemente obtuvo pequeñas ventajas de los materiales donados para ayudar a los necesitados entre el pueblo escogido de Dios en la iglesia y no malversó intencionalmente las ofrendas a Dios, es suficiente que reconozca la situación y se arrepienta. No exageres las cosas y las expulses.

El pueblo escogido de Dios en las iglesias de todo el mundo necesita tener un corazón que tema a Dios cuando trata a varios tipos de personas y los debe tratar correctamente y manejar justamente de acuerdo con los principios. Con respecto a los verdaderos anticristos y personas perversas, si hay evidencia concluyente y la confirmación de la mayoría del pueblo escogido de Dios que entiende la verdad, entonces deben ser tratados de inmediato de acuerdo con los decretos administrativos de la casa de Dios y deben ser expulsados. Esto se llama deshacerse de un mal por el pueblo. Hacerlo así se conforma a la voluntad de las personas y es conforme al corazón de Dios. ¿Por qué deben ser expulsados los anticristos? Porque los anticristos tienen la naturaleza de las personas perversas y no aman la verdad en absoluto y, mientras no sean expulsados, perturbarán al pueblo escogido de Dios. Los anticristos nunca se arrepentirán y Dios no salva a las personas perversas ni a los anticristos. Por lo tanto, si el pueblo escogido de Dios descubre anticristos, los debe reportar y discernir y los debe expulsar de la iglesia. Poner esto en práctica se conforma completamente a la voluntad de Dios. Exponer, reportar y expulsar anticristos es una buena obra. ¡Es incluso más importante que predicar el evangelio para ganar personas! Si existe un anticristo en una iglesia, al menos una porción de las personas en esa iglesia será afectada y perturbada. Y habrá un peligro oculto dentro de la iglesia. Esto se llama: “Un pez repugnante arruina toda la olla de sopa”. Un anticristo puede perturbar y perjudicar a toda la iglesia. El daño causado por los anticristos en la iglesia es el mayor; es mucho mayor que el causado por los espíritus malos e incrédulos. Por consiguiente, todo el pueblo escogido de Dios tiene la responsabilidad de exponer, reportar y revelar a los anticristos. Si alguien es sólo un falso líder común y corriente, cuya humanidad es ordinaria o bastante buena y que no ha cometido ninguna mala obra, pero al que le gusta hablar de letras y doctrinas simplemente por no entender la verdad y por consiguiente no puede proveer al pueblo escogido de Dios, entonces no armes un gran problema de sus defectos ni lo pongas en el grupo B. Hacerlo así no se conforma a la voluntad de Dios y es una obra mala. Todas las personas que tienen un corazón que teme a Dios hacen las cosas de acuerdo con las palabras de Dios y la verdad, en lugar de confiar en sus propias preferencias y nociones. Este es un principio que se debe seguir al tratar a todo tipo de personas.

17 de enero de 2017

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