1. ¿Qué es una persona honesta? ¿Por qué exige Dios que las personas sean honestas?

Las palabras relevantes de Dios:

Debéis saber que a Dios le gustan los que son honestos. En esencia, Dios es fiel, y por lo tanto siempre se puede confiar en Sus palabras. Más aún, Sus acciones son intachables e incuestionables, razón por la cual a Dios le gustan aquellos que son absolutamente honestos con Él. Honestidad significa dar tu corazón a Dios; ser auténtico y abierto con Dios en todas las cosas, nunca esconderle los hechos, no tratar de engañar a aquellos por encima y por debajo de ti, y no hacer cosas solo para ganaros el favor de Dios. En pocas palabras, ser honesto es ser puro en tus acciones y palabras, y no engañar ni a Dios ni al hombre. Lo que hablo es muy simple, pero es doblemente arduo para vosotros. Mucha gente preferiría ser condenada al infierno que hablar y actuar con honestidad. No es de extrañar que Yo tenga otro trato reservado para aquellos que son deshonestos. Por supuesto, sé muy bien lo difícil que es para vosotros ser honestos. Como todos sois tan inteligentes, tan buenos para juzgar a la gente con vuestra mezquina vara de medir, esto hace Mi obra mucho más simple. Y puesto que cada uno de vosotros alberga secretos en su corazón, entonces os enviaré uno por uno al desastre para ser “instruidos” por el fuego, para que a partir de ese momento creáis a muerte en Mis palabras. Por último, arrancaré de vuestra boca las palabras “Dios es un Dios fiel”, tras lo cual os golpearéis el pecho y os lamentaréis, diciendo: “¡Tortuoso es el corazón del hombre!”. ¿Cuál será vuestro estado de ánimo en ese momento? Me imagino que no seréis tan triunfantes como sois ahora y que, mucho menos, seréis tan “profundos y abstrusos”. En presencia de Dios, algunas personas son mojigatas y decentes, se esfuerzan por ser “bien educados”, pero sacan los colmillos y blanden sus garras en presencia del Espíritu. ¿Contaríais a esas personas en las filas de los honestos? Si eres un hipócrita, alguien con habilidad para las “relaciones interpersonales”, entonces Yo te digo que definitivamente eres alguien que intenta jugar con Dios. Si tus palabras están llenas de excusas y justificaciones que nada valen, entonces Yo te digo que eres alguien muy poco dispuesto a practicar la verdad. Si tienes muchas confidencias que eres reacio a compartir, si eres tan reticente a dejar al descubierto tus secretos, tus dificultades, ante los demás para buscar el camino de la luz, entonces digo que eres alguien que no logrará la salvación fácilmente ni saldrá de las tinieblas. Si buscar el camino de la verdad te causa placer, entonces eres alguien que vive siempre en la luz. Si te sientes muy contento de ser un hacedor de servicio en la casa de Dios, trabajando de forma diligente y concienzuda en la oscuridad, siempre dando y nunca quitando, entonces Yo te digo que eres un santo leal, porque no buscas ninguna recompensa y estás simplemente siendo una persona honesta. Si estás dispuesto a ser franco, si estás dispuesto a esforzarte al máximo, si eres capaz de sacrificar tu vida por Dios y mantenerte firme en tu testimonio, si eres honesto hasta el punto en que solo sabes satisfacer a Dios y no considerarte o tomar las cosas para ti mismo, entonces Yo digo que tales personas son las que se alimentan en la luz y vivirán para siempre en el reino.

Extracto de ‘Tres advertencias’ en “La Palabra manifestada en carne”

Valoro en gran manera a aquellos que no sospechan de los demás y me gustan los que aceptan de buena gana la verdad; a estas dos clases de personas les muestro gran cuidado, porque ante Mis ojos, son personas sinceras. Si eres muy deshonesto, entonces te protegerás y sospecharás de todas las personas y asuntos y por esta razón, tu fe en Mí estará edificada sobre un cimiento de sospecha. Esta clase de fe es una que jamás podría reconocer. Al faltarte la fe verdadera, estarás incluso más lejos del verdadero amor. Y si puedes dudar de Dios y especular sobre Él a voluntad, entonces sin duda eres la persona más engañosa de todas. Especulas si Dios puede ser como el hombre: imperdonablemente pecaminoso, de temperamento mezquino, carente de imparcialidad y de razón, falto de un sentido de justicia, entregado a tácticas despiadadas, traicioneras y arteras, y que se deleita en el mal y la oscuridad y ese tipo de cosas. ¿Acaso el hombre no tiene tales pensamientos porque no conoce a Dios en lo más mínimo? ¡Esta forma de fe no se diferencia del pecado!

Extracto de ‘Cómo conocer al Dios en la tierra’ en “La Palabra manifestada en carne”

Mi reino necesita a los que son honestos; a los que no son hipócritas o astutos. ¿Acaso las personas sinceras y honestas no son impopulares en el mundo? Yo soy justo lo opuesto. Es aceptable que las personas honestas vengan a Mí; me deleito en esta clase de personas, y también necesito a esta clase de personas. Esto es precisamente Mi justicia.

Extracto de ‘Capítulo 33’ de Declaraciones de Cristo en el principio en “La Palabra manifestada en carne”

En el carácter de las personas normales no hay deshonestidad ni engaño, las personas tienen una relación normal entre ellas, no están solas y su vida no es ni mediocre ni decadente. Del mismo modo, Dios es exaltado entre todas las personas, Sus palabras se propagan entre los hombres, las personas viven en paz unas con otras y, bajo el cuidado y la protección de Dios, la tierra está llena de armonía, sin la interferencia de Satanás, y la gloria de Dios tiene la máxima importancia entre los hombres. Tales personas son como ángeles: puras, animadas, no se quejan nunca de Dios y dedican todos sus esfuerzos solamente a la gloria de Dios en la tierra.

Extracto de ‘Capítulo 16’ de Interpretaciones de los misterios de las palabras de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”

He impuesto al hombre un estándar muy estricto todo este tiempo. Si tu lealtad viene acompañada de intenciones y condiciones, entonces preferiría no tener tu supuesta lealtad, porque Yo aborrezco a los que me engañan por medio de sus intenciones y me chantajean con condiciones. Solo deseo que el hombre me sea absolutamente leal y que haga todas las cosas en aras de una sola palabra, la fe, y para demostrar esa fe. Desprecio vuestro uso de halagos para alegrarme, porque Yo siempre os he tratado con sinceridad, por lo que deseo que vosotros también actuéis con una fe verdadera hacia Mí.

Extracto de ‘¿Eres un verdadero creyente en Dios?’ en “La Palabra manifestada en carne”

¿Por qué Dios siempre ha puesto énfasis en que las personas deben ser honestas? Porque es sumamente importante y está directamente relacionado con que puedas o no ser salvo. Algunas personas dicen: “Soy arrogante, santurrón, irascible, expongo mi naturalidad con tanta frecuencia; soy superficial y vano, me encanta hacer reír a los demás, siempre quiero la aprobación de los demás…”. Todas estas cosas son meras bagatelas. No sigas hablando sin parar de ellas siempre. Independientemente de tu carácter o de tu personalidad, mientras seas capaz de ser honesto como Dios lo exige, puedes ser salvo. ¿Qué decís, pues, es importante ser honesto? Es lo más importante y, por ello, en el pasaje de las palabras de Dios de las “Tres advertencias”, Dios habla sobre ser honesto. A pesar de que Dios habla en otros textos sobre cómo vivir en el espíritu, cómo vivir una vida espiritual normal o cómo vivir una vida adecuada de iglesia, o una humanidad normal, en ningún lugar le dice a la gente de manera explícita qué tipo de persona ser, o cómo practicar; sin embargo, al hablar sobre ser honesto, Él muestra una senda a la gente y le indica cómo ponerla en práctica: esto es muy explícito. Dios declara: “Si tienes muchas confidencias que eres reacio a compartir, si eres tan reticente a dejar al descubierto tus secretos, tus dificultades, ante los demás para buscar el camino de la luz, entonces digo que eres alguien que no logrará la salvación fácilmente […]”. Ser honesto está relacionado con lograr la salvación. ¿Qué me dices? ¿Es importante ser honesto? (Sí). Lo que Dios quiere son personas honestas. Si eres capaz de mentir y engañar, eres una persona falsa, torcida y siniestra, y no una persona honesta. Si no eres una persona honesta, entonces no hay posibilidad de que Dios te salve ni tampoco puedes ser salvado. No te has convertido en alguien honesto, y dices que ya eres muy piadoso, que no eres arrogante ni santurrón, que puedes perfectamente pagar un precio o que puedes difundir el evangelio y llevar a muchas personas a Dios. Pero no eres honesto, sigues siendo falso y no has cambiado en absoluto. ¿Puedes ser salvado? (No). Y, por tanto, estas palabras de Dios nos recuerdan a cada uno de nosotros que, para ser salvo, en primer lugar debemos ser honestos de acuerdo con las palabras y los requisitos de Dios. Debemos abrirnos, exponer nuestro carácter corrupto, ser capaz de poner de manifiesto nuestros motivos y secretos y buscar el camino de la luz.

Extracto de ‘La práctica verdaderamente fundamental de ser una persona honesta’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

Que Dios les pida a las personas que sean honestas demuestra que verdaderamente aborrece a los astutos, y que no le gustan las personas astutas. El hecho de que no le gusten las personas astutas significa que le desagradan sus acciones, su carácter y sus motivaciones; es decir, a Él no le gusta la forma en la que hacen las cosas. Por tanto, si queremos agradarle a Dios, primero debemos cambiar nuestras acciones y el modo de nuestra existencia. Previamente nos basábamos en mentiras y pretensiones para vivir entre las personas, usándolas como nuestro capital y base existencial, la vida y el fundamento por el que nos conducíamos. Eso era algo que Dios despreciaba. Entre los no creyentes del mundo, si no sabes cómo ser manipulador o deshonesto podría resultarte difícil mantener una postura firme. Solo podrías decir mentiras, participar en engaños y utilizar métodos intrigantes e insidiosos para protegerte y camuflarte con el fin de obtener una mejor vida. En la casa de Dios, ocurre precisamente lo opuesto: mientras más deshonesto eres y más empleas manipulaciones sofisticadas para fingir y encubrirte, menos capaz eres de mantener una postura firme y más te desprecia y rechaza Dios. Dios ha predestinado que solo las personas honestas puedan formar parte del reino de los cielos. Si no eres honesto y si en tu vida, tu práctica no está dirigida a ser honesto y no revelas tu verdadero rostro, entonces jamás tendrás oportunidad alguna de obtener la obra de Dios o Sus elogios.

Extracto de ‘La práctica verdaderamente fundamental de ser una persona honesta’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

Solo si la gente procura ser honesta puede saber lo hondamente corrompida que está y si tiene o no semejanza humana; solo al practicar la honestidad puede darse cuenta de cuántas mentiras dice y de lo profundamente ocultas que están su falsedad y su deshonestidad. Solo al experimentar la práctica de la honestidad puede llegar a conocer poco a poco la verdad de su propia corrupción y reconocer su esencia-naturaleza, momento en que se puede purificar constantemente su carácter corrupto. Solo durante la purificación constante de su carácter corrupto será cuando podrá recibir la gente la verdad. Tomaos vuestro tiempo para experimentar estas palabras. Dios no hace perfectos a quienes son deshonestos. Si tu corazón no es honesto, si tú no eres una persona honesta, Dios jamás te ganará. Asimismo, tú tampoco obtendrás nunca la verdad y serás incapaz de ganar a Dios. Si no puedes ganar a Dios y no comprendes la verdad, ¿qué significa esto? Significa que eres hostil a Dios, que eres incompatible con Él y que Él no es tu Dios. Y si Dios no es tu Dios, no puedes alcanzar la salvación. Si no puedes alcanzar la salvación, serás, por siempre, un enemigo acérrimo de Dios y tu resultado estará determinado. Por lo tanto, si la gente desea salvarse, debe empezar por ser honesta. Hay una señal que marca a aquellos a quienes Dios conquistará al final. ¿Sabéis cuál es? Está escrito en el Apocalipsis, en la Biblia: “En su boca no fue hallado engaño; están sin mancha”. ¿De quiénes se trata? Son los perfeccionados y conquistados por Dios, los salvos. ¿Cómo los describe Dios? ¿Cuáles son las características y manifestaciones de sus actos? (Están sin mancha. No mienten). Todos deberíais conocer y comprender qué significa no mentir: significa ser honesto. ¿Qué significa estar sin mancha? ¿Cómo define Dios a alguien sin mancha? Aquellos sin mancha son capaces de temer a Dios y evitar el mal; son aquellos capaces de acatar el camino de Dios. Dichas personas son perfectas a los ojos de Dios; están sin mancha.

Extracto de ‘Seis indicadores de crecimiento vital’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

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