Los principios de ser un líder de la iglesia

1. Debes desempeñar todo el trabajo de la iglesia en estricta concordancia con los arreglos de la obra y ser capaz de aceptar la inspección de los líderes de los niveles más altos y la supervisión del pueblo escogido de Dios;

2. Debes defender la obra de Dios y proteger al pueblo escogido de Dios de ser engañado y perturbado por anticristos, personas malvadas, espíritus malignos y todo tipo de influencias satánicas;

3. Debes servir armoniosamente en coordinación con tus compañeros de trabajo, ser leal a las comisiones de Dios en todo momento, considerar los intereses del pueblo escogido de Dios como tu prioridad y abandonar los intereses de la carne;

4. Debes guiar a todos los hermanos y hermanas que buscan la verdad a aprender a comer y beber las palabras de Dios y a experimentar la obra de Dios, y guiarlos a entrar a la realidad de la verdad.

Las palabras relevantes de Dios:

El requisito necesario para aquellos que buscan ser perfeccionados por Dios es este: hacer todas las cosas con un corazón que ama a Dios. ¿Qué significa “hacer las cosas con un corazón que ama a Dios”? Significa que todas tus acciones y tu comportamiento se pueden presentar ante Dios. Como mantienes las intenciones correctas, aunque tus acciones sean correctas o equivocadas, no tienes miedo de que estas se muestren a Dios o a tus hermanos y hermanas; te atreves a hacer un juramento ante Dios. Que cada uno de tus pensamientos, intenciones e ideas sean calificados para ser examinados en la presencia de Dios: si prácticas y entras de esta manera, entonces el progreso en tu vida será rápido.

de ‘Los que obedecen a Dios con un corazón verdadero, con seguridad serán ganados por Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

2. Deberías hacer todo lo beneficioso para la obra de Dios, y nada que vaya en detrimento de los intereses de la misma. Deberías defender el nombre, el testimonio y la obra de Dios.

de ‘Los diez decretos administrativos que el pueblo escogido de Dios debe obedecer en la Era del Reino’ en “La Palabra manifestada en carne”

En la iglesia, deberíais permanecer firmes en vuestro testimonio de Mí, defended la verdad —lo correcto es correcto, y lo incorrecto es incorrecto— y no confundáis lo negro y lo blanco. Estad en guerra con Satanás y debéis vencerlo por completo para que nunca más se levante. Debéis sacrificarlo todo para proteger Mi testimonio. Este será el objetivo de vuestros actos, no lo olvidéis.

de ‘La cuadragésima primera declaración’ en “La Palabra manifestada en carne”

Hoy la exigencia de vosotros para trabajar juntos armoniosamente es similar a cómo Jehová les exigió a los israelitas que le sirvieran. De lo contrario, sólo terminad vuestro servicio. Ya que sois personas que servís a Dios directamente, como mínimo debéis ser capaces de ser leales y obedientes en vuestro servicio y debéis ser capaces de aprender las lecciones de una manera práctica. Sobre todo aquellos que trabajan en la iglesia, ¿se atrevería alguno de los hermanos y hermanas de abajo a tratar con vosotros? ¿Se atrevería alguien a deciros vuestros errores cara a cara? ¡Estáis muy por encima de todo, realmente estáis reinando como reyes! ¡Ni siquiera estudiáis ni entráis en tal lección práctica y todavía habláis de servir a Dios! Al presente se te pide que dirijas a varias iglesias y no sólo no te rindes, hasta te aferras a tus propias nociones y opiniones y dices cosas como, “Creo que esto se debería hacer de esta manera, ya que Dios ha dicho que no deberíamos ser restringidos por otros, y que hoy en día no nos deberíamos someter a ciegas”. Por lo tanto, cada uno se mantiene firme en su propia opinión y nadie obedece al otro. Aunque claramente sabes que tu servicio está en un punto muerto, todavía dices, “Como lo veo, el mío no está muy distante. En cualquier caso cada uno de nosotros tenemos un lado; tú hablas del tuyo y yo del mío; tú comunicas acerca de tus visiones y yo hablo de mi entrada”. Nunca te haces responsable de muchas cosas con las que se debe tratar, o sólo te las ingenias, cada persona externando su propia opinión, protegiendo prudentemente su propio estatus, reputación e imagen. Nadie está dispuesto a humillarse, ninguna persona tomará la iniciativa de entregarse para corregir al otro y ser corregida para que la vida pueda progresar más rápidamente. Muy rara vez, cuando estáis trabajando juntos, alguno de vosotros decís: Me gustaría oírte platicar conmigo acerca de este aspecto de la verdad porque no lo tengo claro. O decir: Tú tienes más experiencias de las que yo tengo sobre este asunto; ¿me puedes dar alguna orientación, por favor? ¿No sería esta una buena manera de hacerlo? Vosotros en los niveles superiores escucháis mucha verdad y entendéis mucho acerca del servicio. Si vosotras las personas que os coordináis para trabajar en las iglesias no aprendéis las unas de las otras y os comunicáis, compensando las deficiencias los unos con los otros, ¿de dónde podéis aprender lecciones? Cuando encontréis algo, debéis comunicaros entre vosotros para que vuestra vida se pueda beneficiar. Y debéis hablar cuidadosamente acerca de cosas de cualquier tipo antes de tomar decisiones. Sólo al hacerlo así estáis siendo responsables a la iglesia y no estáis siendo superficiales. Después de que visitéis todas las iglesias, os debéis reunir y hablar de todos los asuntos que descubráis y problemas que encontréis en la obra y comunicar la inspiración e iluminación que hayáis recibido; esta es una práctica indispensable del servicio. Debéis lograr la cooperación armoniosa para el propósito de la obra de Dios, para el beneficio de la iglesia y para alentar a los hermanos y hermanas. Tú coordinas con él y él coordina contigo, cada uno corrigiendo al otro, llegando a un mejor resultado de la obra, para cuidar de la voluntad de Dios. Sólo esta es una verdadera cooperación y sólo tales personas tienen una verdadera entrada. Puede haber alguna charla que no sea adecuada durante la cooperación, pero eso no importa. Habla de eso después y obtén un claro entendimiento de ello; no lo descuides. Después de este tipo de comunicación puedes compensar las deficiencias con los hermanos y hermanas. Sólo yendo incesantemente más profundo como esto en tu trabajo puedes lograr mejores resultados. Cada uno de vosotros, como personas que servís, debéis ser capaces de defender los intereses de la iglesia en todas las cosas que hagáis, en vez de mirar por tus propios intereses. Es inaceptable actuar por separado, donde tú lo minas y él te mina. ¡Las personas que actúan de esta manera no son aptas para servir a Dios!.

de ‘Sirve como lo hicieron los israelitas’ en “La Palabra manifestada en carne”

¡Cómo tratas la comisión de Dios es un asunto muy serio! Si no puedes llevar a cabo lo que Dios te confía, no eres apto para vivir en la presencia de Dios y deberías ser castigado. Es la ley del Cielo y el principio de la tierra para el hombre realizar lo que Dios le confía; esta es la responsabilidad más elevada del hombre, tan importante como su vida. Si no te tomas en serio la comisión de Dios, lo estás traicionando de la forma más grave; esto es más doloroso que lo que hizo Judas y merece maldición. Así pues, Dios comisiona al hombre: esto es una exaltación y un favor especial de Dios, una cosa muy gloriosa. Todo lo demás puede abandonarse; aunque se tenga que sacrificar la propia vida debe seguir cumpliendo la comisión de Dios. Hay aún más verdad que buscar aquí.

de ‘Cómo conocer la naturaleza del hombre’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

9. Tus pensamientos deberían ser de la obra de la iglesia. Deberías dejar de lado las perspectivas de tu propia carne, ser enérgico en los asuntos familiares, consagrarte sin reservas a la obra de Dios, y ponerla en primer lugar, y tu propia vida en el segundo. Esta es la decencia de un santo.

de ‘Los diez decretos administrativos que el pueblo escogido de Dios debe obedecer en la Era del Reino’ en “La Palabra manifestada en carne”

Los líderes de la iglesia deben ser capaces de guiar a todos los hermanos y hermanas en cuanto a saber cómo comer y beber las palabras de Dios. Esta es la responsabilidad de todos los líderes de la iglesia. Ya sean jóvenes o viejos, todos deben considerar el comer y beber las palabras de Dios con la debida importancia y mantener Sus palabras en sus corazones. Si entras dentro de esta realidad, habrás entrado en la Era del Reino […].

Dios ha hablado mucho. ¿Cuánto conocimiento tienes de ello? ¿En cuánto has entrado? Si un líder de la iglesia no ha guiado a los hermanos y hermanas a la realidad de la palabra de Dios, ¡han sido negligentes en su deber y han incumplido sus responsabilidades!.

de ‘La Era del Reino es la Era de la Palabra’ en “La Palabra manifestada en carne”

Comunión del hombre:

Para ser un líder al servicio de Dios debes tener principios. Algunos dicen: “Hay muchas verdades con las que, por mucho que intente comunicarlas, aún carezco de claridad acerca de ellas”. Careces de claridad, pero tus intenciones aún deben ser correctas; pase lo que pase, debes seguir dando testimonio de Dios y exaltándolo. Di tanto como entiendas, exalta a Dios y da testimonio de Él en la mayor medida que puedas y no te exaltes a ti mismo ni permitas que otros te adoren bajo ninguna circunstancia. Esta es la primera y más fundamental regla que debes seguir. Segundo, nunca intentes buscar trucos ni confiar en tus propias ideas. Sigue estrictamente los arreglos de los de arriba. Si eres realmente serio en tu obra y quieres lograr resultados, debes invertir mucho tiempo y energía en todos los arreglos de la obra y dedicar el máximo esfuerzo. Tercero, recuerda que es casi imposible para nadie evitar cometer errores en la obra, así que, si encuentras transgresiones o errores, aprovecha siempre la oportunidad para reflexionar sobre ti mismo. Preséntate ante Dios, comprueba y analiza tus acciones frente a la palabra de Dios e intenta evitar repetir tus transgresiones en el futuro. Si te vuelves impulsivo en tu servicio a Dios, tus propias ideas emergerán. Te volverás descuidado, desprolijo y darás pasos temerarios y sumamente ambiciosos. Esto es peligroso. Cuando descubras esta naturaleza en ti, inspecciónala y tenla inmediatamente bajo control, especialmente cuando aparezcan ideas relativas al dinero, al estatus y a las relaciones entre sexos opuestos. Contrólate para evitar que se produzcan problemas. En ocasiones una cierta persona no hace un buen trabajo y arruina las cosas y, cuando lidias con ella, pierdes la paciencia y hablas con dureza o te enfadas. Esto no debe considerarse un problema importante y no constituye ninguna transgresión. Esto es simplemente ser temperamental y todo lo que debes hacer es tener cuidado con eso y dominarlo. En otras ocasiones podrías cometer un error y hacer daño a la casa de Dios. En momentos así, simplemente asimila las lecciones que puedas, pero sólo mientras que no se haga un daño mayor. Todas estas cosas son imposibles de evitar. Todo el mundo tiene problemas en la obra y nadie es inmune a cometer transgresiones menores, pero no cometas transgresiones mayores. ¿Por qué tienen que reunirse periódicamente los líderes para recibir poda y trato? Porque esto es lo más útil y beneficioso. Sin embargo, la cosa más importante es que debemos buscar más entendimiento de la verdad en la palabra de Dios. Debemos esforzarnos para entender la verdad y buscar un cambio en nuestro carácter vital. Esto es buscar la entrada positivamente. Hacer esto reducirá gradualmente las transgresiones que cometes en tu obra y producirá un cambio en ti cuando obres que hará que tu estado se vuelva cada vez más normal. Esta es la forma más efectiva de evitar transgresiones.

de ‘Una persona debe tener principios al servir a Dios’ en “Provisión para la vida: Recopilación de sermones”

Proteger al pueblo escogido de Dios de que sea tomado cautivo por Satanás es una responsabilidad ineludible de los líderes y colaboradores de todos los niveles en la iglesia. Los líderes y colaboradores de todos los niveles no pueden disfrutar de la gracia de Dios gratis y deben hacer algunas cosas y obras reales para Dios con el fin de corresponder al amor de Dios. No debemos ser desagradecidos. Cuando encontramos falsos Cristos y anticristos que engañan al pueblo escogido de Dios, si actuamos egoístamente en nuestros propios intereses, trabajamos en beneficio de los enemigos a expensas del pueblo escogido de Dios y somos irresponsables con él, entonces ese es un comportamiento que seriamente resiste y traiciona a Dios. No importa qué iglesia sea, si realmente tiene el problema de que muchos del pueblo escogido de Dios sean engañados, entonces es completamente el problema de los líderes y colaboradores de la iglesia que delatan al pueblo escogido de Dios y traicionan a Dios. El carácter de Dios no se debe ofender. La casa de Dios debe responsabilizar a los líderes de todos los niveles en tal área.

Ahora la obra de Dios en los últimos días está llegando a su fin y todo tipo de espíritus malos, falsos Cristos y anticristos están listos para causar problemas y salir a toda velocidad y furiosamente de sus nidos. Los líderes de todos los niveles de la iglesia deben estar más alerta y hacer un buen trabajo de equiparnos con todos los aspectos de la verdad tan pronto como sea posible. Debemos salir victoriosos en esta batalla espiritual contra los falsos Cristos y anticristos.

de ‘Sobre los principios de la obra para combatir falsos Cristos y anticristos’ en “Anales selectos de los arreglos de la obra de la Iglesia de Dios Todopoderoso”

El trabajo más obligatorio de los líderes de la iglesia es guiar a los hermanos y hermanas a comer y beber las palabras de Dios, a experimentar las palabras de Dios, a entender las verdades, a conocerse a sí mismos y, por tanto, a alcanzar la salvación. Después de haber logrado un entendimiento de las verdades y del conocimiento de Dios por comer y beber las palabras de Dios, entonces podemos alcanzar claridad con respecto a nuestros propios estados corruptos, naturaleza y esencia. Todos estos son los resultados que se construyen sobre el fundamento de comer y beber las palabras de Dios y de entender las verdades. Por lo tanto, los líderes y colaboradores de todos los niveles de la iglesia primero deben aprender a comer y beber las palabras de Dios, así como a experimentarlas. Al practicar las palabras de Dios, a veces podríamos tener algunas desviaciones, cometer algunos errores. Cuando nos demos cuenta de las desviaciones en nuestra experiencia, debemos dar la vuelta, debemos esforzarnos en las palabras de Dios, debemos esforzarnos por entender mejor las verdades, por entenderlas con mayor claridad. Cuando tengamos más claridad en nuestro entendimiento de las verdades, entonces lograremos incluso mejores resultados al guiar a los hermanos y hermanas. Por lo tanto, para un líder de iglesia, cuanto mejor entienda las verdades y más experiencia tenga, mejores serán los resultados que pueda alcanzar cuando guíe a otros. Si un líder no sabe cómo comer y beber las palabras de Dios, si no sabe cómo experimentar y practicar las palabras de Dios, no alcanzará ningún resultado significativo cuando guíe a otros a experimentar las palabras de Dios o cuando guíe a otros a comer y beber las palabras de Dios. ¿Por qué la vida eclesiástica de algunas iglesias nunca ha alcanzado ningún resultado? Es porque los líderes y colaboradores no saben cómo comer y beber las palabras de Dios. Si los líderes y colaboradores saben cómo comer y beber las palabras de Dios, si pueden juntar a los hermanos y hermanas, leerles las palabras de Dios o hacer que los hermanos y hermanas las lean y, a partir de ahí, compartir su experiencia y entendimiento de esas palabras de Dios, una vez que hayan compartido claramente su propia experiencia y entendimiento, una vez que los hermanos y hermanas los hayan escuchado, llegarán a la comprensión: “Esto es cierto. ¿Cómo es que no fui capaz de obtener este entendimiento sin tu enseñanza? Con esta enseñanza tuya ahora puedo entender verdaderamente este pasaje de las palabras de Dios. De hecho, este es el caso”. Con su enseñanza otros también pueden entender ahora las palabras de Dios. Si los propios líderes y colaboradores tienen un entendimiento y una experiencia de las palabras de Dios, entonces les es fácil guiar a otros en la realidad de las palabras de Dios. Por lo tanto, el trabajo más fundamental de un líder o colaborador de la iglesia es aprender a guiar a otros a comer y beber las palabras de Dios, así como a experimentarlas. Si un líder de iglesia no sabe cómo comer y beber las palabras de Dios él mismo, ¿puede guiar a otros? Por supuesto que no. Incluso si aparentemente parece estar haciéndolo y practicándolo, no debe haber resultados significativos. Por lo tanto, ¿qué deben hacer los líderes y colaboradores? Poner más esfuerzo en comer y beber las palabras de Dios y en practicarlas con más frecuencia. Si no practicas las palabras de Dios, ¿cómo las puedes experimentar? Cuando entres en más profundidad durante tu práctica, acabarás obteniendo experiencia real, y sólo podrás alcanzar el estándar requerido para entrar en la realidad después de que hayas obtenido una experiencia real.

de ‘Los líderes de la iglesia deben hacer apropiadamente su trabajo obligatorio para que sean aptos para el uso de Dios’ en “Sermones y enseñanzas sobre la entrada a la vida (V)”

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