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121. Los principios de verificar vuestros deberes y posiciones

1. Obedecer los arreglos de la iglesia y desempeñar tu deber. Siempre y cuando la mayoría del pueblo escogido de Dios lo vea como adecuado, entonces ese es tu lugar adecuado;

2. Determinar el deber adecuado que te corresponde desempeñar en base a tu propio calibre, tus fortalezas y tu estatura real. En tanto que la mayoría de las personas lo consideren favorablemente, la posición que mantienes es adecuada;

3. Sin importar qué deber estés desempeñando, debes tener la confirmación de la obra del Espíritu Santo. En tu deber, sólo es correcto y adecuado si sientes que estás como pez en el agua y manejas los asuntos con principios;

4. Frecuentemente debes orar acerca de tu deber y obedecer los arreglos de Dios sin discusión. Desempeña tu deber bajo la guía del Espíritu Santo y cumplirás la voluntad de Dios.

Las palabras relevantes de Dios:

Pedro vio que no había hecho nada por Jesús y recordó su promesa anterior de dar su vida por Dios. Y de esta manera, ya no se quejó y sus oraciones después prosperaron mucho mejor. Oró diciendo: “¡Señor Jesucristo! Una vez te dejé y Tú también una vez me dejaste. Hemos pasado tiempo separados y tiempo juntos en compañía. Sin embargo, me amas más que a todo lo demás. En repetidas ocasiones me he rebelado en contra tuya y en repetidas ocasiones te he afligido. ¿Cómo puedo olvidar tales cosas? Siempre tengo en mente la obra que has hecho en mí y lo que me has confiado, nunca lo olvido. Con la obra que has hecho en mí, he hecho mi mejor esfuerzo. Sabes lo que puedo hacer y también sabes qué papel puedo desempeñar. Tu deseo es mi orden y voy a dedicarte todo lo que tengo. Sólo Tú sabes lo que puedo hacer por Ti. Aunque Satanás me hizo tan insensato y me rebelé contra Ti, creo que Tú no te acuerdas de mí por esas transgresiones, que Tú no me tratas basándote en ellas. Deseo dedicarte toda mi vida. No pido nada y tampoco tengo otras esperanzas o planes; sólo deseo actuar de acuerdo a Tu designio y hacer Tu voluntad. Beberé de Tu amarga copa y estoy a Tus órdenes”.

de ‘Cómo Pedro llegó a conocer a Jesús’ en “La Palabra manifestada en carne”

¿Cómo sabes si Dios te alaba o no? Como mínimo, te sentirás excepcionalmente firme en tu corazón con respecto a todo lo que haces, sentirás que el Espíritu Santo te guía, te esclarece, y obra en ti cuando cumples con tus deberes, cuando llevas a cabo cualquier obra en la familia de Dios, o en momentos normales; tu conducta va de la mano con las palabras de Dios, y cuando poseas cierto grado de experiencia, sentirás que lo que hiciste en el pasado era relativamente adecuado. Si después de ganar experiencia durante un período de tiempo sientes que algunas de las cosas que hiciste en el pasado no fueron adecuadas, si estás insatisfecho con ellas, y si en realidad no hubo verdad en las cosas que realizaste, esto demuestra que lo único que hiciste fue resistirte a Dios. Demuestra que tu servicio estuvo lleno de rebeldía, de resistencia y de conductas humanas.

de ‘Lo que debes saber sobre cómo transformar tu carácter’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

[…] hagan lo que hagan, presten atención a seguir la dirección del Espíritu Santo y hacerlo todo estrictamente en armonía con la palabra de Dios. Si desobedeces la orientación del Espíritu Santo, si sigues con obcecación tu propia mente y haces las cosas de acuerdo con tu propia imaginación, esto constituye una oposición más grave a Dios. Con frecuencia, desobedecer al esclarecimiento y la dirección del Espíritu Santo conduce a un callejón sin salida. No hay forma de seguir con el trabajo si uno ha perdido la obra del Espíritu Santo y, aunque se realice trabajo, no se logra nada. […] Es necesario prestar cuidadosa atención a la dirección o al esclarecimiento del Espíritu Santo; en las cuestiones claves, en particular, deber tener cuidado con el fin de entenderlas. Lo más probable es que las personas que piensan demasiado, a las que les gusta actuar siguiendo sus propias ideas, se lo pierdan. Los buenos obreros, los obreros prometedores, prestan atención a la obra del Espíritu Santo. Las personas que obedecen al Espíritu Santo temen a Dios y buscan incansablemente la verdad.

de ‘Principios básicos de cómo trabajan los obreros’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

Independientemente de lo que hagas, primero deberías entender por qué lo estás haciendo y cuál es la naturaleza del asunto. Si se considera que estás cumpliendo tu deber, entonces deberías reflexionar: ¿Cómo debería hacer esto? ¿Cómo debería cumplir bien mi deber para no estar haciéndolo de manera superficial? Ésta es una cuestión en la que deberías acercarte a Dios. Acercarse a Dios es buscar la verdad en este asunto, es buscar la forma de practicar, es buscar la voluntad de Dios y cómo satisfacerlo a Él. Éstos son los métodos para acercarse a Dios al hacer las cosas; no es llevar a cabo una ceremonia religiosa ni un acto externo; se hace con el propósito de practicar de acuerdo con la verdad después de buscar la voluntad de Dios. Si dices siempre “Gracias a Dios” cuando no estás haciendo nada, pero cuando haces algo sigues haciéndolo según tu propia voluntad, este tipo de agradecimiento es un acto externo. Cuando cumples tu deber o trabajas en algo, deberías pensar siempre: ¿cómo debería cumplir este deber? ¿Cuál es la intención de Dios? A través de los asuntos te acercas a Dios, y mediante ese acercamiento a Dios, buscas los principios y las verdades para hacer las cosas, buscas la voluntad de Dios desde dentro y no abandonas a Dios en nada de lo que haces. Ésta es una persona que cree de verdad en Dios […] No hacer las cosas según la verdad es hacerlas de acuerdo con su propia voluntad, y hacer las cosas basándose en su propia voluntad es abandonar a Dios; es decir, que Dios no está en su corazón. Las personas suelen ver bien y considerar correctas las ideas humanas, y es como si no violaran tanto la verdad. Las personas sienten que hacer las cosas así es poner la verdad en práctica, someterse a Dios. En realidad, las personas no están buscando verdaderamente a Dios ni oran a Él sobre esto. No están luchando por hacer las cosas bien y satisfacer la voluntad de Dios ni para hacerlo bien según Sus requisitos. No están en esta situación verdadera ni tienen semejante deseo. Éste es el mayor error que las personas cometen en su práctica, porque crees en Dios, pero Él no está en tu corazón. ¿Cómo podría no ser esto un pecado? ¿Cómo podría no ser esto engañarte a ti mismo? ¿Qué efecto tiene creer de este modo? ¿Dónde está el significado práctico de creer en Dios?

de ‘Buscar la voluntad de Dios y poner la verdad en práctica en la mayor medida posible’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

Así que, sin importar si lo haces cuando estás orando, cuando hablas y te comunicas con tus hermanos y hermanas, o cuando desempeñas tus deberes y cumples con tu trabajo, debes exponer siempre tu corazón ante Dios. Cuando cumples con tu deber, Dios está contigo y, mientras tu propósito sea correcto y esté a favor de la obra de la casa de Dios, Dios aceptará todo lo que hagas, por lo que debes dedicarte seriamente a cumplir con tu deber.

de ‘Dios perfecciona a quienes siguen Su corazón’ en “La Palabra manifestada en carne”

Comunión del hombre:

Si eres adecuado para hacer un trabajo para la casa de Dios, entonces la familia de Dios te llamará; si estás dispuesto o no a responder al llamado, depende de ti. Si hay alguien dispuesto a dedicarse, debe acatar los arreglos de la casa de Dios. La familia de Dios puede organizar un trabajo para una persona de acuerdo a sus fortalezas. Si esa persona hace un buen trabajo, entonces puede quedarse. Si una persona no está a la altura de la tarea, entonces la familia de Dios le puede dar otro trabajo que hacer. La familia de Dios organiza un trabajo para cada persona de acuerdo a sus antecedentes y fortalezas. La familia de Dios no asignará tareas a los incompetentes. Las personas deben aprender a obedecer y a someterse a la orquestación de Dios.

de ‘Principios para fundar una iglesia y gestionar la vida de iglesia’ en “Anales selectos de los arreglos de la obra de la Iglesia de Dios Todopoderoso”

En la casa de Dios, llevamos a cabo cualquier deber que se nos asigne. Si tenemos que ser una brizna de hierba, entonces estamos dispuestos a ser una brizna de hierba. No pienses en ser un alto árbol, eres una brizna de hierba. Y si tienes que ser un árbol, no pienses en convertirte en un edificio imponente. Haces aquello para lo que se te creó. Debes conocer tu lugar, buscar la verdad y cumplir bien tu deber; esta es la mejor forma de vivir y esta clase de vida no es agotadora. Independientemente de cuál sea nuestro deber en la casa de Dios, de en qué posición esté, mientras que podamos vivir la verdad y satisfacer a Dios, mientras que podamos adorar adecuadamente a Dios, estaremos viviendo la vida más feliz. No debemos estar dominados por nuestra ambición ni motivos. Debemos obedecer el gobierno de Dios y Sus disposiciones. Los incrédulos tienen un dicho que dice que las personas de más de 50 años entienden la voluntad del cielo. Esto significa que una vez que una persona alcanza esa edad, puede ver que todo está ordenado por Dios y que, por mucho que luchemos contra ello, es inútil. Si realmente ve esto, debe poder seguir la voluntad del cielo.

de ‘El significado de obedecer a Dios’ en “Sermones y enseñanzas sobre la entrada a la vida (I)”

Se basa principalmente en para qué clase de deber eres adecuado, cuál es tu calibre y dónde residen tus puntos fuertes. Una vez que identifiques qué deber es adecuado para ti y qué deber has de llevar a cabo, entonces también identificarás tu lugar. Los lugares de las personas se determinan en base a su deber, así que una vez que determinas el deber más adecuado para ti, has identificado tu lugar. Por ejemplo, algunas personas son adecuadas para predicar el evangelio y sus esfuerzos en ello dan fruto. Sin embargo, si siempre han querido ser líderes, siempre han puesto todos sus esfuerzos en convertirse en líderes y no se detendrán ante nada, entonces aún no han encontrado su lugar. Algunas personas son adecuadas para el deber de regar a los recién llegados, pero si quieren realmente ir a predicar el evangelio, ¿es eso adecuado? Puede que no obtengan buenos resultados. Hay algunas personas que no quieren hacer las cosas o que perderán el interés una vez que hayan aprendido a hacerlas. Siempre quieren hacer todo lo que es nuevo para ellas. Las personas de esa clase no son conscientes en su trabajo; se aburren y ansían la novedad. Quieren llevar a cabo deberes que nunca antes han desempeñado y sólo muestran interés cuando están llevando a cabo una nueva clase de trabajo. Independientemente de qué clase de trabajo sea, lo llevan a cabo durante un tiempo y después pierden el interés. Son inconstantes, la hierba siempre les parece más verde al otro lado. Su carácter no es estable y son caprichosas. ¿Acaso no son personas con un carácter no demasiado bueno? No tienen un carácter apropiado ni son estables ni centradas. ¿Pueden tales personas encontrar fácilmente su lugar? No pueden ser leales ni fieles, no son buenas personas. ¿Qué clase de resultado tienen habitualmente estas personas? No tienen éxito en nada, de todo saben y de nada entienden. No hacen bien ningún trabajo, ¿verdad? No cumplen su deber; son caprichosas e inconstantes. Esa clase de personas no tiene un carácter estable, sino que van donde sople el viento. Esta es la clase de persona menos confiable. ¿Es adecuado para la posición de líder alguien con esa clase de carácter? ¿Cómo puede resolverse entonces ese problema? Esas personas deben experimentar un juicio y reprensión más duros y un mayor trato y poda por parte de los hermanos y hermanas. Esto es muy necesario, es la única forma de resolverlo­­.

de ‘Preguntas & Respuestas’ en “Sermones y enseñanzas sobre la entrada a la vida (VII)”

Debes llevar a cabo tu deber según el esclarecimiento e iluminación del Espíritu Santo y la guía interna del Espíritu. Algunas personas son adecuadas para cierto tipo de deber, mientras que otras pueden no serlo. Esto no tiene nada que ver con aplicar reglas. Algunas personas son adecuadas para ser líderes; tienen experiencias y un entendimiento de las palabras de Dios y la verdad. Algunas personas sólo tienen entusiasmo y sólo pueden hablar sobre letras y doctrinas, pero no tienen experiencia con las palabras de Dios ni entendimiento de ellas. No son líderes adecuados. Por tanto, si todo el mundo quiere llevar a cabo el mismo deber, están los que son muy adecuados para ello y los que no lo son. Esto se basa en la guía interna del Espíritu Santo. Algunas personas quieren ser líderes de la iglesia, pero no tienen suficientes experiencias y aún hay falacias en su entendimiento. ¿Diríais que son adecuadas para ser líder de iglesia? ¿Sería la guía y esclarecimiento del Espíritu Santo que esas personas fueran líderes? No lo sería. Querer ser líder es una cosa buena si realmente llevas una carga por la iglesia, si realmente tienes experiencias de vida, estatura real y eres competente en la obra. Pero algunas personas no poseen estas cosas; algunas personas lo hacen bien y otras pobremente, así que llevar a cabo tu deber debe basarse en la guía interna y la confirmación del Espíritu Santo. Esto es fundamental y es el segundo principio de llevar a cabo tu deber.

de ‘La relación entre cumplir con el propio deber y ser salvado’ en “Sermones y enseñanzas sobre la entrada a la vida (V)”

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