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109. Los principios de discernir los demonios del anticristo

1. Todos los demonios del anticristo son arrogantes y engreídos, se niegan a obedecer a nadie, no tienen un lugar para Dios en su corazón en absoluto y nunca exaltan a Dios ni dan testimonio de Dios;

2. Todos los demonios del anticristo odian la verdad, resisten la verdad, nunca se conocen a sí mismos, son especialmente arrogantes y santurrones y, además, no aceptan ni practican la verdad;

3. Los demonios del anticristo sólo luchan por poder y ganancia, siempre quieren engañar, engatusar y controlar a las personas para establecer su propio reino independiente y les gusta relacionarse con personas perversas y espíritus malignos;

4. Todos los demonios del anticristo tienen un odio muy arraigado por el hombre usado por el Espíritu Santo y adoptan todo tipo de argumentos y calumnias para atacar y condenar, mientras maquinan reemplazarlo.

Las palabras relevantes de Dios:

Algunas personas idolatran de manera particular a Pablo: les gusta pronunciar discursos y trabajar fuera. Les gusta reunirse y hablar; les gusta que las personas los escuchen, los adoren, los rodeen. Les gusta tener estatus en el corazón de los demás y aprecian que otros valoren su imagen. ¿Qué descubrimos respecto a la naturaleza de un hombre a partir de esta clase de conducta? Analicemos su naturaleza: ¿qué clase de naturaleza posee el tipo de persona que tiene esta clase de conducta? ¿Cómo podría resumirse verbalmente? Las personas corrientes no pueden ver a través de esto, sino que sólo ven la conducta. ¿Cuál es la relación entre la conducta y la naturaleza de la persona? ¿Cuál es su naturaleza? No puedes identificarla, ¿verdad? Si de verdad ella se comporta así, basta para mostrar que es arrogante y engreída. No adora a Dios en absoluto; busca un estatus elevado y quiere tener autoridad sobre otros, poseerlos, tener estatus en el corazón de ellos. Esta es una imagen clásica de Satanás. Lo que destaca de su naturaleza es la arrogancia y el engreimiento, la negativa a adorar a Dios, y un deseo de recibir la adoración de los demás. ¿No es esta su naturaleza? Puedes verla con claridad a partir de estas conductas.

de ‘Cómo conocer la naturaleza del hombre’ en “La Palabra manifestada en carne”

Mira, las personas son todas diferentes. Aunque algunas no entienden necesariamente todo lo que se dispone desde arriba, siguen obedeciendo […] Pero algunas personas son diferentes. Cuando ven lo que hace el de arriba, primero deliberan, diciendo: “Has dicho esto, Dios, y has demandado aquello. Pienso que la primera cosa está bien, pero la segunda no me parece muy adecuada. La alteraré para Ti”. ¿Muestran estas palabras un corazón que venera a Dios? O tienen conceptos sobre las cosas que Dios hace y, por tanto, no las llevan a cabo en los niveles inferiores. En su lugar, hablan con descuido y hacen circular sus conceptos entre los de rango inferior, como les place, permitiendo que estos sepan que lo que Dios hace no se conforma a los conceptos del hombre. Entonces, todos tendrán conceptos sobre Dios. Primeramente, no pueden proveer la verdad; en segundo lugar, hacen circular conceptos; en tercer lugar, permiten que todos sepan de manera que se opongan a la forma en que Dios hace las cosas, harán que Dios actúe de una forma diferente y que finalmente ceda. Algunas personas pueden hacer este tipo de cosas para causar que las personas no tengan conceptos, que Dios ceda, que Él haga las cosas de una forma diferente y satisfaga a las personas. Si estas personas sienten remordimientos después y lloran, ¿se les puede contar esto como tener un corazón que venera a Dios? Algunos de vosotros sois demasiado entusiastas e ignorantes respecto a cómo servir a Dios, pero se os puede perdonar. Si lo haces de nuevo, se considerará que está hecho a sabiendas. Entonces tus pecados serán grandes y severos, y será una cosa terrible. Si consideráis este asunto de un modo demasiado simple, como si no fuera nada, llegará un día en el que ofenderás a Dios. He visto algunas personas así. No es necesario excluirlas ni eliminarlas, ni anunciarlo. En realidad, el final que espera a estas personas ya está dispuesto.

de ‘Qué se quiere decir con “ofender a Dios”’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

Cuando tratas a Dios como persona, el Dios en quien crees es un Dios impreciso en el cielo, niegas por completo al Dios encarnado, y en tu corazón no reconoces al Dios práctico. En este momento, te habrás convertido en el anticristo, y habrás caído en las tinieblas. Cuanto más sean tus exigencias a Dios y tus razones y tus conceptos sobre Él, en mayor peligro estarás. Cuantas más sean tus exigencias a Dios, mayor será la prueba de que no lo tratas como Dios en absoluto; poco a poco llegarás a verte como Dios y, al final, cuando estés obrando en la iglesia, darás testimonio de ti mismo, y dirás: “Una vez, Dios hizo esto o aquello”. Tu implicación será que Dios es inferior a ti, que se le debería tratar con desprecio. En tu corazón no habrá reverencia, el tono de tu discurso cambiará, tu carácter será cada vez más arrogante, y acabarás exaltándote gradualmente a ti mismo. Esto es lo que ocurre cuando las personas van cuesta abajo, y todo esto lo provoca por completo el no buscar la verdad. Todos los que van cuesta abajo se exaltan a sí mismos, y dan testimonio de sí mismos; van por ahí jactándose de sí mismos, autoengrandeciéndose, y no han tomado a Dios en serio en absoluto. ¿Tenéis alguna experiencia de lo que estoy diciendo? Muchas personas dan testimonio de sí mismas ciegamente: he sufrido de esta forma y de aquella; he hecho esta obra y aquella; Dios me ha tratado de esta forma y de aquella, y me ha pedido finalmente que haga tal y tal cosa; Él piensa en mí de una forma especialmente elevada; ahora soy de esta forma y de aquella. Hablan en un tono determinado, y adoptan determinadas posturas; en última instancia, algunas personas acaban pensando que son Dios. Cuando hayan llegado a ese punto, ya hará mucho tiempo que el Espíritu Santo los ha abandonado. Aunque, entretanto, son ignorados, y no expulsados, su destino está establecido, y lo único que pueden hacer es esperar su castigo.

de ‘Las personas le ponen demasiadas exigencias a Dios’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

Si has creído en Dios por muchos años, pero nunca lo has obedecido ni aceptado todas Sus palabras, y en cambio le has pedido a Dios que se someta a ti y siga tus nociones, entonces eres el más rebelde de todos y eres un incrédulo. ¿Cómo puede alguien así obedecer la obra y las palabras de Dios que no se conforman a las nociones del hombre? La persona más desobediente es una que de manera intencional desafía a Dios y lo resiste. Él es el enemigo de Dios y es un anticristo. Tal persona siempre guarda hostilidad en contra de la nueva obra de Dios, no muestra intención de someterse y nunca ha obedecido o se ha humillado voluntariamente. Él mismo se exalta ante los demás y nunca se somete a otro. Ante Dios, se considera el más competente en predicar la palabra y el más hábil para obrar en los demás. Nunca descarta los tesoros que ya están en su posesión, sino que los trata como reliquias de familia que se deben adorar, que se deben predicar a otros y que se deben usar para sermonear a los insensatos quienes le adoran. De hecho, existen algunas de estas personas en la iglesia. Se puede decir que son “héroes indomables”, que generación tras generación moran en la casa de Dios. Creen que predicar la palabra (doctrina) es su deber más alto. Año tras año y una generación tras otra, se dedican a cumplir vigorosamente su deber “sagrado e inviolable”. Nadie se atreve a tocarlos y nadie se atreve a reprocharlos abiertamente. Se volvieron “reyes” en la casa de Dios, actuando de un modo tiránico a través de las épocas. Estos demonios buscan unir las manos y juntos destruir Mi obra; ¿cómo puedo permitir que estos diablos vivientes existan ante Mí?

de ‘Los que obedecen a Dios con un corazón verdadero, con seguridad serán ganados por Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

Si aquellos que sirven a Dios siguen su conducta y actúan de acuerdo a su propia voluntad, entonces están en peligro constante de ser expulsados. Aquellos que aplican sus muchos años de experiencia sirviendo a Dios para atrapar los corazones de la gente, exhortar y controlar a la gente, se enaltecen a sí mismos —y los que nunca se arrepientan, y nunca confiesen, y nunca renuncien a los beneficios de la posición— estas personas caerán ante Dios. Son personas del mismo tipo que Pablo, vanidosas y presumidas en cuanto a su jerarquía y calificaciones. Dios no traerá a la perfección a gente como esta. Esta clase de servicio interfiere con la obra de Dios.

de ‘Las formas religiosas de servicio deben ser prohibidas’ en “La Palabra manifestada en carne”

Comunión del hombre:

El pueblo escogido de Dios debe aprender a discernir la naturaleza y esencia de los anticristos demoníacos con el fin de reconocer claramente que los enemigos de Dios y de Su pueblo escogido son demonios del tipo del anticristo que se resisten directamente a Dios. Todos los que juzgan directamente la obra de Dios y Su encarnación están resistiéndose directamente a Dios. Todos los que juzgan, difaman y odian al hombre usado por el Espíritu Santo están resistiéndose directamente a Dios. Todos los que se resisten directamente a Dios son anticristos demoníacos. Para discernir a los anticristos demoníacos, una persona debe poder ver el fondo de las siete características de la naturaleza diabólica de los anticristos. Esto es extremadamente importante para reconocer claramente el verdadero rostro de los anticristos demoníacos. Seguidamente, se provee una explicación de las siete características de la naturaleza diabólica de los anticristos:

Primero, todos los anticristos son arrogantes y engreídos, se niegan a obedecer a nadie, sólo se exaltan a sí mismos, se apegan a su propia forma de hacer las cosas, no tienen respeto por nadie, no tienen lugar alguno para Dios en su corazón ni temen a Dios en absoluto. No hay nadie en las iglesias que pueda convencer a los anticristos ni tampoco que pueda controlarlos. Los líderes y colaboradores de todos los niveles de las iglesias son como enemigos para ellos. Por ejemplo, algunos dicen: “Yo sólo obedezco a Dios y a nadie más”. O dicen: “Yo sólo obedezco a fulano de tal, pero no obedezco a nadie más”. Y así sucesivamente. En esto se puede ver que todas esas personas tienen la naturaleza del diablo Satanás, razón por la cual no es una sorpresa que puedan jactarse con arrogancia sobre sí mismas, que estén conformes con apegarse a sus caminos y que apenas puedan esperar a testificar de que son los hijos primogénitos de Dios y Sus hijos amados. Todas esas personas malvadas se vuelven anticristos demoníacos una vez que llegan al poder. Negarse a obedecer a nadie y jactarse con arrogancia sobre sí mismos, esa es la primera característica de la naturaleza diabólica de los anticristos.

Segundo, como los anticristos tienen una naturaleza diabólica que no ama la verdad e incluso la odia, se resiste a ella y se opone a Dios, los anticristos nunca se toman en serio el comer y beber las palabras de Dios. Nunca han comido ni bebido genuinamente las palabras de Dios ni aceptan Sus palabras ni la verdad. En consecuencia, no tienen ningún esclarecimiento ni iluminación del Espíritu Santo sobre las palabras de Dios y tampoco conocen realmente la verdad de su propia corrupción mediante las palabras de Dios. Por consiguiente, todos los anticristos demoníacos nunca hablan sobre conocerse a sí mismos, ni mucho menos se examinan ni exponen, como si no tuvieran corrupción. Incluso se atreven a testificar de que son los hijos primogénitos de Dios, Sus hijos amados, y de que han sido perfeccionados. Nunca pueden comunicar el verdadero conocimiento de las palabras de Dios y la verdad y tampoco pueden dar testimonio de la obra de Dios ni de lo que Él tiene y es. Lo único que hacen es levantarse a sí mismos y dar testimonio de sí mismos. Son realmente despreciables y desvergonzados en extremo. Esta es la segunda característica de la naturaleza diabólica de los anticristos.

Tercero, como la naturaleza diabólica de los anticristos no ama la verdad e incluso la odia, se resiste a ella y se opone a Dios, una persona nunca verá a los anticristos practicar la verdad. De hecho, los anticristos demoníacos nunca practican la verdad y las principales expresiones de esto son las siguientes: 1. Nunca obedecen el juicio, reprensión, pruebas y refinamiento de Dios; 2. Nunca obedecen las palabras de Dios ni la verdad; 3. Nunca aceptan la verdad; 4. Nunca aceptan la poda y trato; 5. Nunca obedecen a nadie que pueda comunicar y practicar la verdad ni obedecen a nadie; 6. Siempre hablan desde una posición más elevada que los demás o incluso en la posición de Dios, siempre sermonean a la gente y son propensos a malinterpretar las palabras de Dios para distorsionar la verdad, hacen lo blanco negro y viceversa, hacen contraacusaciones falsas, condenan deliberadamente, juzgan arbitrariamente y a menudo engañan, juzgan, condenan, incriminan a las personas y están llenos de odio hacia el pueblo escogido de Dios. Esto verifica por tanto que los anticristos nunca son personas que practican la verdad. Esta es la tercera característica de la naturaleza diabólica de los anticristos.

Cuarto, todas las acciones y conductas de los anticristos son en aras de luchar por el poder y los beneficios, así como para conseguir la meta de controlar al pueblo escogido de Dios y establecer su propio reino independiente. Los anticristos sólo buscan estatus y poder y adoran extremadamente a las fuerzas satánicas. El estatus, el poder y el dinero son los ídolos de los anticristos y las metas que buscan. Esta es la esencia de la naturaleza de los anticristos. Así pues, los anticristos sólo se esfuerzan y trabajan duro por estatus y poder. Si no lo consiguen, no hacen nada. Harán cualquier cosa que beneficie a su lucha por estatus y poder. Para lograr estatus, no dudarán en castigar, incriminar o hacer daño a otras personas de cualquier manera. A ojos de los anticristos, tener estatus y poder los capacita para ganarlo todo, mientras que perder estatus y poder significa perderlo todo. Esta es completamente la manifestación de la esencia de la naturaleza diabólica del gran dragón rojo. Esta es la cuarta característica de la naturaleza diabólica de los anticristos.

Quinto, además de amar la búsqueda del poder y estatus, a los anticristos les gusta aliarse y asociarse con todas las personas malvadas. Les gusta cualquiera que comparta los mismos gustos podridos que ellos y que pueda servirles; les gusta y se asocian con cualquiera que los adore y adule. Todos los atrapados por los anticristos son demonios y bestias, animales sin alma. A ningún anticristo demoníaco le gusta asociarse nunca con personas honestas que caminan por la senda correcta y buscan la verdad. Nunca les gustan las personas buenas de corazón bondadoso e incluso pueden tergiversar la verdad, hacer lo blanco negro y viceversa y declarar que las personas buenas son malas y que las malas son buenas. No se detienen ante nada para dirigir y castigar, difamar maliciosamente y condenar deliberadamente a otros, para encubrir su propio robo acusando a otro y para cometer toda clase de mal creando caos en las iglesias de todas partes. Esto demuestra aún más la naturaleza diabólica de los anticristos. Lo que más desprecian los anticristos demoníacos son las personas que buscan la verdad, defienden principios y tienen sentido de la justicia. Lo que más odian son las personas que pueden discernirlos, que aborrecen el mal y poseen la verdad y humanidad. Esa es la razón por la que los anticristos pueden perseguir, incriminar y hacer daño a las buenas personas y oponerse a los líderes y colaboradores de todos los niveles. Esta es la quinta característica de la naturaleza diabólica de los anticristos.

Sexto, todos los anticristos demoníacos tienen un odio profundamente arraigado en su corazón hacia el hombre usado por el Espíritu Santo y planean sustituirlo. Están nerviosos y exasperados y han perdido todo equilibrio de juicio. Cuando ven que las iglesias practican elecciones democráticas y que el pueblo escogido de Dios empieza a entrar en la vía correcta de la creencia en Dios, lanzan con furia un ataque salvaje y hacen todo lo posible por perturbar las elecciones de la iglesia. Con el fin de engañar al pueblo escogido de Dios, difunden toda clase de falacias y herejías y van tan lejos como para atacar, juzgar y condenar a los líderes y colaboradores en la casa de Dios como falsos, para poder sembrar la discordia entre el pueblo escogido de Dios y los líderes y colaboradores de todos los niveles. En aras de engañar y controlar al pueblo escogido de Dios, van incluso tan lejos como para hacer desvergonzadamente que las personas voten por ellos y se sometan a ellos y les prohíben elegir a los que buscan la verdad, obedecen genuinamente la obra de Dios y han entrado en la realidad de la verdad para convertirse en líderes y colaboradores de cualquier nivel. Esto hace completamente obvias las ambiciones de los anticristos de dominar las iglesias y controlar al pueblo escogido de Dios. A partir de esto podemos llegar a la conclusión de que todos los anticristos demoníacos odian especialmente al hombre usado por el Espíritu Santo y a los líderes y colaboradores de todos los niveles en la casa de Dios. Esto revela además que los anticristos demoníacos temen mucho que la verdad reine en la casa de Dios y que las personas que buscan la verdad reinen en la casa de Dios. Esto se debe a que el día en que la verdad y las personas que buscan la verdad reinen en la casa de Dios será el día en que los anticristos llegarán a su fin. Evidentemente, a quien más odian los anticristos demoníacos es al hombre usado por el Espíritu Santo y a todos los líderes y colaboradores que buscan la verdad. Esta es la sexta característica de la naturaleza diabólica de los anticristos.

Séptimo, ningún anticristo demoníaco se arrepiente nunca verdaderamente por mucha derrota o rechazo aplastante que afronte, y tampoco reflexiona genuinamente sobre sí mismo para conocerse. Aunque algunos diablos pueden derramar lágrimas, no son lágrimas de arrepentimiento sino más bien de queja, desobediencia u odio. Sin duda no son lágrimas de remordimiento o deuda. Esto es porque todas las personas que no tienen conciencia ni razón son diablos y ningún diablo tiene una onza de humanidad. Todos ellos son tipos de Satanás y no serán en absoluto salvados por Dios. Todos los anticristos demoníacos tienen la naturaleza del diablo Satanás y están fuera de la salvación, por lo que nunca se conocerán a sí mismos ni se arrepentirán verdaderamente y nunca aceptarán la verdad ni obedecerán genuinamente a Dios. Esta es la séptima característica de la naturaleza diabólica de los anticristos.

Las siete características anteriores de los anticristos representan completamente la esencia y naturaleza satánica de los mismos. Todos los que poseen las siete características de los anticristos son auténticos Satanases y diablos. Todos ellos son lacayos de Satanás reencarnados de diablos que no serán en absoluto salvados por Dios. Por tanto, la casa de Dios debe expulsarlos y el pueblo escogido de Dios debe maldecirlos y rechazarlos.

de ‘Los anticristos y demonios malvados deben ser totalmente expulsados para rebelarse y triunfar verdaderamente sobre Satanás’ en “Anales selectos de los arreglos de la obra de la Iglesia de Dios Todopoderoso”

Todos los que rechazan la guía del hombre usado por el Espíritu Santo y hacen otra cosa, todos los que juzgan frecuentemente la obra de Dios, dicen blasfemias contra Dios y difunden rumores que denigran y atacan al hombre que el Espíritu Santo usa y todos los que reciben la obra de espíritus malignos y se han convertido en parte de una banda que empieza a confundir a las personas son falsos Cristos y anticristos que confunden a las personas. Algunas personas sólo tienen algunas nociones cuando se trata de Dios o tienen algunos prejuicios cuando se trata del hombre que el Espíritu Santo usa, pero no tienen un corazón hostil y pueden buscar la verdad y obedecer toda la obra de Dios. Si esta clase de persona dice o hace ocasionalmente algo incorrecto pero puede arrepentirse, no puede ser en absoluto tratada como un anticristo ni ser expulsada. Los que son verdaderamente anticristos quieren controlar al pueblo escogido de Dios y establecer un reino independiente. Están los que no siguen los arreglos de la obra de los de arriba cuando llevan a cabo la obra y, en su lugar, hacen algo totalmente diferente o incluso rechazan los arreglos de la obra y las comunicaciones de los de arriba basándose en la excusa de que sospechan que esos arreglos y comunicaciones pueden no ser verdaderas. Controlan firmemente al pueblo escogido de Dios en sus propias manos. Rechazan el riego, las provisiones y el pastoreo integrados de los de arriba. Esta clase de personas son puros anticristos. No hay duda de ello.

de ‘Los anticristos y demonios malvados deben ser totalmente expulsados para rebelarse y triunfar verdaderamente sobre Satanás’ en “Anales selectos de los arreglos de la obra de la Iglesia de Dios Todopoderoso”

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