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108. Los principios de discernir cuando los espíritus malignos tratan de engañar a las personas

1. Si cualquiera intenta hacerse pasar como Cristo o como un ángel, siempre está diciendo mentiras y no se conforma a las palabras de Dios en absoluto, entonces es un espíritu maligno tratando de engañar a las personas;

2. Quienquiera que se declare hijo amado de Dios, hijo primogénito, un ángel o un profeta que ha venido a hablar y obrar, que hable palabras que parezcan ciertas, pero que de hecho sean falsas, es un espíritu maligno tratando de engañar a las personas;

3. Todos aquellos cuyas habilidades de entendimiento son extraordinariamente absurdas, que siempre propagan herejías y falacias, que distorsionan los hechos y niegan la obra de Dios, son espíritus malignos tratando de engañar a las personas;

4. Todos aquellos que se enfocan en lo sobrenatural, que dicen que a menudo oyen voces y ven visiones, que pueden conocer y señalar los pecados de los demás y realizar milagros y prodigios, son espíritus malignos tratando de engañar a las personas;

Las palabras relevantes de Dios:

Algunos están poseídos por espíritus malignos y claman persistentemente “¡Soy Dios!”. Pero al final, no pueden mantenerse firmes, porque actúan en nombre del ser incorrecto. Representan a Satanás y el Espíritu Santo no les presta atención. Por muy alto que te exaltes o por muy fuerte que clames, sigues siendo un ser creado, que pertenece a Satanás. Yo nunca clamo: “!Soy Dios, soy el amado Hijo de Dios!”. Pero la obra que hago es la de Dios. ¿Debo gritar? No hay necesidad de exaltación. Dios hace Su obra por sí mismo y no necesita que el hombre le conceda un estatus o un título honorífico, y Su obra es suficiente para representar Su identidad y estatus. Antes de Su bautismo, ¿no era Jesús Dios mismo? ¿No era la carne encarnada de Dios? ¿Es acaso cierto que pueda decirse que Él sólo se convirtió en el único Hijo de Dios después de que se dio testimonio de Él? ¿Acaso no había un hombre llamado Jesús mucho antes de que Él comenzase Su obra? No puedes traer nuevos caminos o representar al Espíritu. No puedes expresar la obra del Espíritu o las palabras que Él habla. No puedes realizar la obra de Dios mismo ni la del Espíritu. No puedes expresar la sabiduría, la maravilla y lo insondable de Dios ni todo el carácter por medio del cual Él castiga al hombre. Así pues, tus repetidas reivindicaciones de ser Dios no importan; sólo tienes el nombre y nada de la esencia. Dios mismo ha venido, pero nadie lo reconoce, y aun así Él sigue en Su obra y lo hace en representación del Espíritu. Independientemente de que lo llames hombre o Dios, Señor o Cristo, o hermana, todo está bien. Pero la obra que Él hace es la del Espíritu y representa la de Dios mismo. No le importa el nombre con el que el hombre lo denomine. ¿Puede ese nombre determinar Su obra? Independientemente de cómo lo llames, desde la perspectiva de Dios, Él es la forma encarnada del Espíritu de Dios; representa a este y este lo aprueba. No puedes dejar paso a una nueva era ni finalizar la antigua, ni iniciar la nueva, ni hacer una nueva obra. Por tanto, ¡no se te puede llamar Dios!

de ‘El misterio de la encarnación (1)’ en “La Palabra manifestada en carne”

Cuando Satanás tentó a Eva, preguntó: “¿Por qué no comes el fruto de ese árbol?”. Eva contestó: “Dios dijo que si como el fruto de ese árbol moriré.” Satanás dijo entonces: “No morirás necesariamente si comes el fruto de ese árbol”. El propósito de esta declaración de Satanás era tentar; no dijo con seguridad que el hombre no moriría si comiera el fruto del árbol, sólo dijo que el hombre no moriría necesariamente y esto hizo que éste pensara: “Si no moriré necesariamente, estará bien comerlo”. El hombre no pudo resistir la tentación de comer el fruto y, así, Satanás alcanzó su objetivo de tentar al hombre para que cometiera un pecado; no asumió la responsabilidad, porque no obligó a nadie a comerlo. Ahora todas las personas tienen en ellas los venenos de Satanás que ponen a Dios a prueba y tientan al hombre. En ocasiones, cuando las personas hablan lo hacen en los tonos de Satanás con el propósito de poner a prueba y tentar. Todos los pensamientos y las ideas que llenan a las personas son los venenos de Satanás, la actitud que ellas tienen es una cosa de Satanás y, en ocasiones, un guiño o un gesto huelen a prueba y a tentación.

de ‘Los que han perdido la obra del Espíritu Santo corren mayor riesgo’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

Debes saber que sin importar cuán sobrenatural esto sea, todo se lleva a cabo dentro de Su humanidad normal. La carne encarnada de Dios está impregnada con humanidad, de lo contrario no sería tal. Jesús llevó a cabo muchísimos milagros en Su tiempo. Lo que vieron los israelitas de aquella época estaba lleno de cosas sobrenaturales; vieron ángeles y mensajeros, y oyeron la voz de Jehová. ¿No fue todo sobrenatural? Sin duda, en la actualidad hay algunos malos espíritus que obran a través de cosas sobrenaturales para engañar al hombre; eso no es sino una imitación de su parte, engañar al hombre por medio de la obra que actualmente el Espíritu Santo no hace. Muchos malos espíritus imitan la obra de los milagros y de sanar la enfermedad; no son nada sino la obra de los malos espíritus porque el Espíritu Santo ya no hace esa obra en la actualidad. Todos aquellos que vienen después que imitan la obra del Espíritu Santo, ellos son malos espíritus. Toda la obra llevada a cabo en Israel en ese tiempo fue sobrenatural. Sin embargo, el Espíritu Santo no obra así ahora, y cualquier obra así que le siga es obra e interrupción de Satanás y de los espíritus malignos. Sin embargo, no se puede afirmar que todo lo sobrenatural sea obra de los espíritus malignos. Esto depende de la era de la obra de Dios.

de ‘El misterio de la encarnación (1)’ en “La Palabra manifestada en carne”

Si durante el día presente, emerge una persona capaz de exhibir señales y maravillas, y puede echar fuera demonios, sanar a los enfermos, y llevar a cabo muchos milagros, y si esta persona declara ser Jesús que ha venido, sería una falsificación de espíritus malos, y su imitación de Jesús. ¡Recuerda esto! Dios no repite la misma obra. La etapa de la obra de Jesús ya ha sido completada, y Dios nunca más la acometerá. La obra de Dios es irreconciliable con los conceptos del hombre; por ejemplo, el Antiguo Testamento predijo la venida de un Mesías, pero resultó que vino Jesús, por lo que sería erróneo que viniera otro Mesías de nuevo. Jesús ya ha venido una vez, y sería incorrecto que Él viniera de nuevo en esta ocasión. Hay un nombre para cada era, y cada nombre se caracteriza por una era. En los conceptos del hombre, Dios siempre debe hacer señales y maravillas, siempre debe sanar a los enfermos y echar fuera demonios, y siempre debe ser como Jesús, pero esta vez Dios no es así en absoluto. Si durante los últimos días, Dios siguiera exhibiendo señales y maravillas, echara fuera demonios y sanara a los enfermos —si hiciera exactamente lo mismo que Jesús—, Dios estaría repitiendo la misma obra, y la de Jesús no tendría significado ni valor. Así pues, Dios lleva a cabo una etapa de la obra en cada era. Una vez completada cada etapa de la obra, los espíritus malignos la imitan pronto, y después de que Satanás empiece a pisarle los talones a Dios, este cambia a un método diferente; una vez que Dios ha completado una etapa de Su obra, los espíritus malignos la imitan. Debéis tener claras estas cosas.

de ‘Conocer la obra de Dios hoy’ en “La Palabra manifestada en carne”

Algunas personas dicen que el Espíritu Santo está obrando en ellas en todo momento. Esto es imposible. Si ellas dijeran que el Espíritu Santo está siempre con ellas, eso sería realista. Si ellas dijeran que su pensamiento y sentido son normales en todo momento, eso también sería realista y mostraría que el Espíritu Santo está con ellas. Si dices que el Espíritu Santo está siempre obrando dentro de ti, que eres iluminado por Dios y tocado por el Espíritu Santo en todo momento y que obtienes nuevos conocimientos todo el tiempo, entonces esto no es normal. ¡Es extremadamente sobrenatural! ¡Sin la más mínima duda, tales personas son espíritus malignos! Incluso cuando el Espíritu de Dios viene a la carne, hay momentos en los que Él debe descansar y debe comer, y ni decir nada de ti. Aquellos que han sido poseídos por espíritus malignos parecen no tener la debilidad de la carne. Son capaces de abandonar y renunciar a todo, son desapasionados, capaces de soportar el tormento, no sienten la menor fatiga, como si hubieran trascendido a la carne. ¿No es esto extremadamente sobrenatural? La obra del espíritu maligno es sobrenatural y estas cosas son inalcanzables por el hombre. Aquellos que no pueden diferenciar, se sienten envidiosos cuando ven a tales personas y dicen que su creencia en Dios es demasiado fuerte y buena y que nunca son débiles. De hecho, esta es la manifestación de la obra del espíritu maligno. Esto se debe a que las personas de una condición normal tienen inevitablemente debilidades humanas; esta es la condición normal de aquellos que tienen la presencia del Espíritu Santo.

de ‘Práctica (4)’ en “La Palabra manifestada en carne”

Comunión del hombre:

Cualquiera que suplanta las palabras de Cristo para engañar a las personas es un Cristo falso. Todos los falsos Cristos están poseídos por los espíritus malos y hablan para engañar a las personas. ¿Cómo debes distinguir a un falso Cristo que sigue hablando para engañar a las personas? Si solamente consideras algunas de las palabras del Cristo falso, te rascarías la cabeza y serías incapaz de adivinar la intención de lo que el espíritu malo realmente quiere hacer. Si continúas rastreando a este espíritu malo y consideras todo lo que ha dicho, es muy fácil ver qué realmente es, qué está haciendo, qué realmente está diciendo, qué está tramando hacerles a las personas y qué senda les está ofreciendo a las personas; estas cosas harán muy fácil discernir a este espíritu malo. Vemos muchas de las mismas características en las cosas que dicen los espíritus malos. Sólo pueden imitar las palabras de Dios pero no pueden captar la esencia de las palabras de Dios. Las palabras de Dios tienen un contexto y un propósito. El propósito y el efecto finales de las declaraciones de Dios son muy claros y puedes ver la autoridad y el poder en las palabras de Dios. Pueden tocar el propio corazón y mover el alma propia. Pero las palabras de los espíritus malos y Satanás no tienen contexto ni efecto. Son como un estanque de agua estancada. Las personas se sienten aburridas en sus corazones después de leerlas y nada se puede lograr. Así que los espíritus malos de todos los tipos no tienen verdades y definitivamente son tenebrosos y oscuros por dentro. Sus palabras no pueden traer luz a las personas y no les pueden mostrar la senda que deben seguir. Los espíritus malos no dicen claramente cuál es su propósito ni lo que están expresando y no hay mención de nada relacionado con la esencia y raíz de la verdad. Casi nada. Nada que las personas deban entender u obtener se puede encontrar en las palabras de los espíritus malos. Por lo tanto, las palabras de los espíritus malos sólo pueden confundir a las personas y hacer a las personas tenebrosas y oscuras por dentro. No pueden proporcionarles nada a las personas. De esto podemos ver que la naturaleza inherente de los espíritus malos es mala y oscura. No tienen vida, sino que están llenos del aliento de muerte. Son de hecho negativos y deben ser maldecidos. No hay verdad en lo absoluto en el discurso de los espíritus malos. Es una completa tontería y hacen sentir a las personas asqueadas, hastiadas y con ganas de vomitar, como si hubieran comido moscas muertas. Si las personas están en busca de la verdad y poseen la aptitud para recibir las palabras de Dios, distinguirán las palabras de los espíritus malos después de leerlas. Las que no entienden los asuntos espirituales y no tienen la habilidad para recibir las palabras de Dios, definitivamente estarán confundidas por las palabras de los espíritus malos. Todas aquellas personas a quienes el Espíritu Santo ha esclarecido e iluminado, que tienen un entendimiento de las palabras de Dios y que entienden algunas verdades, naturalmente distinguirán las mentiras de los espíritus malos. Serán capaces de ver que no hay verdad en ninguna de las palabras dichas por los espíritus malos. No tienen lo que Dios tiene y es, ni tienen el más mínimo poder o autoridad. Sus palabras son un mundo de diferencia de las palabras de Dios. Para usar una metáfora más adecuada, las palabras de los espíritus malos son casi las mismas en naturaleza que las palabras de un tipo irrazonable que no posee verdades. Son meramente una sarta de mentiras y tonterías.

de ‘Cómo discernir el discurso demoniaco y las falacias de los espíritus malignos, falsos Cristos y anticristos’ en “Anales selectos de los arreglos de la obra de la Iglesia de Dios Todopoderoso”

Los espíritus malvados y los falsos Cristos aparecen por todas partes y tratan de erigirse como el propio Dios o como el hijo primogénito de Dios, asegurando que son el hijo primogénito de Dios, la persona de Dios o el heredero de la obra de Dios o que sus acciones les fueron confiadas por Dios, que están continuando la obra de Dios en Su nombre, que han venido para hacer la obra de perfeccionar a las personas, que son Dios encarnado que ha venido con ese fin. Incluso aseguran descaradamente que Dios se ha marchado y les ha dejado Su obra y exigen que los demás los sigan. Tales personas están verdaderamente en la cima de la arrogancia. Si investigamos sus antecedentes descubrimos que la mayoría son los promiscuos o los poseídos por espíritus malvados, que son los que han sido eliminados y expulsados. Carecen de humanidad, no tienen experiencia de vida de la que hablar y poseen incluso menos verdad, sólo pueden hablar palabras y doctrina para engañar a los necios, ignorantes y faltos de discernimiento. […] Algunas personas ambiciosas que acaban de entrar en la iglesia arden en deseos de hacer emerger su naturaleza de bestias, no pueden evitar dar un paso al frente y asegurar que son Cristo o exaltarse a sí mismas como el hijo primogénito de Dios o la persona de Dios. Si estos no son espíritus malvados, ¿qué es lo que son? ¿Podría alguien con razón hacer cosas tan ridículas? Estas personas son sencillamente diablos, espíritus malvados y bestias y merecen ser maldecidas.

de La comunión de los de arriba

Todo lo propuesto por los falsos Cristos son mentiras y rumores, todo confunde el negro con el blanco y el bien con el mal. ¡Estos diablos son despreciables y sinvergüenzas hasta el extremo! Para lograr sus fines malinterpretan deliberadamente la palabra de Dios, la citan fuera de contexto, la reeditan, la reconstruyen y plagian la enseñanza del hombre y luego añaden sus propias interpretaciones e invenciones absurdas y reclaman la autoría de estas cosas, que no son nada más que libros llenos de falacias para engañar a los demás. Además, difunden sus absurdos y mentiras por todas partes. Son verdaderamente sinvergüenzas.

de La comunión de los de arriba

Siguiendo cada etapa de la obra de Dios, existen todo tipo de espíritus malos que imitan y falsifican la obra del Espíritu Santo. Satanás engaña a las personas haciendo que ellas “hablen en lenguas”, “vean visiones” y “tengan revelaciones”, etc., a fin de desviar al pueblo escogido de Dios del camino verdadero. Hablar en lenguas, ver visiones y oír voces se clasifica como la obra de los espíritus malos. Esto es indudable. ¿Qué es “hablar en lenguas”? Es hablar un tipo de “idioma” que nadie entiende mientras se ora. Esto es lo así llamado hablar en lenguas. Si alguien habla de una manera que no se clasifica como cualquier idioma, pero la lengua se enreda de una manera que las palabras no son claras, entonces esto es un resultado de la obra de los espíritus malos. “Ver visiones” quiere decir que una persona, con sus ojos abiertos, es capaz de ver algo que las personas normales no pueden ver o algún fenómeno extraño. Este es un tipo de fenómeno de la obra de los espíritus malos. […] Cuando yo creí en Jesús en la Era de la Gracia, llegué a tener contacto con algunas personas que a menudo hablaban en lenguas. Sus resultados posteriores todos fueron muy trágicos. Algunas fueron poseídas por demonios, algunas tuvieron problemas de salud mental y la mayoría de ellas al final sufrieron un colapso. Todos aquellos poseídos por demonios no tienen buenos resultados. Esto es absoluto. Por lo tanto, se puede determinar que hablar en lenguas, ver visiones y escuchar voces es completamente la obra de los espíritus malos. Son los espíritus malos imitando y falsificando la obra del Espíritu Santo. Esto se debe ver claramente.

de ‘Debe tratarse de manera diferente a quienes han sido trabajadas por los espíritus malos y a las poseídas por demonios’ en “Anales selectos de los arreglos de la obra de la Iglesia de Dios Todopoderoso”

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