311 Eterno anhelo

El tiempo pasa, la vida es corta, pero Tu amor por la humanidad es eterno. Los océanos se convierten en campos, muchos son los cambios del mundo, pero Tu justicia y fidelidad durarán para siempre. Tu voz es suave y hermosa; Tú eres la verdad y la vida, y eso nunca cambiará. Una vez estuve indefenso, perdido y sin rumbo, pero Tus palabras me guiaron en cada coyuntura de la vida. Tenerte conmigo me asienta y me trae paz; Tus palabras fortalecen mi corazón. Te preocupas por mí de todas las maneras posibles; tus palabras guían mi entrada en el reino. Tu juicio es bendición; tu castigo es protección. Tus duras palabras traspasan mi corazón, y aunque sufro las pruebas, estoy siendo purificado. El sufrimiento es pan, la dificultad es agua, y Tú caminas conmigo por la senda hacia el reino. El camino es pedregoso, pero no tengo miedo contigo a mi lado, da igual lo grande que sea el dolor. Las palabras de la verdad me protegen todo el tiempo; Tú me cuidas durante la larga noche. No importa cuán grande sea el precio que deba pagar, es una bendición; no importa cuántas lágrimas deba derramar, son de una dulzura extrema. Cristo es la verdad, el camino y la vida; ¡nunca vacilaré en seguir y dar testimonio de Cristo!

Anterior : 309 Ojalá estuviera con Dios todos los días

Siguiente : 312 Anhelando a Dios

Los desastres son frecuentes. ¿Quieres saber cómo recibir al Señor antes de los grandes? Contáctanos ahora y exploremos juntos para encontrar el camino.
Contáctanos
Contacta con nosotros por WhatsApp

Contenido relacionado

Capítulo 12

Cuando el relámpago surge desde el Este, que también es precisamente el momento en el que empiezo a hablar, en el momento en que aparece el...

Los mandamientos de la nueva era

Os han dicho que debéis equiparos con las palabras de Dios, que independientemente de lo que haya sido dispuesto para vosotros, todo está...

Ajustes

  • Texto
  • Temas

Colores lisos

Temas

Fuente

Tamaño de fuente

Interlineado

Interlineado

Ancho de página

Índice

Buscar

  • Buscar en este texto
  • Buscar en este libro