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58. Los principios de abandonar al gran dragón rojo

1. Percatarse de la esencia reaccionaria del gran dragón rojo que salvajemente desafía y ataca a Dios y que engaña y devora al hombre. Dejar que el odio y las maldiciones por el gran dragón rojo surjan en ti;

2. Debes entregarte fielmente a Dios, dedicarte completamente a Dios y cumplir con el deber que se supone debes cumplir para avergonzar a Satanás;

3. Debes buscar la verdad y dejar que las palabras de Dios se hagan cargo y dominen en tu corazón. Purgar y desechar todo el veneno del gran dragón rojo y vivir por las palabras de Dios;

4. Aceptar las palabras de Dios como tu vida, romper definitivamente con el gran dragón rojo y no ser restringido por el gran dragón rojo en lo más mínimo, y ser completamente fiel para llevar a cabo la voluntad de Dios.

Las palabras relevantes de Dios:

En muchos lugares, Dios ha profetizado ganar a un grupo de vencedores en la tierra de Sinim. Es en la parte oriental del mundo que se ganan los vencedores, de modo que el punto de aterrizaje de la segunda encarnación de Dios es, sin lugar a duda, la tierra de Sinim, exactamente donde descansa enrollado el gran dragón rojo. Allí ganará Dios a los descendientes del gran dragón rojo para que quede totalmente derrotado y avergonzado. Dios quiere despertar a estas personas que sufren profundamente, despertarlos por completo, y que salgan de la niebla y rechacen al gran dragón rojo. Dios quiere despertarlos de su sueño, que conozcan la esencia del gran dragón rojo, le entreguen a Dios todo su corazón, se levanten de la opresión de las fuerzas de oscuridad, se pongan de pie en el Oriente del mundo y se conviertan en la prueba de la victoria de Dios. Sólo entonces ganará Dios la gloria.

de ‘Obra y entrada (6)’ en “La Palabra manifestada en carne”

Dios pretende usar una parte de la obra de los espíritus malignos para perfeccionar una parte del hombre, de forma que estas personas puedan ver completamente a través de los hechos de los demonios y permitir que todos entiendan verdaderamente a sus antepasados. Sólo entonces pueden liberarse totalmente los humanos, no sólo al abandonar la posteridad de los demonios, sino aún más, a sus ancestros. Este es el propósito original de Dios al derrotar totalmente al gran dragón rojo, con el fin de que todo hombre conozca la verdadera forma del gran dragón rojo, le quite por completo la careta y vea su verdadera forma. Esto es lo que Dios quiere lograr y es Su meta final en la tierra por la cual ha realizado tanta obra […].

de ‘Interpretación de la cuadragésima primera declaración’ en “La Palabra manifestada en carne”

He dicho tantas veces que la obra de Dios de los últimos días es para alterar el espíritu de cada persona y cambiar su alma, de manera que su corazón, que ha sufrido un gran trauma, sea reformado, y rescatar así su alma tan profundamente dañada por el mal; esto es para despertar el espíritu de las personas, para descongelar su frío corazón y permitirles ser rejuvenecidos. Esta es la mayor voluntad de Dios. Dejad a un lado la conversación respecto a lo noble y lo profundo de la vida y las experiencias del hombre; cuando el corazón de las personas haya sido despertado, cuando hayan sido despertados de sus sueños, y conozcan por completo el daño forjado por el gran dragón rojo, la obra del ministerio de Dios habrá concluido. […] porque la obra de Dios es la salvación completa del hombre —ese que ha sido redimido, que sigue viviendo bajo las fuerzas de oscuridad, y que nunca se ha despertado— de este lugar de reunión de los demonios. Esto es para que el hombre pueda ser liberado del pecado a lo largo de los siglos, sea amado por Dios, abata por completo al gran dragón rojo, establezca el reino de Dios y traiga un pronto reposo a Su corazón. Es para desahogar, sin reservas, el odio que hincha vuestro pecho; para erradicar esos gérmenes mohosos, para permitiros que dejéis esta vida que no es distinta a la de un buey o un caballo; que no seáis más esclavos, que el gran dragón rojo deje de pisotearos y de daros órdenes de manera arbitraria; ya no perteneceréis a esta nación fracasada ni al abyecto gran dragón rojo; ya no os esclavizará más. Con seguridad, Dios hará pedazos el nido de los demonios, y estaréis al lado de Dios; le pertenecéis a Él y no a este imperio de esclavos.

de ‘Obra y entrada (8)’ en “La Palabra manifestada en carne”

Como un ser humano, te debes consumir por Dios y soportar todo el sufrimiento. Porque el pequeño sufrimiento que estás experimentando ahora, lo debes aceptar con alegría y con confianza y vivir una vida significativa como Job, como Pedro, en este mundo, el hombre usa la ropa del diablo, come la comida que le da el diablo, trabaja y sirve bajo el dominio del diablo, pisoteado en su inmundicia. Si no captas el significado de la vida o del camino verdadero entonces, ¿cuál es el punto de tu vida? Vosotros sois personas que buscáis la senda correcta, los que buscáis mejorar. Sois personas que os levantáis en la nación del gran dragón rojo, aquellos a quienes Dios llama justos. ¿No es eso la vida con más sentido?

de ‘Práctica (2)’ en “La Palabra manifestada en carne”

Hoy puedes buscar ser perfeccionado o buscar cambios en tu humanidad externa y mejoras en tu calibre; pero es de principal importancia que puedas entender que todo lo que Dios hace hoy tiene significado y es beneficioso: te permite vivir en una tierra de inmundicia para escapar de esta y sacudirte de ella, te permite superar la influencia de Satanás, y dejar atrás su oscura influencia; centrándote en estas cosas estás protegido en esta tierra de inmundicia. En última instancia, ¿qué testimonio se te pedirá que des? Vives en una tierra de inmundicia, pero eres capaz de volverte santo, y no ser más inmundo e impuro; vives bajo el campo de acción de Satanás, pero te despojas de su influencia, y él no te posee ni hostiga, y vives en las manos del Todopoderoso. Este es el testimonio y la prueba de la victoria en la batalla con Satanás. Eres capaz de abandonar a Satanás, lo que vives no le revela a este, sino que es lo que Dios exigió que el hombre alcanzara cuando lo creó: humanidad, razón, perspectivas normales, determinación normal de amar a Dios y lealtad a Él. Tal es el testimonio dado por una criatura de Dios. Dices: “Vivimos en una tierra de inmundicia, pero gracias a la protección de Dios, a Su liderazgo, a que nos ha conquistado, nos hemos librado de la influencia de Satanás. Que podamos obedecer hoy es también el efecto de ser conquistados por Dios, y no porque seamos buenos, o porque le amamos de forma natural. Porque Él nos escogió y nos predestinó, hemos sido conquistados hoy, somos capaces de dar testimonio de Él, y podemos servirle; así también, gracias a que Él nos escogió y nos protegió, hemos sido salvados y liberados del campo de acción de Satanás, y podemos dejar atrás la inmundicia y ser purificados en la nación del gran dragón rojo”. […] Si las personas os miran y dicen: “Aunque Dios dijo que sois los descendientes de Moab, lo que vivís ha demostrado que habéis dejado atrás la influencia de Satanás; aunque esas cosas siguen estando dentro de vosotros, sois capaces de traicionarlos”, eso demuestra que habéis sido conquistados completamente. Tú que has sido conquistado y salvado dirás: “Es cierto que somos los descendientes de Moab, pero Dios nos ha salvado, y aunque el pueblo de Israel solía abandonar y maldecir, así como exiliar entre los gentiles a los descendientes de Moab, hoy Dios nos ha salvado. Es cierto que somos el más corrupto de todos los pueblos —Dios decretó esto—, es una realidad, innegable para todos. Pero hoy hemos escapado de esa influencia. Detestamos a nuestro antepasado, estamos dispuestos a darle la espalda, a abandonarlo totalmente y obedecer todas las disposiciones de Dios, actuando según Su voluntad y logrando Sus exigencias a nosotros, alcanzando la satisfacción de la voluntad de Dios. Moab traicionó a Dios, no actuó según Su voluntad, y fue aborrecido por Dios. Pero deberíamos preocuparnos por el corazón de Dios, y hoy, como entendemos Su voluntad, no podemos traicionarlo, ¡y debemos renunciar a nuestro antiguo antepasado!”. Anteriormente hablé de renunciar al gran dragón rojo, y hoy, eso es principalmente la renuncia al antiguo ancestro de las personas. Este es un testimonio de la conquista de las personas, e independientemente de cómo entres hoy, tu testimonio en esta área no debe ser deficiente.

de ‘La verdad interna de la obra de conquista (2)’ en “La Palabra manifestada en carne”

Para rendir testimonio de Dios y avergonzar al gran dragón rojo, tú debes tener un principio y una condición: en vuestro corazón debes amar a Dios, y debes entrar en las palabras de Dios. Si no te introduces dentro de las palabras de Dios, entonces no tendrás forma de avergonzar a Satanás. A lo largo de vuestro crecimiento en la vida, renuncias al gran dragón rojo y traes humillación sobre él, y sólo entonces será el gran dragón rojo verdaderamente avergonzado. Cuanto más estés dispuesto a poner las palabras de Dios en práctica, mayores serán la prueba de tu amor hacia Dios y tu aborrecimiento hacia el gran dragón rojo; cuanto más obedezcas las palabras de Dios, mayor será la prueba de que anhelas la verdad. Las personas que no anhelan las palabras de Dios son personas que no tienen vida. Son las personas que están fuera de las palabras de Dios, y que pertenecen a la religión. Las personas que realmente creen en Dios tienen un conocimiento más profundo de las palabras de Dios gracias a que comen y beben de las palabras de Dios. Si no anhelas las palabras de Dios, entonces no puedes en verdad comer y beber de las palabras de Dios, y si no obtienes conocimiento de las palabras de Dios, entonces no tienes forma de dar testimonio de Dios, o de satisfacer a Dios.

de ‘Sólo los que conocen la obra de Dios hoy pueden servir a Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

Lo más fundamental es que su vida interior ha cambiado. La verdad expresada por Dios se convierte en su propia vida, algunos de los venenos satánicos se han eliminado de su interior, la perspectiva de la persona ha cambiado por completo y nada de esto está en línea con la del mundo. La persona ve claramente las argucias y los venenos del gran dragón rojo; ha comprendido la verdadera esencia de la vida. Por tanto, los valores de su vida han cambiado; este es el cambio más fundamental y la esencia de un cambio en el carácter.

de ‘La diferencia entre los cambios externos y los cambios en el carácter’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

Dios ha pronunciado tantas palabras, con todo, ¿quién se las ha tomado alguna vez en serio? El hombre no entiende las palabras de Dios, pero permanece impertérrito, y sin anhelo. Nunca ha conocido de verdad la esencia del viejo diablo. Las personas viven en el Hades, en el infierno, pero creen vivir en el palacio del fondo del mar; son perseguidas por el gran dragón rojo, con todo, se creen favorecidas[1] por el país del dragón. El diablo los ridiculiza, pero ellos piensan que disfrutan de la maestría superlativa de la carne. ¡Qué montón de desgraciados sucios y miserables! El hombre se ha encontrado con el infortunio, pero no lo sabe y, en esta oscura sociedad, sufre contratiempo tras contratiempo,[2] con todo, nunca ha despertado a ello. ¿Cuándo se despojará de su autobondad y su carácter servil? ¿Por qué es tan despreocupado del corazón de Dios? ¿Consiente en silencio esta opresión y dificultad? ¿Acaso no desea que llegue el día en que pueda cambiar la oscuridad por la luz? ¿No desea remediar, una vez más, las injusticias hacia la rectitud y la verdad? ¿Está dispuesto a observar, y a no hacer nada cuando las personas reniegan de la verdad, y tergiversan los hechos? ¿Le hace feliz seguir soportando este maltrato? ¿Está dispuesto a ser un esclavo? ¿A perecer a manos de Dios junto con las pertenencias de este fracasado estado? ¿Dónde está tu determinación? ¿Dónde está tu ambición? ¿Y tu dignidad? ¿Dónde está tu personalidad? ¿Tu libertad? ¿Acaso estás dispuesto a dar toda tu vida por el gran dragón rojo, el rey de los diablos? ¿Te hace feliz dejar que te torture hasta la muerte? El rostro de lo profundo es caótico y oscuro, la gente común que sufre tanta aflicción clama al cielo y se queja en la tierra. ¿Cuándo será capaz el hombre de mantener erguida su cabeza? El hombre está flaco y demacrado, ¿cómo podría contender con este diablo cruel y tirano? ¿Por qué no entrega su vida a Dios tan pronto como pueda? ¿Por qué todavía vacila; cuándo puede terminar la obra de Dios? Así, sin rumbo, intimidado y oprimido, finalmente habrá pasado toda su vida en vano; ¿por qué tiene tanta prisa por llegar, y está tan apresurado por irse? ¿Por qué no guarda algo precioso que darle a Dios? ¿Ha olvidado el milenio de odio?

de ‘Obra y entrada (8)’ en “La Palabra manifestada en carne”

Que Dios nos ilumine para que todos podamos reconocer Su hermosura, amemos a nuestro Dios desde lo más profundo de nuestros corazones y expresemos el amor que todos nosotros tenemos por Dios en diferentes posiciones; que Dios nos conceda corazones inquebrantables de amor sincero por Él; esta es la esperanza que abrigo. Habiendo dicho esto, siento un poco de simpatía por Mis hermanos y hermanas que también viven en esta tierra de inmundicia, así que he desarrollado un odio por el gran dragón rojo. Obstaculiza nuestro amor por Dios y seduce nuestra codicia para nuestras futuras perspectivas. Nos tienta a ser negativos, a resistirnos a Dios. Ha sido el gran dragón rojo el que nos ha engañado, corrompido y asolado hasta ahora, hasta el punto de que somos incapaces de retribuir el amor de Dios con nuestros corazones. Tenemos la motivación en nuestros corazones pero, a pesar de nosotros mismos, somos impotentes. Todos nosotros somos sus víctimas. Por esta razón, lo odio desde Mi mismísima esencia y no puedo esperar para destruirlo. Sin embargo, cuando lo vuelvo a pensar, esto sería en vano y sólo le traería problemas a Dios, así que vuelvo a estas palabras: dispongo Mi corazón para llevar a cabo Su voluntad, amando a Dios. Esta es la senda que estoy tomando —es la senda que Yo, una de Sus creaciones, debe andar—. Es la manera en la que debo pasar Mi vida. Estas son palabras desde Mi corazón y espero que Mis hermanos y hermanas consigan algún ánimo después de leer estas palabras para que Mi corazón pueda obtener algo de paz. Ya que Mi meta es llevar a cabo la voluntad de Dios y así vivir una vida llena de sentido y resplandor, podré morir sin pesares, con un corazón lleno de satisfacción y consuelo. ¿Te gustaría hacer eso? ¿Eres alguien con esa clase de resolución?

de ‘La Senda… (2)’ en “La Palabra manifestada en carne”

Notas al pie:

1. “Favorecidas” se usa para burlarse de las personas que parecen acartonadas y no tienen conciencia de sí mismas.

2. “Contratiempo tras contratiempo” indica que las personas nacieron en la tierra del gran dragón rojo, y que son incapaces de mantener su cabeza en alto.

Comunión del hombre:

Abandonar al gran dragón rojo no se hace sólo de la boca para afuera. No servirá que únicamente la boca hable de abandonar al gran dragón rojo; debe haber una manifestación real de eso. ¿Cuáles son las manifestaciones reales? Aquí hay varios de sus aspectos: primero, debes reconocer verdaderamente la naturaleza reaccionaria y los rasgos reales del gran dragón rojo, y alcanzar un auténtico aborrecimiento de él. Segundo, debes estar del lado de Dios, gastarte por Dios y dedicarte a Dios, lo cual significa que debes llevar a cabo tu deber al máximo. Tercero, debes buscar la verdad y permitir que la palabra de Dios tome posesión de ti, de forma que Dios tenga estatus en tu corazón y reine como el supremo en tu corazón. Tu capacidad de llevar a cabo y entrar en estos tres aspectos muestra que has abandonado verdaderamente al gran dragón rojo. Si no has logrado ni has entrado en estos tres aspectos, esto muestra que no has abandonado al gran dragón rojo. Algunas personas no tienen conocimiento alguno de la naturaleza ni de la esencia del gran dragón rojo, ni ven en absoluto las intenciones de sus acciones y conducta. Por tanto, no aborrecen genuinamente al gran dragón rojo. ¿Es este tipo de persona una que abandona al gran dragón rojo? No, no lo es. Sin siquiera el menor entendimiento del gran dragón rojo, ¿cómo podría abandonarlo? Como ella no puede ver las intenciones en los verdaderos rasgos del gran dragón rojo, si alguien dijera que este es bueno, ella también lo diría. Si alguien dijera que el gran dragón rojo es malo y hablara sobre las cosas malas que hizo, ella también diría que este es malo. ¿Conoce al gran dragón rojo este tipo de persona? No lo conoce. Así pues, ¿es posible que ella lo aborrezca genuinamente? Este tipo de persona no aborrece genuinamente al gran dragón rojo. Este ha derribado tu casa y lo odias intensamente. ¿Es esto aborrecimiento genuino? No lo es. Esto es una animosidad personal. No has entendido totalmente la naturaleza ni la esencia del gran dragón rojo. Lo odias solamente porque derribó tu casa, únicamente porque tus intereses personales fueron dañados. Esto no muestra que lo odies genuinamente. Como no entiendes su naturaleza ni su esencia y únicamente lo aborreces a causa de una animosidad personal, esto no puede considerarse como aborrecimiento genuino. Si has entendido totalmente su naturaleza y esencia, aunque él no derribe tu casa, de todos modos lo odias. Aunque él no te persiga, de todos modos lo odias. Este odio es genuino, porque has visto realmente el fondo de su naturaleza y esencia, lo cual dio lugar al aborrecimiento. Es un aborrecimiento que brota de un sentido de la justicia. Esto es aborrecimiento genuino. Este es el primer criterio para abandonar al gran dragón rojo. En segundo lugar está la capacidad de seguir a Cristo, gastarlo todo por Dios, llevar a cabo todo tu deber lo mejor posible por Dios y ofrecerte a Dios. Si practicas de esta forma, esta es una manifestación de abandonar al gran dragón rojo. Lo gastas todo por Dios, lo cual demuestra que no sirves al gran dragón rojo y que ya no eres su cómplice. Te gastas por Dios y puedes llevar a cabo tu deber por completo. Esta es una manifestación de satisfacer a Dios y de abandonar al gran dragón rojo. Además, te ofreces a Dios y deseas seguirle y servirle toda tu vida. Esta es una manifestación de abandonar al gran dragón rojo. Así pues, cuando logras estos criterios —gastarlo todo por Dios, seguir a Cristo, llevar a cabo tu deber lo mejor posible y ofrecerte a Dios— esta es la segunda manifestación de abandonar al gran dragón rojo. En tercer lugar está la necesidad de buscar la verdad y de permitir que la palabra de Dios tome posesión de ti, lo cual permite entonces a Dios tener estatus en tu corazón y, en última instancia, reinar como soberano en tu corazón. Puedes someterte a Dios y obedecer Sus orquestaciones y arreglos en todas las cosas. Esta es una manifestación de abandonar verdaderamente al gran dragón rojo. Cuando estos tres aspectos de la práctica se han logrado, se demuestra que has abandonado genuinamente al gran dragón rojo y que te has vuelto completamente hacia Dios.

de ‘El verdadero significado de abandonar al gran dragón rojo para recibir la salvación’ en “Sermones y comunicación sobre la entrada en la vida (II)”

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