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¿En qué basa Dios Su conclusión del fin de una persona?

Palabras relevantes de Dios:

Ahora es el momento en el que determino el final para cada hombre, no la etapa en la que comencé a obrar en el hombre. Escribo en Mi libro las palabras y acciones de cada hombre, así como su trayectoria como Mi seguidor, sus características inherentes, y su desempeño final. De esta manera, ninguna actitud del hombre escapará de Mi mano y todos estarán con su propia especie según Yo lo designe. Yo decido el destino de cada hombre no en base a su edad, antigüedad, cantidad de sufrimiento ni, mucho menos, según el grado de compasión que provoca, sino en base a si posee la verdad. No hay otra decisión que esta. Vosotros debéis daros cuenta de que todos aquellos quienes no siguen la voluntad de Dios serán castigados. Este es un hecho inmutable.

de ‘Deberías preparar suficientes buenas obras para tu destino’ en “La Palabra manifestada en carne”

Existe un dicho del que deberíais tomar notas. Creo que es de suma importante, porque me viene a la mente numerosas veces cada día. ¿Por qué? Porque cada vez que tengo a alguien enfrente, que oigo la historia de alguien, que oigo su experiencia o su testimonio de fe en Dios, siempre uso este dicho para sopesar si ese individuo es o no el tipo de persona que Dios quiere, que le gusta. ¿Cuál es este dicho? […] “Anda en el camino de Dios: teme a Dios y apártate del mal”. […] ¿Por qué expongo este dicho? Independientemente de vuestra perspectiva, o de lo que penséis tengo que hablar del mismo, porque es extremadamente relevante para la forma en que Dios establece los desenlaces del hombre. No importa cómo entendáis ahora este dicho ni cómo lo tratéis, Yo seguiré diciéndoos: Si alguien puede practicar este dicho de la manera adecuada y llegar al estándar de temer a Dios y apartarse del mal, tiene garantizado el ser un superviviente, a tener un buen final. Si no puedes alcanzar el estándar establecido por este dicho, podría decirse que tu desenlace es una incógnita. Os hablo, pues, sobre este dicho para vuestra propia preparación mental, y para que sepáis según qué tipo de estándar os mide Dios.

de ‘Cómo conocer el carácter de Dios y el resultado de Su obra’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

Cómo establece Dios el desenlace del hombre y el estándar por medio del cual lo hace

Antes de tener cualquiera de tus opiniones o conclusiones, deberías entender primero la actitud de Dios hacia ti, lo que Él está pensando, y después decidir si tu propio pensamiento es o no correcto. Dios nunca ha usado unidades de tiempo para establecer el desenlace de una persona ni ha utilizado la cantidad de sufrimiento soportado por alguien para ello. ¿Qué usa, pues, Dios como estándar para establecer el final del hombre? Lo que más se ajusta a las nociones de las personas es la utilización de unidades de tiempo para este menester. Y también hay individuos a los que veis a menudo, quienes en un punto dedicaron, invirtieron, pagaron y sufrieron mucho. Estos son los que, en vuestra opinión, Dios puede salvar. Todo lo que estas personas muestran y viven es precisamente el concepto que la humanidad tiene del estándar por el cual Dios establece el desenlace del hombre. Independientemente de lo que creáis, no enumeraré estos ejemplos uno por uno. En resumen, siempre y cuando no sea el estándar del propio pensamiento de Dios, entonces es algo que procede de la imaginación del hombre, y todo pertenece a las nociones del hombre. ¿Cuál es la consecuencia de insistir ciegamente en tu propia noción e imaginación? Obviamente, la consecuencia sólo puede ser el desdén de Dios hacia ti. Esto se debe a que siempre alardeas de tus cualificaciones delante Él, compites con Él, y discutes con Él; ni siquiera intentas comprender de verdad Su pensamiento ni Sus propósitos, ni Su actitud hacia la humanidad. Proceder así es ensalzarte a ti mismo por encima de todo, y no honrar a Dios. Tú crees en ti mismo; no crees en Él. Dios no quiere ni salvará a este tipo de persona. Si eres capaz de abandonar un punto de vista así, y rectificas tus opiniones incorrectas del pasado; si pudieras proceder según Sus exigencias; comenzar a practicar el camino de temer a Dios y apartarte del mal desde ahora en adelante; lograr honrar a Dios, porque es grande en todas las cosas; no uses tus propias fantasías, tus puntos de vista ni tus creencias personales para definirte, define a Dios. Si en vez de ello buscas Sus propósitos en todos los aspectos, logras una conciencia y un entendimiento de Su actitud hacia la humanidad, y usas el estándar de Dios para satisfacerle, ¡sería maravilloso! Esto significaría que estás a punto de emprender el camino de temer a Dios y apartarte del mal.

Como Dios no usa el que las personas piensen de un modo u otro ni sus ideas y sus puntos de vista, como estándar para establecer el desenlace del hombre, ¿qué tipo de estándar utiliza Él, pues? Dios usa las pruebas para ello. Existen dos estándares para utilizar las pruebas en el establecimiento del final del hombre: el primero es la cantidad de pruebas por las que pasan las personas, y el segundo es el resultado de ellas en las mismas. Estos dos indicadores establecen el desenlace del hombre. Ahora profundizaremos en ambos.

Ante todo, cuando te enfrentas a una prueba de Dios (nota: es posible que a tus ojos esta sea pequeña y no merezca la pena mencionarla), Él te hará claramente consciente de que se trata de Su mano sobre ti, y de que Él ha dispuesto esta circunstancia para ti. Cuando tu estatura es inmadura, Dios dispondrá pruebas con el fin de examinarte y estas se corresponderán con tu estatura, con aquello que eres capaz de entender y de resistir. ¿Probar qué parte de ti? Tu actitud hacia Dios. ¿Es esto tan importante? ¡Por supuesto que lo es! Es más, ¡es especialmente importante! Y es que esta actitud del hombre es el resultado que Dios quiere, lo más importante en lo que a Él respecta. De lo contrario, no dedicaría Sus esfuerzos a las personas involucrándose en estos tipos de obra. Dios quiere ver tu actitud hacia Él por medio de estas pruebas; comprobar si estás o no en el camino correcto; y verificar si le temes y te apartas del mal. Por tanto, independientemente de que entiendes mucho o poco de la verdad en ese momento particular, continuarás enfrentándote a la prueba de Dios, y siguiendo cualquier incremento en la cantidad de verdad que entiendas, Él seguirá disponiendo las pruebas que te correspondan. Cuando vuelvas a enfrentarte a una prueba, Dios quiere ver si tu punto de vista, tus ideas, y tu actitud hacia Él han crecido entretanto. Algunos dicen: “¿Por qué Dios quiere ver siempre las actitudes de las personas? ¿Acaso no ha visto que han puesto en práctica la verdad? ¿Por qué iba a seguir queriendo ver las actitudes de las personas?”. ¡Esto es parloteo irracional! Si Dios procede así, será que Sus propósitos radican en eso. Dios siempre observa a las personas desde su lado, viendo cada una de sus palabras y sus hechos, todos sus actos y movimientos, incluso cada pensamiento e idea. Todo lo que les ocurre a las personas: sus buenas obras, sus errores, sus transgresiones, e incluso sus rebeliones y traiciones, Dios las recogerá como pruebas cuando establezca sus desenlaces. A medida que Dios edifica paso a paso, cada vez oyes más verdad, cada vez aceptas más cosas positivas, información positiva, y la realidad de la verdad. En el transcurso de este proceso, las exigencias de Dios para ti también aumentarán. Al mismo tiempo, Él dispondrá pruebas mayores para ti. Su objetivo es examinar si tu actitud hacia Él ha madurado mientras tanto. Por supuesto, durante este tiempo, el punto de vista que Él exige de ti se ajusta a tu entendimiento de la realidad de la verdad.

Conforme tu estatura va creciendo gradualmente, el estándar que Dios exige de ti también va en aumento. Cuando eres inmaduro, Dios te da un estándar muy bajo; cuando tu estatura es un poco mayor, te atribuirá un estándar un poco mayor. ¿Pero cómo será Dios contigo una vez hayas entendido toda la verdad? Hará que te enfrentes a pruebas aún mayores. Lo que Dios quiere obtener, lo que quiere ver en medio de ellas es que tengas un conocimiento más profundo de Él y un temor verdadero. En ese momento, las exigencias de Dios para ti serán mayores y “más duras” que cuando tu estatura era más inmadura (nota: las personas lo consideran duro, pero para Dios es realmente razonable.) Cuando Él hace que las personas pasen por pruebas, ¿qué tipo de realidad quiere crear? Él les está pidiendo de forma constante que le entreguen su corazón. Algunos dirán: “¿Cómo se hace eso? Yo cumplo con mi obligación, abandoné mi hogar y mi sustento, me esforcé por Dios. ¿No son todas estas cosas ejemplos de haberle dado mi corazón? ¿De qué otra forma podría hacerlo? ¿Acaso estas cosas no son ejemplos de entrega de mi corazón a Dios? ¿Cuál es Su exigencia específica?”. Es una demanda muy simple. De hecho, algunas personas ya han entregado su corazón a Dios en diversos grados y en distintas etapas de sus pruebas. Pero la inmensa mayoría de ellas nunca lo hacen. Cuando Él te pone una prueba, verifica si tu corazón está con Él, con la carne o con Satanás. Comprueba si estás en una postura de oposición a Él o compatible con Él, y si tu corazón está del mismo lado que Él. Cuando eres inmaduro y te enfrentas a pruebas, tu confianza es muy baja, y no sabes exactamente qué necesitas hacer para satisfacer los propósitos divinos, porque tu entendimiento respecto a la verdad es limitado. A pesar de todo esto, aún puedes orar genuina y sinceramente a Dios, estar dispuesto a darle tu corazón, hacer de Él tu soberano, y estar dispuesto a ofrecerle aquellas cosas que te parecen más valiosas. En esto consiste haberle entregado ya tu corazón. A medida que vas escuchando más predicación y entiende mejor la verdad, tu estatura también irá madurando. El estándar que Dios te exige en este momento no es el mismo que cuando eras inmaduro; Él exige un estándar más alto que ese. Cuando el hombre le entrega a Dios, poco a poco, su corazón se acerca cada vez más a Él; y cuando el hombre puede acercarse de verdad a Dios es porque su corazón le teme cada día más. Esta es la clase de corazón que Dios quiere.

Cuando Dios quiere obtener el corazón de alguien, le envía numerosas pruebas. En el transcurso de estas, si la persona no le entrega su corazón y Él comprueba que no tiene la actitud alguna, es decir, que no aborda las cosas ni se comporta como alguien que le teme, ni ve en ella la actitud ni la decisión de apartarse del mal, Si las cosas son así, tras muchas pruebas Dios retirará Su paciencia para con este individuo y no lo tolerará más. Dejará de ponerle pruebas y no obrará más en él. ¿Qué significa esto entonces para el desenlace de esta persona? Significa que no tendrá resultado alguno. Es posible que no haya hecho mal. También puede ser que no haya intervenido para perturbar o interrumpir. O que no se haya resistido abiertamente a Dios. Sin embargo, el corazón de esta persona está escondido de Él. Nunca ha tenido una actitud y un punto de vista claros hacia Dios, y Él no puede ver con claridad que le haya entregado su corazón ni que esta persona esté buscando temerle y apartarse del mal. Dios ya no tiene paciencia para estas personas, no pagará ningún precio más, no extenderá más misericordia, y no obrará más en ellas. La vida de la creencia en Dios de esta persona ya ha terminado. Esto se debe a que, en las muchas pruebas que Dios le ha puesto, no ha obtenido el resultado que Él quiere.

de ‘Cómo conocer el carácter de Dios y el resultado de Su obra’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

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