3. Diferencias entre la vida de iglesia en la Era de la Gracia y en la Era del Reino

Las palabras relevantes de Dios:

Cuando Dios retornó al tercer cielo en la Era de la Gracia, Su obra de redimir a toda la humanidad ya había pasado a su parte final. Lo único que quedó en la tierra fue la cruz que Jesús cargaba a Su espalda, el lino fino con el que lo envolvieron, la corona de espinas y la túnica escarlata que Él vistió (los objetos con los que los judíos se burlaron de Él). Es decir, después de que la obra de la crucifixión de Jesús provocara un gran revuelo, las cosas se volvieron a calmar. Desde entonces, los discípulos de Jesús continuaron Su obra, con el pastoreo y el riego de las iglesias en todas partes. El contenido de su obra era el siguiente: le pidieron a todas las personas que se arrepintieran, confesaran sus pecados, y se bautizaran; y todos los apóstoles salieron a difundir la historia íntima, la versión sin adornos, de la crucifixión de Jesús, y así nadie podía evitar sino postrarse ante Jesús para confesar sus pecados; y además, los apóstoles fueron a todas partes a transmitir las palabras de Jesús. A partir de entonces comenzó la edificación de las iglesias en la Era de la Gracia.

Extracto de ‘La obra y la entrada (6)’ en “La Palabra manifestada en carne”

En el pasado, durante las reuniones especiales o las grandes asambleas que se llevaban a cabo en varios lugares, solo se hablaba de un aspecto del camino de la práctica. Esta era la que se debía poner en práctica durante la Era de la Gracia y rara vez tenía relación con el conocimiento de Dios, porque la visión de la Era de la Gracia solo era la visión de la crucifixión de Jesús y no había mayores visiones. Se suponía que el hombre no conocía otra cosa sino la obra de Su redención de la humanidad por medio de la crucifixión; así pues, durante la Era de la Gracia no hubo otras visiones que el hombre conociera. De esta manera, el hombre solo tenía un conocimiento escaso de Dios y, aparte del conocimiento del amor y la compasión de Jesús, solo había unas cuantas cosas simples y escasas que él podía poner en práctica, cosas que estaban muy lejos de la actualidad. En el pasado, no importa qué forma tomara su asamblea, el hombre no podía hablar de un conocimiento práctico de la obra de Dios, mucho menos podía decir con claridad cuál era el camino de la práctica más adecuado para que el hombre entrara. El hombre solo agregaba unos cuantos detalles simples a un fundamento de tolerancia y paciencia; simplemente no había un cambio en la esencia de su práctica, porque dentro de la misma era, Dios no hizo ninguna obra nueva y las únicas exigencias que le hizo al hombre fueron la tolerancia y la paciencia, o llevar la cruz. Excepto por esas prácticas, no había visiones más elevadas que la crucifixión de Jesús.

Extracto de ‘La obra de Dios y la práctica del hombre’ en “La Palabra manifestada en carne”

De cara al futuro, hablar de las palabras de Dios debe ser el principio por el cual hablas. Habitualmente, cuando os reunís, debéis conversar sobre las palabras de Dios y tomar Sus palabras como el contenido de vuestras interacciones, y hablar sobre lo que sabes acerca de estas palabras, cómo las pones en práctica y cómo obra el Espíritu Santo. Siempre que comuniques las palabras de Dios, el Espíritu Santo te iluminará. Alcanzar el mundo de las palabras de Dios requiere la cooperación del hombre. Si no entras en esto, Dios no tendrá forma de obrar; si mantienes la boca cerrada y no hablas sobre Sus palabras, Él no tendrá forma de iluminarte. Cuandoquiera que no te encuentres ocupado, habla sobre las palabras de Dios ¡y no simplemente participes en conversaciones inútiles! Deja que tu vida se llene con las palabras de Dios: solo entonces serás un creyente devoto. No importa si tu conversación es superficial. Sin lo superficial no puede haber profundidad. Debe haber un proceso. Por medio de tu entrenamiento, comprenderás la iluminación del Espíritu Santo sobre ti y cómo comer y beber las palabras de Dios eficazmente. Después de un intervalo de investigación, entrarás en la realidad de las palabras de Dios. Solo si tienes la determinación de cooperar podrás recibir la obra del Espíritu Santo.

Extracto de ‘La Era del Reino es la Era de la Palabra’ en “La Palabra manifestada en carne”

“Experiencias de compartir y conversar” significa darle voz a cada pensamiento que hay en tu corazón, tu estado de ser, tus experiencias y conocimiento de las palabras de Dios, así como el carácter corrupto que hay en ti, y entonces permiten a otros distinguir estas cosas y aceptar las partes positivas y reconocer lo que es negativo. Solo esto es compartir, y solo esto es tener verdadera comunión. No implica simplemente tener cierto conocimiento sobre las palabras de Dios o sobre una parte de un himno, y luego compartirlo como te plazca sin ir más allá ni decir nada relacionado con tu propia vida real. Todo el mundo habla de conocimiento doctrinal y teórico, pero nadie dice nada del conocimiento obtenido de las verdaderas experiencias. Todos vosotros evitáis hablar sobre estas cosas, sobre vuestra vida personal, sobre vuestra vida en la iglesia con los hermanos y hermanas, sobre vuestro propio mundo interior. Al hacer tal cosa, ¿cómo puede producirse una verdadera comunicación entre las personas? ¿Cómo puede haber una confianza real? ¡No puede haberla! Si una esposa nunca le expresa a su marido las palabras que guarda en su corazón, ¿se puede decir que son confidentes? ¿Saben lo que hay en la mente del otro? Supongamos que dicen constantemente: “¡Te amo!”. Solo dicen eso, sin embargo nunca han expuesto lo que de verdad piensan en lo más profundo, lo que quieren uno del otro o los problemas que tienen. Jamás han hablado entre ellos de tales cosas y tampoco han confiado el uno en el otro, ¿son, acaso, una pareja que se ama de verdad? Si cuando están juntos no tienen nada más que delicadezas superficiales el uno para el otro, ¿son de verdad marido y mujer? ¡Desde luego que no! Si los hermanos y las hermanas han de ser capaces de confiar los unos en los otros, ayudarse y proveerse unos a otros, entonces cada persona debe hablar de sus propias experiencias verdaderas. Si no hablas de ellas y solo pronuncias lemas, palabras doctrinales y superficiales, entonces no eres una persona honesta y eres incapaz de serlo.

Extracto de ‘La práctica verdaderamente fundamental de ser una persona honesta’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

Cuando deis testimonio de Dios, principalmente debéis hablar más de cómo Él juzga y castiga a las personas, de las pruebas que utiliza para refinar a las personas y cambiar su carácter. También debéis hablar de cuánta corrupción se ha revelado en vuestra experiencia, de cuánto habéis soportado y cómo Dios os conquistó finalmente; debéis hablar de cuánto conocimiento real de la obra de Dios tenéis y de cómo debéis dar testimonio de Dios y retribuirle Su amor. Debéis poner sustancia en este tipo de lenguaje, al tiempo que lo expresáis de una manera sencilla. No habléis sobre teorías vacías. Hablad de una manera más práctica; hablad desde el corazón. Esta es la manera en la que debéis experimentar. No os equipéis con teorías vacías aparentemente profundas en un esfuerzo por alardear; hacerlo de esa manera hace que parezcáis arrogantes y absurdos. Debéis hablar más de cosas reales desde vuestra experiencia auténtica, que sean reales y que provengan del corazón; esto es lo más beneficioso para los demás y es lo más apropiado de ver. Solíais ser las personas que más se oponían a Dios y los menos propensos a someterse a Él, pero ahora habéis sido conquistados: jamás lo olvidéis. Debéis considerar y pensar sobre estos asuntos. Una vez que la gente haya comprendido esto claramente, sabrán cómo dar testimonio; de lo contrario, correrán el riesgo de cometer actos vergonzosos y absurdos.

Extracto de ‘Solo buscando la verdad puede uno lograr un cambio en el carácter’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

Anterior: 2. Diferencias entre la verdad expresada por el Señor Jesús y la expresada por Dios Todopoderoso

Siguiente: 1. Qué es ser salvado y alcanzar la salvación completa

Los desastres son frecuentes. ¿Quieres saber cómo recibir al Señor antes de los grandes? Contáctanos ahora y exploremos juntos para encontrar el camino.
Conéctate con nosotros en Messenger
Contacta con nosotros por WhatsApp

Contenido relacionado

5. El valor inherente de la Biblia y cómo se aborda y utiliza la Biblia de una forma que se conforme a la voluntad de Dios

La explicación de Dios sobre la esencia, la construcción y los defectos de la Biblia, bajo ningún concepto está negando la existencia de la misma, ni tampoco está condenándola. Más bien, su objetivo es brindar una explicación razonable y apropiada, restaurar la imagen original de la Biblia y corregir los malentendidos que la gente tiene sobre la Biblia, para que todas las personas tengan una visión correcta de ella, dejen de adorarla y dejen de estar perdidas por más tiempo.

Ajustes

  • Texto
  • Temas

Colores lisos

Temas

Fuente

Tamaño de fuente

Interlineado

Interlineado

Ancho de página

Índice

Buscar

  • Buscar en este texto
  • Buscar en este libro