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Pregunta 3: Hablando del regreso del Señor, está escrito en Mateo 24:36: “Pero de aquel día y hora nadie sabe, ni siquiera los ángeles del cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre”. Nadie puede saber cuándo regresará el Señor Jesús, así que ¿cómo sabéis que el Señor Jesús ya ha regresado? ¡A nosotros realmente nos parece inconcebible!

Respuesta:

La Biblia dice: “Pero de aquel día y hora nadie sabe, ni siquiera los ángeles del cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre” (Mateo 24:36). Algunos hermanos y hermanas toman esto en el sentido de que el Señor no ha regresado. No creen que el Señor actualmente ya ha regresado. En realidad, tal razonamiento no tiene sentido, porque el Señor viene para salvar al hombre. Si el Señor no le deja saber al hombre de Su venida, entonces ¿cómo pueden las personas seguirlo y creer en Él? ¿Cómo puede Dios lograr Su obra de salvación? Si siempre nos aferramos a esta afirmación, entonces ¿no estaremos esperando eternamente la segunda venida del Señor? Así que, ¿qué es lo que realmente dice este versículo? De hecho, cuando leemos este versículo junto con los pocos versículos que le preceden, queda claro. Mateo 24:32-36 dice: “Y de la higuera aprended la parábola: cuando su rama ya se pone tierna y echa las hojas, sabéis que el verano está cerca. Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, sabed que El está cerca, a las puertas. En verdad os digo que no pasará esta generación hasta que todo esto suceda. El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán. Pero de aquel día y hora nadie sabe, ni siquiera los ángeles del cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre”. Todos sabemos que estos versículos hablan sobre la señal de la segunda venida del Señor y a partir de “está cerca, a las puertas” sabemos que el Hijo del hombre ya está a las puertas. Pero, cuándo Él entrará, el día, el momento en que Él entrará, realmente no lo sabemos. Es decir, “del día y la hora” nadie lo sabe. Además, nadie sabe cuándo “el Hijo del hombre” (Dios encarnado) vendrá entre los hombres, lo que significa que nadie sabe el día ni el momento de la llegada de Dios. Los ángeles del cielo no lo saben, el hombre no lo sabe, sólo el Padre (el Espíritu) lo sabe. Tal como dice Dios Todopoderoso: “Al amanecer, sin que nadie lo supiera, Dios vino a la tierra e inició Su vida en la carne. Las personas fueron totalmente inconscientes de ese momento. Quizás estaban todos dormidos; tal vez muchos de los que estaban despiertos y vigilantes esperaban, y es posible que muchos estuvieran orando en silencio a Dios en el cielo. Sin embargo, entre toda esta cantidad de personas, nadie supo que Dios ya había llegado a la tierra” (‘Obra y entrada(4)’ en “La Palabra manifestada en carne”).

La palabra de Dios Todopoderoso nos ayuda a ver más claramente. “Pero de aquel día y hora nadie sabe”. Estas palabras significan que ningún hombre sabe el momento de la venida de Cristo. Pero cuando Cristo haya venido sin duda las personas lo sabrán porque el propósito de Dios encarnado de venir entre la gente es salvar a la humanidad. Si Él viene y no deja que las personas lo sepan, entonces, ¿cómo pueden ellas obtener la salvación por medio de Él? El Señor Jesús habla sobre Su segunda venida así: “Pero a medianoche se oyó un clamor: ‘¡Aquí está el novio! Salid a recibirlo’” (Mateo 25:6). “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo” (Apocalipsis 3:20). De estos dos versículos vemos que después de que el Señor haya venido, algunas personas lo sabrán. Y como Él ya ha venido, se nos pide darle la bienvenida. Él quiere cenar con aquellos que escuchan Su voz y le abren la puerta. Esto demuestra que si las palabras en Mateo 24:36 “de aquel día y hora nadie sabe” se toman en el sentido de que ninguna persona sabrá cuándo el Señor ha venido, es completamente equivocado.

de “Preguntas y respuestas sobre el testimonio del Evangelio del Reino”

Algunos hermanos y hermanas pueden preguntar: Vosotros decís que el Señor ha regresado pero, ¿cómo sabéis esto vosotros mismos? ¿Sobre qué base llegasteis a saber que Él es Dios mismo? Hermanos y hermanas, si queremos saber si Dios ha venido o no, debemos, por un lado, confiar en el testimonio del Espíritu Santo y, por el otro, lo debemos basar en la obra que Dios ha realizado. Todos sabemos que antes de que el Señor Jesús llevara a cabo Su ministerio, nadie sabía que Él era el Mesías que vendría. Pero cuando el Señor Jesús comenzó a llevar a cabo Su ministerio, el Espíritu Santo personalmente dio testimonio de Él para que el hombre conociera la verdadera identidad del Señor Jesús. Si no fuera por el testimonio del Espíritu Santo, el hombre no habría reconocido que Él era el Dios encarnado. Por lo tanto, el conocimiento del hombre de que el Señor Jesús era el Cristo se basó en el testimonio del Espíritu Santo. Las palabras de Dios Todopoderoso con respecto a este aspecto de la verdad son muy claras: “Al principio, cuando Jesús aún tenía que desarrollar oficialmente Su ministerio, como los discípulos que lo siguieron, en ocasiones asistió a reuniones, cantó himnos, alabó y leyó el Antiguo Testamento en el templo. Después de ser bautizado y levantarse, el Espíritu descendió oficialmente sobre Él y comenzó a obrar, revelando Su identidad y el ministerio que iba a emprender. Antes de esto, nadie conocía Su identidad […] Jesús tenía 29 años cuando fue bautizado. Después de Su bautismo, los cielos se abrieron y una voz dijo: ‘Este es Mi Hijo amado, en quién me regocijo grandemente’ […] Si Jesús hubiera hecho una gran obra antes de que el Espíritu Santo diera testimonio de Él, pero sin el testimonio de Dios mismo, entonces independientemente de lo grande que fuera Su obra, las personas nunca habrían conocido Su identidad, porque el ojo humano habría sido incapaz de verlo. Sin el paso del testimonio del Espíritu Santo, nadie lo habría reconocido como Dios encarnado” (‘Acerca de los apelativos y la identidad’ en “La Palabra manifestada en carne”). “En ese tiempo, Jesús preguntó a los que estaban alrededor de Él: ‘¿Quién decís que soy Yo?’. Ellos respondieron: ‘Tú eres el mayor de los profetas y nuestro buen médico’. Y algunos contestaron: ‘Tú eres nuestro sumo sacerdote’. Se dieron diversos tipos de respuestas; algunos dijeron que Él era Juan, que era Elías. Jesús se volvió hacia Simón Pedro y le preguntó: ‘¿Quién dices tú que soy Yo?’. Pedro contestó: ‘Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente’. De ahí en adelante, la gente fue consciente de que Él era Dios. Cuando esto se dio a conocer, Pedro fue el primero en alcanzar esa comprensión y esto salió de su boca. Entonces Jesús declaró: ‘Lo que dijiste no lo reveló nadie de carne y sangre, sino Mi Padre’” (‘El misterio de la encarnación (1)’ en “La Palabra manifestada en carne”). Por medio de las palabras de Dios Todopoderoso podemos ver que, antes de que el Señor Jesús fuera bautizado, nadie sabía que Él era Dios. Sólo fue hasta después de que el Señor Jesús fue bautizado, que los cielos se abrieron y una voz dijo: “Este es mi Hijo amado en quien me he complacido”, y después de que el Espíritu Santo esclareció a Pedro para expresarse sobre la verdadera identidad del Señor Jesús, esas personas supieron que Él era Dios y el Cristo. Es decir, fue sólo por el testimonio del Espíritu Santo que las personas entendieron que el Señor Jesús era Cristo y la encarnación de Dios mismo. De esto podemos ver que el conocimiento del hombre de que el Señor Jesús es Dios encarnado se basó en el testimonio del Espíritu Santo. Después de que el Espíritu Santo dio testimonio de Él, el Señor Jesús comenzó a llevar a cabo Su ministerio, sanar a los enfermos, echar fuera demonios y realizar milagros y maravillas. Él dio por terminada la Era de la Ley y trajo consigo la Era de la Gracia. Él promulgó nuevos mandamientos, señaló la senda de práctica en la nueva era, les trajo a las personas gracia rica y abundante y les otorgó amor y misericordia infinitos. Al final, Él fue clavado en la cruz por la humanidad, completando Su obra de redimir a la humanidad. Hermanos y hermanas podemos ver de dicha obra llevada a cabo por el Señor Jesús que toda la obra que Él llevó a cabo no existió en la Era de la Ley. Fue una obra que Dios no había realizado en el pasado. Fue una nueva etapa de la obra llevada a cabo sobre los fundamentos de Su obra de la Era de la Ley con el fin de traerles a las personas nuevas provisiones y darles un nuevo conocimiento de Dios. Las palabras y la obra del Señor Jesús están llenas de autoridad y poder. Él resucitó a los muertos, alimentó a cinco mil personas con cinco panes y dos peces y así sucesivamente; tal obra no podía haber sido realizada por ningún hombre. Al final, el Señor Jesús completó Su obra en la cruz y redimió a toda la humanidad. En aquel entonces, sólo fue por dicha obra llevada a cabo por el Señor Jesús que las personas que siguieron al Señor Jesús supieron que Él era el Redentor de la humanidad. Por esto podemos ver que la humanidad necesita la obra llevada a cabo por el Señor como la base para saber que el Señor Jesús fue la encarnación de Dios.

Del mismo modo, si queremos estar seguros hoy de que Dios Todopoderoso es la segunda venida del Señor Jesús y saber que Él es Dios encarnado, también lo debemos basar en el testimonio del Espíritu Santo y la obra llevada a cabo por Dios Todopoderoso. A continuación, escuchemos juntos cómo el Espíritu Santo dio testimonio de Dios Todopoderoso:

Alabanzas han llegado a Sion y el lugar de la morada de Dios ha aparecido. El glorioso nombre santo es alabado por todos los pueblos y se está esparciendo. ¡Ah, Dios Todopoderoso! La Cabeza del universo, Cristo de los últimos días, Él es el Sol brillante y se ha levantado sobre el majestuoso y magnífico Monte Sion en todo el universo…

¡Dios todopoderoso! Te vitoreamos; bailamos y cantamos. ¡Tú eres verdaderamente nuestro Redentor, el gran Rey del universo! Has hecho un grupo de vencedores y has cumplido el plan de gestión de Dios. Todos los pueblos correrán a este monte. ¡Todos los pueblos se arrodillarán delante del trono! Tú eres el único y solo Dios y mereces la gloria y el honor. ¡Toda la gloria, la alabanza y la autoridad sean para el trono!” (“Declaraciones y testimonios de Cristo en el principio”).

¡Dios Todopoderoso! ¡Su cuerpo glorioso aparece abiertamente, el cuerpo santo espiritual se levanta y Él es el Dios mismo, totalmente completo! El mundo y la carne son transformados, y Su transfiguración en el monte es la persona de Dios. Él lleva la corona de oro sobre Su cabeza; Su ropa es de un blanco puro, está ceñido por el pecho con un cinto de oro y todas las cosas del mundo son el estrado de Sus pies. Sus ojos son como llamas de fuego, la espada de dos filos está en Su boca y tiene las siete estrellas en Su diestra. El camino al reino es ilimitadamente resplandeciente y Su gloria se levanta y brilla; las montañas están alegres y las aguas ríen; el sol, la luna y las estrellas giran en su disposición ordenada, ¡dando la bienvenida al único Dios verdadero cuyo retorno triunfante anuncia la conclusión de Su plan de gestión de seis mil años! ¡Todos saltad y danzad con gozo! ¡Vitoread! ¡El Dios todopoderoso se sienta en Su trono glorioso! ¡Cantad! ¡El estandarte victorioso del Todopoderoso se alza bien alto sobre el majestuoso y magnífico monte Sion! ¡Todas las naciones vitorean, todos los pueblos cantan, el monte Sion ríe con alegría, la gloria de Dios se ha levantado!” (“Declaraciones y testimonios de Cristo en el principio”).

Después del testimonio del ‘Hijo del hombre’, Dios Todopoderoso se reveló a nosotros públicamente como el Sol de justicia. ¡Esta es la transfiguración! Ahora se está volviendo más y más real, y más que una realidad. Hemos visto el método de la obra del Espíritu Santo, Dios Mismo ha emergido del cuerpo carnal. Él no está bajo el control ni del hombre, ni del espacio, ni de la geografía; Él trasciende los límites de la tierra y del mar, llega hasta los confines de la tierra del universo, y todas las naciones y todos los pueblos están escuchando calladamente Su voz. Al abrir nuestros ojos espirituales vemos que la palabra de Dios ha emanado de Su glorioso cuerpo; es Dios mismo que emerge de la carne. Él es completamente y sin ninguna duda Dios Mismo. Nos habla públicamente, está frente a frente con nosotros, nos aconseja, se compadece de nosotros, nos espera, nos consuela, nos disciplina y nos juzga. Él nos guía de la mano y Su preocupación por nosotros arde como una llama dentro de Él, con un corazón ansioso Él nos anima a despertar y entrar en Él. Su vida trascendente ha sido forjada en todos nosotros, y todos los que entran en Él trascenderán y vencerán al mundo y a todos los malvados, y gobernarán juntos con Él. Dios Todopoderoso es el cuerpo espiritual de Dios. Si Él lo ordena, entonces así será; si Él lo dice, así será; si Él lo manda, entonces es, ¡Él es el único Dios verdadero! Satanás está bajo los pies de Dios, en el abismo. El universo y todas las cosas en él están en las manos de Dios; el tiempo ha llegado, y todos volverán a la nada y nacerán de nuevo” (“Declaraciones y testimonios de Cristo en el principio”).

El único Dios verdadero que administra todas las cosas en el universo, ¡el Cristo todopoderoso! ¡Este es el testimonio del Espíritu Santo, es prueba irrefutable! El Espíritu Santo está obrando para dar testimonio en todas partes, para que nadie tenga ninguna duda. ¡El Rey triunfante, Dios Todopoderoso! ¡Él ha prevalecido sobre el mundo, ha prevalecido sobre el pecado y logrado la redención! Él nos salva, a este grupo de personas que hemos sido corrompidas por Satanás, y Él nos hace completos para llevar a cabo Su voluntad. Él reina sobre toda la tierra, la recupera y persigue a Satanás hasta el abismo sin fondo. Él está juzgando al mundo y nadie puede escapar de Sus manos. Él reina como Rey”.

¡Toda la tierra se regocijará! ¡Alaba al Rey triunfante, Dios Todopoderoso! ¡Por los siglos de los siglos! Tú eres digno de honor y alabanza. ¡Autoridad y gloria sean al gran Rey del universo!” (“Declaraciones y testimonios de Cristo en el principio”)

Hermanos y hermanas, solamente hemos seleccionado para leer una pequeña porción del testimonio del Espíritu Santo, ¡pero es suficiente para ver de esto que el Espíritu Santo ha testificado que Dios Todopoderoso es el Rey del reino y la segunda venida del Señor Jesús! Siempre y cuando nos humillemos y escuchemos estas palabras con un corazón que busca, obtendremos el esclarecimiento del Espíritu Santo y seremos capaces de saber que Dios Todopoderoso es el único Dios verdadero y es el regreso del Señor Jesús.

Lo que Dios lleva a cabo en los últimos días es la obra de la palabra; Él usa Sus palabras para expresar abiertamente todo lo que Dios tiene y es para la humanidad. El carácter y la sabiduría de Dios también se revelan por medio de Su palabra. Dios está usando Su palabra para juzgar, castigar al hombre y proporcionarle al hombre todas las verdades, con el fin de purificar y salvar a la humanidad corrupta, que el hombre pueda ser purificado y completamente salvado y que Dios pueda concluir todo su plan de gestión. En estas palabras de vida expresadas por Dios Todopoderoso, hay palabras que profetizan el futuro del reino, palabras que revelan los misterios del plan de gestión de Dios y palabras que exponen la naturaleza humana, así como palabras que discuten la vida humana, la entrada a la vida y así sucesivamente. Todos aquellos que aceptan la obra de los últimos días de Dios Todopoderoso, a través de comer y beber las palabras expresadas por Dios Todopoderoso, han entendido los misterios del plan de gestión de seis mil años de Dios, el propósito y significado de la creación de Dios de la humanidad, los misterios de Dios haciéndose carne, la diferencia entre la obra de Dios y la obra del hombre, la verdad interna de la obra de Dios en la Era de la Ley y la Era de la Gracia, y cómo toda la humanidad se desarrolló hasta el día de hoy, así como su destino futuro, etc. Mediante las revelaciones y el juicio de la palabra de Dios Todopoderoso, las personas también han entendido los orígenes de la corrupción de la humanidad y su esencia corrupta, y porqué el hombre siempre peca de día y se confiesa de noche, sin nunca ser capaz de romper con el pecado. Además, también han entendido cómo buscar con el fin de expulsar su naturaleza pecaminosa y carácter corrupto y satánico, para santificarse y demás. Hermanos y hermanas, la verdad expresada por Dios Todopoderoso ha hecho que todos los que lo siguen experimenten verdaderamente lo que se llama la fuente de agua viva y cómo se nos proporciona la vida. También ha hecho que las personas verdaderamente vean el hecho de que “En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios”. Más importante aún, la obra de castigo y juicio que Dios Todopoderoso llevó a cabo en las personas las ha ayudado a ya no vivir en el ciclo de pecar de día y confesarse de noche; en cambio, viven una nueva vida de vencer a Satanás y trascender los pecados, volviéndose cada vez más conocedores de Dios, obedientes y como nuevas personas. Mediante dicha obra de Dios Todopoderoso, podemos ver que toda esta obra llevada a cabo por Dios Todopoderoso en los últimos días no existía en la Era de la Gracia. Es una obra que Dios nunca antes había llevado a cabo y es una nueva etapa de la obra llevada a cabo sobre las bases de Su obra durante la Era de la Gracia. La obra llevada a cabo por Dios Todopoderoso le ha traído al hombre nuevas provisiones y le ha dado al hombre un nuevo conocimiento de Dios. La obra que Él lleva a cabo no puede ser realizada o reemplazada por ningún hombre. ¿No es dicha obra y los resultados de dicha obra el mejor testimonio de la obra de Dios en los últimos días? Hermanos y hermanas, después de examinar el testimonio del Espíritu Santo y la obra llevada a cabo por Dios Todopoderoso, ¿podemos ahora todavía decir que el Señor no ha regresado?

Podemos ver del testimonio del Espíritu Santo, y de todas las verdades expresadas por Dios Todopoderoso para limpiar y salvar al hombre, que Dios Todopoderoso es Cristo de los últimos días y la segunda venida del Señor Jesús. Hace mucho que Dios ha regresado a la carne y comenzado Su obra de juicio y purificación en los últimos días. Frente a esta realidad, ¿podemos todavía decir que el Señor no ha regresado? ¿No hemos estado esperando que este día llegue durante nuestros años de creencia? Y ahora, la obra de Dios Todopoderoso de los últimos días en el continente chino básicamente ha terminado y se está expandiendo por todo el universo a la velocidad del rayo. Los varios millones de palabras expresadas por Dios Todopoderoso se han publicado por internet junto con todo tipo de películas y videos sobre el evangelio y demás, para que investiguen las personas de todas las naciones y lenguas alrededor del mundo que ansían y buscan la aparición de Dios. Las obras de Dios ya han sido reveladas públicamente a todas las naciones y pueblos. Hermanos y hermanas, en este momento clave, ¿todavía deberíais seguir esperando y observando? ¿Estáis dispuestos a perder vuestra última oportunidad de ser salvados por Dios? Espero que todos podamos ganar el esclarecimiento de Dios, seguir pronto las pisadas de Dios y entrar a la nueva era. Espero que todos podamos entrar al maravilloso cielo nuevo y tierra nueva que Dios ha preparado para nosotros.

Algunas personas dicen: ¿Cómo es posible que no supiéramos si el Señor ha venido? ¿Cómo es que no recibiéramos ninguna señal cualquiera en absoluto? Veamos la profecía del Señor en la Biblia para ver cómo vendrá Él cuando regrese. “Pero primero es necesario que El padezca mucho y sea rechazado por esta generación” (Lucas 17:25). También está profetizado que el Señor vendrá de una manera oculta que nadie conoce. “Por tanto, velad, porque no sabéis en qué día vuestro Señor viene. Pero comprended esto: si el dueño de la casa hubiera sabido a qué hora de la noche iba a venir el ladrón, hubiera estado alerta y no hubiera permitido que entrara en su casa. Por eso, también vosotros estad preparados, porque a la hora que no pensáis vendrá el Hijo del Hombre” (Mateo 24:42-44). Esto sólo da testimonio del hecho de que la segunda venida de Dios es desconocida y cuando no se sepa nada de Su venida, es cuando el Hijo del Hombre viene. La profecía del Señor también dice: “Pero de aquel día y hora nadie sabe, ni siquiera los ángeles del cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre” (Mateo 24:36). Los ángeles no lo saben, ni siquiera el Hijo lo sabe. ¿Cómo podría el Hijo no saberlo? Que el Hijo no lo sepa quiere decir que Cristo encarnado, Él mismo, no lo sabe. Esto también quiere decir que al principio el Hijo del Hombre encarnado no sabe quién es Él. Para dar un ejemplo, cuando el Señor Jesús vino, al principio no tenía ni idea de que Él era Dios. “Yo estoy en el Padre, y el Padre en mí” (Juan 14:10). “Yo y el Padre somos uno” (Juan 10:30). Nuestro Señor Jesús sólo supo esto tres años antes de la crucifixión. Previo a los tres años antes de la crucifixión el Señor Jesús no sabía que Él era el mismo Dios encarnado. En los últimos días, Dios Todopoderoso ha llegado, pero desde el comienzo Él ni siquiera sabía que Él es Dios. ¿Cuándo lo supo? Después de expresar la verdad hasta cierto punto, mientras hablaba de la encarnación; en ese momento Él lo supo. Cuando Él comenzó a expresar la palabra, Él no lo supo. Estos dos eventos dan testimonio del hecho de que la segunda venida del Señor es desconocida por todos. Los ángeles no lo saben. El Hijo mismo, no lo sabe; sólo el Espíritu Santo lo sabe, sólo el Espíritu de Dios lo sabe. Así que las personas dicen: “No es extraño que yo no sepa de la venida de Dios”. “No es extraño que nosotros, los estadounidenses, no lo sepamos”. “No es extraño que nosotros, los británicos, no lo sepamos”. “No es extraño que nadie en todo el mundo lo sepa. El Señor viene como un ladrón, así que nadie lo sabe”. El Señor viene como un ladrón, ciertamente nadie lo sabe. Si la venida del Señor fuera un descenso público, por supuesto que todos lo sabrían. La venida del Señor no se conoce abiertamente; es un descenso secreto. Es de esperar que nadie lo sepa. No sólo somos nosotros los que no lo sabemos, nadie lo sabe. Algunas personas dicen: “Eso no está bien. Si decís que nadie lo sabe, entonces ¿cómo lo sabéis vosotros?” Esto es porque las personas oyen el evangelio en diferentes ocasiones de aquellos que dan testimonio de la palabra de Dios. Están aquellos que lo aceptan primero y aquellos que lo aceptan después. Existe esta distinción. Aquellos que lo aceptan primero, lo saben un poco antes; aquellos que lo aceptan después, lo saben un poco después. Es como cuando el Señor Jesús apareció y obró después de ser encarnado: fueron personas como Pedro y Juan las que primero aceptaron al Señor Jesús. Después, cuando la palabra y la obra del Señor Jesús se propagaron y se dio testimonio de ellas, cada vez más personas llegaron a aceptar al Señor Jesús. ¿No es así como fue? ¿Se ha explicado lo suficientemente claro esta pregunta? (Sí, se ha aclarado.)

Anterior:Pregunta 2: Dais testimonio de que Dios se ha encarnado y se ha convertido en el Hijo del Hombre para llevar a cabo la obra de juicio en los últimos días y, sin embargo, la mayoría de los pastores y ancianos religiosos afirman que el Señor regresará viniendo en las nubes y basan esto principalmente en los versículos bíblicos: “[…] Vendrá de la misma manera, tal como le habéis visto ir al cielo” (Hechos 1:11). “He aqui, viene con las nubes y todo ojo le verá […]” (Apocalipsis 1:7). Y además, los pastores y ancianos religiosos también nos instruyen que cualquier Señor Jesús que no venga en las nubes es falso y debe ser abandonado, así que no estamos seguros de si esta opinión se conforma o no a la Biblia; ¿es correcto tomar esto como verdad o no?

Siguiente:Pregunta 4: Decís que el Señor Jesús ha regresado, así que ¿por qué no lo hemos visto? Ver es creer. Si no lo hemos visto, entonces eso quiere decir que todavía Él no ha regresado; lo creeré cuando lo vea. Dices que el Señor Jesús ha regresado, así que ¿dónde está Él ahora? ¿Qué obra está llevando a cabo? ¿Qué palabras ha hablado el Señor? Lo creeré cuando claramente des testimonio de estas cosas.