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Pregunta 36: Los pastores y ancianos religiosos tienen el poder en el mundo religioso y la mayoría de las personas los obedecen y los siguen; esto es un hecho. Vosotros decís que los pastores y ancianos religiosos no reconocen el hecho de que Dios se haya encarnado, no creen la verdad expresada por Dios encarnado y que están caminando la senda de los fariseos, y nosotros estamos de acuerdo con este punto. Pero, ¿por qué decís que los pastores y ancianos religiosos todos son fariseos hipócritas, todos anticristos expuestos por la obra de Dios en los últimos días y que se hundirán en la destrucción al final? No podemos aceptar este punto por el momento. Por favor habladnos ¿en qué basáis esta afirmación de que estas personas no pueden ser salvadas y de que todas ellas deben hundirse en la destrucción?

Respuesta:

La esencia de cómo las personas en los círculos religiosos desafían a Dios sólo se puede revelar y analizar después de la venida de Cristo encarnado. Ningún humano corrupto puede ver el trasfondo de la verdad y de la esencia de los círculos religiosos que desafían a Dios, porque los humanos corruptos no tienen ninguna verdad. Sólo pueden ser controlados, confundidos y manipulados por falsos pastores y demonios anticristos a unirse a ellos, para hacer el mal y volverse siervos y cómplices de Satanás en desafiar a Dios. Esto es natural. …Veamos cómo, durante la Era de la Gracia, el Señor Jesús reveló la verdad y la esencia de cómo las fuerzas del mal de anticristos en los círculos religiosos siempre desafiaron a Dios:

“Pero, ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres, pues ni vosotros entráis, ni dejáis entrar a los que están entrando. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque devoráis las casas de las viudas, aun cuando por pretexto hacéis largas oraciones; por eso recibiréis mayor condenación.

¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque recorréis el mar y la tierra para hacer un prosélito, y cuando llega a serlo, lo hacéis hijo del infierno dos veces más que vosotros.

¡Ay de vosotros, guías ciegos!, que decís: ‘No es nada el que alguno jure por el templo; pero el que jura por el oro del templo, contrae obligación.’ ¡Insensatos y ciegos!, porque ¿qué es más importante: el oro, o el templo que santificó el oro? También decís: ‘No es nada el que alguno jure por el altar; pero el que jura por la ofrenda que está sobre él, contrae obligación.’ ¡Ciegos!, porque ¿qué es más importante: la ofrenda, o el altar que santifica la ofrenda? Por eso, el que jura por el altar, jura por él y por todo lo que está sobre él; y el que jura por el templo, jura por él y por el que en él habita; y el que jura por el cielo, jura por el trono de Dios y por el que está sentado en él.

¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque pagáis el diezmo de la menta, del eneldo y del comino, y habéis descuidado los preceptos de más peso de la ley: la justicia, la misericordia y la fidelidad; y éstas son las cosas que debíais haber hecho, sin descuidar aquéllas. ¡Guías ciegos, que coláis el mosquito y os tragáis el camello!

¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque limpiáis el exterior del vaso y del plato, pero por dentro están llenos de robo y de desenfreno. ¡Fariseo ciego! Limpia primero lo de adentro del vaso y del plato, para que lo de afuera también quede limpio.

¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera lucen hermosos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia. Así también vosotros, por fuera parecéis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía y de iniquidad.

¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque edificáis los sepulcros de los profetas y adornáis los monumentos de los justos, y decís: ‘Si nosotros hubiéramos vivido en los días de nuestros padres, no hubiéramos sido sus cómplices en derramar la sangre de los profetas.’ Así que dais testimonio en contra de vosotros mismos, que sois hijos de los que asesinaron a los profetas. Llenad, pues, la medida de la culpa de vuestros padres. ¡Serpientes! ¡Camada de víboras! ¿Cómo escaparéis del juicio del infierno? Por tanto, mirad, yo os envío profetas, sabios y escribas: de ellos, a unos los mataréis y crucificaréis, y a otros los azotaréis en vuestras sinagogas y los perseguiréis de ciudad en ciudad, para que recaiga sobre vosotros la culpa de toda la sangre justa derramada sobre la tierra, desde la sangre del justo Abel hasta la sangre de Zacarías, hijo de Berequías, a quien asesinasteis entre el templo y el altar. En verdad os digo que todo esto vendrá sobre esta generación” (Mateo 23:13-36).

Éstas son las palabras más conocidas del Señor Jesús durante la Era de la Gracia que revelan y juzgan a los principales sacerdotes, escribas y fariseos de los círculos religiosos judaicos.

Del hecho de que el Señor Jesús pronunció “siete ayes” que revelaron y analizaron minuciosamente a los principales sacerdotes, escribas y fariseos de los círculos religiosos durante la Era de la Ley, podemos ver que la mayoría de los líderes religiosos son fariseos hipócritas y han sido, desde hace mucho tiempo, fuerzas satánicas del mal opuestas a Dios. Esto es ya un hecho indiscutible.

[…]

Los “siete ayes” de los fariseos revelados por el Señor Jesús ya habían expuesto que la oscuridad y la depravación de los círculos religiosos no son diferentes de las del mundo secular. Por lo que las personas pueden ver completamente que las acciones de los principales sacerdotes, escribas y fariseos de los círculos religiosos en absoluto estaban sirviendo a Dios, sino que más bien estaban desafiando y oponiéndose a Dios. Se instituyeron como sacerdotes y líderes en posiciones de servir a Dios, sin embargo no practicaban la verdad y la justicia. Más bien, llevaban a cabo toda clase de acciones horribles y hasta trataban al Cristo encarnado como un rival, condenándolo, oprimiéndolo y clavándolo en la cruz. Habiendo cometido estos grandes pecados, ¿cómo no podrían provocar la ira de Dios? Es por esto que Dios los odiaba y estaba furioso con ellos y fue la razón por la que Él los reveló, juzgó y condenó. Esto es completamente natural. Esto nos muestra que Dios no permite que nadie ofenda Su carácter justo. Durante la Era de la Gracia, Dios ya había despreciado y odiado los diversos actos malvados contra la verdad y contra Él mismo, llevados a cabo por estos principales sacerdotes, escribas y fariseos de los círculos religiosos. Las revelaciones y juicios sin misericordia que Él usó contra ellos ilustran que Dios es justo y santo. Dios nunca ha elogiado a aquellos en los círculos religiosos que sirven a Dios pero que lo desafían. Dios se hizo carne precisamente con el propósito de venir al mundo humano personalmente para buscar a Sus ovejas, y rescatar a todos los que aman la verdad y pueden escuchar la voz de Dios. Dios escoge a todos aquellos que de todo corazón quieren a Dios y que pueden aceptar la verdad. Durante el tiempo de la predicación del Señor Jesús, todos los principales sacerdotes, escribas y fariseos de los círculos religiosos se convirtieron en blanco de la condenación y eliminación de Dios. Esto revela la justicia y santidad de Dios. Sólo Dios es adorable, querido, respetable y digno de confianza, y todos los líderes, escribas y fariseos de los círculos religiosos eran unos hipócritas, llenos de mentiras, engaños, perversidad y maldad. Todos ellos eran la estirpe de las víboras que confundían y controlaban al pueblo y desafiaban a Dios. Eran precisamente el tipo de personas que deben ser abandonadas. Durante la Era de la Gracia, cuando el Señor Jesús estaba llevando a cabo Su obra redentora, ningún principal sacerdote, escriba o fariseo judaico nunca vino ante el Señor Jesús en arrepentimiento. Ni tampoco muchos fariseos reflexionaron realmente sobre sus malas acciones ni las lamentaron después de que el Señor Jesús fue clavado en la cruz y completó Su obra redentora. Si los hubiera, sólo serían unos cuantos individuos. Estos hechos son suficientes para probar que todos los principales sacerdotes, escribas y fariseos eran demonios que odiaban la verdad y desafiaban a Dios. No importa cuánta maldad llevaron a cabo, incluso clavar al Señor Jesús en la cruz, ellos nunca lamentaron sus acciones. Este tema realmente da que pensar. Aquí no es difícil ver que la mayoría de los líderes en los círculos religiosos son falsos pastores que sirven a Dios pero que desafían a Dios. Son realmente la personificación del demonio anticristo, Satanás. Sin embargo, muchas personas que creen en Dios todavía los adoran y los siguen. Esto es suficiente para mostrar que los humanos son totalmente corruptos y ya han sido engañados por mentiras y por el pecado. Satanás los ha cegado. Aunque han sido arruinados por los demonios, todavía neciamente se niegan a cambiar, como si ya estuvieran muertos. ¡De esta manera podemos ver cuán difícil es la obra de Dios de salvar a estos humanos profundamente corrompidos! Ésta es una pregunta clave en la que todos los humanos corruptos deberían reflexionar y reconocer.

[…]

La Biblia registra muchos ejemplos de los principales sacerdotes, escribas y fariseos judaicos desafiando y condenando al Señor Jesús. Aquí las personas pueden ver que estos principales sacerdotes, escribas y fariseos judaicos sólo se enfocaban en llevar a cabo ritos religiosos y en enseñar a las personas a seguir reglas y a obedecer leyes. Esto es suficiente para mostrar que estos principales sacerdotes, escribas y fariseos judaicos no practicaban ninguna verdad y no tenían la realidad en absoluto. Eran versados en la Biblia y estudiaban la ley pero en absoluto conocían a Dios. Lo más detestable es que hasta podían asesinar a los profetas y a las personas justas. No sólo no se sometieron a Cristo, quien se había hecho carne y expresaba verdades, sino que incluso pudieron condenarlo, capturarlo, entramparlo y asesinarlo, convirtiéndose ellos mismos en enemigos de Dios. Así que el odio de Dios hacia ellos estuvo profundamente enraizado y Él los reveló, analizó y condenó. Aún más, esto revela que Dios es un Dios justo y santo. A Él le gustan las personas que hacen justicia y odia a las que hacen el mal. Dios nunca elogió a los principales sacerdotes, escribas y fariseos del círculo religioso judaico. Dios sólo los reveló, juzgó y maldijo. Éste es un hecho verdadero reconocido por todos aquellos que creen en el Señor Jesús. Si las personas realmente entienden la Biblia, ¿por qué no pueden usar las palabras del Señor Jesús para reconocer las verdaderas caras hipócritas de los pastores y ancianos contemporáneos en los círculos religiosos que se resisten a Dios? ¿Por qué las personas no se pueden poner del lado del Señor Jesús con el fin de distinguir y abandonar a la desagradecida estirpe de las víboras que sirven a Dios pero que lo desafían? Si las personas realmente entendieran la Biblia, entonces deberían ser capaces de ver un hecho aún más aterrador: que la mayoría de los líderes y pastores en los círculos religiosos de hoy, están actuando en los mismos roles que los de los principales sacerdotes, escribas y fariseos que desafiaron a nuestro Señor Jesús durante la Era de la Gracia. Siguen desafiando a Dios Todopoderoso quien ha sido encarnado en los últimos días y sus pecados son aún mayores que los de los principales sacerdotes, escribas y fariseos que desafiaron al Señor Jesús. Odian la verdad en extremo y tienen mucho miedo de ser marginados cuando el pueblo escogido de Dios acepte el camino verdadero, se someta a la obra de Dios y sea ganado por Dios. Hasta tergiversan la verdad, distorsionan los hechos, tienden trampas y entrampan, difaman y condenan y, descarada y deliberadamente, malinterpretan la Biblia con el fin de condenar a Cristo y blasfemar contra la obra del Espíritu Santo y las declaraciones de Dios. Con el fin de salvar sus propias posiciones y sustentos, usan todo tipo de trucos para juzgar a Dios, blasfemar contra Dios y desafiar a Dios. Sus acciones son completamente las mismas que los diversos trucos satánicos usados por los principales sacerdotes, escribas y fariseos judaicos al desafiar al Señor Jesús. Todos ellos caminan por la senda del anticristo de oponerse a Dios. Al observar las diferentes formas de servir a Dios externamente, pero resistiéndose a Él internamente, llevadas a cabo por la mayoría de los líderes y pastores de los círculos religiosos, podemos ver que principalmente hay siete actos malvados que ya han ofendido a Dios. Ciertamente ellos serán castigados. Los siete actos malvados llevados a cabo por la mayoría de los pastores y líderes religiosos se enumeran a continuación:

1. Sólo hacen rituales religiosos que mantienen y pronuncian la herencia y doctrinas de la humanidad pero abandonan los mandamientos de Dios. Nunca les enseñan a las personas a someterse a Dios, entenderlo o escuchar Sus palabras. No hablan en absoluto de la realidad de la verdad y nunca usan las palabras de Dios para revelar la oscuridad en los círculos religiosos para que las personas conozcan sobre la era del mal.

2. No reverencian a Dios en absoluto. No tienen un lugar para Dios en sus corazones, sin embargo, comen glotonamente y a escondidas de las ofrendas a Dios. No pueden realmente servir a Dios, pero usan las ofrendas a Dios como sus sustentos y a menudo invocan y fuerzan a las personas a donar para que ellos puedan vivir más lujosamente, convirtiéndose en verdaderos vampiros y parásitos.

3. Recorren tierra y mar para seducir a las personas a su iglesia y, una vez que lo hacen, las personas son confundidas y controladas para convertirse en esclavos. No les dan a las personas libre elección y no les permiten investigar el camino verdadero ni buscar la aparición y la obra de Dios, haciendo que se reduzcan a hijos del infierno. Es el ciego guiando al ciego y todos caerán en el hoyo.

4. En su predicación, ellos muchas veces se roban la gloria de Dios con el fin de andar pavoneándose y dar testimonio de ellos mismos para que las personas los imiten, los admiren y los sigan, haciendo que las personas los idolatren con el fin de entramparlas y controlarlas. Nunca, de una manera honesta y verdadera, dan testimonio de Dios ni honran la grandeza de Dios para que las personas se sometan a Dios y adoren a Dios.

5. Ellos odian la verdad y tienen especialmente celos de las personas que buscan y entienden la verdad: las reprimen, las rechazan y las condenan. Sólo les permiten que los adoren y los sigan a ellos, pero impiden y restringen a las personas de aceptar a Cristo y sellan las iglesias porque tienen miedo de las personas que dan testimonio de la obra de Dios en los últimos días.

6. Con el fin de salvar sus propias posiciones y sustentos, hasta inventan toda clase de rumores y mentiras para calumniar, condenar y blasfemar a Cristo de los últimos días, a Dios Todopoderoso. Llenan todo con su oscuridad y hasta preferirían una lucha de vida o muerte contra Dios hasta el fin. Es obvio que no sirven a Dios sino más bien a sus propias posiciones y sustentos.

7. No admiten el hecho de la encarnación de Dios ni tampoco creen en la palabra ni en la obra de Dios encarnado en los últimos días. Esto es suficiente para probar que todos ellos tienen la naturaleza y esencia de los anticristos de odiar la verdad. Caminan la senda del anticristo de servir a Dios pero desafiando y oponiéndose a Dios.

Estos siete actos malvados por las fuerzas del anticristo en los círculos religiosos que desafían a Dios, son hechos abiertamente reconocidos por todos los creyentes en Dios. Estos siete actos malvados cometidos en los círculos religiosos hoy, tienen casi las mismas características que los “siete ayes” por los cuales nuestro Señor Jesús reveló y juzgó a los fariseos. Esto es suficiente para probar que los líderes religiosos siempre han, por largo tiempo, parecido servir a Dios pero de hecho han desafiado a Dios y caminado la senda del anticristo. Estos hechos también han expuesto que todos ellos tienen la naturaleza satánica y la esencia de odiar la verdad y desafiar a Dios. Es por esto que se pueden convertir en las fuerzas hostiles a Cristo de los últimos días: ellos guían a los círculos religiosos hacia la oscuridad y el mal. Esto cumple completamente la profecía en el Libro del Apocalipsis de la Biblia de que los círculos religiosos son “la gran ramera” y “la gran Babilonia”. Ahora bien, algunas personas que aman a Dios y anhelan la aparición de Dios ya han llegado a ver las intenciones de la naturaleza y esencia del anticristo de estos modernos fariseos y han comenzado a dejar los círculos religiosos para buscar los pasos de la obra de Dios. Aunque estos “fariseos” de los círculos religiosos están claramente conscientes de que todas las palabras expresadas por Cristo de los últimos días son verdades, juicios y castigos dirigidos a los humanos corruptos, ellos, no obstante, escogieron asumir una actitud de desafiar, juzgar, condenar y oponerse a Dios por su odio a la verdad. Ante todo, también han cometido un pecado atroz al blasfemar al Espíritu Santo y a la obra de Dios. Las tres manifestaciones principales de este pecado se enumeran a continuación:

1. Inventan mentiras para calumniar la carne de Dios. Ésta es una grave blasfemia contra Dios.

2. Tratan las palabras de Dios como palabras humanas y dicen que hay espíritus malvados en las palabras de Dios que hechizan a las personas cuando las ven. Ésta es una grave blasfemia contra Dios.

3. Describen la obra de Dios en los últimos días como la obra de espíritus malvados, que es como decir que la obra del Espíritu Santo es la obra de los espíritus malvados. Ésta es una blasfemia contra Dios.

Las personas en todos los círculos religiosos están esparciendo graves blasfemias contra Dios de estas tres formas. Si realmente fueran personas que reverenciaran a Dios, en lo absoluto se atreverían a decir tales cosas. Recordando el tiempo de los días de predicación de nuestro Señor Jesús, en ese tiempo había personas religiosas que dijeron que el Señor Jesús usaba a Beelzebú, el rey de los demonios, para echar fuera a los demonios. Esto es realmente cometer el pecado de blasfemar contra el Espíritu Santo. El Señor Jesús dijo: “todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres, pero la blasfemia contra el Espíritu no será perdonada” (Mateo 12:31). En los círculos religiosos de hoy, la mayoría de los líderes y pastores salen y esparcen rumores y calumnias que blasfeman contra el Espíritu Santo. Independientemente de cuáles sean sus intenciones y metas, ya han cometido el pecado de blasfemar al Espíritu Santo. Aquellas personas que realmente reverencian a Dios nunca se atreverían a hablar descuidadamente sin haber efectuado una investigación detallada del camino verdadero, pero deciden arbitrariamente que el Relámpago Oriental es la obra de los espíritus malvados y que las personas son engañadas cuando escuchan su mensaje. ¡Esto es realmente ridículo! … La mayoría de los pastores y líderes en los círculos religiosos ya han sido revelados precisamente como aquellos que caminan en la senda del anticristo. Para mantener su estatus y sustento luchan con desesperación contra Cristo hasta el fin. Sus corazones son duros, no tienen remordimientos y piensan que Dios, a fin de cuentas, llegará a un compromiso con ellos, de la misma manera como el Señor Jesús trató a Pablo durante la Era de la Gracia. Piensan que Dios se revelará y los llamará desde el cielo. Clavar a Dios en la cruz y después desear recibir la piedad de Dios ya es descarado hasta al extremo. Son necios e intransigentes hasta la muerte, exhibiendo actitudes “heroicas e inquebrantables” típicas del “heroísmo” de las dinastías religiosas. Esto cumple la profecía en el Libro de Hebreos en la Biblia: “Porque si continuamos pecando deliberadamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda sacrificio alguno por los pecados, sino cierta horrenda expectación de juicio, y la furia de un fuego que ha de consumir a los adversarios” (Hebreos 10:26-27).

[…] Ahora es un momento clave para esparcir el evangelio del reino. Muchas personas, al examinar el verdadero camino, se sienten aturdidas y confundidas por las mentiras y rumores de los demonios del anticristo en los círculos religiosos. Están confundidas por las falacias y herejías del gran dragón rojo, por lo que no se atreven a aceptar el camino verdadero. Muchas personas, al examinar el verdadero camino, han sido impedidas y confundidas por los líderes y pastores en los círculos religiosos, por lo que no pueden venir ante Dios. Sus vidas son entonces arruinadas y sofocadas por los líderes y pastores religiosos y por el gran dragón rojo. Para los pastores y líderes en los círculos religiosos pelear con Dios por Sus escogidos es algo depravado, hasta el punto de ser enemigos de Dios. No les dan a los escogidos de Dios el derecho de investigar el camino verdadero o de escoger libremente. Este hecho malvado es suficiente para explicar que ellos, al igual que el gran dragón rojo, son demonios que aniquilan vidas y se atiborran de almas humanas. Ya han cometido este atroz pecado de ofender a Dios. ¿Acaso el hecho de que puedan obstaculizar tan salvajemente a las personas para aceptar el camino verdadero y regresar a Dios no los expone como cómplices y aliados de Satanás? La deuda de sangre que les deben a los humanos se debe pagar en su totalidad. Dios les retribuirá basado en sus propias acciones individuales y ésta es la razón básica por la cual Dios no se revela y obra en los círculos religiosos durante Su encarnación en los últimos días. La manera como el Señor Jesús odió, reveló y juzgó a los principales sacerdotes, escribas y fariseos de los círculos religiosos, es la misma como Dios Todopoderoso en los últimos días odia, revela, juzga y condena a los pastores y ancianos de los modernos círculos religiosos que caminan la senda del anticristo. Puedes ver que cuando Dios ha aparecido en la carne para obrar otra vez, aunque Su nombre ha cambiado, Su carácter y esencia no. Dios siempre es Dios, los humanos siempre son humanos y Satanás siempre es el enemigo de Dios. Éstas son verdades inmutables. Las personas deben ver claramente la esencia y la verdad de los círculos religiosos que sirven a Dios, pero que desafían a Dios, para que puedan aceptar el verdadero camino, obedecer la obra de Dios en los últimos días y alcanzar la salvación de Dios. Éste es un asunto de urgencia y no se puede retrasar porque el día de Dios se acerca. Dios Todopoderoso dice: “Lo que debéis entender es esto: la obra de Dios nunca espera por nadie que no pueda avanzar al mismo paso que Dios, y el carácter justo de Dios no le muestra misericordia a ningún hombre” (“Cristo realiza la obra de juicio con la verdad” en La Palabra manifestada en carne).

Podemos ver una verdad de la Biblia que, durante la Era de la Gracia, el Señor Jesús no sólo no llamó a los principales sacerdotes, escribas y fariseos de los círculos religiosos, sino que Él los reveló y juzgó. En particular, todos los involucrados en clavar al Señor Jesús en la cruz fue severamente castigados y todos ellos sufrieron terribles destinos. Éste es un hecho reconocido por todos. ¿Piensa alguien que Dios Todopoderoso, quien ha venido en la Era del Reino, puede compadecer y perdonar a las fuerzas del anticristo en los círculos religiosos? Absolutamente no, porque Dios es justo y santo y Dios no permite que nadie ofenda Su carácter. Dios Todopoderoso ya ha decidido sus finales y claramente ha revelado el hecho pecaminoso de que la mayoría de los pastores y líderes en los círculos religiosos de hoy se resisten a Dios. Veamos lo que dice Dios Todopoderoso: “¿Deseáis conocer la raíz de la oposición de los fariseos a Jesús? ¿Deseáis conocer la esencia de los fariseos? Estaban llenos de fantasías sobre el Mesías. Aún más, solo creían que este vendría, pero no buscaban la verdad de la vida. Por tanto, incluso hoy siguen esperándole, porque no tienen conocimiento del camino de la vida ni saben cuál es la senda de la verdad. Decidme, ¿cómo podrían obtener la bendición de Dios tales personas insensatas, tozudas e ignorantes? ¿Cómo podrían ver al Mesías? Se opusieron a Jesús, porque no conocían la dirección de la obra del Espíritu Santo ni el camino de la verdad mencionado por Jesús y, además, porque no entendieron al Mesías. Y como nunca le habían visto ni habían estado en Su compañía, cometieron el error de pagar un tributo vacío al nombre del Mesías mientras se oponían a Su esencia por todos los medios. Estos fariseos eran tozudos y arrogantes en esencia, y no obedecían la verdad. El principio de su creencia en Dios es: por muy profunda que sea Tu predicación, por muy alta que sea Tu autoridad, no eres Cristo a no ser que seas llamado el Mesías. ¿No son estas opiniones absurdas y ridículas? Os pregunto de nuevo: ¿No es extremadamente fácil para vosotros cometer los errores de los antiguos fariseos, dado que no tenéis el más mínimo entendimiento de Jesús? ¿Eres capaz de discernir el camino de la verdad? ¿Puedes garantizar realmente que no te opondrás a Cristo? ¿Eres capaz de seguir la obra del Espíritu Santo? Si no sabes si te opondrás o no a Cristo, Yo digo que ya estás viviendo al filo de la muerte. Los que no conocían al Mesías fueron todos capaces de oponerse a Jesús, de rechazarlo, de difamarlo. Las personas que no le entienden son capaces de negarlo, y vilipendiarlo. Además, son capaces de ver el retorno de Jesús como el engaño de Satanás, y más personas condenarán el retorno de Jesús a la carne. ¿No os asusta todo esto? Lo que afrontáis será blasfemia contra el Espíritu Santo, la ruina de las palabras de este a las iglesias, y el rechazo de todo lo expresado por Jesús. ¿Qué podéis obtener de Él si estáis tan confundidos? ¿Cómo podéis entender la obra de Jesús cuando Él vuelva a la carne sobre una nube blanca, si os negáis obstinadamente a ser conscientes de vuestros errores? Os digo esto: las personas que no aceptan la verdad, pero que esperan ciegamente la llegada de Jesús sobre nubes blancas, blasfemarán sin duda contra el Espíritu Santo, y son la raza que será destruida. Deseáis simplemente la gracia de Jesús, y solo queréis disfrutar el gozoso reino del cielo, pero nunca habéis obedecido Sus palabras ni habéis recibido la verdad expresada por Él cuando vuelva a la carne. ¿Qué ofreceréis a cambio de la realidad del regreso de Jesús sobre una nube blanca? ¿La sinceridad con la que cometéis repetidamente pecados, y después los confesáis, una y otra vez? ¿Qué ofreceréis en sacrificio a Jesús, que vuelve sobre una nube blanca? ¿Los años de obra con los que os exaltáis a vosotros mismos? ¿Qué ofreceréis para hacer que el Jesús retornado confíe en vosotros? ¿Vuestra naturaleza arrogante, que no obedece a ninguna verdad?” (“Cuando veas el cuerpo espiritual de Jesús será cuando Dios haya hecho de nuevo el cielo y la tierra” en La Palabra manifestada en carne).

¿Cuántos buscan la verdad, y siguen la justicia? Todos son bestias como cerdos y perros, que dirigen a una panda de moscas apestosas en un montón de estiércol para que meneen la cabeza, e inciten al desorden.[1] Creen que su rey del infierno es el más superior de los reyes, sin darse cuenta de que no son más que moscas sobre la podredumbre. Y no sólo eso, sino que hacen observaciones difamadoras contra la existencia de Dios confiando en sus padres, unos cerdos y perros. Las moscas minúsculas creen que sus progenitores son tan grandes como una ballena con dientes.[2] ¿No se dan cuenta de que son diminutos, pero sus padres sean cerdos y perros inmundos mil millones de veces más grandes que ellos? Inconscientes de su propia bajeza, hacen estragos por el olor pútrido de esos cerdos y perros, y tienen la ilusoria idea de procrear futuras generaciones. ¡Es absolutamente desvergonzado! Con alas verdes en su espalda (esto se refiere a su afirmación de creer en Dios), empiezan a volverse presuntuosos, a jactarse en todas partes de su propia belleza y atractivo, y echan en secreto sus impurezas sobre el hombre. Y llegan a ser presumidos, como si un par de alas con los colores del arcoíris pudiera esconder sus propias impurezas; así persiguen la existencia del Dios verdadero (esto se refiere a la historia interna del mundo religioso). El hombre no tiene la menor idea de que, aunque las alas de la mosca sean hermosas y encantadoras, después de todo no es más que una mosca minúscula llena de suciedad y cubierta de gérmenes. Sobre la base de sus padres, unos cerdos y perros, hacen estragos por la tierra (esto se refiere a los oficiales religiosos que persiguen a Dios basándose en el firme apoyo del país que traiciona al Dios verdadero y la verdad) con abrumadora ferocidad. Es como si los fantasmas de los fariseos judíos hubieran regresado con Dios a la nación del gran dragón rojo, de vuelta a su viejo nido. De nuevo han iniciado su obra de persecución, y han continuado la obra de varios miles de años. ¡Sin lugar a duda, este grupo de degenerados perecerá en la tierra al final! Al parecer, tras varios milenios, los espíritus inmundos se han vuelto más astutos y maliciosos. Constantemente piensan en formas de socavar en secreto la obra de Dios. Son taimados y astutos, y desean volver a repetir en su tierra natal la tragedia de hace varios miles de años. Esto casi incita a Dios a soltar un fuerte grito; arde en deseos de regresar al tercer cielo para aniquilarlos” (“Obra y entrada (7)” en La Palabra manifestada en carne).

de “Por qué el mundo religioso siempre se ha resistido a Dios mientras le sirve” Provisión para la vida: Recopilación de sermones

Piensa en la Era de la Gracia, cuando la humanidad profundamente corrupta clavó al Señor Jesús en la cruz. ¿Cuál fue exactamente la naturaleza de su acción? Para poder entregar al Señor Jesús, quien difundió el camino del reino de los cielos, al diablo y, encima de eso, decir también que era necesario clavar a Jesús en la cruz, que preferían liberar a un ladrón y crucificar a Jesús: ¿no fue demoniaca tal humanidad corrupta? Sólo los demonios podrían odiar tanto a Dios que están enemistados a muerte con Dios. Los principales sacerdotes, escribas y tantos seguidores, que en ese tiempo gritaron al unísono que Jesús debía ser crucificado, sólo pudieron haber sido una multitud de demonios que odiaba a Dios, ¿no es así? Ahora bien, ¿no condenan también a Dios Todopoderoso a una voz la mayoría de los pastores y líderes en la comunidad religiosa, junto con muchos creyentes? ¿No son estos los demonios que se están oponiendo a Dios? Especialmente ahora, cuando el gran dragón rojo como loco se resiste a la obra de Dios y la condena, la comunidad religiosa también toma partido con el gran dragón rojo y hasta junta las manos con él para resistirse a Dios, condenar a Dios y blasfemar a Dios. La raza humana está, así, siendo testigo de que la comunidad religiosa y el gran dragón rojo están unidos en el campo de Satanás. La comunidad religiosa hace mucho que se ha convertido en un cómplice de Satanás, lo que revela completamente que la esencia del “servir a Dios” de la comunidad religiosa es, de hecho, resistirse a Dios, lo que prueba por completo las palabras del Señor Jesús que revelaron y juzgaron a las fariseos. Ésta es, precisamente, la esencia de la corrupción y maldad de la comunidad religiosa hoy en día. La resistencia a Dios de la comunidad religiosa de hoy es igual o superior a aquella de la comunidad religiosa en los tiempos del Señor Jesús. Es un grupo demoniaco que se opone a Cristo, que Dios ha rechazado y condenado y que pertenece completamente a las fuerzas malvadas de Satanás. De esto es evidente que la corrupción de la raza humana ha alcanzado un extremo donde puede realmente crucificar una vez más a Cristo, quien en los últimos días está entregando la verdad e impartiendo justicia. Esto es suficiente para mostrar que la raza humana ha sido tan corrompida por Satanás que se ha convertido en demonios […]. El juicio y castigo de Dios en los últimos días son la obra de poner fin al destino de Satanás. ¿Acaso es probable que Dios muestre indulgencia a estos anticristos demoniacos de la comunidad religiosa que está peleada a muerte con el Dios práctico encarnado de los últimos días? Todos pueden esperar y ver qué espectáculo será cuando las naciones y los pueblos del mundo sean testigos de la aparición pública de Dios. ¿Por qué gemirán los pueblos? ¡Entonces la verdad será traída a la luz del día!

de “Cómo conocer la obra de juicio y de castigo de Dios en los últimos días” Provisión para la vida: Recopilación de sermones

10. El juicio de los fariseos sobre Jesús

Marcos 3:21-22 Y cuando Sus amigos escucharon sobre ello, fueron a estar con Él porque decían: está fuera de sí. Y los escribas que bajaban de Jerusalén dijeron: Tiene a Belcebú, y aleja a los demonios en el nombre del príncipe de los demonios.

11. La reprensión de Jesús a los fariseos

Mateo 12:31-32 Entonces os digo: Toda clase de pecado y blasfemia se le perdonará al hombre pero la blasfemia contra el Espíritu Santo no se le perdonará. Y a cualquiera que diga una palabra contra el Hijo del Hombre, se le perdonará, pero no se perdonará a aquel que diga algo contra el Espíritu Santo, ni en este mundo ni en el venidero.*

Mateo 23:13-15 Pero ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque cerráis el reino de los cielos a los hombres y porque tampoco iréis vosotros, ni dejaréis que entren aquellos que están tratando de entrar. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque devoráis las casas de las viudas, y os jactáis de hacer largas oraciones, por lo tanto recibiréis una mayor condenación. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque vais por mares y tierras para ganar una persona, y cuando lo lográis, hacéis de él una criatura del infierno, dos veces peor que vosotros.*

Los dos pasajes más arriba son distintos; veamos el primero de ellos en primer lugar: el juicio de los fariseos sobre Jesús.

En la Biblia, la valoración que los fariseos hicieron del propio Jesús y de las cosas que hizo fue: “decían: está fuera de sí. […] Tiene a Belcebú, y aleja a los demonios en el nombre del príncipe de los demonios” (Marcos 3:21-22). El juicio del Señor Jesús realizado por los escribas y fariseos no era el repetir como loros las cosas ni imaginar a partir de la nada; fue su conclusión sobre el Señor Jesús a partir de lo que vieron y oyeron de Sus acciones. Aunque llegaron a la misma ostensiblemente en el nombre de la justicia y esta parecía bien fundamentada a las personas, la arrogancia con la que juzgaron al Señor Jesús era difícil de contener incluso para ellos. La enloquecida energía de su odio por el Señor Jesús puso de manifiesto sus propias ambiciones disparatadas y sus rostros satánicos malvados, así como su malévola naturaleza de resistirse a Dios. Estas cosas que dijeron en su juicio del Señor Jesús fueron impulsadas por sus ambiciones disparatadas, su envidia, y la naturaleza fea y malévola de su hostilidad hacia Dios y la verdad. No investigaron la fuente de las acciones del Señor Jesús ni la esencia de lo que dijo o hizo. Pero atacaron y desacreditaron ciega, impaciente, locamente y con malicia deliberada lo que Él había hecho. Esto se produjo incluso hasta el punto de desacreditar indiscriminadamente a Su Espíritu, esto es, el Espíritu Santo, el Espíritu de Dios. Esto es lo que quisieron decir con las palabras “está fuera de sí”, “Belcebú y el príncipe de los demonios”. Esto es, dijeron, que el Espíritu de Dios era Belcebú y el príncipe de los demonios. Definieron como locura la obra de la carne vestida por el Espíritu de Dios. No sólo blasfemaron tachándolo de Belcebú y el príncipe de los demonios, sino que condenaron la obra de Dios. Condenaron y blasfemaron al Señor Jesucristo. La esencia de su resistencia y su blasfemia de Dios era totalmente la misma que la esencia de Satanás, así como de la resistencia y blasfemia de Dios por parte del diablo. No sólo representaban a seres humanos corruptos, sino que eran la representación de Satanás. Eran un canal para él en medio de la humanidad, así como sus cómplices y mensajeros. La esencia de su blasfemia y su denigración del Señor Jesucristo era su lucha con Dios por el estatus, su competencia con Él, su prueba interminable de Él. La esencia de su resistencia a Dios y su actitud de hostilidad hacia Él, así como sus palabras y sus pensamientos blasfemaban y enojaban directamente al Espíritu de Dios. Así pues, Dios determinó un juicio razonable de lo que dijeron e hicieron, y determinó que sus hechos fueron el pecado de blasfemia contra el Espíritu Santo. Este pecado es imperdonable tanto en este mundo como en el más allá, justo como dice el siguiente pasaje de la escritura: “la blasfemia contra el Espíritu Santo no se le perdonará”* y “no se perdonará a aquel que diga algo contra el Espíritu Santo, ni en este mundo ni en el venidero”.* Hoy, hablemos sobre el verdadero significado de estas palabras de Dios: “no se perdonará […], ni en este mundo ni en el venidero”.* Eso es desmitificar cómo cumple Dios las palabras “no se perdonará […], ni en este mundo ni en el venidero”.

Todo aquello de lo que hemos hablado tiene relación con el carácter de Dios y Su actitud hacia las personas, los asuntos y las cosas. Naturalmente, los dos pasajes anteriores no son una excepción. ¿Habéis notado algo en estos dos pasajes de la escritura? Algunas personas dicen ver el enojo de Dios. Algunos dicen que ven el lado del carácter de Dios que no tolera la ofensa de la humanidad, y que si las personas hacen algo blasfemo contra Él, no obtendrán Su perdón. A pesar de que las personas vean y perciban la ira y la intolerancia por parte de Dios de la ofensa de la humanidad, siguen sin entender realmente Su actitud. Estos dos pasajes contienen una implicación de la verdadera actitud y enfoque de Dios hacia aquellos que blasfeman y lo enojan. Este pasaje de la escritura tiene el verdadero sentido de Su actitud y Su enfoque: “no se perdonará a aquel que diga algo contra el Espíritu Santo, ni en este mundo ni en el venidero”.* Cuando las personas blasfeman a Dios, cuando lo enojan, Él emite un veredicto, y este veredicto es Su desenlace final. Se describe de la siguiente forma en la Biblia: “Entonces os digo: Toda clase de pecado y blasfemia se le perdonará al hombre pero la blasfemia contra el Espíritu Santo no se le perdonará” (Mateo 12:31),* y “Pero ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!” (Mateo 23:13).* Sin embargo, ¿registra la Biblia cuál fue el desenlace con estos escribas y fariseos, así como con aquellos que dijeron que el Señor Jesús estaba loco después de decir estas cosas? ¿Se registra si sufrieron algún castigo? Desde luego que no. Este “no” no quiere decir que no se registró, sino que no hubo un desenlace visible al ojo humano. Este “no” esclarece un asunto, esto es, la actitud y los principios de Dios para gestionar ciertas cosas. El trato de Dios con las personas que blasfeman o le resisten, o incluso lo difaman —personas que intencionalmente lo atacan, difaman y maldicen—es no hacer la vista gorda o los oídos sordos. Él tiene una actitud clara hacia ellas. Él desprecia a estas personas, y en Su corazón las condena. Incluso declara abiertamente el desenlace para ellas, de forma que las personas sepan que Él tiene una actitud clara hacia aquellos que lo blasfeman, y cómo determina Él su desenlace. Sin embargo, después de que Dios dijese estas cosas, las personas seguían pudiendo ver raramente la verdad de cómo Dios lidiaría con esas personas, y no podían entender los principios subyacentes al desenlace de Dios, Su veredicto para ellas. Es decir, la humanidad no puede ver la actitud y los métodos particulares que Dios tiene para lidiar con ellas. Esto tiene que ver con los principios de Dios para hacer cosas. Él usa la aparición de hechos para ocuparse de la conducta malvada de algunas personas. Esto es, no anuncia su pecado ni determina su desenlace, sino que usa directamente la aparición de los hechos para permitir que sean castigados, que obtengan su debida retribución. Cuando estos hechos ocurren, la carne de las personas es la que sufre el castigo; todo esto es algo que puede verse con ojos humanos. Cuando se ocupa de la conducta malvada de algunas personas, Dios simplemente las maldice con palabras, pero, al mismo tiempo, Su enojo cae sobre ellas, y el castigo que reciben puede ser algo no visible para las personas. Sin embargo, este tipo de desenlace puede ser incluso más grave que los que las personas pueden ver en forma de castigo o de muerte. Esto se debe a que bajo las circunstancias en las que Dios ha determinado no salvar a este tipo de personas, no mostrar más misericordia ni tener tolerancia con ellas, no proveerles más oportunidades, la actitud que adopta con ellas es dejarlas de lado. ¿Cuál es el significado de “dejar de lado”? El significado de este término en sí mismo es poner algo a un lado, no prestarle más atención. Aquí, cuando Dios “deja de lado”, hay dos explicaciones diferentes de su significado: la primera es que Él ha entregado la vida de esa persona, su todo, a Satanás para que se ocupe de ella. Dios ya no sería responsable y no lidiaría más con ella. Si esa persona estuviera loca, o fuera estúpida, y si estuviera en la vida o la muerte, o si descendiera al infierno para su castigo, no tendría nada que ver con Dios. Eso significaría que esa criatura no tendría relación con el Creador. La segunda explicación es que Dios ha determinado que Él mismo quiere hacer algo con esta persona, con Sus propias manos. Es posible que utilice el servicio de este tipo de persona, o a este tipo de persona como contraste. Es posible que tenga una forma especial de ocuparse de ella, una forma especial de tratarla, como a Pablo. Estos son el principio y la actitud en el corazón de Dios de cómo ha determinado Él ocuparse de este tipo de persona. Así, cuando los seres humanos resisten a Dios, y lo difaman y blasfeman, si exasperan Su carácter, o si alcanzan los límites de Dios, las consecuencias son impensables. La más grave es que Dios entrega su vida y su todo a Satanás, de una vez por todas. No serán perdonadas en toda la eternidad. Esto significa que esta persona ha pasado a ser comida en la boca de Satanás, un juguete en su mano, y desde ese momento en adelante Dios no tiene nada que ver con ella. ¿Podéis imaginar qué tipo de desgracia fue cuando Satanás tentó a Job? Bajo la condición de que no se le permitía dañar la vida de Job, aun así, este sufrió en gran manera. ¿Y no es incluso más difícil imaginar los destrozos de Satanás a los que estaría sometida una persona que le hubiera sido entregada por completo, que fuera del todo presa de sus garras, que hubiera perdido totalmente el cuidado y la misericordia de Dios, que ya no estuviera bajo el dominio del Creador, que hubiera sido despojada del derecho a adorarle, y de ser una criatura bajo Su dominio, cuya relación con el Señor de la creación hubiera sido totalmente cortada? La persecución de Job por parte de Satanás era algo que podía verse con ojos humanos, pero si Dios le entrega la vida de una persona, la consecuencia será inimaginable para cualquiera. Es como si algunas personas renaciesen bajo el aspecto de una vaca, o un asno, o algunas personas controladas, poseídas por espíritus inmundos, malignos, etc. Este es el desenlace, el final de algunas personas que Dios ha entregado a Satanás. Desde fuera, parece que esas personas que ridiculizaron, difamaron, condenaron, y blasfemaron al Señor Jesús no sufrieron ninguna consecuencia. Sin embargo, la verdad es que Dios tiene una actitud para ocuparse de todo. Puede que no use un lenguaje claro para comunicar a las personas el desenlace de cómo se ocupa de cada tipo de persona. En ocasiones no habla directamente, pero hace las cosas directamente. Que no hable de ello no quiere decir que no sea un desenlace; es posible que sea uno incluso más grave. Desde las apariencias, parece que Dios no habla a algunas personas para revelar Su actitud; en realidad, Él no ha querido prestarles atención durante mucho tiempo. No quiere verlas más. Por las cosas que han hecho, su conducta, su naturaleza y su esencia, Dios sólo quiere que desaparezcan de Su vista, entregarlas directamente a Satanás, dar su espíritu, alma y cuerpo a este, permitirle hacer lo que quiera. Queda claro hasta qué punto Dios las aborrece, hasta qué punto está asqueado de ellas. Si una persona enoja a Dios hasta el punto de que Él ya no quiera ni verla más, de que la abandone por completo, de que no quiera ocuparse de ella personalmente; si se llega al punto de que Él la entregue a Satanás para que este haga lo que desee, para permitirle controlarla, consumirla y tratarla de cualquier manera, esta persona está completamente acabada. Su derecho de ser humana se ha revocado permanentemente, y su derecho como criatura ha llegado a su fin. ¿No es este el castigo más serio?

Todo lo anterior es una explicación completa de las palabras: “no se perdonará […], ni en este mundo ni en el venidero”, y también es un simple comentario sobre estos pasajes de la escritura, ¡creo que ahora tenéis entendimiento de ello!

de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo III’ en “La Palabra manifestada en carne (Continuación)”

Notas al pie:

1. “Incitar al desorden” se refiere a cómo las personas demoniacas se desmandan, obstruyen la obra de Dios y se oponen a ella.

2. “Una ballena con dientes” se usa en tono burlón. Es una metáfora de cómo las moscas son tan pequeñas que los cerdos y los perros les parecen grandes como ballenas.

*. The Bible quotation here is translated from AKJV.

Anterior:Pregunta 35: La mayoría de las personas en el mundo religioso creen que los pastores y ancianos han sido seleccionados y establecidos por el Señor, y que todos ellos sirven al Señor en las iglesias religiosas; si seguimos y obedecemos a los pastores y ancianos, estamos en realidad obedeciendo y siguiendo al Señor. En cuanto a qué exactamente se entiende por obedecer al hombre y seguir al hombre y qué exactamente se entiende por obedecer a Dios y seguir a Dios, la mayoría de las personas no entienden este aspecto de la verdad, así que por favor, ¿nos podríais enseñar esto?

Siguiente:Pregunta 37: Aunque los pastores y ancianos tienen el poder en el mundo religioso y caminan la senda de los fariseos hipócritas, nosotros creemos en el Señor Jesús, no en pastores y ancianos; así que ¿cómo podéis decir que nosotros también caminamos la senda de los fariseos? ¿Acaso no podemos ser realmente salvados por creer en Dios dentro de la religión?

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