Pregunta 37: Aunque los pastores y ancianos tienen el poder dentro de los círculos religiosos y caminan la senda de los fariseos hipócritas, nosotros creemos en el Señor Jesús, y no en ellos; así que ¿cómo podéis decir que nosotros también caminamos la senda de los fariseos? ¿Acaso no podemos ser realmente salvados por nuestra fe dentro de la religión?

Respuesta:

Muchas personas religiosas creen en los fariseos, los idolatran y obedecen ciegamente. Por tanto, si lo pensáis, es obvio que el camino que siguen es el de los fariseos. ¿Os atrevéis a decir que idolatráis y protegéis a los fariseos dentro de vuestro corazón, pero que no tenéis nada que ver con sus pecados? ¿Os atrevéis a decir que seguís a los fariseos hipócritas, pero que, a diferencia de ellos, no sois opositores a Dios? ¿Es que todavía no entendemos una cuestión tan sencilla? El tipo de persona a la que seguís es el tipo de camino por el que vais. Si seguís a los fariseos, vais por el camino de los fariseos. Si vais por el camino de los fariseos, es natural que seáis de su mismo tipo. La persona a la que se seguimos y el camino que elegimos guardan relación directa con nuestra naturaleza. Quien sigue a los fariseos tiene la misma naturaleza y esencia que ellos. ¡Esta es una verdad innegable! La esencia de los fariseos es la hipocresía. Creen en Dios, pero no aman la verdad ni buscan la vida. Simplemente creen en un Dios difuso del cielo y tienen sus propias nociones y fantasías, pero no creen en Cristo encarnado ni lo aceptan. Todos ellos son unos incrédulos en el sentido estricto de la palabra. Su creencia en Dios consiste en hacer investigaciones teológicas y en considerar la fe en Dios una rama del conocimiento que investigar. Su sustento depende de la investigación bíblica y teológica. En su corazón sienten que la Biblia es su sustento. Piensan que, cuanto mejor expliquen los conocimientos bíblicos y las teorías teológicas, más gente los idolatrará, más en lo alto y más firmemente podrán mantenerse en el atril y mayor estabilidad tendrá su estatus. Precisamente porque los fariseos son personas que viven nada más que por el estatus y el sustento, que están hartas de la verdad y la desprecian, cuando el Señor Jesús se encarnó y vino a obrar, se aferraron obstinadamente a sus nociones, fantasías y conocimientos bíblicos para proteger su estatus y sustento, sin reparar en nada a la hora de resistirse y condenar al Señor Jesús y oponerse a Dios. Con las palabras de Dios Todopoderoso vemos completamente la esencia de odio a la verdad de los fariseos, así como las causas de su oposición a Dios. Dios Todopoderoso dice: “¿Deseáis conocer la raíz de la oposición de los fariseos a Jesús? ¿Deseáis conocer la esencia de los fariseos? Estaban llenos de fantasías sobre el Mesías. Aún más, sólo creían que Él vendría, pero no buscaban la verdad de la vida. Por tanto, incluso hoy siguen esperándole, porque no tienen conocimiento del camino de la vida ni saben cuál es la senda de la verdad. Decidme, ¿cómo podrían obtener la bendición de Dios tales personas insensatas, tozudas e ignorantes? ¿Cómo podrían contemplar al Mesías? Se opusieron a Jesús porque no conocían la dirección de la obra del Espíritu Santo ni el camino de la verdad mencionado por Jesús y, además, porque no entendían al Mesías. Y como nunca le habían visto ni habían estado en Su compañía, cometieron el error de pagar un tributo vacío al nombre del Mesías mientras se oponían a Su esencia por todos los medios. Estos fariseos eran tozudos y arrogantes en esencia, y no obedecían la verdad. El principio de su creencia en Dios es: por muy profunda que sea Tu predicación, por muy alta que sea Tu autoridad, no eres Cristo a no ser que te llames el Mesías. ¿No son estas opiniones absurdas y ridículas?” (‘Cuando veas el cuerpo espiritual de Jesús será cuando Dios haya hecho de nuevo el cielo y la tierra’ en “La Palabra manifestada en carne”). “En el pasado, cuando Dios aún no se había hecho carne, quizá tú eras una figura religiosa, o un creyente devoto. Después que Dios se hizo carne, muchos de estos devotos creyentes, sin saberlo, se convirtieron en anticristos. ¿Sabes tú lo que está pasando aquí? En tu creencia en Dios, no te concentras en la actualidad o en la búsqueda de la verdad, sino que en cambio te obsesionas con falsedades. ¿No es esto la fuente más clara de tu enemistad con Dios encarnado? Dios encarnado es llamado Cristo, así que ¿no son todos los que no creen en Dios encarnado, anticristos?” (‘Sólo los que conocen a Dios y Su obra pueden satisfacer a Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”). Esto demuestra que, por su naturaleza, los fariseos religiosos están hartos de la verdad y la odian. No creen más que en sus nociones y fantasías. No creen más que en las teorías teológicas que investigan y desarrollan, pero no en Cristo encarnado ni en las verdades expresadas por Él. Todos ellos son enemigos de Dios encarnado, ¡unos anticristos a los que deja al descubierto la obra de la encarnación de Dios en los últimos días! Quienes los obedecen son como ellos y también se aferran obstinadamente a sus nociones, fantasias, conocimientos bíblicos y teorías teológicas. Los obedecen renegando de Cristo, oponiéndose a Él, condenándolo, negándose a aceptar la verdad ¡y considerando a Cristo su enemigo! Los hechos demuestran suficientemente que, en naturaleza y esencia, quien obedece a los fariseos también está harto de la verdad y la odia; que va precisamente por el camino de los fariseos; que se encuentra en la misma categoría que ellos ¡y que es una persona que se opone a Cristo! Todo el mundo puede comprender este hecho. ¡La obra de Dios de los últimos días ya lo ha revelado plenamente!

En el marco de la religión, todo el mundo cree en Dios bajo el control de los fariseos, a quienes obedecen y hacen caso en todo. Al igual que ellos, únicamente estudian la Biblia y teología, pues sólo les importa comprender conocimientos bíblicos y teorías teológicas, y nunca se interesan por buscar la verdad ni por practicar las palabras del Señor. Al igual que los fariseos, creen exclusivamente en un Dios difuso del cielo, pero no en Cristo encarnado de los últimos días, Dios Todopoderoso. Por más autoridad y poder que tengan las verdades expresadas por Dios Todopoderoso, se siguen aferrando de manera obstinada a sus nociones y fantasias, a la vez que obedecen a los pastores y ancianos en su oposición y condena a Dios Todopoderoso. Ni que decir tiene que estas personas son del mismo tipo que los fariseos ¡y que van por el camino de oposición a Dios de los fariseos! Aunque dichas personas no obedezcan a los fariseos, son de su mismo tipo y, además, hijos de los fariseos, ya que su naturaleza y esencia son las mismas. ¡Son todos unos incrédulos que solamente creen en sí mismos sin amar la verdad, unos anticristos que desprecian la verdad y se oponen a Cristo! Tal como ha revelado Dios Todopoderoso: “Existen en la iglesia muchas personas que no tienen discernimiento, y cuando sucedealgo engañoso, simplemente se mantienen del lado de Satanás. Cuando se les llama lacayos de Satanás, se sienten muy agraviados. Se dice que no tienen discernimiento, pero siempre están del lado donde no está la verdad. No ha habido un solo momento crítico en el que hayan estado del lado de la verdad, ni una sola vez cuando se han levantado y defendido la verdad, así que ¿realmente no tienen discernimiento? ¿Por qué siempre están del lado de Satanás? ¿Por qué nunca dicen una palabra que sea justa o razonable a favor de la verdad? ¿Es esta situación realmente creada por su confusión momentánea? Cuanto menos discernimiento tiene alguien, menos capaces son de estar del lado de la verdad. ¿Qué demuestra esto? ¿No muestra esto que aquellos que no tienen discernimiento aman el mal? ¿No muestra que aquellos que no tienen discernimiento son hijos leales de Satanás? ¿Por qué siempre son capaces de mantenerse del lado de Satanás y hablar el mismo idioma que él? Todas sus palabras y hechos, y sus expresiones demuestran ampliamente que no son de ningún tipo que ama la verdad, sino que son personas que detestan la verdad” (‘Una advertencia a los que no practican la verdad’ en “La Palabra manifestada en carne”). ¿No es verdad esto? Cuando las personas religiosas siguen a los pastores y ancianos, no sólo los obedecen, sino que hacen todo lo posible por protegerlos; en cuanto oyen que alguien deja en evidencia a los pastores y ancianos, estas personas se molestan y salen en su defensa ¿Qué problema hay aquí? ¿Acaso no es esto suficiente para demostrar que. estas personas únicamente tienen sitio en su corazón para los pastores y ancianos, pero no para Dios? En el corazón de estas personas, todos los pastores y ancianos son superiores a Dios. ¿Qué problema nos indica esto? Cuando el hombre se opone a Dios, no hay muchos que salgan en defensa de Dios. ¡No hay muchos capaces de alzarse para dar testimonio de Dios! Sin embargo, en cuanto queda al descubierto la esencia farisaica de los pastores y ancianos religiosos, ¿por qué tanta gente clama justicia en su nombre y sale en su defensa? Esto basta para demostrar que estas personas son hijos obedientes de los fariseos, ¡cómplices y lacayos de los anticristos! ¡Nadie lo puede negar!

de “Preguntas y respuestas clásicas sobre el Evangelio del Reino Selecciones”

¿Qué es la religión? ¡El mundo de los fariseos, el viejo nido de los anticristos! Pensar que te puedes salvar creyendo en Dios dentro de él es una mera ilusión. ¿Por qué no podemos salvarnos si creemos en el Dios de la religión? Principalmente porque, cuando Dios ha llevado a cabo una nueva obra en los últimos días, la obra del Espíritu Santo ha cambiado al ritmo de la nueva obra de Dios, de forma que el mundo religioso ha perdido la obra del Espíritu Santo y se ha quedado desierto. Encima, el mundo religioso está completamente controlado por los fariseos hipócritas y los anticristos y hace mucho que se ha convertido en un lugar de oposición a Dios. No sólo el EspírituSanto no está obrando en la religión, sino que tampoco Dios encarnado ha venido a ella a realizar Su obra. Así pues, los creyentes no pueden experimentar la obra de Dios de los últimos días creyendo en el Dios de la religión. No pueden comer, beber ni disfrutar de las palabras de Dios en los últimos días, con lo que, naturalmente, caen en la oscuridad. Si la gente no busca ni investiga el camino verdadero ya, lo más fácil será que se venga abajo en el desierto ¡y no reciba la salvación de Dios! Los que se han venido abajo en el desierto del mundo religioso tan sólo se aferran a la Biblia en las reuniones y no disfrutan de las palabras actuales de Dios. Sin la obra y la guía del Espíritu Santo, el Dios en el que cree el hombre es difuso. En las reuniones, lo único de lo que hablan en comunión es de testimonios de las obras y declaraciones anteriores de Dios en la Biblia. ¿Cómo puede recibir esa clase de personas la salvación y la promesa de Dios de los últimos días? Es igual que cuando, en aquel tiempo, el Señor Jesús comenzó a obrar fuera del templo. El templo se convirtió en un desierto caótico, una cueva de ladrones. Como no obedecían la obra del Señor Jesús, los que se quedaron en el templo conservaron las antiguas leyes y normas y, naturalmente, perdieron la salvación del Señor. De igual manera, en los últimos días de nuestro tiempo, Dios Todopoderoso ha realizado Su obra del jucio, que comienza por la casa de Dios, expresando verdades para juzgar y purificar al hombre, de forma que se libere del carácter corrupto y las influencias de Satanás, reciba la salvación de Dios, Dios lo perfeccione, lo convierta en vencedor y lo eleve directamente a Su reino. ¡Es unaoportunidad de oro! Si el hombre no obedece la obra de Dios Todopoderoso de los últimos días, no podrá recibir la salvación ni entrar en el reino de los cielos. Leamos unas palabras de Dios Todopoderoso: “Los que no aceptan la nueva obra de Dios son despojados de la presencia de Dios y, además, son privados de las bendiciones y de la protección de Dios. La mayoría de sus palabras y acciones se aferran a las exigencias del pasado de la obra del Espíritu Santo; son doctrina, no la verdad. Tal doctrina y regla son suficientes para probar que lo único que los une es la religión; no son los escogidos o los objetosde la obra de Dios. La asamblea de todos los que están entre ellos sólo se puede llamar un gran congreso de religión y no se puede llamar una iglesia. Este es un hecho inalterable. No tienen la nueva obra del Espíritu Santo; lo que hacen parece oler a religión, lo que viven parece estar repleto de religión; no poseen la presencia y la obra del Espíritu Santo, mucho menos son elegibles para recibir la disciplina o el esclarecimiento del Espíritu Santo. Todas estas personas son cadáveres inertes y gusanos que están desprovistos de espiritualidad. No tienen conocimiento de la rebelión y oposición del hombre, no tienen conocimiento de toda la maldad del hombre, mucho menos conocen toda la obra de Dios y la actual voluntad de Dios. ¡Todas son ignorantes, personas viles, son escoria, no aptas para ser llamadas creyentes!” (‘La obra de Dios y la práctica del hombre’ en “La Palabra manifestada en carne”). “Los que quieren obtener la vida sin confiar en la verdad de la que Cristo habló son las personas más absurdas de la tierra, y los que no aceptan el camino de la vida que Cristo trajo están perdidos en la fantasía. Y así digo que a las personas que no aceptan al Cristo de los últimos días Dios las detestará para siempre. Cristo es la puerta para que el hombre entre al reino durante los últimos días, que nadie puede evitar. Nadie puede ser perfeccionado por Dios excepto por medio de Cristo. Tú crees en Dios y por tanto debes aceptar Sus palabras y obedecer Su camino. No debes simplemente pensar en obtener bendiciones sin recibir la verdad o sin aceptar la provisión de la vida. Cristo viene en los últimos días para que a todos los que verdaderamente creen en Él les pueda proveer la vida. Su obra es en aras de concluir la era antigua y entrar en la nueva, y es el camino que deben tomar todos los que entrarán en la nueva era. Si no eres capaz de reconocerlo y en cambio lo condenas, blasfemas y hasta lo persigues, entonces estás destinado a quemarte por la eternidad y nunca entrarás en el reino de Dios” (‘Sólo el Cristo de los últimos días le puede dar al hombre el camino de la vida eterna’ en “La Palabra manifestada en carne”). Esto nos indica que todos aquellos que no acepten la obra de Dios Todopoderoso en los últimos días, así como los que no obedezcan la obra y las palabras actuales de Dios, serán objeto del aborrecimiento de Dios. De este modo, por descontado, quienes permanecen en la religión han perdido la guía de Dios y no pueden recibir la provisión de las palabras actuales de Dios. No pueden sino caer en la oscuridad, ser excluidos y perder la salvación de Dios de los últimos días. Al igual que en la Era de la Gracia, cuando la gente siguió aferrándose a la obra y las normas de la Era de la Ley y, por supuesto, perdió la salvación del Señor Jesús, en la Era del Reino, si la gente sigue aferrándose a la obra y las normas de la Era de la Gracia, claro que Dios la abandonará y excluirá, no se salvará ¡y no entrará en el reino celestial ¡Este es un hecho que nadie puede cambiar!

¿No es una ilusión creer en el Dios de la religión y, pese a ello, desear salvarse? ¿Se puede querer complacer a Satanás y los anticristos por un lado, y seguir deseando recibir la salvación de Dios por otro? El mundo religioso está controlado por los fariseos hipócritas y por los pastores y ancianos religiosos. En realidad lo controlan estos anticristos opuestos a Dios. ¡Está demostrado! Cuando trabajan y predican, los pastores y ancianos jamás se ocupan de explicar las palabras del Señor, ni de dar testimonio de ellas o de la obra y el carácter de Dios en la Biblia. Lo único que les importa es explicar las palabras del hombre en la Biblia y usarlas para reemplazar las palabras de Dios y hacerlas irrelevantes, de tal forma que todo el mundo obedezca las palabras del hombre y se aparte de las de Dios. Asimismo, también hacen hincapié en explicar conocimientos bíblicos y teorías teológicas, personajes bíblicos, antecedentes históricos, etc. Explican estas cosas para presumir y que los demás los idolatren, llevando así a la gente por un camino de oposición a Dios y de obediencia e idolatría al hombre. Concretamente, cuando Dios Todopoderoso viene a realizar Su obra de los últimos días, se oponen a Él y lo condenan frenéticamente, hacen todo lo posible por prohibir e impedir que la gente busque e investigue el camino verdadero, le prohíbe aceptar las verdades expresadas por Dios Todopoderoso y no deja que reciba la provisión de Sus palabras. Solamente permiten que la gente acepte sus falacias y teorías teológicas diversas. Por consiguiente, cuando la gente cree en Dios dentro de la religión controlada por los fariseos y anticristos y acepta las enseñanzas de estos, todas sus ideas, opiniones y decisiones, así como su capacidad de comprensión, se ven influidas y afectadas por ellos. Por supuesto, cada vez sienten una mayor oscuridad interior ¡y se aíslan de Dios! Cuando Dios Todopoderoso viene a realizar Su obra en los últimos días, los fariseos religiosos y los anticristos los aprisionan y controlan para que no oigan las verdaderas declaraciones de Dios, no disfruten de la provisión del agua de vida que fluye de Su trono ni puedan recibir Su salvación de los últimos días. Es aún más aterrador el hecho de que, aunque la gente crea en el Dios de la religión, a quienes obedece es a unos hombres, unos anticristos, y el camino por el que va es precisamente el de los fariseos y anticristos. Después de un tiempo, es natural que también ellos se conviertan en unos fariseos. Entonces, ¿de qué modo podrían convertirse en personas que obedezcan la voluntad de Dios y entren en el reino de los cielos? ¡Eso es claramente imposible! Bueno, la obra de Dios Todopoderoso de los últimos días ha revelado al detalle la esencia del mundo religioso. El mundo religioso no es el reino de los cielos, sino el viejo nido de los anticristos. Es un firme bastión de oposición a Dios, ¡un reino satánico opuesto a Él! De ahí que la gente no pueda alcanzar la salvación creyendo en el Dios de la religión. Aunque sean personas que aman la verdad, al no aceptar la obra de Dios Todopoderoso de los últimos días, no podrán recibir la provisión de las palabras expresadas por Cristo de los últimos días ¡ni tampoco la salvación de Dios!

de “Preguntas y respuestas clásicas sobre el Evangelio del Reino Selecciones”

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