Pregunta 4: Los pastores y ancianos religiosos a menudo les predican a los creyentes que cualquier cualquier testimonio acerca del regreso del Señor en la carne es falso. Basan esto en los versículos bíblicos: “Entonces si alguno os dice: ‘Mirad, aquí está el Cristo’, o ‘Allí está’, no le creáis. Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y mostrarán grandes señales y prodigios, para así engañar, de ser posible, aun a los escogidos” (Mateo 24:23-24). Ahora no tenemos ni idea de cómo debemos discernir al Cristo verdadero de los falsos. ¿Podéis aclarar esa pregunta?

Respuesta:

El Señor Jesús, de hecho, predijo que habría falsos Cristos y profetas en los últimos días. Esto es un hecho. Pero el Señor Jesús también profetizó claramente y muchas veces que regresaría. ¿Lo creemos sin dudar? Cuando examina las profecías del regreso del Señor Jesús, mucha gente le da prioridad a recelar de los falsos Cristos y profetas sin pensar en cómo recibir la llegada del esposo ni en cómo oír su voz. ¿Qué problema hay aquí? ¿No es igual que no comer por temor a ahogarse y correr el riesgo? De hecho, aunque nos guardemos de falsos Cristos y profetas, si no recibimos el regreso del Señor ni podemos ser llevados ante el trono de Dios, seremos eliminados y abandonados por Dios como las vírgenes insensatas y nuestra fe en el Señor será un fracaso total. La clave para recibir o no el regreso del Señor está en si oímos o no la voz de Dios. Mientras reconozcamos que Cristo es la verdad, el camino y la vida, no tendremos dificultades para identificar la voz de Dios. Si no sabemos discernir la verdad y sólo nos fijamos en las señales y maravillas de Dios, entonces, ciertamente, seremos engañados por los falsos Cristos y profetas. Si no buscamos ni examinamos el camino verdadero, entonces nunca oiremos la voz de Dios. ¿No estamos esperando la muerte y causando nuestra propia destrucción? Creemos en las palabras del Señor: las ovejas de Dios oyen Su voz. Aquellos que sean verdaderamente inteligentes y cualificados y oigan la voz de Dios no serán engañados por los falsos Cristos y profetas. Porque los falsos Cristos y profetas no tienen la verdad y no pueden hacer la obra de Dios. Esto no es algo de lo que debamos preocuparnos. Solo los confundidos y descerebrados podrán ser engañados por los falsos Cristos y profetas. Las vírgenes prudentes no serán engañadas por ellos, porque están bajo el cuidado y la protección de Dios. Porque cuando Dios hizo al hombre, les dio espíritu humano a las vírgenes prudentes, que podían oír la voz de Dios; y, así, las ovejas de Dios oyen Su voz porque Él lo ha predestinado. Solo las vírgenes insensatas se dedican a cuidarse de los falsos Cristos y profetas y no buscan ni examinan el regreso del Señor. Si deseamos recibir el regreso del Señor y no ser engañados por los falsos Cristos y profetas, entonces debemos entender cómo los falsos Cristos engañan a la gente. el Señor Jesús ya nos ha hablado de las prácticas de los falsos Cristos y profetas. El Señor Jesús dijo: “Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y mostrarán grandes señales y prodigios, para así engañar, de ser posible, aun a los escogidos” (Mateo 24:24). Las palabras del Señor Jesús nos enseñan que los falsos Cristos y profetas engañan al pueblo elegido de Dios, sobre todo, con señales y maravillas. Esta es la mayor manifestación del engaño de los falsos Cristos. En esto debemos entender por qué los falsos Cristos utilizan señales y maravillas para engañar a la gente. Sobre todo, es porque los falsos Cristos y profetas carecen completamente de la verdad. En naturaleza y esencia, son espíritus inmundos extremadamente malvados, por lo que tienen que utilizar señales y maravillas para engañar a la gente. Si los falsos Cristos y profetas estuviesen en posesión de la verdad, no utilizarían señales y maravillas para engañar a la gente. Visto de esta manera, los falsos Cristos y profetas utilizan señales y maravillas porque es lo único que pueden hacer. Si no vemos esto, entonces lo tendrán extremadamente fácil para engañarnos. Solo Cristo es la verdad, el camino y la vida. El que puede expresar la verdad, enseñarle el camino a la gente y darle la vida solamente es Cristo. Aquellos que son incapaces de expresar la verdad son realmente falsos Cristos, impostores. Este es el principio básico para identificar a los falsos Cristos y profetas. Todos aquellos que buscan y examinan el camino verdadero deberían atenerse a este principio para buscar y cerciorarse de la voz de Dios, y así no se equivocarán.

Dios Todopoderoso ya ha revelado los hechos de los falsos Cristos y profetas. Vamos a leer un pasaje de las palabras de Dios Todopoderoso. Dios Todopoderoso dice: “Sanar a los enfermos y echar fuera a los demonios fue la obra de la Era de la Gracia, el primer paso en la obra redentora, y ahora Dios ha salvado al hombre de la cruz, ya Él no realiza esa obra. Si en los últimos días apareciera un ‘Dios’ igual a Jesús, uno que sanara a los enfermos, echara fuera a los demonios y fuera crucificado por el hombre, aunque ese ‘Dios’ sea idéntico a la descripción de Dios en la Biblia y fácil de aceptar para el hombre, no sería, en su esencia, la carne que vestiría el Espíritu de Dios, sino un espíritu maligno. Y es que el principio de la obra de Dios es no repetir nunca lo que Él ya ha completado” (‘La esencia de la carne habitada por Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”). “Si durante la época actual emerge una persona capaz de exhibir señales y maravillas, echar fuera demonios, sanar a los enfermos y llevar a cabo muchos milagros, y si esta persona declara ser Jesús que ha venido, sería la falsificación por parte de espíritus malos y su imitación de Jesús. ¡Recuerda esto! Dios no repite la misma obra. La etapa de la obra de Jesús ya ha sido completada, y Dios nunca más la acometerá. […] En los conceptos del hombre, Dios siempre debe hacer señales y maravillas, siempre debe sanar a los enfermos y echar fuera demonios, y siempre debe ser como Jesús, pero esta vez Dios no es así en absoluto. Si durante los últimos días, Dios siguiera exhibiendo señales y maravillas, echara fuera demonios y sanara a los enfermos —si hiciera exactamente lo mismo que Jesús—, Dios estaría repitiendo la misma obra, y la de Jesús no tendría significado ni valor. Así pues, Dios lleva a cabo una etapa de la obra en cada era. Una vez completada cada etapa de la obra, los espíritus malignos la imitan pronto, y después de que Satanás empiece a pisarle los talones a Dios, este cambia a un método diferente. Una vez que Dios ha completado una etapa de Su obra, los espíritus malignos la imitan. Debes tener claro esto” (‘Conocer la obra de Dios hoy’ en “La Palabra manifestada en carne”). “La obra de Dios nunca se conforma a las nociones del hombre, porque Su obra siempre es nueva y nunca vieja. Él nunca repite obra antigua, sino que sigue adelante con una obra nunca realizada anteriormente” (‘¿Cómo puede el hombre que ha definido a Dios en sus conceptos recibir Sus revelaciones?’ en “La Palabra manifestada en carne”).

Las palabras de Dios Todopoderoso claramente nos dicen que Dios siempre es nuevo, nunca viejo, y que nunca hace la misma obra. Esto es como cuando Jesús vino a obrar: Él comenzó la Era de la Gracia y terminó la Era de la Ley. Hizo una etapa de la obra de redención y salvó a la humanidad del pecado. Para que Su obra fuera efectiva utilizó señales y maravillas. En los últimos días, Dios Todopoderoso ha venido, ha iniciado la Era del Reino y ha terminado la Era de la Gracia, pero no repite la obra realizada por el Señor Jesús; en cambio, basándose en la obra de redención del Señor Jesús, lleva a cabo la obra del juicio comenzando por la casa de Dios. Él expresa todas las verdades para la purificación y salvación de la humanidad, para resolver la raíz del pecado del hombre y su carácter satánico y salvar completamente al hombre de la influencia de Satanás, para que así el hombre sea finalmente ganado por Dios. ¿Y los falsos Cristos? Son todos unos espíritus malvados que imitan a Cristo. Son incapaces de hacer la obra de iniciar una nueva era y terminar la vieja. Sólo pueden imitar al Señor Jesús con unas simples señales y maravillas para engañar a los que están confundidos y no pueden discernir. Pero no son capaces de imitar lo que Jesús hizo como resucitar a los muertos, alimentar a cinco mil personas con cinco panes y dos peces o reprender al viento y al mar. ¡Eso les resulta totalmente imposible! Los falsos Cristos son perversos, son malvados y totalmente carentes de la verdad, por lo que tienen que utilizar señales y maravillas para engañar a la gente o, si no, engañan y reprenden a la gente imitando el tono de las palabras de Dios y palabras sencillas antes pronunciadas por Él.

Sobre cómo diferenciar al Cristo verdadero de los falsos Cristos, vamos a ver las palabras de Dios Todopoderoso. Dios Todopoderoso dice: “El Dios que se hizo carne se llama Cristo, y así el Cristo que les puede dar a las personas la verdad se llama Dios. No hay nada excesivo en esto porque Él posee la esencia de Dios, y posee el carácter de Dios, y posee la sabiduría en Su obra, que el hombre no puede alcanzar. Los que así mismos se llaman Cristo, pero que no pueden hacer la obra de Dios, son fraudes. El Cristo verdadero no es sólo la manifestación de Dios en la tierra, sino también es la carne particular asumida por Dios a medida que cumple y completa Su obra entre los hombres. Esta carne no es una que cualquier hombre pueda reemplazar, sino una que pueda adecuadamente llevar la obra de Dios en la tierra y expresar el carácter de Dios y representar bien a Dios y proveer al hombre con la vida. Tarde o temprano, aquellos que suplantan a Cristo caerán porque, aunque afirman ser Cristo, no poseen nada de la esencia de Cristo. Y así digo que la autenticidad de Cristo, el hombre no la puede definir, sino que Dios mismo la contesta y la decide” (‘Sólo el Cristo de los últimos días le puede dar al hombre el camino de la vida eterna’ en “La Palabra manifestada en carne”). De las palabras de Dios Todopoderoso, claramente podemos ver que Cristo es Dios encarnado, el Espíritu de Dios realizado en la carne. Es decir, todo lo que Dios posee, incluyendo lo que tiene y es, Su carácter y Su sabiduría, se ha realizado en la carne de Cristo. Cristo tiene esencia divina y es la personificación de la verdad. Él es capaz de expresar la verdad para proveer al hombre y cuidarle siempre y en cualquier lugar. Solo Cristo puede hacer la obra de redención y salvación de la humanidad. Nadie más puede imitar esto, ni tampoco negarlo. Mientras tanto, la mayoría de los falsos Cristos están poseídos por espíritus malvados, son sumamente arrogantes y ridículos. En esencia, son espíritus malvados y demonios. Por tanto, aunque utilicen señales y maravillas, malinterpreten la Biblia o hablen de conocimientos y teorías profundos, no hacen más que engañar a la gente, perjudicarla y hundirla. Nada de lo que hacen es edificante para la gente. No hacen más que oscurecer más los corazones de la gente y la dejan sin ningún camino para andar, para que al final la devore Satanás. Se puede ver que todos los falsos Cristos y profetas son la personificación de Satanás, son demonios malvados que han venido a interrumpir y perturbar la obra de Dios; y entonces, independientemente de a cuánta gente engañen, perjudiquen o hundan, pronto ellos mismos caerán y morirán porque no tienen ni la más mínima verdad. Si realmente entendemos la verdad sobre cómo diferenciar el Cristo verdadero de los falsos Cristos, entonces no podemos negarnos de ninguna manera a oír la voz de Dios ni a recibir Su aparición por temor a ser engañados por los falsos Cristos.

de “Preguntas y respuestas clásicas sobre el Evangelio del Reino Selecciones”

Desde que Dios Todopoderoso comenzó a expresar verdades para realizar Su obra de juicio de los últimos días, la humanidad ya ha entrado en la Era del Reino y esta era ha empezado. Si nuestra creencia en Dios permaneciera atascada en la Era de la Gracia, entonces habríamos sido abandonados y descartados por la obra de Dios. Cuando el Señor Jesús regrese en secreto para realizar Su obra de juicio que comienza por la casa de Dios, será inevitable que, al mismo tiempo, aparezcan muchos falsos Cristos y gente mentirosa que sigan de cerca la obra de Dios y la alteren. Por tanto, cuando aparezcan los falsos Cristos, en realidad, Dios ya habrá llegado en secreto. Lo único es que no lo sabemos. En estos momentos, deberíamos buscar e investigar la obra de Dios de los últimos días de forma proactiva, pero ahora todavía hay mucha gente que, en lo referente a la segunda venida del Señor, sigue tratando de protegerse de los falsos Cristos como si fuera lo más importante, en vez de estar atentos a cómo ser una virgen prudente y oír la voz de Dios, y a cómo recibir la segunda venida del Señor. En su lugar, se aferran a sus ideas e imaginaciones y creen que todos los testimonios del regreso del Señor Jesús son falsos. ¿No son precisamente ellos las vírgenes insensatas de las que habla el Señor Jesús? ¿No es eso una condena del regreso del Señor Jesús? ¿Acaso esa gente cree en el regreso del Señor Jesús? ¿No es eso negar la segunda venida del Señor Jesús encubiertamente?

Cómo distingamos entre el Cristo verdadero y los falsos Cristos es lo que realmente revela si tenemos o no la verdad y el mejor modo de mostrar si somos vírgenes prudentes o insensatas. Algunos usan este pasaje de las Escrituras como la base para juzgar y condenar el Dios encarnado y negar la llegada de Cristo. Esa gente ha demostrado ser insensata. Para distinguir entre el Cristo verdadero y los falsos Cristos, primero debemos tener conocimiento de la esencia de Cristo. Todo el mundo sabe que el Señor Jesús es Cristo encarnado y Cristo es Dios encarnado; es decir, Dios en el cielo se hace carne como el Hijo del hombre para obrar entre los hombres. Cristo es la personificación del Espíritu de Dios y posee una esencia divina. La omnipotencia, la sabiduría, el carácter, las posesiones y el ser de Dios que posee el Espíritu de Dios se han materializado en Cristo. Cristo es la verdad, el camino y la vida. Por eso podemos estar seguros de que Cristo no es un Dios impreciso, no es ficticio ni etéreo. Cristo es real y práctico. Podemos confiar en Él. Cristo es el Dios práctico que se puede seguir y conocer. Es como el Señor Jesús viviendo vivazmente entre nosotros, los seres humanos, obrando y guiando y pastoreando al hombre. Ahora conocemos la esencia de Cristo, resulta muy fácil distinguir entre el Cristo verdadero y los falsos Cristos. Echemos un vistazo a un pasaje de la palabra de Dios Todopoderoso. Dios Todopoderoso dice: “Investigar algo así no es difícil, pero requiere que cada uno de nosotros conozca esta verdad: Aquel que es la encarnación de Dios tendrá Su esencia, y Aquel que es la encarnación de Dios tendrá Su expresión. Haciéndose carne, Dios traerá la obra que debe hacer, y haciéndose carne expresará lo que Él es; será, asimismo, capaz de traer la verdad al hombre, de concederle la vida, y de mostrarle el camino. La carne que no contiene la esencia de Dios seguramente no es el Dios encarnado; de esto no hay duda. Para investigar si es la carne encarnada de Dios, el hombre debe determinarlo a partir del carácter que Él expresa y de las palabras que Él habla. Es decir, si es o no la carne encarnada de Dios, y si es o no el camino verdadero, debe discernirse a partir de Su esencia. Y así, para determinar[a] si es o no la carne de Dios encarnado, la clave está en prestar atención a Su esencia (Su obra, Sus palabras, Su carácter, y mucho más), en lugar de fijarse en Su apariencia exterior. Si el hombre sólo ve Su apariencia exterior, y pasa por alto Su esencia, demostrará la ignorancia y la ingenuidad del hombre” (‘Prefacio’ en “La Palabra manifestada en carne”).

Cuando el Señor Jesús vino en la Era de la Gracia, dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida” (Juan 14:6). El Señor Jesús expresó muchas verdades y un carácter que es todo misericordia y amor, y completó la obra de Dios de redención de toda la humanidad. La obra del Señor Jesús y las declaraciones y el carácter que expresó confirman totalmente que Cristo es la verdad, el camino y la vida. En los últimos días, Dios Todopoderoso vino y dijo: “Mis palabras son la verdad, la vida, el camino […] ” (‘Capítulo 12’ de Declaraciones de Cristo en el principio en “La Palabra manifestada en carne”). Dios Todopoderoso ha expresado varios millones de palabras y ha abierto el pergamino, ha expresado un carácter que es ante todo justo y ha realizado Su obra de juicio de los últimos días. La obra de Dios Todopoderoso de juicio, castigo y salvación de la humanidad corrupta confirma una vez más que Cristo es la verdad, el camino y la vida. El Señor Jesús profetizó hace tiempo que Él regresaría para realizar la obra de juicio de los últimos días y que lo haría en la carne como el Hijo del hombre, que vendría al mundo de nosotros, los seres humanos, como la imagen del Hijo del hombre y hablaría a las iglesias. La obra de Dios Todopoderoso ha cumplido la profecía de la segunda venida del Señor Jesús. Eso nos ha permitido ver que el Cristo verdadero en la carne puede venir a expresar verdades y el carácter de Dios, y puede realizar la obra de juicio de Dios de los últimos días y conquistar, salvar y limpiar al hombre, así como hacer la voluntad de Dios y dar testimonio de Él. Cristo es la verdad, el camino y la vida. Todas las verdades que Él expresa sin duda conquistarán totalmente a la humanidad corrupta y pueden llevar a todos aquellos que verdaderamente creen en Dios ante Su trono. Con toda certeza, Cristo llevará a cabo la obra de Dios de los últimos días. No cabe duda.

Los falsos Cristos son espíritus malignos que fingen ser Cristos. Son impostores. La mayoría de los falsos Cristos están poseídos por espíritus malignos. Aunque no estuvieran poseídos por espíritus malignos, son extremadamente arrogantes, irracionales y demoníacos. Por eso son falsos Cristos. Fingir ser Cristo es cometer el pecado de blasfemia contra el Espíritu Santo y, sin duda, será maldecido. Porque la esencia de los falsos Cristos es el espíritu maligno, los falsos Cristos no tienen la verdad en absoluto y son básicamente demonios. Por tanto, todo lo que digan los falsos Cristos son mentiras y falacias, incapaces de convencer a la gente. Nada de lo que digan o hagan los falsos Cristos puede resistir el escrutinio y, además, no se atreverían a publicarlo online para que toda la humanidad buscara e investigara. Esto es porque los falsos Cristos y los espíritus malignos pertenecen a la oscuridad y a la maldad, y no pueden soportar la luz del día. Sólo pueden contar con mostrar algunas señales y prodigios simples para engañar a esos insensatos e ignorantes de cualquier rincón oscuro. Por tanto, podemos estar seguros de que los que afirman ser Cristo, pero sólo cuentan con señales y prodigios simples para engañar a la gente, son falsos Cristos. Todas las verdades expresadas por Dios Todopoderoso, Cristo de los últimos días, se han publicado online, a la vista de toda la humanidad. Todos aquellos que realmente creen en Dios y aman la verdad están buscando e investigando el camino verdadero, uno por uno están volviendo ante el trono de Dios Todopoderoso para aceptar el juicio, limpieza y perfeccionamiento de las palabras de Dios. Esto es una realidad aceptada. Lo que dicen y hacen los falsos Cristos es completamente diferente a lo de Cristo en la carne. A la gente que comprende la verdad les resulta muy fácil diferenciar. Por tanto, distinguir entre el Cristo verdadero y los falsos Cristos basándonos en el principio de que Cristo es la verdad, el camino y la vida es el modo más acertado. El Señor Jesús dijo una vez que las ovejas de Dios escuchan la voz de Dios. Las vírgenes prudentes escuchan la voz de Dios y podrán descubrir la verdad en la voz del novio, descubrir el carácter de Dios en Su palabra, descubrir lo que Dios tiene y es, y podrán ver las intenciones de Dios y, de ese modo, podrán aceptar la obra de Dios y regresar ante el trono de Dios. ¿Por qué no pueden las vírgenes insensatas escuchar la voz del novio? Las vírgenes insensatas son insensatas porque no pueden distinguir la verdad. No pueden distinguir la voz de Dios y sólo saben cómo obedecer las reglas. Por tanto, quedarán expuestas y serán eliminadas por la obra de Dios de los últimos días.

de “Preguntas y respuestas clásicas sobre el Evangelio del Reino Selecciones”

Aquellos de nosotros que experimentamos la obra de Dios de los últimos días, vemos con toda claridad un hecho: Satanás y todo tipo de espíritus malignos le pisan los talones a cada nueva etapa de la obra de Dios para imitar y personificar Su obra con el fin de engañar a las personas. El Señor Jesús sanó a los enfermos y echó fuera demonios y también Satanás y los espíritus malignos sanaron a los enfermos y echaron fuera demonios. El Espíritu Santo otorgó al hombre el don de hablar en lenguas y luego los espíritus malignos manipularon a la gente para que hablara en las así llamadas “lenguas” que nadie podía entender. Sin embargo, aunque los espíritus malignos no se detendrán por nada para complacer las necesidades del hombre, aun así desempeñarán actos sobrenaturales para engañar a la gente, porque ni Satanás ni los espíritus malignos poseen la verdad ni remotamente. Esta es la razón por la que nunca podrán otorgar al hombre la verdad. Puedes diferenciar a los Cristos verdaderos de los falsos, basado en este aspecto.

Cuando Dios encarnado comenzó a obrar esta vez, Él primero permaneció humilde y escondido por un largo tiempo, esperando hasta que Sus palabras alcanzaran un punto álgido donde todas las personas fueran conquistadas. Sólo entonces el Espíritu Santo dio testimonio de Cristo. Cristo nunca le ha dicho a nadie en su cara que Él es Cristo; Él nunca ha usado Su posición como Cristo para sermonear a los demás. Ha permanecido humilde y escondido, inmerso totalmente en proveer sustento a las necesidades de las personas para sus vidas, expresando la verdad y resolviendo las dificultades en la transformación de su carácter de la gente. Cristo nunca ha presumido; siempre ha permanecido humilde y escondido. Esto es algo con lo que ninguna criatura se puede comparar. Cristo nunca ha usado Su posición y estatus para hacer que las personas lo obedezcan y lo sigan. Más bien, Él expresa la verdad para juzgar, castigar y salvar a la humanidad con el fin de que las personas alcancen el conocimiento de Dios, obedezcan a Dios y sean ganadas por Dios. De esto puede verse claramente que Dios es verdaderamente honorable. Con el Espíritu de Dios materializado en la carne, Él lleva a cabo Su obra con humildad y en secreto. Él experimenta por sí mismo todo el sufrimiento que el hombre padece en el mundo sin la más mínima queja. Como Cristo, Él nunca ha hecho alarde de sí mismo y ciertamente nunca ha sido despectivo o, aún menos, santurrón. Él irradia completamente honorabilidad y santidad divina. Esto revela Su esencia de vida incomparable y de que Él es precisamente la personificación del amor. La obra realizada por los falsos Cristos y espíritus malignos es totalmente lo contrario a la obra que Cristo lleva a cabo. Los espíritus malignos siempre se precipitan en clamar que ellos mismos son Cristo. Claman que si tú no los escuchas no podrás entrar al reino. Hacen todo lo que pueden para hacer que otros los vean, se jactan, hacen alarde de ellos mismos o llevan a cabo algunos milagros para engañar a las personas. Después de que las personas han sido engañadas para aceptarlos, terminan derrumbándose sin rechistar, porque les ha faltado el mantener la verdad por mucho tiempo. Hay tantos ejemplos de esto, porque los falsos Cristos no son la verdad, el camino o la vida. Así que ellos no poseen una senda. Los que los siguen serán humillados tarde o temprano, pero si tratan de retroceder, será muy tarde. Esa es la razón por la que lo más importante es determinar con certeza que sólo Cristo es la verdad, el camino y la vida. Los falsos Cristos no poseen nada de la verdad en lo absoluto, ni tampoco los espíritus malignos. No importa cuánto digan o cuántos libros escriban, no habrá ni la más mínima verdad en nada de ello; esto es absoluto. Sólo Cristo puede expresar la verdad. Saber discernir basado en este aspecto es crucial. Además, Cristo nunca ha obligado a las personas a aceptarlo o reconocerlo. Aquellos que creen en Él llegarán a ver la verdad con cada vez mayor claridad y el camino se volverá cada vez más iluminado. Esto prueba que sólo Cristo puede salvar al hombre, porque Cristo es la verdad. Los falsos Cristos sólo pueden decir unas cuantas cosas que lo imitan, palabras que distorsionan lo que es correcto y lo que es incorrecto y no contienen la verdad en lo más mínimo. Sólo traerán al hombre oscuridad, desastre y la obra de espíritus malignos. En lo absoluto serás salvado si sigues a los falsos Cristos, sino que sólo te volverás cada vez más profundamente corrompido por Satanás. Cada vez te volverás más insensible y torpe hasta el punto de tu destrucción. Aquellos que siguen falsos Cristos son como un hombre ciego embarcándose en un bote de ladrones; ¡ellos están provocando su propia perdición!

de ‘Prefacio’ en “Diseccionando casos de engaño de los falsos Cristos y de los anticristos”

Nota al pie:

a. El texto original dice “en cuanto a”.

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