1. ¿Qué son las nociones e imaginaciones? ¿Cuál es su origen?

Las palabras relevantes de Dios:

Dios mismo es la vida y la verdad, Su vida y verdad coexisten. Los que no pueden obtener la verdad nunca obtendrán la vida. Sin la guía, el apoyo y la provisión de la verdad, solo recibirás letras, doctrinas y, por encima de todo, la muerte. La vida de Dios siempre está presente, Su verdad y vida coexisten. Si no puedes encontrar la fuente de la verdad, entonces no obtendrás el alimento de la vida; si no puedes obtener la provisión de vida, entonces, seguramente no tienes la verdad, y así, aparte de las imaginaciones y las nociones, la totalidad de tu cuerpo no será nada más que carne, tu apestosa carne. Debes saber que las palabras de los libros no cuentan como vida, los registros de la historia no se pueden consagrar como la verdad, y las normas del pasado no pueden servir como un registro de palabras que Dios pronuncia en el presente. Sólo lo que Dios expresa cuando viene a la tierra y vive entre los hombres es la verdad, la vida, la voluntad de Dios y Su manera actual de obrar.

Extracto de ‘Solo el Cristo de los últimos días le puede dar al hombre el camino de la vida eterna’ en “La Palabra manifestada en carne”

Lleváis creyendo en Dios todos estos años y, pese a entender algunas verdades, cada cual alberga sus propias interpretaciones, creencias e imaginaciones que contravienen y contradicen los propósitos de Dios y la verdad. Estas cosas son las nociones de la gente. Todo lo que está reñido con la verdad pertenece a las nociones e imaginaciones del hombre. ¿Y cómo surgen las nociones del hombre? Hay muchos motivos distintos. En parte se debe a la difusión e inculcación del conocimiento; también a la influencia progresiva de la cultura tradicional y al impacto de las tendencias sociales y ciertas enseñanzas familiares. En general, el hombre ha sido influido y adoctrinado por la malvada sociedad de Satanás; esta es la causa fundamental de sus nociones.

Extracto de ‘Solo si se corrigen las propias nociones es posible tomar el buen camino de la fe en Dios (1)’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

Todas esas varias falacias que carecen de una comprensión pura de las palabras de Dios son nociones religiosas, son una comprensión desviada y errónea. La mayor habilidad de las figuras religiosas es tomar las palabras de Dios entendidas en el pasado y compararlas con las palabras de Dios, hoy. Si al servir al Dios de hoy te aferras a las cosas reveladas por el esclarecimiento del Espíritu Santo en el pasado, entonces tu servicio causará una interrupción y tu práctica será anticuada, será solo una ceremonia religiosa. Si crees que los que sirven a Dios deben ser humildes y pacientes por fuera, entre otras cualidades, y si pones este tipo de conocimiento en práctica hoy, entonces tal conocimiento es una noción religiosa; este tipo de práctica se ha vuelto un desempeño hipócrita. La expresión “nociones religiosas” se refiere a cosas que son anticuadas y obsoletas (incluyendo la comprensión de las palabras previamente habladas por Dios y la luz directamente revelada por el Espíritu Santo), y si las pones en práctica hoy en día, entonces interrumpen la obra de Dios y no benefician al hombre de ninguna manera. Si las personas son incapaces de purgar dentro de sí mismas las cosas que pertenecen a las nociones religiosas, entonces estas cosas van a convertirse en un gran obstáculo para servir a Dios. Las personas con nociones religiosas no tienen forma de seguirle el ritmo a los pasos de la obra del Espíritu Santo, se quedan un paso atrás y luego dos. Esto se debe a que estas nociones religiosas hacen que el hombre se vuelva extremadamente santurrón y arrogante. Dios no siente nostalgia por lo que Él dijo e hizo en el pasado; si algo es obsoleto, lo elimina. ¿Acaso eres realmente incapaz de desapegarte de tus nociones? Si te aferras a las palabras que habló Dios en el pasado, ¿acaso eso prueba que conoces la obra de Dios? Si eres incapaz de aceptar la luz del Espíritu Santo hoy y, en cambio, te aferras a la luz del pasado, ¿puede esto probar que sigues los pasos de Dios? ¿Sigues siendo incapaz de desapegarte de las nociones religiosas? Si ese es el caso, entonces te conviertes en alguien que se opone a Dios.

Extracto de ‘Solo pueden servir a Dios los que conocen Su obra de hoy’ en “La Palabra manifestada en carne”

Debido a que siempre hay nuevos avances en la obra de Dios, hay una obra que se vuelve obsoleta y antigua cuando la nueva obra llega. Estas diferentes clases de obra, la antigua y la nueva, no son contradictorias sino que se complementan; cada paso es consecuencia del anterior. Debido a que surge una nueva obra, las cosas antiguas, por supuesto, deben ser eliminadas. Por ejemplo, algunas de las prácticas establecidas hace mucho tiempo por el hombre y sus máximas habituales, además de los muchos años de experiencia y enseñanzas del hombre, han formado toda clase de nociones en su mente. Que Dios aún no haya revelado plenamente al hombre Su verdadero rostro y Su carácter inherente, junto a la difusión, durante muchos años, de las teorías tradicionales de la antigüedad, ha sido aún más propicio para que el hombre forme tales nociones dentro de sí. Se puede decir que, durante el transcurso de la creencia del hombre en Dios, la influencia de diversas nociones ha llevado a la continua formación y evolución de toda clase de entendimiento conceptual de Dios que ha causado que muchas personas religiosas que sirven a Dios se hayan convertido en Sus enemigos. Por consiguiente, mientras más arraigadas las nociones religiosas de las personas, más se oponen a Dios y más se vuelven Sus enemigos. La obra de Dios es siempre nueva y es nunca antigua, y jamás forma doctrinas, sino que, por el contrario, está cambiando y siendo renovada continuamente en mayor o menor grado. Esta manera de obrar es una expresión del carácter inherente del mismo Dios. Es también el principio inherente de la obra de Dios y uno de los medios por los cuales Él logra Su gestión. Si Dios no obrara de esta manera, el hombre no cambiaría ni sería capaz de conocer a Dios y Satanás no sería derrotado. Por tanto, en Su obra ocurren cambios continuos que pueden parecer erráticos, pero que, en realidad, son periódicos. Sin embargo, la manera en la que el hombre cree en Dios es bastante diferente: él se aferra a viejos sistemas y doctrinas que le son familiares y cuanto más antiguas sean, más apetecibles le son. ¿Cómo podría la mente necia del hombre, una mente tan intransigente como la piedra, aceptar tantas nuevas e insondables obras y palabras de Dios? El hombre aborrece al Dios que es siempre nuevo y nunca antiguo; al hombre solo le gusta el Dios antiguo, de avanzada edad, cabello blanco y que está quieto en un lugar. Por ende, debido a que Dios y el hombre tienen sus propios gustos, el hombre se ha convertido en el enemigo de Dios. Muchas de estas contradicciones todavía persisten incluso hoy en día, en tiempos en que Dios ha estado llevando a cabo una nueva obra durante casi seis mil años. Entonces, estas contradicciones no tienen remedio. Tal vez se deba a la terquedad del hombre, o a lo inviolable de los decretos administrativos de Dios por parte de cualquier hombre; sin embargo, esos clérigos y mujeres todavía se aferran a libros y papeles antiguos y mohosos, mientras que Dios sigue adelante con Su incompleta obra de gestión como si no tuviera a nadie a Su lado. A pesar de que estas contradicciones hacen que Dios y el hombre sean enemigos, al punto de llegar a ser irreconciliables, Dios no les presta atención, como si estuvieran y no estuvieran allí, a la misma vez. El hombre, sin embargo, todavía se apega a sus creencias y nociones, y nunca se desprende de ellas. Sin embargo, una cosa es evidente: a pesar de que el hombre no se desvía de su postura, los pies de Dios están siempre en movimiento y siempre está cambiando Su postura de acuerdo con el entorno. Al final, es el hombre quien será vencido sin luchar. Dios, por otra parte, es el mayor enemigo de Sus enemigos derrotados y es también el campeón de la humanidad, tanto de los vencidos como de los invictos. ¿Quién puede competir con Dios y salir victorioso? Las nociones del hombre parecen venir de Dios, porque muchas de ellas nacieron como consecuencia de la obra de Dios. Sin embargo, Dios no perdona al hombre a causa de esto y, menos aún, derramará alabanzas sobre el hombre por producir, tras Su obra, tanda tras tanda de productos “para Dios”, los que están fuera de la obra de Dios. Por el contrario, Él está sumamente disgustado por las nociones del hombre y por sus viejas y piadosas creencias, y no tiene ninguna intención de reconocer la fecha en la que tales nociones surgieron por primera vez. Él no acepta en absoluto que estas nociones procedan de Su obra, ya que las nociones del hombre son esparcidas por el hombre; su fuente es el pensamiento y la mente del hombre, y no Dios, sino Satanás. La intención de Dios siempre ha sido que Su obra sea nueva y viva, no vieja y muerta, y a lo que Él hace que el hombre se adhiera varía con la era y el periodo y no es eterno ni inmutable. Esto es debido a que Él es un Dios que lleva al hombre a vivir y ser nuevo, no como el diablo, que lleva al hombre a la muerte y a la vejez. ¿Aún no comprendéis esto? Tú tienes nociones sobre Dios y eres incapaz de desprenderte de ellas, porque eres de mente cerrada. No es porque la obra de Dios tenga poco sentido o porque difiera de los deseos humanos y, menos aún, porque Dios sea siempre negligente con Sus deberes. No eres capaz de desprenderte de tus nociones porque eres tu carencia de obediencia es demasiado grande y porque no tienes la más mínima semejanza a un ser creado; no es porque Dios esté haciendo las cosas difíciles para ti. Tú has causado todo esto y Dios no tiene nada que ver; todo el sufrimiento y la desgracia son creados por el hombre. Los pensamientos de Dios son siempre buenos: Él no quiere hacerte elaborar nociones, sino que desea que tú cambies y seas renovado a medida que pasan las eras. Sin embargo, tú no sabes lo que es bueno para ti y siempre estás examinando o analizando. No es que Dios haga las cosas difíciles para ti, sino que no tienes veneración por Él y tu desobediencia es demasiado grande. Un diminuto ser creado, que se atreve a tomar un insignificante trozo de lo que antes fue dado por Dios y que se voltea y lo usa para atacar a Dios, ¿no es esto la desobediencia del hombre? Los humanos, es justo decirlo, no están en absoluto calificados para expresar sus puntos de vista ante Dios y menos aún para exhibir como les dé la gana su lenguaje inútil, apestoso, podrido y florido, por no mencionar sus decrépitas nociones. ¿Acaso no son aún más despreciables?

Extracto de ‘Solo pueden servir a Dios los que conocen Su obra de hoy’ en “La Palabra manifestada en carne”

La obra de Dios siempre avanza y, aunque el propósito de Su obra no cambia, el método con el que obra cambia continuamente, lo que significa que aquellos que siguen a Dios también están cambiando constantemente. Cuanta más obra hace Dios, más exhaustivo es el conocimiento que tiene el hombre de Él. El carácter del hombre cambia también en consecuencia, tras la estela de la obra de Dios. Sin embargo, debido a que la obra de Dios siempre cambia, los que no conocen la obra del Espíritu Santo y esas personas absurdas que no conocen la verdad empiezan a resistirse a Dios. La obra de Dios nunca se ajusta a las nociones del hombre, porque Su obra siempre es nueva y nunca vieja, y Él nunca repite la obra vieja, sino que sigue adelante con una obra no realizada anteriormente. Como Dios no repite Su obra y el hombre juzga la obra actual según la que Él hizo en el pasado, se ha vuelto extremadamente difícil para Dios llevar a cabo cada etapa de la obra de la nueva era. ¡El hombre tiene demasiadas dificultades! ¡Es demasiado conservador en su pensamiento! Nadie conoce la obra de Dios, pero todos la delimitan. Cuando abandona a Dios, el hombre pierde la vida, la verdad y las bendiciones de Dios, pero él no acepta la vida ni la verdad, ni mucho menos las grandes bendiciones que Dios concede a la humanidad. Todos los hombres desean obtener a Dios, pero son incapaces de tolerar algún cambio en Su obra. Los que no aceptan la nueva obra de Dios creen que esta es inmutable, que siempre permanece estancada. En su creencia, todo lo que se necesita para obtener la salvación eterna de Dios es cumplir la ley y, en tanto se arrepientan y confiesen sus pecados, la voluntad de Dios estará siempre satisfecha. Opinan que Dios solo puede ser el Dios bajo la ley y el Dios que fue clavado en la cruz por el hombre. También son de la opinión que Dios no debe ni puede sobrepasar la Biblia. Son precisamente estas opiniones las que los han encadenado firmemente a las antiguas leyes y los han clavado a normas muertas. Hay incluso más que creen que sea cual sea la nueva obra de Dios, esta debe corroborarse con profecías y que, en cada etapa de esa obra, todos los que lo siguen con un corazón “sincero” también deben recibir revelaciones; si no, esa obra podría no ser la de Dios. De por sí, no es una tarea fácil que el hombre llegue a conocer a Dios. Sumado a su absurdo corazón y a su naturaleza rebelde de prepotencia y engreimiento, resulta aún más difícil para él aceptar la nueva obra de Dios. El hombre no le dedica una cuidadosa consideración a la nueva obra de Dios ni la acepta con humildad, sino que adopta una actitud de desprecio mientras espera las revelaciones y la guía de Dios. ¿Acaso no es esta la conducta de aquellos que se rebelan contra Dios y se resisten a Él? ¿Cómo pueden obtener esas personas la aprobación de Dios?

Extracto de ‘¿Cómo puede el hombre que ha delimitado a Dios con sus nociones recibir Sus revelaciones?’ en “La Palabra manifestada en carne”

Anterior: 3. ¿Cómo hay que buscar la verdad para alcanzar la transformación del carácter y la perfección?

Siguiente: 2. ¿Qué nociones alberga el hombre sobre Dios y Su obra?

Los desastres son frecuentes. ¿Quieres saber cómo recibir al Señor antes de los grandes? Contáctanos ahora y exploremos juntos para encontrar el camino.
Conéctate con nosotros en Messenger
Contacta con nosotros por WhatsApp

Contenido relacionado

5. Por qué se dice que la humanidad corrupta tiene mayor necesidad de la salvación de Dios hecho carne

Dios se hizo carne porque el objeto de Su obra no es el espíritu de Satanás o de cualquier cosa incorpórea, sino el hombre que es de la carne y a quien Satanás ha corrompido. Precisamente porque la carne del hombre ha sido corrompida es que Dios ha hecho al hombre carnal el objeto de Su obra; además, porque el hombre es objeto de la corrupción, ha hecho al hombre el único objeto de Su obra a través de todas las etapas de Su obra de salvación.

Ajustes

  • Texto
  • Temas

Colores lisos

Temas

Fuente

Tamaño de fuente

Interlineado

Interlineado

Ancho de página

Índice

Buscar

  • Buscar en este texto
  • Buscar en este libro