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Cómo conocer la obra de juicio y castigo de Dios en los últimos días

Lo que más se predice dentro de las Escrituras es la obra de juicio y castigo de Dios en los últimos días. Las Escrituras mencionan a Dios ejecutando el juicio en por lo menos doscientos lugares; se puede decir que todos predijeron que Dios llevará a cabo Su obra de juicio y castigo en los últimos días. Para esto, usar sólo una pequeña porción de las escrituras es suficiente para probar que Dios ejecutando Su obra de juicio y castigo es un paso inevitable de Su obra de los últimos días. La obra de Dios de los últimos días es usar el método de juicio y castigo para purificar, salvar y perfeccionar a la humanidad; es la obra de clasificar a cada persona según su propia especie a través del juicio y castigo para terminar la era y finalmente construir el reino de Cristo, el amado reino de Dios. Esta es la cristalización de la obra de tres etapas de Dios para salvar a la humanidad y un glorioso símbolo de Su triunfo sobre Satanás. Por consiguiente, en todas partes en las Escrituras podemos ver escritos de profecías de la obra de juicio de Dios en los últimos días. Si alguien lee las Escrituras por muchos años y de principio a fin no logra ver la obra de juicio y castigo de Dios que es necesaria en Su obra de los últimos días, entonces ese es alguien que no entiende las Escrituras en lo más mínimo; ciertamente no es una persona que conozca la obra de Dios. A continuación se incluyen sólo una pequeña parte de los escritos obvios de las Escrituras para probar que la obra de Dios de los últimos días es la obra de juicio y castigo:

1. “Y me acercaré a vosotros para el juicio […], dice el Señor de los ejércitos” (Malaquías 3:5).

2. “Dios es juez justo, y un Dios que se indigna cada día contra el impío” (Salmos 7:11).

3. “Y juzgará al mundo con justicia; con equidad ejecutará juicio sobre los pueblos” (Salmos 9:8).

4. “Cuando yo escoja el tiempo oportuno, seré yo quien juzgará con equidad” (Salmos 75:2).

5. “Juzgará entre las naciones, y hará decisiones por muchos pueblos” (Isaías 2:4).

6. “Cuando haga juicios contra ti con ira, furor y terribles reprensiones” (Ezequiel 5:15).

7. “Y cuando El venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio” (Juan 16:8).

8. “Pues viene a juzgar la tierra; El juzgará al mundo con justicia, y a los pueblos con equidad” (Salmos 98:9).

9. “Por tanto, no se sostendrán los impíos en el juicio, ni los pecadores en la congregación de los justos” (Salmos 1:5).

10. “Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis juzgados; mirad, el Juez está a las puertas” (Santiago 5:9).

11. “Diciendo a gran voz: Temed a Dios y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado” (Apocalipsis 14:7).

12. “El que me rechaza y no recibe mis palabras, tiene quien lo juzgue; la palabra que he hablado, ésa lo juzgará en el día final” (Juan 12:48).

13. Porque El viene; porque El viene a juzgar la tierra: juzgará al mundo con justicia y a los pueblos con su fidelidad” (Salmos 96:13).

14. “Los que contienden con el Señor serán quebrantados, El tronará desde los cielos contra ellos. El Señor juzgará los confines de la tierra, a su rey dará fortaleza, y ensalzará el poder de su ungido” (1 Samuel 2:10).

15. “Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios” (1 Pedro 4:17).

Los 15 versículos anteriores sobre el juicio principalmente mencionan que Dios debe juzgar al mundo según la justicia y que Él debe llevar a cabo el juicio en los diferentes países, y plantean el punto clave de que “Dios es juez justo” “Y me acercaré a vosotros para el juicio” “el Juez está a las puertas” “porque la hora de su juicio ha llegado” “Pues viene a juzgar la tierra” “El viene a juzgar la tierra” y “el juicio comience por la casa de Dios”. Tales palabras deslumbrantes a todos nos hacen ver claramente que Dios inevitablemente debe venir a la tierra en los últimos días y hacer la obra de juicio y castigo; la obra de Dios de los últimos días también debe ser la obra de juicio y castigo. Ya que estas Escrituras predicen y testifican que Dios personalmente vendrá al mundo del hombre y hará la obra de juicio y castigo, entonces, cuando Dios venga, ¿de qué manera exacta ejecutará el juicio y aparecerá al hombre? Esta se ha vuelto la pregunta más preocupante de la humanidad. De un registro real de las dos etapas de la obra de Dios en las Escrituras, podemos ver tal hecho como este: Además de la voz directa del Espíritu de Dios, sólo cuando el Señor Jesús encarnado vino a la tierra pudo Él hablar y obrar como Dios en Su identidad. “Dios viene a la tierra”; estas palabras son lo que Dios le dice a la humanidad corrupta, no lo que Él le dice al mundo espiritual. Esto definitivamente se está refiriendo a la venida a la tierra de la encarnación de Dios que las personas son capaces de ver, definitivamente no se está refiriendo al Espíritu de Dios que las personas no tienen manera de ver. De esto se puede ver que si Dios viene a la tierra personalmente para hacer Su obra de juicio, entonces Él debe ser encarnado como Cristo, el Hijo del hombre; sólo entonces puede Él hablar y obrar con la identidad de Dios. Esto es seguro sin lugar a dudas. “esta obra, si no se hace por medio de la encarnación, no obtendrá los más mínimos resultados y no sería capaz de salvar totalmente a los pecadores. Si Dios no se hace carne, se queda como el Espíritu invisible e intangible para el hombre. Este es una criatura de carne, y el hombre y Dios pertenecen a dos mundos diferentes y son de distinta naturaleza. El Espíritu de Dios es incompatible con el hombre de carne, y no se pueden establecer relaciones entre ellos; además, el hombre no puede volverse espíritu. Así, el Espíritu de Dios debe pasar a ser una de las criaturas y hacer Su obra original. Dios puede ascender al lugar más elevado y humillarse volviéndose un hombre de la creación, obrando y viviendo entre los hombres, pero estos no pueden ascender hasta el lugar más elevado y volverse un espíritu, y mucho menos descender hasta el lugar más bajo. Por tanto, Dios debe hacerse carne para llevar a cabo Su obra. Como en la primera encarnación, sólo la carne de Dios podía redimir al hombre a través de Su crucifixión, mientras no era posible que el Espíritu de Dios fuera crucificado como una ofrenda por el pecado para el hombre. Dios podía hacerse carne directamente para servir como una ofrenda por el pecado para el hombre, pero este no podía ascender directamente al cielo para tomar la ofrenda por el pecado que Dios había preparado para él. Así, Dios debe viajar de aquí para allá entre el cielo y la tierra, en lugar de dejar que el hombre ascienda al cielo para tomar esta salvación, porque el hombre había caído y no podía ascender al cielo, mucho menos obtener la ofrenda por el pecado. Por tanto, era necesario que Jesús viniera entre los hombres y realizara personalmente la obra que estos simplemente no podían cumplir. Cada vez que Dios se hizo carne, fue absolutamente necesario que lo hiciera. Si el Espíritu de Dios hubiera podido llevar a cabo directamente cualquiera de las etapas, no habría soportado las indignidades de ser encarnado” (‘El misterio de la encarnación (4)’ en “La Palabra manifestada en carne”). De las Escrituras y de las palabras de Dios podemos ver que Dios debe usar la manera de la encarnación para venir personalmente a la tierra y hacer la obra de juicio; en los siguientes tres lugares los versículos claramente confirman: “Porque El ha establecido un día en el cual juzgará al mundo en justicia, por medio de un Hombre a quien ha designado” (Hechos 17:31). “Y le dio autoridad para ejecutar juicio, porque es el Hijo del Hombre” (Juan 5:27). “Porque ni aun el Padre juzga a nadie, sino que todo juicio se lo ha confiado al Hijo” (Juan 5:22). Todos estos versículos predijeron directamente que Cristo vendría personalmente a la tierra como carne y llevaría a cabo el juicio. Especialmente todo lo que habla del “Hijo” y del “Hijo del Hombre”, sin duda se están refiriendo a Cristo como encarnado. Dios siendo encarnado en el Hijo del Hombre es Cristo; esto es seguro sin lugar a dudas. Esto nos hace ver que las profecías en las Escrituras sobre Dios haciéndose carne y llevando a cabo Su obra de juicio y castigo en los últimos días, en lo absoluto son pocas en número; si sólo uno las busca, se pueden ver. Además, hay algunos textos que directamente predicen cómo Dios hará la obra de juicio y qué resultados alcanzará la obra de juicio. Esto prueba más a fondo que la obra de juicio y castigo de Dios en los últimos días es la última obra para terminar el plan de gestión de Dios; es la obra de poner fin a la Era de la Oscuridad y el Mal e inaugurar la Era del Reino de Cristo. Por ejemplo:

1. “Y los cielos declaran su justicia, porque Dios mismo es el juez” (Salmos 50:6).

2. “Jehová es conocido por el juicio que ejecuta” (Salmos 9:16).*

3. “Jehová se pone en pie para litigar, y se levanta para juzgar al pueblo” (Isaías 3:13).*

4. “El convoca a los cielos desde lo alto, y a la tierra, para juzgar a su pueblo” (Salmos 50:4).

5. “El hace que los consejeros anden descalzos, y hace necios a los jueces” (Job 12:17).

6. “¿Puede enseñarse a Dios sabiduría, siendo que El juzga a los encumbrados?” (Job 21:22).

7. “Ya está aquí el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera” (Juan 12:31).

8. “El es el que reduce a la nada a los gobernantes, y hace insignificantes a los jueces de la tierra” (Isaías 40:23).

9. “Y Yo ejecutaré juicios sobre Moab; y ellos sabrán que Yo soy Jehová” (Ezequiel 25: 11).*

10. “¡Levántate, oh Dios, juzga la tierra! Porque tú posees todas las naciones” (Salmos 82:8).

11. “Ahora pues, oh reyes, mostrad discernimiento; recibid amonestación, oh jueces de la tierra” (Salmos 2:10).

12. “Hiciste oír juicio desde los cielos; temió la tierra y enmudeció al levantarse Dios para juzgar, para salvar a todos los humildes de la tierra” (Salmos 76:8-9).

13. “Cuando afile mi espada flameante y mi mano empuñe la justicia, me vengaré de mis adversarios y daré el pago a los que me aborrecen” (Deuteronomio 32:41).

14. “Decid entre las naciones que Jehová reina; el mundo también será establecido para que no sea conmovido; Él juzgará a las personas con justicia” (Salmos 96:10).*

15. “El Señor, entonces, sabe rescatar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos bajo castigo para el día del juicio” (2 Pedro 2:9).

16. “Porque si Dios no perdonó a los ángeles cuando pecaron, sino que los arrojó al infierno y los entregó a fosos de tinieblas, reservados para juicio” (2 Pedro 2:4).

17. “Yo dije en mi corazón: al justo como al impío juzgará Dios, porque hay un tiempo para cada cosa y para cada obra” (Eclesiastés 3:17).

18. “Y el hombre que procediere con soberbia, y no escuchando al sacerdote que está para ministrar allí delante de Jehová, tu Dios, o al juez, incluso ese hombre morirá” (Deuteronomio 17:12).*

19. “Levántate, oh Jehová, en Tu ira, álzate a causa de la ira de mis enemigos, y despierta para mí el juicio que has mandado” (Salmos 7:6).*

20. “En la noche te desea mi alma, en verdad mi espíritu dentro de mí te busca con diligencia; porque cuando la tierra tiene conocimiento de tus juicios, aprenden justicia los habitantes del mundo” (Isaías 26:9).

21. “Ahora viene el fin sobre ti y enviaré mi ira contra ti; te juzgaré conforme a tus caminos y traeré sobre ti todas tus abominaciones” (Ezequiel 7:3).

22. “Ahora pronto derramaré mi furor sobre ti y descargaré mi ira contra ti; te juzgaré conforme a tus caminos y traeré sobre ti todas tus abominaciones” (Ezequiel 7:8).

23. “Un río de fuego corría, saliendo de delante de El. Miles de millares le servían, y miríadas de miríadas estaban en pie delante de El. El tribunal se sentó, y se abrieron los libros” (Daniel 7:10).

24. “Alégrense y canten con júbilo las naciones, porque tú juzgarás a los pueblos con equidad, y guiarás a las naciones en la tierra” (Salmos 67:4).

25. “Sino cierta horrenda expectación de juicio, y la furia de un fuego que ha de consumir a los adversarios” (Hebreos 10:27).

26. “Y sabemos que el juicio de Dios justamente cae sobre los que practican tales cosas” (Romanos 2:2).

27. “Y yo os digo que de toda palabra vana que hablen los hombres, darán cuenta de ella en el día del juicio” (Mateo 12:36).

28. “Pues conocemos al que dijo: Mia es la venganza, yo pagare. Y otra vez: El Señor juzgara a su pueblo” (Hebreos 10:30).

29. “Y Jesús dijo: Yo vine a este mundo para juicio; para que los que no ven, vean, y para que los que ven se vuelvan ciegos” (Juan 9:39).

Dentro de los 29 versículos anteriores extraídos de las Escrituras, todos podemos ver claramente los resultados alcanzados en cada aspecto a través del juicio y castigo de Dios ejecutado sobre la humanidad. Además, el juicio de Dios en los últimos días no sólo se dirige a una etnia o un país, sino que necesariamente se expande a todas las naciones, todos los estados y hasta la totalidad de la humanidad. Por consiguiente, el juicio de Dios en los últimos días es la obra de terminar la antigua era e inaugurar una nueva era. Al mismo tiempo, las personas también son capaces de ver que Dios en Su juicio está salvando al humilde y al devoto de la tentación y manteniendo al injusto dentro del castigo. El juicio de Dios permite a esas personas sobre la tierra aprender justicia, buscar la verdad y llegar a conocer el carácter justo de Dios. Hace que todas las personas sobre la tierra vayan ante Dios y lo elogien y alaben; todas las naciones aclaman y saltan y se postran ante Él en adoración. Esto revela completamente los resultados alcanzados por Dios al expresar Su carácter justo. Esto prueba más a fondo que Dios no sólo es un Dios misericordioso y amoroso, sino que, lo que es más importante, Él tiene ira y majestad y también juicio y castigo; Dios es, por encima de todo, un Dios justo. De hecho, el carácter inherente de Dios es uno que es principalmente justo. Por lo tanto, Dios viniendo a la tierra para ejecutar la obra de juicio es el tiempo cuando el carácter justo de Dios se revela completamente. La humanidad corrupta es clasificada según cada especie debido a la revelación del carácter justo de Dios; todos aquellos que puedan aceptar y obedecer el juicio y castigo de Dios en los últimos días serán salvos y serán hechos perfectos, y todos aquellos que rechacen el juicio y castigo de Dios serán destruidos por resistir a Dios. Este es el resultado logrado directamente a través del juicio y castigo de Dios en los últimos días. Es el justo juicio y castigo de Dios que purifica a la humanidad, salva a la humanidad y, sobre todo, perfecciona a la humanidad. El trono de Dios, por consiguiente, se establece firmemente en la tierra; la voluntad de Dios también se puede llevar a cabo debido a Su juicio y castigo. Que Dios venga a la tierra a ejecutar el juicio ha confirmado completamente que la imagen del Hijo del Hombre es la imagen del Señor del juicio en el Libro de Apocalipsis. Al mismo tiempo, también confirma la profecía de que “el tabernáculo de Dios está entre los hombres”. Sólo cuando Dios viene a la tierra puede salvar a la humanidad corrupta y sólo por el juicio y castigo de Dios esta era malvada puede ser llevada a su fin. Es el juicio y castigo de Dios lo que ha establecido las bases para la venida del reino de Dios y dejar que el reino de Cristo se haga realidad en la tierra. Este es el resulto y la cristalización inevitables de la terminación del plan de gestión de Dios para salvar a la humanidad. Al final, la reunión de todas las personas que son salvas constituye el reino de Cristo; esto cumple completamente las profecías de “Dios viniendo a Su reino” y “la nueva Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios”. Claramente, el siglo 21 es el siglo en el que Dios viene a Su reino; es el siglo en el que el reino de Cristo se hará realidad en la tierra. Mucho más aún, es el siglo en el que Dios terminará el destino de Satanás y en el que Dios vendrá personalmente a la tierra y tomará el poder. El reino de un milenio se hará realidad en el siglo 21.

De muchas profecías en la Biblia podemos ver absolutamente que la obra de juicio de Dios en los últimos días es vasta, poderosa e imparable. Esto permite aún más que las personas vean claramente de la Biblia que la obra de tres etapas de Dios para salvar a la humanidad es la totalidad del plan de gestión de Dios para salvar a la humanidad. Aunque gran parte de la Biblia es sólo un registro de la obra de Dios durante la Era de la Ley y la Era de la Gracia, las profecías de los profetas, del Señor Jesús y del Apocalipsis, todo ello, sin embargo, reveló completamente hace mucho tiempo la obra de Dios en los últimos días, que es la imagen completa de juicio y castigo en la Era del Reino, haciendo que las personas vean claramente de la Biblia la obra de tres etapas del plan de gestión de Dios. Durante los últimos días, Dios usa el juicio y castigo para salvar a la humanidad, clasificarla según su especie y poner fin a esta era oscura de maldad y corrupción; este es un hecho claro e innegable. Si una persona es incapaz de ver de la Biblia la obra de tres etapas de Dios de salvar a la humanidad, entonces definitivamente no es una persona que entienda la Biblia y ciertamente no es una persona que conozca la obra de Dios. Así como todos están anhelando ansiosamente el regreso del Señor Jesús, Dios hace mucho tiempo ya se ha encarnado y secretamente ha venido a China continental cumpliendo completamente las palabras de Dios: “Pero de aquel día o de aquella hora nadie sabe, ni siquiera los ángeles en el cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre” (Marcos 13:32). Dios Todopoderoso ha expresado millones de palabras una tras otra; en China Él formalmente ha levantado la cortina para el juicio ante el gran trono blanco en los últimos días y el juicio ya ha comenzado en la casa de Dios. El pueblo escogido de Dios en China finalmente puede ver en el juicio y castigo de Dios Su aparición. Son las palabras de Dios las que son un testimonio de Su encarnación, es la voz del Espíritu Santo la que es un testimonio de Dios que viene personalmente a la tierra a llevar a cabo la obra de juicio y castigo. El pueblo escogido de Dios acepta el juicio y castigo de Dios, la poda y trato y todo tipo de pruebas y refinamientos, sometiéndose bajo la autoridad de las palabras de Dios. Al mismo tiempo experimenta la caza y la persecución del gran dragón rojo y toda clase de prueba y tribulación, y sufre toda clase de dolor y refinamientos. Ahora Dios finalmente ha conquistado, salvado y completado a un grupo de personas que son de un corazón y una voluntad con Dios. Así como Dios Todopoderoso dice en Su propia voz: “No perdonaré a la ligera a los hombres por todo lo que han hecho. ¡Vigilaré toda la tierra y, apareciendo en el Este del mundo con justicia, majestad, ira, y castigo, me revelaré a las innumerables huestes de la humanidad!” (‘La vigésima sexta declaración’ de Las declaraciones de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”). Claramente, el juicio ante el gran trono blanco de Dios en los últimos días ya ha comenzado, cumpliendo y logrando completamente todas las profecías en la Biblia. Veamos cómo Dios lleva a cabo Su obra de juicio y castigo en la Era del Reino; aquí es necesario citar las palabras de Dios Todopoderoso para dar testimonio de la obra de Dios de los últimos días.

Dios Todopoderoso dice:Cuando Dios se hace carne esta vez, Su obra es expresar Su carácter, principalmente por medio del castigo y el juicio. Usando esto como el fundamento, trae más verdad al hombre, muestra más formas de práctica, y por tanto logra Su objetivo de conquistar al hombre y salvarlo de su carácter corrupto. Esto es lo que hay detrás de la obra de Dios en la Era del Reino”.

de ‘Prefacio’ en “La Palabra manifestada en carne”

Cuando Dios hace la obra del juicio, no simplemente aclara la naturaleza del hombre con unas cuantas palabras, sino que lleva a cabo la revelación, el tratamiento y la poda en el largo plazo. Esas formas de revelación, tratamiento y poda no se pueden sustituir con palabras ordinarias, sino con la verdad que el hombre no posee en absoluto. Sólo esa manera de obrar se considera juicio; sólo por medio de ese juicio se puede persuadir al hombre, se le puede convencer por completo de la sumisión a Dios, y puede obtener el verdadero conocimiento de Dios. El resultado de la obra de juicio es que el hombre comprenda el verdadero rostro de Dios y la verdad de su rebeldía. La obra de juicio le permite al hombre entender mucho de la voluntad de Dios, el propósito de la obra de Dios y los misterios que el hombre no puede entender. También le permite al hombre reconocer y conocer su esencia corrupta y las raíces de su corrupción, así como descubrir la fealdad del hombre. Todos estos efectos los produce la obra del juicio, porque la esencia de esa obra es, de hecho, la obra de inaugurar la verdad, el camino y la vida de Dios para todos los que tienen fe en Él. Esta obra es la obra de juicio que Dios hace. Si no consideras que estas verdades sean importantes y constantemente piensas en evitarlas o en un nuevo camino separado de ellas, entonces digo que eres un grave pecador. Si tienes fe en Dios, pero no buscas la verdad o la voluntad de Dios, ni amas el camino que te acerca a Dios, entonces digo que eres uno que está tratando de evadir el juicio. Eres un títere y un traidor que huye del gran trono blanco, y Dios no permitirá a ninguno de los rebeldes que escapen de Su vista. Tales hombres recibirán un castigo aún más severo”.

de ‘Cristo realiza la obra de juicio con la verdad’ en “La Palabra manifestada en carne”

Por medio de esta obra de juicio y castigo, el hombre llegará a conocer plenamente la esencia inmunda y corrupta de su interior, y podrá cambiar completamente y ser purificado. Sólo de esta forma puede ser el hombre digno de regresar delante del trono de Dios. Toda la obra realizada este día es con el fin de que el hombre pueda ser purificado y cambiado; por medio del juicio y el castigo por la palabra, así como del refinamiento, el hombre puede desechar su corrupción y ser hecho puro. En lugar de considerar que esta etapa de la obra es la de la salvación, sería más apropiado decir que es la obra de purificación. En verdad, esta etapa es la de conquista así como la segunda etapa de la salvación. Dios gana al hombre por medio del juicio y el castigo por la palabra; por medio del uso de la palabra para refinar, juzgar y revelar, todas las impurezas, las nociones, los motivos y las esperanzas individuales dentro del corazón del hombre se revelan completamente”.

de ‘El misterio de la encarnación (4)’ en “La Palabra manifestada en carne”

Dios realiza la obra de juicio y castigo para que el hombre pueda conocerle, y por amor a Su testimonio. Sin Su juicio sobre el carácter corrupto del ser humano, el hombre no conocería Su carácter justo que no permite ofensa alguna, y no podría apartarse de su viejo conocimiento de Dios para adoptar el nuevo. Por amor a Su testimonio y a Su gestión, Él hace pública Su totalidad, capacitando así al hombre para lograr el conocimiento de Dios, cambiar su carácter y dar un resonante testimonio de Él por medio de Su aparición pública. El cambio se logra en el carácter del hombre a través de distintos tipos de la obra de Dios; sin estos cambios en el carácter del hombre, este sería incapaz de dar testimonio de Dios y no podría ser conforme a Su corazón. Los cambios en el carácter del hombre significan que se ha liberado de la atadura de Satanás, de la influencia de la oscuridad, y que se ha convertido de verdad en un modelo y una muestra de la obra de Dios, que de verdad ha llegado a ser un testigo suyo y alguien que es conforme a Su corazón. Hoy, el Dios encarnado ha venido a hacer Su obra en la tierra, y exige que el hombre logre conocerle, obedecerle, y dé testimonio de Él; que conozca Su obra práctica y normal, que obedezca todas Sus palabras y Su obra que no concuerdan con los conceptos del hombre, y dé testimonio de toda Su obra de salvación del hombre, y todos los hechos que Él hace y que vencen al hombre. Los que dan testimonio de Dios tienen que poseer un conocimiento de Él; sólo este tipo de testimonio es preciso, práctico y el único que puede avergonzar a Satanás. Dios usa a aquellos que han llegado a conocerle pasando por Su juicio y Su castigo, por Su trato y Su poda, para que lleven testimonio de Él; Él usa a los que han sido corrompidos por Satanás para que den testimonio de Él; así también usa a aquellos cuyo carácter ha cambiado y que se han ganado, así, Sus bendiciones, para que den testimonio de Él. No necesita que el hombre lo alabe sólo de palabras ni la alabanza y el testimonio del tipo de Satanás, que no ha sido salvada por Él. Sólo aquellos que conocen a Dios, y cuyo carácter ha cambiado, están cualificados para dar testimonio de Él, y Él no permitirá que el hombre acarree vergüenza deliberadamente sobre Su nombre”.

de ‘Sólo aquellos que conocen a Dios pueden dar testimonio de Él’ en “La Palabra manifestada en carne”

Debes saber que perfeccionar a los hombres, completar a los hombres y ganar a los hombres no ha traído nada sino espadas y golpes para su carne y ha traído sufrimiento sin fin, el fuego ardiente, juicio sin misericordia, castigo sin misericordia y maldición sin misericordia, así como pruebas sin límite. Tal es la historia interna y la verdad de la obra de gestionar al hombre. Sin embargo, todas estas cosas están dirigidas contra la carne del hombre y todas las puntas de lanza de hostilidad se dirigen hacia la carne del hombre sin piedad (porque el hombre originalmente era inocente). Todo eso es por el bien de Su gloria y testimonio y para Su gestión. Esto se debe a que Su obra no es solamente por el bien de la humanidad, sino que es para todo el plan y para cumplir Su voluntad original cuando Él creó a la humanidad. Por lo tanto, tal vez noventa por ciento de lo que las personas experimentan son sufrimientos y pruebas de fuego, pero hay muy pocos días dulces y felices, o ni siquiera los hay, que la carne del hombre haya anhelado, y son aún más incapaces de disfrutar momentos felices en la carne pasando preciosos momentos con Dios. La carne es inmunda así que lo que la carne del hombre ve o disfruta no es nada sino el castigo de Dios que no es favorecido por el hombre y es como si le faltara la razón normal. Esto porque Él manifestará Su carácter justo que no es favorecido por el hombre, no tolera las ofensas del hombre y abomina a los enemigos. Dios abiertamente revela todo Su carácter a través de cualquier medio necesario, concluyendo así la obra de Su batalla de seis mil años con Satanás, ¡la obra de la salvación de toda la humanidad y la destrucción del viejo Satanás!”.

de ‘El propósito de gestionar a la humanidad’ en “La Palabra manifestada en carne”

Los últimos días ya han llegado. Todas las cosas se clasificarán según su tipo, y se dividirán en diferentes categorías en base a su naturaleza. Este es el tiempo cuando Dios revela el final y el destino del hombre. Si este no pasa por el castigo y el juicio, no habrá forma de revelar su desobediencia y su injusticia. Sólo por este medio se puede manifestar el final de todas las cosas. El hombre sólo muestra realmente lo que es cuando es castigado y juzgado. El mal se pondrá con el mal, el bien con el bien, y toda la humanidad será clasificada según sus tipos. A través del castigo y del juicio se revelará el final de todas las cosas, de forma que los malos serán castigados y los buenos recompensados, y todas las personas se someterán al dominio de Dios. Toda la obra debe lograrse por medio del castigo y del juicio justos. Como la corrupción del hombre ha alcanzado su punto culminante y su desobediencia ha sido demasiado grave, sólo el carácter justo de Dios, que es principalmente de castigo y juicio, y se revela durante los últimos días, puede transformar y completar totalmente al hombre. Sólo este carácter puede dejar el mal al descubierto y castigar así con severidad a todos los injustos”.

de ‘La visión de la obra de Dios (3)’ en “La Palabra manifestada en carne”

Deberéis ver que la voluntad y la obra de Dios no son tan simples como la creación de los cielos y de la tierra y de todas las cosas. Porque la obra del presente es transformar a los que han sido corrompidos, a los que han llegado a ser extremadamente insensibles, y purificar a los que fueron creados y luego procesados por Satanás; no es crear a Adán y a Eva, y mucho menos tiene que ver con crear la luz o crear todo tipo de plantas y animales. Su obra en el presente es purificar todo lo que ha sido corrompido por Satanás a fin de poderlo rescatar y convertirlo en Su posesión y Su gloria. Dicha obra no es tan sencilla como el hombre imagina la creación de los cielos y la tierra y de todas las cosas, y no es equivalente a la obra de maldecir a Satanás y enviarlo al abismo, como el hombre imagina. Más bien, tiene que ver con transformar al hombre, con volver lo que es negativo en positivo, y obtener posesión sobre aquello que no le pertenece. Esta es la verdad interna de esta etapa de la obra de Dios. Debéis daros cuenta de ello, y no debéis simplificar las cosas. La obra de Dios no es como ninguna obra ordinaria. Su maravilla no puede ser concebida por la mente del hombre, y su sabiduría no puede ser alcanzada por el hombre. Dios no está creando todas las cosas, y tampoco las está destruyendo. Más bien, Él está cambiando toda Su creación y purificando todas las cosas que han sido contaminadas por Satanás. Por lo tanto, Dios iniciará una obra de gran magnitud, y esta es la relevancia total de la obra de Dios. De estas palabras, ¿crees que la obra de Dios es tan sencilla?”.

de ‘¿Es la obra de Dios tan sencilla como el hombre imagina?’ en “La Palabra manifestada en carne”

¿Entiendes ahora qué es el juicio y qué es la verdad? Si ahora lo entiendes, te exhorto a que te sometas obedientemente al juicio, de lo contrario nunca tendrás la oportunidad de que Dios te elogie o de que Dios te lleve a Su reino. Los que sólo aceptan el juicio pero nunca han sido purificados, es decir, los que huyen en medio de la obra de juicio, Dios siempre los detestará y los rechazará. Sus pecados son muchos más, y más graves, que los de los fariseos, porque han traicionado a Dios y le son rebeldes. Esos hombres que no son dignos ni siquiera de servir van a recibir un castigo más severo, además de eterno. Dios no perdonará a ningún traidor que en algún momento afirmó lealtad con palabras pero después lo traicionó. Tales hombres recibirán la retribución por medio del castigo del espíritu, el alma y el cuerpo. ¿No revela esto el carácter justo de Dios? ¿No es este el propósito de que Dios juzgue y desenmascare al hombre? Dios envía a todos los que hacen todo tipo de hechos malvados durante el tiempo del juicio a un lugar plagado de malos espíritus, y deja que estos malos espíritus destruyan sus cuerpos carnales a voluntad. Sus cuerpos desprenden el olor de los cadáveres y esa es su retribución adecuada. Dios anota en sus libros de registro todos y cada uno de los pecados de esos desleales falsos creyentes, falsos apóstoles y falsos obreros, entonces cuando sea el momento correcto, los arrojará en medio de los espíritus inmundos para que todos sus cuerpos sean contaminados por los espíritus inmundos a voluntad y, como resultado, nunca más se reencarnen y nunca más vuelvan a ver la luz. A aquellos hipócritas que hicieron servicio en algún momento, pero que son incapaces de permanecer leales hasta el final, Dios los contará entre los malvados para que caminen en el consejo de los malvados, volviéndose parte de la multitud desordenada. Al final, Dios los destruirá. Dios los arrojará a un lado y no hará caso de los que nunca fueron leales a Cristo o que nunca dedicaron ningún esfuerzo y los va a destruir a todos en el cambio de las eras. Y ya no existirán más en la tierra, mucho menos obtendrán acceso al reino de Dios. Los que nunca han sido sinceros con Dios, sino que se ven obligados por las circunstancias a tratar con Dios con indiferencia, serán contados entre los que hacen servicio para Su pueblo. Sólo un pequeño número de esos hombres podrá sobrevivir, mientras que la mayoría perecerá junto con los que no están calificados ni siquiera para hacer servicio. Por último, Dios llevará a Su reino a todos los que son del mismo sentir que Él, el pueblo y los hijos de Dios, así como los que Dios predestinó para ser sacerdotes. Ese es el fruto que Dios engendra por medio de Su obra. En cuanto a los que no pueden pertenecer a ninguna de las categorías que Dios establece, ellos serán contados entre los incrédulos. Y vosotros seguramente podéis imaginar cuál será su resultado. Ya os he dicho todo lo que os debería decir; el camino que escojáis será la decisión que tendréis que tomar. Lo que debéis entender es esto: la obra de Dios nunca espera por nadie que no pueda avanzar al mismo paso que Dios, y el carácter justo de Dios no le muestra misericordia a ningún hombre”.

de ‘Cristo realiza la obra de juicio con la verdad’ en “La Palabra manifestada en carne”

Dios predestinó desde el inicio del tiempo que pudieras aceptar el juicio, el castigo, los golpes y el refinamiento de las palabras de Dios y, además, que pudieras aceptar las comisiones de Dios y por eso no te debes afligir demasiado cuando seas castigado. Nadie os puede quitar la obra que se ha hecho en vosotros y las bendiciones que se os han otorgado y nadie os puede quitar todo lo que se os ha dado. La gente de la religión no admite comparación con vosotros. No poseéis una gran experiencia de la Biblia, ni estáis equipados con teoría religiosa, pero como Dios ha obrado dentro de vosotros, habéis ganado más que cualquiera a lo largo de las eras y, por lo tanto, esta es vuestra mayor bendición. Por esto, os debéis dedicar aún más a Dios y ser todavía más leal a Dios. Ya que Dios te levanta, debes reforzar tus esfuerzos y debes preparar tu estatura para aceptar las comisiones de Dios. Debes permanecer firme en el lugar que Dios te ha dado, buscar convertirte en uno del pueblo de Dios, aceptar el entrenamiento del reino, que Dios te gane y, en última instancia, volverte un testimonio glorioso de Dios. ¿Cuántas de estas resoluciones tienes? Si posees tales resoluciones, entonces al final estás seguro de que Dios te va a ganar y te vas a convertir en un testimonio glorioso de Dios. Debes entender que la comisión principal es que Dios te gane y que te conviertas en un glorioso testimonio de Dios. Esta es la voluntad de Dios”.

de ‘Conoce la nueva obra de Dios y sigue las pisadas de Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

De los varios párrafos anteriores de las palabras de Dios, podemos ver claramente que la obra de juicio de Dios en los últimos días es la obra de purificar al hombre, salvar al hombre y perfeccionar al hombre. La obra de juicio es primero conquistar al hombre y luego perfeccionarlo. Sólo después de ser conquistado se puede verdaderamente obedecer la obra de Dios, buscar la verdad y entrar a la senda correcta de creer en Dios y, poco a poco, ser hecho perfecto por Dios. Sólo las personas que han sido conquistadas por las palabras de Dios se pueden postrar verdaderamente delante de Dios, generar un corazón que reverencia a Dios y obedecer la obra de Dios. Sólo las personas que han sido conquistadas por las palabras de Dios pueden saber que el carácter de Dios no tolera absolutamente ninguna ofensa. Sólo tales personas pueden saber realmente que la corrupción de la humanidad está profundamente arraigada, que son del tipo que se rebela contra Dios y resiste a Dios, que están llenas del carácter satánico e incesante e impulsivamente se rebelan contra Dios y lo resisten. Sólo las personas que han sido conquistadas por las palabras de Dios pueden ver claramente que la humanidad corrupta es indigna de encontrarse con Dios; sólo pueden ser meticulosas y bien portadas en aceptar el juicio y castigo de Dios para obtener purificación y alcanzar salvación. Sólo esta es una persona que realmente se vuelve hacia Dios y obedece la obra de Dios. Es sólo después de ser conquistada que una persona puede comenzar a buscar la verdad y obedecer la obra de Dios con el fin de entrar a la senda correcta de creer en Dios y después alcanzar la salvación y la perfección de Dios. Con respecto a esto, los varios párrafos siguientes de las palabras de Dios Todopoderoso son muy claros:

1.Vosotros debéis saber que Mi intención es extinguir por completo y derrotar de un todo al maligno de la humanidad, para que nunca más se rebele contra Mí, y que mucho menos le quede aliento para interrumpir o perturbar Mi obra. Por ende, en lo que a la gente se refiere, esto significa la conquista”.

de ‘Qué significa ser un hombre de verdad’ en “La Palabra manifestada en carne”

2.Así que, ¿cuál es el principal método de conquista? El castigo, el juicio, echar maldiciones y revelarse, usando el carácter justo para conquistar a la gente para que sea completamente convencida, para que sus corazones y bocas se llenen de convicción debido al justo carácter de Dios. Usar la realidad de la palabra y usar la autoridad de la palabra para conquistar a la gente y convencerlas completamente, esto es lo que quiere decir ser conquistado”.

de ‘Sólo los perfeccionados pueden vivir una vida significativa’ en “La Palabra manifestada en carne”

3.La obra de conquista consigue su efecto eliminando el sino y las perspectivas del hombre y juzgando y castigando su carácter rebelde. No se logra estableciendo un pacto con el hombre, a saber, dándole bendiciones y gracias, sino mediante la revelación de su lealtad una vez se le ha despojado de su libertad y sus perspectivas han sido erradicadas. Esta es la esencia de la obra de conquista”.

de ‘Restaurar la vida normal del hombre y llevarlo a un destino maravilloso’ en “La Palabra manifestada en carne”

4.El resultado a conseguir de la obra de conquista es principalmente que la carne del hombre deje de rebelarse, esto es, que su mente obtenga un nuevo entendimiento de Dios, que su corazón le obedezca totalmente a Él, y que tome la determinación de ser para Él. La forma en que cambie el temperamento o la carne de una persona no determina si esta ha sido conquistada. Más bien, Dios te ha conquistado cuando tu pensamiento, tu consciencia y tu sentido cambian, es decir, cuando toda tu actitud mental cambia. Cuando has decidido obedecer y has adoptado una nueva mentalidad, cuando ya no traes más ninguna de tus propios conceptos o intenciones a las palabras y la obra de Dios, y cuando tu cerebro puede pensar con normalidad, es decir, cuando puedes entregarte para Él con todo tu corazón, esta clase de persona es alguien totalmente conquistado”.

de ‘La verdad interna de la obra de conquista (3)’ en “La Palabra manifestada en carne”

5.El significado interior de la conquista del hombre es el regreso de la encarnación de Satanás, el hombre corrompido por él, al Creador tras su conquista por medio de la cual renegará de Satanás y volverá por completo a Dios. De este modo, el ser humano habrá sido completamente salvo. Así, la obra de la conquista es la última en la batalla contra Satanás y la fase final de la gestión de Dios por el bien de la derrota de Satanás. Sin esta obra, la plena salvación del hombre sería imposible en última instancia, también sería imposible la derrota total de Satanás y la humanidad no sería nunca capaz de entrar en el maravilloso destino, o liberarse de la influencia de Satanás. Por consiguiente, la obra de salvación del hombre no puede concluir antes de que la batalla mencionada haya acabado, porque el núcleo central de la obra de gestión de Dios es por el bien de la salvación de la humanidad”.

de ‘Restaurar la vida normal del hombre y llevarlo a un destino maravilloso’ en “La Palabra manifestada en carne”

6.La etapa final de la conquista tiene el propósito de salvar a las personas y también de revelar los finales de las personas. Es revelar la degeneración de ellas por medio del juicio y de esta forma hacer que se arrepientan, se levanten, y busquen la vida y la senda correcta de la vida humana. Es despertar los corazones de las personas adormecidas y obtusas y mostrar, a través del juicio, su rebeldía interior. Sin embargo, si las personas siguen siendo incapaces de arrepentirse, de buscar el camino correcto de la vida humana y de abandonar estas corrupciones, entonces pasarán a ser objetos imposibles de rescatar que Satanás se tragará. Este es el sentido de la conquista, salvar a las personas y también mostrar sus finales. Buenos finales, malos finales, la obra de conquista los revela todos. Si las personas se salvarán o serán malditas, se revela todo durante la obra de conquista”.

de ‘La verdad interna de la obra de conquista (1)’ en “La Palabra manifestada en carne”

7.De hecho, el perfeccionamiento tiene lugar al mismo tiempo que la conquista: cuando eres conquistado, también se logran los primeros efectos de ser perfeccionado. Donde existe una diferencia entre ser conquistado y ser perfeccionado, es de acuerdo al grado de cambio en las personas. Ser conquistado es el primer paso de ser perfeccionado, y no significa que esto último se haya conseguido completamente, ni demuestra que Dios haya ganado totalmente a la persona. Después de que alguien haya sido conquistado, se producen algunos cambios en su carácter, pero no llegan a ser como los que tienen lugar en aquellos ganados completamente por Dios”.

de ‘La verdad interna de la obra de conquista (2)’ en “La Palabra manifestada en carne”

8.El resultado de la obra de juicio es que el hombre comprenda el verdadero rostro de Dios y la verdad de su rebeldía. La obra de juicio le permite al hombre entender mucho de la voluntad de Dios, el propósito de la obra de Dios y los misterios que el hombre no puede entender. También le permite al hombre reconocer y conocer su esencia corrupta y las raíces de su corrupción, así como descubrir la fealdad del hombre. Todos estos efectos los produce la obra del juicio, porque la esencia de esa obra es, de hecho, la obra de inaugurar la verdad, el camino y la vida de Dios para todos los que tienen fe en Él. Esta obra es la obra de juicio que Dios hace”.

de ‘Cristo realiza la obra de juicio con la verdad’ en “La Palabra manifestada en carne”

9.La función de Mi juicio es hacer que el hombre me obedezca mejor, y la función de Mi castigo es permitirle al hombre una mejor transformación. Aunque lo que Yo hago es por el bien de Mi gestión, nunca he hecho nada que no fuera provechoso para el hombre. Esto se debe a que quiero hacer que todas las naciones fuera de Israel sean tan obedientes como los israelitas y hacerlos hombres reales para que Yo tenga un punto de apoyo en las tierras fuera de Israel. Esta es Mi gestión; es la obra que estoy logrando en las tierras de los gentiles”.

de ‘La obra de esparcir el evangelio también es la obra de salvar al hombre’ en “La Palabra manifestada en carne”

10.Lo que estoy diciendo hoy es para juzgar los pecados de las personas y su injusticia; es para maldecir la rebeldía de las personas. Su engaño y su deshonestidad, sus palabras y sus acciones, todas las cosas que no están en sintonía con Su voluntad experimentarán el juicio, y la rebeldía de las personas se determina como pecaminosa. Él habla según los principios del juicio, y revela Su carácter justo por medio del juicio de su injusticia, la maldición de su rebeldía, y dejando al descubierto todos sus rostros desagradables”.

de ‘Cómo lleva fruto el segundo paso de la obra de conquista’ en “La Palabra manifestada en carne”

11.Dios no ha venido a matar ni a destruir sino a juzgar, maldecir, castigar y salvar. Antes de la terminación de Su plan de gestión de 6.000 años —antes de que haga manifiesto el fin de cada categoría del hombre— la obra de Dios en la tierra es en aras de la salvación, todo es con el fin de hacer totalmente perfectos a aquellos que lo aman y traerlos de regreso a Su dominio. No importa cómo Dios salve a las personas, todo se hace haciéndolas escapar de su antigua naturaleza satánica; es decir, Él las salva haciéndolas buscar la vida. Si ellas no buscan la vida, entonces no tendrán manera de aceptar la salvación de Dios”.

de ‘Deberías desechar las bendiciones del estatus y entender la voluntad de Dios para la salvación del hombre’ en “La Palabra manifestada en carne”

12.En los últimos días, Cristo usa una diversidad de verdades para enseñarle al hombre, para revelar la esencia del hombre y analizar sus palabras y hechos. Estas palabras comprenden varias verdades, tales como, el deber del hombre, cómo debe el hombre obedecer a Dios, cómo debe el hombre ser leal a Dios, cómo debe el hombre vivir la humanidad normal, la sabiduría y el carácter de Dios, y así sucesivamente. Todas estas palabras se enfocan en la esencia del hombre y en su carácter corrupto. En particular, esas palabras que revelan cómo el hombre desdeña a Dios se dicen con relación a cómo el hombre es una personificación de Satanás y una fuerza enemiga contra Dios”.

de ‘Cristo realiza la obra de juicio con la verdad’ en “La Palabra manifestada en carne”

13.Finalmente, todas las naciones serán benditas por Mis palabras, y también hechas pedazos por ellas. De esta forma, todas las personas durante los últimos días verán que soy el Salvador que ha vuelto, que soy el Dios Todopoderoso que conquista toda la humanidad, que una vez fui la ofrenda por el pecado para el hombre, pero en los últimos días también me convertiré en las llamas del sol que quema todas las cosas, así como el Sol de justicia que revela todas las cosas. Esa es Mi obra de los últimos días”.

de ‘El Salvador ya ha regresado en una “nube blanca”’ en “La Palabra manifestada en carne”

El resultado del juicio y castigo de la humanidad por parte de Dios es primero conquista y luego perfección; esta es en verdad la obra de salvar a la humanidad. Claramente, el juicio de Dios en los últimos días tiene mucho significado para la salvación de la humanidad corrupta. Las personas que han experimentado la obra de juicio y castigo de Dios ya la ven claramente. Aquellas que son lo suficientemente afortunadas para experimentar el juicio y castigo de Dios en los últimos días son realmente las personas más bendecidas de todas. Todas aquellas que han experimentado verdaderamente el juicio y castigo de Dios han logrado los diez resultados siguientes:

1. El juicio de Dios permite a las personas estar sinceramente convencidas, saber que sólo por el juicio y castigo de Dios de los últimos días pueden verdaderamente ser salvas y perfeccionadas.

2. El juicio de Dios permite a las personas saber que el verdadero estado y la naturaleza esencial de la humanidad corrupta son realmente los descendientes de Satanás en resistencia contra Dios.

3. El juicio de Dios permite a las personas ver totalmente con claridad el verdadero rostro del gran dragón rojo, el demonio satánico y odiar y abandonar al gran dragón rojo y volverse verdaderamente hacia Dios.

4. El juicio de Dios permite a las personas ver con absoluta claridad la raíz de la oscuridad y el mal en el mundo; la corrupción de la humanidad es tan profunda que se han convertido en demonios y tienen poca humanidad.

5. El juicio de Dios hace que las personas entiendan muchas verdades y permite a las personas tener gran fe, arrojar todo y entregarse a Dios con todo su corazón y hacer su máximo esfuerzo en sus deberes.

6. El juicio de Dios hace que las personas tengan sed de buscar y obtener la verdad y decidir buscar la verdad, conocer a Dios y vivir una vida verdadera.

7. El juicio de Dios permite a las personas ver claramente que Dios ama a las personas honestas y son sólo aquellas personas que desechan la ruindad y el engaño y buscan ser honestas las que tienen la verdadera semejanza del hombre.

8. El juicio permite que las personas sepan que es sólo amando a Dios lo que es más significativo; sólo amando a Dios se puede cumplir con el propio deber, ser leal a Dios y adecuarse a Cristo.

9. El juicio de Dios hace que las personas sepan que obtener la verdad es lo más valioso; sólo cuando se obtiene la verdad, se tiene vida, y sólo cuando se obtiene la verdad, se alcanza la aprobación de Dios.

10. El juicio hace que todas las personas conozcan el carácter justo de Dios y la sabiduría y omnipotencia de Dios; se pueden entregar a Dios con todo el corazón y estar a merced de Dios.

Claramente, lo que el juicio y castigo de Dios trae a las personas es salvación y perfección. Es el amor más verdadero y el amor más completo de Dios. El juicio y castigo de Dios en los últimos días realmente tiene tanta importancia para la salvación y perfección de la humanidad. Es sólo la obra de juicio y castigo la que puede realmente hacer que las personas se vuelvan hacia Dios y obedezcan la obra de Dios, que verdaderamente odien y abandonen al gran dragón rojo y que vivan la verdadera semejanza del hombre. Sólo una persona que ha experimentado el juicio y castigo de Dios en los últimos días puede conocer verdaderamente a Dios, puede amar verdaderamente a Dios, puede ser compatible con Dios, puede para siempre obedecer y adorar a Dios y nunca más resistir ni traicionar a Dios. Sólo este es el significado de alcanzar la salvación. Sin el juicio y castigo de Dios en los últimos días, la humanidad nunca podría conocer realmente el verdadero estado y la esencia de la corrupción de la humanidad por Satanás. La humanidad nunca podría conocer realmente la raíz de la oscuridad y el mal en el mundo, y la humanidad nunca podría odiar ni rebelarse contra el gran dragón rojo; la humanidad nunca podría liberarse de la oscura influencia de Satanás. Sin el juicio y castigo de Dios en los últimos días, la humanidad para siempre sería ignorante del carácter justo de Dios. Sin el juicio y castigo de Dios en los últimos días, la humanidad para siempre sería incapaz de obtener la verdad y convertirse en nuevas personas para entrar al reino de Dios. Sólo el juicio y castigo de Dios es el que puede salvar a la humanidad y guiar a la humanidad a entrar a su verdadero destino. Ya que la corrupción de la humanidad es tan profunda, incluso si alguien cree en Jesús y es perdonado de sus pecados y disfruta de mucha gracia de Dios, debido a su naturaleza de resistir a Dios, resistirá a Dios y traicionará a Dios. Por consiguiente, nunca puede verdaderamente liberarse de la influencia de Satanás y alcanzar la salvación. Todos podemos ver claramente, dentro de la religión, aunque esas personas que creen en Jesús pueden dar testimonio con entusiasmo de que Jesús es el Salvador, no conocen el carácter justo de Dios. Pueden aún, en los últimos días cuando Cristo venga de nuevo, resistir la obra de Dios de los últimos días, juzgar y condenar el camino verdadero, negar el regreso de Dios y hasta crucificar otra vez a Cristo. Por consiguiente, si alguien sólo experimenta la redención de Dios durante la Era de la Gracia, pero no experimenta el juicio y castigo durante el tiempo que Jesús venga otra vez, esta clase de persona no es alguien que obedezca la voluntad del Padre celestial y no es elegible para entrar al reino celestial. Ya que las personas aún no han resuelto su naturaleza de resistir a Dios y todavía les hacen falta demasiadas verdades, todavía están lejos de conocer y obedecer a Dios. Especialmente durante el tiempo que Dios venga y haga la obra de los últimos días, aún están juzgando y condenando Su obra de los últimos días, desempeñando el papel de Satanás resistiendo a Dios y convirtiéndose en un enemigo de Cristo. Claramente, aquellos que no aceptan la obra del regreso de Jesús y no han obtenido la verdad como su vida, no son verdaderamente salvos. Por consiguiente, la humanidad corrupta necesita la salvación de Dios encarnado; es decir, debe experimentar el juicio y castigo de Dios durante los últimos días para alcanzar el verdadero conocimiento de Dios y la obediencia a Él. Sólo esta clase de persona es la que obedezca la voluntad del Padre celestial y puede alcanzar la alabanza de Dios y entrar al reino celestial; esto es sin ninguna duda.

Todas las personas que han experimentado la obra de Dios de los últimos días pueden ver claramente que sólo cuando la humanidad profundamente corrompida experimente el juicio y castigo de Dios será capaz de alcanzar el conocimiento verdadero del carácter justo de Dios y lograr cambios en el carácter de vida. Sólo de esta manera la humanidad puede seguir la voluntad del Padre celestial, ejercer todo su esfuerzo para la máxima expansión del evangelio del reino y tener una parte en las adversidades, el reino y la paciencia de Cristo. Sólo de esta manera la humanidad puede ser elegible para entrar al reino del cielo. El atraso y la corrupción de todos aquellos creyentes en el Señor Jesús que no han aceptado el juicio y castigo de Dios de los últimos días y permanecen en la Era de la Gracia, se expresan principalmente en los siguientes diez aspectos:

1. Aunque creen en su corazón que hay un Dios, admiten que todas las personas tienen pecado y con frecuencia oran y confiesan su culpa, no tienen arrepentimiento ni cambio verdaderos.

2. Sólo enfatizan el amor a las personas pero no tienen ningún principio de la verdad, yendo tan lejos como para amar a los demonios, a Satanás y a los espíritus malos. Su amor es un amor confuso.

3. No conocen el verdadero estado de su corrupción y la esencia de su naturaleza, reconociendo sólo el pecado pero no viendo claramente la esencia; no se pueden conocer a sí mismos realmente.

4. No pueden ver claramente la sustancia de la oscuridad y el mal de la era e incluso siguen la tendencia mundial del mal; no tienen forma de liberarse de la influencia de Satanás.

5. Creen en Dios y adoran a los sacerdotes y a personas famosas, creen en Dios nominalmente pero en realidad siguen a las personas y están sujetos al control de la gente; creen en la Biblia obstinadamente y a ciegas y caminan la senda de los anticristos.

6. Piensan que Dios sólo es misericordioso y amoroso, que no importa cuántos pecados cometan las personas Dios las perdonará; no saben que el carácter de Dios también tiene justicia, juicio e ira.

7. Sólo entienden las letras y frases de la Biblia, pero no entienden la voluntad de Dios; les encanta seguir reglas y también pueden citar erróneamente palabras y frases de la Biblia fuera de contexto.

8. No pueden tratar la Biblia correctamente de acuerdo con el hecho histórico, toman las palabras de los apóstoles como las palabras de Dios, provocando el aumento de grupos religiosos separados y trayendo un caos absoluto.

9. No conocen la obra del Espíritu Santo, incluso tratan la obra de los espíritus malos como la obra del Espíritu Santo, para que los espíritus malos perturben y dañen a la iglesia y confundan a las personas.

10. Adoran la Biblia como si fuera Dios, usan la Biblia para delimitar a Dios, juzgan a Dios y resisten a Dios, no buscan la verdad y aún menos buscan la aparición de Dios.

Las anteriores diez manifestaciones son suficientes para explicar que los creyentes en el Señor Jesús que se quedan en la Era de la Gracia, hace tiempo se han quedado atrás del ritmo de la obra de Dios. No tienen el más mínimo de crecimiento de vida y permanecen en las primeras etapas de la creencia en Dios. Creen en Dios pero no conocen a Dios, aún resisten y traicionan a Dios, incluso yendo tan lejos como para convertirse en un enemigo de Dios. No se han liberado en absoluto de la influencia de Satanás ni han alcanzado el estándar de salvación. ¡Esta es realmente una tragedia lamentable! Piensa en la Era de la Gracia, cuando la humanidad profundamente corrupta clavó al Señor Jesús en la cruz. ¿Cuál fue exactamente la naturaleza de su acción? Para poder entregar al Señor Jesús, quien difundió el camino del reino de los cielos, al diablo y, encima de eso, decir también que era necesario clavar a Jesús en la cruz, que preferían liberar a un ladrón y crucificar a Jesús: ¿no fue demoniaca tal humanidad corrupta? Sólo los demonios podrían odiar tanto a Dios que están enemistados a muerte con Dios. Los principales sacerdotes, escribas y tantos seguidores, que en ese tiempo gritaron al unísono que Jesús debía ser crucificado, sólo pudieron haber sido una multitud de demonios que odiaba a Dios, ¿no es así? Ahora bien, ¿no condenan también a Dios Todopoderoso a una voz la mayoría de los pastores y líderes en la comunidad religiosa, junto con muchos creyentes? ¿No son estos los demonios que se están oponiendo a Dios? Especialmente ahora, cuando el gran dragón rojo como loco se resiste a la obra de Dios y la condena, la comunidad religiosa también toma partido con el gran dragón rojo y hasta junta las manos con él para resistirse a Dios, condenar a Dios y blasfemar a Dios. La raza humana está, así, siendo testigo de que la comunidad religiosa y el gran dragón rojo están unidos en el campo de Satanás. La comunidad religiosa hace mucho que se ha convertido en un cómplice de Satanás, lo que revela completamente que la esencia del “servir a Dios” de la comunidad religiosa es, de hecho, resistirse a Dios, lo que prueba por completo las palabras del Señor Jesús que revelaron y juzgaron a los fariseos. Esta es, precisamente, la esencia de la corrupción y maldad de la comunidad religiosa hoy en día. La resistencia a Dios de la comunidad religiosa de hoy es igual o superior a aquella de la comunidad religiosa en los tiempos del Señor Jesús. Es un grupo demoniaco que se opone a Cristo, que Dios ha rechazado y condenado y que pertenece completamente a las fuerzas malvadas de Satanás. De esto es evidente que la corrupción de la raza humana ha alcanzado un extremo donde puede realmente crucificar una vez más a Cristo, quien en los últimos días está entregando la verdad e impartiendo justicia. Esto es suficiente para mostrar que la raza humana ha sido tan corrompida por Satanás que se ha convertido en demonios. La obra de juicio y castigo de Dios en los últimos días es para cambiar a estas personas que han sido corrompidas por Satanás y han sido convertidas en demonios, en personas; esta es una obra tan difícil. Por consiguiente, el método de utilización de juicio y castigo de Dios en los últimos días para salvar a la humanidad es realmente el más apropiado. La humanidad corrupta es apta sólo para la salvación del juicio y castigo de Dios. La humanidad corrupta ya no simplemente se está rebelando contra Dios y resistiéndolo, sino que más bien ya se ha convertido en una fuerza hostil hacia Dios, se ha convertido en enemiga de Dios y en los descendientes de Satanás que se resisten a Dios. Por lo tanto, la humanidad corrupta, especialmente el mundo religioso, sólo puede considerar a Cristo, quien expresa la verdad para salvar a las personas, como un enemigo absolutamente irreconciliable y no puede esperar para crucificarlo otra vez, y sólo entonces ser capaz de dar rienda suelta a su odio. ¿Es aceptable no tener juicio y castigo para tal humanidad corrupta? De ninguna manera es aceptable. Debido a que la humanidad es tan diabólica y tan venenosa, ya se ha convertido en descendiente de Satanás y en una fuerza obstinada y malvada hostil a Dios. Por consiguiente, decir que la humanidad corrupta es el diablo es acertado sin la más mínima exageración. De hecho, el juicio y castigo de Dios en los últimos días son la obra de poner fin al destino de Satanás. ¿Acaso es probable que Dios muestre indulgencia a estos anticristos demoniacos de la comunidad religiosa que está peleada a muerte con el Dios práctico encarnado de los últimos días? Todos pueden esperar y ver qué espectáculo será cuando las naciones y los pueblos del mundo sean testigos de la aparición pública de Dios. ¿Por qué gemirán los pueblos? ¡Entonces la verdad será traída a la luz del día!

Ahora Dios Todopoderoso aún está anhelando el regreso de todos los creyentes en Jesús, y está esperando pacientemente que regresen todos aquellos que sinceramente creen en Dios. Dios Todopoderoso dice: “Si las personas permanecen en la Era de la Gracia, nunca se liberarán de su carácter corrupto, por no decir que nunca conocerán el carácter inherente de Dios. Si las personas viven siempre en medio de una abundancia de gracia pero no tienen el camino de vida que les permita conocer y satisfacer a Dios, entonces nunca lo obtendrán verdaderamente aunque crean en Él. Qué forma más deplorable de creer. Cuando hayas terminado de leer este libro, cuando hayas experimentado cada etapa de la obra del Dios encarnado en la Era del Reino, sentirás que las esperanzas de muchos años se han realizado finalmente. Sentirás que sólo ahora has visto realmente a Dios cara a cara; sólo ahora has mirado Su rostro, oído Sus declaraciones personales, apreciado la sabiduría de Su obra, y sentido realmente cuán real y todopoderoso es Él. Sentirás que has obtenido muchas cosas que las personas de tiempos pasados nunca han visto o poseído. En esta ocasión, sabrás claramente qué es creer en Dios, y qué es ser conforme a Su corazón. Por supuesto, si te aferras a los puntos de vista del pasado, y rechazas o niegas la realidad de la segunda encarnación de Dios, entonces te quedarás con las manos vacías y no obtendrás nada, y en última instancia serás culpable de oponerte a Dios. Los que obedecen la verdad y se someten a la obra de Dios vendrán bajo el nombre del segundo Dios encarnado, el Todopoderoso. Serán capaces de aceptar la dirección personal de Dios, y adquirirán más verdad y más elevada, y recibirán la vida humana real. Contemplarán la visión que las personas del pasado nunca han visto: ‘Y me volví para ver la voz que me hablaba. Y cuando había volteado, vi siete candelabros dorados. Y en medio de ellos había uno como el Hijo del Hombre, vestido con ropa hasta los pies y ceñido por encima del pecho con una faja dorada. Su cabeza y Su cabello eran blancos como la lana, tan blancos como la nieve; y Sus ojos eran como flamas de fuego; y Sus pies como bronce fino, como si se estuvieran quemando en una estufa; y Su voz como el sonido de muchas aguas. Tenía en Su mano derecha siete estrellas; y de Su boca salía una espada afilada de dos lados; y Su semblante era como la luz del sol en su fuerza’ (Apocalipsis 1:12-16).* Esta visión es la expresión de todo el carácter de Dios, y tal expresión del mismo lo es también de la obra de Dios cuando se hace carne esta vez. En los torrentes de castigos y juicios, el Hijo del Hombre expresa Su carácter inherente hablando palabras, permitiendo que todos aquellos que acepten Su castigo y juicio vean el verdadero rostro del Hijo del Hombre, un rostro que es un fiel retrato del visto por Juan. (Por supuesto, todo esto será invisible para aquellos que no acepten la obra de Dios en la Era del Reino). El verdadero rostro de Dios no puede articularse plenamente usando las palabras del hombre, y por tanto Dios usa la expresión de Su carácter inherente para mostrar Su verdadero rostro al hombre. Es decir, todos los que han experimentado el carácter inherente del Hijo del Hombre han visto Su verdadero rostro, porque Dios es demasiado grande y no puede articularse usando las palabras del hombre. Una vez que este haya experimentado cada paso de la obra de Dios en la Era del Reino, sabrá el verdadero sentido de las palabras de Juan cuando hablaba del Hijo del Hombre entre los candeleros: ‘Su cabeza y Su cabello eran blancos como la lana, tan blancos como la nieve; y Sus ojos eran como flamas de fuego; y Sus pies como bronce fino, como si se estuvieran quemando en una estufa; y Su voz como el sonido de muchas aguas. Tenía en Su mano derecha siete estrellas; y de Su boca salía una espada afilada de dos lados; y Su semblante era como la luz del sol en su fuerza’.* En ese momento, sabrás sin duda que esta carne ordinaria que ha hablado tantas palabras es realmente el segundo Dios encarnado. Y sentirás realmente cuán bendecido eres, y te sentirás el más afortunado. ¿No deseas a aceptar esta bendición?” (‘Prefacio’ en “La Palabra manifestada en carne”).

Hoy, en China continental, la mayoría de las personas religiosas que creen en el Señor Jesús se han vuelto a Dios Todopoderoso, obteniendo la salvación completa de Dios en los últimos días. Como es evidente, las vírgenes prudentes y las vírgenes insensatas han sido reveladas dentro de la comunidad religiosa. Todas las personas que son vírgenes prudentes han aceptado la segunda venida del Señor Jesús, la obra de Dios Todopoderoso en los últimos días. Ellas son las preciosas que han sido “robadas” de vuelta a la casa de Dios donde han obtenido la salvación y la perfección de Dios para convertirse en los vencedores perfeccionados por Dios antes del desastre. ¡Qué gran dicha es esto! Las personas que aceptan la oculta obra del advenimiento de Dios pertenecen a las vírgenes prudentes porque estas personas creen en Dios Todopoderoso por el descubrimiento de la verdad, y confirmar esto es el verdadero camino por medio de escuchar la voz de Dios. Ese es el significado implícito de “prudentes”. Esas vírgenes prudentes fueron “robadas” de repente sin que ellas lo supieran, creando un alboroto generalizado, cuando en realidad fueron arrebatadas para Dios. Esto es cierto. La Biblia predice que en los últimos días Dios vendrá de nuevo “como un ladrón”. Esta es la segunda venida no revelada del Señor. Para la comunidad religiosa el Señor viene a “robar” lo que es valioso, “robando” sólo a las personas que son “metales preciosos y piedras preciosas”. Esto demuestra que todas las personas que son “robadas” son de buena calidad, capaces de entender y aceptar la verdad. Son personas que conocen la voz de Dios y, por lo tanto, son arrebatadas para Dios para recibir Su perfeccionamiento. ¡Así que es perfectamente cierto aquí que ser “robado” es realmente ser elevado para encontrarse con el Señor! En el momento en que Dios aparezca abiertamente, estos misterios serán revelados. El Señor Jesús dijo: “Pero cuando El, el Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad […]” (Juan 16:13). Esto se refiere aún más a la obra de Dios en los últimos días. Espero que todas las personas religiosas que sinceramente creen en Dios sean vírgenes prudentes y estudien el camino verdadero, que acepten el camino verdadero y regresen ante el Dios práctico, Cristo de los últimos días. Si esperas hasta que Dios aparezca abiertamente antes de aceptarlo, lamentarás que estás llegando demasiado tarde. Tal como el Señor Jesús le dijo a Tomás, “¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que no vieron, y sin embargo creyeron” (Juan 20:26-29).

El Señor Jesús le prometió a la humanidad en la Era de la Gracia que Él vendría de nuevo, por lo tanto, la humanidad está anhelando darle la bienvenida al Señor Jesús cuando regrese en los últimos días. Nadie pensó que cuando Dios regresara, la humanidad profundamente corrupta en realidad podría odiar a Cristo y odiar la verdad con tanta ferocidad, y que podría crucificar a Cristo otra vez en los últimos días. Esta es la segunda vez que la humanidad corrupta ha entrado en contacto y chocado con Dios; la humanidad ha cometido otra vez la monstruosa maldad de crucificar a Cristo, quien es el Salvador de la humanidad. ¿No merece esto una profunda reflexión de las personas? Condenar la obra de juicio de Cristo en los últimos días es el más serio crimen de blasfemia contra el Espíritu Santo. Si el mundo religioso no tiene verdadero arrepentimiento, entonces su resultado es obvio. La primera vez que la humanidad entró en contacto y chocó con Dios fue en la Era de la Gracia. El tiempo de la primera encarnación de Dios fue cuando el Señor Jesús vino al mundo del hombre y comenzó la obra de la predicación, y fue crucificado vivo por el demoníaco mundo religioso judío de la época, que cometió esta monstruosa maldad. Cuando todos los creyentes en Dios del mundo religioso se están preparando para darle la bienvenida al regreso de Dios en los últimos días, Dios mismo se encarna en el continente chino por invitación; poco después, el juicio comienza por la casa de Dios primero. El Dios Todopoderoso encarnado es condenado por todo el mundo religioso y el gran dragón rojo. En el mundo religioso el clamor a crucificar a Cristo en los últimos días es mayor; afortunadamente la encarnación de Dios en los últimos días viene para hacer la obra de juicio y castigo en vez de la obra de redención. La conspiración de Satanás para agarrotarse de Dios y matarlo no prevaleció, pero en esencia, la misma tragedia de la crucifixión de Cristo ha sido recreada. Es decir, el mundo religioso y el gran dragón rojo juntos condenan la obra de Dios, inventan muchas mentiras para juzgar, condenar y blasfemar a Dios, en todas partes buscan y capturan a Cristo y al hombre usado por el Espíritu Santo y cometen crímenes atroces. Esta es la segunda vez que la humanidad corrupta entra en contacto y choca con Dios. Los hechos son suficientes para probar que en los últimos días, la humanidad ya es corrupta en extremo; debe ser cuando el carácter justo de Dios se revela completamente. La maldad y la corrupción de la humanidad de los últimos días es peor que Sodoma, cumpliendo la predicción de Jesús: “Porque como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre”. Todas las personas están ocupadas comiendo y bebiendo y casándose, propugnando ser malvadas y licenciosas en naturaleza, que ya han ofendido a Dios y lo han enojado. Si las personas no aceptan el juicio y castigo de Dios en los últimos días, entonces de ninguna manera serán capaces de alcanzar la salvación. Esto se debe a que los pastores y líderes del mundo religioso y las personas que han sido engañadas y controladas por ellos, han estado juzgando y condenando la obra de Dios y haciendo su máximo esfuerzo por negar a Cristo de los últimos días. Esto ya está crucificando a Cristo otra vez; ¿qué calificaciones y prestigio tiene semejante persona que odia la verdad y es hostil a Dios para esperar el arrebatamiento? Esto cumple exactamente las palabras del Señor Jesús: “No todo el que me dice: ‘Señor, Señor’, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: ‘Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?’ Y entonces les declararé: ‘Jamás os conocí; apartaos de mi, los que practicais la iniquidad’”. “El que me rechaza y no recibe mis palabras, tiene quien lo juzgue; la palabra que he hablado, ésa lo juzgará en el día final”. Este “lo juzgará en el día final” quiere decir toda la obra de juicio que el Señor Jesús realizará cuando Él venga de nuevo. Todas las personas que se quedan en la Era de la Gracia creyendo en Dios, absurdamente pensaron que la obra de redención de Dios fue la última etapa en la obra de Dios para salvar a la humanidad. Debido a esto, Dios no hará la obra de juicio y castigo; este es realmente un falso entendimiento de la Biblia y un juicio sobre la obra de Dios. Todas las profecías que el Señor Jesús hizo en la Era de la Gracia ya se han cumplido y logrado en la obra de Dios de los últimos días. Si la obra de redención de la Era de la Gracia fue la última obra de salvación de Dios entonces ¿por qué el Señor Jesús dijo que Él debía regresar? Jesús está regresando a cumplir y lograr todas las profecías de las que Él habló durante la Era de la Gracia, para usar el juicio y castigo para salvar a las personas, ayudarlas a liberarse de la influencia de Satanás y permitirles a las personas realmente volverse hacia Dios. Él está regresando para resolver el problema de las naturalezas pecaminosas que confundieron a las personas e hicieron que ellas reiteradamente cometieran pecados y los confesaran, incapaces de detenerse ni de librarse en la Era de la Gracia. Él está regresando para cambiar el carácter de las personas, para hacer que las personas realmente conozcan a Dios y obedezcan a Dios para alcanzar la compatibilidad con Dios. Es para clasificar a cada persona según su tipo y poner fin a esta era de oscuridad y maldad. Sólo de esta manera Dios puede traer santos a Su reino. Sólo este es el verdadero significado de que Dios lleve a cabo Su obra de salvación. Si la obra de Dios no puede lograr esta clase de resultado al final, entonces la profecía de Dios no se cumplirá ni se logrará realmente y el plan de gestión de Dios para salvar a la humanidad no se podrá terminar. Por consiguiente, el plan de gestión de Dios para salvar a la humanidad de ninguna manera puede tener sólo dos etapas de obra antes de ser completado. Debe tener la obra de Dios de los últimos días de juzgar y castigar a las personas, de clasificar a cada una según su propio tipo. Sólo de esta manera el plan de gestión de Dios para salvar a la humanidad puede ser completado y Dios puede ganar la victoria total en Su guerra con Satanás y ser verdaderamente glorificado.

Para creer en Dios, se debe aceptar Su obra de juicio y castigo en los últimos días. Sólo de esta manera se puede obtener toda la verdad que Dios concede sobre la humanidad para su vida. Sólo de esta manera se puede alcanzar la salvación y liberarse de la influencia de Satanás y alcanzar el conocimiento de Dios, la obediencia a Dios y la adoración a Dios. Si no, las personas no tienen forma de obtener la verdad y de recibir la alabanza de Dios. Las palabras de Dios Todopoderoso explican muy claramente: “El Cristo de los últimos días trae la vida y trae el camino de la verdad, duradero y eterno. Esta verdad es el camino por el que el hombre obtendrá la vida, y el único camino por el cual el hombre conocerá a Dios y por el que Dios lo aprobará. Si no buscas el camino de la vida que el Cristo de los últimos días provee, entonces nunca obtendrás la aprobación de Jesús y nunca estarás cualificado para entrar por la puerta del reino de los cielos, porque tú eres tanto un títere como un prisionero de la historia”. “Los que quieren obtener la vida sin confiar en la verdad de la que Cristo habló son las personas más absurdas de la tierra, y los que no aceptan el camino de la vida que Cristo trajo están perdidos en la fantasía. Y así digo que a las personas que no aceptan al Cristo de los últimos días Dios las detestará para siempre. Cristo es la puerta para que el hombre entre al reino durante los últimos días, que nadie puede evitar. Nadie puede ser perfeccionado por Dios excepto por medio de Cristo. Tú crees en Dios y por tanto debes aceptar Sus palabras y obedecer Su camino. No debes simplemente pensar en obtener bendiciones sin recibir la verdad o sin aceptar la provisión de la vida. Cristo viene en los últimos días para que a todos los que verdaderamente creen en Él les pueda proveer la vida. Su obra es en aras de concluir la era antigua y entrar en la nueva, y es el camino que deben tomar todos los que entrarán en la nueva era. Si no eres capaz de reconocerlo y en cambio lo condenas, blasfemas y hasta lo persigues, entonces estás destinado a quemarte por la eternidad y nunca entrarás en el reino de Dios. Porque este Cristo es Él mismo la expresión del Espíritu Santo, la expresión de Dios, Aquel a quien Dios le ha confiado hacer Su obra en la tierra. Y por eso digo que si no puedes aceptar todo lo que el Cristo de los últimos días hace, entonces blasfemas contra el Espíritu Santo. La retribución que deben sufrir los que blasfeman contra el Espíritu Santo es obvia para todos. También te digo que si te opones al Cristo de los últimos días y lo niegas, entonces no hay nadie que pueda soportar las consecuencias en tu lugar. Además, a partir de este día no tendrás otra oportunidad para obtener la aprobación de Dios; incluso si tratas de redimirte tú mismo, nunca más volverás a contemplar el rostro de Dios. Porque al que tú te opones no es a un hombre, lo que niegas no es algún ser diminuto, sino a Cristo. ¿Eres consciente de estas consecuencias? No has cometido un pequeño error, sino que has cometido un crimen atroz. Y así les aconsejo a todos que no tengan una reacción violenta contra la verdad, o hagan críticas descuidadas, porque sólo la verdad te puede dar la vida y nada excepto la verdad te puede permitir volver a nacer y contemplar el rostro de Dios” (‘Sólo el Cristo de los últimos días le puede dar al hombre el camino de la vida eterna’ en “La Palabra manifestada en carne”).

Ahora el pueblo escogido de Dios en China ha experimentado Su obra de juicio y castigo de los últimos días; todos han entrado a la senda correcta de la creencia en Dios y ya han puesto un fundamento a lo largo del camino verdadero. Dios ha utilizado al gran dragón rojo como un contraste y un objeto de servicio en la obra de los últimos días y en la guerra con Satanás. Al mismo tiempo, Él también ha utilizado el desempeño de toda clase de líder falso, anticristo y espíritu malo para permitir que el pueblo escogido de Dios tenga una rica experiencia. Esto es como asistir a la suntuosa fiesta de Cristo y obtener la bondad de Dios. En particular, el pueblo escogido de Dios ha experimentado gran parte de la guerra de la justicia y el mal, y sus perspectivas se han ensanchado y su conocimiento se ha ampliado; ha entendido muchas verdades y también ha dominado muchos principios en la práctica; finalmente ha entrado a la realidad de la verdad. Todas aquellas personas que buscan la verdad entienden lo que es resistir a Dios y lo que es obedecer a Dios, lo que es entregarse a Dios con todo el corazón y lo que es cumplir los deberes propios a la altura del estándar, lo que es la humanidad corrupta y lo que es la humanidad normal. Entienden lo que es el amor verdadero y lo que es la hipocresía, lo que son palabras y doctrinas y lo que es la realidad de la verdad, lo que es amar a Dios y lo que es el engaño, lo que surge de Dios y lo que surge de Satanás, lo que son las cosas positivas y las cosas negativas. Entienden lo que es la luz y lo que es la oscuridad, lo que pertenece a Dios y lo que pertenece a Satanás, lo que es compatible con Dios y lo que se opone a Dios, lo que es liberarse de la influencia de Satanás y lo que es verdaderamente alcanzar la salvación, lo que son los líderes falsos y anticristos y lo que es conocer a Dios y servir a Dios. Entienden muchas cosas semejantes que se deben enfrentar al creer en Dios. Todos estos problemas reales se resuelven cuando se experimenta el juicio y castigo de Dios. Ahora bien, la obra oculta de Dios en China continental ha entrado a la etapa final de expandir el evangelio del reino. Todo el pueblo escogido de Dios está buscando la verdad, trabajando duro para cumplir con sus deberes, preparando buenas obras y haciendo su máximo esfuerzo para difundir el evangelio y dar testimonio de Dios, para dar la bienvenida a la aparición pública de Dios con un testimonio hermoso y rotundo. Esto es suficiente para mostrar que Dios ya ha triunfado sobre Satanás; la obra oculta de Dios en China continental terminará en gloria. Dios pronto será públicamente revelado a todos los países y todos los lugares, a todas las naciones y todos los pueblos.

Conocer el juicio y castigo de Dios en los últimos días es realmente de gran importancia para que las personas crean en Dios para alcanzar la salvación y ser hechas perfectas. Qué demonios es el juicio y castigo, las palabras de Dios ya lo han explicado muy claramente. Dios expresa la verdad y ejecuta el juicio y castigo. De acuerdo a la esencia de la corrupción de la humanidad, Él usa la verdad para exponer, juzgar y condenar a las personas y para hacer que las personas entiendan la verdad, se conozcan y produzcan verdadero arrepentimiento. Este es el resultado del juicio y castigo. Dios creó todas las cosas y domina todo; esta es la autoridad de Dios. Ya que Dios permite que Satanás corrompa a la humanidad, Él tiene el poder para juzgar y castigar a la humanidad corrupta. Dios tiene mucho más aún la habilidad para salvar y traer de vuelta a la humanidad de debajo del campo de acción de Satanás. Aquí es precisamente donde yace la sabiduría y la omnipotencia de Dios para derrotar a Satanás. Sólo de esta manera la humanidad puede ser salva y el destino de Satanás puede ser llevado a su fin, haciendo que la humanidad se vuelva a Dios para siempre, se convierta en una humanidad que obedezca y adore a Dios y obtenga un verdadero destino. Esto cumple las palabras de Dios Todopoderoso: “Aquellos que puedan permanecer firmes durante la obra del juicio y el castigo de Dios durante los últimos días, es decir, durante la obra final de purificación, serán los que entrarán en el reposo final con Dios; por lo tanto, todos los que entran en el reposo se habrán librado de la influencia de Satanás y Dios los habrá adquirido sólo después de que hayan pasado Su obra final de purificación. Estas personas a las que Dios finalmente haya adquirido entrarán en el reposo final. La esencia de la obra del castigo y el juicio de Dios es purificar a la humanidad y es para el día del reposo final. De lo contrario, toda la humanidad no podrá seguir a los de su propia especie o entrar en el reposo. Esta obra es el único camino de la humanidad para entrar en el reposo” (‘Dios y el hombre entrarán juntos en el reposo’ en “La Palabra manifestada en carne”).

Después de que experimentamos el juicio y castigo de Dios podemos ver el hecho de que el origen de la verdad es Dios y el origen de todas las cosas positivas es Dios. Dondequiera que haya la interrupción y la corrupción de Satanás y el pecado de resistirse a Dios, el juicio y castigo de Dios es seguro que sigan. Dondequiera que haya el juicio de Dios, habrá la aparición de la verdad y la revelación del carácter de Dios. La verdad y el carácter de Dios se revelan durante el juicio y castigo de Dios. Sólo donde hay verdad, sucede el juicio y el castigo; sólo donde hay juicio y castigo, sucede la revelación del carácter justo de Dios. Por lo tanto, dondequiera que haya juicio y castigo de Dios, encontramos las huellas de la obra de Dios y ese es el camino más verdadero para buscar la aparición de Dios. Sólo Dios tiene la autoridad de juzgar y sólo Cristo tiene el poder de juzgar a la humanidad corrupta. Esto confirma y demuestra que el Hijo del Hombre, Cristo, es el Señor del juicio. Sin el juicio y castigo de Dios, los humanos no tienen medios para obtener la verdad y el juicio y castigo son los que revelan el carácter justo de Dios, proporcionando a los humanos la oportunidad de conocer a Dios. El proceso mediante el cual los humanos entienden la verdad es el proceso mediante el cual conocen a Dios. La verdad para la humanidad corrupta es juicio, escrutinio y castigo. Lo que la verdad revela es precisamente la justicia, la majestad y la ira de Dios. Las personas que entienden la verdad pueden deshacerse de la corrupción y librarse de la influencia de Satanás. Esto depende completamente del poder y omnipotencia de las palabras de Dios. Dios salva y perfecciona a las personas para permitirles entender la verdad, para que obtengan la verdad. Cuanto más entienden la verdad las personas, también conocen más a Dios. De esta manera, las personas pueden eliminar la corrupción y volverse santas. Cuando las personas viven la verdad y entran a la realidad de la verdad, están viviendo en la luz, están viviendo en amor y están viviendo ante Dios. Este es el resultado que Cristo logra al entregar la verdad y juzgar. De hecho, todas las palabras que son de Dios son la verdad y son juicios a la raza humana. No importa en qué era, las palabras que Dios ha hablado tienen el efecto de juicio. En la Era de la Ley, las palabras de Jehová Dios fueron juicio de la corrupta humanidad. En la Era de la Gracia, las palabras habladas por el Señor Jesús fueron juicio de la corrupta humanidad. Ahora en la Era del Reino, cuando en los últimos días Dios lleva a cabo la obra de juicio y castigo, todo lo que Dios Todopoderoso dice es juicio y castigo, poda, trato, prueba y refinamiento que al final harán que la raza humana sea capaz de ver que el juicio y castigo de Dios Todopoderoso a la humanidad es el mayor amor de Dios. Lo que el juicio y castigo de Dios le entregan a la raza humana es salvación, es perfección. Sólo aceptando y obedeciendo el juicio y castigo de Dios se obtiene el verdadero amor y la completa salvación de Dios. Todas aquellas personas que se nieguen a aceptar el juicio y castigo de Dios estarán sujetas al castigo de Dios y se hundirán en la destrucción y perdición. Así como dicen las palabras de Dios: “Si no buscas el camino de la vida que el Cristo de los últimos días provee, entonces nunca obtendrás la aprobación de Jesús y nunca estarás cualificado para entrar por la puerta del reino de los cielos, porque tú eres tanto un títere como un prisionero de la historia. Aquellos que son controlados por los reglamentos, las letras y están encadenados por la historia, nunca podrán obtener la vida y nunca podrán obtener el camino perpetuo de la vida. Esto es así porque todo lo que tienen es agua turbia que ha estado estancada por miles de años en vez del agua de vida que fluye desde el trono. Aquellos que no reciben el agua de la vida siempre seguirán siendo cadáveres, juguetes de Satanás e hijos del infierno” (‘Sólo el Cristo de los últimos días le puede dar al hombre el camino de la vida eterna’ en “La Palabra manifestada en carne”).

La obra de Dios es como las olas que crecen con fuerza. Nadie puede detenerlo, y nadie puede parar Sus pasos. Sólo aquellos que escuchan Sus palabras con atención, y que lo buscan y tienen sed de Él, pueden seguir Sus huellas y recibir Su promesa. Aquellos que no, sufrirán un desastre abrumador y un castigo merecido” (‘Dios preside el destino de toda la humanidad’ en “La Palabra manifestada en carne”).

15 de abril de 2013

Nota al pie: *. The Bible quotation here is translated from AKJV.

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