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5. Varios aspectos de la humanidad normal

Simplemente hablando, tener humanidad es tener una apariencia humana normal como lo requiere Dios y su forma de vivir tiene la semejanza de un ser humano. Esto significa que tiene la esencia de la verdad y el ser que debe tener una humanidad normal en vez de ser una persona cuyo comportamiento se crea manteniendo varias reglas. La semejanza humana no sólo tiene un aspecto externo, sino también una esencia intrínseca. Se puede decir que esto es un resultado de un cambio en el carácter y la revelación de la intrínseca esencia de vida. La semejanza humana no es algo fingido. En tiempos de la obra del Espíritu Santo en el pasado, las personas podían vivir alguna verdad, pero tenían una esencia corrupta. Cuando Dios expone a las personas, su esencia corrupta original se revelará completamente, ya no se puede ocultar y su forma original se revelará involuntariamente. La semejanza humana es la apariencia que uno vive cuando la verdad de la palabra de Dios se ha convertido en la vida interior propia y ha provocado así el propio cambio de carácter, que es únicamente un resultado de la obra de Dios. Esta es la palabra de Dios convirtiéndose en la fe de una persona, su amor, su vida y la base de su existencia.

Cuando las personas fueron creadas, todas tenían una conciencia y razón, todas tenían un corazón y un espíritu y puedes decir que todas tenían órganos humanos. Sin embargo, después de que fueron corrompidas por Satanás, su espíritu se volvió oscuro y sus órganos se adormecieron. Toda clase de venenos malvados de Satanás fueron vertidos inconscientemente en ellas. Llevan en ellas los pecados de la carne y toda clase de venenos desde que nacieron. Además, debido a la educación de su país, a las tradiciones de sus ancestros, así como a la oscuridad y al mal de la sociedad moderna, las personas cada vez se corrompen más profundamente mientras son influenciadas por la oscuridad de la sociedad, hasta que pierdan completamente su humanidad y su semejanza humana ya no se pueda ver. Pelean agresivamente una contra otra, no tienen ningún amor la una por la otra y hasta el esposo y la esposa no se aman verdaderamente el uno al otro y sólo permanece la lujuria. Después de que las personas creen en Dios, pecan durante el día y confiesan por la noche. No saben lo que está mal cuando, de hecho, han perdido el control de sí mismas. Después de experimentar la obra del Dios práctico y la adversidad del juicio y castigo, así como toda clase de prueba y refinamiento, las personas gradualmente despiertan y entienden de qué manera Satanás corrompe a las personas y Dios rescata a las personas. Su carácter de vida sufre cambios fundamentales, su conciencia y razón se recuperan y la palabra de Dios se aclara en su corazón. Se unen a Dios, anhelan a Dios y obedecen a Dios desde lo profundo de su espíritu. Aman a Dios desde el corazón y están dispuestas a practicar la verdad. Las concepciones, la rebelión y la corrupción dentro de ellas que provienen de Satanás desaparecen gradualmente. La palabra de Dios se convierte en la esencia de vida dentro de ellas, así como en lo que son y se convierte en la influencia dominante en ellas. El carácter de vida de una persona es cambiado y esta es una transformación fundamental y resuelve de raíz el problema del pecado. Esta etapa de la obra de Dios permite a una persona recibir completamente la salvación de Dios.

Cuando una persona es revivida, vuelve a la vida y tiene una apariencia o semejanza humana, es completamente un resultado de la obra de Dios. Si una persona no se somete a la obra de Dios, no puede provocar un cambio en el carácter de vida teniendo un mejor entendimiento de doctrinas y tratando de seguir las reglas, y no puede tener una apariencia humana controlando su comportamiento. Una apariencia humana proviene de la palabra de Dios, se determina por su vida interior. Si no hay vida dentro, entonces no habrá una semejanza humana externa. Lo que sea que esté en el interior también estará en el exterior. Sólo habrá una apariencia humana externa si el carácter de vida de una persona cambia y esto es algo que todos pueden sentir y ver.

Las personas con humanidad tienen conciencia y razón. Después de que han experimentado la obra de Dios y han sentido el amor de Dios, son capaces de corresponderle a Dios y cumplir con su deber y buscar la manera de amar a Dios para consolar Su corazón. Su corazón desea satisfacer a Dios. Todo esto es el efecto de tener conciencia y razón, es algo que aquellas con humanidad normal tienen, pero las personas que no tienen conciencia ni razón no pueden lograr esto. Conciencia y razón son la señal de la humanidad. Las personas con conciencia y razón conocen el bien y el mal y conocen aún más la gratitud. En su corazón saben exactamente cómo deben tratar a alguien que es bueno con ellas y cómo deben retribuir a la increíble bondad de Dios, y son capaces de hacer esto. Las personas que no tienen una conciencia cuando tratan con los demás definitivamente no tendrán una conciencia cuando traten con Dios. No debemos interactuar con una persona que no tenga una conciencia. No importa cuántas cosas buenas le des, no lo apreciará; no importa cuán bueno seas con ella, no puedes ganar su corazón. Parece que intenta tomar una milla cuando se le da una pulgada y es insaciablemente codiciosa. Es insensible y su corazón es oscuro, no puedes comunicarte con ella. No importa cuánta verdad le hables, permanece indiferente y no se conmueve en lo más mínimo. Piensa que así es como debe ser. Esta es una persona sin ninguna conciencia ni razón. Una persona que tiene conciencia verdadera se conmoverá cuando se le dé algo bueno y se sentirá avergonzada si no devuelve el favor. Se ofrecerá completamente a Dios como retribución por la gracia de la salvación de Dios. Es importante tener conciencia y esencial tener razón. Las personas razonables tienen una mente particularmente clara y sensible. Pueden sentir cuando han perdido su razón con respecto a ciertas áreas y corregirlo de inmediato. Una persona razonable sabe dónde debe estar parado el hombre, cómo mantenerse firme en la posición del hombre y cómo llevar a cabo el deber del hombre. Sabe qué decir y qué hacer como hombre y puede distinguir las cosas por los detalles. Por lo tanto, las personas razonables no harán cosas desvergonzadas ni indecentes. Estas personas parecen ser tímidas en la superficie, pero en realidad están claras y son sensatas. En el pasado, ha habido algunos líderes que, una vez que hubieron realizado alguna obra, pensaron que tenían algo de capital y comenzaron a disfrutarlo desvergonzadamente. También hay personas que no hablan más que palabras y doctrinas en su trabajo y charla, todo el día tratan y podan a las personas, siguiendo una diatriba. Esto se llama "sermonear a las personas mientras están desnudas". Estas personas no conocen la vergüenza. También hay personas que no hablan de conocer a Dios en su trabajo, sino que, más bien, demandan que las personas las obedezcan y hagan todo lo que dicen. Si las personas no obedecen a esta clase de persona y se forman una opinión sobre ella, ella dirá: “Tienes una concepción de mí, esto es atroz,” y expulsa a las personas. Si las personas tienen una opinión formada sobre ella, piensa que es una concepción; esto es absurdo. Una concepción es un falso entendimiento de Dios por parte de una persona, que es el punto de vista o la falsedad que define a Dios. Entre las personas sólo hay prejuicio o pareceres u opiniones. Estas personas son demasiado ignorantes y ni siquiera entienden esto claramente. No es de extrañar que hagan tantas cosas irrazonables. Esta clase de persona parece querer que las personas la traten como Dios. No permite que las personas tengan una concepción de ella y quienquiera que tenga una concepción de ella será expulsada. Yo le pregunto: ¿Fuimos expulsados cuando tuvimos una concepción de Dios? Ahora bien, todavía hay muchas personas que tienen una concepción de Dios. ¿Las ha expulsado Dios? ¿Eres aún más grande que Dios? Expulsarás a quienquiera que tenga una concepción de ti; ¿no es esto ponerte en el lugar de Dios? Incluso Dios no hizo esto y Él sólo habla y obra para salvar a las personas. ¿Qué es lo que haces? ¡Eres demasiado irracional, eres capaz de esta clase de cosas! Queda claro que las personas irracionales no pueden servir a Dios. Sólo trabajan para resistir a Dios. Una persona que es racional actúa de acuerdo a principios. Puede distinguir las cosas por los detalles sin ninguna vaguedad. Es capaz de explorar cosas que no entiende e investigar lo que es conforme a los deseos de Dios y lo que puede desagradar a Dios mientras hace cosas. Después de que experimenta esto por un tiempo, puede captarlo y puede trabajar y entrar a la verdad al mismo tiempo y buscar la entrada mientras trabaja y avanza en su obra. No importa qué trabajo hagan las personas, existe la cuestión de qué posición deben asumir y sobre lo que deben ser racionales. Si no pueden resolver esto, fácilmente se pondrán en ridículo. Por ejemplo, un líder, porque es un hombre, no debe exigir que las personas lo obedezcan y lo adoren. Sólo debe comunicar la verdad con claridad y dejar que las personas conozcan a Dios para que tengan una senda para caminar. Si las personas son capaces de aceptar esta verdad, obedecer a Dios, conocer a Dios y volverse fieles a Dios, entonces ha hecho su parte. Esta es la razón que un líder debe poseer. Un individuo que sirve debe recibir la verdad, la vida y el camino, no la obediencia ni la adoración de los demás.

Se requiere una sensatez perfecta para que las personas estén junto con Dios. Hay demasiados detalles aquí y no entraremos en ellos. Al menos debes hacer lo siguiente: Las personas se deben concentrar en cumplir con el deber del hombre lo mejor que puedan y definitivamente no deben interferir en la obra de Dios. Las personas deben hacer todo lo que puedan para cooperar con las cosas que Dios exige de ellas. Al comunicarse con Dios deben ser sencillas y abiertas. No pueden permanecer rígidas, se deben llevar bien como lo hacen con otras personas, pero deben actuar con propiedad. Después de todo, esta es la encarnación de Dios. Las personas deben tener reverencia, pero no ser refrenadas ni demasiado imprudentes. Sobre todo, deben ser honestas y hablar la verdad precisa y objetivamente. Nada de lo que digan o hagan debe ser excesivo a los ojos de Dios. Cuando estén junto con Dios, habrá grandes desafíos a la razón que una persona con humanidad normal debe tener. Una persona debe tener la conciencia, la razón y la personalidad de la humanidad normal. Si no pasa esta prueba no será capaz de resistir. Dios odia a cualquiera que diga mentiras, que haga trampas, que sea deshonesto, que sea avaro y que robe, que sea flojo y codicioso, que no haga su parte, que no busque la verdad y que no tome nada en serio. Además, las personas deben buscar hacer un progreso constante en su entrada en la verdad y en el desempeño de sus deberes. Dios sólo estará feliz y satisfecho cuando Él vea esto.

Aparte de tener conciencia, ser racional también es particularmente importante. Las personas deben ser racionales cuando sirven a Dios y deben llevar a cabo su deber racionalmente. Deben ser racionales en todo lo que hacen. Las personas irracionales no merecen vivir delante de Dios y no deben ser llamadas humanos. En resumen, las manifestaciones principales de una persona verdaderamente racional son: 1. Ella puede tratar la encarnación de Dios como Dios y adorarlo sinceramente, y esto es racional; 2. No tiene noción de la humanidad ordinaria y normal de la encarnación y se somete completamente, y esto es racional; 3. No está restringida a su destino y puede guardar su lugar y cumplir todos los deberes que el hombre debe llevar a cabo, y esto es racional. Una persona que hace estas tres cosas es una persona muy racional y una persona con humanidad.

Una persona que verdaderamente tiene humanidad no sólo tiene conciencia y razón sino que definitivamente amará la verdad y buscará la luz. Puede enfrentar la justicia con perseverancia. En estos tiempos de oscuridad y maldad, si no buscas la verdad y no tratas de conocer y amar a Dios, ¿dónde puedes encontrar la luz? Ahora que Dios ya ha aparecido y la justicia ya ha emergido, las personas deben enfrentar la justicia con aún más perseverancia. Sin la verdad, las personas están ansiosas pero cuando se enfrentan a la justicia se sentirán en paz. El tiempo pasa rápido y no servirá estar sin la verdad. Las personas necesitan la verdad para vivir y sólo pueden vivir una vida significativa si tienen la verdad. La única manera de no desperdiciar tu vida es hacer algo significativo o algo de valor. No buscar la verdad y buscar el descanso y la comodidad es ser una bestia. Uno sólo puede ser llamado humano si tiene la verdad. Si una persona pierde la verdad, pierde la vida y lo pierde todo. Todas las personas han probado el sufrimiento de estar sin la verdad. Vivir con corrupción es respirar con dificultad en la presencia del mal, luchar en pecado y perder la luz de tal forma que todo está oscuro, incluso tu espíritu está oscuro y no hay escapatoria del dolor atroz. Sólo aquellas que han sentido el sufrimiento de estar sin la verdad pueden probar la dulzura de obtener la verdad. La vida se ha vuelto cada vez más una senda y la senda se vuelve cada vez más brillante. Cuando tienes la verdad todo lo que buscas se hace realidad. Como la separación de las nubes que revela el cielo, verás vida y verás la luz. Las personas que tienen la verdad recibirán vida y serán resucitadas. Sabrán cómo deben adorar a Dios, sabrán cómo cumplir mejor su deber y conocerán la preciosidad de la verdad. Sin la verdad las personas no tienen forma de vivir como un humano porque es la verdad la que les da vida y trae luz. ¿Cómo puede no gustarles la verdad? ¿Cómo pueden no amar a Dios con todo su corazón, su mente y su fuerza?

Una persona que verdaderamente tiene humanidad tiene amor en su corazón. Es buena con las personas y está llena de compasión. Puede amar a Dios y especialmente ama a aquellas personas que se entregan a Dios y que son leales a Dios. Tiene relaciones interpersonales normales cuando interactúa con los demás y tiene simpatía por sus hermanos y hermanas que sufren. Por lo tanto, puede ayudar cuando alguien está en problemas y puede dar caridad cuando sus hermanos y hermanas son pobres y retribuirle a alguien que le muestre bondad. En sus interacciones con los demás, nunca está preocupada por sus propias ganancias y pérdidas personales y ciertamente no quiere estar en deuda con nadie ni aprovecharse de los demás. Si lastima involuntariamente a alguien, siempre estará preocupada por ello. Aunque odia a esas personas que cometen toda clase de mal, a aquellas personas que se comportan como bestias y no poseen la verdad, su corazón no le permitirá hacerles daño a los demás porque no manchará sus propias manos. Por supuesto, una persona con humanidad también tiene un carácter corrupto, pero cambiará mucho porque entiende la verdad. No cometerá actos atroces ni cometerá actos que van en contra de su conciencia y razón. Tiene amor y odio y tiene simpatía y desdén porque tiene los principios de la verdad cuando actúa. Dios no sólo está encantado con esta clase de persona, sino que también será bienvenida por las personas a donde quiera que vaya porque es considerada con los demás, considera los mejores intereses de ellos y no comerá la comida de ellos de forma gratuita. Está dispuesta a compartir lo que recibe con los demás y no se quedará mirando mientras otros sufren. Es misericordiosa con las personas y tiene un corazón cariñoso y bondadoso. Esta clase de persona es una persona con humanidad.

Lo más fundamental acerca de una persona con humanidad es que tiene a Dios en su corazón, tiene un corazón dentro de ella que reverencia a Dios y un espíritu que está apegado a Dios. Si su espíritu ama y obedece a Dios, entonces su corazón debe ser bondadoso. Una persona malvada no tiene un espíritu, ha dejado entrar al diablo y, por lo tanto, se ha vuelto el diablo. Las personas buenas y malas se diferencian por sus espíritus. Depende de qué clase de cosas tengan en lo profundo de su espíritu y esto es crucial. Las personas buenas están dispuestas a hacer el bien mientras que las personas malvadas no pueden evitar hacer el mal; esto se determina completamente por su naturaleza. Por lo tanto, las personas con humanidad están seguras de amar la verdad y comportarse de acuerdo con la verdad. Las personas con humanidad tienen un corazón que puede amar a Dios porque aman la verdad. Las personas con humanidad tienen el ser de la humanidad normal, así que están seguras de tener relaciones normales con los demás porque la humanidad normal es lo que Dios exige de las personas, es el principio de la verdad y es algo que las personas que aman la verdad son capaces de obtener. Las personas que tienen humanidad pueden cumplir con su deber lo mejor que pueden y ser leales a Dios porque esta es la verdad, también es fundamental para ser humano y es, mucho más aún, lo que las personas quieren hacer. La verdad es lo que Dios exige de las personas, es la vida que Dios les da a las personas y es algo que las personas con humanidad normal pueden obtener y, mucho más aún, son los principios de cómo comportarse. Es lo que la humanidad normal debe tener. La verdad es inseparable de la humanidad. Fue predestinada cuando Dios creó al hombre y debe ser parte de los instintos de una persona. Si tú tienes humanidad debes tener la verdad y sólo puedes tener humanidad si tienes la verdad. Si pierdes la verdad sufrirás como si no tuvieras un espíritu. ¿Puede una persona sin la verdad ser considerada como si tuviera humanidad? ¿No es un diablo que resiste a Dios? Cree en Dios, pero ¿no es también un Satanás arrogante y engreído que está lleno de sus propias concepciones? Incluso si una persona sin la verdad no comete ningún pecado obvio, ¿no es un necio que come el pan de la ociosidad? Por lo tanto, si una persona no tiene la verdad, no tiene humanidad de la que hablar. Sólo se tiene humanidad cuando se tiene la verdad y sólo se tiene vida cuando se tiene humanidad. Las personas sólo son capaces de amar a Dios y enfrentar la justicia con perseverancia cuando tienen la verdad. Sólo aquellas con la verdad pueden servir a Dios, dar testimonio de Dios y cumplir su deber. Sólo aquellas con la verdad pueden alabar oficialmente a Dios en la tierra y adorar a Dios. Todos estos son hechos obtenidos a través de la palabra de Dios y las palabras de Dios son una expresión de la verdad.

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