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9. Cómo buscar la verdad para volverse verdaderamente obediente a Dios

La humanidad corrupta frecuentemente se rebela contra Dios y reacia a Dios y esto es completamente el resultado de la corrupción de Satanás y de la naturaleza traicionera a Dios de la humanidad corrupta. Los corazones de la humanidad corrupta están llenos de los venenos de Satanás y ya se han convertido completamente en la satánica clase traicionera a Dios. Así que Dios llama a la humanidad corrupta la descendencia de Satanás, lo que es apropiado y en absoluto excesivo. No hay duda de que los descendientes de Satanás nacen de Satanás y que su esencia corrupta es de Satanás. Debido a que la naturaleza y la esencia de la humanidad corrupta son completamente reacias a Dios y traicionera a Dios, no hay personas en ella que sean verdaderamente obedientes a Dios. Estas son la naturaleza y la esencia traicionera a Dios de la humanidad corrupta que la obra de Dios de los últimos días revela. Lo que la humanidad corrupta busca, anhela y favorece son cosas negativas que provienen de Satanás. La humanidad corrupta ha estado ocupada por cosas negativas y persigue las tendencias malvadas del mundo; empeora cada día y no se puede liberar. Aunque las personas que creen en Dios obtienen preservación e iluminación de Dios, están dispuestas a buscar la verdad y a obedecer a Dios y esperan convertirse en personas a quienes Dios ama y que son verdaderamente obedientes a Dios, desafortunadamente la humanidad corrupta no puede obedecer verdaderamente a Dios sino que sólo puede depender de experimentar la obra de Dios y de la búsqueda de la verdad para lograr la obediencia a Dios. Pero todas las personas piensan que son capaces de creer en Dios, de dedicarse a Dios, de cumplir con su deber y hasta de abandonar a la familia y la carrera para seguir a Dios y esto es la manifestación de obedecer a Dios. Todas creen que son capaces de obedecer a Dios. Nadie reconoce que esto es un pensamiento absurdo que es totalmente contrario a la naturaleza y esencia de las personas revelado en las palabras de Dios porque este tipo de pensamiento no es conforme a la verdad fáctica. Nadie tiene un verdadero entendimiento de lo que realmente es obedecer a Dios y nadie puede distinguir lo que es la obediencia superficial, lo que es la obediencia real, lo que es la obediencia condicional y lo que es la obediencia absoluta, así que es muy fácil que las personas se vean como personas que son obedientes a Dios. Ser verdaderamente obediente a Dios no es tan fácil como las personas imaginan. ¿Qué es la verdadera obediencia a Dios? La verdadera obediencia a Dios principalmente se decide en base a si se puede o no obedecer la obra de Dios, practicar la verdad en las palabras de Dios, obedecer el dominio de Dios o Sus orquestaciones y arreglos, someterse a la autoridad de Dios y satisfacer la voluntad de Dios. Definitivamente no es el caso de que las personas lo puedan practicar si quieren. De hecho, obedecer a Dios y practicar la verdad son inseparables. Puesto que Dios viene a salvar a la humanidad del dominio de Satanás, la salvación de la humanidad por parte de Dios se ha convertido en una batalla con Satanás y, por lo tanto, Dios requiere que las personas obedezcan a Dios y abandonen a Satanás. La humanidad corrupta sólo puede lograr la salvación obedeciendo a Dios. Si puede o no obedecer a Dios se relaciona con la cuestión de si puede o no ser salva. Debemos mejorar nuestro conocimiento de practicar la verdad. La cuestión de si podemos o no practicar la verdad se ha convertido en una cuestión de si podemos o no obedecer a Dios. Ser capaz de practicar la verdad es obedecer a Dios y no practicar la verdad es no obedecer a Dios y sólo aquellas que practican la verdad en todas las cosas están obedeciendo verdaderamente a Dios. Sin embargo, si las personas son verdaderamente obedientes a Dios determina a quién pertenecen. Aquellas que practican la verdad en todas las cosas son personas que son verdaderamente obedientes a Dios y las personas que son verdaderamente obedientes a Dios pertenecen a Dios; aquellas que creen en Dios pero no pueden practicar la verdad, las que creen en Dios pero no pueden obedecer verdaderamente a Dios, no pertenecen a Dios; así que, ¿cómo pueden aquellas que no obedecen verdaderamente a Dios convertirse en personas que pertenecen a Dios?

Entonces, ¿qué es exactamente obedecer a Dios? Para decirlo con sencillez, obedecer a Dios es la práctica de la verdad. Siempre que has practicado la verdad, has obedecido a Dios. Si las personas sólo pueden practicar la verdad en ciertos aspectos, entonces aún no se puede decir que esta persona esté obedeciendo a Dios. Sólo las personas que son capaces de obedecer a Dios en muchas cuestiones relacionadas con los principios son personas que verdaderamente obedecen a Dios. La mayoría de las personas sólo pueden practicar la verdad para asuntos pequeños, pero son incapaces de practicar la verdad en las principales cuestiones de principios, lo que quiere decir que esta clase de persona aún no es verdaderamente obediente a Dios. Así que, convertirse en una persona que es verdaderamente obediente a Dios no es tan simple como imaginarías. Con respecto a lo que es exactamente la verdadera obediencia a Dios, la interpretación estricta debe ser: obedecer verdaderamente a Dios es actuar completamente de acuerdo con la intención de Dios, sin ninguna intención de las personas mezclada; obedecer verdaderamente a Dios es obedecer la orquestación y los arreglos de Dios absolutamente, sin ninguna de las elecciones de las personas; obedecer verdaderamente a Dios es dedicarse completamente y ser fiel al cumplimiento de la voluntad de Dios hasta el final; obedecer verdaderamente a Dios es la exclusión de las intenciones de las personas, no sujeto al control de ninguna persona, asunto o cosa y actuar completamente para satisfacer a Dios. En la verdadera obediencia no hay desobediencia ni resistencia ni negocio ni condiciones; sólo hay lealtad y obediencia. Es ser completamente considerado con las intenciones de Dios y satisfacer completamente a Dios, sólo para que la voluntad de Dios se pueda cumplir. Las personas que muestran tal obediencia son verdaderamente obedientes a Dios. Sólo los creyentes que poseen esta clase de obediencia son personas que son conformes a la voluntad de Dios y han sido verdaderamente adquiridas por Dios; sólo aquellas que poseen verdadera obediencia a Dios pertenecen realmente a Dios. ¿Es tan fácil como las personas imaginan volverse verdaderamente obediente a Dios?

Ya que la naturaleza de la humanidad corrupta es reacia a Dios y traicionera a Dios, incluso si cree en Dios y es un poco obediente a Dios, su obediencia también es muy limitada. La humanidad corrupta ama seguir sus propias intenciones y hacer como desea, actuando de acuerdo con los principios del interés; hace lo que esté de acuerdo con sus propios intereses y hace lo que sea para conseguir su objetivo, e incluso su práctica de la verdad está adulterada por ellos. A veces puede obedecer a Dios por un corto tiempo cuando es conmovida por la obra del Espíritu Santo, a veces puede obedecer a Dios por un momento para satisfacer deseos personales; a veces puede obedecer a Dios por un momento por gustos y necesidades personales; a veces puede obedecer a Dios por un momento porque su estado es mejor y a veces obedece a Dios por un corto tiempo a pesar de sentirse agraviada en aras de metas personales. Obediencia como esta no es verdadera obediencia. Toda es obediencia adulterada y temporal. La obediencia de las personas es limitada, temporal, no de larga duración, inmutable y completamente absoluta, porque realmente no tiene la verdad e incluso menos tiene cambios en el carácter de vida. Hay muy poca obediencia en donde es para satisfacer completamente las intenciones de Dios e incluso menos obediencia absoluta que es totalmente para el cumplimiento de la voluntad de Dios. La mayoría de los casos de obediencia se manifiestan en asuntos triviales o no involucran principios o el interés propio. Es muy raro ver obediencia en asuntos relacionados con principios en los que las personas pueden defender las palabras de Dios y ser testimonio para satisfacer a Dios. Algunas personas fabrican el engaño de buscar la verdad para que otros vean, después de desobedecer y resistir a Dios con frecuencia, para encubrir la verdad de su propia rebelión. Toda la humanidad corrupta finge y se involucra en engaños. Esto se ha convertido hace mucho en el truco habitual para engañar a Dios y confundir a las personas. Las personas usan tales métodos para engañar a Dios y confundir demasiado a la gente. En realidad, en sus corazones todas saben que esto es engañar a Dios, pero aún así repiten los viejos trucos. Las que no tienen la verdad son todas unas hipócritas.

Ahora todas las personas sienten que practicar la verdad y obedecer a Dios es muy difícil de hacer. Esto se debe a que las personas no entienden la verdad lo suficiente y su carácter de vida todavía no ha cambiado. Aunque en el proceso de experimentar la obra de Dios, la mayoría de las personas, de lo que revelan las palabras de Dios, tienen algún conocimiento de la esencia de la humanidad corrupta, ya han visto que la obediencia de la humanidad corrupta está demasiado limitada y han visto la importancia de la búsqueda de la verdad y la búsqueda de cambios en el carácter. Y han visto que si la humanidad corrupta no experimenta cambios en el carácter de vida, nunca logrará la verdadera obediencia a Dios. Debido a que la humanidad corrupta está atada por su propia naturaleza, está atrapada en sus malos deseos y es incapaz de resistir. Todas las personas quieren obedecer a Dios pero sin querer resisten a Dios. Las personas están dispuestas a satisfacer a Dios pero sin querer buscan intereses personales. Todas las personas quieren satisfacer a Dios pero logran lo contrario de lo que tienen pensado. No están dispuestas a sufrir pérdidas personales. Todas las personas sienten que la raíz del problema radica en la naturaleza satánica de las personas. Si el problema de su naturaleza no se resuelve, entonces las personas nunca lograrán la obediencia a Dios. Para resolver el problema de obedecer a Dios, uno debe entender la naturaleza de resistencia a Dios y traicionera a Dios de la humanidad corrupta y uno debe entender la naturaleza de las personas de acuerdo con las palabras de Dios. Dios ha dicho muchas palabras acerca de la esencia corrupta de la humanidad, pero si las personas no toman tiempo para meditarla, entonces es muy difícil entenderlo plenamente. La corrupción de la humanidad por parte de Satanás principalmente es a través de toda clase de tiranos y grandes hombres que se encuentran entre la malvada humanidad cuya educación confunde y envenena a la humanidad. Toda clase de herejías y falacias que provienen de Satanás han confundido y envenenado a la humanidad durante al menos miles de años y toda clase de espíritus malos han controlado a la humanidad en su corazón por miles de años, resultando en que la humanidad corrupta esté completamente saturada con los venenos de Satanás, lo que ha llevado a la humanidad corrupta a desarrollar muchas falacias malvadas. Estas herejías y falacias que han provenido de Satanás están arraigadas en las profundidades de los espíritus de la humanidad, lo que ha causado un completo deterioro en la naturaleza de la humanidad que por mucho tiempo ha sido resistente a Dios y traicionera a Dios. Toda clase de herejías y falacias de la humanidad corrupta se han desarrollado de la naturaleza traicionera a Dios de las personas y provienen de la corrupción de Satanás. Las personas que creen en Dios se deben dar cuenta de que la naturaleza traicionera a Dios está completamente formada de toda clase de malvados venenos satánicos heréticos y falaces. Cuanto más malvada sea la naturaleza corrupta de las personas, más falacias satánicas desarrollará. Cuanto más traicionera a Dios sea la naturaleza corrupta, más filosofías satánicas habrá. Cuanto más la naturaleza corrupta de las personas abogue por Satanás, más herejías atroces habrá. El gran dragón rojo y toda clase de tiranos son ejemplos clásicos. Las ideas y falacias heréticas de las personas se puede ver que provienen totalmente de la naturaleza de las personas. Por lo tanto, la naturaleza de la humanidad corrupta es la naturaleza de Satanás y una naturaleza traicionera a Dios, y la imagen que la humanidad corrupta vive es la imagen de Satanás y el diablo. Ya hemos visto completamente los rostros feroces de Satanás y los demonios desde lo que el gran dragón rojo manifiesta y nuestra comprensión del malvado rostro del gran dragón rojo es una comprensión del verdadero rostro de Satanás. Cuando las personas se dan cuenta de la condición reacia a Dios y traicionera a Dios de la humanidad corrupta, pueden ver que el verdadero rostro de Satanás y los demonios fue reacio Dios y traicionera a Dios desde el principio.

Si las personas que experimentan la obra de Dios realmente entienden el problema de la naturaleza y esencia de la humanidad corrupta, entonces sabrán cuáles son en realidad los asuntos relacionados con obedecer y resistir a Dios, pertenecer a Satanás y pertenecer a Dios. Si puedes distinguir entre las cosas positivas y negativas al creer en Dios, entonces naturalmente sabrás cómo debes buscar la verdad con el fin de resolver el problema de cambios en el carácter. Existe una relación directa entre obedecer verdaderamente a Dios y los cambios en el carácter. Las personas cuyo carácter no ha cambiado están muy limitadas en obedecer a Dios y sólo lo pueden obedecer por un corto periodo de tiempo; no es obediencia estable, de larga duración, sólo una obediencia superficial sin sustancia. Sólo es una pretensión de obediencia y no es genuina. Cuando el carácter de vida de las personas ha cambiado, esto muestra que las personas ya poseen muchas verdades y tienen nueva vida. Esta clase de persona obedece verdaderamente a Dios, es una obediencia permanente y estable y se le puede llamar verdadera obediencia a Dios.

La razón principal por la cual la humanidad corrupta no puede obedecer a Dios es porque ha sido corrompida de una manera demasiado profunda por Satanás, sus corazones están llenos de los venenos de Satanás, están completamente ocupados por toda clase de herejías y falacias de Satanás, no tienen verdadero conocimiento de Dios y están incluso menos en posesión de la verdad. Así que la humanidad corrupta está atada por su propia naturaleza, controlada por toda clase de herejías y falacias y no son personas normales que puedan practicar la verdad. Esto se debe a que la naturaleza corrupta de las personas es reacia a Dios y traicionera a Dios, arrogante y soberbia, desenfrenada y libertina, egoísta, despreciable y desleal. La humanidad corrupta no tiene la voluntad para buscar la verdad con el objetivo de dedicarse al cumplimiento de la voluntad de Dios y vivir una vida significativa. Toda ella alberga ambiciones para obtener bendiciones y beneficios, llevar las riendas y actuar como un tirano. Mientras existan un entorno y una posición apropiados, entonces esto se revelará completamente. Realmente es el caso que tú puedes cambiar montañas y ríos pero no la naturaleza de una persona. Toda la satánica humanidad corrupta tiene las desenfrenadas ambiciones de Satanás. Tan pronto como tiene la posición y la oportunidad, le es fácil pervertirse y mostrar su verdadera naturaleza. Sólo aquellas personas que han sido salvas y poseen la verdad tienen verdaderas aspiraciones para dedicarse a cumplir la voluntad de Dios. Que los creyentes puedan o no buscar y practicar la verdad es fundamental. Todos vemos que para las personas que tienen una naturaleza traicionera a Dios es muy difícil practicar la verdad. Por ejemplo, al cumplir con el deber propio para satisfacer a Dios, les es difícil no ser superficiales. Al cuidar del dinero de la familia de Dios, no están dispuestas si no codician el dinero. Al evangelizar, no les resulta fácil hacer un esfuerzo y pagar el precio para convertir a una buena persona. Al guiar a las personas a entrar a la verdad, no les resulta fácil pagar el precio de introducir a las personas en la realidad. Al defender la obra de Dios, les resulta aún más difícil practicar el respeto riguroso de los principios, mantener su posición y no temer ofender a las personas. Especialmente en el tratamiento de falsos Cristos y anticristos, muy pocas personas se atreven a ofrecerse valientemente para defender la obra de Dios y no dudan en ofender a las personas. La mayoría de las personas ni siquiera tienen el valor para reportar a sus superiores. Es como si sin importar cuántas personas sean engañadas, eso no tiene nada que ver con ellas. ¿Dónde está su conciencia y razón? Disfrutan de la gracia de Dios por nada y en sus corazones traicionan a Dios. Normalmente dicen cosas bonitas, pero cuando se enfrentan con algún asunto, se ponen del lado de Satanás. Tienen mucho miedo de ofender a Satanás pero no temen ofender a Dios. Esta clase de persona realmente es tan corrupta que vive a costa de Dios mientras apoya secretamente a los demás y no tiene conciencia. ¿No es una traición a Dios no ser capaz de ponerse del lado de Dios y actuar como un espectador en asuntos importantes que involucran el principio del bien y el mal? ¿Dónde está la fe en Dios? Sin embargo, todavía hay personas que de repente despiertan y contraatacan cuando los falsos Cristos y los anticristos engañan a las personas y destruyen la obra de Dios. Esta clase de persona tiene absolutamente un sentido de justicia y ama la verdad porque en su corazón odia el mal y ama la justicia. Este es el tipo de persona que Dios ama y que Dios salvará y perfeccionará.

Las personas que creen en Dios deben entender que no importa lo que enfrenten, la práctica de las palabras de Dios es la práctica de la verdad y ser capaz de acatar las palabras de Dios es obedecer a Dios. En tanto que las personas no vacilen en identificar a Cristo como Dios y a las palabras de Dios como la verdad, entonces están practicando la verdad. Cuando las personas enfrentan las tentaciones de Satanás, es el tiempo más revelador para ellas. Si son capaces de apegarse a las palabras de Dios y contra atacar a Satanás y deshonrar a Satanás, entonces esto es una manifestación de practicar la verdad y obedecer a Dios y puede satisfacer completamente a Dios. Cuando las personas se encuentran con el engaño del falso Cristo o anticristo y son capaces de ver las intenciones de las maquinaciones del enemigo, de usar las palabras de Dios para luchar contra Satanás y de revelar su esencia reacia a Dios y traicionera a Dios, y frustran la conspiración del enemigo, entonces esta es una manifestación de practicar la verdad y obedecer a Dios y también es un testimonio de la victoria sobre Satanás y ellas son totalmente capaces de satisfacer a Dios y obtener la alabanza de Dios. Poder hacer con seriedad la importante obra que Dios te ha confiado para cumplir con tu deber, sufrir adversidades y estar dispuesto a pagar el precio y finalmente completar la tarea segura y firmemente, es una manifestación de practicar la verdad y obedecer a Dios y se considera como un buen testimonio. Por ejemplo: Ser capaz de aceptar cualquier poda y trato, saber que se ha hecho mal y cambiar no importa cuánto sufrimiento conlleve, ser capaz de abordarlo correctamente, no quejarse ni ser negativo, ser leal y capaz de satisfacer a Dios al cumplir con el deber propio en aras de cumplir bien con el deber de los seres creados, todas estas cosas son una manifestación de practicar la verdad y obedecer a Dios; las personas que hacen el liderazgo de la iglesia en todos los niveles pueden aceptar y obedecer los arreglos de la familia de Dios, a menudo hacer una introspección de la obra, estudiar para captar las intenciones de Dios y hacer una obra sustancial sirviendo a Dios, entrar en el camino correcto de servir a Dios, gradualmente concordar con las intenciones de Dios en su servicio, siendo capaces de mantener lealtad y reverencia hacia Dios sin importar cómo la familia de Dios los pode y trate con ellos, buscando satisfacer a Dios como su objetivo; todas estas cosas son una manifestación de practicar la verdad y obedecer a Dios.

Hay muchas señales específicas de practicar la verdad y la mayoría de las personas pueden practicar algunas verdades, pero hay algunas verdades por las cuales se debe pagar un precio y experimentar un poco de sufrimiento. Pocas personas pueden practicar esas verdades que demandan un precio y sufrimiento. Esta es la razón por la cual las personas aún traicionan a Dios en el momento crítico. No es de extrañar que algunas personas siempre discutan y negocien cuando experimentan poda y trato y que algunas personas siempre tengan conceptos sobre la obra de Dios. Esto se debe completamente a la naturaleza traicionera a Dios de las personas. Las personas que siempre están negociando y discutiendo definitivamente no son obedientes a Dios. Negociar y discutir siempre muestra que su obediencia tiene condiciones y que su desobediencia tiene justificaciones, así que son incapaces de obedecer. Las personas que son propensas a tener conceptos acerca de la obra de Dios no son de ninguna manera obedientes a Dios. Tener conceptos acerca de Dios es una señal de que el corazón propio está en desacuerdo con Dios, como si Dios no fuera tan bueno como ellas. Muestra cuán tercos pueden ser la naturaleza arrogante y el corazón rebelde de las personas. Con el fin de salvar, cambiar y perfeccionar a las personas, por supuesto Dios tendrá que hacer algunas cosas que no cumplen con los conceptos y las intenciones de las personas. Se podría decir que Dios está deliberadamente haciendo algunas cosas contrarias a las intenciones de las personas para entrenar a las personas, con el objetivo de hacer que ellas entiendan la verdad, conozcan su propia naturaleza y esencia de resistir a Dios para lograr la verdadera obediencia. Esto es más propicio para revelar la arrogancia, la rebelión, la insensatez y la ignorancia de las personas y para guiar a las personas a la verdad, perfeccionando así la obediencia de las personas y, ¿qué hay de malo en esto? ¿Hay algo malo con la obra de Dios? ¿Por qué las personas no saben que toda la obra de Dios es significativa? ¿No reconocen las personas la omnipotencia y la sabiduría que la obra de Dios de salvar a las personas muestra ampliamente? Al experimentar la obra de Dios, las personas que pueden obedecer incondicional e incuestionablemente a Dios sin importar lo que Él haga, y que pueden ser fieles y amorosas hacia Dios, son verdaderamente perfeccionadas y conformes a las intenciones de Dios. Estos son los resultados que la prueba, refinamiento, poda y trato de Dios tienen la intención de lograr.

En la búsqueda de ser una persona verdaderamente obediente, uno debe al menos poseer la conciencia y razón que una persona normal debe poseer, entender las diez verdades y tener aspiraciones para buscar ser perfeccionado por Dios. Sólo entonces las personas pueden ser verdaderamente obedientes. Una condición mínima es la posesión de la conciencia y razón que una persona normal debería poseer. Si las personas no tienen conciencia ni razón, entonces, incluso si cometen alta traición, no tienen percepción, incluso si ofenden a Dios, no les importa y todavía piensan de sí mismas como no malas e incluso si van en contra de la conciencia y la razón, no sienten culpa ni ansiedad. Esta clase de persona será incapaz de ser perfeccionada. Así que la posesión de conciencia y razón es un requisito mínimo de la búsqueda y el logro de la verdadera obediencia hacia Dios. Además, para ser una persona verdaderamente obediente, uno debe entender muchas verdades. Esto es clave. La verdad es el estándar por el cual se miden las acciones de las personas. Si las personas no entienden la verdad, hacen cosas sin principios, su búsqueda perderá dirección y propósito y de ninguna manera entenderán las intenciones de Dios. Si las personas no entienden la verdad, entonces no saben lo que es la obediencia a Dios y lo que es resistir a Dios. Las personas que no tienen la verdad no obedecerán la obra de Dios y categóricamente no serán salvas. Por lo tanto, si aquellas que creen en Dios no buscan la verdad, nunca serán verdaderamente obedientes a Dios. Las personas que buscan ser verdaderamente obedientes a Dios deben poseer aspiraciones para ser perfeccionadas por Dios. Esta condición es muy importante. En la obra de Dios de salvar y perfeccionar a las personas, si las personas no tienen tales aspiraciones, entonces no pueden pagar el precio de buscar la verdad y alcanzar la salvación, no pueden sufrir suficientes dificultades para obtener la verdad y ser perfeccionadas, no pueden mantenerse firmes y ser un maravilloso testimonio en todas las pruebas que se deben experimentar para alcanzar la salvación y ser perfeccionado y no pueden soportar la persecución del gran dragón rojo hasta el final y seguir a Dios hasta el final del camino. Por lo tanto, si los creyentes no tienen aspiraciones para buscar la verdad y ser perfeccionados por Dios, entonces no pueden pagar el precio de obtener la verdad y no se pueden convertir en personas verdaderamente obedientes. Poseer las tres condiciones anteriores es muy importante para lograr la verdadera obediencia a Dios. Si las personas poseen las tres condiciones anteriores, serán perfeccionadas y lograrán el cambio en su carácter de vida después de pagar el precio apropiado (habiendo sufrido lo que deben) y después se convertirán en personas verdaderamente obedientes. Las personas sólo pueden experimentar el cambio en su carácter de vida poseyendo la verdad. Las personas que no buscan la verdad no experimentarán cambios en su carácter de vida. No importa cuántos años hayan creído en Dios, todavía se rebelarán contra Dios y lo resistirán como antes y posiblemente traicionarán a Dios y tomarán el camino del anticristo. Por lo tanto, no importa cuántos años las personas hayan creído en Dios, si no entienden la verdad entonces no son confiables. A menudo pueden hacer cosas contrarias a la verdad y sin querer rebelarse contra Dios y resistir a Dios. Existe la posibilidad de la traición a Dios en cualquier momento. Esto no es por su propio libre albedrío. Así que entender la verdad es demasiado importante para las personas. Sólo las personas que entienden muchas verdades pueden experimentar cambios en su carácter de vida, ser perfeccionadas por Dios y ser verdaderamente obedientes a Dios. Vemos que hay muchas personas que han creído en Dios por muchos años, algunas de las cuales hasta son líderes y colaboradores en todos los niveles en la iglesia, que no son verdaderamente obedientes a Dios. Están sirviendo a Dios nominalmente pero de hecho se han ido por el mal camino sin saberlo, tienen un deseo insaciable por las bendiciones del estatus, se consideran superiores, mandan en sus propios términos, actúan como tiranos, con muchos asistentes apiñándose alrededor y están hinchadas con excesiva arrogancia. También hay muchos creyentes que ni siquiera poseen la mínima obediencia así que, ¿cómo pueden ser obedientes a Dios? Los siguientes tipos de personas son aquellas que no poseen la obediencia mínima. Todas estas personas son muy peligrosas. Podemos ver que las personas que creen en Dios pueden caer o fracasar de esta manera o aquella.

1. Hay un tipo de personas que creen en Dios, pero no pueden obedecer la obra de Dios, que se aferran al mundo y a los placeres de la carne, buscan cosas insignificantes, viven fuera de las palabras de Dios y todavía piensan de sí mismas que son muy inteligentes. Agarran dinero con una mano y a Dios con la otra, sin descuidar ninguna, y al final buscan la salvación de todas formas, lo que en realidad es una fantasía. Esta clase de personas no muestran la mínima obediencia y si no se arrepienten, sin duda será eliminadas.

2. Hay un tipo de personas que creen en Dios y desde fuera parecen buscar y ser entusiastas, pero realmente no anhelan las palabras de Dios y no están interesadas en la verdad. Solamente guardan ordenanzas religiosas y actúan de acuerdo con sus conceptos. Parecen ser devotos pero aún tienen conceptos acerca de Dios y no tienen la verdad. En sus corazones a menudo resisten a Dios y se rebelan contra Él. Estas personas no tienen la obediencia mínima y si no se arrepienten, sin duda serán eliminadas.

3. Hay un tipo de personas que creen en Dios y han cumplido con su deber por muchos años, pero todavía actúan superficialmente y no son leales a Dios. Habiendo pasado por la poda y el trato, aunque saben que a menudo actúan de manera superficial, no son capaces de arrepentirse verdaderamente. No importa qué trabajo hagan siempre necesitan supervisión y atención y las personas no confían en ellas. Esta clase de personas no tienen la obediencia mínima y si no se arrepienten, sin duda serán eliminadas.

4. Hay un tipo de personas que creen en Dios pero no pueden obedecer la obra de Dios ni aceptar el juicio y castigo de Dios ni aceptar la poda y trato de la familia de Dios. Otras personas siempre tienen que adularlas y forzarlas y la más mínima frustración puede hacer que traicionen a Dios y abandonen a la familia de Dios. Esta clase de personas no tienen la obediencia mínima y si no se arrepienten, sin duda serán eliminadas.

5. Hay un tipo de personas que, aunque parecen ser capaces de leer a menudo las palabras de Dios y de buscar la verdad, no pueden practicar la verdad y con frecuencia actúan de acuerdo con su propio placer y siguen sus propias preferencias. Son particularmente santurronas y siempre piensan que tienen razón. No les importa lo que otras personas digan y no pueden aceptar nada que no se conforme a sus propias ideas. Son extremadamente arrogantes y soberbias y no obedecen a nadie. Es como si ellas fueran la verdad. Esta clase de personas no tienen la obediencia mínima y si no se arrepienten, sin duda serán eliminadas.

6. También hay una clase de personas que creen en Dios que especialmente buscan la fama y el estatus y siempre esperan ser usadas por Dios, pero después de ser líder o colaborador en la familia de Dios, tienen un deseo insaciable por las bendiciones del estatus. Enfatizan comer y vestir bien y están dispuestas a disfrutar de la adoración y el apoyo de los demás. Les gusta quienquiera que las adule y promueven y usan a quien las obedezca y defienda. Se consideran superiores a los demás, les gusta controlar y dar órdenes a los demás. En la iglesia actúan como tiranos, tratan con prepotencia a todos y hacen lo que desean sin restricción. ¡Simplemente cometen pecados! Esta clase de personas que sirven y resisten a Dios no tienen ni siquiera un poco de obediencia y ya han tomado la senda del anticristo. Si no se arrepienten, les será difícil escapar de su destino de ser eliminadas.

Los tipos anteriores de personas que creen en Dios ni siquiera poseen el mínimo de obediencia. Todas ellas son personas muy peligrosas para quienes es muy difícil alcanzar la salvación. El peligro de que estas personas traicionen a Dios es demasiado grande. Podrían traicionar y abandonar a Dios en cualquier momento. Todas aquellas que no tienen la mínima obediencia hacia Dios sin duda serán eliminadas si no se arrepienten. Mientras experimentan la obra de Dios, todas aquellas que verdaderamente aman las palabras de Dios y buscan la verdad muestran obediencia a Dios. Por ejemplo, las que abandonan a sus familias y abandonan sus carreras para dedicarse a Dios, las que cumplen con su deber lealmente, las que dan hospedaje con el fin de retribuir al amor de Dios, las que aceptan trabajos peligrosos y son capaces de salvaguardar la obra de la familia de Dios, y los líderes y colaboradores en todos los niveles de la iglesia que son diligentes y leales y hacen todo lo posible para hacer la obra que Dios les encomendó hacer, todos muestran que están practicando la verdad y obedeciendo a Dios. Este es un hecho innegable. Pero en el curso de experimentar la obra de Dios, las personas todavía no han logrado cambios en el carácter de vida, la obra de Dios aún no se ha completado y las personas todavía no han sido perfeccionadas, así que aunque las personas muestran ciertas señales de obedecer a Dios mientras experimentan la obra de Dios, no se puede decir que son verdaderamente obedientes a Dios. Sólo cuando las personas han terminado de experimentar la obra de Dios y son perfeccionadas, son todas personas que han sido hechas completas por Dios verdaderamente y que luego son obedientes a Dios. Si todas esas personas que están experimentando la obra de Dios, que muestran señales de obedecer a Dios, pueden buscar la verdad, cooperar con la obra de Dios, obedecer la obra de Dios hasta el final y han hecho cambios en su carácter de vida, entonces ahí es cuando serán hechas completas por Dios y cuando las personas serán capaces de ver quién es verdaderamente obediente a Dios. ¿Cómo puedes decir que eres obediente a Dios si todavía no has experimentado los últimos pasos de la obra de Dios y no estás seguro de si puedes o no ser testimonio? Las personas que son obedientes a Dios han tenido cambios en su carácter de vida y los asuntos con respecto a los cambios en el carácter de vida se deben discernir bien. Que las personas muestren señales de obedecer a Dios no equivale a cambios en su carácter de vida. Algunas señales de obediencia a Dios se pueden lograr una vez que posees fe verdadera. Las personas que tienen aspiraciones de búsqueda también las pueden lograr. Hay una diferencia entre esto y la obediencia después de los cambios en el carácter.

Toda la obediencia y la lealtad de las personas tienen un trasfondo y una adulteración, sin embargo, la obediencia de las personas cuyo carácter de vida ha cambiado es completamente cierta. Las personas que pueden ser obedientes bajo cualquier condición son más confiables y estables. Las personas que son verdaderamente obedientes a Dios pueden experimentar toda clase de pruebas sin fallar, pueden ser testimonio sin humillar a Dios y pueden ser alabadas por Dios y avergonzar a Satanás. Así que la obediencia superficial y la obediencia después de ser perfeccionado son diferentes. Es decir que mostrar señales de obedecer a Dios no significa que las personas sean obedientes a Dios. Ser capaz de convertirse en una persona que sea verdaderamente obediente a Dios no es un asunto sencillo. La obediencia de las personas verdaderamente obedientes no está adulterada, no tiene requisitos de beneficios personales, es incondicional y sin antecedentes, no tiene principios comerciales y es totalmente para el cumplimiento de la voluntad de Dios y para cumplir bien con el deber propio. Las personas verdaderamente obedientes consideran que obedecer a Dios está perfectamente justificado; si fueran a morir no se quejarían ni harían ninguna petición. La gente ve a tales personas como tontas pero en realidad son personas extremadamente inteligentes. Ser inteligente con relación a grandes asuntos es verdadera inteligencia. Ser inteligente con relación a la salvación y a ser perfeccionado es verdadera inteligencia. Sólo las personas que son verdaderamente obedientes a Dios son realmente inteligentes. Algunas personas que han creído en Dios por muchos años aún pueden ser arrogantes y soberbias, se consideran a sí mismas inteligentes y son incapaces de obedecer la obra de Dios y de hacer bien su deber de acuerdo a las exigencias de Dios. No practican la verdad al cumplir con su deber, hacen lo que quieren y hacen algún trabajo sin sentido. Se rebelan completamente contra Dios y lo resisten. Especialmente algunas personas que sirven a Dios, pero que resisten a Dios todavía tienen un deseo insaciable por las bendiciones del estatus, se consideran superiores, viven una vida de vanidad, son santurronas, muestran el horrible rostro de la corrupción de Satanás y no tienen ninguna obediencia en la práctica. ¿Dónde está el servicio de Dios en esto? ¡Esto simplemente es cometer pecado! Las personas que sirven a Dios deben ser siervos de Dios y servidores de las masas. Se debe ser un buen siervo antes de poder guiar a las personas. Si las personas que sirven a Dios no son verdaderamente obedientes a Dios y aún son impenitentes, entonces ¿cómo pueden lograr cambios? Si tú mismo no eres una persona que obedece a Dios, entonces ¿cómo puedes guiar a otros a entrar a la verdad? Si el problema de servir a Dios pero resistiendo a Dios no se resuelve entonces, tarde o temprano, sufrirás grandes contratiempos y existe el peligro de que seas eliminado.

De los ejemplos anteriores se puede ver que creer en Dios, cumplir con el deber propio para dedicarse a Dios y ser capaz de sufrir un poco no quiere decir que las personas sean verdaderamente obedientes a Dios. Sólo representa la fe de las personas y su búsqueda. Las principales manifestaciones de obedecer verdaderamente a Dios son las siguientes:

1. Si las personas que creen en Dios pueden aceptar todas las palabras de juicio y castigo de Dios y no tienen conceptos al respecto porque, sin importar cuánto entiendan, reconocen que las palabras de Dios son correctas y que Él no estaría equivocado, entonces esto es una manifestación de la verdadera obediencia a Dios que se debe poseer como mínimo.

2. Al experimentar la obra de Dios, ser capaz de aceptar cualquier poda y trato al que se enfrente sin rebelión ni resistencia, sin discutir cuando se está sufriendo por dentro y se reconoce que la poda y el trato por parte de la familia de Dios es correcto, esta es una manifestación de la verdadera obediencia a Dios que se debe poseer como mínimo.

3. Ser capaz de buscar y practicar la verdad mientras se experimenta la obra de Dios y ser capaz de buscar la verdad, orar a Dios y autoreflexionar cuando se es desobediente y resistente, logrando así la rebelión contra la carne y la práctica de la verdad, es una manifestación de la verdadera obediencia a Dios que se debe poseer como mínimo.

4. Ser capaz de callar delante de Dios, orar incesantemente a Dios y buscar las intenciones de Dios, sin importar qué pruebas se enfrenten, y ser capaz de satisfacer a Dios y ser testimonio, por lo menos no humillar a Dios y no quejarse, sin importar cuánto se sufra. Esta es una manifestación de la verdadera obediencia a Dios que se debe poseer como mínimo.

5. Ser capaz de estar en la posición de un ser creado, cumplir las responsabilidades propias como un ser creado y tratar de cumplir bien con el deber propio como el deber obligatorio propio mientras se cumple con el deber propio, no haciéndolo mecánicamente ni siendo descuidado, aferrándose hasta el final, siendo leal y cumpliendo la misión del ser creado en el deber propio. Esta es una manifestación de la verdadera obediencia a Dios que se debe poseer como mínimo.

6. Ser capaz de obedecer la orquestación y los planes de Dios en la fe propia y, sin importar cuántas vicisitudes se experimenten, ser capaz de entender que la intención de Dios es salvar y perfeccionar a la humanidad y transformarla en personas que se adapten completamente a la voluntad de Dios. No buscar el día de Dios, no tener pensamientos de escape, aprender lecciones en todas las cosas, sólo buscar entrar a la verdad y a la realidad, no buscar las comodidades de la carne y, sin importar si es sufrimiento o dificultad, vida o muerte, no tener otra alternativa sino obedecer absolutamente la orquestación y los planes de Dios. Esta es una manifestación de la verdadera obediencia a Dios que se debe poseer como mínimo.

Aquellos que creen en Dios deben poseer la manifestación de los seis aspectos anteriores de obedecer a Dios. Los creyentes no pueden alcanzar la salvación y ser perfeccionados sin manifestar los seis aspectos anteriores de obedecer verdaderamente a Dios. Sólo manifestando los seis aspectos anteriores de obedecer a Dios, los creyentes pueden ser transformados por Dios en personas que verdaderamente obedecen a Dios. Si todos los que poseen las seis manifestaciones anteriores de obedecer a Dios siguen buscando la verdad y obedecen la obra de Dios hasta el final, serán absolutamente capaces de ser perfeccionados por Dios y convertirse en personas que son verdaderamente obedientes a Dios. Las personas que creen en Dios, pero no poseen ninguna manifestación de obedecer a Dios son personas que están en gran peligro. Las personas que creen en Dios pero no muestran señales de obedecer a Dios no son verdaderos creyentes. Se podría decir que tales personas son no creyentes y sólo están ahí para inventar números. No importa cuántos años esas personas crean en Dios, no sirve de nada; de ninguna manera pueden ser salvas.

¿Por qué es que las personas que muestran señales de obedecer a Dios por fuera no son verdaderamente obedientes a Dios? Esto es porque las personas que muestran señales de obedecer a Dios por fuera no necesariamente entienden muchas verdades y no necesariamente han experimentado cambios en su carácter de vida. Las personas que muestran ciertas señales de obedecer a Dios sin duda todavía tienen mucha rebelión y mucha de su corrupción aún no se ha revelado porque aún no han alcanzado el nivel de ser perfeccionadas. Para resolver esto, necesitan estar equipadas con muchas verdades. La mayoría de las personas son así: hoy pueden ser obedientes, pero mañana tienen una discusión con Dios y al siguiente día tienen conceptos acerca de Dios. Nosotros no sabemos cuándo las personas pueden ser obedientes ni sabemos cuándo las personas traicionarán. Hoy son obedientes pero mañana pueden traicionar. Las personas cuyo carácter de vida no ha cambiado son inestables y poco fiables de esta manera. Si el carácter de vida de las personas todavía no ha cambiado y la posibilidad de que traicionen a Dios aún existe, es muy difícil asegurar que las personas puedan seguir a Dios hasta el final. Así que las personas que muestran algunas señales de obedecer a Dios todavía no pueden ser llamadas verdaderamente obedientes a Dios. Debido a que la naturaleza de resistencia a Dios y traicionera a Dios de las personas está sin resolver, todavía existe el peligro de su traición a Dios y la posibilidad de que puedan dejar a Dios. Cuando el carácter de vida de las personas haya cambiado, las personas realmente tendrán paz. Ya que no hay peligro de traicionar a Dios, es seguro que las personas digan que pertenecen a Dios y que Dios las ha obtenido. Tales personas son verdaderamente obedientes a Dios.

Entre las personas que fielmente cumplen con su deber en la iglesia, las que más buscan la verdad sin duda se enfocarán en conocer las palabras de Dios, entender la verdad, entender realmente su esencia corrupta y darse cuenta de cuál es su naturaleza y, al hacerlo, serán capaces de abandonar la carne y practicar la verdad. Todas estas personas definitivamente muestran algunas señales de obedecer a Dios. Aquellas que muestren señales de obedecer a Dios tendrán esperanza de que Dios las haga personas que son verdaderamente obedientes a Dios. Las personas que han creído en Dios por muchos años, pero aún no muestran señales de obedecer a Dios, son las que están en gran peligro. Por ejemplo, las personas que creen en Dios, pero siempre esperan ser bendecidas, las personas que creen en Dios pero siempre desean el día de Dios y no buscan la verdad, las personas que creen en Dios pero nunca cumplen con su deber y las personas que sólo cumplen mecánicamente con su deber, las personas que creen en Dios pero tienen miedo de las dificultades y siempre quieren escapar, las personas que creen en Dios pero siempre investigan a Dios y tienen conceptos profundos sobre Dios, las personas que creen en Dios pero siempre se aferran al mundo y están regidas por costumbres seculares, las personas que creen en Dios pero siempre adoran a los líderes religiosos y desprecian a Cristo, las personas que creen en Dios pero siguen ídolos y no pueden obedecer a Cristo y las personas que creen en Dios pero siempre están controladas por otras personas y clasificadas como lacayos de bajo nivel, todas son personas que no muestran señales de obedecer a Dios. Todas estas personas son muy problemáticas. Siempre están en peligro de traicionar a Dios. Si las personas no muestran señales en absoluto de obedecer a Dios cuando experimentan la obra de Dios, ¿cómo pueden ser hechas completas por Dios? Si la obra de Dios termina, estas personas que no muestran señales de obedecer a Dios serán eliminadas.

Algunas personas son eliminadas en cada etapa de la obra de Dios. Este es aún más el caso para la obra de Dios de los últimos días. Ahora todas aquellas que buscan la verdad y muestran señales de obedecer a Dios tienen la esperanza de alcanzar la salvación y ser hechas completas por Dios y todas las que creen en Dios, pero que no se involucran en un trabajo honesto ni buscan la verdad de principio a fin están destinadas a ser eliminadas. Uno debe darse cuenta de que las personas que han creído en Dios por muchos años sin ningún cambio, en realidad ya han sido eliminadas por la obra del Espíritu Santo. Quién sabe cuándo y qué desastre reclamará sus vidas. Ahora toda clase de desastres ha descendido y comenzado a ocurrir. La humanidad enfrenta cada vez más desastres y cada vez mayores desastres y cada vez más personas están muriendo. Aquellas que no buscan la verdad están condenadas porque todas esas personas que no buscan la verdad, es decir, que no aman las palabras de Dios y no leen a menudo las palabras de Dios, a los ojos de Dios están todas muertas, al igual que los no creyentes. Todas son prescindibles y esperan toda clase de desastres para resolverlos. Las personas que creen en Dios, pero no pueden obedecer la obra de Dios, es decir, las personas que no muestran señales de obedecer a Dios, son objetos de eliminación y morirán en toda clase de desastres al igual que los no creyentes.

Las personas que buscan la verdad deben saber cuáles son las condiciones de aquellos que verdaderamente obedecen a Dios. Esto es muy importante para la búsqueda de la verdad. El carácter de vida de las personas que verdaderamente obedecen a Dios definitivamente habrá cambiado y tales personas definitivamente estarán en búsqueda de la verdad. La verdadera obediencia a Dios se logra completamente a través de buscar y obtener la verdad y experimentar los cambios en el carácter de vida. Las personas que verdaderamente obedecen a Dios tienen las palabras de Dios para la vida dentro de ellas. La verdad ejerce poder dentro de las personas y la naturaleza satánica se desintegra, así que las personas pueden practicar la verdad normalmente y obedecer a Dios sin restricciones. Son las palabras de Dios y la verdad lo que hace que las personas venzan el mal y abandonen la carne. Este es el poder de las palabras de Dios ejerciendo poder y la habilidad de la verdad ejerciendo poder. Las personas que verdaderamente obedecen a Dios prestan especial atención a entender incluso más verdades. Siempre tratan de descifrar la manera de estar de acuerdo con las intenciones de Dios y siempre quieren entender cuál es la vida más significativa. Buscan la verdad para vivir una vida aún más genuina y están completamente conscientes que sólo aquellas que verdaderamente obedecen a Dios pueden estar en armonía con las intenciones de Dios y que sólo una vida de obediencia a Dios es la más significativa. Una vida desobediente a Dios es una vida de Satanás y del diablo. Esta clase de persona es el hijo menos filial y un degenerado traidor. Sólo las personas que obedecen a Dios merecen vivir en este mundo y ser alabadas por Dios. En los corazones de aquellas que verdaderamente obedecen a Dios, sólo las que pueden satisfacer a Dios y adaptarse a las intenciones de Dios en el servicio, experimentarán la mayor paz y felicidad. Si hacen cosas que van en contra de las intenciones de Dios u ofenden a Dios, entonces esto es sumamente doloroso. Las personas que verdaderamente buscan la verdad sienten en sus corazones que su entendimiento de la verdad todavía es demasiado pequeño y demasiado superficial. Si hay algo que no llegan a comprender, seguirán buscando la verdad de una manera más profunda y se sentirán insatisfechas sobre el grado de cambio en sus vidas. Si descubren algo en sus corazones que es desobediente hacia Dios, nunca lo dejarán ir, sino que continuarán buscando la verdad y usarán la verdad para resolver el problema, esforzándose por ser conformes a las intenciones de Dios. Las personas que son verdaderamente obedientes a Dios prestan especial atención a su relación con Dios y a cómo es su obediencia a Dios. Se sienten intranquilas si se sienten distantes de Dios y se acercarán a Dios o leerán las palabras de Dios y tratarán de descifrar la verdad en las palabras de Dios. No importa lo que enfrenten, siempre verán cosas en las palabras de Dios. Esto es vivir en las palabras de Dios. Las personas que verdaderamente obedecen a Dios también prestan especial atención a ser fieles en cumplir con su deber. En el servicio a Dios pueden captar la obra en el centro de su deber y realizar la obra más valiosa. Si no han realizado ninguna obra valiosa durante un período de tiempo, sienten que han desperdiciado un tiempo precioso y se sienten intranquilas. Al mismo tiempo, también se enfocan en lograr resultados en su obra porque sólo obteniendo resultados de la obra pueden satisfacer a Dios. Las personas que verdaderamente obedecen a Dios conocen su misión y creen que esta vida sólo vale la pena cuando han sido leales en hacer lo que Dios les ha confiado hasta el final y han conseguido terminarlo. Por lo tanto, las personas que son verdaderamente obedientes a Dios son leales y fieles a Dios. Son las personas que cumplirán la voluntad de Dios.

¿Cómo se debe buscar con el fin de volverse verdaderamente obediente a Dios? Para buscar la verdadera obediencia a Dios, tenemos que aprender muchas lecciones. Antes que nada, debemos comenzar obedeciendo la obra de Dios para obedecer todo el juicio y castigo en las palabras de Dios, aceptar toda poda y trato de Dios, conocer nuestra corrupción, ver claramente nuestra propia naturaleza y esencia traicionera a Dios, recibir todas las verdades en las palabras de Dios y entrar gradualmente a todas las verdades que debemos poseer de acuerdo con las exigencias de Dios basados en nuestras propias necesidades reales. Después de varios años de creer en Dios de esta manera, se obtendrán muchas verdades y se tendrá la realidad de la entrada a la vida. Sólo entonces las personas verán que su carácter de vida comienza a cambiar, que tienen cada vez mejores condiciones para cumplir con su deber, que tienen cada vez menos rebelión y que tienen cada vez más obediencia. Sus deberes y lo que viven se acercarán cada vez más a cumplir las exigencias de Dios y con el tiempo vivirán completamente en las palabras de Dios. Entenderán cada vez más sobre las palabras y la verdad de Dios, sus corazones se iluminarán cada vez más, verán todo claramente, sabrán cómo practicar las palabras de Dios y practicarán la verdad en lo que sea que enfrenten. Estas son personas que han obtenido la verdad y tienen vida. Ya han sido salvas y han sido hechas completas por Dios para convertirse en personas que son verdaderamente obedientes a Dios.

Para convertirse en una persona que es verdaderamente obediente a Dios, se deben aprender lecciones de ser capaz de obedecer a Dios por causa de toda clase de pruebas. Se debe buscar un conocimiento más profundo de Dios y ser capaz de ser perfeccionado por Dios; una falta de verdades no servirá. En toda clase de pruebas, si las personas tienen una pequeña rebelión se revelará. La rebelión de las personas se revelará en cada prueba. Si las personas son incapaces de buscar la verdad en todos los asuntos, entonces no pasarán. Demasiadas pruebas, tanto grandes como pequeñas, necesitan ser experimentadas con el fin de ser perfeccionadas por Dios y en cada prueba se las debe confrontar confiando en buscar la verdad. Obtener la verdad y cambiar el carácter propio no es tan sencillo como las personas imaginan. Desde obtener la verdad de las palabras de Dios, hasta que la verdad se convierta en la vida de las personas, hay muchos procesos. Cuanto más difíciles sean, más deben las personas buscar la verdad para resolverlos. Cuantas más pruebas se experimenten, más deben las personas buscar la verdad. Sólo al hacerlo así las personas pueden pasar la prueba sin contratiempos y entrar en reinos más elevados de cambios en el carácter de vida. Cuando las palabras de Dios se vuelvan la vida de las personas y la verdad tome el control en los corazones de las personas, la herejía y la falacia de Satanás no tendrán lugar en los corazones de las personas. Cuando los venenos y la falacia de Satanás hayan sido resueltos, el carácter de vida de las personas comenzará a cambiar y la naturaleza satánica traicionera a Dios de las personas también comenzará a desintegrarse. De esta manera, las personas ya no pertenecen a Satanás sino a Dios. Esta es una persona recién creada que ha sido perfeccionada por Dios usando Sus palabras. Esta persona tiene la verdad y tiene humanidad. Esta clase de persona es verdaderamente obediente a Dios. Sólo buscando la verdad pueden las personas trasladarse a este reino y sólo buscando la verdad pueden ser perfeccionadas por Dios y convertirse en personas que son verdaderamente obedientes a Dios.

15 de septiembre de 2006

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