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12. Un vistazo a la esencia de la humanidad corrupta a partir de las concepciones del hombre

Guiar a las personas a entrar en la palabra de Dios y a obtener la verdad toma, por un lado, comer, beber y disfrutar la palabra de Dios para alcanzar el conocimiento de la palabra de Dios y el entendimiento de la verdad. Por el otro, requiere que uno resuelva los problemas que realmente existen con la verdad. Los citados problemas pertenecen principalmente al carácter corrupto que la humanidad corrupta revela en todos los asuntos, que son la corrupción del hombre, las concepciones así como las palabras que juzgan arbitrariamente. Es sólo a través de la pronta aplicación de la palabra de Dios para resolver las revelaciones de la corrupción de las personas que ellas son capaces de ser purificadas y de entrar en la verdad. Ahora es el período crítico durante el cual Dios está juzgando y castigando al hombre, al igual que probándolo y refinándolo para purificarlo de su corrupción con el objetivo de salvar al hombre de la influencia de Satanás. Los que sirven a Dios deben cooperar con la obra del Espíritu Santo para analizar minuciosamente y exponer las diferentes revelaciones de la corrupción de las personas de resistir y traicionar a Dios para que ellas las puedan conocer y discernir para lograr el propósito de alcanzar la purificación. Sólo haciendo esto las personas pueden escapar de la influencia de Satanás y ya no estar atadas por su naturaleza satánica y corrompida por Satanás y vivir completamente en la palabra de Dios. Esto es ser verdaderamente salvo. El proceso del pueblo escogido de Dios de escapar de la corrupción y ser purificado es uno de entrar en la verdad y recibir la salvación. Por supuesto, también es uno de entrar en la palabra de Dios y recibir vida. El Espíritu Santo justo ahora está guiando al hombre a entrar en toda la verdad expresada por Dios y esta es una oportunidad única en la vida en la que Dios está salvando y perfeccionando al hombre. Sólo resolviendo por completo sus concepciones y juicios con la verdad, el hombre puede entrar más rápido en el camino correcto de la creencia en Dios. Es sólo de esta manera que el hombre será capaz de en verdad volverse a Dios y vivir delante de Él. Ahora enseñaré acerca de algunas concepciones y juicios serios que existen en realidad para que las personas conozcan la esencia de tales concepciones y juicios y vean realmente que la esencia y naturaleza de la humanidad corrupta es la de Satanás. Este también es un paso crítico al resolver la naturaleza del hombre que traiciona a Dios para que pueda alcanzar la verdadera salvación.

La humanidad corrupta a menudo tiene concepciones acerca de la obra de Dios, principalmente porque el hombre tiene la naturaleza de Satanás que traiciona a Dios, lo que conduce a que el hombre no sea capaz de obedecer a Dios y más bien resista y traicione a Dios. Esta es la raíz de la resistencia a Dios de la humanidad corrupta. Algunas personas siempre piensan que la obra de Dios no se ajusta a las nociones del hombre principalmente porque Dios es cruel, poco razonable o va en contra de las sensibilidades en la forma en que Él obra, haciendo así que el hombre tenga concepciones. Este es un gran error. La obra de Dios es sumamente práctica y se conforma totalmente a la verdad. Él nunca hace cosas irracionales o cosas que tienten al hombre. La obra de Dios es la verdad y es la más significativa, independientemente de cuán poco se ajuste a las nociones e imaginación del hombre. Toda Su obra es por el amor y la salvación del hombre. Esto es sin duda. Es porque la corrupción del hombre es demasiado profunda y el hombre tiene la naturaleza de Satanás que malinterpreta la voluntad de Dios y no entiende la verdad, pensando que es Dios el que está equivocado, no el hombre. A los ojos del hombre, la obra que no se conforma a sus propias nociones e imaginación definitivamente está equivocada y es irrazonable y es, por lo tanto, insostenible independientemente de si es la obra de Dios o la del hombre. Esta es la lógica de la humanidad corrupta así como de la filosofía de Satanás. Las concepciones se forman fácilmente para la humanidad corrupta porque está corrompida de una manera demasiado profunda y llena de los venenos de Satanás. En la naturaleza corrupta del hombre hay una variedad de las inclinaciones de Satanás tales como arrogancia y engreimiento, traición y engaño, falsedad y pretensión, egoísmo y vileza así como anarquía. El hombre comparte los mismos puntos de vista que Satanás, tratando todos los asuntos sólo con sus nociones e imaginación. El hombre sólo piensa en su propio interés, sólo sabe ser considerado con su carne y sólo se preocupa por sus propias ganancias y pérdidas, así como por sus propios problemas y bendiciones. Es natural para semejante humanidad corrupta tener diferentes concepciones acerca de la obra de Dios. Ya que el hombre no es capaz de tomar la verdad y tolerar la existencia de Dios, ¿cómo puede no tener concepciones acerca de la obra de Dios? Cuando la obra de Dios va en contra de las nociones e imaginación del hombre, así como de su pensamiento y puntos de vista, el hombre se opondría y la condenaría y naturalmente tendría concepciones. Cuando la palabra de Dios lastima los sentimientos y la dignidad del hombre, él respondería con aversión e indignación y naturalmente tendría concepciones. Cuando la obra de Dios provoca que el hombre sufra dolor y refinamiento, él se negaría a aceptarla y naturalmente tendría concepciones. Cuando la obra de Dios impacta la carne del hombre y el interés de su familia, se volvería negativo y odioso y naturalmente tendría concepciones. Cuando la obra de Dios revela su corrupción, el odio surgiría en el hombre debido a la vergüenza y naturalmente tendría concepciones. Cuando la obra de Dios condena al hombre de ser exactamente la encarnación de Satanás por su naturaleza malvada, el hombre montaría en cólera de vergüenza y naturalmente tendría concepciones. Cuando la obra de Dios quita y prohíbe la esperanza del hombre de recibir bendiciones, el hombre se volvería en contra de Dios y pagaría la bondad con odio o incluso lo traicionaría y naturalmente tendría concepciones. Por el contrario, si todo lo que Dios siempre le dice al hombre son palabras de bendición, amor y promesas, el hombre seguramente diría que Dios es grande, que Dios es amor y no tendría ninguna concepción. Al hombre le gustan los halagos y las bendiciones, busca ganancias, siente lujuria por las glorias vacías y se enfoca en los beneficios. Le gusta oír palabras que son dulces a los oídos y le disgustan las palabras de juicio, castigo, maldición y convicción. No importa cuánto amor esté contenido en esas palabras, y cuántas buenas intenciones estén ocultas en ellas, cualquier deseo auténtico de Dios para sanar y salvar al hombre está contenido en ellas y por muy evidentes que sean sus efectos de purificar al hombre, el hombre simplemente no las aceptaría y mejor resistiría, juzgaría, condenaría y hasta traicionaría a Dios. ¡El hombre simplemente es tan corrupto! Este es un hecho que nadie puede negar.

Las diferentes concepciones que la humanidad corrupta tiene acerca de la obra de Dios son, de hecho, una oposición y resistencia abiertas contra Dios. La consecuencia de tener tales concepciones es que el hombre juzga y traiciona a Dios. Vivir en las concepciones es vivir en animosidad con Dios, estar en oposición contra Él. La adhesión del hombre a sus concepciones es oponerse a la verdad y mantenerse resueltamente del lado de Satanás. Por lo tanto, el control férreo del hombre sobre las concepciones ya es la condena y traición a Dios y el ser uno con Satanás. Se puede ver de esto que la naturaleza y esencia de la humanidad corrupta es la de Satanás. ¡La humanidad corrupta es la encarnación de Satanás! ¿Cómo podría una humanidad tan corrupta no resistir y juzgar a Dios y no estar llena de concepciones contra Él? ¡No es de extrañar que Dios diga que el hombre no sabe lo que es bueno para él y que es poco razonable! El hombre no sólo no entiende la palabra de Dios, incluso dice que la palabra de Dios es demasiado fuerte y falsa. Los hechos han probado lo suficiente, de la manera en que el hombre trata la palabra de Dios y de la manera en la que juzga la obra de Dios, que el hombre está corrompido por Satanás de una forma demasiado profunda. ¡Qué difícil sería para Dios sanar y salvar a la humanidad! Se puede ver claramente de aquí que la humanidad corrupta ha llegado al punto de rechazar la verdad y de ser enemiga de Dios. No es de extrañar que el hombre esté buscando matar a Dios dondequiera que Él vaya y que esté rechazando y desterrando Su venida. Esto se debe completamente a que la humanidad está corrompida de una manera demasiado profunda y se ha vuelto malvada más allá de la redención. En base a tal escenario, no podemos decir que sea culpa de Dios, más que de la del hombre, que Su obra no se conforme a las nociones del hombre. Los hechos han revelado que las concepciones y juicios del hombre acerca de la obra de Dios se deben completamente a que la humanidad está corrompida de una manera demasiado profunda y está en posesión de la malvada naturaleza de Satanás y está determinada completamente por la naturaleza y esencia del hombre que traicionan a Dios. Dios es la verdad y es justo y no hay duda al respecto. Dios juzgará, castigará, purificará y salvará a la humanidad, pero la humanidad no sabe lo que es bueno para ella y mejor paga bondad con odio y se queja contra Dios y lo juzga. ¡Qué poco razonable! La humanidad corrupta es completamente inmunda y malvada, siniestra y deshonesta, egoísta y despreciable. Ha llegado casi al punto de estar más allá de la redención y salvación, haciendo así aún más difícil la obra de Dios y haciendo que sea difícil para Él salvar al hombre. Este es un hecho que el hombre no puede negar.

Las personas que han entendido algo de verdad en el curso de experimentar la obra de Dios ya han llegado a un conocimiento preliminar de que: Las concepciones del hombre del bien y el mal son, ciertamente, absurdas y ridículas y son absolutamente poco confiables. Es en verdad una mejora si las personas fueran capaces de saber esto. Sin embargo, quedan muchas personas que siempre suponen que sus concepciones del bien y el mal e imaginación son correctas, como si ellas fueran la verdad y siempre tuvieran la razón. Así miden la obra de Dios en base a sus concepciones del bien y el mal e imaginación. Son impertinentes y piensan que son muy inteligentes, sólo para exponer su satánica fealdad de resistir a Dios. Se puede decir con certeza que las personas que todavía creen que sus propias concepciones del bien y el mal e imaginación son correctas y confiables después de haber creído en Dios por unos cuantos años son personas que no tienen la verdad. Son personas que no tienen conocimiento de la esencia corrupta de la humanidad y definitivamente son personas que no han cambiado, un grupo ridículo que no ama la verdad. Como la humanidad corrupta no tiene la verdad y está llena de los venenos de Satanás, su naturaleza y esencia son resistencia y traición a Dios. Podemos analizar minuciosamente y escudriñar las causas de las concepciones del bien y el mal de la humanidad corrupta y hay tres principales: Algunas entre todas las concepciones nacen de la imaginación y del juicio del hombre y no se conforman a los hechos en absoluto. Esto revela la ignorancia y ridiculez de la humanidad corrupta. Algunas concepciones nacen por completo de los deseos extravagantes de la carne del hombre, que representan la corrupción y maldad del hombre. Tales concepciones no son sostenibles en absoluto. También hay algunas concepciones que nacen de los conceptos y herejías distorsionados del hombre, que son la prueba de Dios y el ataque a Él. Estas concepciones representan completamente la naturaleza y esencia de Satanás y son parte de falacias y mentiras satánicas para engañar a las personas. Las concepciones de la humanidad corrupta sobre Dios y Su obra son principalmente los tres tipos descritos anteriormente. De hecho estas concepciones no se conforman a los hechos y son herejías y falacias que resisten a Dios. Nacen completamente de la naturaleza satánica de la humanidad corrupta. Por consiguiente, el hecho de que el hombre sea capaz de tener concepciones acerca de Dios, Su obra y la obra de Su familia revela completamente la ignorancia y ridiculez de la humanidad corrupta así como su ruindad y engaño y egoísmo y vileza. También revela la naturaleza y esencia de la humanidad corrupta que son las de Satanás, mostrando claramente a todos la fealdad y maldad de la humanidad corrupta en que no tiene la verdad, pervierte la razón, busca ganancias y es simplemente poco razonable. Cuantas más concepciones tenga uno, más se prueba que ella es mala por naturaleza y que no tiene humanidad. Una persona que de verdad tiene conciencia y sensatez, y que es entendida y que está dispuesta a razonar, rara vez tiene concepciones. Incluso si las tiene, aceptaría la verdad fácilmente y puede ser convencida a través de la comunicación de la verdad. Esto es normal.

Algunas personas tienen fuertes concepciones acerca de Dios y aun así siguen siendo insistentes en que sus concepciones son justas y correctas, a pesar de cómo otros tratan de convencerlas de lo contrario a través de la comunicación de la verdad. Tales personas son ridículas más allá de la redención. Las personas que tienen concepciones de una manera particularmente fácil y las que tienen demasiadas concepciones son aquellas cuya humanidad está demasiado corrompida y cuya naturaleza es extremadamente mala. Son personas que no pueden ser salvas fácilmente. Sin embargo, la razón principal por la que algunas tienen concepciones es que han experimentado la obra de Dios por un periodo de tiempo demasiado corto y han entendido demasiado poco de la verdad. Tienen concepciones porque ven las cosas en base a sus nociones e imaginación. Las debemos tratar de la manera correcta y comunicarles la verdad con amor para ayudarlas a resolver estas cuestiones, porque la mayoría de estas personas son entendidas y están dispuestas a razonar y son capaces de entender la verdad y de dejar ir sus concepciones. Es más difícil resolver esas concepciones que están fuera de los deseos extravagantes. Algunas personas, por ejemplo, creen en Dios con el fin de recibir bendiciones y siempre desean entrar a Su reino en un carruaje, sin estar dispuestas a sufrir siquiera un poco de adversidad. Siempre esperan que el día de Dios llegue para que puedan escapar de los desastres y disfrutar las bendiciones. Las concepciones de tales personas no se pueden resolver fácilmente porque tienen deseos extravagantes que son demasiado grandes y deseos por las bendiciones que son demasiado fuertes. Algunas entre ellas tienen algunos conceptos y herejías ridículos y hasta discuten irracionalmente. ¡Qué poco razonables! Tales personas son bastante problemáticas porque no son las personas correctas. Creen en Dios con el fin de recibir bendiciones. Lo hacen como una transacción. Si les pides sufrir adversidades con el fin de buscar la verdad y recibir la salvación, pensarían que sufrirán una pérdida y que no es algo que valga la pena hacer. Es evidente que sus concepciones son ridículas. Es inútil no importa cuánta verdad les comuniquemos porque no aman la verdad. Sólo podemos esperar a ver qué pasa con esas personas y resolver la cuestión por eliminación como el último recurso. Aún hay otro tipo de personas que es especialmente arrogante y engreído y que está lleno de concepciones. No se somete a nadie y siempre quiere controlar a los demás como un líder. Se comporta como si debiera ser de un estatus elevado desde el día en que nació, que debería ser de ese estatus entre cualquier grupo de personas a los que va. No puede prescindir de tal estatus y causaría estragos para obtenerlo. Tales personas pueden difundir sus concepciones en todas partes con el fin de lograr su propósito de tener el control, soltar tonterías y criticar deliberadamente la obra de la familia de Dios, calumniar y juzgar a los líderes de varios niveles en la familia de Dios e incluso hacer todo lo posible para ensalzarse y exaltarse para que los demás las pueden adorar. Se establecerían por sí mismas, crearían división y estarían en oposición con la familia de Dios si su propósito no se logra. Es lo más difícil para tales personas alcanzar la salvación porque son tan arrogantes como ser irracionales y completamente pervertidas y no pueden aceptar la verdad. No son capaces de escuchar ni someterse a nadie. Se comportan como si supieran todo y entendieran toda verdad que hay. No tienen necesidad del liderazgo de otras personas. Creen sólo en el Dios de su propia imaginación y, de hecho, están creyendo sólo en sí mismas. Tales personas se encuentran en el mayor peligro. La mayoría de ellas son anticristos y no pueden ser salvas. Tales personas sólo pueden ser echadas de la iglesia si siguen siendo obstinadas.

Si es fácil para uno resolver sus concepciones depende principalmente de si ama la verdad y de si es comprensivo y está dispuesto a razonar. Si realmente es tal persona, cualesquiera concepciones que pueda tener se pueden resolver fácilmente. La obra de Dios y Su palabra, por sí mismas, son la verdad y se conforman con la realidad y el hecho. No hay un rastro de error en ellas para nada. Es porque el hombre tiene demasiada ridiculez y exigencias en él y porque su corazón es malvado que ve la obra de Dios con una perspectiva distorsionada. Una persona que es capaz de recibir la verdad normalmente no tendría concepciones acerca de la obra de Dios en absoluto. Sólo una persona que es arrogante y ridícula y que alberga malas intenciones y que es poco razonable fácilmente tiene concepciones. Este es un hecho que nadie puede negar. Por ejemplo, la familia de Dios requiere que la selección de los líderes se base en tres principios. Algunos creen que la familia de Dios está pidiendo demasiado y que los de arriba no están conscientes de las situaciones reales. A ellos les parece que los de arriba intencionalmente hacen difíciles las cosas. Algunas personas creen que es poco razonable y torturador que la familia de Dios requiera que los creyentes tengan juntas de acuerdo a agrupaciones clasificadas. Algunas creen que la familia de Dios no tiene amor ni compasión cuando la familia de Dios excomulga y quita a las personas que están más allá de la redención. Algunas personas incluso tienen concepciones acerca de tales cosas buenas como que la familia de Dios apoye a las familias necesitadas cuyos miembros están desempeñando sus deberes. Dicen, “¿En qué época estamos viviendo ahora? ¿Quién se sigue muriendo de hambre estos días?” Tales personas están tan cegadas por el gran dragón rojo que no pueden ver la verdad y ¡hasta le cantan alabanzas al gran dragón rojo! Algunas dicen, “¿De qué sirve dar tan poco dinero? ¿Da más si tienes que dar!” Están negociando con Dios. Algunas incluso dicen, “Si la familia de Dios realmente es capaz de asegurarme comida y alojamiento, ¡me iré de casa para cumplir con mi deber también!” ¡Mira la disposición de aquellas con tales concepciones! ¿Hay algo equivocado con la familia de Dios para que tenga requisitos sobre la selección de líderes y obreros? ¿Está mal que la familia de Dios requiera que los creyentes se reúnan de acuerdo a agrupaciones clasificadas? ¿No debe la familia de Dios excomulgar y quitar a las personas que están más allá de la redención? ¿También está mal que la familia de Dios apoye a las familias necesitadas cuyos miembros están desempeñando sus deberes? Todo lo que la familia de Dios hace es, de hecho, completamente razonable. Así que, ¿por qué las personas están teniendo concepciones sobre esto? ¿Cuál es el problema aquí? ¿Qué inclinaciones tienen las personas con tales concepciones acerca de la obra de la familia de Dios? Son personas necias que consideran a aquellas con tales concepciones como personas normales con pensamiento propio. Incluso toman el tener concepciones como algo entendible e insisten en que “está mal que Dios no haga Su obra de acuerdo a las nociones del hombre. Dios tiene la culpa. El hombre no es culpable”. No sólo algunos de los líderes y obreros no cambian las concepciones que atacan y juzgan a Dios, sospechan del hombre usado por el Espíritu Santo y lo menosprecian a través de la comunicación, incluso expresan su entendimiento y simpatía y prestan poca atención al asunto. Algunos de los líderes y obreros incluso se meten en la conversación para provocar problemas, miran desde la barrera o aplauden a Satanás cuando se encuentran con demonios satánicos que juzgan, perturban y destruyen la obra de Dios. ¿Qué clase de testimonio dan estas personas? Tales líderes y obreros están por completo del lado de Satanás y están hablando por Satanás. Son personas que no tienen ni la verdad ni testimonio. ¿Están sirviendo tales personas a Dios? ¡Simplemente son cómplices de Satanás!

Algunas personas a menudo tienen concepciones acerca de Dios y han acumulado muchas quejas contra Dios. Esta es una exposición y revelación de su naturaleza satánica y una marca de que son de la especie de Satanás. No es un despliegue ordinario de corrupción. Una persona con conciencia y sensatez no tendría concepciones acerca de la obra de Dios incluso si no la entendiera sino que, en cambio, buscaría la verdad y oraría a Dios en busca de conocimiento. Definitivamente no tendría concepciones ni juzgaría arbitrariamente. Una persona que verdaderamente ama a Dios sabe en su corazón que Dios es demasiado digno de adoración, más allá de la imaginación del hombre. Así no habría odio en su corazón. Sólo una persona que tiene odio en vez de amor por Dios en su corazón a menudo tendría concepciones y quejas. Tendría odio y animosidad siempre que las cosas no fueran a su manera incluso ligeramente. ¿No son tales personas los anticristos? Dios se levanta y revela todas las quejas y odio que originalmente tienen en sus corazones y naturalmente estarían expuestas a su fealdad satánica que traiciona a Dios. La obra de Dios ahora ha revelado a muchos anticristos. No sólo juzgan a Dios, también atacan al hombre usado por el Espíritu Santo en un intento por destruir la obra de Dios, diciendo cosas como: “El hombre usado por el Espíritu Santo también tiene corrupción. No lo podemos obedecer”. Lo que están insinuando es que Dios los debería usar a ellos más bien y los demás deberían obedecerlos. Parece por las palabras de los anticristos que están tan santificados hasta el punto de que no hay corrupción en ellos. El Espíritu Santo los debería usar en cambio. ¡Tales personas son demasiado arrogantes e irracionales! Su naturaleza arrogante muestra que son los anticristos. ¿Cómo pueden obedecer a Dios cuando ni siquiera son capaces de obedecer la obra del Espíritu Santo? ¿No son las palabras que dijeron tonterías que tienen la intención de confundir a las personas? La humanidad corrupta es lo suficientemente digna de compasión cuando no tiene la verdad. ¿No son entonces los diablos si pierden su sensatez junto con ella? ¿Crees que eres capaz de obedecer a Dios cuando ni siquiera eres capaz de obedecer al hombre usado por el Espíritu Santo? ¿Crees que eres capaz de someterte a Dios cuando ni siquiera eres capaz de someterte a la guía del Espíritu Santo? ¿Está Dios separado del Espíritu Santo? ¿Crees que eres capaz de obedecer directamente a Dios cuando ni siquiera eres capaz de obedecer al hombre del que Dios da testimonio? ¿Estás calificado o eres apto para ser guiado directamente por Dios? ¿No te queda claro que eres uno de la especie de Satanás? Deberías conocerte un poco; eres uno de la especie de Satanás lleno de corrupción e inmundicia. ¿Qué es tan inadecuado acerca de que Dios use a una persona que fue corrompida por Satanás pero que ha alcanzado la salvación para guiarte? ¿Te atreves a exigir de Dios y protestar contra Él? Dios guía a las personas en una variedad de maneras y ¡cualquier método que Él elija usar para salvar al hombre seguramente sería el más apropiado! Los que tienen dudas y animosidad hacia el hombre usado por el Espíritu Santo son incluso más malvados y traidores que Coré, Datán y Abiram en la Era de la Ley. Veremos qué destino les espera.

La creencia en Dios de la humanidad corrupta debe ser para recibir la salvación. Deben dejar sus extravagantes deseos personales y someterse totalmente a la obra de Dios. La resolución de la cuestión de cómo pueden recibir la salvación debe ser lo fundamental. Las personas que pueden hacer esto son verdaderamente racionales. ¿Se atrevería a tener deseos extravagantes una persona que está ante la muerte? Tú ni siquiera te preocupas por un asunto tan importante como recibir la salvación en el momento crítico en que Dios obra para salvar al hombre y en cambio tienes concepciones acerca de Dios y peleas con Él, atreviéndote incluso a protestar contra Él; ¿no son estos los anticristos que perturban y destruyen la obra de Dios? ¿No eres capaz de percatarte de la esencia de esta problema? Si alguien no es capaz de percatarse de la esencia de tales concepciones, quiere decir que es uno que está sin la verdad, una persona necia sin la habilidad para discernir. Ciertas concepciones relativamente normales son entendibles porque todos verían las cosas basados en sus nociones e imaginación antes de que hubieran entendido la verdad. Tales concepciones se pueden resolver a través de comunicar la verdad. Este es un fenómeno normal. Sin embargo, algunas personas tienen concepciones que son de la prueba de Satanás, concepciones que tienen animosidad y hostilidad hacia Dios al igual que concepciones que profanan a Dios. Debemos ser particularmente cautelosos y debemos ser más perceptivos para ver las intenciones de los engaños de Satanás y estar firmes en contrarrestarlos para avergonzar a Satanás. Este es el principio y la postura que las personas que sirven a Dios deben tener. Por lo tanto, es completamente necesario poder discernir y distinguir la naturaleza de las diferentes concepciones. De esta manera sabríamos cómo deberíamos tratar las diferentes clases de personas que tienen concepciones.

Uno debe ser capaz de discernir la naturaleza de los problemas con el fin de resolverlos con la verdad. Uno sólo puede abordar un problema desde su raíz con la solución correcta cuando es capaz de percatarse de la naturaleza del problema. El primer paso para discernir concepciones es distinguir los diferentes contextos para el surgimiento de tales concepciones así como la naturaleza y esencia de las personas. La primera es las concepciones de una persona que es capaz de someterse a la obra de Dios y está dispuesta a buscar la verdad. Tales concepciones se deben por completo al hecho de que la persona no tiene la verdad sino que más bien está llena de corrupción y ve las cosas en base a sus nociones e imaginación. Tales concepciones se deben resolver por medio de comunicar la verdad siempre y cuando no ataquen ni juzguen directamente a Dios, incluso si no se conforman a la verdad. La segunda es las concepciones de las personas que no buscan la verdad y que creen en Dios pero que no están interesadas en experimentar la obra de Dios y que sólo buscan recibir las bendiciones de Dios. Tales personas juzgarían arbitrariamente y a menudo envidiarían y se quejarían contra Dios cuando ven que la obra de Dios no se conforma a sus propias nociones e imaginación. El discernimiento y el análisis minucioso de tales concepciones que juzgan, que se quejan contra Dios y que lo atacan se deben llevar a cabo usando la palabra de Dios y la verdad para que las personas conozcan la esencia corrupta de la humanidad y descubran dónde radica la verdad para conocer las maquinaciones y la disposición nociva de Satanás. Tales ideas ridículas que resisten a Dios se producen porque esas personas albergan animosidad y odio hacia Dios. Debemos tomar esto en serio y replicar y hacer caer tales concepciones e ideas ridículas con la verdad. Si la persona es capaz de entender y lamentar sus propias concepciones, esto prueba que la persona sigue siendo capaz de aceptar la verdad y hay esperanza para su salvación. La debemos tratar con amor. La tercera es las concepciones de personas que son arrogantes y engreídas, que no se someten a nadie y que no buscan la verdad e incluso tienen animosidad hacia el Dios encarnado así como hacia el hombre usado por el Espíritu Santo. Tales personas son los anticristos. A menudo difunden concepciones acerca de Dios y del hombre usado por el Espíritu Santo. Tales concepciones son traicioneras y malvadas y son ofensivas y hostiles contra Dios. Su propósito es hacer que las personas duden de la obra de Dios. Incluso instan a las personas a rechazar al hombre usado por el Espíritu Santo para que estas personas se sometan a ellas y las escuchen. Hacen esto para lograr su despreciable objetivo de tener control personal sobre el pueblo escogido de Dios. Las concepciones de este tipo se difunden por los anticristos, tales como: “El hombre usado por el Espíritu Santo también tiene corrupción. No lo debemos obedecer”, “Esta es la obra del hombre, no de Dios” y “Nos sometemos sólo a Dios, no al hombre”. Tales concepciones son hostiles, provocadoras e incendiarias y en realidad están perturbando y destruyendo la obra de Dios. Tales son las acciones de Satanás. No tienes que contenerte cuando trates con tales concepciones. Debes rebatir tales concepciones con poder usando la verdad y replicarlas usando los hechos. También debes exponer las maquinaciones y los engaños detrás de ellas y avergonzar a Satanás. Este es el testimonio de ser verdaderamente fiel a Dios. Las personas que difunden tales concepciones deben ser excomulgadas si no confiesan y se arrepienten de sus pecados porque tales concepciones malvadas han violado seriamente los decretos administrativos de Dios y el carácter de Dios. Estas personas deben ser tratadas severamente.

Hay una diferencia en naturaleza entre las tres clases de concepciones descritas anteriormente, por lo que las formas de tratarlas y resolverlas también deben ser diferentes. Si no sabes cómo discernir las tres clases de concepciones con naturalezas diferentes, no sabrías cómo tratar con ellas de acuerdo con los principios de la verdad y esto le permitirá a Satanás explotar la situación fácilmente para lograr su propósito de perturbar y destruir la obra de la familia de Dios. La obra de Dios es salvar a las personas que sinceramente creen en Él y que tienen conciencia y sensatez. Las concepciones de aquellas sin conciencia ni sensatez contienen animosidad y hostilidad hacia Dios y tienen el efecto de perturbar y destruir la obra de la familia de Dios. Aunque tales personas tienen sentimientos hacia los demás y los perdonarían de sus transgresiones, no tienen sentimientos en absoluto hacia Dios y sólo juzgarían, difamarían y tendrían animosidad y hostilidad hacia Dios. No tienen culpa ni reproche en sus corazones por el mal que han hecho. ¿No son precisamente de la especie de Satanás? Tales personas no tienen arrepentimiento en sus corazones por sus pecados. Además, no buscan la verdad e incluso se oponen a Dios en todo sentido. ¿Cómo pueden ser salvas? Tales personas tratan a Dios con dureza. Así que, ¿debe el pueblo escogido de Dios mostrarles bondad? Algunas personas tienen amor por esta clase de personas y las tolerarían y las perdonarían y las tratarían con amor sin importar cómo resistan a Dios y ataquen al hombre usado por el Espíritu Santo. ¿No es esto complacer a Satanás? ¿No son estas personas precisamente los cómplices de Satanás? La especie de Satanás y sus secuaces atacan a Dios y perturban la obra de la familia de Dios bajo la protección de tales personas. ¿Están sirviendo a Dios o a Satanás esas personas? ¿No es tal amor demasiado ridículo y no entristece seriamente a Dios? Uno debe tener principios al mostrar amor y debe amar lo que Dios ama y odiar lo que Dios odia. Este es el principio al mostrar amor.

Lo más importante para una persona que sirve a Dios es estar equipada con la verdad y ser capaz de ver las intenciones de los engaños de Satanás. Esto se debe a que las maquinaciones engañosas de Satanás están ocultas en las concepciones de la humanidad corrupta. Si fuerais capaces de discernir claramente las diferentes concepciones con diferentes naturalezas, sabríais cómo tratar con ellas y cómo tratar a las diferentes clases de personas. Esto, entonces, se conformaría a la voluntad de Dios. De qué manera una persona que sirve a Dios dé testimonio de Dios y lo sirva a Dios ante las diferentes concepciones que resisten y juzgan a Dios realmente revela a esa persona. En la lucha entre Dios y Satanás, ya sea que estés del lado de Dios o de Satanás, ya sea que seas fiel a Dios o a Satanás y ya sea que sirvas a Dios o a Satanás es una cuestión de principios y un asunto de la forma. Sólo una persona que entiende la verdad sabe en quién cree, sigue y sirve. ¿No son aquellos que muestran amor por Satanás, por las personas que atacan y profanan a Dios, unos que resisten y traicionan a Dios? ¡Es evidente que una persona que trata a Satanás con amor definitivamente no es una que ame a Dios! Una persona que es capaz de amar a los anticristos que pertenecen a Satanás definitivamente no sería capaz de amar verdaderamente a Dios. Definitivamente no es posible que una persona que de verdad ama a Dios ame a Satanás. El verdadero amor y odio son simplemente tan claros. Debe haber verdadero odio cuando hay verdadero amor. Sólo una prostituta o una mujer lasciva les muestra amor a todos, no tiene principios y no distingue entre sus enemigos y sus amigos. Sólo una persona que conoce a Dios es capaz de saber realmente qué amar y qué odiar. Una persona que verdaderamente ama a Dios seguramente debe ser una que odia al gran dragón rojo, Satanás y a todo lo malo.

9 de julio de 2007

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