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16. Si uno debe de entrar a la realidad, debe resolver el problema de acatar las reglas

La obra de Dios de los últimos días implica juzgar a las personas, castigar a las personas e intentar y refinar a las personas para cambiar su carácter corrupto. Al mismo tiempo, las personas deben experimentar la obra de Dios para que puedan entender la verdad y conocer a Dios. Cuando el hombre tenga un conocimiento genuino de Dios, habrá alcanzado los resultados reales de entender la verdad y de tener la palabra de Dios como su vida. Poner la verdad en práctica se construye sobre el fundamento de un entendimiento genuino de la verdad. Sólo un entendimiento genuino de la esencia de las palabras de Dios y entender el verdadero significado de la verdad pueden producir la senda y el resultado de poner la verdad en práctica. Al experimentar la obra de Dios, Dios demanda que debemos buscar la verdad y obtener la verdad para que podamos usar la verdad para resolver problemas; sólo aquellos que tienen esta realidad pueden ser verdaderamente salvos y perfeccionados. Hay muchas personas que han creído en Dios por muchos años pero que no saben lo que significa poner la verdad en práctica, la razón es que no entienden realmente la verdad. El grado al que alguien entiende la verdad es también el grado al que uno puede poner la verdad en práctica. Aquellos que se aferran a las reglas, y están restringidos por ellas, no entienden la verdad porque sólo entienden letras y doctrinas y no la esencia de la verdad. Por lo tanto, todo lo que pueden hacer es acatar reglas y cumplir con las formalidades. Hay un problema universal que existe en las iglesias: Los creyentes sólo son capaces de hablar sobre letras y doctrinas, acatar reglas al hacer las cosas y siempre están restringidos por reglas. En las reuniones, hablan bastante bien. Sin embargo, cuando se trata de sus vidas reales, son incapaces de poner la verdad en práctica, estando siempre restringidos por esta o aquella regla. No saben qué hacer y no pueden encontrar una solución. Son estrategas de salón que, cuando tratan de aplicar sus teorías en situaciones de la vida real, se confunden y desorientan. Por lo tanto, no son capaces de satisfacer a Dios cuando cumplen con sus deberes. El origen de este problema es que no entienden genuinamente la verdad. De todo lo que hablan son letras y doctrinas. ¿Cómo pueden guiar a otras personas en la realidad de las palabras de Dios si ellos no logran entrar a la realidad de la verdad? En contraste, aquellos que genuinamente entienden la verdad saben que el significado real de poner la verdad en práctica es para cumplir con los requisitos de Dios para el hombre. Es para vivir la semejanza de un genuino humano que está delante de Dios. Vivir la verdad fue el único requisito que Dios tuvo del hombre cuando lo creó. Además, saben que al acatar reglas de ninguna manera cumplirán con los requisitos de Dios ni tampoco lograrán la semejanza que deben vivir. Por lo tanto, aquellos que genuinamente entienden la verdad de ninguna manera acatan reglas y tampoco están restringidos por ellas. Sienten que es totalmente absurdo. Sólo aquellos que les gusta hablar acerca de letras y doctrinas, y no entienden genuinamente la verdad, instruirían a las personas a acatar reglas porque ellos hacen lo mismo, porque creen que acatar reglas es poner la verdad en práctica y porque piensan que el sólo acatar reglas cumple con las exigencias de Dios. Todos aquellos que acatan reglas o están restringidos por reglas no entienden los asuntos espirituales y son incapaces de entender la verdad. Independientemente de cuán claramente otros comuniquen la verdad, sólo entienden doctrinas. Cuando se trata de practicar, todo lo que hacen es acatar reglas; para ellos, acatar reglas es practicar la verdad y practicar la verdad no se puede hacer sin acatar reglas. Estas personas son absurdas y no entienden los asuntos espirituales. No entienden la esencia de la verdad en lo más mínimo.

Aquellos que genuinamente entienden la verdad nunca acatan reglas cuando hacen cosas. No están restringidos en absoluto por reglas. Cuando trabajan, sólo se enfocan en principios y buscan resultados. Son buenos para investigar las intenciones de Dios y para pensar en el significado de Dios cuando buscan la verdad. ¿El de arriba acata reglas cuando trabaja o publica arreglos de la obra además de sermones y enseñanza? Para nada. Su trabajo se basa en las situaciones reales de la iglesia. Busca oportunidades para dar algo a la iglesia. El propósito de los arreglos de la obra y los sermones que él publica es para resolver cuestiones reales que existen dentro de la iglesia y para resolver los problemas que el pueblo escogido de Dios enfrenta en relación con la entrada a la vida. Si no encuentra ningún problema, no trabaja. Por lo general, sólo se enfoca en averiguar la situación y aclarar los orígenes de los problemas. Además, es muy fácil para él descubrir problemas en toda clase de situaciones. Nunca acata reglas y tiene principios en todas las cosas. Aquellos que no tienen la verdad no saben qué hacer cuando enfrentan problemas. Aquellos que genuinamente entienden la verdad son particularmente perspicaces cuando descubren problemas. Cuando se comunican con otros, o de los problemas que existen dentro de la vida de la iglesia, son capaces de descubrir problemas existentes con líderes y obreros de la iglesia. También son capaces de descubrir dificultades que el pueblo escogido de Dios tiene con la entrada a la vida. Es por eso que, en la experiencia de guiar al pueblo escogido de Dios a entrar a la realidad de las palabras de Dios, siempre tienen trabajo que hacer, verdad que comunicar y problemas que resolver. No hay reglas cuando se trata de su trabajo ni están controlados por reglas en lo más mínimo. Aquellos que genuinamente entienden la verdad son flexibles y normales. Aquellos que genuinamente entienden la verdad pueden usar la verdad para resolver problemas, no están controlados por reglas, pueden satisfacer a Dios cuando cumplen con sus deberes y pueden servir a la voluntad de Dios como líderes y obreros. Sólo esta clase de personas son aquellas que genuinamente entienden la verdad y que entran en la realidad de las palabras de Dios.

¿Dónde están las diferencias entre practicar la verdad y acatar reglas? Se darán ejemplos a continuación. Tomemos la verdad de la obediencia a Dios, por ejemplo. ¿Qué es exactamente la obediencia a Dios? Obedecer a Dios es obedecer todo lo que proviene de Dios. Esto incluye todo lo que Dios dice y toda verdad que Dios tiene. Esto también incluye obedecer la obra del Espíritu Santo y obedecer toda la dominación y los arreglos de Dios. Esto es lo que significa obedecer a Dios. Aquellos que genuinamente obedecen a Dios no toman decisiones individuales ni tienen sus propias impurezas personales cuando obedecen a Dios. Practican incondicional y absolutamente de acuerdo con el significado y los requisitos de Dios. Obedecen a Dios como soldados siguiendo órdenes; estas son personas que genuinamente obedecen a Dios. Son capaces de obedecer totalmente la autoridad de las palabras de Dios. Pueden obedecer hasta la muerte sin queja alguna. Este es el reino más elevado de obedecer a Dios. Aquellos que obedecen a Dios con condiciones, razones o elecciones personales no son personas que genuinamente obedecen a Dios. Aquellos que acatan reglas frecuentemente toman el significado superficial de un versículo particular de Dios y lo siguen como si fuera una regla. No buscan los verdaderos requisitos de Dios para el hombre ni buscan los resultados reales que se deben lograr por poner las palabras de Dios en práctica. Acatar reglas no representa obediencia genuina. Más aún, no representa vivir la semejanza de un genuino ser humano por medio de practicar la verdad. Por supuesto, esto no satisface la voluntad de Dios. Por lo tanto, esta forma de práctica de acatar reglas no es poner la verdad en práctica en absoluto. Lo que es aún más digno de compasión es que algunas personas escogen un versículo de las palabras de Dios para acatarlo, que está de acuerdo con las concepciones del hombre, y descuidan las otras palabras más profundas y más importantes. Esta clase de manera de practicar fuera de contexto es aún menos poner la verdad en práctica y es no ser obediente a Dios en lo más mínimo. Algunas personas incluso toman algunas de las palabras asociadas con la obra pasada de Dios con el fin de negar la palabra presente de Dios. Este es un medio por el cual Satanás resiste a Dios y dentro están los trucos de Satanás y su intención. Esta clase de personas acata uno de los versículos de Dios relacionados con una etapa previa de Su obra que ya está pasada de moda y lo usa para negar las palabras presentes de Dios. Esta es una manera de resistir a Dios muy traicionera y maliciosa. Todos los tipos de anticristos y engañadores se resisten y oponen a Dios de esta manera.

Practicar la verdad de la obediencia a Dios debe involucrar principios y debe ser de acuerdo con las palabras presentes de Dios. Sólo los requisitos presentes que Dios tiene para el hombre representan la voluntad de Dios. En lo que respecta a aquellos que genuinamente obedecen a Dios, independientemente de cuáles sean las condiciones e independientemente de cuáles sean los requisitos de Dios, el hombre debe obedecer incondicionalmente. Para algunas personas, su obediencia a Dios se practica bajo la condición de disfrutar la gracia. Su premisa para la obediencia es que debe ser de acuerdo con las nociones e imaginación del hombre. Si no hay gracia que disfrutar, no obedecerán a Dios. Esas personas no buscan la verdad. ¿Son estas personas, que sólo disfrutan la gracia y no están dispuestas en lo más mínimo a sufrir y pagar el precio, genuinamente obedientes a Dios? ¿Pueden obtener la perfección de Dios? En relación con la verdad de la obediencia a Dios, de qué manera practicar exactamente de una forma que sea obedeciendo a Dios y de qué manera practicar de una forma que sea acatando reglas, ¿en qué debes basar tu discernimiento de estos asuntos? Aquellos que genuinamente obedecen a Dios y ponen la verdad en práctica obedecen a Dios desde sus corazones. Mantienen por completo un corazón que obedece a Dios cuando ponen la verdad en práctica. Sus corazones ya han obedecido a Dios. Después, acatan los principios de práctica. Los resultados que se pueden alcanzar por medio de practicar la obediencia a Dios de esta manera son que uno tendrá un cambio en su carácter de vida y tendrá un corazón que obedece y reverencia a Dios. Al practicar la verdad de esta manera, estás usando tu corazón y, al mismo tiempo, usando acciones para satisfacer a Dios. Los resultados de esta forma de práctica permitirán que otras personas vean que esta persona en efecto es alguien que reverencia a Dios. El corazón de esta persona ciertamente es considerado de la voluntad de Dios y satisface a Dios. Aquellos que acatan reglas sólo pueden hacer que otras personas vean eso externamente, parece que no están resistiendo a Dios. Sin embargo, otras personas no pueden ver que los corazones de estas personas obedecen a Dios. Externamente, parece que están obedeciendo y satisfaciendo a Dios. Sin embargo, después de un periodo de tiempo, este tipo de implementación no muestra indicios de que esta persona tenga algún cambio en su carácter de vida. Esta es la diferencia esencial entre acatar reglas y poner la verdad en práctica. ¿Qué forma de práctica diríais que satisface a Dios? ¿Poner genuinamente la verdad en práctica o acatar reglas? ¿Qué forma de práctica diríais que es obedecer a Dios?

Tomemos otro ejemplo. ¿Cómo se debe poner en práctica la verdad de servir a Dios? Primero, debes entender los requisitos de Dios y esto debe ser de acuerdo con la palabra de Dios. Servir a Dios es guiar al pueblo escogido de Dios a comer y beber las palabras de Dios y experimentar las palabras de Dios para que pueda tener un entendimiento de la verdad y entrar en la realidad y convertirse en personas que obedecen y adoran a Dios. Esta es la manera de poner en práctica guiar a las personas ante Dios. En el proceso de poner esto en práctica debes, de acuerdo con tu propia experiencia y entendimiento de la verdad, resolver continuamente todos los problemas que el pueblo escogido de Dios encuentra en sus experiencias. De esta manera, mientras el pueblo escogido de Dios gradualmente llega a entender la verdad y a entrar en la realidad de las palabras de Dios, también logra un entendimiento genuino de Dios y al final será capaz de obedecer y adorar absolutamente a Dios. Si puedes obtener estos resultados mientras estás logrando la comisión de Dios, eres alguien que genuinamente sirve a Dios. Al tiempo que practicas servir a Dios, cada vez que hables serás capaz de exaltar a Dios, dar testimonio de las obras de Dios, usar la verdad para resolver problemas y ayudar a las personas a producir un entendimiento genuino, alabar y adorar a Dios. Si puedes lograr estos resultados, entonces estarás sirviendo a Dios de la manera más sustancial. Cualquiera puede hablar acerca de un entendimiento genuino de Dios puede, de una forma sumamente clara, exhaustiva e incisiva dar testimonio de la obra de Dios, de la salvación de Dios y del amor de Dios por el hombre y hacer que otros conozcan genuinamente a Dios y regresen completamente a Dios; esa persona es alguien que verdaderamente sirve a Dios. Por consiguiente, se puede decir que sólo aquellas que genuinamente dan testimonio de Dios y exaltan a Dios son personas que sirven a Dios. Este es el significado real de la verdad de servir a Dios. Hay algunos líderes y obreros de la iglesia que son incapaces de enseñar un conocimiento genuino de Dios cuando trabajan. Más bien, hablan acerca de letras y doctrinas, hacen que otros trabajen de acuerdo con sus propios caprichos y acaten reglas. De ninguna manera pueden llevar a las personas a entender la verdad y a entrar en la realidad. El resultado es que las personas no entienden la verdad ni conocen a Dios incluso después de muchos años de fe. Claramente, todo lo que hacen no da testimonio de Dios ni exalta a Dios en absoluto. ¿Son, entonces, personas que sirven a Dios? De ninguna manera. Más bien, son personas que se exponen y se jactan. Son personas que sirven pero resisten a Dios. Su manera de hacer las cosas nunca será capaz de llevar personas delante de Dios. En cuanto a si son personas que ponen la verdad en práctica, esto es obvio.

Déjame darte otro ejemplo. ¿Qué exactamente es ser testimonio? Ser testimonio es también la realidad de la verdad a la que el pueblo escogido de Dios debe entrar. De acuerdo con el significado de Dios, es perseverar en comer y beber la palabra de Dios y buscar la verdad mientras se experimenta la obra de Dios. Independientemente de cuánto juicio y castigo, pruebas y refinamiento, persecución y tribulaciones experimentes, aun así no dejas la palabra de Dios, persistes en comer y beber la palabra de Dios y acatas el camino de la verdad, siguiendo a Dios hasta el final. Por último, logras una fe y un conocimiento genuinos de Dios y tu carácter de vida cambia. Cada vez más sientes que Dios es amor, la verdad, el camino y la vida. Además, eres capaz de obedecer toda la dominación y los arreglos de Dios. Es decir, no importa cuán dolorosas o cuán severas sean tus pruebas y refinamiento, aun así eres capaz de obedecer hasta el final sin una palabra de queja. Esta clase de persona es alguien que es testimonio. Esta clase de persona es alguien que sigue a Dios hasta el final del camino y recibe la alabanza de Dios. Incluso si Dios refina a estas personas por otras cuantas décadas, no traicionarán a Dios. Su fe sólo se vuelve cada vez más grande, siguen a Dios cada vez más cerca y su humanidad se vuelve más y más normal. En cada iglesia, hay cierto número de estas personas. Creen en Dios y buscan la verdad con sinceridad. Estas personas son testimonio sin duda y reciben la salvación de Dios. La esencia de ser testimonio es estar del lado de Dios y ser de un mismo sentir con Dios a través de toda clase de refinamiento y pruebas. Es amar a Dios sin excusas, hacer su máximo esfuerzo para defender la obra de Dios, defender los intereses del pueblo escogido de Dios y ser leal a Dios hasta la muerte. Independientemente de qué refinamiento y pruebas experimenten estas personas, no dejan a Dios, cumplen con sus deberes a pesar de todo y son leales a Dios. Cuando el gran dragón rojo sea derrocado, estas personas serán capaces de hablar acerca de sus propias experiencias y testimonio genuinos. En sus corazones, expresan alabanza y reverencia genuinas por Dios. Estas son el grupo de vencedores que Dios ha formado. Aquellas que no son testimonio son las que no buscan la verdad, que disfrutan los placeres de la carne, que no cumplen con sus deberes y son increíblemente cobardes que tienen miedo del gran dragón rojo. Además, en sus experiencias de la obra de Dios, no buscan la verdad y sólo buscan poder, estatus y engañar el pueblo escogido de Dios. Perturban la vida de la iglesia y son personas que hacen todo tipo de cosas malvadas. Aún más, estas personas no se enfocan en comer y beber la palabra de Dios ni buscan la verdad. Anhelan que el día de Dios llegue y quieren ser bendecidas y alejarse del sufrimiento de los desastres y estas personas quieren entrar en el reino de un salto. Estas personas que creen en Dios pero no dan testimonio de ninguna manera hablan de un genuino entendimiento de Dios ni viven una humanidad normal y una semejanza de un ser humano real. Por lo tanto, estas personas no tienen ningún testimonio de que hablar. Aquellas que no tienen un testimonio real no pueden ser testimonio. Aquellas que creen en Dios pero no cumplen con sus propios deberes, incluso más, no dan testimonio. Todas aquellas que no buscan la verdad, que siempre esperan que el día de Dios llegue más rápido y que puedan escapar del sufrimiento, que siempre anhelan guardar el nombre de Dios solo y si sólo no traicionan a Dios, serán capaces de obtener la salvación y la bendición de Dios, son las personas que acatan reglas. Estas personas son soñadoras y quieren que sus sueños se hagan realidad. De hecho, todas aquellas que no tienen la realidad de la verdad y no dan testimonio, su carácter de vida no experimentará ningún cambio en absoluto. Todas son fracasos con respecto a la fe.

Déjame dar otro ejemplo. ¿Qué significa despreciar al gran dragón rojo? Todos aquellos que entienden y aman genuinamente a Dios ciertamente también son personas que detestan y se rebelan contra el gran dragón rojo. De hecho, cuanto más entendimiento genuino tenga el hombre por Dios, más profundo su odio por Satanás y el gran dragón rojo. Cuanto más entienda la verdad y se convierta en personas equipadas con la verdad, más genuina será su rebelión contra Satanás y el gran dragón rojo. Algunas personas no entienden la verdad. Aunque también odian al gran dragón rojo, su odio es definitivamente más superficial. No es genuino y no pueden alcanzar la verdadera rebelión. Si las personas no tienen la verdad, entonces no serán capaces de ver claramente la naturaleza y la esencia malvadas del gran dragón rojo. En este caso, su odio por el gran dragón rojo sólo será un odio superficial. Sólo odian las acciones y el comportamiento del gran dragón rojo. No tienen odio genuino por la naturaleza y la esencia del gran dragón rojo. Si el gran dragón rojo no las persigue, o si les concede algunos beneficios, entonces incluso dejan de odiarlo. Si el gran dragón rojo no hace tantas cosas malvadas que resistan a Dios, incluso cantarán sus alabanzas. Si alguien sólo tiene un odio superficial por el gran dragón rojo, ¿realmente lo odia? ¿Puede esta clase de odio producir el testimonio de rebelarse contra él? Para nada. ¿Cuántas clases de odio hay para el gran dragón rojo? ¿Cuál odio es verdadero odio y cuál odio es odio superficial? ¿Qué clase de odio puede producir rebelión contra él? ¿Qué clase de odio hace que uno sea fácilmente engañado y utilizado, confíe en el gran dragón rojo e incluso sea capaz de unirse a sus filas? ¿Puedes percatarte de estos problemas esenciales de odiarlo? ¿Cuáles son las manifestaciones de la rebelión genuina contra él? ¿Estás completamente del lado de Dios? ¿Se ha vuelto tu corazón completamente a Dios? ¿Cumples con tus deberes lealmente? ¿Verdaderamente obedeces a Dios y has sido obtenido por Dios? ¿Tienes estas realidades de rebelarte contra él realmente? El gran dragón rojo es el adversario de Dios. No puede haber armonía entre Dios y el gran dragón rojo. No hay terreno neutral entre ellos. Si no eres leal a Dios, entonces no te rebelas genuinamente contra el gran dragón rojo. Si no puedes obedecer verdaderamente a Dios, no te rebelas genuinamente contra el gran dragón rojo. Si no puedes ser de un mismo sentir con Dios, entonces no eres alguien que ha terminado totalmente con el gran dragón rojo. ¿Crees que rebelarse contra el gran dragón rojo es un asunto sencillo? Entrar a la realidad de la verdad no es un asunto sencillo.

Aquellos sin la verdad no pueden percatarse del verdadero estado de una persona. No es fácil para ellos ver si alguien realmente entiende la verdad. ¿Cómo podemos discernir si alguien realmente entiende la verdad? Primero, debes reconocer que la verdad es algo que Dios requiere que el hombre entienda y ponga en acción. Además, es una realidad de vida que el hombre debe poseer. Sólo aquellos que poseen la verdad pueden vivir la semejanza de un ser humano genuino. ¿Qué es la verdad? Según la palabra de Dios, es una realidad de vida que alguien con humanidad normal debe tener. Esta realidad de vida es tangible. Tiene la semejanza que se vive. Cuando alguien vive la semejanza de la verdad, es una persona que está viviendo la semejanza de un ser humano genuino como Dios ha demandado. Sólo si el hombre vive de acuerdo con la palabra de Dios tiene la semejanza de un ser humano genuino. Es absolutamente imposible que el hombre viva el verdadero significado de una vida si no posee la verdad. Sólo puede vivir una vida genuina si tiene la verdad. Esto es con certeza. Claramente, entender la verdad no es tan simple como las personas lo imaginan ser. La implicación de la verdad es algo que el hombre es incapaz de describir completamente con palabras. Sólo aquellos que entienden a Dios y que han sido perfeccionados por Dios pueden sentir una parte del misterio en el interior. La verdad es vida. Es humanidad normal y el carácter de vida de un ser humano genuino. Cómo puede el hombre obedecer a Dios para que pueda cumplir con los criterios y las demandas de Dios, qué pueden disfrutar aquellos que genuinamente obedecen a Dios y las coas que el hombre puede ver una vez que vive en la semejanza que es según las palabras de Dios, todas estas son cosas que están relacionados con el grado de la verdad que entienden. Por lo tanto, para aquellos que genuinamente entienden la verdad, cuando sus expresiones de poner la verdad en práctica y la manera en la que la viven son vistas por otros, estos observadores sin duda recibirán beneficios y edificación y verán que tienen verdad y humanidad y son normales y prácticos. Si todo el pueblo escogido de Dios puede vivir de acuerdo con la palabra de Dios y convertirse en personas que poseen la verdad y humanidad, entonces el reino de Cristo aparecerá. Lo que el pueblo escogido de Dios vive es la semejanza de un ser humano genuino. Sin embargo, sujetarse a las regulaciones no puede acercarse a lograr estos resultados. Ya que aquellos que se sujetan a las regulaciones no entienden la esencia de la verdad, no hay forma de que vivan una humanidad normal. Más bien, todavía viven bajo el control del viejo Satanás y de acuerdo con los deseos de su carne. Sus corazones son como charcos de agua estancada. Sus manifestaciones son las de los muertos. Incluso si practican algunas cosas, se sujetan a las regulaciones como robots siguiendo el protocolo y les hace falta vitalidad. Ya que no tienen la semejanza de un ser humano genuino, ni muestran señales de tener el aliento de un ser vivo, no pueden contribuir en absoluto con otras personas. Estas son las diferencias entre practicar la verdad y sujetarse a las regulaciones. Aquellos que se sujetan a las regulaciones cumplen con sus deberes en la superficie pero sólo están engañando a Dios y tratando con Dios superficialmente. Externamente, parece que están sirviendo a Dios pero, de hecho, están interrumpiendo y perturbando la obra. En la superficie, parece que están comunicando la verdad. En realidad, están usando el razonamiento teórico para jactarse. Su trabajo no sirve a Dios. En esencia resisten a Dios. Aunque aquellos que se sujetan a las regulaciones dicen que odian al gran dragón rojo, dentro de sus corazones, a veces todavía le tienen afecto. Si el gran dragón rojo les muestra algo de gracia, aún son capaces de sentirse agradecidos por él. Esto nos permite ver un hecho. Las personas que se sujetan a las regulaciones no entienden la verdad y no tienen vida. Todavía son capaces de resistir y traicionar a Dios. Por lo tanto, aquellas que se sujetan a las regulaciones no tienen la realidad de la verdad.

Sólo aquellos que verdaderamente entienden la verdad pueden entrar a la realidad porque sólo aquellos que entienden la verdad pueden poner la verdad en práctica. Aquellos que son responsables de sujetarse a las regulaciones de ninguna manera son capaces de poner la verdad en práctica. Debe quedar claro que practicar la verdad implica principios. Mientras estás practicando, el estándar principal debe ser mantener estos principios. La conclusión es que de ninguna debes violar los principios. Sólo actuar de acuerdo con los principios y garantizar que los principios no sean violados es practicar con exactitud la verdad. Sólo aquellos que no entienden la verdad se sujetan a las regulaciones. Aquellos que genuinamente entienden la verdad prestan atención a los principios de práctica. Dios frecuentemente nos dice que hagamos cosas de acuerdo a principios. Sólo haciendo las cosas de acuerdo a los principios podemos poner la verdad en práctica con exactitud. ¿Qué significa hacer las cosas de acuerdo a los principios? ¿Cómo surgen los principios? Si no entendemos verdaderamente la verdad, no seremos capaces de encontrar ni de captar los principios. Los principios provienen precisamente de reconocer la esencia de la verdad. Sólo cuando podemos ver la esencia de la verdad claramente descubriremos los principios. Ahora, ¿cómo podemos determinar los principios de practicar la verdad? Esto implica entender la esencia de la verdad. Los principios de práctica provienen de un entendimiento de la esencia de la verdad. Es decir, se basan y surgen del verdadero significado de la verdad. Cuando entiendes la esencia de la verdad, conocerás los resultados que se deben lograr por practicar la verdad. Basado en los efectos en varios aspectos que se pueden lograr, serás capaz de determinar algunos principios de práctica. Después, actúas de acuerdo con estos principios y, si puedes lograr resultados, entonces eso es poner la verdad en práctica. El aspecto más importante de seguir los principios de práctica es que puedes satisfacer las exigencias de Dios. No se trata de tener la manera correcta de hacer las cosas. Más bien, es que el corazón de las personas es capaz de obedecer y satisfacer a Dios y esta es la base para practicar la verdad. Si tu corazón no puede obedecer a Dios, incluso si te está yendo bien externamente, es una imagen falsa y es un engaño. Si tu corazón obedece a Dios, tu práctica externa definitivamente es genuina. Por lo tanto, la expresión principal de poner la verdad en práctica es que primero eres capaz de obedecer dentro de tu corazón. Después, tienes la manera correcta de practicar según los principios. Este es el resultado que Dios exige que el hombre logre en relación con poner la verdad en práctica. Sólo si captas los principios de poner la verdad en práctica, lo puedes hacer con exactitud.

Toma la práctica de ser una persona honesta como ejemplo. Incluso si no hablas mentiras, ¿tu corazón aún tiene engaño, traición u otras intenciones delante de Dios? Esto implica los principios de practicar la verdad de convertirse en una persona honesta. Si tu corazón está completamente limpio, es sencillo, franco y es honesto delante de Dios, entonces serás capaz de hablar cosas honestas sin falsedades. Si sólo te enfocas en no decir mentiras pero las intenciones engañosas en tu corazón no han sido resueltas, entonces incluso si a veces dices y llevas a cabo cosas que son bastante buenas, tu corazón no ha sido purificado. ¿Es esta una persona verdaderamente honesta? ¿Es esta alguien que pone la verdad en práctica? Practicar la verdad de convertirse en una persona honesta no es un asunto sencillo. Si sólo te enfocas en no decir mentiras, esta es una manifestación de sujetarse a las regulaciones. Incluso si puedes detener temporalmente tu boca de decir mentiras, pero si tu corazón tiene traición y engaño y eres capaz de utilizar otros métodos para mentir, entonces esto no es practicar la verdad de ser una persona honesta. Para algunas personas, la verdad de ser una persona honesta sólo es enfocarse en no decir mentiras con sus labios. Descuidan resolver las mentiras y el engaño que existen en sus corazones. El resultado es que después de muchos años de práctica, todavía no han resuelto sus mentiras ni engaños. ¿Representa esta forma de práctica su entrada en la realidad de la palabra de Dios? ¿Han vivido la semejanza de una persona verdaderamente honesta? Ninguno de estos resultados se ha logrado. ¿Cómo se puede decir que han entrado en la realidad de la verdad? Ahora, ¿cómo se pueden determinar los principios de la verdad de ser una persona honesta? Para resolver no hablar mentiras, primero debes resolver la traición y el engaño dentro de tu corazón. Primero debes entender la esencia de hablar mentiras y practicar el engaño. Cuando el corazón de un hombre es capaz de odiar la traición y el engaño, será capaz de llevar a cabo la verdad de ser una persona honesta. Este es el fundamento sobre el cual se construye ser una persona honesta. Tu corazón debe entender la esencia de la traición y las mentiras y debe ser capaz de odiarlas, y odiar verdaderamente la traición y el engaño del gran dragón rojo, así como su naturaleza satánica de odiar la verdad y oponerse a Dios. Estas son las condiciones previas de ser una persona honesta. Algunas personas no pueden ver las intenciones de la esencia de las mentiras y el engaño. Sus corazones no los odian. Es por esto que no pueden lograr resultados a través de la práctica. A pesar de que puedan garantizar que no dirán mentiras con respecto a una situación, no pueden resolver en esencia el problema del engaño y de decir mentiras. ¿Puede esta práctica de sujetarse a las reglas producir cambios en el carácter de una persona? ¿Pueden vivir la semejanza de un ser humano genuino? Esto es muy evidente y no se necesita explicar más a fondo. Con el fin de practicar la verdad y entrar en la realidad de las palabras de Dios, primero debes estar seguro en cuanto a qué problemas se deben resolver y qué resultados se deben lograr. Esto alude brevemente al problema de los principios de práctica. El primer principio de ser una persona honesta es que tu corazón de ninguna manera debe tener mentiras ni traición. El segundo principio es que tu corazón de ninguna manera debe tener otras intenciones. No debe tener transacciones, razonamientos ni elecciones. El tercer principio es que tu corazón debe ser totalmente sólo para el propósito de satisfacer a Dios. No se debe preocupar por cómo te tratan los demás. Una vez que tienes completamente la certeza acerca de estos cuantos principios, verás que cada uno de estos principios es indivisible e indispensable para practicar la verdad de ser una persona honesta. Si practicas ser una persona honesta siguiendo estos tres principios, lograrás los resultados adecuados. Por lo tanto, poner la verdad en práctica debe implicar principios de práctica. Cuando lo pones en práctica, la forma correcta y verdadera de hacerlo es sujetarse a los principios y no violar los principios. Cuando eres capaz de practicar ser un hombre honesto siguiendo estos principios, esto es practicar con exactitud la verdad de ser un hombre honesto. Si puedes determinar principios precisos y adecuados para cada aspecto de la verdad que pones en práctica y eres capaz de seguir estos principios mientras practicas la verdad, entonces estás poniendo la verdad en práctica con exactitud. Una vez que puedes determinar los principios de práctica precisos para cada verdad a la que debes entrar y puedes hacer las cosas de acuerdo con estos principios, eres una persona que genuinamente pone la verdad en práctica. Sólo aquellos que pueden poner la verdad en práctica en todas las circunstancias son personas que obedecen genuinamente a Dios. Ahora bien, ¡debes estar seguro acerca de las diferencias principales entre poner la verdad en práctica y sujetarse a las reglas! En el pasado, cuando hablamos de entrar en la realidad, principalmente se hizo referencia a poner la verdad en práctica en todos los asuntos. Cualquiera que sea el aspecto en el que pongas la verdad en práctica es el aspecto donde tienes realidad. Si pudieras poner en práctica una verdad particular, esa es la verdad en la que entraste en la realidad. Sólo poner verdades en práctica es entrar en la realidad.

La mayoría de las personas no pueden distinguir la diferencia entre practicar la verdad y seguir las reglas. Incluso pueden tratar seguir reglas como si fuera practicar la verdad. Esto sucede con mucha frecuencia. Te daré los siguientes ejemplos. Algunas personas preguntan: ¿Debo aprovecharme de los incrédulos con los que trato? ¿Qué debo hacer si encuentro dinero? ¿Debo ir a la universidad? ¿Puedo comer cerdo o no? ¿Debo encontrar un compañero cuando sea mayor de edad? ¿Qué debo hacer si circunstancias especiales me impiden asistir a las reuniones? Si un blanco del evangelio me da un regalo, ¿lo debo pasar a la iglesia? ¿Debo entregar a la iglesia las donaciones recibidas de las iglesias de la Era de la Gracia? Si doy dinero a hermanos y hermanas, ¿debo obtener primero la aprobación de un líder o se lo debo dar a un líder u obrero para que se los pase? Cuando algunos líderes u obreros descubren un problema, sin pensar solamente consiguen que los hermanos y hermanas intenten llegar a conocerse y reflexionen sobre sí mismos, pero no comunican la verdad para resolver el problema. Independientemente de qué enfermedad le ocurra a un hermano o hermana, estos líderes u obreros dirán: “Debes haber ofendido a Dios. Empieza rápidamente a conocerte.” Esto hace que el hermano o la hermana se sientan muy reprimidos. Y hay muchos otros ejemplos. Estas cuestiones en realidad no implican la verdad en absoluto. No importa qué bien practiques en relación a estas cuestiones, todavía no estás practicando la verdad. Solamente porque alguien haga algunas buenas obras no significa que están obedeciendo a Dios. Independientemente de cuán bien manejes estos asuntos triviales, solamente significa que tienes un poco de humanidad y has hecho algunas buenas obras. ¿Por qué la mayoría de las personas están tan interesadas en estos asuntos triviales? La razón principal es que no entienden qué es la verdad. Esta es la raíz del problema. Para practicar la verdad, es imperativo resolver primero la cuestión de entender la verdad. Si alguien no entiende genuinamente la verdad, nunca será capaz de practicar la verdad. Practicar la verdad se debe construir sobre el fundamento de entender genuinamente la verdad. Sólo aquellos que pueden practicar la verdad son personas que han entrado a la realidad de las palabras de Dios. Hacer cosas que no están relacionadas con la verdad, independientemente de cuán bien, no representa entrar a la realidad de la verdad. Estas cosas que hasta las buenas personas entre los incrédulos pueden hacer no tienen nada que ver con la verdad. Actualmente, las verdades en las que las personas más necesitan entrar son las diez verdades en las que alguien debe entrar con el fin de ser salvo. Si estás equipado con estas diez verdades, no sólo tendrás verdadera fe en Dios, también tendrás verdadero conocimiento de Él. No sólo verás las intenciones de la naturaleza y de la esencia de Satanás, también serás capaz de ver las intenciones de los trucos de Satanás y no ser engañado por Satanás. No sólo entenderás la obra del Espíritu Santo, también sabrás cómo diferenciar la obra de los espíritus malos y serás capaz de discernir la obra de los espíritus malos, así como los engaños de todos los tipos de falsos Cristos, anticristos y personas malvadas. Sólo si estás equipado con estas diez verdades se te garantizará poseer estos cuatro discernimientos y no ser engañado por Satanás. Sólo los creyentes que pueden lograr no ser engañados por Satanás y vencer a Satanás son personas que serán salvas y se liberarán de la influencia de Satanás. Sólo esas personas son vencedores perfeccionados por Dios. Sólo esta es la verdadera estatura que el pueblo elegido de Dios debe poseer. Incluso si puedes sujetarte a las reglas extremadamente bien, ¿significa que puedes discernir la obra de los espíritus malos y los engaños de los falsos Cristos y anticristos? ¿Significa que puedes ver las intenciones de los trucos de Satanás para mantenerte firme y dar testimonio?

Creer en Dios requiere comprometerse en el trabajo apropiado y captar el entendimiento y la entrada de estas diez verdades. No hagas un escándalo por asuntos triviales. Capta estas diez verdades y haz tu máximo esfuerzo para entenderlas. Sólo descubriendo la manera de practicar estas verdades, serás capaz de entrar en la realidad. Por ejemplo, ¿cómo practica uno la verdad para lograr la obediencia a Dios? ¿Qué verdades debe uno entender para tener discernimiento? ¿Cómo puede uno lograr usar la verdad para resolver problemas? ¿Cómo practica uno para exaltar y dar testimonio de Dios? ¿Cómo debe uno tratar con el engaño y la manipulación de falsos Cristos, falsos obreros y anticristos? Estas cosas están directamente relacionadas con si uno puede seguir a Dios hasta el final del camino y si uno se puede mantener firme, dar testimonio y ser salvo. Sólo esas son las cuestiones fundamentales en las que las personas se deben estar enfocando. Sólo resolviendo estas cuestiones uno resuelve la cuestión más básica y crucial de creer en Dios. Muchas personas no trabajan duro cuando se trata de la verdad, sino que siempre están averiguando por todas partes sobre cómo practicar con respecto a asuntos triviales. Estas personas están siendo muy miopes y para nada captan las verdades que deben comprender y en las que deben entrar. Estas personas han creído en Dios por muchos años y todavía son dignas de compasión hasta este punto. Incluso ahora no saben cuáles son las verdades más importantes para entender. ¿Estas personas todavía tienen esperanza de ser salvas? ¿Qué verdades son las más importantes de entender con respecto a creer en Dios? Estar equipado con estas diez verdades es sumamente fundamental. No te preocupes por el momento por asuntos triviales. Si entiendes estas diez verdades, naturalmente sabrás cómo tratar con estos asuntos triviales de manera apropiada. Si no entiendes las diez verdades, no importa lo bien que manejes estos asuntos triviales porque Dios no te alabará. Esto se debe a que las personas que no entienden la verdad aún pueden ser capturadas por Satanás, tener una recaída y pueden continuar haciendo el mal y el pecado, resistir a Dios y traicionar a Dios. ¿No es esto algo aterrador? Resolver la cuestión de obedecer a Dios es crucial para creer en Dios. Lograr el conocimiento de Dios es crucial. Sólo cambiando el propio carácter de vida gana uno la vida. ¡Una persona que no busca la verdad y simplemente sigue reglas es extremadamente necia! Es similar a alguien con cáncer así como con varias enfermedades menores. ¿Debe primero tratar su cáncer o sus enfermedades menores? Por supuesto, primero debe tratar el cáncer. No es demasiado tarde para tratar las enfermedades menores una vez que es seguro que no morirá. Si las enfermedades menores se tratan primero, aun así no puede evitar la muerte al final una vez que el cáncer se agudice, aunque las enfermedades menores sean curadas. ¿Cómo deben elegir las personas inteligentes cuando se trata de la cuestión de ser salvo? Primero deben resolver la cuestión crítica de la naturaleza del hombre, que es la cuestión de cómo buscar la verdad para resolver su problema de carácter de resistir y traicionar a Dios. ¡Es por eso que les aconsejo a aquellos que sólo siguen reglas que se despierten sin demora y que dejen de ser atolondrados! Sólo entendiendo estas diez verdades claramente ya no serás engañado por Satanás y se te garantizará seguir a Dios hasta el final del camino, mantenerte firme, dar testimonio y no traicionar a Dios. Una vez que se resuelvan estas varias cuestiones importantes, los asuntos triviales también se aclararán naturalmente. ¿Diríais que seguir reglas es más importante o que entender la verdad es más importante? ¿Cuál de los dos te puede ayudar a lograr un cambio en el carácter de vida y la verdadera obediencia de Dios? Creer en Dios requiere inteligencia y sabiduría. Todos aquellos que simplemente siguen reglas son miopes y ciegos. Sólo aquellos que siempre se enfocan en buscar la verdad y toman en serio buscar la verdad son personas que son sabias y serán alabadas por Dios.

Cuando comunico la verdad, nunca les digo a otras personas cómo seguir reglas. Estoy sumamente indignado con aquellos que siempre hablan sobre cómo practicar con respecto a asuntos intrascendentes e insignificantes. Nunca les respondo. Presto atención a contestar preguntas que suponen la verdad y la entrada a la vida. Muchas personas hacen un escándalo por asuntos triviales. Es como si estuvieran buscando satisfacer a Dios y, sin embargo, traicionan a Dios cuando se trata de asuntos que implican principios importantes. Fingen ser amables por cosas triviales, pero hacen el mal cuando se trata de cosas importantes. Están dispuestas a estar en desventaja cuando se trata de cosas triviales, pero se aprovechan de los demás cuando se trata de cosas importantes. Fingen obedecer cuando se trata de cosas triviales, pero traicionan cuando se trata de cosas importantes. ¿No son hipócritas estas personas? Lo que Dios quiere es que las personas lo satisfagan cuando se trata de cosas cruciales e importantes y asuntos de principios. Si una persona no satisface a Dios con respecto a las cosas pequeñas, pero satisface a Dios con relación a las cosas importantes y cruciales, entonces aún recibirá la alabanza de Dios. Si una persona satisface a Dios en relación con las cosas pequeñas pero traiciona a Dios con respecto a las cosas y principios importantes, entonces aun así será castigada y maldecida por Dios. Esto es similar a una familia en la cual los hijos traen regalos en su tiempo libre para ver a sus padres, pero cuando sus padres están enfermos o en dificultades y necesitan ayuda, los hijos no van a verlos. ¿Son estas realmente personas que son filiales a sus padres? ¿Les gustarían a los padres esos hijos? Practicar la verdad debe implicar principios y de ninguna manera es sólo seguir reglas. Aquellos que buscan la verdad deben captar los asuntos que suponen la verdad y no dejarlos ir. Cómo actuar de acuerdo con las intenciones de Dios es una cuestión de principios. Sólo puedes satisfacer a Dios si eres capaz de practicar la verdad con respecto a grandes cosas que implican principios. No importa lo bien que practiques con relación a asuntos triviales, eso no significa que tengas la verdad y, además, no significa que seas una persona que obedezca a Dios. Aquellos que creen en Dios deben prestar especial atención a la realidad, comprometerse en el trabajo adecuado y hacer su máximo esfuerzo para entrar a la realidad de la verdad como un asunto de urgencia y sin demora. Sólo entendiendo completamente cada verdad puede uno encontrar los principios practicantes y una senda concreta de práctica. Si a menudo tratas la verdad de manera superficial, y sólo quieres entender algunas doctrinas y seguir reglas como si estuvieras practicando la verdad y tuvieras realidad entonces, ¿no estás solamente engañando a Dios? Es semejante a alguien que piensa que es erudito después de sólo terminar la secundaria. ¿No es esta una persona superficial y necia? Así de absurdos son aquellos que sólo siguen reglas. Las personas que sólo siguen reglas nunca serán capaces de practicar la verdad. Todas las personas que sólo siguen reglas son personas que no entienden la verdad, eso es seguro. Todos aquellos en la iglesia que se preocupan por asuntos triviales son personas que sólo siguen reglas. Todos aquellos en la iglesia que siguen preguntando cómo se debe hacer esto o cómo se debe hacer aquello son personas que no entienden la verdad. Sólo aquellos que prestan atención a cómo obedecer a Dios, amar a Dios, satisfacer a Dios, dar testimonio de Dios, usar la verdad para resolver problemas y cómo cumplir con sus deberes lealmente son personas que pueden practicar la verdad. Sólo aquellos que pueden practicar la verdad son personas que pueden vivir la realidad de la palabra de Dios.

Actualmente, la obra del Espíritu Santo es guiar al pueblo escogido de Dios a entrar en todas las verdades. Como resultado, nuestra vida de la iglesia sólo gira en torno a comer y beber las palabras de Dios y comunicar la verdad, el objetivo de lo cual es permitir que el pueblo escogido de Dios entienda todas las verdades. Sólo a través de un entendimiento claro de cada aspecto de la verdad puede uno practicar la verdad con exactitud. El problema que la mayoría de las personas tienen ahora es que sólo se aferran a reglas, están controladas por reglas y no saben cómo practicar la verdad con exactitud. Hay algunas personas que incluso tratan el seguir reglas como practicar la verdad. Por consiguiente, seguir reglas se ha convertido en la mayor dificultad de las personas en términos de practicar la verdad. Resolver el problema de seguir reglas y de estar controlado por reglas no es un asunto sencillo. Las personas sólo tienen la dificultad de seguir y de estar controladas por reglas porque su entendimiento de la verdad es confuso y deficiente. Para decirlo de manera más precisa, las personas aún no pueden entender genuinamente la verdad y mucho menos practicarla. Sólo aquellos que únicamente entienden las letras y las doctrinas desarrollarán el “seguir reglas” como su método de práctica. Esto muestra que el método de práctica de “seguir reglas” se desarrolla de entender simplemente letras y doctrinas. Sólo cuando una persona entiende genuinamente la verdad desarrollará principios para practicar la verdad. Todos aquellos que no entienden genuinamente la verdad y sólo entienden letras y doctrinas son personas a las que les gusta seguir las reglas. Sólo cuando nos percatamos de la raíz de esta cuestión sabremos cómo resolver completamente el problema de seguir reglas. Por lo tanto, todos aquellos a los que les gusta seguir reglas, y están controlados por reglas, deben estar seguros de que, si quieren resolver este problema en esencia, deben seguir buscando la verdad para lograr un entendimiento y un conocimiento genuinos de la verdad. Tú sólo entiendes genuinamente la verdad cuando tu entendimiento de la verdad llega a cierto punto y puedes estar seguro de que has desarrollado principios para practicar la verdad. Para entonces, tu problema de seguir y ser controlado por reglas también se resolverá.

1 de diciembre de 2010

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