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20. Como alguien trata la verdad es como trata a Dios

En total, Dios hizo tres etapas de la obra en Su salvación de la raza humana corrupta. Para cada etapa de la obra Él expresó muchas palabras. En la Era de la Ley, fue por medio de las palabras que las personas llegaron a entender las leyes promulgadas por Dios; en la Era de la Gracia, Jesús encarnado también logró Su obra de redención después de hablar muchas palabras; y en la Era del Reino, se pone aún más énfasis en expresar la verdad para castigar y juzgar a la raza humana corrupta. Para la raza humana corrupta, creer en Dios, seguir a Dios y obedecer la obra de Dios se logra por medio de aceptar las palabras de Dios, obedecer las palabras de Dios y poner en práctica las palabras de Dios, porque el hombre no puede ver el rostro de Dios cuando vive en la carne. Dios es Espíritu y Él es tan grande, mientras que el hombre es tan insignificante y corrompido por Satanás. El hombre es inmundo y rebelde y pertenece al tipo de Satanás que se opone a Dios. Si el hombre tuviera que ver el rostro de Dios sería fulminado, así que Dios no tiene opción salvo encarnarse en la carne, humillándose como una persona, con el fin de llevar a cabo la obra de salvar a la humanidad. Encarnarse en la carne es realmente algo humillante para Dios, pero debido a que Dios tiene un profundo amor por la raza humana, Él no tiene opción salvo soportar la extrema humillación para venir en la carne como el Hijo del hombre y enfrentar a la raza humana corrupta, que no tiene la más mínima pizca de humanidad y que es despiadada y diabólica, para que Él puede hablar Sus palabras y llevar a cabo Su obra. Realmente es imposible decir cuántas concepciones, rebeliones, humillaciones, juicios, calumnias, oposiciones, traiciones y ataques descontrolados Dios ha tenido que soportar de la raza humana corrupta. ¿Puede la raza humana aceptar a Cristo y obedecer a Cristo cuando ha sido corrompida por Satanás hasta el punto en que es arrogante y engreída, indisciplinada y está fuera de control y es despiadada y diabólica? Sin duda, el hecho de que el Cristo encarnado haya sido clavado a la cruz ambas veces de diferentes maneras por la raza humana da la mejor respuesta a esto. La raza humana corrupta es, en efecto, enemiga de Cristo, es una fuerza del mal que traiciona a Dios. Aunque uno puede aceptar a Cristo y reconocer que Cristo es el Dios encarnado después de la iluminación e inspiración del Espíritu Santo, no puede lograr la obediencia a Dios, la lealtad a Dios y la adoración a Dios a través de esto. También es necesario confiar en la obra del Espíritu Santo y pasar por el juicio y castigo de la palabra de Dios y cientos de pruebas y refinamientos y, sólo a través de esto, puede alguien que tiene verdadera fe en Dios, que ama la verdad y que tiene un poco de humanidad ser perfeccionado. Sólo entonces puede alcanzar un verdadero conocimiento de Dios, obedecer en verdad a Dios y amar realmente a Dios. Queda claro que la raza humana corrupta desciende de Satanás, que es la prole del gran dragón rojo y que es la enemiga de Dios. Esto es absolutamente correcto.

¿Por qué la raza humana corrupta puede resistir a Dios y ser Su enemiga de una manera tan despiadada y diabólica? “La naturaleza del hombre es completamente diferente a Mi esencia; esto se debe a que la naturaleza corrupta del hombre se origina por completo de Satanás y la naturaleza del hombre ha sido procesada y corrompida por Satanás” (‘Un problema muy serio: la traición (2)’ en “La Palabra manifestada en carne”). “pero con mayor precisión, la humanidad no es otro que Mi enemigo. La humanidad es el maligno que se resiste a Mí y me desobedece. La humanidad no es otra cosa que la descendencia del maligno que Yo he maldecido. La humanidad no es otra que la descendencia del arcángel que me traicionó” (‘Qué significa ser un hombre de verdad’ en “La Palabra manifestada en carne”). Después de haber sido corrompida por Satanás, toda la raza humana corrupta tiene la sustancia y naturaleza satánicas que resiste a Dios y traiciona a Dios. La naturaleza de toda la raza humana corrupta es la naturaleza satánica de detestar la verdad y odiar la verdad. Para que Dios salve a la raza humana que ha sido corrompida por Satanás y es la enemiga de Dios, sólo lo puede hacer expresando la verdad a través de juicios y castigos, poda y trato y pruebas y refinamientos. Este es el único método efectivo por el cual Dios puede salvar al hombre. Aparte de esto nada más funcionará. A la raza humana corrupta le gusta ver señales y prodigios. Cree que si Dios encarnado es capaz de obrar señales y prodigios, entonces le temerá y lo obedecerá. Pero este es un error enorme. En la Era de la Gracia Jesús obró muchas señales y prodigios pero, ¿lo aceptaron todos los hombres? ¿Lo obedecieron todos los hombres? No lo hicieron. Jesús fue clavado a la cruz de todas formas. Esto les permite ver a las personas que la manera en que Dios obra para salvar a la raza humana corrupta en los últimos días, cómo Él usa la verdad para juzgar y castigar al hombre, cómo Él conquista primero al hombre y después usa pruebas y refinamientos para cambiar el carácter del hombre para permitirle ser ganado, que esta manera de hacer las cosas es tan práctica y tan todopoderosa, que realmente puede salvar al hombre y cambiar al hombre. Pero esta clase de obra práctica es sólo efectiva en esas personas que aman la verdad, que son capaces de aceptar la verdad y que tienen un poco de humanidad. Para esos hombres malvados como los falsos líderes y anticristos que detestan la verdad, que odian la verdad y que han cometido toda clase de mal, no habrá efecto. Debido a que estas personas detestan la verdad y odian la verdad, se oponen a Dios en todos los aspectos, interrumpen y perturban la obra de Dios, lastiman, reprimen, confinan y expulsan al pueblo escogido de Dios de acuerdo a su voluntad e intentan controlar al pueblo escogido de Dios para establecer reinos independientes. Como resultado se transforman en los contrastes y objetos de servicio para la obra de Dios en los últimos días. Queda claro que la obra de Dios en los últimos días es sólo para la salvación de aquellos que aman la verdad y que son capaces de aceptar la verdad. Aquellos que no aman la verdad, que se niegan a aceptar la verdad, que no obedecen los juicios y castigos sólo pueden ser eliminados. Dios salva a los que aman la verdad y elimina a los que detestan la verdad y odian la verdad. Esto revela totalmente el carácter justo y santo de Dios. Dios merece recibir para siempre la alabanza y la adoración de la humanidad.

La obra de Dios en los últimos días está dirigida directamente a la satánica naturaleza traidora de la raza humana corrupta y a ejecutar el juicio y castigo de Dios y conquistará al hombre como una espada aguda apuñalando su corazón y su alma y, luego, el hombre pasará por cientos de pruebas y refinamientos que le permitirán cambiar su carácter de vida. Esta clase de obra de conquistar al hombre, salvar al hombre y perfeccionar al hombre será suficiente para derrotar completamente a Satanás, haciendo que la raza humana corrupta caiga en humillación delante de Dios y logre el efecto de obedecer la obra de Dios y alcanzar la salvación. Si Dios no salva al hombre de esta manera, realmente no hay otra manera de que la raza humana profundamente corrupta alcance la salvación. ¿Cómo debe el hombre realmente aceptar el juicio y castigo de Dios? Todas las palabras de juicio y castigo de Dios son verdades, todas son verdades que le permiten al hombre alcanzar la salvación. Ya sea que un hombre sea capaz o no de alcanzar la salvación depende principalmente de cómo trata la verdad y esto revelará completamente quiénes son todos los creyentes. Dios lleva a cabo Su obra de salvación basado en cómo el hombre trata la verdad y cuál es su actitud hacia el juicio y castigo de Dios. Si un hombre ama la verdad, está dispuesto a aceptar la verdad y obedece el juicio y castigo de Dios, entonces tiene verdadera fe en Dios y es alguien que busca la verdad y tiene la obra del Espíritu Santo; si un hombre niega la verdad y se rehúsa a aceptar el juicio y castigo de la verdad, entonces es alguien que no ama la verdad y no tiene la obra del Espíritu Santo. Esto arruinará cualquier oportunidad de alcanzar la salvación. Para las personas que tienen verdadera fe en Dios, después de que experimentan las palabras de juicio y castigo y la poda y trato de Dios por varios años, serán capaces de recibir la iluminación e inspiración del Espíritu Santo y llegarán a tener conocimiento de su propia sustancia y naturaleza satánicas que resisten a Dios. Después serán capaces de caminar en la senda de buscar la verdad y alcanzar la salvación. Aquellas que no aman la verdad dependen de sus propios trucos insignificantes para hacer todo lo que pueden para buscar estatus y volverse exitosas y se esfuerzan con el fin de ganar recompensas pero, finalmente, sufrirán una derrota aplastante y, si no se arrepienten, entonces serán un blanco de eliminación. Si creen en Dios hasta el final entonces todas y cada una de las personas que aman la verdad y buscan la verdad serán capaces de entender la verdad y de tener verdadero conocimiento de su propia sustancia y naturaleza y verán que la obra de Dios es la obra de salvar al hombre y perfeccionar al hombre y, como resultado, serán capaces de caminar la senda de buscar la verdad y alcanzar la salvación. Las que hacen esto son personas que alcanzarán la salvación y serán a las que se les permitirá permanecer al final de esta era y entrar a la siguiente era. En cuanto a aquellas que no aman la verdad, ya que no se comprometieron en un trabajo honesto, actuaron salvajemente y hasta realizaron toda clase de acciones perversas, han perdido la obra del Espíritu Santo y ahora están llorando y crujiendo sus dientes en la oscuridad. Si estas personas no se arrepienten verdaderamente, si no pueden realizar suficientes buenas acciones en preparación para la expiación de sus pecados, todas serán blanco del castigo y la aniquilación. El pueblo escogido de Dios puede ver que la obra de Dios ha entrado a la etapa donde Él está separando el trigo de la cizaña y que Él pronto recompensará a los buenos y castigará a los perversos. Dios realmente determina el destino de un hombre en base a si posee o no la verdad. Esta es una verdad absolutamente confirmada. Así que, ya sea que un hombre ame la verdad y busque la verdad o no es la base para si será capaz o no de alcanzar la salvación. De esto queda claro ver que la manera en que un hombre trata la verdad es la manera en que él trata a Dios. Esto es absolutamente cierto. Realmente puedes estar seguro del destino y suerte de un hombre por la manera en que trata la verdad. Esto confirma totalmente las palabras de Dios: “Vuestros muchos años de acciones ante Mí me han dado la respuesta que previamente nunca había recibido. Y la pregunta a esta respuesta es: ‘¿Cuál es la actitud del hombre ante la verdad y el Dios verdadero?’. El esfuerzo que he derramado en el hombre prueba Mi esencia de amar al hombre y las acciones y hechos del hombre ante Mi presencia también han probado la esencia del hombre de aborrecer la verdad y oponerse a Mí” (‘Deberíais considerar vuestros hechos’ en “La Palabra manifestada en carne”).

Actualmente todo el pueblo escogido de Dios ha comenzado a darse cuenta de la relación entre el trato que cada uno tiene de Dios y el trato que cada uno tiene de la verdad: Si el hombre no busca la verdad entonces sufrirá derrotas aplastantes y su senda por adelante sólo conducirá a la muerte. Sin la verdad uno no se puede mantener firme, sin la verdad uno no puede tener la protección de Dios, sin la verdad esto prueba que uno no tiene la mínima pizca de la obra del Espíritu Santo. Si el hombre no posee la verdad su corazón estará vacío y vivirá en constante estado de ansiedad. Las personas que no tienen una pizca de la verdad no se han vuelto realmente a Dios y ciertamente no viven en la presencia de Dios. Queda claro a todas y cada una de las personas que han creído en Dios por muchos años, pero que no poseen una pizca de la verdad, que no han experimentado realmente la obra de Dios. Todas estas personas son incrédulas. Todas y cada una de las personas que no tienen una pizca de la verdad viven bajo la oscura influencia de Satanás y ya han caído en oscuridad. Por último, todas y cada una de las personas que no poseen la verdad sólo esperarán su destrucción cuando el desastre ocurra. Las personas que cometen toda clase de acciones perversas primero recibirán los castigos de Dios, después finalmente serán destruidas. Este será un final trágico. Como una persona trata la verdad, es decir, las palabras de juicio y castigo de Dios es, de hecho, como trata a Dios. Esto es absolutamente cierto. Como una persona trata la obra de Dios es la manera en que trata a Dios; como una persona trata la verdad es la manera en que trata a Dios. Todas están separadas de acuerdo a su clase y esto se revela por la forma en que cada persona trata con la verdad. Todas y cada una de las personas que aman la verdad son capaces de obedecer el juicio y castigo de Dios, todas han sido predestinadas por Dios para alcanzar la salvación; todas y cada una de las personas que no aman la verdad, y que no son realmente capaces de aceptar el juicio y castigo de la palabra de Dios, que siempre investigan el camino de la obra de Dios y que evitan el juicio y castigo de Dios, todas son no creyentes que niegan la verdad y rechazan la verdad. Todas y cada una de las personas que niegan la verdad, que odian la verdad y que son enemigas de la verdad son personas perversas. Cuando consideras todas las clases de personas perversas y no creyentes, ves que a través de su fe en Dios buscan estatus y roban y encuentran placer en los sacrificios destinados a Dios. Siempre quieren controlar al pueblo escogido de Dios para establecer reinos independientes, proclamarse reyes y líderes y ejercer el poder de un gobernante. Todas estas clases de personas son los lacayos de Satanás, vienen a interrumpir y perturbar la obra de Dios. Todos los falsos líderes y anticristos son hombres perversos que resisten la verdad y odian la verdad. Las personas que resisten la verdad son enemigas de Dios; las personas que odian la verdad odian a Dios; las personas que odian la verdad son capaces de engañar, reprimir y controlar al pueblo escogido de Dios para establecer reinos independientes; las personas que odian la verdad son capaces de negar la palabra de Dios, de malinterpretar y distorsionar la palabra de Dios y de juzgar la palabra de Dios y de engañar y engatusar al pueblo escogido de Dios; las personas que odian la verdad perjudicarán, por cualquier medio necesario, al pueblo escogido de Dios, aislarán y expulsarán al pueblo escogido de Dios y tratarán de reprimir y arruinar cualquier esperanza de salvación para el pueblo escogido de Dios. Por lo tanto, todas estas personas perversas que odian la verdad son demonios en oposición directa a Dios, son demonios especialmente enviados por Satanás con el propósito de interrumpir, perturbar y destruir la obra de Dios. Los que odian la verdad son hombres perversos que resisten a Dios y que son los enemigos de Dios. El pueblo escogido de Dios ya puede ver con claridad que realmente sólo hay unas cuantas personas que aman la verdad y buscan la verdad y que la mayoría de las personas no aman la verdad e incluso niegan la verdad y rechazan la verdad. También hay bastantes personas que odian la verdad, resisten la verdad y cometen toda clase de acciones nefarias. Ahora, todas estas personas ya han sido reveladas. Los hechos son suficientes para probar que la manera en la que un hombre trata la verdad es la manera en la que trata a Dios. Como quiera que trate la verdad es también como trata a Dios. Una persona que ama la verdad, realmente ama a Dios; una persona que obedece la verdad, obedece a Dios; una persona que odia la verdad, odia a Dios; una persona que es irreverente con la verdad, es irreverente con Dios; una persona que blasfema la verdad, blasfema a Dios; como quiera que una persona actúe en presencia de la verdad es como actúa en la presencia de Dios. Esto es absolutamente correcto. Así que, si una persona es o no realmente capaz de obedecer a Dios y ser leal a Dios, si una persona es o no verdaderamente capaz de amar a Dios y adorar a Dios, para saber esto todo lo que necesitas hacer es considerar cómo trata la verdad y te quedará completamente claro. Si consideras cómo alguien trata la verdad entonces sabrás cómo son su sustancia y naturaleza. La manera en que una persona expresa su trato de la verdad es una expresión de su naturaleza. Si las consideras de esta manera puedes llegar a saber de qué clase realmente es su sustancia y naturaleza. Esto es absolutamente cierto.

Dios dijo que Él vino encarnado en la carne en los últimos días por invitación. También vino en base al hecho de que la raza humana corrupta odiaba la verdad y cometió el pecado de clavar a Jesús a la cruz y de traicionar a Dios. Clavar a Dios encarnado a la cruz fue un crimen atroz así que, ¿cómo podían las cosas terminar pacíficamente? De este modo Dios reveló la naturaleza satánica de la raza humana corrupta de odiar la verdad y traicionar a Dios, al igual que su crimen atroz de ser el enemigo de Dios. Dios es un Dios justo y todopoderoso, Él está en medio de gestionar la salvación de la raza humana, por lo que Dios ha regresado en la carne. Dios usa la verdad para juzgar y castigar a la raza humana corrupta y para resolver el problema de la sustancia y naturaleza de la raza humana que resiste a Dios. Esta es verdaderamente la obra de Dios de concluir la era y, además, es la única oportunidad de la raza humana corrupta de alcanzar la salvación. Es un hecho que el hombre ha cometido el pecado de resistir a Dios y oponerse a Dios, por lo que Dios no tiene opción sino usar la verdad para llevar a cabo Su juicio y castigo con el fin de resolver el problema de que la raza humana corrupta sea el enemigo de Dios. Si la humanidad es capaz de aceptar la verdad y de obedecer el juicio y castigo de Dios, entonces puede alcanzar la salvación. Si la humanidad no puede aceptar la verdad ni obedecer el juicio y castigo de Dios, entonces será destruida y dejará de existir. Esta es la obra de Dios de finalizar la era. Si el hombre es capaz de obedecer el juicio y castigo de Dios y de aceptar la verdad, entonces tiene la compañía de la misericordia, la bondad y el amor de Dios. Si el hombre es incapaz de aceptar la verdad y de aceptar el juicio y castigo de Dios, si incluso es capaz de odiar la verdad y de ser el enemigo de la verdad, entonces Dios revelará Su carácter majestuoso, iracundo y justo y la raza humana corrupta será completamente destruida, dejando de existir. Queda claro que la manera en la que un hombre trata la verdad es la manera en la que trata a Dios. Si el hombre resiste la verdad entonces resiste a Dios. La obra de Dios en los últimos días es para destruir totalmente a la perversa raza de los hombres que odian la verdad y que son los enemigos de la verdad. Esta es la decisión del carácter justo de Dios. Ya que el carácter de Dios es el carácter del Creador, la sustancia del carácter de Dios es una que depende principalmente de la justicia. El que ofende el carácter justo de Dios se encontrará con su destrucción. No sobrevivirá. El que obedece la obra de Dios será verdaderamente purificado y se convertirá en parte de la raza de los hombres que son conformes al corazón de Dios. Estas personas recibirán la bendición de Dios y continuarán viviendo por toda la eternidad. Esta es la decisión del carácter justo de Dios. Todas y cada una de las personas inmundas y corruptas que se rehúsen a aceptar el juicio y castigo de Dios y que pertenezcan a Satanás serán todas destruidas, dejando de existir. Este es un hecho que está destinado a hacerse realidad.

Aquellos que no aman la verdad, y que están cansados de la verdad, tienen las siguientes cinco expresiones en su manera de tratar a Dios:

1. No tienen reverencia por Dios en sus corazones y no tienen lugar para Dios en sus corazones.

2. Sólo reconocen la existencia de Dios. Tienen fe en Dios encarnado pero no están interesados en la verdad, no tienen lugar para Dios en sus corazones y siempre tienen nociones y barreras acerca de la obra de Dios. Cuando se enfrenten con catástrofes y pruebas, dudarán de Dios, juzgarán a Dios y se quejarán de que Dios es injusto.

3. Sus oraciones sólo son para sus intereses físicos y para recibir bendiciones, simplemente no buscan la verdad ni sus corazones comulgan con Dios. Si no sufren de enfermedad y calamidad, entonces simplemente no están dispuestos a orar a Dios, en sus corazones no tienen nada que decirle a Dios.

4. Puesto que no tienen ningún interés en la verdad son indiferentes a Dios, no le prestan atención y es como si creer en Dios fuera algo de lo que pudieran prescindir. Incluso cuando desempeñan deberes sólo es para hacer negocios, todo sólo es para que puedan recibir bendiciones.

5. Ya que a menudo vienen a las asambleas y escuchan los sermones, entienden muchas doctrinas pero no practican la verdad la más mínima pizca y, aún más que eso, no tienen un corazón que ame a Dios. Nunca han estado conscientes de que tienen que corresponder al amor de Dios. Disfrutan la gracia de Dios pero ignoran que proviene de Dios y le echan la culpa a la injusticia de Dios por las calamidades y el sufrimiento que les sucede. En sus corazones están resentidos con Dios por lo que frecuentemente se distancian de Dios y evitan a Dios y no están dispuestos a obedecer a Dios para nada. Resisten demasiado a Dios y no hay manera de que sean compatibles con Dios.

Dios desprecia a las personas que no aman la verdad, pero Dios también anhela que sean capaces de arrepentirse, comer y beber la palabra de Dios y aceptar la verdad. Para las personas que no aman la verdad, que están cansadas de la verdad, Dios no está dispuesto a desecharlas o perder la confianza en ellas. Dios sólo espera y tiene esperanza de que se arrepientan y cambien. Entonces, debe haber pruebas y desastres que vengan y las hagan sufrir reveses y derrotas y, sólo después de experimentar estas pruebas y refinamientos, serán capaces de lograr resultados. Por ejemplo, entre los líderes y obreros que ya han sido despedidos y reemplazados, y los líderes y obreros que han aceptado sus responsabilidades y se han resignado, los que son de humanidad comparativamente buena y que son capaces de aceptar la verdad y están dispuestos a arrepentirse, si pasan por algunos cambios después de un año o dos y entran en la realidad, convirtiéndose en alguien que ame la verdad y busque la verdad, entonces todavía serán elegibles para ser elegidos como líderes y obreros en varios niveles en la iglesia. Si las personas que no aman la verdad sufren reveses y derrotas y pasan por el trato y poda, pero no se arrepienten ni cambian, y aún son capaces de quejarse de Dios y culpar a Dios, entonces son blanco de eliminación.

Este tercer tipo de personas son unas que niegan la verdad y odian la verdad. Es como si este tipo de personas estuviera poseído por Satanás y los espíritus malos al nacer. Realmente ama la injusticia y está dispuesto a cometer acciones malvadas. Se puede ver por toda su conducta y acciones que este tipo de personas prefiere buscar cosas negativas y cosas malvadas y que no necesita ser enseñado ni forzado por otros para correr directamente hacia abajo por la senda de perversidad. Nadie lo puede detener de esto y está interesado prácticamente en cada cosa negativa y malvada. Entiende de manera natural las cosas negativas y las disfruta naturalmente. Por ejemplo, naturalmente hace cosas tales como beber y fumar en exceso, apuesta y roba, dice mentiras y le hace trampa a las personas y hace otras cosas siniestras y deshonestas o cosas inmundas y promiscuas, reúne pandillas y actúa como si fuera el rey del castillo, hace maquinaciones y abusa de su poder, engaña a las personas y manipula a las personas y demás. No necesita estudiar estas cosas, las comprende sin haberlas aprendido y, además, es muy bueno en estas cosas. No podría dejar de hacerlas incluso si tratara; no podría cambiarse incluso si quisiera. Tan pronto como mencionas la verdad, las cosas positivas, comenzará a menear la cabeza y a reaccionar negativamente, no mostrará la más pequeña pizca de interés y se rehusará a aceptar estas cosas. Si otros lo alientan o lo fuerzan a aceptar estas cosas, montará en cólera y hasta los calumniará y blasfemará, revelando que en su corazón odia la verdad. Este tipo de personas cree en Dios sólo para recibir bendiciones, sólo para alejarse de los desastres. De ninguna manera cree en Dios con el fin de separarse de la corrupción y alcanzar la salvación. Aunque algunas personas que no aman la verdad, porque han creído en Dios por mucho tiempo y han escuchado muchos sermones, han empezado a querer buscar la verdad en sus corazones, todavía no hay manera de que puedan poner la verdad en práctica sin importar lo que hagan. Están dispuestas a ser personas honestas pero no importa lo que hagan todavía no pueden separarse de las malas acciones del engaño y el fingimiento. Si las personas que están cansadas de la verdad y odian la verdad tienen poder, naturalmente caminarán en la senda de los anticristos, porque todas las que caminan por la senda de los anticristos son personas que están cansadas de la verdad y odian la verdad. Esto está determinado por su naturaleza satánica.

Las personas siempre escogen sus sendas en base a su propia naturaleza y preferencias. Para las personas que no están interesadas en la verdad, ya está decidido que es muy difícil alcanzar la salvación por medio de la fe en Dios. Si fueran capaces de negar la verdad o de odiar la verdad, entonces estarían destinadas a caminar en la senda que resiste a Dios y a ser destruidas. Todas y cada una de las personas que niegan la verdad y odian la verdad son alguien que camina por la senda de los anticristos. Todas son personas como los falsos líderes, anticristos y no creyentes. La expresión principal de su negación de la verdad es que no toman como la verdad lo que no pueden practicar. Sin embargo, toman como la verdad lo que voluntariamente hacen y disfrutan hacer. En cuanto a la verdad que no pueden llevar a cabo y que son capaces de violar, estas personas adoptan una actitud de negación y condenación. Se rehúsan a aceptar la verdad que es comunicada por otros a tal punto que hasta la niegan o la condenan. Si ven que otra persona es capaz de practicar la verdad, incluso podrían juzgarla, reprimirla, hacer cargos falsos contra ella y discriminarla. Cuando lean la palabra de Dios sólo escogerán las palabras que les gustan, examinarán cómo pueden ser bendecidas, cómo se pueden convertir en un hijo primogénito o en un hijo amado, cómo pueden ganar recompensas, por qué canales pueden pasar para obtener estatus, cómo pueden controlar al pueblo escogido de Dios y cómo pueden estar en condiciones de igualdad con Dios. Escudriñan la palabra de Dios sólo para conspirar para obtener estas cosas, desentierran misterios, estudian profundamente la redacción, inventan la opinión pública como una base teórica para engañar al pueblo escogido de Dios para que ellas mismas puedan caminar por la senda de los anticristos. Como resultado, a menudo interpretan cosas fuera de contexto y malinterpretan y comprenden erróneamente la palabra de Dios. Queda claro que esta clase de acciones están destinadas a engañar al pueblo escogido de Dios, a controlar al pueblo escogido de Dios y a lograr su propio objetivo de gobernar como reyes. Ser capaz de resistir la verdad, odiar la verdad, pisotear la verdad e ir en contra de la verdad de esta manera muestra que estas personas claramente son unas que niegan la verdad y odian la verdad. Dado que por su propia naturaleza están poseídas por Satanás y los espíritus malos, y ya que tienen un deseo de recibir bendiciones, entran a la iglesia como oportunistas y como resultado se transforman en lacayos de Satanás. Así que, estas personas que niegan la verdad y odian la verdad son las que vienen a perturbar e interrumpir la obra de Dios en nombre de Satanás y los demonios. Son capaces de llevar a cabo toda clase de acciones perversas dentro de la iglesia que engañan a las personas, controlan a las personas e interrumpen y perturban la obra de Dios. Esto ha sido completamente determinado por su naturaleza satánica que está cansada de la verdad y odia la verdad y son eliminadas y abandonadas debido a estas diferentes acciones perversas que cometen involuntariamente. Sólo cuando ven que su esperanza de ser bendecidas se hace añicos mostrarán algún sentido de arrepentimiento, pero este no es un arrepentimiento sincero porque queda claro que cuando estaban cometiendo acciones malvadas no consideraron las consecuencias ni el resultado, sólo estaban siguiendo los placeres de la carne en sus acciones, sólo estaban persiguiendo estatus, fama y fortuna, robando y disfrutando los sacrificios de Dios y esperando desvergonzadamente que sus sueños se hicieran realidad, aunque en la práctica tiempo atrás se habían puesto en la senda de los anticristos.

Aquellos que están cansados de la verdad y odian la verdad a menudo se sienten en conflicto e insatisfechos hacia Dios y la obra de Dios. Están llenos de concepciones. Parece como si Dios estuviera actuando siempre contra su voluntad, que Dios se les está oponiendo, que Dios les hace la vida difícil, por lo que cuanto más hablen las personas de la verdad con ellos, más se sienten doloridos y miserables, dando lugar al odio dentro de ellos, así que empiezan a despreciar a las personas que buscan la verdad y en sus corazones comienzan a odiar a Dios y a maldecir a Dios. Toda persona que odia la verdad no tiene verdadera fe en Dios; independientemente de cuántos años haya creído en Dios no buscará la verdad, así que es imposible ver en ella ningún efecto de las personas que entienden la verdad. No tienen la más mínima pizca de realidad entonces, ¿cómo podrían tener algo de humanidad? Las personas que odian la verdad sólo creen en Dios con el fin de obtener bendiciones y ventajas inmediatas. Si son capaces de servir en posiciones de liderazgo, y también son capaces de robar y disfrutar los sacrificios de Dios, entonces pueden tener tanto fama como fortuna; ¿cómo no podrían ir por esto? Así que, toda persona que odia la verdad hace todo lo que está en sus manos por buscar estatus y ejercer poder. Por un lado, es para que pueda obtener beneficios y, por el otro, es para que pueda satisfacer su anhelo de ejercer poder. Es fácil ver que toda persona que niega la verdad y odia la verdad no tiene la más pequeña pizca de reverencia por Dios en su corazón, es capaz de hacer cualquier acción malvada que resista a Dios porque la naturaleza y sustancia de las personas que odian la verdad es la de Satanás y los espíritus malos y simplemente están sin ningún tipo de humanidad.

Todas y cada una de las personas que niegan la verdad y odian la verdad tienen las siguientes cinco expresiones principales en su manera de tratar a Dios:

1. En los corazones sólo reconocen renuentemente la existencia de Dios. Si no fuera por recibir bendiciones y evitar desastres de ninguna manera creerían en Dios.

2. En sus corazones, están cansadas de la verdad y la odian en las palabras de Dios, especialmente Su juicio y castigo y, como resultado, son indiferentes a Dios y están en conflicto con Dios, oran a Dios sólo para buscar ganancias y evitar desastres y en sus corazones no tienen nada que decirle a Dios.

3. Ya que sus corazones están llenos de ambiciones perversas y deseos extravagantes, ya que desprecian las cosas positivas, niegan la verdad, distorsionan la verdad y odian la verdad. En sus corazones odian a Dios y se distancian de Dios, hasta el punto en que niegan a Dios, juzgan a Dios, se burlan de Dios y se convierten en los enemigos de Dios en sus mentes.

4. A menudo se quejan y refunfuñan de Dios, odian a Dios cuando Él no se conforma a su propia voluntad o cuando Él no sigue sus deseos y no hay manera de reconciliar su oposición mental a Dios.

5. Cuando ven que la obra de Dios se conforma cada vez menos a su propia voluntad y concepciones, siempre pensarán que Dios les está haciendo difícil la vida, que Dios tiene la intención de eliminarlas y maldecirlas e incluso comenzarán a negar a Dios, endureciendo su cerviz y caminando por la senda de los anticristos que traicionan a Dios.

Dios odia a los que niegan la verdad y odian la verdad y Él está aún más reticente a ver a los hombres perversos, pero Dios le da al hombre la oportunidad de arrepentirse y Él siempre está listo para ver las buenas acciones del hombre. Si el hombre es capaz de endurecer su voluntad para oponerse a Dios, entonces Dios castigará y maldecirá a tales hombres perversos. Él traerá desastres sobre los hombres perversos.

Dentro de la raza humana corrupta, existen estas tres clases principales de personas en base a su manera de tratar la verdad, es decir, hay las que aman la verdad, las que no están interesadas en la verdad y están cansadas de la verdad y las que niegan la verdad y odian la verdad. Estas tres clases de personas existen en todas las iglesias. Entre ellas, las que aman la verdad ocupan a lo sumo de un quinto a un tercio del total; las que no aman la verdad y que están cansadas de la verdad ocupan al menos un tercio del total; y las que niegan la verdad y odian la verdad ocupan al menos un quinto del total. En la familia de Dios, cualquiera que ha experimentado la obra de Dios por varios años, y es capaz de entender la verdad y aceptar la verdad, que está dispuesto a desempeñar sus deberes y es capaz de aceptar la poda y trato y poner la verdad en práctica es alguien que ama la verdad. Porque este grupo de personas, después de experimentar la vida eclesiástica por varios años, después de comer y beber la palabra de Dios por varios años y por prestar atención a escuchar los sermones y la enseñanza, es capaz de alcanzar un entendimiento de algunas verdades y es capaz de entender cada vez más la verdad, lo que le da la voluntad de buscar la verdad. Así que, todas y cada una de las personas que están interesadas en la verdad, que aman las cosas positivas en sus corazones, son alguien que puede alcanzar la salvación. Esto es seguro e innegable. Hay algunas personas que aman la verdad en sus corazones pero debido a que no han sido regadas por las personas que entienden la verdad, y dado que no han tenido una buena vida eclesiástica, llegan a entender la verdad muy lentamente. Sin embargo, si fueran capaces de ser guiadas por alguien que entiende la verdad, y además fueran capaces de recibir la poda y trato y las pruebas y refinamientos, entonces serían capaces de convertirse en un buscador de la verdad. En las iglesias por todas partes esta clase de situación es generalizada. Por lo que podemos decir con certeza que todas y cada una de las personas que están interesadas en la verdad, y que en sus corazones les encantan las cosas positivas, en tanto que tengan la voluntad de buscar la verdad, y puedan escuchar a menudo los sermones y la enseñanza y hablen frecuentemente acerca de la verdad, y mientras que vivan una buena vida eclesiástica, entonces es seguro que serán capaces de entrar en el camino correcto de creer en Dios. Si las personas que aman la verdad no pagan un precio en su búsqueda de la verdad, si siempre sólo se quedan esperando pasivamente, si activamente no siguen adelante, entonces es probable que ellas también sean eliminadas porque la obra de Dios no espera al hombre. Si las personas que aman la verdad no hacen hincapié en leer la palabra de Dios, y si no hacen hincapié en escuchar los sermones y la enseñanza de los de arriba, si están reticentes a hablar acerca de la verdad, si están despreocupadas por la nueva tendencia y el nuevo ritmo de la obra del Espíritu Santo, y si sólo adoran a otros y siguen a otros a ciegas, todavía serán fácilmente engañadas en seguir y someterse a otros y en ser controladas por Satanás y después convertirse en seguidoras de Satanás y pertenecer a la raza de hombres perdida y destruida. Es así como se dijo en la palabra de Dios: “Las transgresiones llevarán al hombre al infierno”. Si alguien sólo ama la verdad pero no busca la verdad, entonces él también se arruinará. Aquellos que aman la verdad deben tener la voluntad de buscar la verdad, deben leer a menudo la palabra de Dios y escuchar a menudo los sermones y la enseñanza y hablar a menudo de la verdad (estos tres “a menudo” son muy importantes) y deben buscar activamente personas que tengan la obra del Espíritu Santo y hablar acerca de la verdad con ellas y reunirse con ellas. Sólo de esta manera serán capaces de caminar en el camino correcto de creer en Dios.

Todas y cada una de las personas que no están interesadas en la verdad, o que incluso se han hartado de la verdad, son alguien que no fácilmente entrará en el camino correcto de creer en Dios. Eso se debe a que en sus corazones no están interesadas en la verdad. Otras cosas dominan sus corazones y tienen demasiados líos. La mayoría de estas personas sólo creen en Dios con el fin de recibir bendiciones. No prestan atención a la verdad en absoluto. Vemos con muchas personas que sólo están dispuestas a hacer mandados y hacer cosas para Dios, haciendo sus deberes lo mejor que pueden o difundiendo el evangelio y sólo quieren preparar algunas buenas acciones para que puedan alcanzar la salvación. No están dispuestas a poner ningún esfuerzo en la verdad por lo que después de creer en Dios por muchos años, uno no puede darse cuenta de la más mínima pizca de cambio en su carácter de vida. Ya que estas personas no están interesadas en la verdad, naturalmente no tienen lugar para Dios en sus corazones. Todo lo que hacen es admitir que hay un Dios, pero no tienen reverencia por Dios y está fuera de discusión que tengan obediencia a Dios. Para las personas que no están interesadas en la verdad, o que incluso se han hartado de la verdad, comer y beber la palabra de Dios es una práctica superficial para ellas. Hablan muy poco acerca de la verdad y a veces en sus enseñanzas hablan un poco acerca de letras y doctrinas, sólo pasando por las formalidades y desplegando una fachada decorativa. Así que, a las personas que no están interesadas en la verdad les gusta hacer tratos con Dios. Sólo con el propósito de recibir bendiciones están dispuestas a entregarse a Dios. Sólo cuando no tienen opción desempeñarán sus deberes. Porque este grupo de personas, independientemente de cualquier deber que desempeñe, siempre mezcla sus propias intenciones y propósitos. No desempeña sus deberes por su amor por Dios o con el fin de corresponder a Su amor y ciertamente no desempeña sus deberes para llevar a cabo la voluntad de Dios. Entonces, en la casa de Dios estas personas se llaman hacedores de servicio y la actitud con la que tratan a Dios es por definición: “Mientras que me entregue a Dios, mientras que haga servicio para Dios, entonces Dios debe bendecirme; si pago un precio por la obra de Dios entonces Él debe recompensarme. De lo contrario, Él es no es un Dios justo.” Esta clase de personas no tiene ninguna lealtad hacia Dios, no lo ama ni lo obedece, sólo quiere hacer tratos, sólo quiere engañar a Dios. Así que, para estas personas, si su esperanza de recibir bendiciones queda en nada, entonces se quejarán con Dios y estarán resentidas con Dios, o incluso traicionarán a Dios y negarán a Dios. Las personas que no aman la verdad, y que incluso son capaces de hartarse de la verdad, tratan a Dios de esta manera. ¿Cómo podría Dios no eliminar a esa persona que no posee la verdad?

El pueblo escogido de Dios debe cuidarse de aquellos que niegan y odian la verdad; debe ver claramente la naturaleza demoniaca de esta clase de personas. Han sido poseídas por Satanás desde el nacimiento. Podrías decir que pertenecen al tipo de hombres que son las reencarnaciones de los demonios. Esta clase de personas adora el poder desde el nacimiento y está especialmente encariñada con el status, la fama y la fortuna. Así que, en la iglesia es especialmente buena para reunir sus propias pandillas y actuar como el rey del castillo. Con el fin de lograr sus propias metas, engaña y seduce a las personas a cada instante, expandiendo su propia influencia. Una vez que tiene poder, establecerá su propio reino independiente. Es capaz de odiar la verdad porque tiene ambiciones y esfuerzos, quiere luchar contra Dios por Su pueblo escogido, le gusta proclamarse como reyes y gobernantes sobre regiones enteras y como resultado, todas sus búsquedas e intereses van en contra de la verdad, todas son sendas tortuosas y torcidas, va en contra de la marea, pertenece entre las cosas malvadas y en los corazones de estas personas perversas hay un odio natural por la verdad y por todas las cosas positivas. Las cosas que toda persona que odia la verdad disfruta buscar son ciertamente todas las cosas malvadas que son opuestas a la verdad y hostiles a la verdad por lo que la manera en la que tratan a Dios es naturalmente una de desobediencia, resistencia, traición y oposición irreconciliable porque la verdad representa cosas positivas, es todo lo que Dios tiene y es, representa la voluntad de Dios y Sus requisitos para la humanidad. Así que, cuanto más alguien odie la verdad, más será capaz de negar la verdad y condenar la verdad y más será capaz de construir la opinión pública como una base para aferrarse al poder para sí mismo para que pueda controlar al pueblo escogido de Dios y establecer su propio reino. Cualquiera que sea perjudicial para esta causa y que sea capaz de exponer a estas personas será condenado, excluido y reprimido por ellos, lo que muestra que las personas que odian la verdad son diablos y Satanás. Este punto se puede probar a través de los falsos líderes y anticristos. La conducta y las acciones de los falsos líderes y anticristos son suficientes para revelar que son personas que niegan la verdad y odian la verdad, por lo que, obviamente en su trato de Dios también están llenas de concepciones, quejas, hostilidad, juicio e incluso escarnio. Queda claro ver que toda persona que niega la verdad y odia la verdad es un demonio que resiste a Dios. Este es indudablemente el caso.

La raza humana corrupta tiene estas tres maneras principales en las que trata la verdad. Sólo aquellos que aman la verdad y buscan la verdad son el blanco de la obra de salvación de Dios. Sin embargo, para algunas personas que no aman la verdad o que incluso están hartas de la verdad, si pasan por varios años de poda y trato y pruebas y refinamientos y después, además de esto, son regadas y guiadas por aquellas que tienen la obra del Espíritu Santo, entonces es absolutamente posible que sean transformadas de alguien que no ama la verdad a alguien que ama la verdad y es capaz de buscar la verdad. También hay un porcentaje de estas personas que experimentan transformaciones entre el pueblo escogido de Dios. Especialmente para aquellos líderes y obreros que han sido despedidos y reemplazados en el pasado, algunos de ellos con una humanidad relativamente buena se han transformado en personas que aman la verdad y buscan la verdad. Estas personas realmente entienden algunas verdades, poseen un poco de realidad y ahora están completamente calificadas para ser elegidas como líderes y obreros en los diferentes niveles de la iglesia. Así que, incluso para aquellos que no aman la verdad, o que incluso se han hartado de la verdad, no podemos perder la confianza en ellos porque todos necesitan ser provistos y regados con compasión. Sólo puedes perder la confianza en alguien si después de que han crecido en Dios por muchos años y han experimentado muchas dificultades todavía no han cambiado. A los líderes y obreros en varios niveles les debe quedar claro este punto. En cuanto a esas personas perversas que niegan la verdad y odian la verdad, se deben proteger contra ellas y deben ser restringidas. De ninguna manera podemos bajar la guardia. Ya que todo este grupo de personas pertenece a los lacayos de Satanás, y todas son personas que perturban e interrumpen la obra de Dios, una vez que tienen una posición o una oportunidad, reunirán sus propias pandillas, actuarán como el rey del castillo y establecerán sus propios reinos independientes. La mayoría de los falsos líderes y anticristos que han sido quitados son hombres perversos que niegan la verdad y odian la verdad. Aquellos que no han cometido toda clase de mal, y que todavía tienen un poco de humanidad, deben ser tratados con compasión porque si estas personas verdaderamente se arrepienten entonces ciertamente serán capaces de alcanzar la salvación. Sólo aquellas que han cometido toda clase de mal pertenecen a la clase de hombres perversos, porque los hombres perversos no se arrepienten independientemente de cuántas acciones malvadas cometan. ¿Alguna vez habéis visto a una persona que comete todo tipo de mal reconocer de verdad sus propios caminos malvados y luego experimentar un verdadero aborrecimiento de sí misma? Nunca he visto a una sola persona perversa arrepentirse verdaderamente. Las personas con humanidad no cometen toda clase de mal; las personas que cometen toda clase de mal ciertamente están sin humanidad. Sólo esos hombres perversos que niegan la verdad y odian la verdad se atreven a hacer cualquier acto perverso para resistir a Dios, tales como robar las ofrendas, reunir pandillas, crear divisiones en la iglesia, rivalizar por poder y ganancia, formular cargos falsos en contra de buenas personas, reprimir a los disidentes, convertir lo correcto en incorrecto, fabricar mentiras, comenzar rumores y ataques, juzgar llenos de malas intenciones, actuar tiránicamente y ser despóticamente dominantes. Una vez que tienen el poder, todas pertenecen a Satanás y a los demonios. Por lo que, para aquellas que niegan la verdad y odian la verdad, si son capaces de cometer toda clase de mal entonces de inmediato deben ser expulsadas y abandonadas. Aquellas que son salvas por Dios son las personas que aman la verdad y buscan la verdad. Todas y cada una de las personas que alcanzan la salvación son alguien que de verdad se ha sometido a la obra de Dios, que ha puesto la verdad en práctica y que es alguien que es capaz de ser leal a Dios en el desempeño de sus deberes. Todas y cada una de ellas aman verdaderamente a Dios y son capaces de defender la obra de Dios. Sólo estas personas son unas que poseen la verdad y humanidad. Queda claro ver que la actitud de una persona hacia la verdad determina su actitud de cómo trata a Dios, lo que también determina si alcanzará o no la salvación y cuál será su destino final. Las personas deben estar muy preocupadas por la manera en la que tratan la verdad. Esto no se puede pasar por alto. Si alguien puede amar la verdad y aceptar la verdad entonces tiene humanidad; si no ama la verdad y rechaza la verdad entonces no tiene humanidad. Las personas que tienen humanidad son capaces de aceptar la verdad y someterse a Dios; las personas que no tienen humanidad rechazan la verdad y resisten a Dios. Queda muy claro qué clase de persona alguien es por la manera en la que trata la verdad.

La manera en la que uno trata la verdad se expresa principalmente por la manera en la que trata la palabra de Dios, porque todas las verdades provienen de la palabra de Dios, todas provienen de un entendimiento de la palabra de Dios, todas son expresadas por Cristo encarnado, porque Cristo es la verdad, el camino y la vida. Dios es la fuente de la verdad. Por esto, no hay verdad fuera de la palabra de Dios. Esto es absoluto. Todo fuera de la palabra de Dios son las falacias, filosofías, reglas y lógica de Satanás. Cuando la palabra se difunde a todas las familias, cuando todas la entienden como sentido común, entonces todas las personas serán correctamente reveladas y clasificadas en base a cómo tratan la palabra de Dios. La manera en la que tratas la palabra de Dios es la manera en la que tratas la verdad, porque la verdad se origina en la palabra de Dios y la palabra de Dios es la verdad. Como quiera que alguien trate la palabra de Dios es como trata la verdad y, aún más, es como trata a Dios. Esto es absolutamente cierto. La obra de Dios es Su palabra que logra todo, es Su palabra que revela y perfecciona al hombre también es la verdad que juzga y castiga al hombre y que salva y perfecciona al hombre. Dios es la personificación de la verdad, Él es el Espíritu de la verdad que está obrando y, por lo tanto, cuando las personas se den cuenta que la Palabra aparece en la carne, también se darán cuenta de que la verdad aparece en la Palabra y que es un Dios justo que aparece en la Palabra. Cuando las personas pueden ver que la Palabra está con Dios y que la Palabra es Dios, entonces esto es ver la aparición de Dios. Este es el hecho que se logra por medio de la Palabra apareciendo en la carne. Aunque muchos entre el pueblo escogido de Dios no han visto el rostro de Cristo, todavía pueden ver el hecho de que la Palabra ha aparecido en la carne, lo que verifica que Dios ha aparecido. Esto es ver la aparición de Dios. Esto es lo mismo que ver el rostro de Dios. Así que, todas y cada una de las personas que entienden que la Palabra aparece en la carne han visto la aparición de Dios. Es justo como si hubieran visto el rostro de Dios.

Todos aquellos de nosotros que hemos experimentado la obra de Dios hemos sido testigos de que toda la raza humana corrupta ha sido conquistada por el juicio y castigo de la palabra de Dios, así que voluntariamente sirven a Dios y están dedicados a desempeñar sus deberes. Esta es la omnipotencia de la palabra de Dios. Este es el poder de la verdad. Sin embargo, aquellos que no aman la verdad son castigados y maldecidos porque niegan la palabra de Dios, rechazan la verdad y odian la verdad y caen entre las palabras de juicio de Dios. Ha habido muchas personas que han sido castigadas por detestar la verdad, por ser irreverentes hacia la verdad y por abandonar la verdad. Han caído en la oscuridad donde lloran y crujen sus dientes. Hay una clara prueba de esto entre todos los falsos líderes y anticristos. Estas personas tienen una naturaleza mezquina, siempre quieren luchar contra Dios por Su pueblo escogido, siempre tratan de controlar al pueblo escogido de Dios y establecer sus propios reinos independientes. Sus malas intenciones son realmente eternas y hasta tienen la impertinencia de odiar la verdad e ir en contra de Dios, pero al final todas serán erradicadas y sus originales formas demoniacas serán reveladas. Los hechos ya han probado que sólo por medio del juicio y castigo de Dios el problema esencial de la raza humana corrupta que resiste a Dios se puede resolver; sólo por medio del juicio y castigo de Dios las acciones de todos los demonios satánicos y los espíritus malos y los espíritus inmundos pueden ser reveladas y eliminadas completamente; sólo el juicio y castigo de Dios puede llevar a un final completo la oscura era de la corrupción de la raza humana por parte de Satanás y llevar a la humanidad a su verdadero destino. El juicio y castigo de Dios es en verdad significativo. Toda persona que ama la verdad puede aceptar y someterse al juicio y castigo y la poda y trato de la palabra de Dios y es aún más capaz de aceptar y someterse a las pruebas y refinamientos de las orquestaciones y arreglos de Dios. Ora a Dios y busca la voluntad de Dios durante toda clase de pruebas, entiende la verdad y es testimonio de ella y, finalmente, alcanza el conocimiento de la obra de Dios. Ve la salvación de Dios y el amor de Dios. Alcanza la salvación. Porque de verdad es que la palabra de Dios cumple todo.

Hoy en día, la obra de Dios ya ha entrado a la fase de separar el trigo de la cizaña, pero como el Dios práctico encarnado, quien expresa la verdad y juzga y castiga a la raza humana corrupta, está oculto, cuidando de nosotros en espera, toda clase de satanes, espíritus malos y demonios inmundos lo siguen por detrás, imitando a Cristo y a la aparición de Dios. Algunos incluso se hacen pasar por los hijos primogénitos de Dios, los hijos amados de Dios o se hacen pasar por el hombre usado por el Espíritu Santo para engañar al pueblo escogido de Dios. Dicen ser “el Dios triunfante,” “el Dios santo,” “el Dios práctico Jingxin,” y demás. Todos son diablos y espíritus malos sinvergüenzas. Cuando Dios expresó la verdad, “La Palabra manifestada en carne”, toda clase de espíritus malos y demonios inmundos lo siguió por detrás para imitarlo pero al final todos fueron revelados y maldecidos. Los que no poseen la verdad no pueden mantenerse firmes. No importa cuánto finjan ser buenos, no pueden engañar a las personas. Sin la verdad no son nada. Estas pocas palabras explican todo: Todos los que no poseen la verdad son satanes demoniacos y espíritus malos y demonios inmundos. Sólo Cristo, que expresó las palabras en “La Palabra manifestada en carne”, es la verdad, el camino y la vida y sólo Él es la aparición de Dios. Aparte de Cristo quien expresó las palabras en “La Palabra manifestada en carne”, no hay aparición de Dios. Todos aquellos que imitan a Cristo, que imitan la aparición de Dios o que se hacen pasar por un hijo amado o un hijo primogénito de Dios, o que se hacen pasar por el hombre usado por el Espíritu Santo, todas estas personas son falsos Cristos, anticristos y falsos pastores, todos son demonios inmundos y espíritus malos y todos son diablos satánicos. Esto es absolutamente correcto. Sólo el hombre usado por el Espíritu Santo de quien Dios da testimonio está predestinado por Dios para ser el verdadero pastor y el verdadero líder del pueblo escogido de Dios. Sólo aquellos que entienden la verdad y obtienen la verdad pertenecen a Dios. Solamente ellos son compatibles con Dios. Estas son las personas que verdaderamente alcanzan la salvación y son perfeccionadas por Dios.

La manera en la que la raza humana corrupta trata la verdad realmente rompe el corazón de Dios. La naturaleza del hombre de resistir y traicionar a Dios se revela de una manera sumamente clara en su actitud hacia la verdad. Ante la verdad, toda la raza humana corrupta es engreída y arrogante, es santurrona, pela los colmillos, es despiadada y diabólica y completamente sin escrúpulos. En verdad, está empobrecida y es digna de compasión, es ciega y está completamente desnuda. La obra de juicio y castigo de Dios en los últimos días realmente salva y perfecciona a la humanidad. Si el carácter de vida del hombre puede realmente experimentar una transformación, entonces puede lograr una verdadera aceptación y obediencia en su trato de la verdad, sólo tales personas son las que reciben la aprobación de Dios. Ahora, la entrada en la vida del pueblo escogido de Dios es demasiado superficial. En su trato de la verdad todavía niega muchas cosas, contradice muchas cosas, rechaza muchas cosas y viola muchas cosas. Simplemente no ha entrado en la realidad de muchas de las palabras de Dios. Especialmente cuando se trata de distinguir las diferentes clases de personas, y al tratar diferentes cuestiones, la patética forma del hombre de no tener nada en absoluto se revela. A través de la conducta y las acciones de la mayoría de las personas, se puede ver que no muchas de ellas poseen realmente la verdad, son capaces de exaltar a Dios y dar testimonio de Dios y pueden usar la verdad para resolver problemas hasta el punto de adecuarse al uso de Dios. La mayoría de las personas no saben cómo practicar la verdad. No tienen la realidad de someterse a Dios y están lejos de lograr las demandas de Dios, lo que en verdad no puede consolar el corazón de Dios. Así que, sigamos leyendo otro pasaje de la palabra de Dios para que podamos llegar a entender Su voluntad. “En todo momento me preocupo por todos los que me han seguido, sin embargo, en ningún momento son los que me siguen capaces de recibir Mi palabra; son completamente incapaces de aceptar siquiera sugerencias que vengan de Mí. Esto es lo que más me entristece de todo. Ninguno es capaz de entenderme y, más aún, ninguno es capaz de aceptarme, aunque Mi actitud es sincera y Mi palabra es gentil. Todos están haciendo el trabajo encomendado por Mí de acuerdo con sus intenciones originales; no buscan Mis intenciones mucho menos preguntan por Mis peticiones. Todavía todos pretenden servirme lealmente mientras se rebelan contra Mí. Muchos creen que las verdades que les son inaceptables o que no pueden practicar, no son verdades. Para tales hombres, Mis verdades se vuelven algo que debe ser negado y desechado. Al mismo tiempo, entonces me convierten en alguien que es reconocido por el hombre sólo de palabra como Dios, pero también considerado un extranjero que no es la verdad, el camino o la vida. Nadie conoce esta verdad: Mi palabra es la verdad que nunca jamás cambia. Soy el aliento de vida para el hombre y la única guía para la humanidad. El valor y el significado de Mi palabra no se determina en base a si ella es reconocida o aceptada por la humanidad, sino por la esencia de la palabra misma. Incluso aunque ni una sola persona en esta tierra pudiera recibir Mi palabra, el valor de Mi palabra y su ayuda para la humanidad son inestimables para cualquier hombre. Por lo tanto, cuando me enfrento con los muchos hombres que se rebelan, que refutan o que son totalmente desdeñosos a Mi palabra, Mi posición sólo es esta: dejar que el tiempo y los hechos sean Mis testigos y muestren que Mis palabras son la verdad, el camino y la vida. Dejar que muestren que todo lo que he dicho es correcto y que eso es con lo que el hombre debe ser provisto y, además, que es eso lo que el hombre debe aceptar. Voy a dejar que todos los que me siguen conozcan este hecho: los que no aceptan completamente Mi palabra, los que no pueden practicar Mi palabra, los que no pueden encontrar un propósito en Mi palabra y los que no pueden recibir la salvación por causa de Mi palabra, son los que han sido condenados por Mi palabra y, además, han perdido Mi salvación y Mi vara nunca se apartará de ellos” (‘Deberíais considerar vuestros hechos’ en “La Palabra manifestada en carne”).

15 de julio de 2011

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