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Provisión para la vida: Recopilación de sermones

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22. Las cien verdades que se deben practicar para llevar las palabras de Dios a la vida real

Llevar a Dios a la vida real es poder practicar y experimentar las palabras de Dios en la vida real para lograr el entendimiento de la verdad y entrar a la realidad de las palabras de Dios. Si no podemos practicar ni experimentar las palabras de Dios en la vida real, entonces nunca podremos entrar en la realidad de la verdad. Todas las palabras de Dios son la verdad; todas son expresadas por Dios de acuerdo a los hechos verdaderos de la corrupción de la humanidad por parte de Satanás y de las necesidades de la humanidad corrupta. Si durante la vida real podemos orar a Dios y tener una conexión auténtica con Dios, conseguir la iluminación y esclarecimiento del Espíritu Santo y entender las palabras de Dios, saber que Cristo es la verdad, el camino y la vida, entonces podemos ver que las palabras de Dios que se deben practicar en la vida real son muchas. Podemos saber que practicar la verdad en la vida real es significativo; todas las palabras de Dios son la realidad de la vida que el hombre debe practicar y a las que debe entrar en la vida real. Las palabras de Dios deben convertirse en la realidad de las vidas de las personas y en el fundamento de su supervivencia; este es el verdadero valor y significado de la vida. Por lo tanto, llevar las palabras de Dios a la vida real y entrar a la realidad de las palabras de Dios es exactamente la voluntad de Dios y esto también es el resultado final que se debe obtener por la obra de Dios de los últimos días.

Ahora selecciono sólo diez aspectos de las verdades, cien, que los elegidos de Dios deben poner en práctica en la vida real para que sirvan como base para entrar a la realidad de las palabras de Dios, de la siguiente forma:

1 Las diez verdades que se deben poner en práctica para obedecer la obra de Dios

1) Debemos aceptar las palabras de juicio y castigo de Dios que revelan la verdad de la corrupción de la humanidad y la esencia de su naturaleza.

2) Debemos practicar la introspección en todas las palabras de juicio y castigo de Dios y debemos llegar a conocernos verdaderamente.

3) En todas las palabras de Dios, debemos conocer el hecho auténtico y la condición real de nuestra propia corrupción por parte de Satanás y nuestras deficiencias reales.

4) Debemos aceptar todas las verdades expresadas por Dios como la realidad de nuestras propias vidas y el fundamento de supervivencia.

5) Debemos obedecer absolutamente la autoridad de Cristo y todas las palabras de Cristo.

6) Debemos aceptar y obedecer el liderazgo y pastoreo del hombre usado por el Espíritu Santo y, en estricto acuerdo con los arreglos de la obra de los de arriba, cumplir con nuestro deber y servir a Dios.

7) En tanto que los líderes y colaboradores de todos los niveles cumplan con sus deberes y resuelvan los problemas según las palabras de Dios y los arreglos de la obra de los de arriba, los elegidos de Dios deben aceptar y obedecer.

8) Debemos aceptar y ser obedientes a todas las pruebas y refinamientos de Dios y Su poda y trato.

9) Sin importar quién comunique, siempre y cuando se conforme a la verdad de las palabras de Dios, los elegidos de Dios deben aceptar y obedecer.

10) Al obedecer todas las orquestaciones y arreglos de Dios, sin importar si estaremos muertos o vivos, debemos obedecer la obra de Dios y de ninguna manera debemos quejarnos con Dios.

2 Las diez verdades que se deben poner en práctica para obedecer la obra del Espíritu Santo

1) Para cada verdad en las palabras de Dios, debemos buscar la obediencia a la iluminación y esclarecimiento del Espíritu Santo, para lograr un auténtico entendimiento de la verdad y de la entrada a la realidad.

2) Si en la puesta en práctica de la verdad hay un sentimiento de conciencia que confirma de qué manera practicar es la forma más realista y la más fructífera, entonces así es como se debe practicar y entrar.

3) Todos los arreglos de la obra y los sermones y enseñanzas de los de arriba, tienen la iluminación y esclarecimiento del Espíritu Santo; sólo la obediencia a ellos se conforma a la voluntad de Dios.

4) Independientemente de si uno entiende o no los arreglos de la obra y los sermones y enseñanzas de los de arriba, uno debe aceptar y obedecer, y en la práctica uno obtendrá entendimiento y entrada.

5) La iluminación y esclarecimiento del Espíritu Santo en los sermones y enseñanzas de los líderes y colaboradores en todos los niveles, deben ser aceptados y obedecidos.

6) Todo lo que proviene de la iluminación y esclarecimiento del Espíritu Santo, independientemente de si es juicio y castigo o disciplina y guía, debe ser aceptado y obedecido.

7) Todo el conocimiento auténtico de la verdad de las palabras de Dios que proviene de una persona que genuinamente busca la verdad debe ser aceptado y obedecido.

8) Uno debe apoyar a y cooperar con aquellos líderes y colaboradores que tienen la obra del Espíritu Santo; todo lo que los líderes y colaboradores digan y hagan que corresponda a la verdad, también debe ser aceptado y obedecido.

9) Uno debe aceptar la observación de Dios en todas las cosas. Si uno tiene transgresiones, entonces con más razón debe venir delante de Dios y reflexionar sobre sí mismo y arrepentirse sinceramente.

10) Si, descubierto en los hermanos y hermanas, hay conocimiento de la verdad de la palabra de Dios surgiendo de la iluminación y esclarecimiento del Espíritu Santo, entonces debe ser aceptado y obedecido.

3 Las diez verdades que se deben practicar para orar a Dios y alabar a Dios

1) La oración a Dios debe, en palabras de Dios y en comunicación con Dios, buscar entender la verdad, ya que sólo entonces se puede obtener la iluminación y esclarecimiento del Espíritu Santo.

2) Al orar, uno debe exponer su corazón a Dios, confesar sus verdaderas intenciones y objetivos y su estado corrupto, y no hablar meras doctrinas y palabras vacías.

3) Si uno tiene transgresiones, entonces uno debe admitirlas a Dios en oración, y también conocer la esencia y los orígenes de las transgresiones y conseguir un verdadero arrepentimiento.

4) La súplica a Dios se debe conformar a la voluntad de Dios, debemos orar con el fin de satisfacer las demandas de Dios y debemos orar de acuerdo a nuestra condición real y deficiencias reales.

5) En la oración, debemos entrenarnos a abrir nuestros corazones a Dios y buscar la verdad en las palabras de Dios, para tener un progreso real en mostrar consideración por la voluntad de Dios.

6) En la oración, debemos alabar a Dios por Su gracia y elevación. Especialmente con respecto a la entrada a la verdad y al crecimiento en la vida, debemos alabar y adorar a Dios aún más.

7) Cuando nos encontramos con el juicio y castigo, debemos ver aún más el amor de Dios y la salvación de Dios y en nuestros corazones debemos alabar y adorar a Dios aún más.

8) La oración debe ser hecha con la conciencia y dicha de acuerdo a la realidad; no debemos hablar falaz o falsamente para engañar a Dios. No importa cuán engañoso sea el hombre, no puede engañar a Dios.

9) En las oraciones a Dios, debemos tener autoconocimiento, las oraciones se deben basar en el fundamento de las palabras de Dios y no debemos orar por cosas que no tienen conexión con la verdad de la palabra de Dios.

10) En la oración a Dios, debemos tener verdadera obediencia y adoración a Dios. Nos debemos postrar en adoración a la omnipotencia y sabiduría de Dios, nos debemos postrar en adoración al carácter justo de Dios y nos debemos postrar más todavía en adoración a la dominación de Dios sobre todo. Si podemos entender la verdad y tener conocimiento de Dios, entonces debemos aún más ser agradecidos con Dios y adorar a Dios.

4 Las diez verdades que se deben poner en práctica para ser una persona honesta

1) Para ser una persona honesta debemos abrir nuestros corazones a Dios y no conspirar por nosotros mismos y ser capaces de sinceramente entregar y dedicar todo para llevar a cabo la voluntad de Dios.

2) Una persona honesta debe ser franca y sincera con Dios, no debe esconder nada de Dios y debe hablar honradamente y ser sincera con Dios.

3) Todos aquellos que hacen votos y promesas a Dios los deben cumplir, de lo contrario están engañando y traicionando a Dios.

4) Todo lo que se hace para satisfacer a Dios de ninguna manera debe ser superficial ni engañar a Dios, de lo contrario eso es desdeñar a Dios y traicionarlo.

5) No debemos mentir ni engañar a los hermanos y hermanas, debemos hablar con verdad y confianza, debemos hablar sabiduría a toda clase de persona malvada que no ama la verdad en lo más mínimo.

6) Nuestro discurso debe ser completamente correcto y conforme a los hechos. Si es así, di que es así. Si no es así, di que no es así. De ninguna manera debemos ser ambiguos, ni mentir ni engañar.

7) No debemos ser recelosos de las personas que practican la verdad ni evaluar el corazón de un caballero con la medida mezquina propia. Debemos ver las cosas basados en si las personas practican o no la verdad.

8) Debemos entender con claridad qué amar y qué odiar. Amar todo lo que Dios ama, odiar todo lo que Dios odia, mantenerse del lado de Dios y ser de un mismo corazón y sentir con Dios, y no estar sujeto a la restricción ni control del hombre.

9) Debemos distinguir con claridad la intención y las maquinaciones de las personas malvadas y de los anticristos, y debemos ver las intenciones de la esencia diabólica de sus naturalezas y exponerlas, reportarlas y abandonarlas.

10) Para cumplir con nuestros deberes, debemos defender los intereses de la familia de Dios, ser leales a Dios, no conspirar por ganancia personal, no aceptar la restricción de ninguna persona o cosa y tomar el satisfacer a Dios como nuestro principio.

5 Las diez verdades que se deben practicar para cumplir con el deber

1) Al cumplir con nuestro deber, debemos, de acuerdo con las exigencias de las palabras de Dios y con los arreglos de la obra de los de arriba, sopesar lo correcto y lo incorrecto y si está o no a la altura del estándar.

2) Al cumplir con nuestro deber, debemos practicar la verdad, tomar la defensa de la obra de Dios como un principio y como quiera que una acción beneficie la obra de la familia de Dios, así es como debemos actuar.

3) Cumplir con el deber es la responsabilidad y obligación de los elegidos de Dios, ciertamente no se hace para ningún individuo y, por consiguiente, debemos ser leales a Dios y obedecer a Dios.

4) Al cumplir con nuestro deber, no debemos estar restringidos por ninguna clase de persona o cosa y debemos, aún menos, estar influenciados y controlados por cualquier líder o colaborador. Debemos aceptar la observación de Dios.

5) Al cumplir con nuestro deber, si tenemos transgresiones y corrupción que revelar, entonces nos debemos involucrar en la introspección y llegarnos a conocer delante de Dios; debemos orar a Dios con un corazón abierto para resolver nuestra corrupción.

6) Al cumplir con nuestro deber, no debemos estar restringidos por nuestras transgresiones pasadas o estados negativos. Si no podemos cumplir con nuestro deber, entonces no somos dignos del hombre.

7) Al cumplir con nuestro deber, debemos aceptar la poda y trato; al enfrentar la poda y trato debemos orar y buscar la verdad. Sólo cuando obedecemos la verdad entramos en la vida.

8) Al cumplir con nuestro deber, debemos dar todos los cuidados a la voluntad de Dios, debemos abandonar la carne y practicar la verdad para hacernos entrar a la realidad de la verdad.

9) Al cumplir con nuestro deber, debemos aprender a trabajar juntos, practicar la aceptación de la verdad y de la obediencia a la verdad para poder tratar a las personas correctamente; sólo así podemos producir una cooperación armoniosa.

10) Al cumplir con nuestro deber, debemos defender la obra de Dios y ser leales a Dios, y cumplir bien con nuestro deber en medio de toda clase de pruebas; sólo entonces seremos una persona con verdad y humanidad.

6 Las diez verdades que se deben practicar para vivir una humanidad normal

1) Debemos obedecer la obra de Dios y cumplir con nuestro deber correctamente como creaciones, y sólo entonces seremos personas con conciencia y razón.

2) El pueblo escogido de Dios debe tener la voluntad de temer a Dios y apartarse del mal, amar la verdad y anhelar la luz y dedicarse sinceramente a entregarse a Dios.

3) Disfrutar la gracia y la salvación y el amor de Dios y debemos aún más cumplir todos nuestros deberes para retribuir al amor de Dios.

4) Nosotros los humanos corruptos debemos aceptar y obedecer el juicio y castigo de Dios, aceptar la poda y el ser tratados, las pruebas y el refinamiento y dejar que la voluntad de Dios se lleve a cabo.

5) Al creer en Dios debemos ser considerados de la voluntad de Dios y mantener Su obra, obedecer todos Sus arreglos y no maquinar ni luchar por nosotros mismos.

6) Debemos tener amor, tolerancia y paciencia hacia los hermanos y hermanas, ser capaces de perdonar a los demás y vivir en armonía con las personas.

7) Debemos tener relaciones normales con las personas, amarnos unos a otros, no engañar a las personas, no deberle nada a ningún hombre y ser capaces de tratar a las personas con justicia.

8) Debemos estar agradecidos por la gracia de Dios, eliminar los deseos extravagantes y no importarnos ser ricos o pobres. Debemos aceptar todo de Dios y enfocarnos en vivir una vida significativa.

9) Sólo debemos buscar la verdad y confiar en las palabras de Dios para conducirnos, y no debemos vivir en mediocridad o decadencia ni seguir las tendencias del mundo, sino que debemos vivir en la luz.

10) Debemos buscar la verdad incondicionalmente, y al cumplir con nuestro deber o hacer cosas, debemos obedecer los principios, no las reglas, y buscar convertirnos en una persona con verdad y humanidad.

7 Las diez verdades que se deben practicar para rebelarse contra Satanás (el gran dragón rojo) y abandonar la carne

1) Debemos abandonar las filosofías de vida y los principios de existencia de Satanás y sus perspectivas del mundo y perspectivas sobre la vida.

2) Nos debemos rebelar en contra de las preferencias emocionales, los deseos extravagantes y las intenciones que surgen de la carne corrupta.

3) Nos debemos rebelar en contra de la oscura influencia del gran dragón rojo y todos sus venenos.

4) Nos debemos rebelar en contra de todas las tradiciones ancestrales, ética moral y costumbres de la humanidad corrupta que violan las palabras de Dios.

5) Nos debemos rebelar en contra de las fuerzas del mal de todos aquellos líderes falsos, anticristos y personas malvadas que actúan como cómplices de Satanás.

6) Debemos llevar a cabo el reportar, exponer, rechazar y maldecir a toda clase de espíritus malignos y a toda clase de personas malvadas y demonios que resisten a Dios.

7) Debemos practicar el distinguir, criticar y desacreditar toda clase de falacias heréticas que surgen de Satanás, para no ser controlados ni engañados por ellas.

8) Debemos distinguir y rechazar completamente todas las nociones religiosas, ideas teológicas y rituales religiosos que violen las palabras de Dios.

9) Debemos buscar la verdad para entender la voluntad de Dios en todas las cosas, para que en verdad podamos liberarnos del control de la influencia de Satanás y volvernos sinceramente a Dios para vivir delante de Él.

10) Debemos practicar amar todo lo que Dios ama y odiar todo lo que Dios odia, y en todo practicar la verdad y vivir en base a las palabras de Dios, convirtiéndonos en personas que son sinceramente obedientes y respetuosas de Dios.

8 Las diez verdades que se deben practicar para tratar correctamente a todos los niveles de líderes y colaboradores

1) No podemos confiar en nuestra imaginación para hacer una exigencia demasiado elevada en todos los niveles de líderes y colaboradores; siempre y cuando ellos tengan la obra del Espíritu Santo y la verdad y la realidad, los debemos obedecer.

2) En tanto que los líderes y colaboradores cumplan con sus deberes de acuerdo con los arreglos de la obra y no repriman al pueblo escogido de Dios, los debemos apoyar y debemos coordinar con ellos.

3) En tanto que los líderes y colaboradores cumplan con sus deberes normalmente y mantengan la obra de Dios, los debemos ayudar y apoyar.

4) En tanto que todo lo que los líderes y colaboradores hagan se conforme con la verdad, plasme su amor por el pueblo escogido de Dios y beneficie nuestros deberes, entonces debemos obedecer.

5) Si se descubre que los líderes y colaboradores han violado temporalmente la verdad o han puesto al descubierto su corrupción, no los debemos condenar sino que debemos comunicar la verdad para resolver el problema.

6) No nos debemos aferrar a las transgresiones momentáneas de los líderes y colaboradores y armar un gran escándalo, causar daño maliciosamente y definirlos como culpables; debemos tratar a las personas con justicia.

7) Si la experiencia de los líderes y colaboradores es superficial y su trabajo inefectivo, pero su humanidad es buena y son capaces de buscar la verdad, entonces debemos ayudarlos y apoyarlos con un corazón amoroso.

8) Si los líderes y colaboradores tienen transgresiones momentáneas o corrupciones reveladas, pero el camino que están caminando es el correcto y su humanidad es buena, deben ser tratados correctamente.

9) En cuanto a esos falsos líderes y falsos colaboradores con humanidad venenosa que nunca practican la verdad, no se les debe permitir pasar inadvertidos; deben ser expuestos, reportados y rechazados.

10) En cuanto a esos falsos líderes y anticristos que no tienen absolutamente nada de la obra del Espíritu Santo, pero que aún pueden reprimir a las personas y hacer múltiples actos de maldad, deben ser completamente expuestos y vetados.

9 Las diez verdades que se deben practicar para dar testimonio de Dios, exaltar a Dios y servir a Dios

1) Debemos aceptar lo que Dios nos confía, hacer sólo el trabajo sustancial que sirva a Dios y enfocarnos en usar la verdad para resolver problemas; sólo entonces en verdad exaltamos a Dios y damos testimonio de Él.

2) Debemos cumplir con nuestros deberes estrictamente de acuerdo con los principios de las palabras de Dios y los arreglos de la obra, acabar bien nuestras tareas y nunca entrometernos en los asuntos de los demás.

3) No importa el tiempo o el lugar, todos debemos acatar las palabras de Dios y la comisión de Dios y no estar restringidos por ninguna persona, asunto o cosa.

4) Todo debe ser de acuerdo a los intereses de la casa de Dios, no mantener el estatus individual, no confiar en el estatus para hacer trabajo; confiar en comunicar la verdad para resolver problemas.

5) Debemos orar a Dios y buscar la verdad en las cosas que no entendemos y no sacar conclusiones apresuradamente; debemos vigilar nuestra lengua y pensar bien las cosas antes de actuar.

6) Para servir a Dios debemos ser de un mismo corazón con Dios; debemos mantener la obra de Dios en cualquier ambiente y ceñirnos a los deberes y responsabilidades de las creaciones.

7) Debemos buscar un corazón que ame a Dios, muestre consideración por la voluntad de Dios desde lo más profundo de nuestro corazón, preocuparnos por las preocupaciones de Dios, pensar en los pensamientos de Dios y llevar una carga pesada por Dios.

8) Si hacemos un esfuerzo por ser el confidente de Dios, podemos considerar el entregarnos a Dios como glorioso; preferiríamos ser menos en la casa de Dios y obedecer todos Sus arreglos.

9) Debemos acatar el principio de servir a Dios y tomar acción usando la verdad de las palabras de Dios como base; en tanto que estemos seguros de que se conforma a la verdad, entonces lo debemos hacer sin ser controlados por ninguna persona, cosa u objeto.

10) Debemos ser capaces de amar todo lo que Dios ama, odiar todo lo que Dios odia, ser incondicionalmente de un mismo corazón y sentir con Dios, acatar la comisión de Dios y ser absolutamente leales a Dios.

10 Las diez verdades que se deben practicar para sufrir las pruebas y ser testigo

1) Debemos creer que Dios es el el Dueño de todos los asuntos y todas las cosas, que todas las personas, cosas y objetos que nos llegan están permitidos ante el trono de Dios y todo se debe recibir de Dios.

2) No importa qué clase de pruebas y refinamientos se enfrenten, podemos entender la voluntad de Dios y abrigar una intención para obedecer a Dios, y no debemos liberarnos y escapar según la voluntad humana.

3) Al enfrentar pruebas y refinamientos, debemos redoblar aún más nuestra oración y estar en comunión con Dios, y debemos creer firmemente y depender de las palabras de Dios para ser testigo.

4) Al enfrentar toda clase de pruebas, no importa cuán dolorosas, de ninguna manera debemos quejarnos y, aún más, no debemos hacer un juicio descuidado; es mejor maldecirnos que ofender a Dios.

5) Cuanto más estemos en medio de dolorosos refinamientos, más debemos aprender las lecciones; debemos conocer el carácter justo de Dios a partir de ellos, y ser capaces de alabar a Dios y adorar a Dios.

6) Debemos tener verdadera fe en Dios y, no importa cuántas dificultades o peligros enfrentemos, debemos mantenernos leales a Dios y someternos a Sus arreglos.

7) En medio de las pruebas y el refinamiento, debemos decidir rendirnos; es mejor asumir la pérdida personal con el fin de salvaguardar el testimonio de Dios para que Él pueda ser glorificado.

8) Cuando nos topamos con pruebas y refinamientos, debemos aún más buscar la verdad, mantener el satisfacer a Dios como un principio, abandonar la carne sin importar cuán doloroso pueda ser y ser testigo.

9) En medio de la guerra entre lo que es correcto y lo que es malo, debemos estar del lado de la verdad y estar del lado del pueblo escogido de Dios; debemos ser de un mismo corazón y sentir con Dios y cumplir bien con nuestro deber para avergonzar a Satanás.

10) Debemos creer que Dios es el Dueño de todas las cosas y creer en la justicia de Dios; en medio de las pruebas debemos buscar entender la voluntad de Dios, ser obedientes hasta la muerte y dar un testimonio rotundo de Dios.

En la vida real, además de las cien verdades que se deben practicar, también debemos practicar distinguir muchas preguntas clave con respecto a la verdad y la senda de vida, y buscar la verdad. Sólo de esta manera podemos garantizar que en todos los asuntos nos estamos conformando a la voluntad de Dios, que estamos realmente separados de la oscura influencia de Satanás, volviéndonos sinceramente a Dios y viviendo completamente delante de Dios.

Para alcanzar la salvación y ser hechos perfectos por medio de la fe en Dios, debemos buscar la verdad y entrar a la realidad en todas las cosas. Sólo aquellas personas que son realmente capaces de practicar la verdad pueden entrar en la vida y el Espíritu Santo sólo obra en aquellas personas que buscan la verdad y practican la verdad. Por consiguiente, todas aquellas que rara vez practican la verdad no serán salvadas ni hechas perfectas. Lograr la práctica de la verdad no es un asunto sencillo. Entender la doctrina es muy sencillo, pero entender la verdad y conocer a Dios ciertamente no lo es. Debemos tener conocimiento verdadero de Dios y ser capaces de ver las intenciones y diferenciar las cuestiones clave con respecto a la verdad y a la senda de vida. De esta manera confirmamos que las palabras de Dios son la verdad, el camino y la vida. Esta es la realidad de las cosas positivas, sólo esto es entender verdaderamente la verdad y conocer las palabras de Dios. Las personas que verdaderamente entienden la verdad naturalmente pueden percatarse de la esencia de cada clase de problema, entender la voluntad de Dios, saber cómo actuar de acuerdo con la verdad y vivir dentro de la luz y, aún más, saber cómo practicar la verdad y llevar a cabo la voluntad de Dios.

Las personas que buscan la verdad deben ver con claridad y conseguir un entendimiento total de los siguientes cuarenta puntos que están estrechamente relacionados con la verdad y con la senda de vida.

1. Deben ser capaces de ver con claridad la raíz y la esencia de las tendencias mundiales y de la oscuridad mundial, llegar a despreciar el mundo, buscar la verdad y volverse hacia la luz.

2. Deben ser capaces de ver con claridad el verdadero estado de corrupción de la humanidad corrupta y la esencia de su naturaleza, y en verdad abandonar la carne y romper con la influencia de Satanás.

3. Deben ser capaces de ver con claridad la naturaleza diabólica del gran dragón rojo y su esencia reaccionaria de aferrarse al poder, y despreciarlo y abandonarlo en verdad.

4. Deben ser capaces de distinguir si hay alguna diferencia entre el aferrarse al poder de la humanidad corrupta y el aferrarse al poder del gran dragón rojo y de Satanás, y ver con claridad a quién finalmente pertenece la humanidad corrupta.

5. Deben ser capaces de discernir las diversas filosofías y principios de Satanás y los venenos del gran dragón rojo, y ver con claridad la malvada esencia reaccionaria del gran dragón rojo.

6. Deben ser capaces de distinguir la esencia de todas las ciencias sociales, del conocimiento y de las teorías del mundo, y ver con claridad lo que Satanás está usando para corromper a la humanidad.

7. Deben ser capaces de distinguir las opiniones de toda clase de personas grandes y famosas que pertenecen a Satanás, y ver con claridad la raíz de la oscuridad y maldad del mundo.

8. Deben ser capaces de ver con claridad la causa y efecto de los diferentes desastres que les acontecen, ver con claridad las consecuencias de resistir a Dios y conseguir el conocimiento del carácter justo de Dios.

9. Deben ser capaces de entender plenamente que los últimos días del mundo y el fin de todas las cosas es el resultado de la corrupción de Satanás, y que ser un enemigo de Dios sólo puede conducir a que uno sea destruido.

10. Deben ser capaces de distinguir todas las clases de herejías y falacias, viendo con claridad de este modo la maldad y absurda esencia de Satanás, permitiéndose entender la verdad y entrar en la realidad.

11. Deben ser capaces de distinguir toda clase de conceptos religiosos y de no depender de las nociones o ritos religiosos para creer en Dios; es sumamente crucial prestar atención a obedecer la obra de Dios.

12. Deben ser capaces de distinguir las nociones e imaginaciones de toda clase de hombre, no confiar en las nociones e imaginaciones para mirar las cosas y tomar la verdad como el estándar de medida de todas las personas y cosas.

13. Deben ser capaces de ver con claridad la esencia demoniaca de la naturaleza de todos los falsos Cristos, anticristos y de aquellos que confunden a las personas, y llegar a ser capaces de distinguirlos, exponerlos, rechazarlos y maldecirlos.

14. Deben ser capaces de ver con claridad la esencia satánica de toda clase de espíritus malignos que confunden a las personas, las corrompen y devoran, para poder odiar y maldecir en verdad a Satanás, los espíritus malignos.

15. Deben ser capaces de distinguir a los falsos líderes y falsos colaboradores, tratarlos de acuerdo a si su humanidad es buena o mala y abandonar a los típicos líderes falsos y falsos colaboradores.

16. Deben ser capaces de ver con claridad a los demonios, Satanás, que caminan la senda de los anticristos y construyen un reino independiente, captar la evidencia y exponerlos, vetarlos y terminar con ellos completamente.

17. Deben ser capaces de ver con claridad y con certeza a aquellas personas que tienen la obra del Espíritu Santo, y de aceptar y obedecer su liderazgo, riego y provisión.

18. Deben ser capaces de distinguir todas las cosas positivas de Dios y las cosas negativas que surgen de Satanás, para que puedan romper totalmente con la influencia de Satanás.

19. Deben ser capaces de distinguir la diferencia sustancial entre las personas honestas y deshonestas y ver con claridad si tienen humanidad o no y si pueden ser salvadas o no.

20. Deben ser capaces de distinguir y ver con claridad a aquellos que pueden ser rescatados y a los que no pueden ser rescatados, y saber cómo tratar a cada clase de persona de manera diferente.

21. Deben ser capaces de distinguir y ver con claridad las diferencias sustanciales entre aquellos que creen en Dios sinceramente y los no creyentes, para diferenciar a los hermanos y hermanas verdaderos y falsos.

22. Deben ser capaces de distinguir y ver con claridad las diferencias sustanciales entre servir sinceramente a Dios y resistir a Dios, con el fin de discernir entre los líderes y colaboradores verdaderos y falsos.

23. Deben ser capaces de distinguir y ver con claridad las diferencias sustanciales entre entender la verdad y hablar meramente palabras vacías, para evitar ser confundidas.

24. Deben ser capaces de distinguir y ver con claridad las diferencias entre actuar de acuerdo con los principios de la verdad y acatar las regulaciones, lo que las ayudará a entrar a la realidad de la verdad.

25. Deben ser capaces de distinguir y ver con claridad las diferencias entre las expresiones externas de corrupción y aquellas que muestran la propia esencia de la naturaleza; sólo entonces pueden tratar a las personas con justicia.

26. Deben tener un conocimiento de la obra del Espíritu Santo y ser capaces de distinguir la obra de los espíritus malignos, para lograr la obediencia a la obra del Espíritu Santo y evitar ser confundidas por los espíritus malignos.

27. Deben ser capaces de distinguir y ver con claridad las diferencias entre la humanidad normal y la humanidad corrupta, lo que las ayudará a abandonar la carne y a vivir la semejanza de una persona verdadera.

28. Deben ser capaces de distinguir y ver con claridad las diferencias sustanciales entre la conducta realmente buena y las acciones malvadas que perturban e interrumpen la obra de Dios, lo que ayudará en renunciar al mal y a volverse hacia la virtud.

29. Deben ser capaces de distinguir y ver con claridad las diferencias sustanciales entre su exaltación y testificación de Dios, y testificarse a sí mismos al llevar a cabo su deber, lo que las ayudará en abandonar la carne y practicar la verdad.

30. Deben ser capaces de distinguir y ver con claridad las diferencias sustanciales entre obedecer a Dios y resistir a Dios, lo que ayudará a las personas a practicar la verdad y a obedecer a Dios.

31. Deben ser capaces de distinguir y ver con claridad lo que es seguir a Dios y lo que es seguir al hombre, para no admirar ni seguir al hombre sino sólo seguir a Cristo y obedecer a Dios.

32. Deben reconocer con claridad y estar seguras de en qué personas en la iglesia el Espíritu Santo obra; esas personas que viven en la corriente del Espíritu Santo son el verdadero pueblo escogido de Dios.

33. Deben ser capaces de distinguir y ver con claridad a las buenas personas que buscan la verdad y a las personas confundidas que sin fundamento crean disturbios, al igual que a las personas malvadas que tienen motivos ocultos, para garantizar no estar del lado equivocado.

34. Deben ser capaces de distinguir y ver con claridad las diferencias entre hablar acerca de las experiencias reales y del testimonio falso para engañar a las personas, para ser capaces de distinguir si las personas tienen o no realidad.

35. Deben ser capaces de distinguir y ver con claridad las diferencias sustanciales entre la obra de Dios y la obra del hombre, para garantizar la obediencia a Dios y tratar correctamente la obra del hombre.

36. Deben ser capaces de distinguir y ver con claridad la práctica de la verdad y el buen comportamiento de las personas, lo que las ayudará a practicar la verdad con precisión y a entrar en la realidad.

37. Deben ser capaces de distinguir y ver con claridad las diferencias sustanciales entre la realidad de la verdad y las letras y doctrinas, lo que las ayudará en buscar el crecimiento en la vida.

38. Deben ser capaces de distinguir y ver con claridad las diferencias sustanciales entre la verdad y la falacia, lo que las ayudará a buscar la verdad y a evitar los engaños de las personas.

39. Deben ser capaces de distinguir y ver con claridad las diferencias sustanciales entre el camino verdadero y los caminos falsos, para garantizar que se mantienen firmes en el camino verdadero y evitar los engaños de las personas.

40. Deben ser capaces de distinguir y ver con claridad las diferencias sustanciales entre la iglesia verdadera y las iglesias falsas, para no sufrir el engaño y el control de los falsos líderes y anticristos.

Los anteriores cuarenta puntos clave que involucran la verdad y la senda de vida deben ser todos aclarados para que uno crea en Dios y estos también son problemas que las personas deben resolver en la vida real. Si uno es realmente una persona que busca la verdad y se vuelve hacia la luz, entonces debe buscar la verdad dentro de estos cuarenta puntos clave y ser capaz de distinguirlos y verlos con claridad; sólo entonces puede uno obtener un entendimiento genuino de la verdad y entrar en la realidad. Las personas que pueden ver con claridad la esencia de estos cuarenta puntos son personas que realmente entienden la verdad y que tienen la capacidad para distinguir. Sólo cuando uno tiene claridad alrededor de estos cuarenta problemas reales entenderá realmente la verdad, entrará en la realidad y caminará la senda de ser salvado y perfeccionado. Si uno cree en Dios por muchos años y todavía no entiende completamente estos puntos, ni busca la verdad para resolver estos problemas reales, entonces definitivamente no es alguien que ame la verdad y no es alguien que fácilmente alcanzará la salvación.

Uno no puede dejar pasar inadvertidos estos cuarenta puntos clave que involucran la verdad y la senda de vida; uno debe buscar la verdad y entender con claridad cristalina. Estos cuarenta puntos son tan esenciales e importantes para que las personas puedan entrar o no en la realidad de la verdad, que no se pueden dejar sin examinar y de ninguna manera se pueden dejar malentendidos. Sólo de esta manera podemos realmente entender la verdad y entrar en la realidad de las palabras de Dios. Las personas que realmente buscan la verdad de ninguna manera deben ser atolondradas en su creencia en Dios; deben buscar y entrar en la realidad en estas cuestiones clave. Las personas que realmente aman la verdad les gusta cumplir con sus deberes, renunciar y abandonar todas las cosas que no tienen nada que ver con la verdad. Son capaces de renunciar y abandonar la fama y el estatus, los placeres de la carne y los deseos extravagantes, y sólo buscar la verdad y hacer lo que tenga significado. Al cumplir con su deber y servir a Dios, son capaces de prestar atención a entrar en la realidad de la verdad y en ser personas honestas, y buscar un conocimiento de Dios para lograr cambios en su carácter. Especialmente al manejar la cuestión de la fama y el estatus, son aún más capaces de elegir la obediencia a la orquestación y a los arreglos de Dios, resolver completamente su naturaleza satánica y los venenos del gran dragón rojo, y convertirse en personas con verdad y humanidad. Sin embargo, todos esos creyentes atolondrados, esos necios que causan desorden, los que son vanidosos, los que actúan como una pandilla y los que luchan por poder y ganancia; todos son personas estúpidas, ignorantes, extremadamente torpes y sinvergüenzas. Si no se arrepienten y enmiendan sus caminos, entonces todos serán eliminados.

Dios ha expresado muchas palabras en Su obra de los últimos días; todas Sus palabras son palabras de juicio y castigo que tienen como objetivo la naturaleza y esencia de la humanidad corrupta al igual que su carácter satánico. Estas palabras de juicio y castigo contienen muchas verdades y todas estas verdades son expresadas por Dios a través del juicio y castigo. De acuerdo con la voluntad de Dios, estas verdades son la realidad que el pueblo escogido de Dios debe entender y a las que debe entrar, y también son la esencia de la vida que el pueblo escogido de Dios debe alcanzar. ¿Cuál es el propósito de Dios al expresar estas verdades? Es para que el pueblo escogido de Dios, por medio de comer, beber y experimentar las palabras de Dios, pueda obtener el conocimiento de la verdad y así pueda entrar a la realidad y vivir por la palabra de Dios. Para lograr esto, el pueblo escogido de Dios debe poner el centro de atención en llevar las palabras de Dios a la vida real para que ellas se puedan convertir en una guía para su conducta y trato con los demás y en la realidad de las vidas de las personas. Si el hombre no tiene las palabras de Dios en la vida real, no puede poner esas palabras en práctica, entonces esta clase de persona vive fuera de las palabras de Dios. Una persona que cree en Dios sinceramente y busca la verdad no se enfoca sólo en entender la verdad en las palabras de Dios; lo más importante es que busque la verdad, obedezca la verdad y practique la verdad en la vida real. Como resultado, se puede liberar por completo de las filosofías satánicas, los venenos satánicos y el carácter satánico internos del hombre, permitiendo que el cambio fundamental ocurra dentro de su carácter de vida. Entonces se convertirá en una persona con verdad y humanidad; este es el objetivo final de la obra de Dios.

Así que, ¿cómo puede Dios ser llevado a la vida real? Lo principal es llevar las palabras de Dios a la vida real. Es decir, uno debe aprender a practicar vivir de acuerdo con las palabras de Dios en la vida real, a confiar en poner las palabras de Dios en práctica para vivir, a confiar en practicar la verdad para vivir. Debemos tomar la verdad como sustituto de todas nuestras filosofías de vida anteriores y tomarla como sustituto de nuestros placeres pasados de la carne. De esta manera, por medio de practicar la verdad y vivir en virtud de las palabras de Dios, lograremos la verdadera obediencia a Dios y, por consiguiente, alcanzaremos la salvación. La persona que sea capaz de vivir por las palabras de Dios, es alguien que está salvada. Actualmente hay muchos hermanos y hermanas que no saben cómo llevar a Dios a la vida real, lo que quiere decir que no saben cómo practicar la verdad en la vida cotidiana. Esta clase de persona no ha entrado a la realidad de la verdad. Una persona que no ha entrado a la realidad de la verdad no sabe lo que es practicar la verdad y saben aún menos cómo diantres practicar la verdad en toda clase de situaciones. Esta clase de personas no sabe lo que es la fe en Dios y sabe aún menos lo que es entrar a la realidad de la verdad. Todas las personas que no saben cómo practicar la verdad no saben si sus propias acciones se conforman o no a la verdad y si se conforman o no a la voluntad de Dios. Si esta clase de persona tiene o no la realidad de la verdad, ella misma está clara. Por esta razón, se puede decir con certeza que todos aquellos que son incapaces de practicar la palabra de Dios en la vida real no creen en Dios y pertenecen a los no creyentes. Si alguien que cree en Dios no tiene un lugar para Dios en su corazón, entonces ¿cómo puede poner en práctica las palabras de Dios? ¿Cómo puede buscar la verdad otra vez?

Si una persona que cree en Dios practica o no la verdad en la vida real es esencial y crítico con respecto a si puede alcanzar la salvación o no. ¿Qué verdades estás practicando efectivamente en la vida real? ¿Cuántas verdades practicas en total? ¿Cuántas de las palabras de Dios practicas? ¿Cuántas de las palabras de Dios vives? Las personas deben saber en sus corazones dónde están paradas. Has leído tantas de las palabras de Dios y has comunicado las verdades por tantos años, ¿las has implementado en tu vida? ¿Has entrado a la realidad de estas palabras de Dios? Este es el problema real que debe ser resuelto. Si en la vida real ni siquiera has entrado un poco a la realidad de las palabras de Dios, entonces no has obtenido la verdad. Cuando se aproximen los desastres y las pruebas, ¿serás capaz de mantenerte firme? Algunas personas dicen: “Cuando me encuentre con el desastre, tengo mis propias formas de superarlo. No niego a Dios ni traiciono a Dios; ¿no es esto mantenerse firme?”. Tú no estás practicando la verdad justo ahora, así que te pregunto: ¿Te estás manteniendo firme? No estás practicando la verdad ahora; según las palabras de Dios, en este momento eres una persona que vive fuera de la palabra de Dios. En este momento no eres una persona que ha alcanzado la salvación. ¿Cómo puedes hablar de mantenerte firme?

Las personas que viven fuera de la palabra de Dios son gentiles a los ojos de Dios; es decir, no creyentes. Las personas que tienen la verdad pueden ver las cosas de acuerdo a las palabras de Dios y, por consiguiente, pueden entender con claridad la esencia de un problema. Por lo menos saben qué verdades deben practicar en la vida real y también pueden entender con claridad la esencia de toda clase de personas, al igual que dónde radica la fuente del problema de que no practiquen la verdad.

Por ejemplo, algunas personas plantean la pregunta: “Entiendo todas las verdades, pero no las puedo practicar. ¿Cuál es el problema con eso?”. De hecho, la pregunta es simple. Con respecto al problema de entender todas las verdades pero sin ponerlas en práctica, definitivamente se puede decir que esta clase de persona no ama la verdad. Todo lo que ella dice sobre entender la verdad realmente sólo es entender doctrinas. Cuanto más piense una persona que entiende todas las verdades, de hecho no entiende ninguna de las verdades; este es el estado real de los asuntos. Si una persona está realmente harta de la verdad en su corazón, entonces, incluso después de escuchar los sermones de los de arriba y entender algunas verdades, aun así no aceptará verdaderamente la verdad ni la practicará. Esta es la verdadera respuesta a la pregunta.

Algunas personas plantean la pregunta: “¿Por qué es que cuando leo las palabras de Dios siempre me siento sin energía, siempre reticente a buscar la verdad?”. De hecho, esta clase de persona tampoco está interesada en la verdad, al punto de estar hastiada de la verdad. Si una persona no ama la verdad, cuando lee las palabras de Dios, ¿puede sentir energía? Si lee las palabras de Dios y no sabe dónde está el significado, ¿cómo puede sentir energía? Lo que es más, ¿cómo puede una persona que no ama la verdad practicar la verdad? Esta es la explicación más exacta del problema.

Algunas personas preguntan: “¿Por qué estoy reticente a cumplir con mi deber?”. Todas las personas que voluntariamente cumplen con sus deberes son personas que tienen conocimiento de la obra de Dios y también son personas dispuestas a buscar la verdad. Por consiguiente, son capaces de pagar el precio. Aunque hay algunas personas cuya humanidad no es buena, en tanto que se esfuercen por buscar la verdad y obedecer los juicios y castigos de Dios y Sus pruebas y refinamientos, entonces definitivamente pueden cambiar. Si un hombre está realmente reticente a cumplir con su deber, entonces ciertamente no conoce la obra de Dios ni tiene la decisión de buscar la verdad, así que su fe en Dios sólo está en palabras. Es claro ver, esta no es en lo más mínimo una persona que ame la verdad.

Algunas personas plantean la pregunta: “¿Por qué no puedo amar a Dios?”. De hecho, amar a Dios no es un asunto sencillo. La humanidad está profundamente corrompida por Satanás, toda tiene la naturaleza de Satanás y, con respecto a esas cosas positivas que pertenecen a la verdad, no tienen manera de amarlas. Incluso si realmente creen en Dios, no tienen manera de amar sinceramente a Dios, excepto por aquellas personas que, después de haber sido conquistadas por las palabras de Dios, son capaces de realmente amar la verdad y de tener algún conocimiento genuino de Dios. Sólo entonces pueden desarrollar un corazón amoroso a Dios. Esto requiere muchos procesos; sin varios años de experiencia y sufrimiento, es inalcanzable. Todas aquellas que han creído en Dios por varios años, pero nunca han sufrido el juicio y castigo o las pruebas y los refinamientos, no pueden amar sinceramente a Dios. Este es un hecho objetivo; sólo después de que las personas sufren varios años de juicio y castigo, pruebas y refinamientos y poda y trato, pueden ser transformadas, pueden amar verdaderamente la verdad y sus corazones pueden alcanzar el amor genuino a Dios.

Algunas personas preguntan: “¿Por qué no puedo dejar la búsqueda constante de estatus, fama y fortuna?”. La búsqueda de estatus y vanidad es provocada por la naturaleza corrupta de Satanás; si las personas no buscan la verdad, entonces no pueden tener verdadero conocimiento de Dios. Por consiguiente, no es fácil dejar las preferencias carnales y los deseos de lujo del hombre. Para que una persona sin la verdad deje la búsqueda carnal es más fácil decirlo que hacerlo. Así que no es fácil abandonar la carne y dejar la búsqueda de todas esas cosas que no tienen conexión con la verdad. Para resolver este problema, uno debe confiar en varios años de buscar la verdad; sólo entonces puede uno lograr resultados.

Algunas personas plantean la pregunta: “¿Por qué no tengo un corazón amoroso hacia los hermanos y hermanas?”. El verdadero amor también se debe a entender la verdad y a los cambios en el carácter de vida. El amor de la carne es tan limitado; con semejante amor sólo podemos amar a aquellos que nos benefician o a los que nos agradan; no podemos tratar a las personas con justicia. Para alcanzar el amor por los hermanos y hermanas, debemos amar la verdad, amar a Dios en nuestros corazones y ser capaces de practicar la verdad. Sólo esta clase de amor es real y confiable y, por consiguiente, sólo las personas que practican la verdad pueden tratar a los demás con justicia.

Algunas personas plantean la pregunta: “¿Por qué puedo reprimir a las personas, perseguir a las personas y hacer múltiples males por estatus y fama?”. Todas las personas que han sido profundamente corrompidas por Satanás son egoístas y despreciables, por lo que reprimen y persiguen a las personas por estatus y fama. Esto es natural. Si las personas no experimentan el juicio y castigo, la poda y trato de Dios, todas reprimirán a las personas y las perseguirán; es sólo el grado de profundidad que difiere. Por lo tanto, para resolver completamente el problema de reprimir y perseguir a las personas por estatus y fama, uno debe aceptar el juicio y castigo de Dios, Su poda y trato y experimentar pruebas y refinamientos. Sólo entonces poco a poco lograrán resultados. No importa qué deberes lleve a cabo una persona, todas deben sufrir poda y trato, juicio y castigo, pruebas y refinamientos. Sólo entonces pueden practicar la verdad y sólo entonces pueden ocurrir los cambios en su carácter de vida.

Algunas personas plantean la pregunta: “¿Por qué estoy reticente a obedecer los arreglos de la obra de los de arriba?”. La desobediencia a los arreglos de la obra de los de arriba también surge de la propia naturaleza satánica. Una persona que no ama la verdad y que no puede practicar la verdad sólo está dispuesta a hacer que otros la obedezcan. Todas esas personas que no están dispuestas a obedecer a Dios también están, por supuesto, reticentes a obedecer los arreglos de la obra de los de arriba. Todas las personas con naturaleza satánica están reticentes a obedecer la verdad y, en vez de ello, sólo les gusta hacer que las personas las obedezcan. Sólo las personas que aman la verdad son capaces de obedecer a Dios y están dispuestas a practicar la verdad. Ahora la mayor parte del pueblo escogido de Dios es capaz de aceptar y obedecer los arreglos de la obra de los de arriba y está dispuesto a escuchar los sermones y enseñanzas de los de arriba. Este es el resultado de ser capaz de amar la verdad y buscar la verdad. Los falsos líderes y anticristos no obedecen los arreglos de la obra de los de arriba en lo más mínimo y también están reticentes a escuchar los sermones y enseñanzas de los de arriba. Esta es la más grande exposición de la naturaleza de Satanás. A un anticristo sólo le gusta confundir a las personas y controlar a las personas, haciendo que estas crean en él y lo obedezcan. Por consiguiente, tiene un odio y aborrecimiento especiales por el hombre usado por el Espíritu Santo; esto también está determinado por la naturaleza de Satanás. Ser capaz o no de obedecer los arreglos de la obra de los de arriba es la más grande revelación de si una persona verdaderamente obedece la obra de Dios. El hombre usado por el Espíritu Santo que trabaja para guiar al pueblo escogido de Dios expone todas las clases de anticristos.

La obra de Dios es hecha completamente por Dios mismo; el hombre sólo coopera con Él. En última instancia, es el Espíritu Santo el que cumple todo y las palabras de Dios las que logran todo. La clave de si una persona puede o no ser salvada es si puede o no amar la verdad y buscar la verdad. Si uno puede entender la verdad, entonces uno debe practicar la verdad; sólo haciendo esto se puede obtener la obra del Espíritu Santo y entrar a la realidad de la verdad. Si una persona sólo reconoce la verdad, pero no acepta la verdad ni un poco, e incluso, lo que es más importante, no practica la verdad, entonces esta clase de persona no ama la verdad. Esta es una no creyente y no tiene forma de alcanzar la salvación. El Espíritu Santo no fuerza a las personas; Dios sólo puede esperar y abrigar esperanzas por las personas que no aman la verdad ni practican la verdad. Por consiguiente, la clave de si las personas pueden o no ser salvadas es si pueden aceptar la verdad, practicar la verdad, buscar la verdad y alcanzar la verdad.

Estas 100 verdades y 40 diferenciaciones son las verdades que el pueblo escogido de Dios debe practicar y a las que debe entrar en la vida real. Si todas estas 100 verdades y 40 diferenciaciones se pueden practicar y se pueden entrar a ellas, entonces la persona que lo haga definitivamente será salvada y hecha perfecta. No importa cuán profundamente el hombre entre o si ha logrado completamente o no obtener la verdad; al menos puede practicar y entrar a la mayor parte de las verdades. Por lo menos el comportamiento y la conducta propios no deben resistir la verdad ni ser hostiles a Dios. Para describirlo en un lenguaje sencillo, por lo menos uno no debe cometer pecados; este es el estándar más bajo que se debe cumplir. Una buena persona, por lo menos, no resiste a Dios ni se opone a Dios. Si esta clase de persona puede cumplir con su deber, entonces podrá permanecer; esta es una condición y una base para que un hacedor de servicio permanezca. Si el hombre posee la verdad y obtiene la vida, entonces ha alcanzado el estándar de ser uno del pueblo de Dios. Aunque los hacedores de servicio también pueden permanecer, no tienen la realidad de la verdad y sólo son buenas personas que pueden cumplir con su deber. El pueblo de Dios, sin embargo, para poder permanecer debe obtener la verdad y la vida. Debe dar un hermoso testimonio al cumplir con sus deberes. Esto no es lo mismo que el estándar para que los hacedores de servicio permanezcan. Si alguien ha sido hecho perfecto por Dios, entonces es una persona que tiene verdadero conocimiento de Dios, que puede guiar al pueblo escogido de Dios a entrar a la senda correcta de creer en Dios y que puede llevar a cabo la voluntad de Dios. Es claro ver que los estándares para aquellos que han sido perfeccionados, el pueblo de Dios, y los hacedores de servicio no son lo mismo. Sin embargo, el estándar más básico es ser una buena persona y no hacer el mal, e incluso si no entienden realmente la verdad o no tienen la verdad, están dispuestos a cumplir con su deber y tener un poco de humanidad. Por lo menos no son personas malvadas. Si una persona malvada hace múltiples males, entonces terminará siendo castigada y no puede permanecer. Por consiguiente, el pueblo escogido de Dios debe entender con claridad estos tipos de personas y ser capaz de diferenciarlos. Debe saber con qué personas debe asociarse y a qué personas acercarse, a qué personas debe apoyar y ayudar y a qué personas maldecir y abandonar. Semejante práctica es extremadamente útil para uno mismo al buscar la verdad y alcanzar la salvación.

Para alcanzar la salvación, uno debe entrar en la realidad de estas 100 verdades y 40 diferenciaciones. Independientemente de cuán profundo uno entre, por lo menos uno debe realmente entender y entrar a algunas de ellas. Sin un entendimiento de estas 100 verdades y 40 diferenciaciones es fácil ser descarriado, ser controlado y caminar la senda equivocada. Sólo si uno practica y entra a estas 100 verdades y 40 diferenciaciones, es una persona que ha entrado a la realidad de la verdad. Si una persona cree en Dios por muchos años y todavía no entiende la verdad ni entra a la realidad, entonces no está cumpliendo bien con su deber y no da ningún testimonio. Por consiguiente, una persona que no busca la verdad ni entra a la realidad no cumple con Dios; no puede satisfacer a Dios. Sin la realidad de la verdad no es verdaderamente salvada; esto sin lugar a dudas. A partir de ahora las pruebas serán cada vez más grandes; sin la verdad será difícil mantenerse firme. Todas las personas sin la verdad sólo son cizaña y paja; sólo pueden ser descarriadas, controladas por los demás y dominadas por los demás, echadas de una parte a otra para convertirse en juguetes de Satanás. Todas aquellas que buscan la verdad deben alcanzar el verdadero entendimiento y entrar a la realidad de estas 100 verdades y 40 diferenciaciones; sólo esto es entrar realmente a la senda correcta de la creencia en Dios, caminar la senda de la salvación y ser hecho perfecto.

1 de diciembre de 2011

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