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30. Varios problemas prácticos relacionados con la necesidad de escapar de la influencia de Satanás para alcanzar la salvación:

Enseñanza acerca de entender la sección de la palabra de Dios “Escapa de la influencia de las tinieblas y Dios te ganará

Cualquiera que realmente entienda la verdad sabe claramente que al creer en Dios sólo se obtiene la propia salvación cuando se escapa de la influencia de Satanás. En la creencia propia en Dios, escapar de la influencia de Satanás para obtener la salvación es la experiencia de vida real de buscar la verdad y someterse a la obra de Dios para lograr un entendimiento de Dios, pero también es un proceso necesario en la búsqueda de la verdad para la obtención de la salvación, lo que quiere decir que escapar de la influencia de Satanás y alcanzar la salvación comparten una relación directa. Alcanzar la salvación es un resultado necesario de que se construya sobre el fundamento de escapar de la influencia de Satanás. De hecho, alcanzar la salvación es lo que significa escapar de la influencia de Satanás, porque sólo los que han escapado de la influencia de Satanás realmente han alcanzado la salvación y si alguien no ha escapado de la influencia de Satanás, no ha alcanzado la salvación. Alcanzar la salvación es el fruto de obtener la obra del Espíritu Santo y la búsqueda de la verdad. Si alguien no entiende la verdad, no puede escapar del engaño y de la esclavitud de la influencia de Satanás y, por lo tanto, no puede alcanzar la salvación. Sólo aquellos que tienen la obra del Espíritu Santo y que poseen un corazón que teme a Dios son los que verdaderamente se han convertido a Dios, porque poseer un corazón que se pueda convertir a Dios es la clave para escapar de la influencia de Satanás, así como un buen comienzo para alcanzar la salvación. Si alguien puede o no escapar de la influencia de Satanás, depende de si el corazón de esa persona de verdad se convierte a Dios. Cuando los corazones de las personas se convierten verdaderamente a Dios, pueden realmente orar a Dios y de verdad comunicarse con Dios y sólo entonces pueden lograr un entendimiento de la verdad y la entrada en la realidad, sólo entonces Dios tiene un lugar en su corazón, poco a poco comienzan a lograr un crecimiento en su vida espiritual, son capaces de apoyar a Dios en todas las cosas y pueden practicar la verdad y someterse a Dios. Si las personas creen en Dios, pero sus corazones no se convierten a Dios, no reciben la obra del Espíritu Santo y, por lo tanto, no pueden lograr un entendimiento de la verdad ni la entrada en la realidad. Sin importar cuántos años crean en Dios, no tienen lugar para Dios en sus corazones y no pueden desarrollar un corazón que tema a Dios, porque no pueden experimentar la obra del Espíritu Santo y son aún menos capaces de desarrollar una creencia verdadera. Tales personas nunca escaparán de la influencia de Satanás. Los creyentes cuyos corazones no se pueden convertir a Dios nunca serán admitidos por Él. Sólo aquellos cuyos corazones se convierten a Dios realmente creen en Dios y sólo ellos están predestinados y seleccionados por Dios para alcanzar la salvación, porque sólo aquellos cuyos corazones se convierten a Dios realmente poseen una creencia verdadera, sólo ellos pueden realmente orar a Dios e intercambiar con Dios, sólo ellos pueden verdaderamente aceptar y buscar la verdad, sólo ellos se pueden someter de manera práctica a la obra de Dios, entender y practicar la verdad y convertirse en personas obedientes a Dios. Estas son las personas que de verdad alcanzarán la salvación. Aquellas que han alcanzado la salvación y han sido perfeccionadas son las que realmente se han convertido a Dios y obedecen a Dios, lo que significa que son las ganadas por Dios y sólo las ganadas por Dios son las que han realmente escapado de la influencia de Satanás. Aquellas ganadas por Dios son las que han obtenido la verdad y el entendimiento de Dios, por lo que pertenecen completamente a Dios y Satanás no tiene poder para engañarlas ni corromperlas. Si, en su búsqueda de la verdad, la obtención de una persona es tal que Satanás no tiene poder para engañarla ni corromperla, si en su creencia en Dios sólo sigue a Dios, obedece a Dios, sinceramente se entrega a Dios y desempeña sus deberes lealmente, si no está controlada en absoluto por la influencia de varias personas, eventos y cosas, si sólo adora a Dios y no adora a otra persona, entonces ella es alguien que ha sido verdaderamente ganada por Dios. Para ser ganada por Dios, una persona debe aceptar y buscar la verdad. Las que no buscan la verdad nunca alcanzarán la verdad y no pueden ser ganadas por Dios y, por lo tanto, son incapaces de escapar de la influencia de Satanás. Escapar de la influencia de Satanás no es cosa fácil.

¿Qué es, precisamente, la influencia de la oscuridad de Satanás? “Aquello a lo que se llama influencia de las tinieblas es la esclavitud de Satanás, la influencia de Satanás; es una influencia que tiene un aura de muerte”. De la palabra de Dios podemos ver que cualquiera que esté bajo la esclavitud, restricción o control de Satanás, es el que vive bajo el campo de acción de Satanás. ¿Qué, precisamente, restringe y controla a los que viven bajo la influencia de Satanás? De nuestra propia experiencia podemos decir que son las restricciones y el control de las naturalezas satánicas, el carácter satánico, la filosofía satánica, los principios y lógica satánicos, la perspectiva satánica sobre la vida y los valores, y los intereses y preferencias carnales. Sin la verdad, las personas son incapaces de discernir la esencia reaccionaria de Satanás de maldad y fealdad, y nunca pueden ver claramente el malvado rostro de Satanás. ¿Cómo, entonces, pueden ser capaces de odiar y abandonar a Satanás, de rechazar la oscuridad por la luz y de convertirse a Dios? Por lo tanto, si las personas no entienden ni obtienen la verdad, nunca son capaces de escapar de la esclavitud e influencia de Satanás, que es la razón por la cual escapar de la influencia de Satanás sólo se puede lograr por medio de la búsqueda de la verdad. ¿Por qué los que creen en Dios no pueden temer a Dios ni respetar a Dios por encima de todo? ¿Por qué no pueden amar y obedecer a Dios? Es porque el hombre no entiende la verdad, no conoce a Dios, no tiene discernimiento de Satanás y, por lo tanto, nunca es capaz de obtener una penetración en la esencia de Satanás, que está en esclavitud y en control de su naturaleza satánica, y vive bajo el campo de acción de Satanás. Este es un hecho, no te equivoques al respecto. Por lo que, si cualquiera que verdaderamente cree en Dios desea escapar de la influencia de Satanás y lograr la salvación, debe buscar la verdad, someterse realmente a la obra de Dios y obtener la verdad como vida. Sólo de esta manera será capaz de ver claramente el hecho de la corrupción de la humanidad por parte de Satanás, de ver claramente que Satanás es la raíz de la corrupción y maldad de toda la humanidad, de discernir, odiar, abandonar y desechar a Satanás y de escapar completamente de la influencia de Satanás para alcanzar la salvación. Ahora veamos a todos los anticristos y a las diferentes personas malvadas que odian la verdad. Todo lo que piensan, dicen y hacen es rechazar y odiar la verdad, resistirse a Dios y oponerse a la obra de Dios, y simplemente no se pueden arrepentir de verdad ni someterse a la obra de Dios. Claramente nos muestran cuán lamentable es el estado de vivir bajo el campo de acción de Satanás. Hablan y discuten sólo para sí mismas y no aceptan la verdad en absoluto, incluso hasta el punto de la ridiculez, ni siquiera sometiéndose después de ser eliminadas. Tales personas rechazan la salvación de Dios y se adhieren a la senda de Satanás. Son personas malvadas que rechazan la verdad, odian la verdad y odian la luz y son jurados enemigos de Dios. Nunca alcanzarán la salvación porque Dios no salva a personas malvadas.

Si deseas alcanzar la salvación a través de la creencia en Dios, tu corazón se debe convertir a Dios y esto es crucial para escapar de la influencia de Satanás. Veamos un pasaje de la palabra de Dios: “Después de orar sinceramente a Dios, vuelves tu corazón a Él por completo. En ese momento, tu corazón es conmovido por el Espíritu de Dios, estás dispuesto a entregarte completamente y, por ende, has escapado de la influencia de las tinieblas. Si todo lo que el hombre hace agrada a Dios y encaja con Sus exigencias, entonces se trata de alguien que vive en las palabras de Dios y bajo el cuidado y protección de Dios. Si los hombres son incapaces de practicar las palabras de Dios, siempre lo engañan actuando de una forma superficial con Él y sin creer en Su existencia, tales personas están viviendo bajo la influencia de las tinieblas. Todos los hombres que no han recibido la salvación de Dios están viviendo bajo el campo de acción de Satanás, es decir, viven todos bajo la influencia de las tinieblas. Quienes no creen en Dios viven bajo el campo de acción de Satanás. Incluso aquellos que creen en la existencia de Dios pueden no estar necesariamente viviendo en la luz de Dios, porque los que creen en Él, no necesariamente pueden estar viviendo dentro de las palabras de Dios ni ser hombres que necesariamente sean capaces de obedecer a Dios. El hombre sólo cree en Dios y debido a su fracaso en conocer a Dios, él sigue viviendo dentro de las viejas normas, viviendo dentro de palabras muertas, viviendo en una vida que es oscura e incierta, no estando purificado del todo por Dios ni ganado por completo por Dios. Por tanto, aunque no hace falta decir que quienes no creen en Dios están viviendo bajo la influencia de las tinieblas; incluso quienes sí creen en Dios, aun así pueden estar viviendo bajo la influencia de las tinieblas, porque el Espíritu Santo no ha llevado a cabo obra alguna en ellos”. De las palabras de Dios claramente podemos ver que hacer que el propio corazón se convierta a Dios es un estado verdadero. Especialmente al orar sinceramente a Dios, sentimos nuestros corazones llenos de confianza, amor, admiración y adoración por Dios, llenos de pasión, llenos de gratitud y alabanza, como si en realidad estuviéramos viendo a Dios; nuestros corazones ya se han convertido a Dios y estamos dispuestos a entregarle nuestro corazón por completo a Dios. En este momento, hemos realmente escapado de la influencia de la oscuridad y obtenido el cuidado y la protección de Dios. Este es el verdadero estado del corazón del hombre cuando es tocado por el Espíritu Santo y convertido a Dios. El Espíritu Santo toca a las personas para concederlas confianza, para hacerlas ver la bondad máxima de Dios, que Dios es realmente tanto respetable como adorable, que es posible que las personas amen y obedezcan a Dios y que estas cosas son prácticas. Pero esta es la obra del Espíritu Santo y de ninguna manera es una medida de la verdadera estatura espiritual de una persona. Si una persona es realmente capaz de entender y practicar la verdad, de esforzarse por cumplir con los requisitos de Dios, de dar toda la atención a la voluntad de Dios, de vivir en la palabra de Dios y de obtener la entrada en la realidad de la verdad, entonces es alguien que ha alcanzado completamente la salvación. Si el corazón de una persona no se convierte a Dios, no puede recibir la obra del Espíritu Santo y no tiene el cuidado ni la protección de Dios. Dios ve dentro de los corazones de las personas y puede observar si alguien en verdad cree en Dios o si el corazón de una persona realmente se convierte a Dios, y Dios no obliga a las personas. Todos aquellos que buscan la verdad han tenido tales experiencias. Cuando el Espíritu Santo obra, sus corazones se convierten a Dios, pero sin la obra del Espíritu Santo, a menudo viven en estados negativos y deseos carnales y regresan al campo de acción de Satanás. Así que, Dios los disciplina, poda y trata, Él los juzga, castiga, prueba y refina. Esta es la obra de Dios que las personas deben experimentar antes de obtener la verdad. Aquellos que convierten sus corazones a Dios en oración, pero viven bajo el campo de acción de Satanás cuando no oran, no han escapado por completo de la influencia de Satanás, lo que significa que no han alcanzado realmente la salvación. Cuando los corazones de las personas se convierten a Dios y escapan de la influencia de Satanás porque son tocados por el Espíritu Santo, este es el resultado de la obra del Espíritu Santo. Uno sólo puede escapar completa y totalmente de la influencia de Satanás, esforzándose por buscar la verdad, experimentando en realidad la obra de Dios y obteniendo la verdad como vida. Sin la verdad, las personas pueden ser engañadas y controladas por Satanás en cualquier momento. En ese caso, no pueden escapar realmente de la influencia de Satanás. Sin la verdad, no tienen un nuevo apoyo para la vida y se quedan confiando en sus naturalezas carnales para sustentar sus vidas. Sólo pueden vivir de acuerdo a las filosofías, la lógica y los principios satánicos y vivir en su carácter satánica donde son controladas por sus naturalezas satánicas, lo que quiere decir que tales personas no tienen forma de escapar de la influencia de Satanás. En la creencia en Dios, una persona debe convertir su corazón a Dios para recibir la obra del Espíritu Santo y obtener el cuidado y la protección de Dios, y después de que su corazón se convierta a Dios, debe buscar la verdad y cooperar con la obra del Espíritu Santo y obtener la verdad para escapar completamente de la influencia de Satanás. Convertir tu corazón a Dios es una condición para recibir la obra del Espíritu Santo y, sin la obra del Espíritu Santo, no podrás entender ni obtener la verdad y, por lo tanto, serás incapaz de escapar de la influencia de Satanás. Así que, ¡convertir tu corazón a Dios es absolutamente crucial para recibir la obra del Espíritu Santo, entrar en la realidad de la verdad y escapar de la influencia de Satanás! Los creyentes en Dios que pueden convertir sus corazones a Dios, son los que aman la verdad y están orientados hacia la justicia, y estas son las personas que pueden alcanzar la salvación y ser perfeccionadas. Que las personas vivan bajo la esclavitud y el control de sus naturalezas satánicas es un problema esencial de la humanidad corrupta y también es la razón principal por la que las personas viven bajo la influencia de Satanás. Si las personas son incapaces de convertir sus corazones a Dios, entonces serán incapaces de recibir la obra del Espíritu Santo sin la cual no podrán escapar de la influencia de Satanás, y las personas sólo pueden resolver esto buscando la verdad. Este es el problema clave que se debe resolver para escapar de la influencia de Satanás y alcanzar la salvación. El resultado que se debe obtener en la búsqueda de la verdad es dejar que la verdad gobierne en tu corazón y se convierta en tu vida, porque sólo de esta manera el problema de la esclavitud y el control de tus naturalezas satánicas puede ser completamente resuelto. Cuando una persona es capaz de entender toda la verdad en la palabra de Dios y de tener un verdadero conocimiento de Dios, su corazón pertenecerá completamente a Dios y será ganado por Él, ella realmente amará y obedecerá a Dios, Dios de verdad tendrá un lugar en su corazón y será verdaderamente capaz de respetar a Dios por encima de todo y de adorar a Dios, y en este momento es cuando ella verdaderamente escapará de la influencia de Satanás. Todos los que entienden la verdad saben con toda claridad que cuando alguien realmente entiende la verdad y conoce a Dios, Dios naturalmente ocupa un lugar en su corazón y es en este momento cuando ella se vuelve capaz de respetar a Dios por encima de todo, puede realmente obedecer y adorar a Dios y, por consiguiente, abandona a Satanás, escapa de la influencia de Satanás y le pertenece por completo a Dios. Es obvio, entonces, que si una persona no es capaz de amar la verdad, es incapaz de convertir su corazón a Dios, que si una persona no ama a Dios es incapaz de odiar a Satanás y que si una persona no puede realmente obedecer a Dios no puede abandonar completamente a Satanás. Sin un verdadero entendimiento de Dios, no puede escapar de la influencia de Satanás. Estas son verdades absolutas. Así que, escapar de la influencia de Satanás requiere de la búsqueda de la verdad y de obtener la verdad. Sólo de esta manera una persona puede verdaderamente convertirse a Dios, obedecer a Dios y adorar a Dios y las que logran esto son aquellas cuyo amor y obediencia a Dios son sinceros. Sin obtener la verdad, nada de esto es verdad, que es la razón por la cual escapar de la influencia de la oscuridad no es un asunto sencillo. Sin 3-5 ó 7-8 años de constante búsqueda de la verdad, es casi imposible.

Ahora bien, todos aquellos que entienden la verdad pueden ver con claridad que escapar de la influencia de Satanás requiere resolver el problema de convertir el propio corazón a Dios, porque sólo cuando el corazón es convertido a Dios puede uno recibir la obra del Espíritu Santo, entender la verdad y realmente someterse a la obra de Dios. Los que pueden convertir sus corazones a Dios tienen corazones honestos y rectos en su creencia en Dios y, definitivamente, son personas que aman la verdad y las cosas positivas. ¡Ya sea que las personas amen la verdad o no es muy importante! Hay tres razones principales por las que existen tantos que han creído en Dios por años pero que realmente no pueden convertir sus corazones a Dios:

La primera es una falta de fe verdadera en Dios encarnado y la determinación de que Dios sólo se revela por medio de milagros.

La segunda es una falta de interés en la verdad, lo que quiere decir que no tienen lugar para Dios en sus corazones y se sienten fríos y distantes para con Dios.

La tercera es que desprecian la verdad y, por lo tanto, siempre tienen nociones, malentendidos e incluso enemistad para con Dios y son incapaces de aceptar la verdad.

Estas tres razones representan tres tipos de personas, ninguna de las cuales es capaz de convertir su corazón a Dios, lo que les dificulta recibir la obra del Espíritu Santo y, por lo tanto, les es imposible escapar de la influencia de Satanás. Ahora bien, analicemos el verdadero estado de estos tres tipos de personas:

Primero, el verdadero estado de aquellas sin auténtica fe en Dios. Para estas personas, la creencia en Dios significa un mero reconocimiento de que Dios existe. Necesitan ver un milagro para creer que es realmente Dios y siempre están recelosas del Dios práctico que viene encarnado para expresar la verdad, al igual que Tomás dudó de Jesús, como está escrito en la Biblia, por lo que les es imposible orar realmente a Dios e intercambiar con Dios, les es imposible lograr un entendimiento de la verdad. Naturalmente, tampoco tienen lugar para Dios en sus corazones y no poseen corazones que teman a Dios. Por lo tanto, no buscan ni aceptan la verdad en todas las cosas y se vuelve imposible para ellas apoyar a Dios, dar toda la atención a la voluntad de Dios u obedecer y satisfacer a Dios. Existen completamente fuera de la palabra de Dios. Todas esas personas viven bajo la influencia de Satanás. En la iglesia son incrédulos y, sin duda alguna, no intentan buscar la verdad ni desean desempeñar sus deberes. Es obvio que cualquiera que crea en Dios, pero que no haya convertido su corazón a Dios, no podrá escapar de la esclavitud y el control de la influencia de Satanás y, sin importar cuántos años crea en Dios, no podrá alcanzar la salvación.

Segundo, el verdadero estado de aquellas desinteresadas en la verdad y sin un lugar para Dios en sus corazones. Este tipo de personas no tiene interés en la verdad y no puede aceptar ni someterse a la verdad, por lo que no tiene lugar para Dios en su corazón. Aunque diga en oración que desea someterse a Dios y respetar a Dios por encima de todo, sigue siendo incapaz de aceptar y practicar la verdad y nunca es capaz de realmente someterse a Dios, sin importar cuántos sermones o enseñanzas oiga, porque no tiene amor de la verdad en su corazón ni ha convertido su corazón a Dios. De memoria habla palabras y doctrinas con su lengua para ocultarse, embaucar a otros y engañar a Dios, pero no logra ningún cambio. Tales personas creen en Dios pero sus corazones nunca se han convertido verdaderamente a Dios, por lo que son incapaces de escapar de la esclavitud de la influencia de Satanás. Todos hemos visto a muchos creyentes en Dios ser fríos y distantes con Dios y esto se debe a que están desinteresados en la verdad o en las cosas positivas. Tales personas no tienen humanidad y sólo creen en Dios para recibir bendiciones o, más a menudo, para escapar del desastre. Es imposible para tales personas alcanzar la salvación.

Tercero, el verdadero estado de aquellas que siempre tienen nociones, malentendidos e incluso enemistad para con Dios. La mayoría de las personas de este tipo son ridículas y tercas, se niegan a cambiar sus mentes, ponen fe en la calumnia y creen en tonterías, pero se niegan a creer o a aceptar la verdad. Cuanto mejor sea una persona, cuanto más entienda la verdad una persona o cuanto más positivas sean las cosas, más receloso se vuelve este tipo. Siempre creen a medias las palabras positivas, y aunque las puedan reconocer, se rehúsan a aceptarlas, y mientras tanto aceptan todas las palabras de los espíritus malignos y demonios y esas palabras absurdas de los anticristos. Creen semejantes cosas en toda su extensión y de inmediato ponen en práctica tales creencias. Son demonios por nacimiento, que es la razón por la que se forman nociones, malentendidos e incluso enemistad hacia Dios y la verdad. Tales personas absurdas en la iglesia son fácilmente engañadas por los espíritus malignos y siguen felizmente a los hacedores de maldad en causar problemas. Donde sea que encuentren espíritus malignos y anticristos activos, este tipo de personas destaca como la vanguardia de Satanás, ondea su bandera y grita su grito de batalla, como si hubiera nacido para ser la herramienta de Satanás el diablo. Sin importar cuántos sermones o enseñanzas oigan tales personas, es difícil cambiar su esencia absurda y su esencia de aborrecer de la verdad. El Espíritu Santo nunca obra en tales personas. Si se abrieran paso en la casa de Dios, como mucho podrían ser usadas como hacedores de servicio y la revelación final será su día del juicio final.

Para que los creyentes en Dios escapen de la influencia de la oscuridad de Satanás, se requiere que busquen la verdad. Todos los que creen en Dios por años sin convertir sus corazones a Dios son personas que no buscan la verdad en absoluto. Algunos incluso desprecian y odian la verdad, entre los cuales la mayoría son excéntricos, espíritus malignos, anticristos, hacedores de maldad y patanes. Es imposible que estos tipos de personas escapen de la influencia de Satanás y alcancen la salvación. Satanás ha corrompido a la humanidad profundamente. Venenos satánicos, filosofía satánica, lógica satánica y principios satánicos se han acumulado en su corazón. Estas cosas que se convierten en la naturaleza del hombre y que toman el firme control de él, constituyen la influencia de Satanás; así que si él no busca la verdad, no tiene manera de atacar la fortaleza de su naturaleza satánica ni manera de permitir que la verdad ocupe su corazón ni de crear un lugar en su corazón para Dios. La verdad es la única arma potente contra una naturaleza satánica y sólo la palabra de Dios puede actuar como la vida de las personas y permitirles escapar de la influencia de Satanás. Todos hemos visto que cualquiera que busca la verdad, practica la verdad y alcanza la obediencia a Dios es capaz de hacerlo porque es una persona cuyo entendimiento de la verdad gradualmente se vuelve más profundo y que como consecuencia logra cambio en su carácter. Cuanto más creces en la verdad, menos sufres la esclavitud y el control de Satanás; cuanto más practicas la verdad, menos de tu corrupción se revela; cuanto más aceptas la verdad en tu corazón, menos existen ahí los venenos de Satanás; y al final tu obediencia a Dios será cada vez mayor y tu resistencia a Él será cada vez menor. De esta manera, paso a paso, escapas de la influencia de Satanás y cuando tu corazón se convierte completamente a Dios, alcanzarás la salvación.

Vivir bajo el campo de acción de Satanás es principalmente ser forzado contra tu voluntad debido al control de tu naturaleza satánica, a hacer muchas malas obras contrarias a la verdad o incluso a volverte frenético, salvaje e inhumano, como si fueras un monstruo satánico. Esto prueba la profundidad de la corrupción de la humanidad por parte de Satanás, que fundamentalmente la humanidad ni siquiera posee la semejanza de un hombre y que sin aceptar la verdad como vida, el hombre no puede alcanzar la salvación. Muchos creen en Dios por años sin el más mínimo cambio, pero, de hecho, son casi indistinguibles de los incrédulos. Debido a que tales personas no buscan la verdad, todavía viven bajo al campo de acción de Satanás. En la palabra de Dios podemos encontrar muchos ejemplos de cómo la humanidad corrupta se comporta bajo el campo de acción de Satanás:

Todos aquellos que no pueden aceptar la obra de Dios y son, por tanto, incapaces de cumplir Sus exigencias, viven bajo la influencia de las tinieblas; sólo los que buscan la verdad y son capaces de cumplir las exigencias de Dios recibirán bendiciones de Él, y sólo ellos escaparán de la influencia de las tinieblas.

Las personas que no han sido liberadas, que están siempre controladas por determinadas cosas y son incapaces de entregar su corazón a Dios, son personas que están bajo la esclavitud de Satanás y viven bajo un halo de muerte.

Quienes no son fieles a sus propios deberes, a la comisión de Dios, que no desempeñan su función en la iglesia, viven bajo la influencia de las tinieblas.

Los que perturben deliberadamente la vida de la iglesia, los que destruyen con deliberación las relaciones entre los hermanos y hermanas o que se reúnen en sus propias pandillas, viven aún más profundamente bajo la influencia de las tinieblas; viven en la esclavitud de Satanás.

Quienes tienen una relación anormal con Dios, que siempre tienen deseos extravagantes y quieren beneficiarse de cada situación, los que nunca buscan la transformación en su carácter, tales hombres viven bajo la influencia de las tinieblas.

Quienes siempre son descuidados, que no son serios en su práctica de la verdad, que no buscan cumplir los deseos de Dios sino que sólo satisfacen su propia carne, estos también son hombres que viven bajo la influencia de las tinieblas y están envueltos con la muerte.

Quienes emplean artimañas y engaño cuando obran para Dios, tratan con Él de una forma superficial, lo engañan y piensan siempre por sí mismos, tales hombres viven bajo la influencia de las tinieblas.

Todos aquellos que no pueden amar sinceramente a Dios, que no buscan la verdad y que no se centran en transformar su carácter, viven bajo la influencia de las tinieblas.

[…]

Los que no viven su vida con sinceridad, que se comportan de una manera delante de los demás pero de otra a sus espaldas, que dan una apariencia de humildad, paciencia y amor cuando en esencia son insidiosos, astutos y no son fieles a Dios, tales hombres son el modelo típico de quienes viven bajo la influencia de las tinieblas, son la estirpe de la serpiente.

Aquellos cuya creencia en Dios es siempre para su propio beneficio, que son santurrones y soberbios, que se presumen y protegen su propio estatus, son hombres que aman a Satanás, se oponen a la verdad, se resisten a Dios y pertenecen completamente a Satanás.

Los que no están atentos a las cargas de Dios, que no sirven a Dios con un corazón sin doblez, que están siempre preocupados con sus propios intereses y los de su familia, que son incapaces de abandonarlo todo y erogar para Dios, y que nunca viven conforme a las palabras de Dios, están viviendo fuera de Sus palabras. Tales hombres no recibirán la alabanza de Dios”.

Estas expresiones reveladas en la palabra de Dios son las verdaderas condiciones de los que viven bajo el campo de acción de Satanás. Los que no entienden lo que es vivir bajo el campo de acción de Satanás pueden leer la palabra de Dios, encontrar su puesto, reflexionar sobre sus propios comportamientos, decidir si han escapado o no de la influencia de Satanás y a partir de allí deducir si han alcanzado o no la salvación. Hablando prácticamente, vivir bajo el campo de acción de Satanás es vivir dependiendo de la filosofía satánica y bajo el control de la propia naturaleza satánica. Aquellos controlados por su naturaleza satánica naturalmente viven un carácter satánico sin ninguna semejanza de un hombre. Podemos ver esto en cualquier persona que cree en Dios por años sin buscar la verdad: las personas que no buscan ni practican la verdad son en realidad incrédulos. Sin importar cuántos años crean en Dios, siguen siendo incrédulos, lo que es prueba definitiva de lo que se declara en la palabra de Dios, que todos los que viven fuera de la palabra de Dios son incrédulos. Dios está completamente en lo correcto. Hoy, en la casa de Dios, hemos instituido el nivel de los que han creído por años, pero que no buscan la verdad, en el Grupo B para que tengan una última oportunidad de reflexionar y arrepentirse, y esto es absolutamente necesario porque a tales individuos nunca se les debe permitir perturbar la vida de iglesia del auténtico pueblo escogido de Dios. En la palabra de Dios vemos claramente el verdadero estado de cada clase de personas que vive bajo el campo de acción de Satanás y, aún más claramente, que los anticristos son de la índole de la serpiente, los ejemplos clásicos de los que viven bajo el campo de acción de Satanás. Los anticristos son aquellos que aman a Satanás y se oponen a la verdad, que resisten a Dios y que pertenecen completamente a Satanás. La revelación en la palabra de Dios con respecto a la naturaleza y esencia de los anticristos es absolutamente exacta y la palabra de Dios es muy beneficiosa para nuestro discernimiento de los anticristos. Si alguien ha creído en Dios por años, pero nunca busca la verdad, nunca escapará de la influencia de Satanás ni alcanzará la salvación, pero las cosas son diferentes para aquellos que buscan la verdad. Cuando alguien realmente entiende la verdad, lentamente se produce un cambio en su perspectiva. Cuando alguien verdaderamente llega a conocer a Dios, su perspectiva sobre la vida y los valores cambia y está dispuesto a practicar la verdad, a someterse verdaderamente a Dios y a entregarse a Dios sin pedir recompensa ni intentar negociar. Está feliz y dispuesto a ofrecer a Dios su vida y todo lo demás que le pertenezca. Estas son las personas que han escapado de la influencia de Satanás. Aquellas que obtienen la verdad como vida pueden obedecer a Dios y desempeñar lealmente sus deberes, lo que es el resultado de un cambio en el carácter de vida. La influencia de los venenos y de la filosofía de Satanás desaparece por completo en tales personas, revelan cada vez menos el carácter satánico y la corrupción, y tú eres capaz de ver que sólo la verdad y la palabra de Dios gobiernan a tales personas. Sus corazones ya se han convertido a Dios y pertenecen a Dios, por lo que no están restringidas por ninguna persona, asunto o cosa mientras se entregan a Dios, y Satanás no tiene poder para engañarlas ni corromperlas. Así son las personas que han escapado verdaderamente de la influencia de Satanás y que han alcanzado la salvación. Hoy, cualquiera que participe en difundir el evangelio del reino, que se pueda dedicar por completo en su trabajo y laborar en sus deberes sin queja, cualquiera que se entregue a Dios con sus mejores esfuerzos sólo para buscar y obtener la verdad y llevar a cabo la voluntad de Dios, son las personas leales y obedientes a Dios y las que actualmente están experimentando la salvación y perfección de Dios. Este y ningún otro es el grupo de personas cuyos corazones y voluntades están de acuerdo con los de Dios y que serán ganadas por Dios en los últimos días.

Ya sea que alguien pueda o no escapar de la influencia de Satanás depende principalmente de si su corazón se convierte a Dios, si ha obtenido la verdad y si tiene la palabra de Dios como la realidad de la vida. Estos son los factores más decisivos. Si el corazón de una persona se puede convertir a Dios, ella puede seguir, buscar y aceptar la verdad y estar dispuesta a orar a Dios, a practicar la obediencia a Dios y a ser leal a Dios aunque no tenga ninguna verdad. Si el corazón de alguien es incapaz de convertirse a Dios, se vuelve difícil para él aceptar o practicar la verdad. Así que, la clave de si las personas pueden escapar de la influencia está en cómo su corazón trata a Dios y en si verdaderamente se convierte a Dios, y la clave de si las personas comparten una relación normal con Dios está en si sus corazones se convierten a Dios. Cuando el corazón de una persona se convierte a Dios, produce los siguientes efectos:

Uno, el Espíritu Santo a menudo la conmueve, la ilumina y esclarece. Le es fácil entender la verdad y frecuentemente siente la presencia de Dios.

Dos, puesto que tiene la obra del Espíritu Santo, desarrolla sincera fe en Dios y puede cumplir con sus deberes y pagar el precio al seguir a Dios.

Tres, ya que siente la presencia de Dios y goza de la protección y las bendiciones de Dios, siente paz y gozo verdaderos y no siente sufrimiento incluso cuando sufre.

Cuatro, sus hermosas aspiraciones son un consuelo para ella, así que sin importar con qué dificultades se encuentre en la vida, tiene la confianza para sostenerse y testificar con firmeza.

Los anteriores cuatro efectos se logran cuando el propio corazón se convierte a Dios. Los creyentes en Dios sólo pueden sentir paz y gozo verdaderos cuando sus corazones se convierten a Dios. Cualquier creyente en Dios que siempre se siente miserable o que no tiene sentido vivir, se siente así porque sufre las restricciones y la esclavitud bajo el campo de acción de Satanás. Los que viven bajo el campo de acción de Satanás no tienen la obra del Espíritu Santo y no tienen sincera fe en Dios, por lo que no tienen hermosas aspiraciones y, porque carecen de la obra del Espíritu Santo, no pueden gozar la liberación y libertad verdaderas o el gozo y consuelo traídos por la obra del Espíritu Santo. Así que, aquellos que creen en Dios sin un corazón convertido a Dios, esencialmente no sienten gozo ni paz. Vemos a algunos creyentes en Dios haciendo muecas en la miseria, que nunca sonríen, que no sienten paz ni gozo en absoluto, lo que es el resultado de vivir bajo el campo de acción de Satanás y de tener un corazón no convertido a Dios. La creencia en Dios de tales personas está vacía. Si una persona tiene un corazón que ama y tiene sed de la verdad, recibirá la obra del Espíritu Santo y, después de experimentar la obra de Dios por varios años, podrá entender y obtener la verdad. Al momento en que tales personas obtienen la verdad y realmente llegan a conocer a Dios, ya han escapado de la influencia de Satanás y alcanzado la salvación. Si ya no pueden ser corrompidas ni engañadas por Satanás, son leales y obedientes a Dios sin restricción de ninguna persona, asunto o cosa y son aptas para el uso de Dios para llevar a cabo la voluntad de Dios, entonces ya han sido perfeccionadas. La obra de Dios en los últimos días es perfeccionar a un grupo de personas que son del mismo sentir que Dios. ¿Acaso no pueden ver esto las personas? Si una persona no ama la verdad en su corazón, no tiene esperanza de alcanzar la salvación ni de ser perfeccionado, porque los que no aman la verdad nunca escaparán de la influencia de Satanás. En la iglesia hay muchos que no buscan la verdad y sólo hablan de memoria palabras y doctrinas para embaucar a otros y engañar a Dios, lo que a su vez los conduce a creer en Dios por años sin ningún cambio en su carácter de vida. Esto expone que tales personas siguen viviendo bajo el campo de acción de Satanás. Vivir bajo el campo de acción de Satanás se expresa principalmente de seis maneras:

Una, tales personas son incapaces de someterse verdaderamente a la obra de Dios, es decir, no aceptan el juicio y castigo de la palabra de Dios, mucho menos aceptan todas las variedades de poda y trato. Tienen un enfoque constante en el estatus, el prestigio y la ganancia, y un deseo constante de tener éxito y de superar a los demás, sólo permitiendo la adoración y adulación de los demás sin permitir nunca la exposición ni la culpa. Siempre tratan de establecerse a sí mismas y de hablar por sí mismas y son arrogantes y santurronas, no se someten a nadie ni se someten a la obra de Dios.

Dos, tales personas nunca se entregan sinceramente a Dios y constantemente intentan engañar a otros y ser superficiales al cumplir con sus deberes. Siempre exigen de Dios con la intención de regatear, desarrollan nociones, malentendidos y culpa hacia Dios cuando Su obra no está de acuerdo con la propia voluntad de ellas. Siempre tienen especial cuidado de la carne y no están dispuestos a sufrir, sintiendo que desempeñar sus deberes quiere decir que han hecho mucho por Dios. Son incapaces de entregarse sinceramente a Dios y nunca pueden cumplir con sus deberes como criaturas de Dios de una manera satisfactoria.

Tres, tales personas no salvaguardan la obra de Dios en el cumplimiento de sus deberes e ignoran los problemas cuando descubren interrupciones y perturbaciones hechas por los hacedores de maldad o a los falsos líderes y anticristos engañando a las personas. No salvaguardan los intereses de la casa de Dios incluso cuando el gran dragón rojo llega a oprimir al pueblo escogido de Dios, como si la iglesia y el pueblo escogido de Dios no tuvieran ninguna relación con ellas. Sólo les importa su seguridad personal y en su corazón no tienen lugar para Dios.

Cuatro, después de oír años de sermones y enseñanzas tales personas simplemente conocen doctrinas, pero suponen que están calificadas para actuar como les place y no tienen consideración por otras personas. Siguen incapaces de buscar y de practicar la verdad en todos los casos y hasta aborrecen y resisten la verdad. Critican la obra de la casa de Dios de una manera negligente y descuidada y no temen a Dios en absoluto.

Cinco, tales personas creen en Dios solamente para obtener bendiciones. No pagarán ningún precio en absoluto si las bendiciones no se reciben, por no mencionar abandonarlo todo. Siempre intentan negociar con Dios en su corazón, esperando en serio firmar un contrato con Dios. Si no están seguras de obtener bendiciones, traicionarán el camino verdadero y se irán de la casa de Dios. Son personas que odian la verdad y traicionan a Dios, son unos insinceros creyentes en Dios.

Seis, tales personas son incapaces de buscar la verdad a pesar de creer en Dios y no anhelan ser perfeccionadas por Dios. Solamente se enfocan en el estatus y el prestigio, y están dispuestas a desempeñar sus deberes y a abandonar todo, sólo a cambio de fama y fortuna. No se quieren entregar a Dios sin fama ni fortuna. Creen en Dios mientras continúan caminando la senda del anticristo. Incluso si se entregan a Dios, es para recibir recompensas y no tienen interés en la palabra de Dios o en la verdad.

Cualquiera que exhibe las manifestaciones anteriormente enumeradas lo hace porque no ha convertido su corazón a Dios y vive bajo el campo de acción de Satanás. Si tales personas nunca buscan la verdad, no tienen manera de escapar de la esclavitud de la influencia de Satanás. Si creen en Dios, pero nunca se arrepienten de verdad ni caminan la senda de buscar la verdad, están destinadas a ser eliminadas. Si cometen mucho mal y perturban e interrumpen la obra de Dios, terminarán rechazadas, eliminadas y castigadas. Las que creen en Dios, pero son incapaces de convertir sus corazones a Dios y viven por largo tiempo bajo el campo de acción de Satanás, son principalmente de dos tipos: Un tipo es de buena humanidad y es capaz de amar la verdad, y si a menudo come y bebe la palabra de Dios y escucha los sermones y enseñanzas, se vuelve capaz de entender y aceptar la verdad, su corazón se puede convertir a Dios y sigue habiendo esperanza para que tales personas escapen de la influencia de Satanás y alcancen la salvación; el otro tipo es de mala humanidad y no ama la verdad y, porque no ama y rechaza la verdad, sin importar cuántos años crea en Dios, nunca escapará de la influencia de Satanás ni alcanzará la salvación. Todos los que creen en Dios por unos cuantos años sin convertir sus corazones a Dios, no tienen la obra del Espíritu Santo y, por lo tanto, tienen gran dificultad para entender la verdad y entrar en su realidad. Así que, los que creen en Dios por años, pero no tienen la obra del Espíritu Santo, son personas para quienes alcanzar la salvación es difícil. Entre aquellas cuyos corazones no se convierten a Dios y que siguen viviendo bajo el campo de acción de Satanás, sólo hay una minoría que tiene buena humanidad y tiene la esperanza de obtener la salvación por medio de comer y beber a menudo la palabra de Dios, escuchar los sermones y enseñanzas y obtener una genuina provisión de vida. Estas personas de buena humanidad deben ser tratadas con amor y se debe practicar la paciencia y la tolerancia con ellas, porque en el momento en que ellas entiendan y acepten la verdad, sus corazones se convertirán a Dios y tendrán la posibilidad de alcanzar la salvación. En lo que concierne a las que viven bajo el campo de acción de Satanás, nuestra primera tarea es discernir cuáles son de buena humanidad, cuáles no y cuáles son hacedores de maldad. La mayoría de las que tienen buena humanidad, ama la verdad y está dispuesta a buscar la verdad, y puede aceptar la verdad en cuanto la entienda, mientras que las que no tienen buena humanidad o que son de malvada humanidad, nunca aman la verdad y les resulta difícil aceptarla, que es la razón por la cual las que no aman ni aceptan la verdad son personas sin humanidad y son, por lo tanto, hacedores de maldad. Las personas buenas y malas se pueden determinar por si pueden o no amar la verdad y aceptarla, y este tipo de discernimiento es absolutamente preciso. Es muy difícil para aquellas con humanidad mala o relativamente malvada alcanzar la salvación, porque las que no aman la verdad no pueden convertir sus corazones a Dios y no tienen la obra del Espíritu Santo. Esta es una certeza absoluta. Así que, el único rumbo para las que viven bajo el campo de acción de Satanás, sin buena humanidad y que no aman la verdad, es darse por vencidas; proporcionar riego y provisión sólo a aquellas de buena humanidad y que aman la verdad está de acuerdo con la voluntad de Dios. Todos hemos visto que la mayoría de las personas expulsadas de la iglesia son hacedores de maldad y anticristos. Debido a que no aman la verdad y, de hecho, la rechazan y la odian, y porque carecen incluso de la más mínima humanidad, sus corazones siempre se rebelan contra Dios y lo resisten, y están llenas de maldad. Al final, debido a que cometen muchas obras perversas, son eliminadas. Cualquiera que no ame la verdad está destinado a llegar a semejante fin.

Todos aquellos que creen en Dios pero son incapaces de convertir sus corazones a Dios, viven bajo el campo de acción de Satanás y todos los que no tienen la obra del Espíritu Santo, carecen del cuidado y la protección de Dios. Dios sólo salva y bendice a los que verdaderamente creen en Él y convierten sus corazones a Él. Sólo convirtiendo su corazón a Dios una persona puede tener la obra del Espíritu Santo y sólo de esta manera una persona puede recibir la disciplina, poda, trato, juicio, castigo, prueba y refinamiento de Dios. Por lo tanto, los que verdaderamente convierten sus corazones a Dios son los que Dios ama y bendice. Sin importar cuántos años uno crea en Dios, o con cuánta pasión o cuántas buenas obras haga, no importa si es de buena o mala humanidad, cualquiera que no busque la verdad vive bajo la influencia de Satanás; cualquiera que no se entregue sinceramente a Dios ni cumpla lealmente con sus deberes, vive bajo la influencia de Satanás; cualquiera que tenga una relación anormal con Dios o que sólo ore con deseos carnales, en vez de intercambiar genuinamente con Dios y que no se someta realmente a Dios, vive bajo la influencia de Satanás; y cualquiera que sea deshonesto o que no ame la verdad ni ame a Dios en su corazón, vive bajo la influencia de Satanás. En resumen, cualquiera que no busque la verdad, cualquiera que no pueda cumplir satisfactoriamente con sus deberes y cualquiera que no se someta verdaderamente a Dios, vive bajo el campo de acción de Satanás y no ha alcanzado la salvación. Especialmente los que siempre tienen nociones y sospechas de Dios, que no se someten realmente sino que más bien lo resisten y se atreven a juzgarlo y blasfemarlo, tales anticristos demoniacos, no sólo no han escapado de la influencia de Satanás, sino que son unos degenerados malditos y execrables. Son Satanás y los espíritus malignos encarnados como diablos y no son en absoluto los que Dios quiere salvar. Estas criaturas sirven para que el pueblo escogido de Dios pueda aprender el discernimiento. La obra de salvación de Dios está dirigida principalmente a aquellos que aman y pueden buscar la verdad, no a Satanás, a los espíritus malignos ni a todos esos hombres perversos. Si alguien desea ayudar a otorgar la salvación a Satanás, a los espíritus malignos y a los demonios, y ayudar a estos a escapar de la influencia de Satanás, entonces es un ciego tonto, alguien que está interrumpiendo y perturbando la obra de Dios y resistiendo a Dios. La casa de Dios trata con estos degenerados que no aman sino que odian la verdad limpiándolos completamente de arriba abajo. Tales personas no deben ser tratadas con amor porque eso no está de acuerdo con la voluntad de Dios.

Para escapar de la influencia de las tinieblas, un aspecto es que requiere de la obra del Espíritu Santo, y otro aspecto es que requiere la entregada colaboración del hombre. ¿Por qué digo que el hombre no está en el camino correcto? Si un hombre está en la senda correcta, en primer lugar, será capaz de entregar su corazón a Dios, lo cual es una tarea que requiere un largo período de tiempo para entrar en ella porque la humanidad siempre ha vivido bajo la influencia de las tinieblas y ha estado bajo la esclavitud de Satanás durante miles de años. Por tanto, esta entrada no puede lograrse en uno o dos días. He traído hoy este tema a colación para que las personas capten su propio estado; en lo que respecta a lo que es la influencia de las tinieblas y lo que es vivir en la luz, la entrada se hace posible cuando el hombre es capaz de discernir estas cosas. Debes saber qué es la influencia de Satanás antes de poder escapar de ella y sólo entonces tendrás la senda para que te liberes poco a poco de ella. En cuanto a qué hacer después, eso es asunto de los propios humanos. Siempre debes entrar desde lo positivo y nunca debes esperar pasivamente. Sólo así es como Dios te ganará”. Sólo aquellos que han escapado de la influencia de Satanás pueden alcanzar la salvación, que es algo que todos aquellos que buscan la verdad deben entender con claridad. Para alcanzar la salvación, debemos resolver el problema de escapar de la influencia de Satanás. Cualquiera que experimente la obra de Dios puede ver claramente que escapar de la influencia de Satanás no es una cuestión sencilla. Se debe resolver paso a paso por medio de la búsqueda de la verdad. Para escapar realmente de la influencia de Satanás se requiere resolver cinco problemas prácticos:

Uno, uno debe resolver el problema de convertir su corazón a Dios.

Dos, uno debe resolver el problema de ser una persona honesta que no participa en maquinaciones ni conspiraciones ni actúa superficialmente para engañar a Dios.

Tres, uno debe practicar la verdad, someterse a Dios y cumplir con sus deberes de una manera satisfactoria.

Cuatro, uno debe tener un verdadero discernimiento de las fuerzas de Satanás y de lo que es negativo, y asegurarse de que uno ya no podrá ser engañado ni corrompido por Satanás.

Cinco, uno debe tener un corazón que tema a Dios, obedezca y adore sólo a Dios y que no adore a los hombres ni sea restringido ni controlado por ningún hombre o cosa.

Si una persona posee la realidad de los anteriores cinco aspectos en su búsqueda de la verdad, realmente ha escapado de la influencia de Satanás y ha alcanzado la salvación, pero si no los posee, eso prueba que no ha escapado verdaderamente de la influencia de Satanás. La razón por la que las personas fracasan en practicar la verdad fundamentalmente se debe a que están restringidas por la influencia de Satanás. Sin importar si están restringidas por otra persona o cosa, por cualquier tipo de pensamiento, punto de vista, filosofía o intereses carnales, fundamentalmente todo esto cae bajo la esclavitud y las coacciones de Satanás, y la existencia de tales coacciones prueba que una persona sigue viviendo bajo el campo de acción de Satanás. Sin importar en qué momento o en cuáles circunstancias, si una persona se rebela contra Dios o lo resiste, y no puede practicar la verdad ni obedecer a Dios, es suficiente para mostrar que esa persona no se ha convertido realmente a Dios y sigue viviendo bajo el campo de acción de Satanás. Sin importar cuántos años una persona crea en Dios, si es incapaz de escapar de la influencia de Satanás, no puede alcanzar la salvación y su creencia quedará en nada. Escapar de la influencia de Satanás requiere buscar y obtener la verdad para alterar el estado de vivir bajo la influencia de Satanás. De hecho, cualquiera que no entienda la verdad ni entre en la realidad de la verdad, no ha escapado verdaderamente de la influencia de Satanás, especialmente los que a menudo son débiles, negativos e incluso culpan a Dios por sus tropiezos y fracasos. Satanás tiene a tales personas firmemente en su esclavitud y ellas no pueden encontrar liberación, razón por la cual fracasan en practicar la verdad en lo más mínimo. ¿Acaso no viven ellas la patética imagen de esclavos de Satanás? Si las personas que viven bajo la esclavitud de Satanás no buscan activamente progresar, si no tienen determinación para volverse hacia la justicia, nunca escaparán realmente de la influencia de Satanás. Cuando los demás ven lo que se expresa en ellas, la única reacción es lástima, pero las personas que nunca buscan la verdad son indignas de lástima, porque tales personas sólo pueden ser eliminadas. La negatividad, debilidad, revelar corrupción, los tropiezos y fracasos, son todos demasiado comunes entre los que genuinamente buscan la verdad y tales personas deben ser tratadas con amor. Pero si los hacedores de maldad que desprecian, odian, rechazan y resisten la verdad, interrumpen o perturban la obra de Dios o, peor aún, hacen mucho mal, son unos degenerados malditos y execrables. No sientas lástima ni te compadezcas de ellos porque estos son tus enemigos y deben ser desdeñados y expulsados. Dios salva a los que aman y buscan la verdad, así que, cualquiera que pueda amar y aceptar la verdad y convertir realmente su corazón a Dios, es el auténtico pueblo escogido de Dios. Debemos practicar amar lo que Dios ama y aborrecer lo que Dios aborrece, así que los líderes y colaboradores se deben enfocar en regar a todos aquellos que aman la verdad y la pueden buscar, porque regar, proveer y pastorear a estas personas correctamente, está de acuerdo con la voluntad de Dios.

Ahora bien, hablemos sobre los detalles de los cinco problemas prácticos que se deben resolver antes de poder escapar de la influencia de Satanás:

Primero, uno debe resolver el problema de convertir su corazón a Dios. Para resolver el problema de convertir su corazón a Dios, uno se debe enfocar en comer y beber la palabra de Dios, en buscar la verdad en la palabra de Dios, en orar sinceramente a Dios y en anhelar la iluminación y esclarecimiento del Espíritu Santo. Cuando las personas entienden la verdad, sus corazones naturalmente se convierten a Dios. Algunas que creen en Dios naturalmente aman la verdad y tienen corazones dispuestos a orar a Dios y a estar cerca de Dios, así que creen en Dios ardientemente. Oran a Dios desde el momento en que comienzan a creer y sus corazones puros arden de pasión, lo que quiere decir que son conmovidas por el Espíritu Santo. En ese momento, sus corazones ya se han convertido a Dios por lo que reciben la obra del Espíritu Santo y abandonan todo para dedicarse a Dios sin queja. Tales personas parecen ser creyentes en Dios por nacimiento, así que desde el momento en que comienzan a creer están dispuestas a orar y a clamar a Dios y son conmovidas, iluminadas y esclarecidas por el Espíritu Santo. Muy pocas personas poseen este estado. La mayoría de los creyentes sólo convierten sus corazones a Dios después de que han entendido un poco de la verdad, lo que es un estado normal. En todo caso, no importa cuán ardientemente una persona crea o cuán fuerte sea su fe, lo que más importa es depender de la búsqueda de la verdad para alcanzar un entendimiento de la verdad, que es la más sincera conversión del corazón a Dios. Cuando el corazón de una persona realmente se convierte a Dios, puede vivir en la presencia de Dios y orar y estar cerca de Dios más seguido, dándole más oportunidades de recibir la obra del Espíritu Santo, haciendo más fácil, de ese modo, entender la verdad y entrar en la realidad. Cuando las personas entran en la vía correcta de la creencia en Dios, poco a poco pueden escapar de la influencia de Satanás y ser ganadas por Dios. Así que, resolver el problema de convertir el propio corazón a Dios es crucial para escapar de la influencia de Satanás y para alcanzar la salvación. Convertir el propio corazón a Dios es el punto de partida para escapar de la influencia de Satanás, el comienzo del propio entendimiento de la verdad y de la entrada en la realidad. La experiencia de vida de una persona comienza con convertir su corazón a Dios y recibir la obra del Espíritu Santo y una persona sólo tiene una esperanza de escapar de la influencia de Satanás y de alcanzar la salvación, si ella puede realmente convertir su corazón a Dios. El pueblo escogido de Dios debe entender que sólo aquellos cuyos corazones son convertidos a Dios sinceramente creen en Dios, poseen verdadera fe en Dios y son las personas predestinadas y escogidas por Dios para recibir la salvación.

Segundo, uno debe resolver el problema de ser una persona honesta que no participa en maquinaciones ni conspiraciones, ni actúa superficialmente para engañar a Dios. Convertirse en una persona honesta se refiere a renovarse e involucra la senda en la que se camina. Sólo siendo una persona honesta puede un creyente ser leal a Dios y someterse a Dios; sólo de esta manera puede se tener una relación normal con Dios, practicar la verdad, obedecer a Dios y cumplir satisfactoriamente con el deber propio. Si una persona tiene éxito en convertirse en una persona honesta, puede practicar y entrar en toda la verdad que Dios requiere del hombre, pero si no lo hace, fracasa en ser un hombre y nunca caminará la senda de buscar la verdad y de ser perfeccionado, ni tampoco se someterá a Dios ni será leal a Dios en su creencia y, por lo tanto, nunca entrará en la realidad de la verdad. Así que, convertirse en una persona honesta es crucial para escapar de la influencia de Satanás. Aquellos que no aman la verdad están caminado la senda incorrecta y los que no tienen humanidad normal no pueden buscar la verdad y su creencia en Dios es fingida, falsa y deshonesta, así que ya sea que alguien pueda o no convertirse en una persona honesta es crucial para escapar de la influencia de Satanás y para alcanzar la salvación. ¿Por qué la humanidad corrupta, en su creencia, actúa superficialmente para engañar a Dios y rebelarse contra Dios y resistirlo? Porque no son personas honestas ni tienen humanidad normal. Sólo saben cómo ser astutas, torcidas, superficiales y engañosas. Aunque lo deseen, son incapaces de practicar la verdad lo que prueba la profundidad de la corrupción de la humanidad por parte de Satanás. Por lo tanto, Dios requiere que la gente se convierta en personas honestas para que sean conformes al corazón de Dios.

Ser una persona honesta requiere primero convertir el propio corazón a Dios. Sólo aquellos con corazones convertidos a Dios pueden sinceramente orar a Dios y estar en comunión con Dios, recibir la obra del Espíritu Santo y aceptar el juicio, castigo, poda y trato de Dios. Sólo de esta manera se puede verdaderamente practicar y entrar en ser una persona honesta. Es imposible ser una persona honesta sin aceptar el juicio, castigo, poda y trato de Dios. Si alguien puede convertirse en una persona honesta, puede resolver el problema de convertir su corazón a Dios y, al seguir buscando la verdad y entrar en su realidad, puede escapar por completo de la influencia de Satanás y alcanzar la salvación.

Tercero, uno debe practicar la verdad, someterse a Dios y cumplir con sus deberes de una manera satisfactoria. Nosotros creemos en Dios y buscamos la verdad para lograr el conocimiento de Dios y con conocimiento de Dios, podemos obedecer y adorar a Dios. La práctica de la verdad y la obediencia a Dios son una realidad de la verdad requerida para escapar de la influencia de Satanás, porque sólo a través de la práctica de la verdad y de la obediencia a Dios podemos cumplir con nuestros deberes de una manera satisfactoria. El requisito más importante para alcanzar la salvación es ser capaz de practicar la verdad, de obedecer a Dios y de desempeñar los deberes propios satisfactoriamente. Sólo el ser capaz de hacer esas cosas prueba que uno realmente ha escapado de la influencia de Satanás. Cuando una persona puede practicar la verdad y obedecer a Dios, puede desempeñar sus deberes a un nivel satisfactorio y ha escapado completamente de la influencia de Satanás. Cualquiera que esté restringido o controlado por la influencia de Satanás no puede practicar la verdad, obedecer a Dios o cumplir con sus deberes de una manera satisfactoria, mientras que alguien que puede practicar la verdad, obedecer a Dios y desempeñar sus deberes satisfactoriamente es una persona que ha escapado completamente de la influencia de Satanás. Esto es incuestionablemente cierto porque todos los que desempeñan sus deberes satisfactoriamente con toda certeza son personas honestas. Podemos ver que los que no practican la verdad ni obedecen a Dios en lo más mínimo no son personas honestas, son astutos y torcidos, e incluso si están desempeñando sus deberes, están llenos de superficialidad y engaño, y no son leales en absoluto, lo que prueba que siguen viviendo bajo el campo de acción de Satanás. Así que, para escapar de la influencia de Satanás, se debe hacer esfuerzos por practicar la verdad y obedecer a Dios para lograr la entrada en la realidad de la verdad. De esta manera, la persona es capaz de cumplir con sus deberes de una manera satisfactoria. Una vez que alguien puede desempeñar sus deberes de una manera satisfactoria, eso prueba que ha escapado de la influencia de Satanás lo que quiere decir que ha alcanzado la salvación y también que ha tenido éxito en ser un hombre.

Cuarto, uno debe tener un verdadero discernimiento de las fuerzas de Satanás y de lo que es negativo, y asegurarse de que ya no puede ser engañado ni corrompido por Satanás. Escapar de la influencia de Satanás requiere un verdadero discernimiento de la esencia de Satanás. Uno debe poseer un verdadero discernimiento de los anticristos, espíritus malignos y de todas las cosas negativas. Debe ser capaz de ver las intenciones de su esencia para asegurarse de que ya no puede ser engañado ni corrompido por Satanás, porque sólo entendiendo la verdad las personas son capaces de odiar a Satanás y uno debe odiar a Satanás para rebelarse contra él y convertir realmente su corazón a Dios. Esto es absoluto. Así que, para escapar de las coacciones y esclavitud de la influencia de Satanás, uno debe buscar, entender y obtener la verdad. Sólo de esta manera ya no puede ser engañado ni corrompido por Satanás y puede asegurar su escape de las coacciones y esclavitud de Satanás. Si alguien puede ser engañado o corrompido por Satanás, le es imposible escapar de las coacciones y esclavitud de Satanás, lo que es un problema práctico. Debemos estar claros en nuestra creencia de que alcanzar la salvación requiere buscar y obtener la verdad, porque sólo por medio de tal práctica podemos escapar de la influencia de Satanás. Sin la verdad, no podemos luchar contra Satanás ni ser victoriosos sobre Satanás, por lo que los que nunca buscan la verdad, nunca pueden escapar de la influencia de Satanás. Muchas personas no tienen discernimiento de los falsos líderes o anticristos en su creencia en Dios y el resultado es que pueden ser engañadas y controladas por los falsos líderes y anticristos, que protegen a los falsos líderes y anticristos en todos los aspectos y que están orgullosos, incluso mientras se convierten en los cómplices de Satanás. Estas son personas que viven bajo la influencia de Satanás. Es obvio que las personas son fácilmente engañadas y controladas por Satanás sin entender la verdad y que fácilmente siguen y adoran a los hombres, convirtiéndose así en herramientas, cómplices y títeres de Satanás y enemigas de Dios que serán maldecidas y eliminadas.

Quinto, uno debe tener un corazón que tema a Dios, obedezca y adore sólo a Dios y no adore hombres, ni sea restringido ni controlado por ningún hombre o cosa. Los creyentes en Dios deben llegar a conocer a Dios antes de que puedan ser ganados por Dios, porque los que no conocen a Dios no pueden entregar sus corazones a Dios completamente y, menos aún, ser capaces de someterse a las orquestaciones y arreglos de Dios. Si la humanidad corrupta no cree en Dios, sólo confía en sí misma y cree que su destino está en sus propias manos y que puede ser controlado por ella, entonces el resultado será fracaso y humillación. Aquellos que entienden la verdad claramente ven que entregar el propio corazón a Dios y dejar que Dios maneje y gobierne sobre ellos, nunca está mal, porque Dios es verdad y justicia, un Dios bueno y hermoso, un Dios digno del amor y la adoración del hombre. Dios decide el fin de las personas en base a si tienen la verdad y Él trata a las personas completamente de acuerdo a su esencia, así que Dios es un Dios justo y trata a todos justamente. Cuanto más alguien entienda la verdad, más se puede entregar completamente a Dios y más puede obedecer las orquestaciones y arreglos de Dios, lo que muestra que los que verdaderamente obedecen a Dios por necesidad, realmente conocen a Dios. El hombre debe conocer a Dios antes de que pueda tener un corazón que tema a Dios y respete a Dios por encima de todo. Si alguien puede obedecer a Dios y adorar a Dios sin coacción por parte de ninguna persona, asunto o cosa, esto prueba que ha sido ganado por Dios, que es alguien que pertenece por completo a Dios. Tales personas nunca pueden ser engañadas ni corrompidas por Satanás y han escapado completamente de la influencia de Satanás. Si alguien alcanza la salvación hasta este punto en su creencia en Dios, ha sido perfeccionado por Dios. Podemos ver que si alguien tiene un corazón que teme a Dios, respeta a Dios por encima de todo y obedece y adora sólo a Dios sin la coacción de ningún hombre, asunto o cosa, entonces es alguien que realmente ha obtenido la verdad y la vida. Cuando las personas obtienen la verdad, tienen la palabra de Dios como la realidad de la vida y pueden vivir por la palabra de Dios, ¡eso es verdaderamente algo significativo!

Los cinco problemas prácticos anteriores son los que el pueblo escogido de Dios debe resolver para escapar de la influencia de Satanás, pero también son los cinco aspectos de la realidad de la verdad en los que el pueblo escogido de Dios debe lograr entrar en su creencia en Dios. ¡Esto es crucial, absolutamente decisivo para escapar de la influencia de Satanás! Si realmente eres alguien que busca la verdad, debes enfocar tus esfuerzos en resolver estos cinco problemas y lograr la entrada en estos cinco aspectos de la realidad de la verdad. Hacerlo así quiere decir que eres sabio, porque si puedes lograr la entrada en estos cinco aspectos de la realidad de la verdad, eres alguien que seguramente escapará de la influencia de Satanás y alcanzará la salvación. Esto es incuestionable. Hay algunos que no buscan la verdad, sino que más bien pasan sus días esparciendo chismes y creándose dificultades sobre el bien y el mal. Hay líderes y colaboradores que una vez fueron despedidos y, aun así, nunca son capaces de obedecer el castigo, juicio, poda y trato de Dios. Existen aquellos en la iglesia restringidos administrativamente, segregados para la reflexión o expulsados que nunca son capaces de reflexionar en serio sobre sí mismos, que nunca admiten sus fechorías, sino que odian a los líderes y colaboradores y odian los arreglos de la casa de Dios. Tales personas creen en Dios, pero no obedecen el juicio y castigo de Dios en lo más mínimo y no aceptan la poda y trato, cometen mucho mal y no dejan que el pueblo escogido de Dios lo revele, y son ellos quienes son expuestos como Satanás. Cualquiera que no acepte la verdad y nunca sea capaz de arrepentirse sinceramente, es una persona poco razonable que odia la verdad. Tales personas no conocen la obra de Dios y no entienden que Dios decide el fin de una persona en base a si tiene la verdad. Causan disturbios y problemas interminables y están más allá de la salvación. Los que no se pueden someter al juicio y castigo de Dios son expuestos cuando son despedidos o eliminados. Tales personas no tienen realidad de la verdad en absoluto. Todas están resistiendo a Dios, haciendo de Dios un enemigo y oponiéndose al juicio y castigo de Dios, así que, al final, sin importar cómo luchen y se nieguen, no hay resultado para ellas sino el castigo. Si alguien tiene una conciencia y sensatez, debe abandonar su terquedad e insistencia y dejar de hacer argumentos, porque cada segundo cuenta. Sométete al juicio y castigo de Dios ahora, porque lo que Dios requiere del hombre es obediencia a Su obra y la entrada en la realidad de la verdad. Ninguno de tus argumentos representa que tienes la realidad de la verdad, ninguno de tus argumentos representa que te sometes a Dios, más bien, simplemente prueban que eres un hombre corrupto lleno de carácter satánico. Sólo si las personas pueden aprender a ser racionales en su creencia, aprender a someterse al juicio, castigo, poda y trato de Dios y a obedecer los arreglos de Dios, pueden obtener la aprobación de Dios. Los que hacen argumentos delante de Dios son los más necios y más ridículos de los hombres. Dios nunca juzga quién está bien o mal durante Su obra; Él simplemente hace la obra de salvar a la humanidad. Si las personas pueden buscar sinceramente la verdad, deben aprender a someterse al juicio y castigo de Dios y enfocarse en obtener la entrada en la realidad de la verdad, porque sólo entonces pueden actuar de acuerdo con la voluntad de Dios y ser las más favorecidas por Dios. ¡Aquellos expuestos después de sólo un pequeño insulto y sufrimiento son ciertamente deplorables! Cualquiera que discuta con Dios no obedece a Dios ni posee la realidad de la verdad. ¿Es un pequeño insulto y sufrimiento, demasiado pedir? Que sufras insultos no quiere decir que tengas la realidad de la verdad. Sólo los que se someten a la obra de Dios tienen la realidad de la verdad. Aquellos que poseen la realidad de la verdad la viven, no discuten por ella. Sin importar qué argumentos tengas o cuántos insultos sufras, eso no significa que tengas la realidad de la verdad ni significa que hayas alcanzado la salvación. Buscar la verdad es más importante, y discutir sobre el bien y el mal no es buscar la verdad ni es significativo de ninguna manera. Resolver estos cinco problemas prácticos debe ser tu prioridad, porque la obra de Dios requiere la entrada en estas realidades.

Los creyentes en Dios deben convertir sus corazones a Dios para escapar de la influencia de Satanás y este es el comienzo de la entrada en la vida. Cuando las personas convierten sus corazones a Dios y reciben la obra del Espíritu Santo, parten por la senda de buscar la verdad y ser perfeccionadas. En la obra para difundir el evangelio del reino, cualquiera que sinceramente se entregue a Dios no sólo debe cumplir lealmente con su deber, sino que, lo más importante, es que debe buscar la verdad, aprender a practicar y obedecer la verdad en sus deberes, lo que es críticamente importante para obtener la entrada en la vida. También, debe ser capaz de sufrir y aprender a obedecer mientras acepta la poda, trato, juicio y castigo, y debe practicar el amor a Dios, aprender a soportar el dolor y abandonar eso que ama y contentarse con obedecer y satisfacer a Dios. De esta manera, con seguridad será perfeccionado por Dios. Sufrir para difundir el evangelio del reino, sufrir para llevar a cabo la voluntad de Dios, ¡esto es la gloria! ¡Vale la pena! Nunca lo lamentarás. Sufrir para obtener la verdad y para glorificar a Dios es una bendición. Sin importar cuánta corrupción se expuso en ti o cuántas transgresiones cometiste en el pasado, si eres capaz de ejercer todos tus esfuerzos para desempeñar tus deberes para satisfacer a Dios al difundir el evangelio del reino, puedes expiar por todo ello y también puedes consolar a Dios. Incluso los que nunca han buscado la verdad, si permanecen leales a Dios y dan su todo para difundir el evangelio del reino, se someten a los arreglos de Dios y preparan una cantidad suficiente de buenas obras, obtendrán la aprobación de Dios. Cualquiera reticente a sufrir o sólo dispuesto a sufrir ligeramente para difundir el evangelio del reino se debe arrepentir, llorar y crujir sus dientes, porque nunca habrá otra oportunidad para sufrir así otra vez. Cualquiera que verdaderamente ame a Dios pagará el precio y asumirá su carga; para difundir el evangelio del reino y llevar a cabo la voluntad de Dios, abandonará todo y entregará todo, que es el testimonio más perfecto y más resonante. Ya sea que las personas tengan o no la realidad de la verdad o puedan dar testimonio mientras experimentan la fase final de la obra de Dios, depende de si tienen una conciencia y razón y de si pueden corresponder al amor de Dios. Depende de si verdaderamente aman a Dios y de si están dispuestas a vivir para Dios. Todo se revelará en esta fase final de difundir el evangelio del reino. Las personas deben experimentar mucho del juicio, castigo, pruebas y refinamiento de Dios a medida que avanzan en su creencia de convertir sus corazones a Dios para amar sinceramente a Dios. Para obtener la verdad como vida deben padecer mucho sufrimiento y hacer muchos sacrificios. Cuando puedan realmente conocer y amar a Dios, su carácter de vida cambiará totalmente y esto quiere decir que serán perfeccionadas y ganadas por Dios. Aquellas que buscan la verdad deben ser capaces de ver que esto, comenzando desde convertir el propio corazón a Dios y moviéndose hasta ser perfeccionadas como íntimos y testigos de Dios, es la senda que Pedro caminó para ser perfeccionado. Los creyentes en Dios que son perfeccionados son los que viven en la palabra de Dios para experimentar la obra de Dios. Practican la palabra de Dios de acuerdo a la palabra de Dios y, finalmente, de la palabra de Dios entienden la totalidad de la verdad y entran en la realidad de la palabra de Dios. Esto significa lo que es ser completamente perfeccionado por Dios. Todos los verdaderos creyentes en Dios deben reconocer esta senda, deben saber cómo creer para alcanzar la salvación y deben reconocer que la única senda a la salvación es la búsqueda de la verdad y, por consiguiente, naturalmente también sabrán cómo resolver los varios problemas prácticos para escapar de la influencia de Satanás. Así como Dios dice: “Para escapar de la influencia de las tinieblas, primero debes ser leal a Dios y tener el deseo de buscar la verdad; sólo entonces tu estado será el correcto. Vivir en el estado correcto es una condición previa para escapar de la influencia de las tinieblas. No tener el estado correcto significa que no eres fiel a Dios ni tienes el deseo de buscar la verdad y, por tanto, es imposible escapar de la influencia de las tinieblas. Que el hombre escape de la influencia de las tinieblas depende de Mis palabras, y si él no puede practicar conforme a Mis palabras, no escapará de la esclavitud de la influencia de las tinieblas. Vivir en el estado correcto es vivir bajo la guía de las palabras de Dios, vivir en el estado de ser fiel a Dios, vivir en el estado de buscar la verdad, vivir en la realidad de erogar sinceramente para Dios, vivir en el estado de amar a Dios genuinamente. Quienes vivan en estos estados y dentro de esta realidad, se transformarán gradualmente a medida que entren a mayor profundidad en la verdad, y se transformarán con la profundización de la obra, hasta que por fin Dios los gane sin duda y lleguen a amar a Dios genuinamente. Quienes han escapado de la influencia de las tinieblas serán capaces de poco a poco captar la voluntad de Dios y entender el corazón de Dios, y ser finalmente un íntimo de Dios. No sólo no tendrán nociones de Dios ni se rebelarán contra Él, sino que llegarán a detestar incluso más las nociones y la rebelión que tuvieron antes, y engendrarán un amor genuino por Dios en su corazón. Quienes son incapaces de escapar de la influencia de las tinieblas están ocupados con su carne y llenos de rebelión; su corazón está lleno de nociones humanas y filosofías de vida, así como de sus propios propósitos y deliberaciones. Dios exige el amor singular del hombre y Él requiere que el hombre se llene de Sus palabras y de su amor por Él. Vivir dentro de las palabras de Dios, descubrir lo que el hombre debe buscar desde dentro de Sus palabras, amar a Dios como resultado de Sus palabras, corretear y vivir como resultado de las palabras de Dios, son cosas que el hombre debería lograr. Todo debe edificarse sobre las palabras de Dios y sólo entonces será capaz el hombre de cumplir las exigencias de Dios. Si el hombre no está equipado con las palabras de Dios, no es más que un gusano poseído por Satanás. Sopésalo en tu propio corazón, ¿cuántas palabras se han arraigado en tu interior? ¿En qué cosas vives conforme a las palabras de Dios? ¿En qué cosas no has estado viviendo de acuerdo con las palabras de Dios? Si las palabras de Dios no se han adueñado de ti del todo, ¿hasta qué punto se han adueñado ellas de ti? En tu vida cotidiana, ¿te está controlando Satanás o te guían las palabras de Dios? ¿Se inician tus oraciones a partir de las palabras de Dios? ¿Saliste de tus estados negativos debido al esclarecimiento de las palabras de Dios? Tomar las palabras de Dios como fundamento de su existencia, es aquello en lo que deberían todos entrar. Si las palabras de Dios no están presentes en tu vida, entonces vives bajo la influencia de las tinieblas, eres rebelde a Dios, te estás resistiendo a Él y deshonrando Su nombre; la creencia en Dios de tales hombres es pura maldad y perturbación”.

1 de diciembre de 2012

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