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31. Cómo ver el éxito o el fracaso de la creencia del hombre en Dios —Comunicando el entendimiento de la palabra de Dios “El éxito o el fracaso dependen de la senda que el hombre camine”

Con respecto al éxito y al fracaso de la creencia en Dios, Dios ha usado a dos representantes típicos por medio de la explicación y la aclaración y Él lo ha explicado muy claramente. Pablo es el representante de todos los que han fracasado mientras que Pedro es el modelo de aquellos que han tenido éxito. Dios permite que todos los que han aceptado la obra de Dios de los últimos días se refieran a estos dos representantes típicos para elegir su propia senda. Esto es de gran importancia para los que creen en Dios para lograr la salvación y ser hechos perfectos. La clave para el éxito o el fracaso en la creencia en Dios está en la senda que el hombre camina. Que la senda que el hombre camine en su creencia en Dios sea correcta o no decide el éxito y el fracaso de la creencia en Dios del hombre. Nosotros podemos ver que la senda que el hombre camina en su creencia en Dios es sumamente importante porque esto puede decidir el éxito o el fracaso de una persona al creer en Dios y tiene una relación directa sobre el destino y el resultado del hombre. Por lo tanto, qué senda se deba tomar en la creencia en Dios se tiene que investigar claramente y se tienen que tomar decisiones, de ninguna manera puedes estar confundido y sólo salir del paso.

La senda al éxito en la creencia en Dios es la senda de buscar la verdad. Buscar la verdad significa que las personas deben experimentar la obra de Dios sobre la base de creer y reconocer que Dios es el Señor de todo y el Creador de todas las cosas, es decir, deben experimentar y obedecer el juicio y castigo y la poda y trato de Dios para llegar al conocimiento de los orígenes y de la realidad fáctica de la corrupción y de la perversidad de la humanidad y para ver claramente los progresos en la lucha del reino espiritual que se han iniciado por la traición a Dios por parte Satanás y la corrupción de Satanás de la humanidad. El gran dragón rojo es la personificación de Satanás en el mundo contemporáneo, es el enemigo de Dios y es la fuerza antagónica que debe ser derrotada y aniquilada en la salvación de Dios de la humanidad. También es necesario saber que la sabiduría de Dios se ejercita en base a las maquinaciones astutas de Satanás y en saber cómo cooperar con la obra de Dios antes de ser capaz de dar hermoso y rotundo testimonio y llegar a la salvación y ser hecho perfecto, que es la clave de buscar la verdad y conocer la obra de Dios. La humanidad corrupta cree en Dios con el fin de ser liberada de las cadenas y del control de la oscura influencia de Satanás con el objetivo de regresar completamente ante Dios. Debe obedecer y adorar al Señor de la creación, esto es lo correcto y apropiado, y también es la verdadera relevancia de llegar a la salvación mediante la creencia en Dios. La humanidad ha sido corrompida enormemente y ha sido controlada y atada firmemente por Satanás. Se ha convertido en una cómplice y esclava de la fuerza perversa de Satanás que resiste a Dios y se ha hundido tan profundamente en el mal y el vicio de los cuales es incapaz de zafarse. Así que, al creer en Dios el hombre debe escoger la senda de buscar la verdad antes de que pueda ser liberado de la oscura influencia de Satanás, debe abandonar a Satanás y liberarse de él completamente para llegar a la verdadera obediencia a Dios, la eterna adoración a Él. Esta es la senda hacia la salvación que el hombre debe seguir en su creencia en Dios. Dios está emprendiendo Su obra de los últimos días en China y el gran dragón rojo es la fuerza del mal de Satanás que es antagónica a Dios. Por consiguiente, estar en guerra contra el gran dragón rojo es luchar contra la fuerza de Satanás y sólo aquellos que son capaces de ser victoriosos sobre el gran dragón rojo y de liberarse de las restricciones y ataduras de la influencia del gran dragón rojo son los que son salvos, es decir, los vencedores que han sido hechos testigos y se han mantenido firmes en el testimonio. Pedro puso énfasis en observar los progresos en la batalla del reino espiritual y, basado en los progresos en la batalla del reino espiritual, fue capaz de entender la intención de Dios en todas las cosas, fue capaz de buscar la verdad y entrar en la realidad de acuerdo a las demandas de Dios y de dedicar sus esfuerzos a buscar amar a Dios y a lograr la obediencia incluso hasta la muerte como un testigo de Dios. Por lo tanto, la senda que Pedro caminó fue una senda exitosa que ganó la alabanza de Dios.

El éxito o el fracaso en la creencia en Dios se relaciona estrechamente con la senda que elegimos caminar y es un vínculo intrincado. Independientemente de la forma de creencia en Dios, si su esencia es generalizada, se involucra directamente con la pregunta de qué senda se sigue. Independientemente de cómo crea el hombre o cómo actúe, no se puede divorciar de la senda que camina. Si una persona no está segura del camino que ella misma camina y no es seria al respecto, entonces siempre pensará que no existe gran problema si no ha cometido pecados. En tanto que persista en su creencia, su senda es correcta. Cuando el hombre camina hasta el final del camino y es derrotado, cae y es expuesto, sólo entonces verá de repente la luz y finalmente entenderá el verdadero significado de “El éxito o el fracaso dependen de la senda que el hombre camine”. Para este momento, sin embargo, ya es demasiado tarde para arrepentimientos, el paso del tiempo no puede dar marcha atrás y el resultado final ya se ha decidido. Ningún hombre tiene el poder de ser capaz de cambiar radicalmente la situación. Por lo tanto, al creer por primera vez, es sumamente importante elegir la senda correcta que se debe seguir en la creencia en Dios. Si esperas hasta que Dios haya terminado Su obra antes de saber elegir la senda de buscar la verdad, ya será demasiado tarde y habrás caído en la oscuridad llorando y crujiendo tus dientes. El tiempo es eficacia, el tiempo es vida, no hay nada malo al respecto.

La pregunta real con respecto a que la senda que se camine en la creencia en Dios sea un fracaso o un éxito es que el hombre sea capaz o no de aceptar y buscar la verdad. Esta es la esencia y la clave para sopesar qué senda toma el hombre. Si el hombre puede buscar la verdad entonces es capaz de conocer y obedecer a Dios y entrar en la realidad de la verdad y entonces es capaz de llegar a la salvación y ser hecho perfecto. Entonces esto puede confirmar que el camino que ha caminado es el camino exitoso; si el hombre no busca la verdad sino que pone énfasis en buscar fama y posición, o si se enfoca en hacer tratos con Dios para recibir recompensas, entonces no puede alcanzar la salvación ni ser hecho perfecto y el resultado es que es expuesto y eliminado. Por lo tanto, el camino que ha tomado es un camino fallido. Caminar un camino fallido se debe a que el hombre no ha buscado la verdad y, por lo tanto, cree en Dios por muchos años pero es incapaz de realmente conocerse a sí mismo, no se ha arrepentido verdaderamente e incluso menos ha habido un cambio en su carácter de vida. Sigue siendo un hombre que vive bajo el campo de acción de Satanás, resistiendo a Dios y rebelándose contra Él. Por lo tanto, a la larga se convierte en un anticristo cuando cree hasta el final. Queda claro que el camino fallido pertenece al camino del anticristo, esto es completamente correcto. El camino que Pablo caminó fue el camino fallido, el camino del anticristo. Todos los pastores y ancianos de cada secta adoran y siguen a Pablo. Definitivamente no buscan ni persiguen la verdad y condenan y resisten al Cristo encarnado en los últimos días. Por lo tanto, todos se han convertido en perfectos anticristos. Así que, para medir que el camino que se tome en la creencia en Dios sea el camino exitoso o el camino fallido, depende principalmente de que una persona esté buscando o no la verdad, de que sea o no capaz de poner la verdad en práctica y de entrar en la realidad de la verdad, de que tenga o no la confirmación de la obra del Espíritu Santo, que tenga o no conocimiento genuino de Dios y obediencia a Él, que tenga o no los resultados y los cambios de la búsqueda de la verdad, que se haya convertido o no en una persona honesta. Entonces el hecho habrá salido a relucir. No sirve de nada si una persona no tiene la realidad de la verdad y es capaz de fingir y engañar. Un hombre puede engañar a otros hombres pero no puede engañar a Dios porque Dios examina todo y el carácter de justicia de Dios no hace acepción de ningún hombre.

Si el camino que un hombre camina es en busca de la verdad entonces será capaz de llegar al entendimiento de la verdad y al conocimiento de sí mismo y de entrar en la realidad de la verdad. Entonces es capaz de llegar al conocimiento de Dios y a la obediencia a Él y obtener un cambio de carácter de vida y entonces se puede convertir en una persona honesta que vive la semejanza de un hombre genuino. Este, entonces, es un camino exitoso. Si un hombre no camina el camino en busca de la verdad definitivamente no tiene la confirmación de la obra del Espíritu Santo. Aunque al inicio de su creencia esté algo conmovido, guiado y disciplinado por el Espíritu Santo, si de principio a fin no se ha arrepentido verdaderamente y no le da importancia a entrar en la realidad de la verdad, entonces perderá completamente la obra del Espíritu Santo y el resultado definitivamente será que será expuesto y eliminado. Este es el resultado eventual de que el hombre camine el camino fallido. Si ha creído en Dios por muchos años, y aún no busca la verdad ni se ha arrepentido verdaderamente, entonces ya está más allá de la recuperación y no puede ser rescatado. Tal persona está caminando precisamente un camino fallido.

Para nada es un asunto sencillo buscar la verdad. En la búsqueda de la verdad uno debe poner énfasis en observar y ver claramente las tendencias en las batallas del reino espiritual, poner énfasis en resolver los problemas reales, en conocer la obra de Dios y en cooperar con la obra del Espíritu Santo. No sólo debe conocer su propio estado verdadero, sino que debe conocer aún más el carácter y la esencia de Dios, llegando al cambio real en los puntos de vista sobre las cosas y en el carácter de vida. En particular, en la cuestión real de liberarse de la influencia de Satanás, debe conocer la esencia malvada del gran dragón rojo y el verdadero rostro de Satanás el diablo. Es sólo de esta manera que será capaz de lograr el verdadero odio del gran dragón rojo y de rebelarse contra él. Estos aspectos son toda la realidad en la que se debe entrar en la búsqueda de la verdad. El principio de práctica más fundamental en la búsqueda de la verdad se establece sobre la base de la obediencia al juicio y castigo de Dios y este es también el principio de práctica más básico al experimentar la obra de Dios. Siempre y cuando entres realmente en la vida mediante la aceptación del juicio y castigo, poda y trato de Dios y la obediencia a ellos, entonces definitivamente puedes recibir resultados en varias áreas de entrar en la realidad de la verdad. Si realmente eres capaz de buscar la verdad entonces puedes ser hecho perfecto por Dios mediante la experiencia de muchas pruebas y refinamiento. Claramente podemos ver del camino que Pedro y Pablo caminaron que Pedro fue alguien que experimentó ser podado y tratado, el juicio y castigo y las pruebas y refinamiento. Por lo tanto, Pedro tuvo un auténtico conocimiento de sí mismo así como del carácter de Dios, Pedro fue capaz de amar a Jesús profundamente porque Pedro llegó a saber que sólo era por darle importancia a amar al Dios práctico en la tierra que uno podría amar verdaderamente a Dios y esto fue el símbolo de entrar en la realidad de la verdad. Por esta razón, Pedro fue capaz de llevar a cabo su obra de hablar de experiencia y conocimiento verdaderos y fue capaz de poner énfasis en llevar a cabo su deber como una cosa creada con el fin de satisfacer a Dios. Debido a que Pedro fue capaz de amar realmente a Dios, por lo tanto Pedro pudo obedecer a Dios hasta la muerte, estar totalmente dedicado y al final dar hermoso y rotundo testimonio de Dios. Todas estas realidades de la verdad que Pedro poseyó fueron resultados que se habían logrado sobre la base de la aceptación del juicio y castigo, la poda y trato y las pruebas y refinamiento de Dios y la obediencia a ellos. Fue exactamente el caso que Pedro, mediante la verdadera obediencia a la obra de Dios, caminó el camino de buscar la verdad y ser hecho perfecto. Sin embargo, Pablo fue diferente. Cuando Pablo comenzó por primera vez a creer en Dios le dio importancia a buscar conocimiento bíblico, posición y fama, siguiendo y dedicándose en cuerpo y alma al judaísmo y a los sumos sacerdotes. Lo que él caminó de ninguna manera fue el camino de la búsqueda de la verdad. Por lo tanto, durante el tiempo de la obra de Jesús actuó como la vanguardia que resistía a Jesús. Queda claro que Pablo caminó el camino del anticristo. ¿Por qué Pablo fue capaz de actuar como la vanguardia que resiste a Dios y de convertirse en el rival del Cristo encarnado? Esto se decidió completamente por la naturaleza y esencia del hombre ya que sólo esos hombres que odian la verdad y que carecen de humanidad son capaces de convertirse en genuinos anticristos. Esto se ha confirmado sin lugar a dudas. Todos los que odian la verdad definitivamente caminan el camino del anticristo y definitivamente son anticristos genuinos. Por supuesto, lo que caminan todos aquellos que creen en Dios y no buscan la verdad es el camino del anticristo. Dios se apareció a Pablo y lo llamó para difundir el evangelio para Dios porque Él quería usar los dones de Pablo para Su servicio. Después de que fue derribado por Dios y vio Su aparición, no había reflexionado genuinamente sobre sí mismo ni se había conocido, no había experimentado realmente de principio a fin el juicio y castigo, la poda y trato de Dios. No tenía el más mínimo conocimiento de su propia naturaleza y esencia ni del camino que estaba caminando. Esto es suficiente para confirmar que Pablo no había aceptado ni obedecido el juicio y castigo, la poda y trato de Dios. Esto se decidió por la naturaleza de arrogancia y prepotencia de Pablo y por odiar la verdad. La habilidad de Pablo para llevar a cabo sus deberes con devoción es completamente un resultado provocado por haber visto la aparición de Jesús y ser derribado. Debido a que Pablo le dio una importancia particular a recibir recompensas, ser coronado y estar por encima de los demás, por lo tanto, con el fin de lograr sus objetivos no resistió flagrantemente a Dios ni se rebeló contra Él y tuvo que sufrir pacientemente adversidad y ejecutar más trabajo. Sin embargo, la naturaleza de Pablo como el anticristo no cambió en lo más mínimo, esto es obvio. De la falta de conocimiento verdadero de Pablo de su propia naturaleza y esencia del anticristo de principio a fin, es suficiente ver que al llevar a cabo sus deberes Pablo no tuvo una verdadera entrada, sólo le dio importancia a dar testimonio del esclarecimiento e iluminación del Espíritu Santo a otros y se lo proveyó a la iglesia. Sin embargo, él mismo definitivamente no entró en la realidad de la verdad. Vemos que en el último periodo de su obra Pablo fue capaz de dar testimonio descaradamente de que para que él el vivir era Cristo y de dar testimonio de las adversidades que él mismo había sufrido, se jactó por todas partes pero nunca habló de conocerse a sí mismo ni de cómo entrar a la realidad de la verdad. No tuvo un camino para entrar en la vida en absoluto. Por lo tanto, aunque los escritos de Pablo fueron muchos, realmente no resolvió ningún problema real de la iglesia en ese tiempo. Esto confirma más todavía que Pablo tuvo poco conocimiento verdadero de Dios y tuvo aún menos un cambio en su carácter de vida. No obtuvo la verdad al final mediante su creencia en Dios y esto es evidencia suficiente de que el camino que Pablo caminó fue el camino fallido.

Cualquier camino que el hombre camine en la creencia en Dios se decide completamente por la naturaleza del hombre. Es totalmente correcto que cualquier tipo de persona que un hombre sea, caminará cualquier camino. Cualquier tipo de persona que un hombre sea, se revela completamente por el camino que camina. De hecho, el camino que el hombre camina en la creencia en Dios no tiene nada que ver con otras personas. La influencia que el hombre tenga sobre cualquier camino que sea caminado por una persona es sumamente limitada, podemos decir que es insignificante. Ningún hombre es capaz de decidir qué camino caminan otros. Con respecto a aquellos que no buscan la verdad en lo más mínimo, aunque un hombre riegue no puede ejecutar la función decisiva. Para aquellos que no aman la verdad, el riego de nadie puede alcanzar ningún resultado, yo soy capaz de verificar esto de mis muchos años de experiencia real. Esto se puede verificar por completo por el camino seguido por Pedro y Pablo. Desde que estaba en la escuela, Pedro comenzó a amar la verdad y a anhelar la verdad. Por lo tanto, fue capaz de interrumpir sus estudios y dejar a su familia para caminar el camino de la creencia en Dios y de la búsqueda de la verdad. Cuando escuchó la predicación de Jesús particularmente anheló verlo. Después de que había escuchado los sermones de Jesús estuvo resuelto a desechar todo lo demás para seguir a Cristo. Esto se debió a que amó los sermones de los que Jesús habló, anheló obtener toda la verdad que Jesús comunicó. Esta es evidencia suficiente de que Pedro fue una persona que amó y buscó la verdad. Pablo, sin embargo, fue completamente diferente. Cuando Pablo escuchó a Jesús hacer obras y predicar lo condenó y lo resistió y su corazón estuvo lleno de odio hacia Cristo. Por lo tanto, se convirtió en un anticristo que resistió a Jesús y se apoderó de los discípulos de Jesús. Cuando Jesús se levantó de los muertos y apareció a Sus discípulos, Pablo siguió cazando a Jesús. Queda claro que Pablo no tuvo en lo más mínimo un corazón que reverenciara a Dios. Después de haber visto el milagro de que Jesús apareciera ante Sus discípulos al resucitar de los muertos, aún fue capaz de oponerse desvergonzadamente a Dios, justo hasta que Jesús se apareció delante de él, sólo entonces, se postró y estuvo dispuesto a dedicar varias décadas a Dios predicando el evangelio. Sin embargo, realmente no amó a Jesús de principio a fin y, al final, hasta dio testimonio de que él mismo era Cristo, teniendo la intención de reemplazar el lugar de Jesús en los corazones de los hombres. Esta es evidencia suficiente de que la naturaleza de Pablo del anticristo de odiar la verdad no cambió en lo más mínimo. No es fácil para aquellos que por naturaleza no aman la verdad caminar el camino de buscar la verdad, por lo tanto, lo que eligen definitivamente es el camino del anticristo, concretamente el camino del fracaso en la creencia en Dios y de sufrir el castigo. Esto se confirma sin lugar a dudas. La mayoría de todos los pastores y ancianos en el mundo religioso de hoy son aborrecedores de la verdad como Pablo, por lo tanto, en aras de preservar sus propias posiciones y sustentos, a una voz resisten y condenan a Cristo en los últimos días. Todos se han convertido en genuinos anticristos y el resultado para ellos será el mismo que para Pablo, todos serán eternamente los objetos de castigo.

Ahora la mayoría del pueblo escogido de Dios desea buscar la verdad pero muchos nuevos creyentes aún son incapaces de experimentar, practicar y elegir una senda. Este es un problema práctico en la creencia en Dios que se tiene que resolver. Buscar la verdad es darle importancia a comer y beber la palabra de Dios, a entender todas las verdades de la palabra de Dios de Dios y a alcanzar entrar en la realidad. El objetivo de buscar la verdad es para llegar al verdadero conocimiento de Dios y no es para entender doctrinas. Es sólo alcanzando el verdadero conocimiento de Dios que el corazón del hombre puede realmente reverenciar, magnificar, obedecer y amar verdaderamente a Dios. Cuando el corazón del hombre es capaz de amar realmente a Dios y de alcanzar la obediencia absoluta a Dios, el carácter de vida del hombre cambia completamente y es obtenido por Dios y se convierte en una persona que pertenece a Dios. El logro del cambio en el carácter de vida mediante la creencia en Dios se establece por completo sobre la base de aceptar el juicio y castigo de Dios y de llegar al conocimiento de Dios. Cuanto más profundo sea el conocimiento de Dios de un hombre, mayor el cambio en él y más absoluta su obediencia. Si sólo entiende muchas doctrinas con respecto al conocimiento de Dios, entonces será incapaz de tener un verdadero cambio en su carácter de vida. Queda claro que ya sea que el hombre sea capaz o no de alcanzar un verdadero conocimiento de Dios determina el éxito o el fracaso de su creencia en Dios. Buscar la verdad en esencia es buscar conocer a Dios. Comer y beber la palabra de Dios es con el fin de entender todas las verdades expresadas por Dios, mientras que el objetivo de entender la verdad es con el fin de alcanzar conocimiento de Dios y obediencia a Él. Cuando el hombre realmente entienda unas pocas verdades entonces tendrá un poco de conocimiento verdadero de Dios y dentro de su corazón se producirá amor y admiración por la verdad de la palabra de Dios. De esta manera, es capaz de crecer cerca de Dios, de orar a Dios y de comunicarse con Dios. La relación entre el hombre y Dios poco a poco se vuelve normal y la obediencia del hombre a Dios se vuelve cada vez más real y el hombre puede gradualmente entrar al camino correcto de la creencia en Dios. Todos estos son resultados que se logran por comer y beber la palabra de Dios y por entender la verdad. Todos los que no le dan importancia a entender la verdad nunca serán capaces de entenderla y está aún más fuera de discusión que entren en la realidad. Sin importar cuántos años tales personas hayan creído en Dios, si no buscan la verdad es seguro que serán objetos de eliminación y no serán contadas por Dios. Por lo tanto, todas son personas que han fracasado en su creencia en Dios. ¿Cómo medimos que un hombre esté o no realmente buscando la verdad? En primer lugar, debes saber que hay principalmente siete aspectos de los resultados que se pueden alcanzar al entender la verdad, que se pueden explicar en términos concretos como sigue:

1. Al entender la verdad, uno es entonces capaz de conocer verdaderamente sus propios estados corruptos y lo que realmente le hace falta y después es capaz de poco a poco ver las intenciones y conocer la esencia de su propia naturaleza y de la verdad de su corrupción. Puede entonces ver que la humanidad corrupta no tiene la más mínima semejanza de un hombre, que simplemente es una bestia con piel humana. Luego es capaz de ver que los verdaderos hechos de la corrupción de Satanás de la humanidad en demonios vivientes que no son aptos para ser considerados como hombres. De esto, es capaz de creer firmemente de corazón que buscar la verdad y alcanzar la salvación son más importantes que cualquier otra cosa. Este es el primer aspecto de los resultados que se obtienen al entender la verdad.

2. Al entender la verdad uno entonces es capaz de entender las exigencias de Dios para el hombre y captar Su voluntad. Las cosas que Dios tiene que decirle al hombre son los requisitos de Dios para el hombre y estos son toda la realidad de la verdad que el hombre debe poseer y todos se pueden convertir en la vida del hombre. Por lo tanto, cuanto más coma y beba la palabra de Dios y entienda la verdad, más ve que los requisitos de Dios para el hombre son sumamente prácticos y que son las realidades de la vida en las que el hombre debe entrar, son toda la verdad y todos representan la voluntad de Dios. Por esta razón, cuanto más entienda el hombre la verdad, más anhela entrar en la realidad de la verdad y espera vivir la semejanza de un hombre genuino. De esta manera, después camina en la senda de buscar la verdad y de llegar a ser hecho perfecto.

3. El hombre sólo puede saber mostrar consideración por la voluntad de Dios y llevar a cabo su deber correctamente si entiende la verdad y es al entender la verdad que el hombre tiene fe genuina y sólo entonces puede tener en alto a Dios y dar testimonio de Él. Si el hombre no entiende la verdad y sólo sabe hablar letras y doctrinas, entonces al llevar a cabo su deber sólo está haciendo cosas externas al acatar reglas, no se está conformando en lo más mínimo a los criterios para llevar a cabo su deber adecuadamente. Aquellos que entienden la verdad se ocupan de las cosas con principios y el cumplimiento de su deber tiene resultados prácticos. Cuando predican el evangelio son capaces de convertir a las personas y no están ni bromeando ni engañando a Dios. Por lo tanto, la búsqueda de la verdad es la única vía para llegar a llevar a cabo el deber propio a la altura de las exigencias requeridas.

4. Independientemente de qué aspecto de la verdad el hombre entienda, todos son un aspecto del conocimiento de Dios. Cuanto más completo y más penetrante sea el entendimiento propio de la verdad, más completo y más práctico será el propio conocimiento de Dios. Por lo tanto, al entender la verdad uno es capaz de alcanzar el conocimiento de Dios, de llegar al verdadero amor de Dios y después, de lograr la devoción a Dios y la obediencia a Dios. De esta manera se produce un cambio en el carácter de vida y la relación entre el hombre y Dios es cada vez más normal. De este momento en adelante, uno anhela cada vez más obtener la verdad y a Dios y después es capaz de llevar a cabo el deber de un ser creado y de obedecer las orquestaciones y arreglos de Dios. De esta manera, sin saberlo, alcanza ser de un mismo sentir en conformidad con Dios.

5. Entender la verdad puede provocar el resultado de ser capaz de distinguir. Por consiguiente, el hombre sabe si tiene o no la realidad de la verdad. Al mismo tiempo también puede percatarse de si los demás tienen o no la realidad de la verdad. Por esta razón, la verdad que el hombre entienda se convierte después en el criterio por el cual distingue diferentes categorías de hombres y mide diferentes tipos de cosas. Cuanto más el hombre entienda la verdad y cuanto más penetrante sea su entendimiento de ella, entonces más fuerte será su poder de diferenciación y más claramente verá los estados de todo tipo de hombres entre la humanidad corrupta. No sólo puede ver las intenciones de la esencia de la naturaleza de todo tipo de hombres, también puede ver claramente las tendencias en las batallas del mundo espiritual y las maquinaciones de Satanás. También puede distinguir todo tipo de falacias y absurdeces, sin ser otra vez engañado ni corrompido por Satanás. Por lo tanto, puede ver las intenciones de los hombres sólo una vez que haya entendido la verdad, puede distinguir sólo después de haber entendido la verdad, sólo entonces puede percatarse de todas las cosas y sólo entonces se le puede garantizar no ser engañado ni corrompido por Satanás otra vez y sólo después se puede realmente deshacer de la influencia de Satanás para llegar a la salvación.

6. Al entender la verdad el hombre es capaz de percatarse de la verdadera apariencia malvada y horrible del gran dragón rojo y es capaz de ver las intenciones de las maquinaciones de Satanás. Por consiguiente, puede despreciar de corazón al gran dragón rojo y puede ver claramente, del mal, la farsa, las mentiras y la violencia exhibidas por el gran dragón rojo, las verdaderas características de Satanás el diablo y puede discernir que el gran dragón rojo es la personificación exacta de Satanás, la clara fuente de la oscuridad y la perversidad de la humanidad, precisamente el enemigo real de Dios, el blanco preciso del odio y la aniquilación de Dios. La justicia no lo podría soportar si el gran dragón rojo no fuera aniquilado. De esto es evidente que sólo aquellas personas que verdaderamente desprecian y se rebelan contra el gran dragón rojo realmente se pueden alejar de la influencia de Satanás para alcanzar la salvación. Todos los que no puedan realmente despreciar al gran dragón rojo, aquellas personas que sean incapaces de estar del lado de Dios en total devoción a Él, serán sepultadas con el gran dragón rojo, siendo sus víctimas. Que el hombre pueda o no despreciar verdaderamente al gran dragón rojo y rebelarse contra él se vuelve el punto crucial de que el hombre pueda o no romper verdaderamente con la influencia de Satanás para llegar a la salvación.

7. Cuanto más entienda el hombre la verdad, más sabrá cómo ser una persona honesta en armonía con las intenciones de Dios y dentro de su corazón tendrá los estándares para ser una persona. Cuanto más entienda la verdad más sabrá cómo ser una persona y así tendrá principios para ser una persona que concuerde con la verdad y después será capaz de seguir la exitosa senda de la creencia en Dios y podrá tratar a las personas con compasión y tratarlas con justicia. Después será capaz de amar lo que Dios ama y despreciar lo que Dios desprecia. Cuando el hombre está completamente seguro acerca de todos los aspectos de la verdad, entonces puede ver la verdadera vida y entender cómo conducirse de manera significativa. Sabe qué camino debe seguir para ser una persona. Debido a que realmente entiende la verdad, la perspectiva y el punto de vista de los hombres gradualmente comienzan a cambiar, se pueden desarrollar de manera natural una visión exacta de la vida y una perspectiva sobre los valores. Este también es el principio del cambio en el carácter de vida del hombre y queda claro que si el hombre busca la verdad luego puede alcanzar la salvación y ser hecho perfecto para vivir una vida genuina.

Todos los siete aspectos anteriores son completamente el resultado al que se llega por entender la verdad. Cuanto más profundo y más penetrante sea el entendimiento de la verdad de un hombre, mejor el resultado que se logre, esto es absoluto. Es evidente que la verdad realmente puede cambiar a una persona, es capaz de cambiar su carácter y de servir como vida eterna para el hombre. Si un hombre pone todo su esfuerzo en la búsqueda de la verdad definitivamente es capaz de ser hecho perfecto por Dios porque la verdad puede cambiar al hombre y perfeccionarlo. Por lo tanto, es sólo la verdad la que sirve como la auténtica vida eterna del hombre. Si el hombre busca la verdad, puede obtener vida, pero si no busca la verdad entonces nunca puede obtener vida. Una vez que obtiene la verdad entonces obtiene vida, esto se confirma sin lugar a dudas. Ahora bien, todo el pueblo escogido de Dios que busca la verdad tiene algunas experiencias reales y todos ellos han visto los verdaderos resultados de entender la verdad. La verdad puede cambiar al hombre y perfeccionarlo. Por lo tanto, que el hombre pueda aceptar la verdad y buscarla o no es absolutamente crucial y sumamente importante. Aunque ya queda claro qué camino se debe seguir en la creencia del hombre en Dios, si el hombre no ama la verdad ni tiene la voluntad, entonces no puede seguir el camino de la búsqueda de la verdad. Si el hombre realmente ama la verdad, busca la verdad, entonces el camino que siga es puro y acertado y de esta manera definitivamente es capaz de alcanzar la salvación y ser hecho perfecto. Si el pueblo escogido de Dios es capaz de ver con claridad estos siete resultados que se pueden lograr por medio de entender la verdad, entonces de manera natural todos ellos seleccionarán la senda de la búsqueda de la verdad. Así que, cómo buscar la verdad a medida de que el evangelio del reino se difunda antes de que uno sea capaz de alcanzar la salvación y ser hecho perfecto es una pregunta que se expone ante el pueblo escogido de Dios que tiene que ser resuelta, porque sólo los que entienden la verdad y entran en la realidad son realmente capaces de dar testimonio de la obra de Dios de los últimos días y de dar testimonio claramente de cómo Dios salva al hombre y lo perfecciona y de Su amor. Si no entienden la verdad entonces no pueden ejecutar su deber a la altura de las exigencias requeridas, no tienen la realidad de la verdad y no son hombres que sean salvos ni hechos perfectos. Por esta razón, al creer en Dios y seguir la senda de la búsqueda de la verdad debe conocer primero la obra de Dios. La relevancia de Dios encarnado emprendiendo la obra de los últimos días en China es de amplio alcance. China es el lugar donde el gran dragón rojo está enroscado. Dios quiere hacer uso del contraste y del servicio del gran dragón rojo para formar a un grupo de vencedores como las primicias, obteniendo un grupo que sea de un mismo sentir con Dios y esto es realmente de gran relevancia. Originalmente son la prole del gran dragón rojo, llenos de los venenos y del carácter satánico del gran dragón rojo, particularmente arrogantes y engreídos, considerándose a sí mismos como infalibles, no obedeciendo a nadie, egoístas y viles, corruptos al extremo y, sin embargo, mediante el juicio y castigo, las pruebas y refinamiento de Dios gradualmente son hechos perfectos y se convierten en hombres que sinceramente aman a Dios y desinteresadamente se dedican a Él, para consagrarse exclusivamente a Él y ser de un mismo corazón y mente con Él. Esto es precisamente el resultado al que se llega por la obra de salvación de Dios. Sin el contraste y el servicio del gran dragón rojo en la obra de Dios de los últimos días, el resultado se habría quedado muy corto. Esto luego hace que el hombre vea la sabiduría de la obra de Dios y Su omnipotencia.

Del camino exitoso que Pedro caminó podemos ver que para llegar a desechar la influencia de Satanás y recibir la salvación de Dios al creer en Dios, el hombre debe experimentar el juicio y castigo y las pruebas y refinamiento de Dios. Aunque Pedro, cuando creyó por primera vez en Dios, lo hizo en la plenitud de su corazón, no obstante fue capaz de negar al Señor tres veces, lo que fue totalmente el resultado de estar bajo la restricción de la influencia de muerte de Satanás. Pero debido a que Pedro era un hombre que amaba y buscaba la verdad, fue capaz de conocer sus propios fracasos y la fuente de sus reveses y resumir las lecciones de sus experiencias para encontrar la manera de entrar en la vida. Al final, fue hecho perfecto y fue capaz de amar sinceramente a Dios, de obedecerlo hasta la muerte, de ser crucificado de cabeza por Él. Este es el resultado de la búsqueda de la verdad y de ser hecho perfecto. El hombre es refrenado por la muerte y tiene un temor cobarde de la muerte bajo el campo de acción de Satanás. Sin embargo, después de entender la verdad y de ver las intenciones de la vida humana, puede trascender la servidumbre de la muerte para consagrarse a Dios y arriesgar su vida para gastarse para Él. Este es el resultado que se logra al alcanzar la verdad. De Pablo podemos ver que él, en aras del estatus y la fama, con todo el corazón siguió y se consagró al judaísmo y a los sumos sacerdotes y, a cualquier precio, se opuso al Señor Jesús y fue hostil a la verdad y pagó el catastrófico precio de perder su vida. Este es el lamentable resultado de vivir bajo el campo de acción de Satanás y también es el inevitable fin para todos los que odian la verdad y son hostiles a Dios. La diferencia entre Pedro y Pablo es que uno fue un hombre que amó la verdad y buscó la verdad y el otro fue un hombre que buscó estatus y fama y ganancia y resistió a Dios. Por esta razón, su eventual resultado fue completamente diferente. Pedro alcanzó ser hecho perfecto al seguir el camino de la búsqueda de la verdad mientras que Pablo sufrió el castigo eterno porque no amó la verdad y siguió el camino del anticristo y resistió a Dios.

La obra de Dios de los últimos días es la obra de salvar a la humanidad y de llevar a su fin la época de oscuridad. ¿Por qué Dios se ha encarnado en China? Podemos decir que esto es con el fin de salvar al pueblo escogido de Dios de la influencia de Satanás y de castigar al gran dragón rojo y de terminar el oscuro y violento gobierno del gran dragón rojo. Por consiguiente, también es la obra de Dios derrotar finalmente a Satanás y exterminar al gran dragón rojo. El frenético asalto y el antagonismo hacia Dios del gran dragón rojo han revelado y expuesto por completo su naturaleza satánica y demoniaca. Cuanto más violenta sea la resistencia frenética del gran dragón rojo, mayor es el castigo de Dios para él; cuanto más madure el pueblo escogido de Dios, mayor es la caída del gran dragón rojo y más rápida su aniquilación. Por lo tanto, el uso de Dios del gran dragón rojo como un contraste en servicio para perfeccionar al pueblo escogido de Dios es algo de enorme relevancia. ¿Cómo debe el pueblo escogido de Dios confrontar el frenético asalto y la cruel represión del gran dragón rojo? “Y fue arrojado el gran dragón, la serpiente antigua que se llama el diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero”. La corrupción, la tortura, el pisoteo y el aprisionamiento del gran dragón rojo del pueblo chino son sumamente graves y han producido desastres muy serios a la nación china. Este es un hecho que es obvio para todos. El gran dragón rojo ha corrompido y lavado el cerebro al pueblo chino por más de sesenta años y ha ahogado por completo todo vestigio de conciencia, razón y afecto y ha convertido a las personas en bestias con piel humana. De esta manera el gran dragón rojo ha corrompido a la humanidad en demonios vivientes. Cuando Dios vino a China en los últimos días para salvar a la humanidad, el gran dragón rojo resiste en un frenesí, reprimiendo y persiguiendo cruelmente al pueblo escogido de Dios. Cuando el pueblo escogido de Dios predica el evangelio y da testimonio de Dios para la expansión del reino, el gran dragón rojo lanza otro ataque frenético y hace un regreso implementando una caza y un arresto indiscriminados del pueblo elegido de Dios en un vano intento por arrastrarlos a todos ellos de una vez. ¡Esto realmente es el colmo de la locura! Los crímenes del gran dragón rojo son monstruosos, causando desastres y catástrofes sobre decenas de millones de creyentes en Dios y sus familias, llevando a decenas de millones de personas, debido a su fe en Dios, a ser arrestadas y encarceladas o a tener dificultad para regresar a sus hogares. Este es un gran incidente de resistir a Dios y de perjudicar al pueblo escogido de Dios que sacude al mundo y que le permite al pueblo escogido de Dios ver con claridad el verdadero rostro satánico y demoniaco del gran dragón rojo. Las palabras dichas por el gran dragón rojo para resistir a Dios y engañar a las personas son una completa distorsión de los hechos, confundiendo el bien y el mal, fabricaciones de la nada, entrampando a las personas, llenas de mentiras, ni una palabra de eso es verdad. El gran dragón rojo hace uso de métodos de mentiras completas, violencia y masacre para llevar a cabo su así llamado “mantener la estabilidad” y él es un demonio que considera la vida humana como despreciable y mata a las personas sin pestañear. Los hechos de la represión frenética y de la cruel persecución del gran dragón rojo infligidas sobre el pueblo escogido de Dios finalmente han hecho que la humanidad vea con claridad los orígenes de la oscuridad y del mal de la sociedad y de las viles intenciones albergadas por el gran dragón rojo al resistir seriamente a Dios y perjudicar al pueblo escogido de Dios. Debido al contraste y al servicio del gran dragón rojo, el pueblo escogido de Dios ha llegado finalmente a conocer que sólo Dios es la verdad y la justicia, que sólo Dios puede salvar a la humanidad corrupta de la influencia y de las garras del gran dragón rojo. El gran dragón rojo ejerciendo poder es Satanás el diablo ejerciendo poder, lo que trae a la humanidad desastres y oscuridad sin fin y aún más catástrofes y ruina inagotables. Mientras el gran dragón rojo esté en el poder, la humanidad nunca tendrá un día de paz y es sólo mediante la creencia en Dios Todopoderoso que el hombre será capaz de desechar el oscuro gobierno del gran dragón rojo, sólo Dios Todopoderoso puede salvar a la humanidad de la confusión, del veneno, de las cadenas y del control del gran dragón rojo, sólo Dios Todopoderoso puede traer a la humanidad felicidad y paz verdaderas, sólo Dios Todopoderoso merece la alabanza, el amor del hombre y la adoración eterna del hombre. Este conocimiento verdadero es el resultado que se alcanza por el pueblo escogido de Dios que finalmente ha entendido la verdad por comer y beber la palabra de Dios y por padecer la represión frenética y la cruel persecución del gran dragón rojo. Queda claro que esto no sería posible sin que el gran dragón rojo funcionara como un contraste y un objeto de servicio y esta es la clave para conocer la obra de Dios.

Habiendo padecido la represión, la caza y la cruel persecución del gran dragón rojo, todo el pueblo escogido de Dios que busca la verdad tiene mayor confianza en Dios con el paso del tiempo y en su corazón desprecia cada vez más al gran dragón rojo. Con el tiempo cada vez siente más que sólo Dios debe ser amado y reverenciado, que sólo Dios es justo y es bondad. Por esta razón, todos ellos son capaces de amar lo que Dios ama y detestar lo que Dios detesta y sólo entonces son capaces de ser personas que son salvadas y ganadas por Dios. Si son intimidados por la perversa fuerza del gran dragón rojo, y si siempre están sujetos a su restricción y son incapaces de cumplir lealmente con sus deberes e incluso se retiran pasivamente, entonces serán expuestos como falsos creyentes en Dios y serán aún menos amantes de la verdad y aborrecedores de la perversidad. Tales personas no tienen manera de alcanzar la salvación. Todas aquellas que son cobardes y no desprecian al gran dragón rojo en sus corazones, todas aquellas que no son diligentes ni obedientes a Dios son los acérrimos descendientes del gran dragón rojo que salen del paso de un día para otro viviendo bajo el campo de acción de Satanás. Los ataques frenéticos y la cruel persecución del gran dragón rojo han expuesto enormemente a las personas. Sólo aquellas que aún son capaces en este entorno vil de emplear resueltamente su sabiduría para predicar el evangelio y para dar testimonio de Dios y para cumplir con sus deberes, son genuinamente fieles a Dios y lo obedecen y son precisamente las personas del reino a quienes Dios ha hecho perfectas en la adversidad. Todas aquellas que no han sido intimidadas ni golpeadas por el gran dragón rojo definitivamente aman y buscan la verdad, todas son personas que realmente creen en Dios y desean encarecidamente a Dios. Cuanto más ven estas personas las agresiones frenéticas y los crímenes atroces del gran dragón rojo, más odian al gran dragón rojo, cuanto más ven las características viles y horribles del gran dragón rojo, más buscan entonces la verdad y son aún más consagradas a Dios y lo obedecen. De esta manera los ataques frenéticos y la cruel opresión del gran dragón rojo, por el contrario, estimulan y logran la voluntad de las personas que están buscando la verdad. Si no fuera por la obra de Dios de los últimos días, las características malvadas, horribles y salvajes del gran dragón rojo no tendrían los medios de ser completamente reveladas ni podrían haber sido expuestas tan exhaustivamente. Si en este momento las personas no estuvieran buscando la verdad no habría manera que pudieran ver las maravillosas obras de Dios ni tendrían manera de conocer Su omnipotencia y sabiduría. Por esta razón, se habrían perdido la oportunidad única en la vida de ser salvas y hechas perfectas. La obra de Dios de los últimos días es la verdadera escena de la batalla librada entre el bien y el mal y también es el campo práctico para los ejercicios y el entrenamiento del reino. El pueblo escogido de Dios debe saber que, desde que Dios encarnado está obrando para salvar a la humanidad en el lugar donde el gran dragón rojo está enroscado, definitivamente existe una verdad y un misterio aún más profundos. Dios ha dicho: “‘Cuando los ángeles tocan música y percusión para alabarme, no puedo evitar que se evoque Mi compasión por el hombre. De repente me siento extremadamente triste en Mi corazón y me es difícil deshacerme de esta dolorosa emoción’. Es por esta razón que Dios dice las palabras: ‘Quiero corregir las injusticias del mundo humano. Haré personalmente Mi obra por todo el mundo, impidiéndole a Satanás que dañe otra vez a Mi pueblo, impidiéndole al enemigo hacer otra vez lo que sea que le agrada. Me convertiré en Rey sobre la tierra y moveré allá Mi trono, haciendo que todos los enemigos caigan al suelo y confiesen sus crímenes ante Mí’. La tristeza de Dios aumenta Su odio hacia los diablos y así, por adelantado, Él les revela su fin a las masas. Esta es la obra de Dios. Dios siempre ha deseado reunirse con todas las personas y dar por concluida la era antigua. Todas las personas en todo el universo están comenzando a moverse, es decir, todas las personas debajo del cosmos están entrando a la guía de Dios. Como resultado, sus pensamientos se vuelven rebeldes contra sus emperadores. Dentro de poco, las personas del mundo estallarán en un caos y las cabezas de todos los países huirán en todas direcciones, siendo empujadas al final a la guillotina por su pueblo. Este es el final de los reyes de los diablos; al fin de cuentas, nadie podrá escapar, todos deben pasar por él. Hoy, aquellos que son ‘listos’ han comenzado a echarse para atrás. Viendo que las cosas no lucen bien, usan esta oportunidad para dar marcha atrás y escapar de la adversidad de la catástrofe. Pero lo digo llanamente, la obra que Dios hace durante los últimos días es principalmente el castigo del hombre, así que ¿cómo podrían estas personas escapar?” Las palabras de Dios ya han indicado claramente que el trono de Dios se cambiará a la tierra, que Dios ejercerá el poder en la tierra. Esto pregona que la Era del Reino ya ha sucedido y que todo el mundo antiguo terminará de inmediato. Esto aumenta aún más la confianza del pueblo escogido de Dios para seguir a Dios, permitiéndole ver el amor de Dios por la humanidad, Su simpatía y preocupación por la humanidad, para que se conmueva profundamente y llegue a saber que Dios es verdaderamente grande para ser amado.

El pueblo escogido de Dios, que ahora lleva a cabo su deber al predicar el evangelio y dar testimonio de Dios, está luchando contra la oscura y perversa fuerza satánica, por cierto, está luchando contra el gran dragón rojo. La obra de Dios de los últimos días y todas las verdades que Dios ha expresado han revelado y expuesto completamente a estos demonios que pertenecen a la fuerza oscura de Satanás. Estas fuerzas del mal que resisten a Dios han visto la aparición de la luz verdadera y de la venida de la verdad, intensifican su odio de Dios y resisten a Dios en un frenesí, juzgan la obra de Dios y asumen una postura de pelear contra Dios hasta la muerte. De esta manera China se ha convertido en el sitio de la destrucción de Dios por Su propia mano del gran dragón rojo y se ha convertido en el lugar donde este debe ser sepultado, que justo sucede para confirmar las palabras de Dios de que “el gran dragón rojo es el primero en ser destruido.” Cuanto más frenéticas sean las agresiones por el gran dragón rojo, mayor será el castigo de él por Dios. Cuanto más se resista el gran dragón rojo más veloz será su aniquilación. Esto confirma el famoso dicho occidental: “A quienquiera que Dios le permita perecer, Él primero lo debe hacer enojar.” Esto ya se ha convertido en una ley de exterminación que nadie puede cambiar. El pueblo escogido de Dios puede esperar y ver, para observar cómo Dios hace caer desastres para castigar al gran dragón rojo. Cuanto más resista el gran dragón rojo a Dios mayores serán los desastres que descenderán sobre él y finalmente el gran dragón rojo será completamente agobiado por la aniquilación catastrófica, en una situación desesperada tanto dentro como fuera del país sin salida, hasta que finalmente se derrumbe impotentemente en eterno olvido. Este es precisamente el método de Dios de castigar al gran dragón rojo que revela por completo el carácter de justicia de Dios y Su omnipotencia y sabiduría. Durante este periodo todos los que cumplen con sus deberes con devoción y se mantienen firmes en su testimonio son bendecidos, todos los que son arrestados y perseguidos pero que aún permanecen consagrados a Dios y que se mantienen firmes en su testimonio son bendecidos, todos los que pueden llevar a cabo sus deberes a la altura de las exigencias requeridas, que son capaces de poner la verdad en práctica y que obedecen genuinamente a Dios son bendecidos, todos los que buscan la verdad tienen la buena suerte de ver la omnipotencia y la sabiduría de Dios y de conocer el carácter justo de Dios y de ver a Dios como si estuviera cara a cara. Todas estas personas son personas de Dios que han sido perfeccionadas por Él. Todas las que han sido intimidadas por el gran dragón rojo y ya no se atreven a cumplir con sus deberes, que niegan a Dios y se distancian de Él, han sido reveladas por ser cobardes pusilánimes. Si son incapaces de arrepentirse, todas son objetos de eliminación. Que el hombre sea exitoso o no en la creencia en Dios depende del camino que el hombre siga, esto es totalmente cierto. Los que buscan la verdad, aunque fracasen y tropiecen y caigan, sin embargo siguen siendo capaces de volverse a poner de pie y de hacer todo lo que puedan por ponerse al día. Al final, todavía pueden mantenerse firmes en su testimonio. Todos aquellos que no aman la verdad son fácilmente intimidados por el gran dragón rojo y derrotados. El éxito o el fracaso de la creencia en Dios también son obvios aquí. Dios determina el resultado final de un hombre en base a su último comportamiento real, esto es completamente justo y razonable y convence al hombre, esto es precisamente la justicia de Dios.

Ya hemos visto cómo Dios está usando al gran dragón rojo como un contraste para salvar y perfeccionar al pueblo escogido de Dios. Dios ya ha formado a un grupo de vencedores y ha perfeccionado a un grupo de personas en aquellos que son de un mismo corazón y sentir con Dios. Este ya es un hecho que se ha logrado. Todo el pueblo escogido de Dios que busca la verdad conoce el verdadero significado de que el gran dragón rojo actúe como un contraste y un objeto de servicio. Todo el pueblo escogido de Dios ha experimentado las agresiones frenéticas y la cruel persecución por el demonio gran dragón rojo y al final ha visto claramente su esencia y su naturaleza satánicas y demoniacas. El gran dragón rojo es especialmente arrogante y engreído, no obedece a nadie y es completamente anárquico, queriendo todavía unificar y dominar el mundo. El demonio gran dragón rojo es un verdugo que trata la vida humana como despreciable, un diablo que mata a las personas sin pestañear. El gran dragón rojo implementa una práctica de recompensar a los que se someten a él y de destruir a los que se resisten. Intenta dominar el mundo y gobernar a la humanidad por la eternidad, pero realmente está trabajando bajo un engaño; ¿cómo puede no saber que Dios es el Señor de todo? El gran dragón rojo es un compuesto de varios venenos, la síntesis de todas las fuerzas del mal en China y en el extranjero desde la antigüedad hasta nuestros días. Por esta razón, el gran dragón rojo es la personificación de Satanás, es precisamente un demonio que es la reencarnación de Satanás. Por consiguiente, el uso de Dios del gran dragón rojo como un contraste y un objeto de servicio es suficiente para permitirle a la humanidad conocer las verdaderas características malvadas y horribles de Satanás en el mundo espiritual. Esto verdaderamente tiene gran relevancia con respecto a la salvación de la humanidad y al perfeccionamiento del pueblo escogido de Dios. Sin el ejemplo negativo del gran dragón rojo como un contraste, no tendríamos forma de ver claramente las verdaderas características y la esencia malvada de Satanás en el mundo espiritual y nos sería difícil conocer la esencia de justicia, santidad, fiabilidad y bondad de Dios. Precisamente son todos los diferentes tipos de venenos que el gran dragón rojo posee que sirven como un ejemplo negativo para toda la realidad de la verdad en la que el pueblo escogido de Dios debe entrar. Si podemos, de acuerdo a la palabra de Dios, resumir completamente todos los diferentes tipos de venenos del gran dragón rojo, entonces somos capaces de conocer con claridad toda la realidad de la verdad en la que el hombre debe entrar y de esto podemos descifrar que la verdad expresada por Dios se puede contrastar con los crímenes de Satanás el diablo y las cosas negativas llenas de veneno que actúan como un contraste. De esta manera el pueblo escogido de Dios puede saber completa y claramente lo que, después de todo, son la justicia y la santidad, lo que son el mal y la inmundicia, lo que son la fiabilidad y la bondad, lo que son la mentira y la violencia, lo que es el verdadero amor, lo que es el odio, lo que es la luz, lo que es la oscuridad, lo que son las cosas positivas, lo que son las cosas negativas, lo que se debe destruir y lo que se debe preservar para siempre. Una vez que el pueblo escogido de Dios tenga estas verdaderas distinciones entonces es capaz de amar lo que Dios ama y odiar lo que Dios odia y después puede odiar de corazón al gran dragón rojo y rebelarse contra él y luego puede de corazón amar, obedecer y adorar a Dios verdaderamente. Cuando la obra de Dios se termine, el pueblo escogido de Dios habrá llegado a ser salvo y perfeccionado. Este es entonces el verdadero significado de que Dios use al gran dragón rojo como un contraste y un objeto de servicio. Ahora todos los que buscan la verdad ya han visto que la obra de Dios es sumamente práctica, que la sabiduría de Dios se ejercita en base a las maquinaciones de Satanás y que cuanto más madure el pueblo escogido de Dios más perece en la derrota el gran dragón rojo. Cuando el pueblo escogido de Dios sea hecho completo, entonces Dios comienza el castigo formal del gran dragón rojo y lo destruye porque el gran dragón rojo ya no tiene ningún valor de explotación, su servicio está completo y debe regresar al profundo foso del abismo. En este momento Dios es totalmente victorioso sobre la fuerza del mal de Satanás y Dios obtiene completamente la gloria.

Justo cuando el pueblo escogido de Dios está siguiendo a Dios y obedeciendo Su obra, y cuando todo él está ejerciendo el cumplimiento de sus deberes y comenzando a entrar en la realidad de la verdad, sufre opresión, caza y cruel persecución por parte del gran dragón rojo. Esto es prueba suficiente de que el gran dragón rojo es la fuerza del mal que resiste a Dios. Cuando recordamos el tiempo cuando los israelitas fueron esclavos bajo el poder del Faraón de Egipto, en el momento en que aceptaron la guía de Dios y se prepararon para desechar la influencia del Faraón egipcio, fueron bloqueados y cazados en todo tipo de formas por el faraón egipcio. El Faraón obstruyó a los israelitas de cualquier manera posible no permitiéndoles seguir, servir y adorar a Dios y sólo les permitió vivir bajo su poder y prestar servicio para él. El gran dragón rojo en los últimos días está aún más frenético y violento que el antiguo Faraón egipcio. No sólo impide que las personas crean en Dios, también quiere prohibir la obra de Dios de los últimos días en China continental y hasta quiere reunir al pueblo escogido de Dios de una vez, en el fútil intento de convertir a China en una zona atea para que se convierta en un lugar gobernado eternamente por el gran dragón rojo, como una garantía de que el poder del estado del gran dragón rojo generación tras generación nunca cambiará. Esto verdaderamente es pura ambición satánica, suficiente para probar que el gran dragón rojo es un demonio satánico reencarnado. Este espíritu malo ha sido echado del cielo a la tierra. Habiendo cambiado de la serpiente antigua al gran dragón rojo, quiere librar una batalla a muerte con Dios en los últimos días. Esta también es la verdadera dinámica de la guerra en el mundo espiritual de los últimos días. El pueblo escogido de Dios lo debe ver claramente y debe buscar la verdad antes de que pueda liberarse de los engaños y del veneno del gran dragón rojo. Si crees en Dios, lo sigues y obedeces Su obra entonces no puedes evitar ser oprimido, cazado y perseguido por el gran dragón rojo. Para ser un vencedor, debes liberarte de la restricción y de las cadenas de la influencia del gran dragón rojo. Por lo tanto, la batalla entre el pueblo escogido de Dios y las fuerzas de Satanás es una batalla librada con el gran dragón rojo. Con el fin de ser victorioso sobre Satanás y de liberarte de la influencia del gran dragón rojo necesitas buscar la verdad y experimentar y conocer la obra de Dios verdaderamente. Sólo de esta manera puedes detestar de corazón al gran dragón rojo, sólo entonces puedes llegar a comprender el verdadero rostro del gran dragón rojo, el demonio satánico y sólo entonces te puedes rebelar totalmente contra el gran dragón rojo y liberarte de su oscura influencia y convertirte a Dios y ser obtenido por Él.

Ahora el pueblo escogido de Dios ya está seguro con respecto a cómo caminar el camino de la búsqueda de la verdad para llegar a la exitosa creencia en Dios. Liberarte de la influencia de Satanás sin enfrentarte en la batalla no será suficiente, necesitas confrontar el hecho de la opresión, la caza y los ataques frenéticos del gran dragón rojo. Él detiene por la fuerza nuestra senda de avance, haciendo gestos amenazantes, mangoneando, comportándose de forma arrogante. Esto es mucho más serio que el impedimento y la restricción de los no creyentes en la familia del pueblo escogido de Dios. El corazón de Dios ya ha sido roto por personas que, sometidas a restricción emocional, son incapaces de llevar a cabo sus deberes y de estar consagradas a Él. Si también están sometidas a los engaños y al control del gran dragón rojo, resistiendo y traicionando a Dios, se convierten en blancos para la eliminación y para ser maldecidas. Por consiguiente, la opresión, la caza y la cruel persecución del gran dragón rojo presentan al pueblo escogido de Dios un enorme reto al buscar la verdad y llegar a la salvación. Cómo tratar con la opresión, la persecución y los ataques frenéticos del gran dragón rojo, esta es la cuestión importante que el pueblo escogido de Dios debe enfrentar al elegir la senda exitosa de la creencia en Dios. Por esta razón, cuando el pueblo escogido de Dios enfrenta opresión y persecución por el gran dragón rojo, necesita buscar la verdad para resolver totalmente el problema práctico de romper con la oscura influencia de Satanás. No es de extrañar que Dios siempre diga: “¿Realmente odiáis al gran dragón rojo? ¿Verdaderamente, sinceramente lo odiáis? ¿Por qué os he preguntado eso tantas veces? ¿Por qué sigo haciéndoos esta pregunta una y otra vez? ¿Qué imagen hay en vuestro corazón del gran dragón rojo? ¿Realmente la habéis quitado? ¿Verdaderamente no lo consideras vuestro padre? Todas las personas deberían percibir Mi intención en Mis preguntas. No es para provocar la ira de las personas, ni para incitar la rebelión entre los hombres, ni para que el hombre pueda encontrar su propia manera de salir, sino que es para permitirles a todas las personas que se liberen de la esclavitud del gran dragón rojo. Pero nadie debe preocuparse. Mis palabras cumplirán todo; ningún hombre puede participar y ningún hombre puede hacer la obra que Yo llevaré a cabo. Voy a limpiar el aire de todas las tierras y erradicar de sobre la tierra todo rastro de los demonios. Ya he comenzado y voy a empezar el primer paso de Mi obra de castigo en el lugar de la morada del gran dragón rojo. Para que se pueda ver que Mi castigo ha caído en todo el universo, y que el gran dragón rojo y toda clase de espíritus inmundos no tendrán poder para escapar de Mi castigo, porque Yo contemplo todas las tierras. Cuando Mi obra en la tierra se termine, es decir, cuando la época del juicio llegue a su fin, formalmente castigaré al gran dragón rojo. Mi pueblo verá Mi castigo justo del gran dragón rojo, va a derramar su alabanza por Mi justicia y para siempre exaltará Mi santo nombre por Mi justicia. De ahí que llevaréis a cabo formalmente vuestro deber y formalmente me alabaréis por todas las tierras, ¡por los siglos de los siglos! Cuando la era del juicio alcance su máximo, no me apresuraré para concluir Mi obra sino que integraré a ella la evidencia de la era del castigo y permitiré que todo Mi pueblo vea esta evidencia; y esto llevará mayor fruto. Esta evidencia es el medio por el cual castigo al gran dragón rojo y haré que Mi pueblo lo vea con sus propios ojos para que conozca más de Mi carácter. El tiempo en que Mi pueblo me gozará es cuando el gran dragón rojo sea castigado. Hacer que el pueblo del gran dragón rojo se levante y se rebele contra él es Mi plan y el método por el cual perfecciono a Mi pueblo y es una gran oportunidad para que todo Mi pueblo crezca en vida”. Parece que usar al gran dragón rojo como un contraste y un objeto de servicio realmente tiene gran relevancia ya que de esta manera es aún más beneficioso para nosotros resolver el problema práctico de romper con la influencia de Satanás. Por consiguiente, odiar al gran dragón rojo y rebelarse contra él se han convertido así en una lección práctica de la entrada a la vida del pueblo escogido de Dios. No es que hables de dientes para afuera y que estés seguro en tu mente y ese sea el fin del asunto. El hecho de que Dios permita que el gran dragón rojo ataque en un frenesí y que persiga cruelmente, no sólo son el juicio y castigo y las pruebas y refinamiento reales del pueblo escogido de Dios, sin que aún más un punto crucial para la salvación y perfeccionamiento del pueblo escogido de Dios con el fin de entrar en la realidad de la verdad y llegar al cambio en el carácter. Que el hombre sea capaz o no de odiar al gran dragón rojo y de rebelarse contra él se relaciona directamente con la pregunta de si él puede o no ser salvo y hecho perfecto. Si el hombre es incapaz de odiar verdaderamente al gran dragón rojo y de rebelarse contra él entonces no tiene medios para realmente romper con la influencia de Satanás ni tampoco puede llegar a convertirse verdaderamente a Dios. Sólo son esos hombres que realmente odian al gran dragón rojo y que se rebelan contra él los que son capaces de gastarse sinceramente para Dios y que son capaces de alcanzar el cumplimiento de sus deberes a la altura de las exigencias requeridas. Sólo esto es dar verdadero testimonio que rompe con la influencia de Satanás y es victorioso sobre el gran dragón rojo. Por consiguiente, que el hombre pueda o no realmente odiar al gran dragón rojo y rebelarse contra él es sumamente importante.

Cuando los hombres experimentan por primera vez el juicio y castigo de Dios, a menudo sienten que la severidad de las palabras de juicio de Dios y Su ira son inconcebibles. Ahora hemos encontrado una respuesta a esto: “Dios odia a todos los descendientes del gran dragón rojo y odia aún más al gran dragón rojo. Esta es la raíz de la ira en el corazón de Dios. Parece que Él quisiera echar en el lago de fuego y azufre todas las cosas pertenecientes al gran dragón rojo para incinerarlas totalmente. Hay ocasiones en las que incluso parece que quisiera extender Su mano para eliminarlo personalmente; sólo eso podría borrar el odio de Su corazón. Toda persona de la casa del gran dragón rojo es una bestia que carece de humanidad y por esta razón Dios contuvo fuertemente Su enojo para decir lo siguiente: ‘Entre todo Mi pueblo, y entre todos Mis hijos, es decir, entre los que Yo he elegido de entre toda la raza humana, vosotros pertenecéis al grupo más bajo’. Dios ha empezado una batalla decisiva contra el gran dragón rojo en su propio país, y cuando Su plan se materialice lo destruirá, y no permitirá más que corrompa a la humanidad ni devaste su alma”. Si el pueblo escogido de Dios no ha experimentado realmente la opresión, la caza y la persecución del gran dragón rojo, no tiene manera de alcanzar el odio verdadero por el gran dragón rojo ni de rebelarse verdaderamente contra él. Podemos ver que la obra de Dios de salvar y perfeccionar al hombre es sumamente práctica. Por lo tanto, el pueblo escogido de Dios, al llevar a cabo sus deberes y librar la batalla contra el gran dragón rojo, debe buscar la verdad y, tan pronto como sea posible, llegar a siete resultados antes de que pueda ser personas que han vencido al gran dragón rojo y que han roto con la influencia de Satanás. Ahora los siete resultados que el pueblo escogido de Dios debe alcanzar para odiar al gran dragón rojo y rebelarse contra él se ilustran como sigue:

1. Debe saber que el gran dragón rojo es la personificación de Satanás, un demonio que es la reencarnación de Satanás.

2. La esencia de la naturaleza del gran dragón rojo y todos sus venenos representan totalmente la imagen de Satanás y su malvada esencia.

3. Toda la resistencia, el juicio y las mentiras del gran dragón rojo representan las mentiras de Satanás y sus maquinaciones.

4. La defensa de las mentiras y de la violencia por parte del gran dragón rojo se determina por la esencia de su naturaleza satánica. Desde el comienzo Satanás ha sido un demonio mentiroso.

5. La implementación del gran dragón rojo de ir con aquellos que se someten a él e ir en contra de aquellos que lo resisten, su puesta en práctica de crueles masacres y supresión son precisamente una revelación de la naturaleza demoniaca de Satanás.

6. El truco más venenoso del gran dragón rojo es llegar a sus objetivos finales llevando a las personas a la muerte y masacrándolas. Esta es exactamente la naturaleza demoniaca del gran dragón rojo.

7. Debe llegar a comprender los misterios de la vida y de la vida humana y ser capaz de trascender la servidumbre de la muerte para llegar a cumplir con sus deberes a la altura de las exigencias requeridas y sólo esto es vencer al gran dragón rojo.

Los siete criterios anteriores son los verdaderos resultados del pueblo escogido de Dios que necesita buscar la verdad para llegar a romper con la influencia de Satanás. Si los hombres son incapaces de buscar la verdad mientras padecen la opresión y la persecución del gran dragón rojo, entonces no tienen medios para llegar a estos siete resultados. La clave para el éxito o el fracaso de la creencia en Dios radica en si uno es capaz o no de romper con la influencia de Satanás. Si el hombre no busca la verdad entonces no tiene manera de ver claramente las malvadas y horribles características del gran dragón rojo y la esencia de su naturaleza demoniaca. Entonces no puede verdaderamente odiar de corazón al gran dragón rojo y rebelarse contra él. De esta manera no tiene medios para romper con su oscura influencia. La humanidad corrupta está controlada por la influencia de Satanás. Si es capaz de ver la salvación y el amor de Dios, entonces se debe ofrecer a sí misma por completo a Él y gastarse para Él con el fin de corresponder a Su amor. También debe abandonar su propia vida para Dios en total devoción a Él. Es sólo al experimentar y obedecer la obra de Dios de esta manera que es capaz de entender la verdad y rebelarse totalmente contra el gran dragón rojo para llegar a ser hecho completo por Dios y ser obtenido por Él. Es justo como Dios ha dicho: “Cuando las personas están preparadas para sacrificar su vida, todo se vuelve insignificante y nadie puede conseguir lo mejor de ellas. ¿Qué podría ser más importante que la vida? Así pues, Satanás se vuelve incapaz de hacer nada más en las personas, no hay nada que pueda hacer con el hombre. Aunque, en la definición de la “carne”, se dice que Satanás la ha corrompido, si las personas se entregan, y Satanás no las domina, nadie puede conseguir lo mejor de ellas; en este momento, la carne llevará a cabo su otra función y empezará oficialmente a recibir la dirección del Espíritu de Dios. Este es un proceso necesario y debe ocurrir paso a paso; si no, Dios no tendría medios para obrar en la carne obcecada. Así es la sabiduría de Dios”. Para llegar a ser salvos debemos lograr estos siete resultados buscando la verdad. Esta es la realidad de la verdad en la que se debe entrar para romper con la influencia de Satanás. Es sólo alcanzando estos siete resultados que podemos romper verdaderamente con la influencia de Satanás y sólo entonces todavía podemos seguir resueltamente y con confianza a Dios, obedecerlo y predicar el evangelio para dar testimonio de Él mientras enfrentamos los ataques frenéticos y la cruel persecución del gran dragón rojo en la expansión del evangelio del reino. Estamos seguros de no ser engañados ni restringidos por el gran dragón rojo y, además, podemos vencer al gran dragón rojo y trascender la servidumbre de la muerte para llegar a llevar a cabo nuestros deberes a la altura de las exigencias requeridas. Sólo entonces los vencedores pueden ser hechos por Dios en los últimos días, que son precisamente las personas hechas perfectas por Dios que son de un mismo corazón y sentir con Dios.

¿Por qué todos los que viven bajo el campo de acción de Satanás especialmente temen a la muerte y particularmente valoran la vida y en el momento crucial prefieren traicionar a Dios como Judas e ir a buscar refugio con Satanás como sus esclavos que andan confundidos día a día? Esto se debe a que los hombres no han llegado a comprender los verdaderos hechos de la muerte de la carne, del castigo del alma, de obtener la vida y del destino real. Si los hombres no creen la palabra de Dios y no conocen la verdad, entonces es fácil vivir de acuerdo a nociones e imaginación, es fácil entonces seguir el camino equivocado. Por lo tanto, si los hombres no entienden la verdad entonces no tienen una confianza auténtica. Si los hombres no tienen la verdad entonces es difícil romper con la influencia de Satanás. Muchos santos de generaciones anteriores han caído debido a la represión y persecución de las fuerzas de Satanás pero no se puede negar que también ha habido muchos que han sido leales a Dios y han sido martirizados por Él. ¿Por qué estas personas fueron capaces de llegar sin miedo a la muerte siguiendo a Dios, de arriesgar sus vidas para predicar el evangelio y de dar testimonio de Dios y también fueron capaces de confiar sus vidas a Dios para que Dios las orquestara y arreglara? Esta es la pregunta crucial que se debe resolver por la búsqueda de la verdad. También podemos ver claramente una cuestión clave de los ejemplos de Pedro y Pablo. La búsqueda de la verdad de Pedro para llegar al conocimiento de Dios trajo el cambio en el carácter mientras que Pablo sólo fue capaz de consagrarse a Dios para gastarse para Él una vez que había visto la aparición de Dios y había sido derribado. ¿Por qué Pedro fue capaz de abandonar su vida y ser crucificado de cabeza para Dios al final? ¿Por qué Pablo sólo fue capaz de consagrarse para hacer servicio para Dios después de que había visto la aparición de Dios y había sido derribado? ¿Por qué Pedro fue capaz de amar a Dios al máximo y obedecerlo hasta la muerte? ¿Por qué Pablo fue incapaz de amar a Dios y obedecerlo hasta la muerte? El punto clave aquí es que existe una diferencia entre los resultados a los que se llega por el auténtico conocimiento que el hombre tiene de Dios y por ver la aparición de Dios. Aunque los resultados del hombre que llegan al conocimiento de Dios por la búsqueda de la verdad y por ver la aparición de Dios desde el punto de vista de la devoción del hombre gastada para Dios son casi lo mismo, aquellos que conocen a Dios tienen un cambio en su carácter de vida mientras que aquellos que sólo han visto la aparición de Dios sólo tienen confianza en Dios sin tener un auténtico conocimiento. Aunque pueden llevar a cabo sus deberes con devoción y obediencia, debido a que no tienen un cambio en su carácter de vida no pueden amar realmente a Dios ni lo pueden obedecer absolutamente. Queda claro que con el fin de llegar a ser hecho perfecto por Dios, es muy importante buscar la verdad y también es necesario experimentar mucho juicio y castigo y pruebas y refinamiento para alcanzar el verdadero conocimiento de Dios. Es sólo de esta manera que los hombres pueden estar consagrados a Dios y obedecerlo hasta la muerte y tener un sincero amor de Dios y llegar a amarlo hasta el máximo. La renovación y el cambio exhaustivos en el carácter de la vida del hombre sólo ocurrirán cuando el hombre haya llegado al conocimiento de Dios buscando la verdad. Por lo tanto, el hombre es capaz de saber lo que es obtener la vida y lo que es perder la vida sólo cuando haya entendido la verdad. De esta manera, puede entonces arriesgar su vida para consagrarse completamente a Dios sin estar en lo más mínimo bajo la servidumbre de la muerte. Cuando Dios lo requiera, puede abandonar su vida para Él sin la más mínima dificultad. En las nociones de la humanidad corrupta parece como si cuando un hombre muere no hay nada más, todo se termina. Esto está sumamente equivocado. La muerte de Pedro como mártir es una prueba completa de las palabras de Dios: “Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por causa de mí, la hallará”. De hecho, el martirio de Pedro siguió la senda de gloria y fue lo mismo que la resurrección de Jesús de entre los muertos y la entrada a la gloria. Aquellos que han obtenido la verdad tienen una perspectiva sobre la muerte completamente diferente. Por esta razón, pueden liberarse de la servidumbre de la muerte, pueden vencer y trascender la influencia de Satanás y pueden dar hermoso y rotundo testimonio. Aquellos que no tienen la verdad nunca pueden cruzar la barrera de la muerte y no tienen forma de trascender la servidumbre de la muerte. Por consiguiente, no tienen medios para separarse de la influencia de Satanás. Por lo tanto, es sólo buscando la verdad que puedes ser hecho perfecto como un vencedor y sólo entonces te puedes separar correctamente de la influencia de Satanás. Esto se ha confirmado sin lugar a dudas y confirma las palabras de la Santa Escritura: “Estos son los que siguen al Cordero adondequiera que va”. “Y no amaron sus vidas, llegando hasta sufrir la muerte”. “Y compañero en la tribulación, en el reino y en la perseverancia en Jesús”.

Ahora muchos del pueblo escogido de Dios están siendo arrestados porque están llevando a cabo sus deberes, predicando el evangelio y dando testimonio de Dios y algunos incluso son encarcelados. Esto también es sufrimiento que debe ser soportado por las personas que creen en Dios y buscan la verdad. Es sólo experimentando la opresión, la caza y la persecución por el gran dragón rojo que puedes percatarte verdaderamente de las características demoniacas del gran dragón rojo y esto es aún más beneficioso para distinguir y ver las intenciones de la malvada esencia del gran dragón rojo y las maquinaciones de Satanás. Esto es muy ventajoso para alcanzar de corazón el odio hacia el gran dragón rojo, para rebelarse contra él y para deshacerse de la influencia de Satanás. A este respecto, aquellos que tienen experiencia de vida se han armado de valor a través de muchas adversidades y sus vidas han madurado cada vez más a medida que han obtenido experiencia. Por esta razón, llevar a cabo sus deberes y dar testimonio de Dios tienen resultados reales que concuerdan con la voluntad de Dios. En el pasado, los hombres que no tenían una experiencia personal de la opresión, aprensión y cruel persecución del gran dragón rojo, aunque hablaban de dientes para afuera de su odio por él, sin embargo en sus corazones no sentían que él fuera tan despreciable y algunos hasta creyeron que tenía un buen lado para eso e incluso cantaron sus alabanzas. Cuando Dios expuso y maldijo al gran dragón rojo muchas personas aún tenían nociones. Esta es evidencia suficiente de que los hombres habían sido profundamente engañados y corrompidos por el gran dragón rojo. Si hoy no has experimentado personalmente la cruel persecución del gran dragón rojo, entonces no tendrás medios para llegar a comprender el verdadero rostro satánico y demoniaco del gran dragón rojo entonces, ¿cómo puedes alcanzar el verdadero odio y el abandono del gran dragón rojo? ¿Cómo puedes liberarte realmente de las cadenas y de las restricciones de la influencia de Satanás para lograr ser salvo? De esto podemos ver que el gran dragón rojo como un contraste es esencial para la entrada a la vida del pueblo escogido de Dios. Si la obra de Dios de los últimos días no tuviera el contraste y el servicio del gran dragón rojo, el pueblo escogido de Dios no tendría manera de entender tantas verdades y sería incluso menos capaz de entrar en la realidad de la verdad. Al llevar a cabo sus deberes, cuanto más busquen la verdad las personas más son cazadas y odiadas por el gran dragón rojo. Este tiene un profundo odio por todo el pueblo escogido de Dios que busca la verdad, en particular los líderes y colaboradores. ¿Por qué el gran dragón rojo tiene semejante odio por el pueblo escogido de Dios que está dedicado a llevar a cabo sus deberes? Esto se determina por la esencia de la naturaleza del odio de Dios que tiene el satánico espíritu malo. Si el hombre no creyera en Dios y no estuviera llevando a cabo sus deberes, el gran dragón rojo de ninguna manera redoblaría su caza y persecución. Si el hombre estuviera cometiendo crímenes de la misma manera que el gran dragón rojo y fuera igualmente corrupto, no sólo no sería oprimido por él sino que obtendría su favor y su guía y su apoyo. Esto prueba aún más que el gran dragón rojo es la personificación de un oscuro y malvado demonio. Muchos del pueblo escogido de Dios se han dado cuenta de esto después de haber sido arrestados y perseguidos. Algunas personas han fracasado y tropezado porque su estatura es muy pequeña pero esto no decide su éxito o fracaso final. En tanto que las personas puedan buscar la verdad y sean capaces de ponerse de pie y continuar gastándose para Dios, cuando entren correctamente en la realidad de la verdad y tengan verdadera estatura entonces serán capaces de vencer completamente a Satanás. Ahora muchas de las que han sido arrestadas son nuevos creyentes. Esta experiencia práctica les permite a las personas ver el mal y la brutalidad del gran dragón rojo y es muy ventajosa para el crecimiento de la vida del hombre. Si los hombres no hubieran padecido opresión ni arresto por parte del gran dragón rojo entonces no habrían sido capaces de odiarlo realmente. Si los hombres son incapaces en sus corazones de odiar verdaderamente al gran dragón rojo, no pueden tener la voluntad de gastarse para Dios ni tienen medios para generar el verdadero amor de Dios. Por lo tanto, es muy necesario que el hombre experimente la opresión y la persecución del gran dragón rojo con el fin de entender la verdad y obtener vida. También es un proceso esencial en el crecimiento de vida para experimentar la obra de Dios de esta manera. Es el sufrimiento que el hombre debe padecer. Debemos soportar el sufrimiento de todo tipo al creer en Dios. Una vez que el hombre haya experimentado más y haya entendido la verdad claramente y haya llegado a comprender completamente y con absoluta claridad las características demoniacas y la naturaleza satánica del gran dragón rojo, en ese momento el hombre tendrá verdadero conocimiento de Dios. De esta manera será capaz de alcanzar la victoria sobre Satanás de manera natural. Siempre y cuando el hombre pueda estar consagrado a Dios en su corazón, no exprese ninguna queja ni diga nada que traicione a Dios, Satanás debe fracasar en humillación. Aquellos que siguen llevando a cabo sus deberes como antes, una vez que son liberados de prisión y se gasten sinceramente para Dios, son personas que son alabadas por Él y tienen esperanza de ser transformadas en vencedoras por Él. Todos los que buscan la verdad y han sufrido varios años de ser cazados por el gran dragón rojo y han padecido unas cuantas pruebas, si son capaces de alcanzar llevar a cabo sus deberes a la altura de las exigencias requeridas, entonces definitivamente son personas que están siendo hechas perfectas por Dios. En tanto que posean los siguientes siete criterios seguramente son personas que son capaces de obtener ser hechas perfectas por Dios:

1. ser verdaderamente capaces de corazón de odiar al gran dragón rojo y de jurar rebelarse totalmente contra él y hacer una ruptura total de él;

2. creer firmemente que Cristo es la verdad, el camino y la vida y ser capaces de jurar seguir a Cristo hasta la muerte, estar consagrados a Cristo y obedecerlo;

3. independientemente de cuánto dolor y tortura se sufran, soportar sin quejarse, creyendo firmemente que Dios los sostiene en alto, este es el sufrimiento que el hombre debe soportar por Dios y el testimonio que debe dar de Dios;

4. no abandonar sus deberes en ningún momento y estar aún más consagrados a Dios y terminar lo que Dios les ha confiado, para lograr el cumplimiento de sus deberes a la altura de las exigencias requeridas;

5. no apartarse de la palabra de Dios en ningún momento ya que la palabra de Dios es el agua viva de la vida y la vida es provista cada día de la palabra de Dios;

6. cuanto más coman y beban la palabra de Dios, más ven el amor y la salvación de Dios y, por consiguiente, llevan a cabo aún más correctamente sus deberes y viven como hombres de valor y dignidad;

7. entregar sus corazones a Dios y permitir que sean orquestados y arreglados por Dios y concretar su resolución de adorar eternamente a Dios y servirlo.

Independientemente de cuántas pruebas y cuántas adversidades padezca el hombre, siempre y cuando alcance resultados en estos siete aspectos, será un vencedor hecho por Dios, es decir, será de un mismo corazón y sentir con Dios. Con el fin de alcanzar la salvación y ser hecho perfecto hay algunas adversidades que se deben sufrir. Todos los hombres tienen puntos fatales y puntos débiles. Necesitan padecer pruebas y refinamiento para alcanzar el entendimiento de la verdad y para producir un cambio en el carácter antes de que puedan ser complementados y obtener el ser hechos perfectos por Dios. Aunque cada hombre sufrirá diferentes tipos de adversidades, no sufrir adversidades o sufrir una pequeña adversidad, para nada será suficiente. Una vez que hayamos sufrido todas las adversidades que debemos soportar, entonces obtendremos por completo la vida que Dios nos concede, es decir, las palabras se vuelven fe, las palabras se vuelven vida. Este también es un resultado al que se llega por ser hecho perfecto por Dios. Algunas personas desarrollan la fe para buscar la verdad debido a que han sido arrestadas y encarceladas y el odio y la maldición del gran dragón rojo se despiertan en sus corazones. La voluntad para amar a Dios y obedecerlo también se despierta. Si no hubieran sido arrestadas, seguirían viviendo en un confortable capullo andando confundidas día a día, sin ser nunca capaces de obtener la verdad ni el cambio. Por lo tanto, desde la perspectiva de aquellas que aman la verdad y tienen un sentido de justicia, ser arrestadas y perseguidas es absolutamente algo bueno y no algo malo. Cuanto más sufra un hombre adversidades más es capaz de entender la verdad y cuanto más cambie y crezca su vida, entonces es capaz de alcanzar la madurez y la experiencia para llegar a la edad adulta. Las flores en un invernadero nunca pueden soportar el viento ni la lluvia; si un hombre no ha sido templado su vida crecerá con dificultad; si un hombre no padece muchas adversidades y pruebas no puede realmente dar testimonio. Esto es un hecho. Aunque haya algunos que fracasen y tropiecen, sin embargo, siempre y cuando en sus corazones amen la verdad y tengan un sentido de justicia, no admitirán firmemente la derrota, estarán reticentes a fracasar, tal persona seguirá siendo capaz de ponerse de pie. Aunque aquellos que tengan una voluntad para buscar la verdad fracasen y tropiecen varias veces, si siguen siendo capaces de volverse a poner de pie y mantenerse firmes como antes, Satanás no tiene manera de derribar a tales personas. Habiendo padecido esta gran convulsión, todo el pueblo escogido de Dios que ama y busca la verdad es capaz de ponerse de pie y gastarse sinceramente para Dios. Todos son vencedores a quienes Satanás no tiene medios para engañar ni corromper ni manera de oprimir ni derribar. Todos son personas que reciben el amor de Dios y Dios nunca las abandonará. Definitivamente tienen la obra y guía del Espíritu Santo y todas son capaces de seguir la senda de la salvación y ser hechas perfectas. De esta manera toda adversidad que se sufra al llevar a cabo los deberes de un hombre se convierte en dar testimonio de la verdad de vencer a Satanás y en romper con la oscura influencia de Satanás. Estas personas son precisamente el primer grupo de vencedores formados en la obra de Dios de los últimos días, es decir, las primicias. Es precisamente como la palabra de Dios ha dicho: “Cuando Mi pueblo, por medio de Mi obra, sea glorificado junto conmigo, en ese instante la guarida del gran dragón rojo quedará al descubierto, todo el barro y la suciedad serán barridas y disipadas, y el agua contaminada, acumulada a lo largo de incontables años, se habrá secado en Mis fuegos ardientes, para desaparecer por siempre. De ese instante en adelante, el gran dragón rojo morirá en el lago de fuego y azufre. ¿Estáis vosotros verdaderamente dispuestos a permanecer bajo Mi cuidado vigilante para no ser arrebatados por el gran dragón rojo? ¿En verdad odiáis sus estratagemas engañosas? ¿Quién es capaz de dar firme testimonio de Mí? Por el bien de Mi nombre, por el bien de Mi Espíritu, por el bien de todo Mi plan de gestión, ¿quién es capaz de ofrecer toda la fuerza de su cuerpo? Hoy, cuando el reino está en el mundo de los hombres, es el tiempo en el que he venido en persona dentro del mundo de los hombres. De no ser así, ¿hay alguien capaz de entrar intrépidamente al campo de batalla en Mi nombre? Para que el reino tome forma, para que Mi corazón se alegre, y de nuevo, para que Mi día llegue, para que llegue el tiempo cuando las miríadas de cosas de la creación renazcan y crezcan en abundancia, para que el hombre sea rescatado del mar de sufrimiento, para que llegue el mañana, y para que sea maravilloso y germine y florezca, y de nuevo, para que el disfrute del futuro suceda, toda la humanidad se esfuerza con todas sus fuerzas, sin escatimar en sacrificarse por Mí. ¿Acaso no es esta una señal de que la victoria ya es mía, y una demostración de que Mi plan se ha completado?”.

Los siguientes 25 pasajes de la palabra de Dios también se deben comunicar:

1. Durante los últimos miles de años, muchos creyentes han muerto y otros han muerto y nacido de nuevo. No son sólo una o dos personas las que buscan a Dios, ni siquiera mil o dos mil; sin embargo, la búsqueda de la mayoría de estas personas es por el bien de sus propias expectativas o de sus esperanzas gloriosas para el futuro. Los fieles a Cristo son escasos y aislados. Muchos creyentes devotos han muerto atrapados en sus propias redes y el número de personas que han conseguido el éxito es, además, insignificantemente pequeño. Hasta este día, las razones por las que fracasan las personas, o los secretos de su éxito, siguen siendo desconocidos. Aquellos que están obsesionados en buscar a Cristo siguen sin haber tenido su momento de percepción repentina, no han llegado al fondo de estos misterios, porque simplemente no saben. Aunque hacen esfuerzos concienzudos en su búsqueda, la senda por la que caminan estas personas es la del fracaso que ya transitaron sus predecesores y no es la del éxito. De esta forma, al margen de cómo busquen, ¿no andan ellas por la senda que lleva a las tinieblas? ¿Acaso lo que obtienen no es un fruto amargo? Es bastante difícil predecir si las personas que emulan a los que tuvieron éxito en tiempos pasados llegarán finalmente a la bendición o a la calamidad. ¿Cuán peores son las probabilidades, pues, para quienes buscan siguiendo los pasos de los que fracasaron? ¿No están ante una posibilidad incluso mayor de fracasar? ¿Qué valor hay en la senda que siguen? ¿No están perdiendo su tiempo? Independientemente de que las personas tengan éxito o fracasen en su búsqueda, existe, en pocas palabras, una razón por la que lo hacen, y no es el caso de que su éxito o fracaso esté determinado por buscar como les plazca.

2. El requisito primordial de la creencia del hombre en Dios es que tenga un corazón sincero, que se entregue por completo y que obedezca realmente. Lo más difícil para el hombre es entregar toda su vida a cambio de una creencia verdadera, a través de la cual puede obtener toda la verdad y cumplir con su deber como criatura de Dios. Esto es inalcanzable para aquellos que fracasan y lo es incluso más para quienes no pueden encontrar a Cristo. Como el hombre no es bueno para entregarse totalmente a Dios, como no está dispuesto a cumplir con su deber para con el Creador, como ha visto la verdad pero la evita y camina por su propia senda, como siempre busca siguiendo la senda de los que han fracasado y como siempre desafía al cielo, por eso es que él siempre fracasa y cae en las artimañas de Satanás, atrapado en su propia red. Como el hombre no conoce a Cristo, como no es experto en el entendimiento y la experiencia de la verdad, como es demasiado respetuoso de Pablo y demasiado codicioso del cielo, como siempre está exigiendo que Cristo le obedezca y está dándole órdenes a Dios, por eso es que esas grandes figuras y aquellos que han experimentado las vicisitudes del mundo siguen siendo mortales y siguen muriendo en medio del castigo de Dios. Todo lo que puedo decir de tales personas es que tienen una muerte trágica y que la consecuencia para ellas —su muerte— no se produce sin justificación. ¿No es su fracaso aún más intolerable para la ley del Cielo?

3. La verdad viene del mundo del hombre, pero la verdad entre los hombres es transmitida por Cristo. Se origina en Cristo, es decir, en Dios mismo, y es inalcanzable para el hombre. Sin embargo, Cristo sólo provee la verdad; Él no viene a decidir si el hombre tendrá éxito en su búsqueda de la verdad. Por tanto, se deduce que el éxito o el fracaso en la verdad se reduce a la búsqueda del hombre. El éxito o fracaso del hombre sobre la verdad nunca ha tenido nada que ver con Cristo, sino que viene determinado por su búsqueda. El destino del hombre y su éxito o fracaso no pueden achacarse a Dios, haciendo que Él mismo cargue con ello, porque este no es un asunto de Dios mismo, sino que está directamente relacionado con el deber que las criaturas de Dios deben cumplir. La mayoría de las personas tienen un poco de conocimiento sobre la búsqueda y el destino de Pablo y Pedro, pero sólo conocen el desenlace para Pedro y Pablo e ignoran el secreto subyacente al éxito de Pedro o las deficiencias que llevaron al fracaso de Pablo. Y así, si sois completamente incapaces de percibir la esencia de su búsqueda, la de la mayoría de vosotros seguirá fracasando y aunque un pequeño número de vosotros tenga éxito, seguiréis sin ser iguales a Pedro. Si la senda de tu búsqueda es la correcta, tendrás una esperanza de éxito; si la senda que recorres en busca de la verdad es la errónea, siempre serás incapaz de tener éxito, y tendrás el mismo final que Pablo.

4. Pedro fue un hombre que fue perfeccionado. Sólo después de experimentar el castigo y el juicio y obteniendo, por tanto, un amor puro hacia Dios, fue cuando él estuvo totalmente perfeccionado; la senda por la que él caminó fue la del perfeccionamiento. Es decir que desde el principio, Pedro transitó por la senda correcta y su motivación para creer en Dios fue la adecuada y, por tanto, pasó a ser alguien que fue perfeccionado. Pedro anduvo por una nueva senda por la que el hombre nunca había caminado.

5. Mientras que Pablo caminó desde el principio por el camino de la oposición a Cristo, y sólo pudo obrar para Cristo durante varias décadas, gracias a que el Espíritu Santo quiso usarlo y aprovechar sus dones y todos sus méritos para Su obra. Fue simplemente alguien utilizado por el Espíritu Santo; no fue usado porque Jesús viera su humanidad con buenos ojos, sino debido a sus dones. Pablo pudo trabajar para Jesús porque fue derribado, no porque él se sintiera feliz de hacerlo. El esclarecimiento y la guía del Espíritu Santo hicieron posible que él realizara dicha obra, la cual no representa en absoluto su búsqueda ni su humanidad. La obra de Pablo representa la de un siervo, es decir, la de un apóstol.

6. Pedro, sin embargo, fue diferente: él también hizo alguna obra, pero no tan grande como la de Pablo; Pedro trabajó en medio de la búsqueda de su propia entrada y su obra fue distinta a la de Pablo. La obra de Pedro fue el cumplimiento del deber de una criatura de Dios. Él no obró en el rol de apóstol, sino en el transcurso de su propia búsqueda del amor a Dios.

7. El curso de la obra de Pablo también contenía su búsqueda personal, pero esta sólo era por el bien de sus esperanzas para el futuro y su deseo de un buen destino. Él no aceptó el refinamiento durante su obra ni tampoco aceptó poda ni trato. Él creía que mientras la obra que él llevaba a cabo satisficiera el deseo de Dios y que mientras todo lo que hacía le agradara a Dios, finalmente le esperaría una recompensa. No hubo experiencias personales en su obra; todo fue por causa de la obra y no se llevó a cabo en medio de su búsqueda de un cambio. Todo en su obra fue una transacción, no contenía nada sobre el deber ni la sumisión de una criatura de Dios. Durante el transcurso de su obra no se produjeron cambios en el viejo carácter de Pablo. Su obra fue, sencillamente, de servicio a los demás y fue incapaz de producir cambios en su carácter. Pablo llevó a cabo su obra de forma directa sin haber sido perfeccionado ni tratado y su motivación era la recompensa.

8. Pedro fue diferente: había pasado por la poda, el trato y el refinamiento. El objetivo y la motivación de su obra fueron fundamentalmente diferentes a los de Pablo. Aunque Pedro no realizó una gran cantidad de obra, su carácter sufrió muchos cambios y lo que buscaba era la verdad y un cambio real. No llevaba a cabo su obra tan sólo por el bien de la obra misma. Aunque Pablo realizó mucha obra, fue toda del Espíritu Santo y aunque él colaboró con su realización, no la experimentó. Que Pedro haya obrado menos, sólo se debió a que el Espíritu Santo no realizó tanta obra a través de él.

9. La cantidad de obra que ambos realizaron no determinó su perfeccionamiento; la búsqueda de uno fue para recibir recompensas y la del otro fue para lograr un amor supremo a Dios y cumplir con su deber como criatura de Dios, hasta el punto de poder vivir una imagen hermosa que satisficiera el deseo de Dios. Externamente eran diferentes, y también lo eran sus esencias. No puedes determinar cuál de ellos fue perfeccionado en base a la cantidad de obra que realizaron. Pedro buscó vivir la imagen de alguien que ama a Dios, ser alguien que obedecía a Dios, ser alguien que aceptaba el trato y la poda y ser alguien que cumplía con su deber como criatura de Dios. Él fue capaz de entregarse a Dios, de poner todo su ser en Sus manos y de obedecerle hasta la muerte. Eso fue lo que él decidió a hacer y, además, fue lo que logró. Esta es la razón fundamental por la que su final fue diferente al de Pablo.

10. La obra que el Espíritu Santo llevó a cabo en Pedro fue la de perfeccionarlo y la obra que el Espíritu Santo realizó en Pablo fue la de usarlo. Esto se debe a que sus naturalezas y sus opiniones respecto a la búsqueda no eran las mismas. Ambos tuvieron la obra del Espíritu Santo. Pedro aplicó esta obra en sí mismo y también la proveyó a otros; Pablo, entretanto, sólo proveyó la totalidad de la obra del Espíritu Santo a otros y no obtuvo nada de la misma para sí mismo. De esta forma, después de haber experimentado la obra del Espíritu Santo durante tantos años, los cambios en Pablo fueron casi inexistentes. Él siguió prácticamente en su estado natural y continuó siendo el Pablo de antes. Fue tan sólo después de haber soportado las dificultades de muchos años de obra, que había aprendido cómo trabajar, y a resistir, pero su vieja naturaleza —su naturaleza altamente competitiva y mercenaria— siguió siendo la misma. Después de haber obrado durante tantos años, no conoció su carácter corrupto ni se había librado de su viejo carácter, algo que seguía siendo claramente visible en su obra. En él sólo había más experiencia de obrar, pero esa poca experiencia fue incapaz de cambiarlo por sí sola y no pudo alterar sus opiniones sobre la existencia o el sentido de su búsqueda. Aunque trabajó muchos años para Cristo y nunca más persiguió al Señor Jesús, en su corazón no hubo cambio alguno en su conocimiento de Dios. Lo que significa que él no obró con el fin de entregarse a Dios, sino que, en su lugar, se vio obligado a hacerlo en aras de su destino futuro. Y es que, al principio, persiguió a Cristo y no se sometió a Él; inherentemente él era un rebelde que se opuso deliberadamente a Cristo y alguien sin conocimiento de la obra del Espíritu Santo. Al concluir su obra, seguía sin conocerla y se limitaba a actuar por su propia cuenta según su propia naturaleza, sin prestar la más mínima atención a la voluntad del Espíritu Santo. Así pues, su naturaleza estaba enemistada con Cristo y no obedecía la verdad. ¿Cómo podría ser salvado alguien como él, abandonado por la obra del Espíritu Santo, que no conocía la obra del Espíritu Santo y que, además, se oponía a Cristo?

11. Si una persona puede o no ser salvada no depende de cuánta obra realice ni de cuánto se entregue, más bien está determinado por su conocimiento o desconocimiento de la obra del Espíritu Santo, por si pone o no en práctica la verdad y por si sus opiniones respecto a la búsqueda están en conformidad con la verdad. Aunque las revelaciones naturales tuvieron lugar después de que Pedro comenzara a seguir a Jesús, desde el principio él era, en su naturaleza, alguien dispuesto a someterse al Espíritu Santo y a buscar a Cristo. Su obediencia al Espíritu Santo era pura; no buscaba fama y fortuna, sino que le motivaba la obediencia a la verdad. Aunque Pedro negó en tres ocasiones conocer a Cristo y aunque tentó al Señor Jesús, esas pequeñas debilidades humanas no tuvieron relación con su naturaleza ni afectaron su búsqueda futura; tampoco puede demostrar suficientemente que su tentación fuera un acto de anticristo. La debilidad humana normal es algo que comparten todas las personas del mundo. ¿Cuentas con que Pedro sea diferente? ¿No tienen las personas ciertas opiniones acerca de Pedro porque cometió varios errores insensatos? ¿Y no adoran las personas a Pablo por toda la obra que realizó y todas las epístolas que escribió? ¿Cómo podría ser una persona capaz de percibir la esencia del hombre? ¿Acaso pueden ver algo de tanta insignificancia los que de verdad tienen sentido?

12. Las esencias de Pedro y de Pablo y los objetivos que buscaban, eran diferentes; el hombre es incapaz de descubrir estas cosas y sólo Dios puede conocerlas en su totalidad. Y es que Dios ve la esencia misma del hombre, mientras que el hombre no conoce nada sobre su propia esencia. El ser humano es incapaz de observar la esencia del hombre o su estatura real y por tanto es incapaz de identificar las razones del fracaso y del éxito de Pablo y Pedro. La razón por la que la mayoría de las personas adora a Pablo y no a Pedro es porque Pablo fue usado para obrar públicamente, la cual la gente puede percibir, así que las personas reconocen los “logros” de Pablo. Entretanto, las experiencias de Pedro son invisibles para el hombre, y lo que él buscó es inalcanzable por el hombre, por tanto, este no tiene interés en Pedro.

13. Pedro fue perfeccionado por medio de la experiencia del trato y del refinamiento. Él dijo: “Debo satisfacer el deseo de Dios en todo momento. En todo lo que hago sólo busco satisfacer el deseo de Dios y si soy castigado o juzgado, me sigo sintiendo feliz de hacerlo”. Pedro entregó su todo a Dios, y su obra, sus palabras y toda su vida fueron para amar a Dios. Él buscaba la santidad y cuanto más experimentaba, mayor era su amor por Dios en lo profundo de su corazón.

14. Mientras que Pablo sólo llevó a cabo una obra externa y, aunque trabajó duro, sus esfuerzos eran en aras de realizar su obra adecuadamente y obtener así una recompensa. De haber sabido que no recibiría recompensa, habría abandonado su obra.

15. Pedro se preocupaba por el amor verdadero en su corazón, por lo que era actual y podía lograrse. No le preocupaba recibir una recompensa, sino si su carácter podía cambiar. Pablo se preocupaba de trabajar más duro, por el trabajo exterior y por la devoción, y por las doctrinas que las personas corrientes no experimentaban. No le importaban en absoluto los cambios en su interior ni el amor verdadero por Dios. Las experiencias de Pedro fueron con el fin de lograr un amor verdadero y un conocimiento verdadero. Sus experiencias tenían la finalidad de lograr una relación más estrecha con Dios y tener un vivir práctico.

16. La obra de Pablo tuvo lugar por lo que Jesús le confió y con el fin de obtener aquello que anhelaba, pero esto no guardaba relación con el conocimiento de sí mismo y de Dios. Su obra fue únicamente en aras de escapar del castigo y del juicio.

17. Pedro buscaba el amor puro y Pablo la corona de justicia. Pedro experimentó muchos años de la obra del Espíritu Santo y tenía un conocimiento práctico de Cristo, así como un profundo conocimiento de sí mismo. Por tanto, su amor a Dios era puro. Muchos años de refinamiento habían elevado su conocimiento de Jesús y de la vida, y su amor era un amor incondicional, era un amor espontáneo, y él no pidió nada a cambio ni esperó beneficio alguno. Pablo obró por muchos años, pero no poseía un gran conocimiento de Cristo y su conocimiento de sí mismo era lastimosamente pequeño. Él simplemente no sentía amor por Cristo, y su obra y su recorrido tenían como fin obtener los laureles finales. Él buscaba la mejor corona, no el amor más puro. No buscaba de forma activa, sino pasiva; no estaba cumpliendo con su deber, sino que se vio obligado en su búsqueda tras haber sido capturado por la obra del Espíritu Santo. Así pues, su búsqueda no demuestra que fuera una criatura calificada de Dios; Pedro era una criatura calificada de Dios que cumplía con su deber. La gente piensa que todos aquellos que hacen una contribución a Dios deben recibir una recompensa y cuanto mayor sea la contribución, más dan por hecho que deben recibir el favor de Dios. La esencia del punto de vista del hombre es transaccional y él no busca activamente cumplir con su deber como criatura de Dios. Para Él, cuánto más busquen las personas un amor verdadero y una obediencia total a Dios, lo que también significa procurar cumplir con sus deberes como criaturas de Dios, más capaces serán de obtener Su aprobación. El punto de vista de Dios es exigir que las personas recuperen sus deberes y sus estaturas originales. El hombre es una criatura de Dios y, por tanto, no debe excederse haciéndole exigencias a Dios y debe limitarse a cumplir con su deber como criatura de Dios. Los destinos de Pablo y Pedro se midieron de acuerdo a la capacidad de cada uno para cumplir con su deber como criatura de Dios y no según el tamaño de su contribución; sus destinos se determinaron de acuerdo a lo que buscaron desde el principio y no según la cantidad de obra que llevaron a cabo ni de acuerdo a la estimación que otras personas sentían por ellos. Por tanto, buscar activamente cumplir con el propio deber como criatura de Dios es la senda hacia el éxito; buscar la senda de un amor verdadero a Dios es la senda más correcta; buscar cambios en el viejo carácter propio y un amor puro a Dios, es la senda hacia el éxito. Esa senda hacia el éxito es la senda de la recuperación del deber original y de la apariencia original de una criatura de Dios. Es la senda de la recuperación y también el objetivo de toda la obra de Dios de principio a fin. Si la búsqueda del hombre está manchada con exigencias personales extravagantes y anhelos irracionales, entonces el efecto que se obtenga no será el cambio en el carácter del hombre. Esto entra en conflicto con la obra de recuperación. Indudablemente no es una obra del Espíritu Santo y demuestra que Dios no aprueba este tipo de búsqueda. ¿Qué sentido tiene una búsqueda que Dios no ha aprobado?

18. La obra realizada por Pablo se exhibió ante el hombre, pero cuán puro era su amor por Dios, cuánto era su amor por Dios en lo profundo de su corazón, es invisible para el ser humano. El hombre sólo puede observar la obra efectuada y, a partir de esto, él sabe que el Espíritu Santo lo ha usado, sin duda, y por ello deduce que Pablo fue mejor que Pedro, que su obra fue más grande, porque fue capaz de proveer a las iglesias. Pedro sólo se fijaba en sus experiencias personales y ganó muy pocas personas durante su obra ocasional. Existen unas pocas epístolas suyas poco conocidas, pero ¿quién sabe cuán grande era su amor por Dios en lo profundo de su corazón? Día tras día, Pablo obraba para Dios; mientras hubiera trabajo que hacer, él lo hacía. Sentía que de esta forma sería capaz de obtener la corona y que podría satisfacer a Dios, pero no buscó maneras de cambiar él mismo por medio de su obra. Cualquier cosa en la vida de Pedro que no satisfacía el deseo de Dios hacía que se sintiera incómodo. Si no colmaba el deseo de Dios se sentía lleno de remordimiento y buscaba una forma adecuada de esforzarse para satisfacer el corazón de Dios. Incluso en los aspectos más pequeños e irrelevantes de su vida, seguía exigiéndose satisfacer el deseo de Dios. No era menos severo cuando se trataba de su viejo carácter, siempre riguroso en sus exigencias a sí mismo para progresar más profundamente en la verdad. Pablo sólo buscaba la reputación y el estatus superficiales. Buscaba exhibirse delante de la gente y no hacer progresos más profundos en la entrada a la vida. Lo que le preocupaba era la doctrina, no la realidad. Algunas personas dicen: “Pablo realizó tanta obra para Dios, ¿por qué Él no lo conmemoró? Pedro llevó a cabo poca obra para Dios y no hizo una gran contribución para las iglesias; entonces, ¿por qué fue perfeccionado?”. Pedro amaba a Dios hasta el punto que Él lo requería; sólo las personas así tienen testimonio. ¿Y qué hay de Pablo? ¿Sabes hasta qué punto amó él a Dios? ¿En aras de qué fue la obra de Pablo? ¿Y en aras de qué fue la de Pedro? Pedro no realizó mucha obra, pero ¿sabes lo que había en lo profundo de su corazón? La obra de Pablo concierne a la provisión de las iglesias y al sustento de las mismas. Pedro experimentó cambios en su carácter vital, experimentó el amor de Dios. Ahora que sabes las diferencias entre sus esencias, puedes ver quién, en última instancia, creía en Dios verdaderamente y quién no; uno de ellos amaba a Dios de verdad y el otro no; uno pasó por cambios en su carácter y el otro no; uno recibió la adoración de las personas y tuvo una gran imagen, y el otro sirvió con humildad y las personas no reparaban mucho en él; uno buscaba la santidad y el otro no, y aunque no era impuro, tampoco poseía un amor puro; uno poseía humanidad verdadera y el otro no; uno poseía el sentido de la criatura de Dios y el otro no. Esas son las diferencias entre la esencia de Pablo y la de Pedro. La senda por la que Pedro caminó es la del éxito, que es también la senda de lograr la recuperación de la humanidad normal y del deber de una criatura de Dios. Pedro representa a todos aquellos que tienen éxito. La senda transitada por Pablo es la del fracaso y él representa a todos los que sólo se someten y se entregan superficialmente y a los que no aman a Dios genuinamente. Pablo representa a todos los que no poseen la verdad. En su creencia en Dios, Pedro buscó satisfacerle en todas las cosas y obedecer todo lo que viniera de Él. Sin la más mínima queja, fue capaz de aceptar el castigo y el juicio, así como el refinamiento, la tribulación y las carencias en su vida, nada de lo cual pudo alterar su amor a Dios. ¿No es este el máximo amor a Dios? ¿No es esto el cumplimiento del deber de una criatura de Dios? Castigo, juicio, tribulación; eres capaz de lograr la obediencia hasta la muerte y esto es lo que debe conseguir una criatura de Dios, esta es la pureza del amor a Dios. Si el hombre puede conseguir un tanto así, es una criatura de Dios calificada y no hay nada que satisfaga más el deseo del Creador. Imagina que eres capaz de obrar para Dios, pero no le obedeces y eres incapaz de amarle verdaderamente. De esta forma, no sólo no habrás cumplido el deber de una criatura de Dios, sino que Él también te condenará, porque no posees la verdad, eres incapaz de obedecerle y eres desobediente a Dios. Sólo te preocupas de obrar para Dios y no de poner en práctica la verdad ni de conocerte a ti mismo. No entiendes ni conoces al Creador y no le obedeces ni le amas. Tu desobediencia a Dios es innata y el Creador no ama a tales personas.

19. Pablo no conocía su propia esencia o corrupción y, mucho menos, su propia desobediencia. Nunca mencionó su desafío despreciable hacia Cristo ni se arrepintió demasiado. Sólo ofreció una breve explicación y, en lo profundo de su corazón, no se sometió totalmente a Dios. Aunque cayó en el camino de Damasco, no miró en lo profundo de su ser. Se contentó con seguir obrando simplemente y no consideró que conocerse y cambiar su viejo carácter fueran los asuntos más cruciales. Se satisfacía con simplemente hablar la verdad, con proveer para otros como un bálsamo para su propia conciencia y con no perseguir más a los discípulos de Jesús para consolarse y perdonarse por sus pecados pasados. La meta que perseguía no era otra que una corona futura y una obra transitoria, la meta que perseguía era la gracia abundante. No buscaba suficiente verdad ni buscaba progresar más profundamente en la verdad, la cual no había entendido previamente. Por consiguiente, se puede decir que su conocimiento de sí mismo era falso y que no aceptaba el castigo ni el juicio. Que fuera capaz de obrar no significa que poseyera un conocimiento de su propia naturaleza o de su esencia; él sólo se centraba en las prácticas externas. Además, no se esforzaba por el cambio, sino por el conocimiento. Su obra fue, por completo, el resultado de la aparición de Jesús en el camino a Damasco. No fue algo que él hubiera decidido hacer en un principio ni fue una obra que ocurriera después de que aceptase la poda de su viejo carácter. Independientemente de cómo obrara, su viejo carácter no cambió y, por tanto, su obra no expió sus pecados pasados, más bien desempeñó cierto papel entre las iglesias de la época. Alguien como él, cuyo viejo carácter no cambió —es decir, que no obtuvo la salvación y que, además, no tenía la verdad— era absolutamente incapaz de llegar a ser uno de los aceptados por el Señor Jesús. No era alguien lleno de amor y reverencia a Jesucristo ni alguien experto en buscar la verdad y, mucho menos, alguien que buscara el misterio de la encarnación. Era simplemente una persona habilidosa en la sofistería, que no cedería ante cualquiera más elevado que él o que poseyera la verdad. Envidiaba a las personas y las verdades contrarias a él, o enemistadas con él, prefiriendo a las que tenían dones, presentaban una gran imagen y poseían un conocimiento profundo. No le gustaba interactuar con los pobres que buscaban el camino verdadero y que no se preocupaban por otra cosa que no fuera la verdad; él se relacionaba, más bien, con figuras superiores de organizaciones religiosas que sólo hablaban de doctrinas y que poseían un conocimiento abundante. No sentía ningún amor por la obra nueva del Espíritu Santo ni se preocupaba por el movimiento de la misma, sino que prefería esas regulaciones y doctrinas que fueran más elevadas que las verdades generales. En su esencia innata y en la totalidad de lo que buscaba, no merece ser llamado un cristiano que buscara la verdad y, menos aún, un siervo fiel en la casa de Dios, porque su hipocresía era demasiada y su desobediencia demasiado grande. Aunque se le conoce como un siervo del Señor Jesús, no fue en absoluto adecuado para entrar por la puerta del reino de los cielos, porque sus acciones de principio a fin no pueden definirse como justas. Simplemente se le puede ver como una persona hipócrita, que hizo injusticias, pero que también obró para Cristo. Aunque no se le puede adecuadamente calificar de malvado, se le puede definir como un hombre que hizo cosas injustas. Llevó a cabo mucha obra, pero no se le debe juzgar por la cantidad de obras que realizó, sino sólo por su calidad y esencia. Sólo así es posible llegar al fondo del asunto. Él siempre creyó: soy capaz de obrar, soy mejor que la mayoría de las personas; soy considerado con la carga del Señor como nadie más y nadie se arrepiente tan profundamente como yo, porque la gran luz resplandeció sobre mí y la he visto; por tanto, mi arrepentimiento es más profundo que cualquier otro. En ese momento, esto es lo que él pensaba en su corazón. Al final de su obra, Pablo dijo: “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, y me está guardada la corona de justicia”. Su lucha, su obra y su carrera fueron enteramente en aras de la corona de justicia y él no avanzó de forma activa; aunque no fue superficial en su obra, puede decirse que la realizó simplemente con el fin de compensar sus errores y las acusaciones de su conciencia. Él sólo esperaba completar su obra, terminar su carrera y pelear su batalla lo más pronto posible, de forma que pudiese obtener la tan anhelada corona de justicia cuanto antes. Lo que él anhelaba no era reunirse con el Señor Jesús con sus experiencias y su conocimiento verdaderos, sino terminar su obra lo antes posible con el fin de recibir las recompensas que esta le había ganado cuando se encontró con el Señor Jesús. Él usó su obra para consolarse y para hacer un trato de intercambio por una corona futura. Lo que buscaba no era la verdad ni a Dios, sino sólo la corona. ¿Cómo puede una búsqueda así cumplir con el estándar? Su motivación, su obra, el precio que pagó y todos sus esfuerzos, sus maravillosas fantasías lo impregnaron todo, y él trabajó en total acuerdo con sus propios deseos. En la totalidad de su obra, no hubo la más mínima disposición en el precio que pagó; simplemente estaba cerrando un trato. No hizo sus esfuerzos voluntariamente para cumplir con su deber, sino para conseguir el objetivo del trato. ¿Hay algún valor en tales esfuerzos? ¿Quién elogiaría sus esfuerzos impuros? ¿Quién tiene algún interés en ellos? Su obra estaba llena de sueños para el futuro, de planes maravillosos y no contenía una senda para cambiar el carácter humano. Así pues, gran parte de su benevolencia era fingida; su obra no proveía vida, sino que era un simulacro de civismo; era el cumplimiento de un trato. ¿Cómo puede una obra así llevar al hombre a la senda de la recuperación de su deber original?

20. Todo lo que Pedro buscó estaba conforme al corazón de Dios. Buscó cumplir Su deseo, e independientemente del sufrimiento y la adversidad, siguió dispuesto a hacerlo. No hay búsqueda mayor para un creyente en Dios. Lo que Pablo buscó estaba manchado por su propia carne, por sus propias nociones y por sus propios planes y maniobras. No fue en absoluto una criatura calificada de Dios ni fue alguien que buscara cumplir el deseo de Dios. Pedro buscó someterse a orquestaciones de Dios y, aunque la obra que realizó no fue grande, la motivación subyacente a su búsqueda y la senda por la que caminó fueron correctas; aunque no fue capaz de ganar a muchas personas, sí fue capaz de buscar el camino de la verdad. Por esto se puede afirmar que él fue una criatura calificada de Dios.

21. Hoy, aunque no seas un obrero, debes ser capaz de cumplir con el deber de una criatura de Dios y buscar someterte a todas Sus orquestaciones. Debes ser capaz de obedecer lo que Dios dice y experimentar toda forma de tribulaciones y refinamiento; y aun siendo débil, en tu corazón debes seguir siendo capaz de amar a Dios. Las personas que asumen la responsabilidad de su propia vida están dispuestas a cumplir con el deber de una criatura de Dios y el punto de vista de esas personas respecto a la búsqueda es el correcto. Estas son las personas que Dios necesita. Si has realizado mucha obra y otras personas adquirieron tus enseñanzas, pero tú mismo no has cambiado ni has dado testimonio alguno, ni has tenido una experiencia verdadera, de tal forma que al final de tu vida nada de lo que hayas hecho da testimonio, entonces ¿eres tú alguien que ha cambiado? ¿Eres alguien que busca la verdad? En ese momento, el Espíritu Santo te usó, pero cuando lo hizo, utilizó la parte de ti que podía obrar y no usó esa parte de ti que no podía obrar. Si buscaras cambiar, entonces serías perfeccionado gradualmente durante el proceso de ser usado. No obstante, el Espíritu Santo no asume la responsabilidad respecto a si al final serás ganado o no; esto depende de tu forma de buscar. Si no hay cambios en tu carácter personal, se debe a que tu punto de vista sobre la búsqueda es erróneo. Si no se te ha otorgado una recompensa, eso es problema tuyo; se debe a que tú mismo no has puesto en práctica la verdad y a que eres incapaz de cumplir el deseo de Dios. Nada es, pues, más importante que tus experiencias personales, ¡y nada es más crítico que tu entrada personal! Algunas personas acabarán diciendo: “He realizado muchas obras para Ti y aunque tal vez no hayan sido logros celebrados, de todos modos he sido diligente en mis esfuerzos. ¿No puedes sencillamente dejarme entrar al cielo para comer el fruto de la vida?”. Debes saber qué tipo de personas deseo; los impuros no tienen permitido entrar en el reino, no pueden mancillar el suelo santo. Aunque puedas haber realizado muchas obras y hayas obrado durante muchos años, si al final sigues siendo deplorablemente inmundo, ¡es intolerable para la ley del Cielo que desees entrar en Mi reino! Desde la fundación del mundo hasta hoy, nunca he ofrecido acceso fácil a Mi reino a cualquiera que se congracia conmigo. Esta es una norma celestial ¡y nadie puede quebrantarla! Debes buscar vida. Hoy, las personas que serán perfeccionadas son del mismo tipo que Pedro; son las que buscan cambios en su carácter y están dispuestas a dar testimonio de Dios y a cumplir con su deber como criatura de Dios. Sólo las personas así serán perfeccionadas. Si sólo esperas recompensas y no buscas cambiar tu propio carácter vital, entonces todos tus esfuerzos serán en vano. ¡Y esta verdad es inalterable!

22. ¡A partir de la diferencia entre las esencias de Pedro y Pablo deberías entender que todos aquellos que no buscan la vida trabajan en vano! Crees en Dios y lo sigues y, por tanto, en tu corazón debes amarlo. Debes apartar tu carácter corrupto, buscar cumplir el deseo de Dios y debes cumplir con el deber de una criatura de Dios. Como crees en Dios y lo sigues, debes ofrecerle todo a Él y no hacer elecciones o exigencias personales; debes lograr el cumplimiento del deseo de Dios. Como fuiste creado, debes obedecer al Señor que te creó, porque inherentemente no tienes dominio sobre ti mismo ni capacidad para controlar tu destino. Como eres una persona que cree en Dios, debes buscar la santidad y el cambio. Como eres una criatura de Dios, debes ceñirte a tu deber, mantener tu lugar y no excederte en tus deberes. Esto no es para limitarte ni para reprimirte por medio de la doctrina, sino que es la senda por la que puedes cumplir con tu deber, que es el que pueden lograr —y deben lograr— todas las personas que actúan con justicia.

23. Si comparas la esencia de Pedro y la de Pablo, sabrás cómo debes buscar. De las sendas por las que ellos caminaron, una es la senda del perfeccionamiento, y la otra es la senda de la eliminación; Pedro y Pablo representan dos sendas diferentes. Aunque cada uno recibió la obra del Espíritu Santo, y cada uno obtuvo esclarecimiento e iluminación del Espíritu Santo, y cada uno aceptó lo que el Señor Jesús les había confiado, el fruto que cada uno de ellos produjo no fue el mismo: uno llevó fruto de verdad, y el otro no. A partir de sus esencias, de la obra que realizaron, de lo que ellos expresaron exteriormente y de sus finales, debes entender qué senda tomar, cuál senda debes elegir para transitar. Ellos anduvieron por dos sendas claramente diferentes. Pablo y Pedro eran la personificación de cada senda y desde el principio se recurrió a ellos para tipificar estas dos sendas. ¿Cuáles son los puntos clave de las experiencias de Pablo y por qué no lo consiguió? ¿Cuáles son los puntos clave de las experiencias de Pedro y cómo experimentó el ser perfeccionado? Si comparas lo que preocupaba a cada uno de ellos, sabrás qué tipo exacto de persona requiere Dios, cuál es Su voluntad, cuál es Su carácter, qué tipo de persona será perfeccionada en última instancia y también qué tipo de persona no lo será, cuál es el carácter de las que serán perfeccionadas, y cuál el de las que no lo serán; estos temas sobre la esencia pueden verse en las experiencias de Pedro y de Pablo.

24. Dios creó todas las cosas y por ende hace que toda la creación venga bajo Su dominio y se someta al mismo; Él ordenará todas las cosas para que todas estén en Sus manos. Toda la creación de Dios, incluyendo los animales, las plantas, la humanidad, las montañas, los ríos y los lagos, todo debe venir bajo Su dominio. Todas las cosas en los cielos y sobre la tierra deben venir bajo Su dominio. No pueden tener ninguna elección y deben someterse todas a Sus orquestaciones. Esto fue decretado por Dios y es Su autoridad. Dios lo comanda todo y ordena y clasifica todas las cosas, cada una catalogada según su clase con su propia posición asignada, de acuerdo a la voluntad de Dios. Por muy grande que sea, ninguna cosa puede sobrepasar a Dios y todas las cosas sirven a la humanidad creada por Dios; ninguna cosa se atreve a desobedecer a Dios o a imponerle exigencias. Y así, el hombre como criatura de Dios, debe cumplir también con su deber. Independientemente de que sea el señor o el gobernador de todas las cosas, por muy alto que sea el estatus del hombre entre todas las cosas, sigue siendo un ser humano insignificante bajo el dominio de Dios, sólo un ser humano insignificante, una criatura de Dios, y nunca estará por encima de Dios.

25. Como criatura de Dios, el hombre debe procurar cumplir con el deber de una criatura de Dios y buscar amar a Dios sin hacer otras elecciones, porque Dios es digno del amor del hombre. Quienes buscan amar a Dios no deben buscar ningún beneficio personal ni aquello que anhelan personalmente; esta es la forma más correcta de búsqueda. Si lo que buscas es la verdad, lo que pones en práctica es la verdad y lo que obtienes es un cambio en tu carácter, entonces, la senda que transitas es la correcta. Si lo que buscas son las bendiciones de la carne, si lo que pones en práctica es la verdad de tus propias nociones y no hay un cambio en tu carácter ni eres en absoluto obediente a Dios en la carne, sino que sigues viviendo en la ambigüedad, entonces lo que buscas te llevará sin duda al infierno, porque la senda por la que caminas es la del fracaso. Que seas perfeccionado o eliminado depende de tu propia búsqueda, lo que equivale a decir que el éxito o el fracaso dependen de la senda que el hombre camine.

2 de enero de 2013

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