App de la Iglesia de Dios Todopoderoso

¡Escucha la voz de Dios y recibe el regreso del Señor Jesús!

Invitamos a los buscadores de la verdad a contactar con nosotros.

Práctica y ejercicios para el comportamiento con principios

Colores lisos

Temas

Fuente

Tamaño de fuente

Interlineado

Ancho de página

0 Resultado(s) de búsqueda

No se encuentra los resultados.

45. Los principios de obedecer a los hermanos y hermanas

1. Sin importar la posición o estatura de los hermanos y hermanas, en tanto que se comuniquen en conformidad con la realidad de la verdad, entonces lo debes aceptar y obedecer sin elección personal;

2. Todos son iguales ante la verdad. Siempre y cuando lo que los hermanos y hermanas comuniquen sea iluminado y esclarecido por el Espíritu Santo, entonces lo debes aceptar y obedecer y vivir en la luz;

3. Debes respetar a aquellos que entienden la verdad y que se entregan sinceramente a Dios, y debes aceptar y obedecer a aquellos que sean capaces de guiarte en la realidad de la verdad;

4. Cuando los hermanos y hermanas te señalen tus defectos o te reprendan o critiquen, debes aceptar y obedecer aunque no estés consciente de ellos. Nunca trates de justificarte.

Las palabras relevantes de Dios:

¿Qué es aceptar la verdad? Significa que, independientemente del carácter corrupto que tengas o el veneno con que el gran dragón rojo emponzoñe tu naturaleza, la reconoces cuando la palabra de Dios la revela y te sometes a esta última con total convicción. Y te conoces a ti mismo según la palabra de Dios. Esto es lo que significa aceptar la palabra de Dios. Independientemente de lo que Él diga, de lo desgarrador que pueda ser para el corazón, de las palabras que Él use, puedes aceptarla mientras sea la verdad, y puedes reconocerla mientras se conforme a la realidad. Puedes someterte a la palabra de Dios sin importar cuán profundamente la entiendas, la aceptes y te sometas a la luz del esclarecimiento del Espíritu Santo comunicado por los hermanos y hermanas. Cuando la búsqueda de la verdad por parte de una persona ha alcanzado un punto determinado, ella puede obtener la verdad y lograr la transformación de su carácter.

de ‘Cómo conocer la naturaleza del hombre’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

El Espíritu Santo no sólo obra en ciertos hombres que son usados por Dios, sino que lo hace aún más en la iglesia. Él podría estar obrando en cualquiera. Ahora puede obrar en ti y después de que lo hayas experimentado, puede obrar en alguien más después. Síguela de cerca; cuanto más sigas la luz presente, más puede madurar y crecer tu vida. No importa la clase de hombre que pueda ser, siempre y cuando el Espíritu Santo trabaje en él, asegúrate de seguirlo. Asimila sus experiencias a través de las tuyas y vas a recibir cosas aún más elevadas. Al hacerlo así verás el crecimiento con mayor rapidez. Esta es la senda de la perfección para el hombre y una forma por la cual la vida crece. La senda a la perfección se alcanza a través de tu obediencia hacia la obra del Espíritu Santo. Tú no sabes por medio de qué clase de persona obrará Dios para perfeccionarte, ni tampoco por medio de qué persona, suceso o cosa Él te permitirá entrar en posesión y adquirir algo de discernimiento. Si puedes caminar en este camino correcto, esto muestra que hay gran esperanza para ti para que seas perfeccionado por Dios. Si no eres capaz de hacerlo, esto muestra que tu futuro será desolado y uno de tinieblas. Cuando caminas sobre el camino correcto, se te harán revelaciones en todas las cosas. No importa qué les pueda revelar el Espíritu Santo a los demás, si tú continúas en tu experiencia sobre el fundamento de su conocimiento, entonces esto se convertirá en tu vida y serás capaz de proveer a otros debido a esta experiencia. Aquellos quienes proveen a los demás repitiendo palabras son aquellos sin experiencia; se debe aprender para encontrar, por medio del esclarecimiento y la iluminación de los demás, una forma de práctica antes de hablar de la propia experiencia y conocimiento prácticos. Esto será de mayor beneficio para la propia vida. Debes experimentar de esta manera, obedeciendo todo lo que viene de Dios. Debes buscar la mente de Dios en todas las cosas y aprender lecciones en todas las cosas, creando crecimiento en tu vida. Tal práctica permite que el crecimiento sea más rápido.

de ‘Los que obedecen a Dios con un corazón verdadero, con seguridad serán ganados por Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

Muy rara vez, cuando estáis trabajando juntos, alguno de vosotros decís: Me gustaría oírte platicar conmigo acerca de este aspecto de la verdad porque no lo tengo claro. O decir: Tú tienes más experiencias de las que yo tengo sobre este asunto; ¿me puedes dar alguna orientación, por favor? ¿No sería esta una buena manera de hacerlo? Vosotros en los niveles superiores escucháis mucha verdad y entendéis mucho acerca del servicio. Si vosotras las personas que os coordináis para trabajar en las iglesias no aprendéis las unas de las otras y os comunicáis, compensando las deficiencias los unos con los otros, ¿de dónde podéis aprender lecciones? Cuando encontréis algo, debéis comunicaros entre vosotros para que vuestra vida se pueda beneficiar.

de ‘Sirve como lo hicieron los israelitas’ en “La Palabra manifestada en carne”

Si tus palabras están llenas de excusas y justificaciones que nada valen, entonces Yo te digo que eres alguien poco dispuesto a practicar la verdad.

de ‘Tres advertencias’ en “La Palabra manifestada en carne”

Comunión del hombre:

¿Dónde está la realidad de someterse a Dios? ¿Cómo lo pruebas? Si realmente tienes la realidad, si de verdad puedes obedecer a Dios, entonces debes someterte a la verdad totalmente. Independientemente de quién diga la verdad, debes aceptar y someterte. “No importa si tengo en alta estima a esta persona o no, no importa si esta persona tiene estatus o autoridad, yo acepto la verdad que proviene de Dios, acepto estas palabras de Dios”. Alguien que puede hacer esto es impresionante. ¿Cómo se llama esto? Esto se llama poseer realidad. ¿Cómo podemos discernir si alguien posee realidad? Así, si alguien descubre la verdad en el menor de sus hermanos y hermanas, si la puede aceptar, si puede escuchar y someterse cuando oye algo correcto o de acuerdo con la verdad. No importa quién lo diga o dónde lo descubra, en el momento en que encuentre la palabra de Dios, en el momento en que encuentre la verdad, la trata como una orden. Se somete en el instante en que oye la palabra de Dios, se inclina en reverencia y acepta. Así es alguien que se somete a Dios.

de ‘Sólo a través de la búsqueda de la verdad puede uno escapar de la influencia de Satanás y alcanzar la salvación’ en “Sermones y enseñanzas sobre la entrada a la vida (VII)”

Un líder regional dijo: “Sólo eres un hermano o hermana ordinario que comunica la luz de la verdad. No me someteré a ti. Me debes escuchar. Estás bajo mi mando. ¿A quién obedezco? Obedezco a los supervisores porque su estatus es más alto que el mío”. Observa que ejerce la obediencia de acuerdo con el estatus y la jerarquía. ¿Es esto acorde con los principios de la verdad? No, no es acorde con los principios de la verdad ni con las intenciones de Dios. Dentro de las intenciones de Dios las palabras de Dios son la máxima autoridad. Si las cosas que digo no son acordes con las palabras de Dios y la verdad, aunque seáis hermanos y hermanas ordinarios no tenéis que escuchar. En la familia de Dios, ¿cuál es la máxima autoridad? Las palabras de Dios, que son visibles, son la máxima autoridad. Cristo es la máxima autoridad. El Espíritu Santo, que es invisible, es la máxima autoridad. Este es el máximo principio con respecto a la obediencia. Si entiendes este principio y lo puedes poner en práctica eres alguien que obedece a Dios. Si un líder regional dice: “El supervisor ha hablado. No creo que lo que dijo sea correcto, pero como él es el supervisor escucharé”. ¿Es esta una persona que obedece a Dios? Ella no obedece a Dios. Obedece el estatus y poder. Aquellos que obedecen el estatus y poder no consideran que obedecer la verdad sea el máximo principio. No consideran a Dios como la máxima autoridad que obedecer. Sus corazones no honran a Dios como grande. En el interior, tienen un espacio para Satanás y no conocen a Dios.

de ‘Cómo debe uno buscar la verdad para obtener vida’ en “Sermones y enseñanzas sobre la entrada a la vida (VI)”

Durante el tiempo en que experimentamos la obra de Dios a menudo experimentamos la disciplina del Espíritu Santo. Dios usa diferentes pruebas para manifestar nuestra corrupción y nuestra desobediencia. Dios nos poda y trata con nosotros a través de diferentes personas, eventos y cosas. Todo procede como el Espíritu Santo dicta y arregla. Podemos decir que todo viene de Dios y que surge de Él. A veces un hermano o hermana revela repentinamente tu corrupción y te censura. Cada frase hiere tu corazón cuando la oyes. Esto también viene del Espíritu Santo y empieza desde Dios. No importa qué tipo de persona encuentres en qué situación, si una persona realmente nos expone y nos censura, todo esto es poda y trato por parte de Dios para nosotros, y esto sale de la disciplina de Dios para nosotros.

de ‘Cómo saber que Cristo es la verdad, el camino y la vida’ en “Sermones y enseñanzas sobre la entrada a la vida (II)”

A lo que una persona que genuinamente posee la verdad se somete es a la verdad, no a la altivez, grandeza o conocimiento de una persona. No importa cuán altivo o grande seas, para ella, sólo eres un cerdo estúpido. Si no tienes la verdad eres basura. No importa qué tan alto parezcas o qué tan majestuoso sea el comportamiento que tengas, sigues siendo un cerdo estúpido. En la familia de Dios, nadie se fija en las apariencias, va de acuerdo con la altura o según la relativa superioridad de conocimiento. Quien tenga verdad, quien tenga realidad, quien tenga humanidad es una buena persona y una persona de alta calidad, y alguien que es digno de respeto. Tal persona tiene dignidad e integridad. Además, quienquiera en la familia de Dios que alcance el estándar al cumplir su deber como creación de Dios y que pueda poner en práctica varios aspectos de la verdad, obteniendo la aprobación de las personas, esta persona es una buena persona en quien Dios se complace y a quien los hermanos y hermanas apoyan. Quien sea una persona honesta, y quienquiera que viva por la palabra de Dios, es la persona que es más respetada y que es conforme al corazón de Dios. Esta es nuestra visión sobre tratar a las personas. Esta es la visión de vida y el valor que toda persona que busca la verdad debe poseer.

de ‘Los principales signos de alcanzar la verdad y de entrar en la realidad’ en “Sermones y enseñanzas sobre la entrada a la vida (VII)”

Anterior:Los principios de ser totalmente leal a Dios

Siguiente:Los principios de servir en coordinación

También podría gustarte