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26. Los principios de obedecer la obra del Espíritu Santo

1. Debes obedecer absolutamente la iluminación y esclarecimiento internos del Espíritu Santo y la guía de las palabras de Dios; eso es la obra del Espíritu Santo y las palabras de Dios que perfeccionan al hombre;

2. Debes obedecer la soberanía y los arreglos del Espíritu Santo y debes aceptar y obedecer toda la poda y trato, la disciplina y castigo y las pruebas y refinamiento que provienen del Espíritu Santo;

3. Debes obedecer los arreglos de la obra, los sermones y enseñanza del hombre usado por el Espíritu Santo, porque esto es una parte de la obra del Espíritu Santo;

4. Debes obedecer la iluminación y esclarecimiento que han surgido del Espíritu Santo de los líderes y colaboradores de todos los niveles y de los hermanos y hermanas, y obedecer sus enseñanzas que se conforman a la verdad.

Las palabras relevantes de Dios:

Ya que crees en Dios, debes permanecer constante en tu obediencia. No puedes simplemente obedecer cuando te plazca y desobedecer cuando no. Tal clase de obediencia Dios no la aprueba. Si no puedes mantener el paso con la nueva obra que Yo enseño y sigues aferrándote a los antiguos dichos, entonces, ¿cómo puede haber crecimiento en tu vida? En la obra de Dios, Él te provee por medio de Su palabra. Cuando obedeces y aceptas Su palabra, entonces el Espíritu Santo con toda seguridad obrará en ti. El Espíritu Santo obra exactamente de la manera que digo. Haced como he dicho y el Espíritu Santo con toda prontitud obrará en ti. Expongo una nueva luz para que veáis y vengáis a la luz presente.Cuando caminas en esta luz, el Espíritu Santo inmediatamente obrará en ti. Algunos pueden ser recalcitrantes y decir, “Simplemente no voy a hacer lo que Tú dices”. Entonces te digo ahora que este es el fin del camino. Te has marchitado y ya no tienes vida. Por lo tanto, cuando se experimenta la transformación del carácter, es crucial que se mantenga el paso con la luz presente.

de ‘Los que obedecen a Dios con un corazón verdadero, con seguridad serán ganados por Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

Si sigues y buscas lo que sea que el Espíritu Santo diga, eres alguien que lo obedece, y de esta manera podrás tener un cambio de carácter. El carácter del hombre cambia con las palabras actuales del Espíritu Santo; si siempre mantienes tus antiguas experiencias del pasado y tus antiguas reglas del pasado, tu carácter no cambiará. Si el Espíritu Santo hablara hoy para decirles a todas las personas que entraran a la vida de la humanidad normal, pero tú sigues enfocándote en la superficie y estás confundido en cuanto a la realidad y no lo tomas en serio, serás alguien que no está siguiendo el ritmo de Su obra y no serás alguien que ha entrado en la senda guiada por el Espíritu Santo.

de ‘Aquellos cuyo carácter ha cambiado son aquellos que han entrado a la realidad de las palabras de Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

En su trabajo, los obreros deben prestar atención a dos puntos: uno es realizar el trabajo exactamente según los principios estipulados en las disposiciones para el trabajo. Los obreros no deben violar estos principios ni trabajar según su propia imaginación, ni de acuerdo con su propia voluntad. Deberían mostrar preocupación por la obra de la familia de Dios y poner los intereses de ésta por delante en todo lo que hagan. El otro punto también es clave y es que, hagan lo que hagan, presten atención a seguir la dirección del Espíritu Santo y hacerlo todo estrictamente en armonía con la palabra de Dios. Si desobedeces la orientación del Espíritu Santo, si sigues con obcecación tu propia mente y haces las cosas de acuerdo con tu propia imaginación, esto constituye una oposición más grave a Dios. Con frecuencia, desobedecer al esclarecimiento y la dirección del Espíritu Santo conduce a un callejón sin salida. No hay forma de seguir con el trabajo si uno ha perdido la obra del Espíritu Santo y, aunque se realice trabajo, no se logra nada. Éstos son los dos principios básicos por los que hay que regirse cuando se está trabajando: uno es llevar a cabo el trabajo exactamente según la disposición de arriba y realizar las tareas con los principios que se han presentado desde arriba. El otro punto es seguir la dirección del Espíritu Santo que está en el interior. […] La dirección interna del Espíritu Santo no es en absoluto trascendental. En realidad, es muy normal: los rincones ocultos de tu alma saben que ésta es la forma correcta de hacerlo, y que es la mejor. Semejante idea es muy clara; no es el resultado de la reflexión y, a veces, no entiendes por completo por qué hacerlo de esta manera. A menudo, esto no es más que el esclarecimiento del Espíritu Santo. Una situación así es lo que ocurre de la forma más común en la mayoría de las personas. El Espíritu Santo te guía a actuar de la forma más apropiada. No es el resultado de tu consideración; más bien tienes un sentimiento en tu corazón e intuyes que ésta es la mejor forma de hacerlo. Tal vez esto sea del Espíritu Santo. La propia voluntad de una persona es, con frecuencia, el resultado del proceso de pensamiento y está coloreada con sus propias ideas: qué hay en ello para mí, cómo me beneficiará, son partes de cualquier cosa que las personas determinen hacer ellas mismas. La dirección del Espíritu Santo no contiene, en modo alguno, tales adulteraciones. Es necesario prestar cuidadosa atención a la dirección o al esclarecimiento del Espíritu Santo; en las cuestiones claves, en particular, deber tener cuidado con el fin de entenderlas. Lo más probable es que las personas que piensan demasiado, a las que les gusta actuar siguiendo sus propias ideas, se lo pierdan. Los buenos obreros, los obreros prometedores, prestan atención a la obra del Espíritu Santo. Las personas que obedecen al Espíritu Santo temen a Dios y buscan incansablemente la verdad. […] Con el fin de realizar la obra que Dios os encomienda es necesario comprender estos dos principios. Debéis cumplir estrictamente las disposiciones de arriba para el trabajo, y debéis prestar atención a obedecer la dirección del Espíritu Santo. Sólo cuando se han comprendido estos dos principios puede ser el trabajo eficaz y satisfacerse la voluntad de Dios.

de ‘Principios básicos de cómo trabajan los obreros’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

Dios hace realmente mucha obra en las personas; en ocasiones las prueba, crea entornos para templarlas, pronuncia palabras para guiarlas, para enmendar sus deficiencias. A veces, el Espíritu Santo guía a las personas a entornos preparados por Dios para que ellas descubran, sin saberlo, muchas cosas de las que carecen. A través de lo que las personas dicen y hacen, de su forma de tratar a los demás y con las cosas, sin saberlo, el Espíritu Santo las ilumina para que entiendan muchas cosas que no se entendieron antes, y les permite comprender muchas cosas o personas de forma más exhaustiva, que capten muchas cosas que no conocían previamente.

de ‘Sobre la experiencia’ en “La Palabra manifestada en carne”

Hay veces en las que el Espíritu Santo te disciplina desde el interior, y esta disciplina procede del juicio de Dios; hay veces en las que Dios te reprende y esconde Su rostro de ti, cuando no te presta atención y no obra dentro de ti, castigándote silenciosamente con el propósito de refinarte. La obra que Dios hace en el hombre es principalmente para poner en claro Su justo carácter. ¿Qué testimonio de Dios da el hombre en última instancia? Él testifica que Dios es el Dios justo, que Su carácter es la justicia, la ira, el castigo y el juicio; el hombre da testimonio del justo carácter de Dios. Dios usa Su juicio para hacer perfecto al hombre, ha estado amando al hombre y salvando al hombre, pero, ¿cuánto está comprendido en Su amor? Hay juicio, majestad, ira y maldición. Aunque Dios maldijo al hombre en el pasado, no echó por completo al hombre en el abismo, sino que usó ese medio para refinar la fe del hombre; no hizo morir al hombre, sino que actuó con la intención de hacer perfecto al hombre. La esencia de la carne es aquello que es de Satanás, Dios lo dijo exactamente bien, pero los hechos que Dios lleva a cabo no se completan de acuerdo a Sus palabras. Te maldice para que lo ames y para que conozcas la esencia de la carne; te castiga con el propósito de que despiertes, para permitirte que conozcas las deficiencias que hay dentro de ti y para que conozcas la total indignidad del hombre. Por consiguiente, las maldiciones de Dios, Su juicio y Su majestad e ira, todo es con el fin de hacer perfecto al hombre. Todo lo que Dios hace en la actualidad, y el justo carácter que deja claro dentro de vosotros, todo es con el fin de hacer perfecto al hombre y ese es el amor de Dios.

de ‘Sólo al experimentar pruebas dolorosas puedes conocer el encanto de Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

7. En la obra y los asuntos de la iglesia, además de obedecer a Dios, deberías seguir en todas las cosas las instrucciones del hombre usado por el Espíritu Santo. Incluso la más mínima infracción es inaceptable. Debes cumplirlas de forma absoluta, y no analizar si son correctas o erróneas; lo que es correcto y erróneo no tiene nada que ver contigo. Sólo debes preocuparte por la obediencia total.

de ‘Los diez decretos administrativos que el pueblo escogido de Dios debe obedecer en la Era del Reino’ en “La Palabra manifestada en carne”

La obra que lleva a cabo aquel a quien Dios usa es con el fin de cooperar con la obra de Cristo o del Espíritu Santo. Dios levanta a este hombre entre los hombres, está ahí para liderar a todos los escogidos de Dios y Dios también lo levanta para hacer la obra de la cooperación humana. Con alguien así, que sea capaz de hacer la obra de la cooperación humana, se puede lograr a través de él más de las exigencias que Dios le hace al hombre y de la obra que el Espíritu Santo debe hacer entre los hombres. Otra manera de decirlo es esta: La meta de Dios al usar a este hombre es para que todos los que siguen a Dios puedan entender mejor la voluntad de Dios y puedan alcanzar más de las exigencias de Dios. Como las personas no pueden entender directamente las palabras de Dios o la voluntad de Dios, Dios ha levantado a alguien que es usado para que lleve a cabo esa obra. Esta persona que Dios usa también se puede describir como un medio a través del cual Dios guía a las personas, como el “traductor” que se comunica entre Dios y las personas. […] Él lo levanta; Dios lo prepara para la obra de Dios y él coopera en la obra de Dios mismo. Ninguna persona podría estar en su obra, es la cooperación humana la que es integral a la obra divina. […] Al que Dios usa, por otro lado, es alguien que Dios ha preparado y que posee un cierto calibre y que tiene humanidad. El Espíritu Santo lo ha preparado y lo ha perfeccionado de antemano, y el Espíritu Santo lo guía por completo y, sobre todo cuando se trata de su obra, el Espíritu Santo lo dirige y le gobierna, como resultado de esto no hay desviación en la senda de guiar a los escogidos de Dios porque Dios seguramente se hace responsable de Su propia obra y Dios hace Su propia obra en todo momento.

de ‘Acerca del uso que Dios hace del hombre’ en “La Palabra manifestada en carne”

¿Qué es aceptar la verdad? Significa que, independientemente del carácter corrupto que tengas o el veneno con que el gran dragón rojo emponzoñe tu naturaleza, la reconoces cuando la palabra de Dios la revela y te sometes a esta última con total convicción. Y te conoces a ti mismo según la palabra de Dios. Esto es lo que significa aceptar la palabra de Dios. Independientemente de lo que Él diga, de lo desgarrador que pueda ser para el corazón, de las palabras que Él use, puedes aceptarla mientras sea la verdad, y puedes reconocerla mientras se conforme a la realidad. Puedes someterte a la palabra de Dios sin importar cuán profundamente la entiendas, la aceptes y te sometas a la luz del esclarecimiento del Espíritu Santo comunicado por los hermanos y hermanas. Cuando la búsqueda de la verdad por parte de una persona ha alcanzado un punto determinado, ella puede obtener la verdad y lograr la transformación de su carácter.

de ‘Cómo conocer la naturaleza del hombre’ en “La Palabra manifestada en carne”

El Espíritu Santo no sólo obra en ciertos hombres que son usados por Dios, sino que lo hace aún más en la iglesia. Él podría estar obrando en cualquiera. Ahora puede obrar en ti y después de que lo hayas experimentado, puede obrar en alguien más después. Síguela de cerca; cuanto más sigas la luz presente, más puede madurar y crecer tu vida. No importa la clase de hombre que pueda ser, siempre y cuando el Espíritu Santo trabaje en él, asegúrate de seguirlo. Asimila sus experiencias a través de las tuyas y vas a recibir cosas aún más elevadas. Al hacerlo así verás el crecimiento con mayor rapidez. Esta es la senda de la perfección para el hombre y una forma por la cual la vida crece. La senda a la perfección se alcanza a través de tu obediencia hacia la obra del Espíritu Santo. Tú no sabes por medio de qué clase de persona obrará Dios para perfeccionarte, ni tampoco por medio de qué persona, suceso o cosa Él te permitirá entrar en posesión y adquirir algo de discernimiento. Si puedes caminar en este camino correcto, esto muestra que hay gran esperanza para ti para que seas perfeccionado por Dios. Si no eres capaz de hacerlo, esto muestra que tu futuro será desolado y uno de tinieblas. Cuando caminas sobre el camino correcto, se te harán revelaciones en todas las cosas. No importa qué les pueda revelar el Espíritu Santo a los demás, si tú continúas en tu experiencia sobre el fundamento de su conocimiento, entonces esto se convertirá en tu vida y serás capaz de proveer a otros debido a esta experiencia. Aquellos quienes proveen a los demás repitiendo palabras son aquellos sin experiencia; se debe aprender para encontrar, por medio del esclarecimiento y la iluminación de los demás, una forma de práctica antes de hablar de la propia experiencia y conocimiento prácticos. Esto será de mayor beneficio para la propia vida. Debes experimentar de esta manera, obedeciendo todo lo que viene de Dios. Debes buscar la mente de Dios en todas las cosas y aprender lecciones en todas las cosas, creando crecimiento en tu vida. Tal práctica permite que el crecimiento sea más rápido.

de ‘Los que obedecen a Dios con un corazón verdadero, con seguridad serán ganados por Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

Comunión del hombre:

Si sólo te preocupas por obedecer la palabra de Dios y por poner la verdad en práctica, cuando buscas la verdad eres iluminado por el Espíritu Santo. Actúa de acuerdo con la iluminación del Espíritu Santo y practica de acuerdo con la nueva iluminación recibida y, sin saberlo, estarás obedeciendo la obra del Espíritu Santo; sin saberlo, estarás obedeciendo la iluminación del Espíritu Santo. Cuando tienes más esclarecimiento nuevo al poner la verdad en práctica, hay un aumento en el componente de tu obediencia a la obra del Espíritu Santo. Por lo tanto, al poner la verdad en práctica, sin ser consciente de ello, en realidad estás obedeciendo la obra del Espíritu Santo. Si por algún tiempo no tienes un nuevo esclarecimiento de la verdad y sólo practicas de acuerdo con la verdad recibida en el pasado, tu obediencia en este momento sólo es obedecer la autoridad de la palabra de Dios y no implica ninguna obra nueva del Espíritu Santo. Si tienes una nueva iluminación de las palabras de Dios, así como un conocimiento más profundo, y practicas de acuerdo con esta nueva iluminación, nuevo esclarecimiento y conocimiento más profundo, ¿diríais que esto es obedecer el esclarecimiento y la iluminación del Espíritu Santo? Esto es obedecer el esclarecimiento y la iluminación del Espíritu Santo. Es obedecer la autoridad de la palabra de Dios, así como obedecer la autoridad de la obra del Espíritu Santo; es matar dos pájaros de un tiro. Por lo tanto, obedecer la autoridad de la obra del Espíritu Santo es principalmente obedecer el esclarecimiento y la iluminación del Espíritu Santo. Pongámoslo en términos muy simples: ¿El verdadero conocimiento de la palabra de Dios por parte del hombre se origina con el Espíritu Santo? Todo se origina con el esclarecimiento y la iluminación del Espíritu Santo. Por lo tanto, cuando estás poniendo en práctica cada verdad, particularmente cuando tienes un conocimiento aún más profundo de la esencia de esa verdad, esto es obedecer la obra del Espíritu Santo y es obedecer el esclarecimiento y la iluminación del Espíritu Santo. ¿Diríais que todas esas personas como las que obedecen el esclarecimiento y la iluminación del Espíritu Santo tienen verdadera obediencia a la autoridad de la palabra de Dios? También tienen verdadera obediencia a ella. La obra del Espíritu Santo es multifacética. La obra que se emprende en aquellos que buscan la verdad es principalmente el esclarecimiento y la iluminación de la palabra de Dios, guiándolos a entender y a entrar en todas las verdades. Él hace principalmente esta obra, pero hay otra tarea que también es obrada por el Espíritu Santo. Mientras experimentas y pones en práctica la palabra de Dios, Él te guía y te esclarece. Con respecto a tus deberes, a tu entorno de vida y a las cosas con las que te encuentras, Él te guía para que entiendas y entres en la verdad, y entres en la realidad. Cuando comes y bebes la palabra de Dios, Él te esclarece para que entiendas la palabra de Dios. En la vida real, Él te guiará a entrar en la realidad de la verdad. Este es el principio de la obra del Espíritu Santo. Por lo tanto, muchas personas experimentan la guía de la palabra de Dios, la disciplina de la palabra de Dios, además de que experimentan la disciplina del hombre por parte del Espíritu Santo, la restricción del hombre por parte del Espíritu Santo y la guía del hombre por parte del Espíritu Santo. Algunas veces el Espíritu Santo restringe al hombre de hacer esto o aquello. Cuando imaginas hacer esto o aquello, el entorno no te permite actuar. Eso es el Espíritu Santo usando el entorno para refrenarte. El entorno del hombre está bajo el control y el arreglo de Dios y también está bajo el control y el arreglo del Espíritu Santo. El Espíritu Santo controla y arregla el entorno del hombre, así como las personas, los asuntos y las cosas. Por lo tanto, en tu entorno de vida individual debes orar en todas las cosas y mediante la oración actuarás de acuerdo con la guía del Espíritu Santo. A veces, Él te agraciará con unas pocas palabras a través del esclarecimiento e inesperadamente la palabra de Dios aparecerá dentro de ti. Tan pronto como piensas en estas palabras de Dios, parece como si tus planes anteriores no fueran prácticos. A veces practicas de acuerdo con estas palabras de Dios; en otras ocasiones, debido a estas palabras de Dios, tus planes y arreglos para ese día cambiarán. A veces tu ruta o destino para llevar a cabo tus deberes se arreglan a través del entorno. Todos estos vienen del control y de los arreglos del Espíritu Santo.

de ‘Cómo se deben poner en práctica los cuatro principios de la obediencia a Dios’ en “Sermones y enseñanzas sobre la entrada a la vida (VI)”

Obedecer a Dios significa obedecer la verdad y obedecer el esclarecimiento del Espíritu Santo. Lo más importante y más realista es obedecer los arreglos de la obra, los sermones y enseñanzas de los de arriba, porque la mayor parte proviene del esclarecimiento del Espíritu Santo. Además, el Espíritu Santo a veces tiene algún esclarecimiento especial para los individuos, por lo que los arreglos de la obra, los sermones y enseñanzas del hombre usado por el Espíritu Santo sólo pueden representar partes del esclarecimiento del Espíritu Santo, no su totalidad. Recuerda, sólo representan partes de este. Si alguien dice que los sermones y enseñanzas y los arreglos de la obra del hombre usado por el Espíritu Santo son la totalidad del esclarecimiento del Espíritu Santo, eso es un error y una farsa. Los arreglos de la obra, los sermones y enseñanzas del hombre usado por el Espíritu Santo son partes del esclarecimiento del Espíritu Santo que todo el pueblo escogido de Dios debe practicar, y la realidad en la que debe entrar. Sobre esta base, el Espíritu Santo tiene un poco de esclarecimiento para cada persona que busca la verdad bajo circunstancias especiales. Esto no se puede ignorar. Al obedecer la obra de Dios, un aspecto es obedecer el esclarecimiento interno del Espíritu Santo, el otro es obedecer los arreglos externos de la obra, los sermones y enseñanzas del hombre usado por el Espíritu Santo. Debes prestar atención y mantener estos dos aspectos. Si eres obediente a ambos, entonces se puede decir que eres un hombre que verdaderamente obedece la obra de Dios.

de La comunión de los de arriba

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