56. Principios para abordar las nociones e imaginaciones

(1) Es necesario establecer que solo Dios es la verdad, que esta procede de Sus palabras, y que por muy buenas que sean las nociones e imaginaciones humanas, no dejan de ser más que doctrina hueca.

(2) Las nociones e imaginaciones humanas no se ajustan en absoluto a las palabras de Dios y son incompatibles con la esencia de la verdad. Alguien que vive según ellas no puede salvarse.

(3) La verdad es la única némesis de las nociones. Hay que leer más las palabras de Dios y buscar la verdad; solo así puede uno rectificar por completo las nociones y las imaginaciones humanas.

(4) Es necesario practicar y experimentar las palabras de Dios, y llegar al entendimiento de la verdad y al auténtico conocimiento de Dios. Solo así puede uno librarse completamente de las nociones e imaginaciones humanas.

Las palabras relevantes de Dios:

Dios mismo es la vida y la verdad, Su vida y verdad coexisten. Los que no pueden obtener la verdad nunca obtendrán la vida. Sin la guía, el apoyo y la provisión de la verdad, solo recibirás letras, doctrinas y, por encima de todo, la muerte. La vida de Dios siempre está presente, Su verdad y vida coexisten. Si no puedes encontrar la fuente de la verdad, entonces no obtendrás el alimento de la vida; si no puedes obtener la provisión de vida, entonces, seguramente no tienes la verdad, y así, aparte de las imaginaciones y las nociones, la totalidad de tu cuerpo no será nada más que carne, tu apestosa carne. Debes saber que las palabras de los libros no cuentan como vida, los registros de la historia no se pueden consagrar como la verdad, y las normas del pasado no pueden servir como un registro de palabras que Dios pronuncia en el presente. Sólo lo que Dios expresa cuando viene a la tierra y vive entre los hombres es la verdad, la vida, la voluntad de Dios y Su manera actual de obrar.

Extracto de ‘Solo el Cristo de los últimos días le puede dar al hombre el camino de la vida eterna’ en “La Palabra manifestada en carne”

Las nociones de las personas deben ser resueltas usando la verdad; no pueden simplemente dejarse de lado con una solución creada por el hombre, no es tan fácil. La gente no se compromete con los asuntos justos, sino que tiende a aferrarse a nociones o cosas heréticas y absurdas, que les resulta difícil dejar de lado. ¿Cuál es la causa de esto? Es porque tienen un carácter satánico corrupto. Si las nociones de la gente son grandes o pequeñas, serias o no, si no tienen un carácter corrupto, estas nociones son fáciles de resolver. Las nociones, en definitiva, son solo una forma de pensar. Pero debido al carácter corrupto de la gente, como la severidad, la maldad y la arrogancia, las nociones se convierten en un detonador que hace que la gente resista, malinterprete e incluso juzgue a Dios. Puede que no lo digan, pero su comportamiento muestra que se oponen y no aceptan tu perspectiva. Gobernados por un carácter corrupto, se aferran a sus nociones a causa de él. Y así, al igual que las nociones se resuelven, también lo hace el carácter corrupto de las personas. Si este se resuelve, entonces muchos de sus pensamientos inmaduros e infantiles, incluso las nociones que ya han tomado forma, no son un problema para ellos; son solo pensamientos y no afectan el cumplimiento de tu deber o a tu obediencia a Dios. Las nociones y el carácter corrupto están conectados. A veces hay una noción en tu corazón, pero no dirige de manera directa tus acciones. Cuando no infringe tus intereses inmediatos, la ignoras. Ignorarla, sin embargo, no significa que no haya un carácter corrupto en tu noción, y cuando sucede algo que está en conflicto con tus nociones, te aferras a ellas con una cierta actitud, una actitud dominada por tu carácter. Este carácter puede ser severidad, puede ser arrogancia y perversidad; te despachas a gusto con Dios cuando dices: “Mi punto de vista ha sido ratificado académicamente muchas veces. La gente ha mantenido tales puntos de vista durante miles de años, así que ¿por qué no debería hacerlo yo? Si no tienes razón, ¿cómo puedes decir que es la verdad y está sobre todas las cosas? ¡Mi perspectiva es la más alta de toda la humanidad!”. Una noción puede llevar a que se comporten así, a tal fanfarronería. ¿Qué causa esto? El carácter corrupto. Existe una gran relación entre las nociones y el carácter corrupto de la gente, y sus nociones deben ser resueltas. Una vez que las nociones de la gente sobre la fe en Dios hayan sido resueltas, les resulta fácil someterse a los arreglos de obra de la casa de Dios y así realizan su deber con mayor fluidez, no se desvían, no se entrometen ni estorban y no hacen nada que cause vergüenza a Dios.

Extracto de ‘Solo si se corrigen las propias nociones es posible tomar el buen camino de la fe en Dios (1)’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

Lleváis creyendo en Dios todos estos años y, pese a entender algunas verdades, cada cual alberga sus propias interpretaciones, creencias e imaginaciones que contravienen y contradicen los propósitos de Dios y la verdad. Estas cosas son las nociones de la gente. Todo lo que está reñido con la verdad pertenece a las nociones e imaginaciones del hombre. ¿Y cómo surgen las nociones del hombre? Hay muchos motivos distintos. En parte se debe a la difusión e inculcación del conocimiento; también a la influencia progresiva de la cultura tradicional y al impacto de las tendencias sociales y ciertas enseñanzas familiares. En general, el hombre ha sido influido y adoctrinado por la malvada sociedad de Satanás; esta es la causa fundamental de sus nociones.

Extracto de ‘Solo si se corrigen las propias nociones es posible tomar el buen camino de la fe en Dios (1)’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

Debido a que siempre hay nuevos avances en la obra de Dios, hay una obra que se vuelve obsoleta y antigua cuando la nueva obra llega. Estas diferentes clases de obra, la antigua y la nueva, no son contradictorias sino que se complementan; cada paso es consecuencia del anterior. Debido a que surge una nueva obra, las cosas antiguas, por supuesto, deben ser eliminadas. Por ejemplo, algunas de las prácticas establecidas hace mucho tiempo por el hombre y sus máximas habituales, además de los muchos años de experiencia y enseñanzas del hombre, han formado toda clase de nociones en su mente. Que Dios aún no haya revelado plenamente al hombre Su verdadero rostro y Su carácter inherente, junto a la difusión, durante muchos años, de las teorías tradicionales de la antigüedad, ha sido aún más propicio para que el hombre forme tales nociones dentro de sí. Se puede decir que, durante el transcurso de la creencia del hombre en Dios, la influencia de diversas nociones ha llevado a la continua formación y evolución de toda clase de entendimiento conceptual de Dios que ha causado que muchas personas religiosas que sirven a Dios se hayan convertido en Sus enemigos. Por consiguiente, mientras más arraigadas las nociones religiosas de las personas, más se oponen a Dios y más se vuelven Sus enemigos. La obra de Dios es siempre nueva y es nunca antigua, y jamás forma doctrinas, sino que, por el contrario, está cambiando y siendo renovada continuamente en mayor o menor grado. Esta manera de obrar es una expresión del carácter inherente del mismo Dios. Es también el principio inherente de la obra de Dios y uno de los medios por los cuales Él logra Su gestión. Si Dios no obrara de esta manera, el hombre no cambiaría ni sería capaz de conocer a Dios y Satanás no sería derrotado. Por tanto, en Su obra ocurren cambios continuos que pueden parecer erráticos, pero que, en realidad, son periódicos. Sin embargo, la manera en la que el hombre cree en Dios es bastante diferente: él se aferra a viejos sistemas y doctrinas que le son familiares y cuanto más antiguas sean, más apetecibles le son. ¿Cómo podría la mente necia del hombre, una mente tan intransigente como la piedra, aceptar tantas nuevas e insondables obras y palabras de Dios? El hombre aborrece al Dios que es siempre nuevo y nunca antiguo; al hombre solo le gusta el Dios antiguo, de avanzada edad, cabello blanco y que está quieto en un lugar. Por ende, debido a que Dios y el hombre tienen sus propios gustos, el hombre se ha convertido en el enemigo de Dios. Muchas de estas contradicciones todavía persisten incluso hoy en día, en tiempos en que Dios ha estado llevando a cabo una nueva obra durante casi seis mil años. Entonces, estas contradicciones no tienen remedio. Tal vez se deba a la terquedad del hombre, o a lo inviolable de los decretos administrativos de Dios por parte de cualquier hombre; sin embargo, esos clérigos y mujeres todavía se aferran a libros y papeles antiguos y mohosos, mientras que Dios sigue adelante con Su incompleta obra de gestión como si no tuviera a nadie a Su lado. A pesar de que estas contradicciones hacen que Dios y el hombre sean enemigos, al punto de llegar a ser irreconciliables, Dios no les presta atención, como si estuvieran y no estuvieran allí, a la misma vez. El hombre, sin embargo, todavía se apega a sus creencias y nociones, y nunca se desprende de ellas. Sin embargo, una cosa es evidente: a pesar de que el hombre no se desvía de su postura, los pies de Dios están siempre en movimiento y siempre está cambiando Su postura de acuerdo con el entorno. Al final, es el hombre quien será vencido sin luchar. Dios, por otra parte, es el mayor enemigo de Sus enemigos derrotados y es también el campeón de la humanidad, tanto de los vencidos como de los invictos. ¿Quién puede competir con Dios y salir victorioso? Las nociones del hombre parecen venir de Dios, porque muchas de ellas nacieron como consecuencia de la obra de Dios. Sin embargo, Dios no perdona al hombre a causa de esto y, menos aún, derramará alabanzas sobre el hombre por producir, tras Su obra, tanda tras tanda de productos “para Dios”, los que están fuera de la obra de Dios. Por el contrario, Él está sumamente disgustado por las nociones del hombre y por sus viejas y piadosas creencias, y no tiene ninguna intención de reconocer la fecha en la que tales nociones surgieron por primera vez. Él no acepta en absoluto que estas nociones procedan de Su obra, ya que las nociones del hombre son esparcidas por el hombre; su fuente es el pensamiento y la mente del hombre, y no Dios, sino Satanás. La intención de Dios siempre ha sido que Su obra sea nueva y viva, no vieja y muerta, y a lo que Él hace que el hombre se adhiera varía con la era y el periodo y no es eterno ni inmutable. Esto es debido a que Él es un Dios que lleva al hombre a vivir y ser nuevo, no como el diablo, que lleva al hombre a la muerte y a la vejez. ¿Aún no comprendéis esto? Tú tienes nociones sobre Dios y eres incapaz de desprenderte de ellas, porque eres de mente cerrada. No es porque la obra de Dios tenga poco sentido o porque difiera de los deseos humanos y, menos aún, porque Dios sea siempre negligente con Sus deberes. No eres capaz de desprenderte de tus nociones porque eres tu carencia de obediencia es demasiado grande y porque no tienes la más mínima semejanza a un ser creado; no es porque Dios esté haciendo las cosas difíciles para ti. Tú has causado todo esto y Dios no tiene nada que ver; todo el sufrimiento y la desgracia son creados por el hombre. Los pensamientos de Dios son siempre buenos: Él no quiere hacerte elaborar nociones, sino que desea que tú cambies y seas renovado a medida que pasan las eras. Sin embargo, tú no sabes lo que es bueno para ti y siempre estás examinando o analizando. No es que Dios haga las cosas difíciles para ti, sino que no tienes veneración por Él y tu desobediencia es demasiado grande. Un diminuto ser creado, que se atreve a tomar un insignificante trozo de lo que antes fue dado por Dios y que se voltea y lo usa para atacar a Dios, ¿no es esto la desobediencia del hombre? Los humanos, es justo decirlo, no están en absoluto calificados para expresar sus puntos de vista ante Dios y menos aún para exhibir como les dé la gana su lenguaje inútil, apestoso, podrido y florido, por no mencionar sus decrépitas nociones. ¿Acaso no son aún más despreciables?

Extracto de ‘Solo pueden servir a Dios los que conocen Su obra de hoy’ en “La Palabra manifestada en carne”

Sabed que os oponéis a la obra de Dios o usáis vuestras propias nociones para medir la obra de hoy, porque no conocéis los principios de Su obra, y porque no os tomáis lo bastante en serio la obra del Espíritu Santo. Vuestra oposición a Dios y la obstrucción de la obra del Espíritu Santo están causadas por vuestras nociones y por vuestra arrogancia inherente. No se debe a que la obra de Dios sea errónea, sino a que sois demasiado desobedientes por naturaleza. Después de encontrar su creencia en Dios, algunas personas ni siquiera pueden afirmar con certeza de dónde vino el hombre, pero se atreven a hacer discursos públicos evaluando lo bueno y lo malo de la obra del Espíritu Santo. Incluso sermonean a los apóstoles que tienen la nueva obra del Espíritu Santo y hacen comentarios fuera de lugar; su humanidad es demasiado baja y no hay el más mínimo razonamiento en ellos. ¿Acaso no llegará el día en que tales personas sean rechazadas por la obra del Espíritu Santo y quemadas por los fuegos del infierno? No conocen la obra de Dios, pero la critican, y también intentan ordenarle a Dios cómo obrar. ¿Cómo pueden conocer a Dios personas tan irrazonables? El hombre llega a conocer a Dios durante el proceso de buscarlo y experimentarlo; no es a través de criticarlo a su antojo que llegará a conocerlo por medio del esclarecimiento del Espíritu Santo. Cuanto más preciso es el conocimiento que las personas tienen de Dios, menos se oponen a Él. Por el contrario, cuanto menos saben de Él, más probable es que se opongan a Él. Tus nociones, tu vieja naturaleza y tu humanidad, tu personalidad y tu perspectiva moral son el “capital” con el que te resistes a Dios, y cuanto más corrupto, degradado y bajo te vuelves, más enemigo eres de Dios. Quienes poseen unas nociones firmes y tienen un carácter santurrón son aún más enemigos del Dios encarnado; estas personas son los anticristos. Si no rectificas tus nociones, siempre serán contrarias a Dios; nunca serás compatible con Él y siempre estarás separado de Él.

Solo dejando de lado tus viejas nociones puedes obtener un nuevo conocimiento; sin embargo, el viejo conocimiento no equivale necesariamente a nociones viejas. “Nociones” se refiere a las cosas imaginadas por el hombre que están en conflicto con la realidad. Si el viejo conocimiento ya estaba obsoleto en la antigua era e impidió al hombre entrar en la nueva obra, ese conocimiento también es una noción. Si el hombre es capaz de adoptar el enfoque correcto hacia ese conocimiento y puede llegar a conocer a Dios desde varios aspectos diferentes, combinando lo viejo y lo nuevo, el viejo conocimiento pasa a ser una ayuda para el hombre y se vuelve la base por la que este entra en la nueva era. […] El hombre piensa que sus nociones son correctas y sin error, y que proceden de Dios. Hoy, cuando el hombre es testigo de la obra de Dios, da rienda suelta a las nociones acumuladas durante muchos años. Las imaginaciones y las ideas del pasado se han convertido en una obstrucción para la obra de esta etapa, y al hombre le ha resultado difícil dejar ir estas nociones y refutar estas ideas. Las nociones hacia esta obra que se ha desarrollado paso a paso por parte de muchos de los que han seguido a Dios hasta hoy se han vuelto, incluso, más graves y estas personas han ido dando forma gradualmente a una enemistad empecinada con el Dios encarnado. La fuente de este odio son las nociones y las imaginaciones del hombre. Las nociones e imaginaciones del hombre se han convertido en enemigas de la obra de hoy, una obra que es contraria a las nociones del hombre. Esto ha ocurrido precisamente porque los hechos no le permiten al hombre dar rienda suelta a su imaginación y, además, este no puede refutarlos con facilidad, y sus nociones e imaginaciones no toleran la existencia de los hechos; además, no se pone a pensar en la corrección y la veracidad de estos, se limita a dejar libres sus nociones con determinación, y emplea su propia imaginación. Solo se puede decir que esto es culpa de las nociones del hombre, y no de la obra de Dios. El hombre puede imaginar todo lo que desee, pero no puede poner en duda libremente ninguna etapa de la obra de Dios ni una parte de la misma; la realidad de Su obra es inviolable por el hombre.

Extracto de ‘Conocer las tres etapas de la obra de Dios es la senda para conocer a Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

Cuando Dios se hace carne y viene a obrar entre los hombres, todos lo miran y oyen Sus palabras, y todos ven los hechos que Dios obra dentro de Su cuerpo de la carne. En ese momento, todas las nociones del hombre se convierten en espuma. En cuanto a aquellos que han visto a Dios aparecer en la carne, no serán condenados si lo obedecen de buen grado, mientras que los que están contra Él intencionadamente se considerarán oponentes de Dios. Tales personas son anticristos y enemigos que están deliberadamente contra Él. Los que albergan nociones relativas a Dios, pero aun así están preparados y dispuestos a obedecerle, no serán condenados. Él condena al hombre sobre la base de sus propósitos y acciones, nunca por sus pensamientos e ideas. Si Dios condenara al hombre sobre la base de sus pensamientos e ideas, entonces nadie podría escapar de las manos iracundas de Dios. Los que están voluntariamente contra el Dios encarnado serán castigados por su desobediencia. En cuanto a estas personas que se levantan contra Dios deliberadamente, su oposición surge del hecho de que albergan nociones sobre Dios, que a su vez las llevan a actuar de forma que interrumpen la obra de Dios. Estas personas resisten y destruyen la obra de Dios de manera intencionada. No solo tienen nociones sobre Él, sino que también se involucran en actividades que interrumpen Su obra y por esta razón este tipo de personas serán condenadas. Los que no interrumpen deliberadamente la obra de Dios no serán condenados como pecadores, porque son capaces de obedecer de buen grado y no involucrarse en actividades que causen trastornos ni interrupciones. Tales personas no serán condenadas. Sin embargo, cuando las personas han experimentado la obra de Dios durante mucho tiempo, si siguen albergando nociones acerca de Él y siguen siendo incapaces de conocer la obra del Dios encarnado, y, si por muchos años que hayan experimentado Su obra, continúan llenándose de nociones sobre Dios y siguen siendo incapaces de llegar a conocerlo, aunque no se involucren en actividades que causen trastornos, sus corazones están llenos de muchas nociones sobre Dios, e incluso si tales nociones no se hacen evidentes, las personas que son así no son de ninguna ayuda para la obra de Dios. Son incapaces de difundir el evangelio por Dios o dar testimonio de Él. Las personas que son así no sirven para nada y son imbéciles. Como no conocen a Dios y además son incapaces de desechar sus nociones de Él, están condenadas. Puede decirse así: es normal para los nuevos en la fe albergar nociones de Dios o no conocer nada de Él, pero para aquellos que han creído en Dios durante muchos años y experimentado mucho de Su obra, no sería normal que continuaran sosteniendo nociones, y sería aún menos normal que una persona así no tuviese conocimiento de Dios. Debido a que esto no es un estado normal, están condenados. Estas personas son todas basura; son las que más se oponen a Dios y han disfrutado de Su gracia para nada. ¡Todas esas personas serán eliminadas al final!

Extracto de ‘Todas las personas que no conocen a Dios son las que se oponen a Él’ en “La Palabra manifestada en carne”

Te digo todas estas palabras hoy para que puedas saber, para que este conocimiento pueda llevarte a un conocimiento nuevo y preciso. También las digo para erradicar las viejas nociones y manera de saber que albergas, para que puedas adquirir nuevo conocimiento. Si verdaderamente comes y bebes Mis palabras, tu conocimiento cambiará considerablemente. Siempre que comas y bebas las palabras de Dios con un corazón obediente, tu perspectiva cambiará por completo. Siempre que seas capaz de aceptar los repetidos castigos, tu vieja mentalidad cambiará poco a poco. Si tu vieja mentalidad se sustituye totalmente con la nueva, tu práctica también cambiará en consecuencia. De esta manera, tu servicio estará cada vez más enfocado y podrá cumplir cada vez más la voluntad de Dios. Si puedes cambiar tu vida, tu conocimiento de la vida humana y tus muchas nociones sobre Dios, tu naturalidad disminuirá gradualmente. Esto, y nada menos que esto, es el efecto que se logra cuando Dios conquista a las personas; es el cambio que ocurre en las personas.

Extracto de ‘La verdadera historia de la obra de conquista (3)’ en “La Palabra manifestada en carne”

Tal vez las nociones de las personas no afecten lo que comen, cómo duermen ni su vida humana normal, pero sí existen en su mente y en su pensamiento, se agarran a las personas como una sombra que las sigue siempre a todas partes. A menos que las elimines constantemente, controlarán de forma permanente tu conducta, tu pensamiento, tu juicio, tu conocimiento de Dios y tu relación con Él. Las nociones son un problema grave. El hecho de que las personas tengan nociones sobre Dios es como un muro entre ellas y Dios, un muro que les impide contemplar el auténtico rostro de Dios, que les impide ver Su carácter y esencia verdaderos, pues la gente vive inmersa en sus nociones e imaginaciones y utiliza sus nociones para determinar si Dios tiene o no razón y para evaluar, condenar y juzgar todo lo que Él hace. ¿En qué estado se sume normalmente la gente por hacer esto? ¿Puede someterse sinceramente a Dios cuando vive inmersa en sus nociones? ¿Puede tener verdadera fe en Dios? No. Aunque se someta un poco, lo hace de acuerdo con sus nociones e imaginaciones. En el momento en que alguien se somete de acuerdo con ellas, ese sometimiento se contagia de cosas personales que son de Satanás y del mundo exterior y están reñidas con la verdad. El problema de las nociones de la gente sobre Dios es grave; es un problema importante entre el hombre y Dios que hay que resolver urgentemente. Todos los que se presentan ante Dios llegan con nociones, con todo tipo de sospechas sobre Dios. Del mismo modo, puede decirse que llegan con innumerables malas interpretaciones de Dios a pesar de todo lo que Él les otorga, a pesar de Sus disposiciones y planes. Entonces, ¿con qué tipo de relación con Dios se encuentran? La gente malinterpreta constantemente a Dios, desconfía constantemente de Él y utiliza constantemente sus propios criterios para evaluar si Dios tiene o no razón, para evaluar cada una de Sus palabras y Su obra. ¿Qué conducta es esta? Se rebela contra Dios, se opone a Él, lo condena, blasfema contra Él, lo juzga, compite contra Él y, en casos de mayor gravedad, “se bate a duelo” con Él. El extremo más desolador es cuando las nociones de la gente la incapacitan para aceptar al mismísimo Dios verdadero, para aceptar y obedecer la verdad, con lo que es susceptible de negar la existencia de Dios y de abandonar al Dios al que sigue. Este es un problema aterrador.

Extracto de ‘Solo si se corrigen las propias nociones es posible tomar el buen camino de la fe en Dios (1)’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

La salvación de Dios para el hombre no consiste solo en palabras vacías. Él expresa todas estas verdades con el fin de abordar las cosas de la humanidad corrupta que están en desacuerdo con la verdad: sus nociones, imaginaciones, conocimientos, filosofías, cultura tradicional, etcétera, y para que, mediante la disección de tales elementos, el hombre comprenda qué constituye las cosas positivas, qué constituye las negativas, cuáles vienen de Dios, cuáles de Satanás, cuál es la verdad y cuáles son las filosofías y la lógica de Satanás. Cuando las personas puedan ver estas cosas como lo que son en realidad, elegirán naturalmente buscar el camino correcto de la vida, y son capaces de practicar la verdad, hacer lo que pide Dios y discernir las cosas negativas. Esto es lo que Dios le pide al hombre, y también es la norma con la que perfecciona y salva a las personas. Algunas dicen: “Dios disecciona las nociones del hombre, pero yo no tengo nociones. Las personas que tienen nociones suelen ser viejos zorros astutos, o bien teólogos y fariseos hipócritas. Yo no soy así”. ¿Cuál es aquí el problema? No se conocen a sí mismos. Da igual lo que se les comunique, son incapaces de aplicárselo a sí mismos, pensando que no son así. Esto es ignorancia, no tienen comprensión de las cosas espirituales. ¿Sois capaces de pensar de esta manera? Hoy en día, la mayoría de la gente no piensa así. Han escuchado muchos sermones, sienten que todos tienen corrupciones y nociones que son pasivas y negativas, que no tiene nada de vergonzoso diseccionarlas; después de hacerlo, además, creen que ayudará a otros a desarrollar su discernimiento y ellos mismos crecerán y serán capaces de entender la verdad más rápidamente. Por esta razón todos son capaces de diseccionarse a sí mismos abiertamente. Bueno, en ese caso, ¿cuál es el objetivo de la disección de las nociones? Apartarlas a un lado para poder abordar los malentendidos entre el hombre y Dios, y luego permitir que las personas se centren en lo que Dios le pide al hombre, saber cómo entrar en el camino de la salvación y qué hacer para practicar la verdad. En última instancia, al practicar continuamente de esta manera, se logra el efecto deseado: por un lado, las personas llegarán a comprender la voluntad de Dios y serán capaces de someterse a Él, y por otro, tendrán la inmunidad para rechazar y resistirse a muchas cosas negativas, como las malvadas nociones e imaginaciones y las cosas que surgen del conocimiento. Al enfrentarte a un intelectual religioso, un teólogo o un pastor o anciano religioso, puedes identificarlos en cuanto empiezas a hablar con ellos, y eres capaz de usar la verdad para rebatir sus innumerables nociones, imaginaciones, herejías y falacias. Esto demuestra que eres capaz de identificar cosas negativas, que has entendido algunas verdades, que posees cierta estatura, y por lo tanto no te sientes intimidado cuando se enfrenta a estos líderes y figuras religiosas. El conocimiento, el aprendizaje y las filosofías de las que hablan —incluso todas sus ideologías y teorías— son insostenibles, pues has identificado las letras y la doctrina, las nociones e imaginaciones de la religión, y las cosas de la religión ya no pueden engañarte. Pero todavía os queda camino por recorrer. Cuando os encontráis con estos estafadores religiosos y fariseos, o con cualquiera que tenga un poco de estatus, os sentís intimidados; sabéis que lo que dicen está mal, que consiste en nociones e imaginaciones, nacidas del conocimiento, pero no sabes cómo repudiarlo, no sabéis desde dónde empezar a diseccionarlo, o con qué palabras exponer a estas personas. ¿No demuestra esto que todavía no has entendido la verdad? Así que debéis equiparos con la verdad y aprender a diseccionaros a vosotros mismos. Cuando hayáis comprendido la verdad, podréis identificar a otras personas, pero si no entendéis la verdad, nunca lo lograréis. Para identificar a las personas y las cosas debéis comprender la verdad; sin la verdad como fundamento, como vida, no serás capaz de penetrar profundamente en nada.

Cuando las personas han resuelto varias nociones e imaginaciones, tienen conocimiento y experiencia de las palabras de Dios, y al mismo tiempo también han entrado en la realidad de Sus palabras. En el proceso de entrar en la realidad de las palabras de Dios, las diversas nociones e imaginaciones que surgen en las personas se resuelven una por una y se produce en las personas un cambio en el conocimiento de la obra de Dios, en Su esencia y en las diversas actitudes que tienen hacia las personas. ¿Cómo se produce este cambio? Se produce cuando las personas se apartan de sus diversas nociones e imaginaciones, cuando dejan de lado las diversas ideas y perspectivas que provienen del conocimiento, la filosofía, la cultura tradicional o el mundo exterior, y en su lugar aceptan los diversos puntos de vista que provienen de Dios y que están conectados con la verdad. Y así, cuando las personas aceptan las palabras de Dios como su vida, también entran en la realidad de las palabras de Dios, y son capaces de considerar y pensar en cuestiones utilizando la verdad, y resolver así los problemas; estos son los cambios que la resolución de las nociones trae a la vida de las personas y a su existencia. Cuando las personas logran tales cambios, su relación con Dios se convierte en una entre seres creados y Creador. En las relaciones a este nivel no hay competencia ni tentación, y hay muy poca rebelión; las personas son mucho más obedientes, comprensivas, adoradoras, fieles y honestas con Dios, y le temen de verdad. Pero resolver las nociones de las personas es un proceso muy doloroso. Deben negarse a sí mismas, dejar de lado sus nociones, apartarse de las cosas que creen correctas, dejar de lado las cosas a las que se aferran, las que han creído correctas y han buscado y anhelado durante toda su vida. Esto significa que la gente debe abandonarse a sí misma, debe dejar de lado el conocimiento, las filosofías, incluso su manera de existir, ya que las aprendieron del mundo de Satanás, y han de reemplazarlas por otra forma de vida, cuyo fundamento y raíz de existencia es la verdad. Como tal, la gente debe soportar un gran sufrimiento. Tal sufrimiento puede no tratarse de una enfermedad física o de las dificultades y privaciones de la vida diaria, pero puede provenir de un cambio en todo tipo de puntos de vista sobre diferentes cosas y sobre la humanidad en tu corazón, o provenir incluso de un cambio en los diversos aspectos del conocimiento que tienes de Dios, que ponga patas arriba tu conocimiento y tu punto de vista del mundo, la existencia humana, la humanidad e incluso Dios.

Extracto de ‘Solo si se corrigen las propias nociones es posible tomar el buen camino de la fe en Dios (1)’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

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