12. Principios para corroborar que el Espíritu Santo está obrando

(1) Sin duda, lo que viene del Espíritu Santo está en consonancia con la verdad-palabra de Dios. Nunca la contradice y, definitivamente, no forma parte de las nociones y fantasías del hombre.

(2) Lo que viene del Espíritu Santo hace comprender a la gente la verdad y la voluntad de Dios. Puede iluminar su corazón y darle una senda de práctica.

(3) Lo que viene del Espíritu Santo puede aportar luz a las personas y librarlas de las tinieblas al darles un conocimiento práctico de Dios y una visión clara de la senda de entrada en la vida.

(4) Lo que viene del Espíritu Santo puede ser de utilidad para la entrada de las personas en la vida y conducirlas hacia el camino correcto en su fe en Dios, con lo que podrán practicar la verdad.

Las palabras relevantes de Dios:

La obra del Espíritu Santo es una guía proactiva y un esclarecimiento positivo, es no permitirles a las personas ser pasivas, trayéndoles consuelo, dándoles fe y resolución y permitiéndoles buscar que Dios las perfeccione. Cuando el Espíritu Santo obra, las personas pueden entrar de un modo activo; no son pasivas ni son forzadas, sino que actúan por iniciativa propia. Cuando el Espíritu Santo obra, las personas están contentas y preparadas, y están dispuestas a obedecer y son felices de humillarse. Aunque sufran y sean frágiles por dentro, tienen la determinación de cooperar; sufren voluntariamente, pueden obedecer y la voluntad humana no las contamina, son sin mancha del pensamiento del hombre y ciertamente son sin mancha de los deseos y motivaciones del hombre. Cuando las personas experimentan la obra del Espíritu Santo son especialmente santas por dentro. Aquellos que poseen la obra del Espíritu Santo viven el amor a Dios y el amor a sus hermanos y hermanas; se deleitan en las cosas que deleitan a Dios y aborrecen las cosas que Dios aborrece. Las personas a las que toca la obra del Espíritu Santo tienen una humanidad normal y constantemente buscan la verdad y poseen una humanidad. Cuando el Espíritu Santo obra dentro de las personas, su condición se vuelve cada vez mejor y su humanidad se vuelve más y más normal y, aunque algo de su cooperación pueda ser imprudente, sus motivos son correctos, su entrada es positiva, no tratan de provocar perturbaciones y no hay malevolencia en ellas. La obra del Espíritu Santo es normal y real, el Espíritu Santo obra en el hombre de acuerdo con las reglas de la vida normal del hombre y Él lleva a cabo el esclarecimiento y la guía dentro de las personas de acuerdo con la búsqueda real de las personas normales. Cuando el Espíritu Santo obra en las personas, Él las guía y las ilumina de acuerdo con las necesidades de las personas normales. Él las provee de acuerdo con sus necesidades y las guía y esclarece de manera positiva según lo que carecen y según sus deficiencias. La obra del Espíritu Santo sirve para esclarecer y guiar a las personas en la vida real; solo si experimentan las palabras de Dios en sus vidas reales pueden ver la obra del Espíritu Santo. Si en sus vidas diarias las personas están en un estado positivo y tienen una vida espiritual normal, entonces poseen la obra del Espíritu Santo. En tal estado, cuando comen y beben las palabras de Dios, tienen fe; cuando oran, son inspiradas; cuando se topan con algo, no son pasivas, y, a medida que las cosas suceden, dentro de esas cosas pueden ver las lecciones que Dios les exige que aprendan. No son pasivas ni débiles y, aunque tengan dificultades reales, están dispuestas a obedecer todos los arreglos de Dios.

Extracto de ‘La obra del Espíritu Santo y la obra de Satanás’ en “La Palabra manifestada en carne”

Cuando el Espíritu Santo obra para esclarecer a las personas, por lo general les da conocimiento de la obra de Dios y de su verdadera entrada y estado. También les permite entender las intenciones urgentes de Dios y Sus requisitos para el hombre hoy, para que tengan la determinación de sacrificarlo todo para satisfacer a Dios, amarlo aunque se encuentren con la persecución y la adversidad y mantenerse firmes en el testimonio de Dios aun si eso significa derramar su sangre o dar su vida, y hacerlo sin remordimientos. Si tienes esta clase de determinación, significa que tienes el impulso y la obra del Espíritu Santo, pero debes saber que tú no posees ese impulso a cada instante. En ocasiones, en las reuniones, cuando oras, comes y bebes las palabras de Dios, puedes sentirte extremadamente conmovido e inspirado. Te sientes verdaderamente renovado cuando otros comparten alguna enseñanza sobre su experiencia y entendimiento de las palabras de Dios y tu corazón lo tiene todo perfectamente claro. Todo esto es la obra del Espíritu Santo. Si eres un líder y el Espíritu Santo te proporciona un esclarecimiento e iluminación excepcionales cuando bajas a la iglesia a trabajar, eso te permite ver los problemas que existen dentro de la iglesia; te permite saber cómo compartir la enseñanza sobre la verdad para resolverlos y te hace que seas increíblemente formal, responsable y serio en tu trabajo; todo esto es la obra del Espíritu Santo.

Extracto de ‘Práctica (1)’ en “La Palabra manifestada en carne”

Cuando las condiciones de las personas son normales, su vida espiritual y su vida en la carne son normales y su razón es normal y ordenada. Puede decirse que, cuando están en esta condición, lo que experimentan y llegan a conocer dentro de sí mismas viene porque el Espíritu Santo las tocó (tener discernimiento o poseer un conocimiento básico cuando comen y beben las palabras de Dios o ser fieles en algunas cosas o tener la fuerza para amar a Dios en algunas cosas: todo esto viene del Espíritu Santo). La obra del Espíritu Santo en el hombre es especialmente normal; el hombre es incapaz de sentirla y parece que viene a través del hombre mismo, aunque, de hecho, es la obra del Espíritu Santo. En la vida diaria, el Espíritu Santo obra en todos tanto en una medida grande como pequeña, y lo único que varía es el alcance de esta obra. Algunas personas son de buen calibre y entienden las cosas con rapidez y el esclarecimiento del Espíritu Santo es especialmente grande en su interior. Mientras tanto, algunas personas son de un calibre pobre y les lleva más tiempo entender las cosas, pero el Espíritu Santo las toca por dentro y ellas, también, pueden alcanzar la fidelidad a Dios; el Espíritu Santo obra en todos los que buscan a Dios. Cuando en la vida diaria las personas no están en contra de Dios o no se rebelan contra Él, no hacen cosas que están en conflicto con la gestión de Dios y no interfieren con Su obra, en cada una de ellas el Espíritu de Dios obra en un mayor o menor grado; Él las toca, las esclarece, les da fe, les da fortaleza y las moviliza para que entren proactivamente, sin ser flojas o codiciosas de los placeres de la carne, dispuestas a practicar la verdad y anhelantes de las palabras de Dios. Todo esto es la obra que proviene del Espíritu Santo.

Extracto de ‘La obra del Espíritu Santo y la obra de Satanás’ en “La Palabra manifestada en carne”

La mejor manera que tiene la obra del Espíritu Santo de ayudar a la gente es permitirles entender muchas verdades y algo de la voluntad de Dios, impidiéndoles actuar en contra de Su voluntad y permitiendo que obren en la dirección correcta y no se desvíen de la senda correcta. ¿Cuál es el objetivo de la obra del Espíritu Santo de esclarecer a la gente? A veces desempeña el papel de guiar a la gente; otras, sirve como recordatorio. Cuando estás a punto de extraviarte, Él te ayuda y te sirve de apoyo, como un bastón de caminar, te lleva hacia la senda correcta y te guía. Independientemente de la luz y la comprensión con la que el Espíritu Santo esclarece a la gente o de que esta varíe debido a sus antecedentes personales, nunca hay ninguna infracción de la verdad ni conflicto con esta. Si cada persona pasa por esto, buscando y orando de manera auténtica, obedeciendo de verdad, si el Espíritu Santo obra así continuamente, si las personas son de intelecto agudo y sutil, y si el esclarecimiento del Espíritu Santo no se pierde en ellas, entonces su estatura crecerá muy rápidamente. Habrán aprovechado la oportunidad. Una característica de la obra del Espíritu Santo es que es muy rápida, se acaba en un instante. No es como la obra de los espíritus malignos, en la que siempre te están empujando y no puedes actuar de otra manera. A veces el Espíritu Santo obra provocándote una sensación cuando estás al borde del peligro, haciéndote sentir incómodo y ansioso por dentro. Esto sucede en circunstancias especiales. La mayoría de las veces, durante el curso de la experiencia normal de las personas, se les provoca una ligera sensación o un pensamiento o idea sutil; se te hace comprender el significado y luego ese significado se plasma en palabras humanas a través de la mente humana. De hecho, si las personas siempre experimentan de esta manera, si tienen estas verdades como fundamento, si poseen la obra del Espíritu Santo y tienen siempre la capacidad de aprovecharla, entonces no hay posibilidad de que se desvíen del camino verdadero. Incluso si, a lo largo de todo el proceso, nadie comunica contigo, nadie te guía y no se te conceden disposición de trabajo, si sigues en esa dirección, sin duda no tomarás la senda equivocada.

Extracto de ‘Mira todas las cosas a través de los ojos de la verdad’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

El esclarecimiento que el Espíritu Santo lleva a cabo en el hombre ocurre cuando este se encuentra en un estado normal; en momentos así, las personas a menudo confunden el esclarecimiento que reciben con su propia estatura real, porque la forma como el Espíritu Santo esclarece es excepcionalmente normal, y Él utiliza lo que es inherente al hombre. Cuando las personas obran y hablan, o cuando están orando y llevando a cabo sus devociones espirituales, una verdad se les aclarará de forma repentina. Sin embargo, lo que el hombre ve en realidad es tan solo el esclarecimiento del Espíritu Santo (naturalmente, este esclarecimiento está conectado con la cooperación del hombre) y no representa su verdadera estatura. Después de un periodo de experiencia en el que el hombre se encuentra con algunas dificultades y pruebas, la verdadera estatura del hombre se pone de manifiesto bajo tales circunstancias. Solo en ese momento el hombre descubre que su estatura no es tan grande y surge su egoísmo, sus consideraciones personales y su avaricia. Solo después de varios ciclos de experiencias como esta, muchos de los que son despertados en su espíritu se dan cuenta de que lo que experimentaron en el pasado no fue su propia realidad individual, sino una iluminación momentánea del Espíritu Santo, y que el hombre solo había recibido esta luz. Cuando el Espíritu Santo esclarece al hombre para que entienda la verdad, con frecuencia lo hace de un modo claro y nítido, sin explicar cómo se produjeron las cosas o hacia dónde van. Es decir, en lugar de incorporar las dificultades del hombre en esta revelación, Él revela directamente la verdad. Cuando el hombre se encuentra con dificultades en el proceso de entrada y luego incorpora el esclarecimiento del Espíritu Santo, esto se convierte en la verdadera experiencia del hombre.

Extracto de ‘La obra y la entrada (2)’ en “La Palabra manifestada en carne”

La obra del Espíritu Santo es un progreso positivo, mientras que la obra de Satanás es de retirada, negatividad, rebeldía, de resistencia a Dios, de pérdida de fe en Él, de poca disposición incluso para cantar himnos y de ser demasiado débil para cumplir con el deber de uno. Todo lo que proviene del esclarecimiento del Espíritu Santo es bastante natural, no se fuerza en ti. Si lo sigues, entonces tendrás paz, si no, se te reprenderá después. Con el esclarecimiento del Espíritu Santo, no se interferirá con nada de lo que hagas, ni se restringirá; serás libertado, habrá un camino para practicar tus acciones y no estarás sujeto a ninguna restricción, sino que podrás actuar de acuerdo con la voluntad de Dios. La obra de Satanás te causa interferencias en muchas cosas, hace que no te den ganas de orar, que seas muy flojo para comer y beber las palabras de Dios, que no estés dispuesto a vivir la vida de la iglesia y te aleja de la vida espiritual. La obra del Espíritu Santo no interfiere con tu vida diaria y no interfiere con tu vida espiritual normal.

Extracto de ‘La obra del Espíritu Santo y la obra de Satanás’ en “La Palabra manifestada en carne”

La dirección interna del Espíritu Santo no es en absoluto trascendental. En realidad, es muy normal. Es decir, en lo profundo de tu corazón sabes que esta es una forma correcta de actuar, y que es la mejor. Esta idea está bastante clara; no surgió de tu reflexión, sino que era una clase de sentimiento que surgió de lo más profundo y, a veces, no entiendes por completo qué te hace actuar de esta manera. A menudo, esto no es más que el esclarecimiento del Espíritu Santo y así es como ocurre de la forma más común en la mayoría de las personas. Las propias ideas suelen surgir del pensamiento y la consideración y están todas adulteradas por la propia voluntad, ideas de qué áreas hay en las que uno puede encontrar beneficios para sí mismo, y qué ventajas puede haber para uno mismo; toda decisión humana contiene estos aspectos. Sin embargo, la dirección del Espíritu Santo no contiene, en modo alguno, tales adulteraciones. Es necesario prestar cuidadosa atención a la dirección o al esclarecimiento del Espíritu Santo; en las cuestiones claves, en particular, deber tener cuidado con el fin de captarlas. Lo más probable es que las personas a las que les gusta usar el cerebro, a las que les gusta actuar siguiendo sus propias ideas, se pierdan esta guía o esclarecimiento.

Extracto de ‘Los principios fundamentales de obra para los líderes y obreros’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

¿A qué clase de persona da esclarecimiento el Espíritu Santo? A aquellas de intelecto agudo y sutil. Cuando les da un presentimiento o esclarecimiento, perciben que se trata de la obra del Espíritu Santo y que es Dios quien lo está haciendo. Algunas veces lo pueden determinar en el momento en que el Espíritu Santo las increpa, por lo que se contienen. Estas son las personas a las que el Espíritu Santo da esclarecimiento. Si una persona es despreocupada y no entiende las cosas espirituales, no se dará cuenta cuando se le esté dando un presentimiento. Es indiferente a la obra del Espíritu Santo, así que el Espíritu Santo no volverá a intentar darle esclarecimiento. Si sigue siendo poco receptiva incluso al tercer o cuarto intento, el Espíritu Santo no obrará más en ella. ¿Por qué algunos se sienten interiormente más sombríos, deprimidos, abatidos, carentes de esclarecimiento del Espíritu Santo cuanto más avanzan? En su interior no hay más que cosas sin vida, doctrinas sin vida, por lo que ¿cómo van a poder sentirse revitalizados? La gente no resiste mucho tiempo únicamente con su entusiasmo. Debes entender la verdad para tener fortaleza. Por consiguiente, en tu fe en Dios has de tener un intelecto sutil, tomarte en serio las palabras de Dios y centrarte en el autoconocimiento. Debes comprender la voluntad de Dios por medio de la comprensión de la verdad, por medio del conocimiento y la experiencia; será entonces cuando recibas la obra del Espíritu Santo. La obra del Espíritu Santo es extraordinariamente práctica. Algunos tienen la capacidad de entender la verdad, pero no han experimentado personalmente la obra del Espíritu Santo. De ahora en adelante debéis centraros en el presentimiento y la luz más sutiles. Cada vez que te suceda algo, debes observarlo y abordarlo desde la perspectiva de la verdad; así, poco a poco irás adentrándote en el buen camino.

Extracto de ‘Mira todas las cosas a través de los ojos de la verdad’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

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