63. Principios de la elección de líderes y obreros

(1) Lo adecuado que aquellos escogidos para ser líderes y obreros tengan un entendimiento puro de la verdad y sean capaces de aceptarla; deben buscar la verdad y tener buen calibre.

(2) No todos los que tienen un carácter arrogante deben meterse en el mismo saco. Si alguien es capaz de aceptar la verdad y hacer obra práctica, puede ser elegido.

(3) Siempre que se hayan arrepentido de verdad y sean capaces de hacer obra práctica, los líderes y obreros que hayan transgredido y sido despedidos en el pasado pueden ser elegidos.

(4) Los elegidos como líderes y obreros deben ser las mejores opciones entre aquellos que son relativamente capaces de resolver problemas por medio de la comunicación de la verdad y pueden hacer obra práctica.

Las palabras relevantes de Dios:

Desde el comienzo de Su obra a lo largo del universo, Dios ha predestinado a muchas personas para que lo sirvan, incluyendo a aquellos de toda condición social. Su propósito es satisfacer Su voluntad y asegurarse de que Su obra en la tierra se complete sin problemas. Este es el propósito de Dios al elegir a las personas para que lo sirvan. Toda persona que sirve a Dios debe entender Su voluntad. Esta obra suya hace más evidente para las personas la sabiduría y la omnipotencia de Dios, y los principios de Su obra en la tierra. Dios ha venido en verdad a la tierra para hacer Su obra, para contactar con las personas de tal modo que puedan conocer Sus acciones con mayor claridad. Hoy, vosotros, este grupo de personas, tiene la fortuna de servir al Dios práctico. Esta es una bendición incalculable para vosotros; en verdad, sois elevados por Dios. Cuando Dios selecciona a una persona para que lo sirva, Él siempre tiene Sus propios principios. Servir a Dios no es en absoluto como la gente lo imagina, no es una simple cuestión de entusiasmo. Hoy veis que todos los que sirven ante Dios lo hacen con Su guía y con la obra del Espíritu Santo, y porque son personas que buscan la verdad. Estas son las condiciones mínimas para todos aquellos que sirvan a Dios.

Extracto de ‘La forma religiosa de servicio debe prohibirse’ en “La Palabra manifestada en carne”

Los que pueden liderar las iglesias, proveer de vida a las personas, y ser apóstoles para ellas, deben tener experiencias reales, deben tener un entendimiento correcto de las cosas espirituales, una apreciación correcta y experiencia de la verdad. Solo esas personas son aptas para ser obreros o apóstoles que lideran las iglesias. De otro modo, solo podrán seguir como inferiores, pero no podrán liderar y mucho menos ser apóstoles capaces de proveer de vida a las personas. Esto es así porque la función de los apóstoles no es ir de un lado para otro o pelear; es hacer la obra de ministrar la vida y liderar a otros para que transformen sus actitudes. A aquellos que desempeñan esta función se les encomienda cargar con una gran responsabilidad, una de la que no puede encargarse cualquiera. Esta clase de obra solo la pueden emprender los que tienen un ser vital; es decir, los que tienen experiencia de la verdad. No la puede emprender cualquiera que pueda abandonar, que pueda ir de un lado a otro o que esté dispuesto a esforzarse; las personas que no tienen experiencia de la verdad, que no han sido podadas o juzgadas, no son capaces de hacer este tipo de obra. Las personas sin experiencia, que no tienen realidad, no son capaces de ver la realidad con claridad porque ellas mismas carecen de esa clase de ser. Así, no solo es que este tipo de persona no sea capaz de llevar a cabo la obra de liderazgo, sino que, si siguen careciendo de verdad durante un largo periodo, se convertirán en objeto de eliminación.

Extracto de ‘La obra de Dios y la obra del hombre’ en “La Palabra manifestada en carne”

La obra de un obrero calificado puede llevar a las personas al camino correcto y concederles una mayor entrada a la verdad. Su obra puede llevar personas delante de Dios. Además, la obra que hace puede variar de individuo a individuo y no está sujeta a reglas, lo que permite a las personas libertad y liberación, y la capacidad de crecer poco a poco en la vida y tener una entrada más profunda en la verdad. La obra de un obrero no calificado se queda demasiado corta; su obra es necia. Solo puede llevar a las personas a las reglas, y lo que demanda de las personas no varía de individuo a individuo; no obra de acuerdo con las necesidades reales de las personas. En este tipo de obra hay demasiadas reglas y demasiadas doctrinas y esto no puede llevar a las personas a la realidad o a la práctica normal del crecimiento en la vida. Solo les puede permitir adherirse a unas cuantas reglas inútiles. Este tipo de guía solo puede llevar a las personas a descarriarse. Te guía para que te vuelvas como él; te puede llevar a lo que él tiene y es. Para que los seguidores disciernan si los líderes están calificados, la clave es examinar el camino por el que lideran y los resultados de su obra, y ver si los seguidores reciben principios de acuerdo con la verdad, y si reciben los caminos de práctica adecuados para su transformación.

Extracto de ‘La obra de Dios y la obra del hombre’ en “La Palabra manifestada en carne”

Fragmentos de sermones y comunicaciones para referencia:

Principios de elección de los líderes y diáconos de la iglesia

Tras la creación de una iglesia para recién llegados y transcurrido un año de vida de la iglesia, es lógico que los elegidos de Dios se conozcan, y se pueden instituir elecciones anuales de líderes y diáconos de la iglesia. Se ha de hablar de los principios de estas elecciones antes de que se celebren y también ha de compartirse la verdad a la luz de las palabras pertinentes de Dios. Las elecciones solo serán correctas y adecuadas si, para empezar, la mayoría entiende los principios que las sustentan. Se debe elegir a los líderes y diáconos de la iglesia de acuerdo con la organización del trabajo de la casa de Dios. La gente no debe seguir sus propios caprichos ni elegir en función de conjeturas e imaginaciones. Estos asuntos han de gestionarse con principios para que más gente pueda votar de manera justa. La elección de líderes y diáconos en las iglesias para recién llegados no depende del tiempo que lleve creyendo una persona en Dios; siempre que una persona lleve más de seis meses creyendo en Dios, crea verdaderamente en Él, tenga humanidad, ame la verdad y tenga sentido de la responsabilidad hacia la iglesia, podrá ser elegida líder o diácono. Al elegir a los líderes y diáconos de la iglesia según estos principios se garantiza que la mayoría podrá mantenerse firme. Los principios de elección de los líderes y diáconos de la iglesia se estipulan de la siguiente manera:

1. Han de ser sensatos, de buena conciencia, bondadosos y amantes de la verdad.

2. Deben ser capaces de aceptar la verdad, de centrarse en la introspección y el autoconocimiento y de arrepentirse sinceramente.

3. Deben tener sentido de la responsabilidad hacia la iglesia, saber ofrecer ayuda sincera a sus hermanos y hermanas, ser relativamente honestos y rectos y tener sentido de la justicia.

Quienes cumplan en concreto las tres condiciones anteriores pueden ser elegidos líderes o diáconos. Antes de las elecciones, cada persona debe orar a Dios y aceptar Su escrutinio. Debe garantizar que votará en las elecciones de acuerdo con las exigencias de Dios y garantizarle que obedecerá la verdad, renunciará a la carne y emitirá un voto justo e imparcial basado en la realidad, no en sus sentimientos o imaginaciones.

Extracto de “Una recopilación de los perceptos de la obra de la Iglesia de Dios Todopoderoso”

La selección y establecimiento de líderes en todos los niveles en la casa de Dios se basa principalmente en los tres criterios anteriores, pero no es un asunto sencillo determinar si alguien cumple con estos tres criterios. Ciertamente es poco confiable depender del juicio subjetivo de una sola persona, por lo tanto, debe depender de tres o cuatro partes diferentes que estén familiarizadas con el candidato a fin de asegurar que el juicio sea exacto. Por lo tanto, antes de seleccionar y establecer a un líder, debemos obtener un entendimiento desde múltiples ángulos, debemos obtener evidencia e información proporcionadas por aquellos familiarizados con el candidato, debemos obtener la información verificadora de los líderes y colaboradores que estén por encima y debajo del candidato, y luego debemos tener un análisis exhaustivo para equilibrar los pros y contras; y, por último, si hemos determinado que esta persona cumple verdaderamente con los tres criterios, entonces puede ser oficialmente establecida. Este es el procedimiento necesario para seleccionar a los líderes para todos los niveles, el cual es un proceso completamente imparcial, apropiado y razonable. La evidencia de aquellos familiarizados con el candidato en estos cuatros aspectos es como sigue:

1. Evidencia de aquellos en la iglesia que hayan conocido a esta persona por más tiempo y que tengan la relación más cercana con esta persona (por lo menos de tres a cinco personas);

2. Evidencia presentada por la mayoría de las personas de la iglesia;

3. Evidencia proporcionada por la familia, amigos y parientes de esta persona;

4. Evidencia presentada por compañeros de trabajo de los niveles más altos y más bajos (por lo menos de tres a cinco personas).

Esta es la evidencia de los cuatro aspectos más críticos para entender si alguien cumple con los tres criterios. La evidencia de sólo uno o dos aspectos es insuficiente; por lo tanto, debemos obtener la evidencia de los tres o cuatro aspectos. Principalmente, debemos verificar las siguientes cinco situaciones usando la evidencia:

1. Debemos verificar que la humanidad de esta persona sea bastante honesta y recta, que tenga un sentido de justicia y que ciertamente no sea alguien que sea fraudulento y deshonesto, promiscuo o malvado;

2. Debemos verificar que su entendimiento de la verdad sea puro y que ame la búsqueda de la verdad y que ciertamente no sea alguien absurdo y que no entienda al espíritu, o alguien con un entendimiento de la verdad demasiado superficial;

3. Debemos verificar que sea competente y que sea leal a sus deberes, y que ciertamente no sea alguien que evite el trabajo duro y que salga del paso en el cumplimiento de sus deberes;

4. Debemos verificar que tenga un verdadero entendimiento de Dios, que tenga verdadera obediencia y que ciertamente no sea alguien que albergue conceptos y resistencia contra Cristo ni contra el hombre usado por el Espíritu Santo;

5. Debemos verificar que sea alguien que pueda desempeñar trabajo de acuerdo con los arreglos de los de arriba y que ciertamente no sea alguien que vaya en contra de los arreglos ni que actúe según sus propias ideas.

La evidencia exacta con respecto a estas cinco condiciones se debe obtener de aquellos familiarizados con el candidato en los cuatro aspectos. Si las cuestiones en estos cinco aspectos no se pueden verificar, entonces los tres criterios definitivamente no se han cumplido. Todas estas cinco condiciones se deben verificar antes de determinar que este candidato ha cumplido los tres criterios y sólo entonces puede ser establecido. Sólo al seleccionar personas en base a la información proporcionada por aquellos familiarizados con los candidatos en los cuatro aspectos, podemos asegurar la exactitud. Si alguien seleccionara y estableciera líderes sin conseguir la evidencia de aquellos familiarizados con ellos en los cuatro aspectos, entonces esta persona debe ser irresponsable hacia el pueblo escogido de Dios, es alguien que actúa obstinadamente y que es arrogante y engreída. Todos aquellos que han sido seleccionados y establecidos en base a suposiciones subjetivas, sin conseguir la evidencia de aquellos familiarizados con ellos en los cuatro aspectos, deben ser revaluados (excepto aquellos que estén muy familiarizados). Esta es la regla de la casa de Dios. Todos la deben seguir sin excepción. Cualquiera que vaya en contra de la regla de la casa de Dios y establezca líderes basado en sus propias decisiones subjetivas, se está rebelando contra Dios y lo está resistiendo y es un anticristo.

Extracto de “Una recopilación de los perceptos de la obra de la Iglesia de Dios Todopoderoso”

La elección de los líderes y obreros es de suma importancia para la iglesia. Los líderes y obreros deben, por lo menos, poseer algunas realidades-verdades, y también deben tener discernimiento sobre las personas y poder descubrir el talento y cultivar a los que buscan la verdad. Si un líder u obrero no puede discernir si una persona posee la realidad-verdad, o si una persona tiene una buena o mala aptitud, y solo presta atención a los dones que tiene esa persona, entonces carece de discernimiento y no posee entendimiento espiritual. Esta persona sin duda no es adecuada para ser un líder u obrero. Si alguien elige a líderes y obreros que no tienen discernimiento, entonces esa persona es ciega y causa problemas graves a ciegas. No sabe cómo distinguir si una persona tiene entendimiento espiritual o si el calibre de esa persona es bueno o malo. Estas personas no tienen aptitud alguna. ¿Es necesario entender la verdad para percibir si una persona es buena o mala? Puede parecer innecesario porque lo que define a una persona buena o mala se puede determinar por la conciencia de dicha persona. La gente que actúa de acuerdo con su conciencia es indiscutiblemente buena e incapaz de hacer gran mal. Aunque tengan hostilidad hacia los demás, no llegarán a hacerles daño. Los que actúan en oposición a su conciencia y albergan intenciones desleales y maliciosas son malvados. Por tanto, se puede distinguir si una persona es buena o mala ateniéndose a su conciencia. Sin embargo, para discernir si una persona posee la realidad-verdad o no, y si ama la verdad o no, debemos poseer por lo menos cierto entendimiento de la verdad. Por ejemplo, ¿cómo debemos entender si una persona tiene o no principios cuando se ocupa de sus asuntos? ¿Cómo debemos determinar si una persona posee o no la realidad-verdad? ¿Posee la realidad-verdad alguien que predica letras y doctrinas? La gente por lo general es incapaz de distinguir estas cosas. Como mínimo deben entender un poco de la verdad, porque de lo contrario, no pueden distinguir si la gente posee o no la realidad-verdad. Para poder distinguir la esencia de una persona y ver claramente quién es, hay que entender la verdad. Si los líderes y obreros son incapaces de tan siquiera distinguir si una persona tiene una aptitud buena o mala y si posee la realidad-verdad o no, esto demuestra que estos líderes y obreros, por sí mismos, no poseen la realidad-verdad.

Extracto de “Sermones y enseñanzas sobre la entrada a la vida”

Votar para elegir a los líderes y colaboradores de la iglesia también debe medirse basándose en si hay experiencias y conocimientos reales en sus respuestas a las preguntas del examen sobre la verdad. Las respuestas de una persona a las preguntas del examen sobre la verdad, son muy reveladoras de si ella posee o no la realidad-verdad. En el tiempo de elecciones, cada candidato debe leer en voz alta al pueblo escogido de Dios las respuestas que escribió para las preguntas del examen y este debe votar entonces basándose en el desempeño habitual de los candidatos y en el testimonio de sus respuestas al examen. El pueblo escogido de Dios debe entender que los principios de la casa de Dios en cuanto a la elección de líderes y colaboradores de la iglesia son: Primero, ellos deben ser personas relativamente honestas y rectas, es decir, las personas correctas; segundo, deben ser personas que puedan aceptar y buscar la verdad; tercero, sus respuestas al examen sobre la verdad deben incluir experiencias y conocimientos verdaderos, así como la realidad de la verdad. Estos son los tres principios para elegir a los líderes y colaboradores de la iglesia. Si no se satisface uno de estos principios, el pueblo escogido de Dios no debe votar por ese candidato. Sólo pueden ser elegidos quienes satisfagan relativamente los tres principios y que sean ligeramente mejores que la mayoría de las personas. La casa de Dios exigirá explicaciones a los líderes de cualquier iglesia que viole estos tres principios de las elecciones. Elegir a una persona malvada o engañosa como líder o colaborador de la iglesia es un problema sumamente serio que interrumpe y perturba la obra de la casa de Dios. El pueblo escogido de Dios debe revelarlo, denunciarlo y lidiar con él a tiempo. Los líderes y obreros de la iglesia en todas partes deben supervisar estrictamente las elecciones de la iglesia y deben evitar que las personas malvadas las manipulen.

Extracto de “Una recopilación de los perceptos de la obra de la Iglesia de Dios Todopoderoso”

La selección de líderes y obreros debe basarse en si pueden resolver problemas prácticos o no. Los que pueden resolver problemas prácticos en la comunión habitual deben ser seleccionados como líderes y obreros. La persona que resuelva más problemas debe ser el líder u obrero principal, mientras que los que resuelvan menos problemas serán elegidos para ser líderes u obreros corrientes. Los líderes y obreros deben seleccionarse según este criterio. ¿Hay alguna restricción de edad para resolver problemas prácticos? Sin importar si alguien es un hermano anciano o una hermana de unos sesenta o setenta años, o un hermano o una hermana más joven de unos veinte años, siempre que pueda compartir la verdad y resolver problemas prácticos, puede ser escogido como líder. No hay restricciones de edad, así que no tratéis de dictar normas. Siempre que una persona pueda resolver problemas prácticos, puede ser escogida independientemente de la profundidad de su experiencia. Algunas personas han creído en Dios durante muchos años y parecen tener mucha experiencia, pero si no pueden resolver ningún problema, no son aptas para ser líderes. ¿Qué tipo de persona es apta para ser líder? Las que pueden resolver los problemas prácticos y dificultades del pueblo escogido de Dios. Son capaces de utilizar la verdad para resolver problemas relativos a cómo el pueblo escogido de Dios puede entrar en la vida, problemas cuando afrontan pruebas o son tratadas y podadas y les resulta difícil someterse, problemas relativos a la incapacidad de la gente de entender cuando lee las palabras de Dios, así como problemas relativos a cómo tratar la vida física y a los parientes de la carne. Esta gente es apta para el liderazgo. Si una persona solo puede predicar letras y doctrinas y no puede resolver ningún problema práctico, entonces esta persona es un impostor religioso y no tiene la realidad-verdad en absoluto. ¿Tenéis claro ahora que significa poseer la realidad-verdad? Significa ser capaz de resolver todo tipo de problemas prácticos para los escogidos de Dios. Esto es poseer la realidad-verdad, lo que demuestra que una persona tiene experiencia y es capaz de entender y desempeñar una labor. En resumen: es fuerte. Si una persona no puede resolver los problemas de los escogidos de Dios, primero, no posee la realidad-verdad; segundo, es incapaz de desempeñar una labor, y tercero, es incapaz de comprender. No tiene fuerza y no puede ser seleccionada en absoluto para ser líder u obrero. ¡Si es seleccionada, debe ser eliminada!

Extracto de “Una recopilación de los perceptos de la obra de la Iglesia de Dios Todopoderoso”

Ahora bien, después de ser sustituidas en repetidas ocasiones y de ser tratadas y podadas, muchas personas en la casa de Dios se han despertado por fin. Se han dado cuenta de que no tienen la realidad-verdad, de que también han sido demasiado corruptas y no han sido obedientes, y así han empezado a arrepentirse. Si tienen un verdadero entendimiento de sí mismas y se arrepienten de verdad, especialmente después de haber sido sustituidas y escogidas de nuevo varias veces, entonces estas personas han mostrado una transformación verdadera y deben ser ascendidas. ¿Por qué? Porque hay pocas personas que puedan hacer obra práctica. Los seres humanos son demasiado corruptos y son incapaces de cambiar verdaderamente sin juicio y castigo. Nadie puede ser apto para ser usado por Dios sin someterse a pruebas y refinamiento, y ser podado y tratado. Todo al que Satanás haya corrompido tiene un carácter y una naturaleza satánicos. Por tanto, experimentar el juicio y castigo de Dios y experimentar la poda y el trato es experimentar la obra de Dios. Si una persona ha experimentado ser sustituida varias veces, ha experimentado fracasos y se ha caído y todavía puede levantarse de nuevo y arrepentirse de verdad, entonces este es el efecto del juicio y castigo de Dios. ¿Hay alguien que sea relativamente menos corrupto y que, después de escuchar el juicio y el castigo de las palabras de Dios y llegar a conocer su propia corrupción y reunirse de manera normal cada día, experimente sin darse cuenta una transformación completa en su carácter? ¿Existe esa persona? No. Toda persona debe someterse al juicio y el castigo, la poda y el trato, las pruebas y el refinamiento, y debe pasar por pruebas y refinamiento cientos de veces antes de ser perfeccionada. ¿Qué significa esto? Los seres humanos han sido corrompidos tan profundamente que no pueden conseguir una transformación simplemente al ser podados y tratados unas cuantas veces. Por tanto, cuanto más juicio y castigo, trato y poda experimente el hombre, mejor será para él: este es el amor profundo de Dios. Algunas personas, incluso después de fracasar y caerse, o ser ascendidas y rebajadas varias veces, todavía son capaces de levantarse para desempeñar su deber. Esto demuestra que están haciendo lo correcto y son las personas que buscan la verdad. Si no fueran personas que buscan la verdad, quizás habrían sido descubiertas y expulsadas tras la primera vez que fueron sustituidas. Los que todavía buscan la verdad y llevan a cabo su deber a pesar de haber fracasado y caído repetidamente son las personas que tienen fe en Dios. No importa como Él las trate, ellas nunca lo abandonarán. Después de ser sustituidas y descubiertas varias veces, todavía pueden hacer introspección e intentar conocerse a sí mismas, arrepentirse de verdad y volverse a levantar. Independientemente de si Dios las usa o no, ellas le siguen y llevan a cabo su deber para retribuir Su amor. Solo tales personas aman la verdad y a Dios verdaderamente. Cuando se compara a una persona así, que ha demostrado arrepentirse y que tiene la realidad-verdad, con una persona que no ha experimentado fracasos o caídas, ¿cuál es más apta para ser un líder o un obrero? La persona que todavía se puede mantener firme después de ser sustituida repetidamente tiene un verdadero testimonio, mientras que la persona que nunca ha sido tratada ni podada, y que nunca ha fracasado ni caído, no tiene un verdadero testimonio de experiencia. Si es sustituida de verdad y fracasa y se cae, entonces es difícil decir si es pasiva y débil o si simplemente no puede volver a levantarse. No se sabe si unos pocos individuos serán capaces de continuar siguiendo a Dios. Algunas personas actúan de una manera más adecuada y energética; otras, cuando se les habla con suavidad, a veces todavía se caen, lloran y no pueden levantarse. ¿Cuál de estos dos tipos de personas se hace más fuerte? La persona a la que se disciplina, ¿verdad? Por tanto, al seleccionar a líderes y obreros, se debe ser capaz de distinguir que los que son disciplinados se hacen más fuertes, ya que están siendo podados y tratados constantemente. Después de someterse a este proceso pueden ser obedientes y arrepentirse sinceramente. Estas personas avanzarán sin duda, y cuando sean escogidas para ser líderes y obreros, serán fiables y responsables. No hay que escoger a una persona que solo haya sido tratada con suavidad. Es demasiado frágil y no se ha sometido a ninguna prueba o castigo. No tiene estatura, carece de humanidad en su brusquedad y es como un niño: ingenua y poco fiable.

Extracto de “Una recopilación de los perceptos de la obra de la Iglesia de Dios Todopoderoso”

Debemos prestar atención a lo siguiente cuando elijamos a líderes y diáconos de iglesia:

1. Nunca elegir personas poseídas por demonios o que hayan sido frecuentemente trabajadas por espíritus malignos.

2. Nunca elegir a los anticristos que son incontroladamente arrogantes, que no escuchan a nadie, que son irracionales, que se atreven a juzgar la obra de Dios y que difunden sus nociones y falacias.

3. Nunca elegir “sumisos” que no pueden acatar los principios, que aman hablar sobre letras y doctrinas y cuyo discurso se basa en las emociones en lugar de en los principios.

4. Nunca elegir personas que no aman comunicar la verdad, que no están dispuestas a ayudar, apoyar o interactuar con los demás y que son relativamente perezosas y egoístas.

5. Nunca elegir personas con una humanidad pobre, a quienes les gusta formar camarillas y fomentar la enemistad, que son engañosas o que tienen un carácter malicioso.

Extracto de “Una recopilación de los perceptos de la obra de la Iglesia de Dios Todopoderoso”

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