26. Principios de entrada en la realidad de las palabras de Dios

(1) Hay que saber poner en práctica la verdad sin importar cuán superficial o profundo sea el propio entendimiento de ella. A medida que se ahonda cada vez más en la verdad, se llega a vivir con naturalidad la realidad de las palabras de Dios.

(2) Una vez que se comprende la verdad con la práctica y la experiencia de las palabras de Dios y se entiende que todo cuanto Él exige al hombre es práctico, es natural llegar a amar la práctica de la verdad.

(3) Se puede recibir esclarecimiento y guía del Espíritu Santo mediante la práctica y la experiencia frecuentes de las palabras de Dios y, al practicar la verdad, se siente paz y alivio en el alma.

(4) Cuando aquellos que a menudo practican la verdad viven la realidad de las palabras de Dios, tienen claro en su interior que lo hacen, como también lo tienen claro aquellos que comprenden la verdad.

Las palabras relevantes de Dios:

Dios es un Dios práctico: toda Su obra es práctica, todas las palabras que Él habla son prácticas y todas las verdades que Él expresa son prácticas. Todo lo que no sea Sus palabras es vacuo, inexistente y endeble. En la actualidad, el Espíritu Santo debe guiar a las personas hacia las palabras de Dios. Si las personas quieren buscar la entrada a la realidad, entonces deben buscar la realidad y conocerla, después de lo cual deben experimentar la realidad y vivirla. Cuanto más las personas conozcan la realidad, más podrán discernir si las palabras de los demás son reales; cuanto más las personas conozcan la realidad, menos nociones tendrán; cuanto más experimenten las personas la realidad, más conocerán las obras del Dios práctico y más fácil les resultará dejar atrás su corrupto carácter satánico; cuanta más realidad tengan las personas, más conocerán a Dios y más aborrecerán la carne y más amarán la verdad; y cuanta más realidad tengan las personas, más se acercarán a los estándares de las exigencias de Dios. Las personas que son ganadas por Dios son las que son poseedoras de la realidad, las que conocen la realidad y las que han llegado a conocer las obras reales de Dios por medio de experimentar la realidad. Cuanto más cooperes con Dios de manera práctica y disciplines tu cuerpo, más adquirirás la obra del Espíritu Santo, más realidad ganarás y más te esclarecerá Dios y, por consiguiente, mayor será tu conocimiento de las obras reales de Dios. Si puedes vivir en la luz presente del Espíritu Santo, entonces la senda presente para practicar se te volverá más clara y serás más capaz de separarte de las nociones religiosas y de las viejas prácticas del pasado. Hoy la realidad es el enfoque: cuanta más realidad tengan las personas, más claro será su conocimiento de la verdad y mayor será su entendimiento de la voluntad de Dios. La realidad puede vencer todas las letras y doctrinas, puede vencer toda teoría y experiencia, y cuanto más las personas se enfoquen en la realidad, más amarán verdaderamente a Dios y tendrán hambre y sed de Sus palabras. Si siempre te enfocas en la realidad, entonces tu filosofía de vida, tus nociones religiosas y tu carácter natural serán eliminados normalmente al seguir la obra de Dios. Los que no buscan la realidad y los que no tienen un conocimiento de la realidad es probable que sigan lo que es sobrenatural y serán fácilmente engañados. El Espíritu Santo no tiene manera de obrar en esas personas y por eso se sienten vacías y sienten que sus vidas no tienen sentido.

Extracto de ‘Cómo conocer la realidad’ en “La Palabra manifestada en carne”

Dios no exige a las personas la simple habilidad de hablar de la realidad. Eso sería demasiado fácil, ¿verdad? ¿Por qué entonces habla Dios de la entrada en la vida? ¿Por qué habla de transformación? Si las personas solo son capaces de hablar palabras vacías sobre la realidad, entonces ¿pueden lograr una transformación en su carácter? Los buenos soldados del reino no están entrenados para ser un grupo de personas que solo puedan hablar de la realidad o alardear, sino más bien están entrenadas para vivir las palabras de Dios en todo momento, para permanecer inflexibles a pesar de los contratiempos a los que se enfrenten, y vivir constantemente de acuerdo con las palabras de Dios y no volver al mundo. Esta es la realidad de la que Dios habla; esta es la exigencia de Dios para el hombre. Por lo tanto, no consideres que la realidad hablada por Dios es demasiado simple. La sola iluminación del Espíritu Santo no es igual a poseer la realidad. Esta esta no es la estatura del hombre, sino la gracia de Dios, a la que el hombre no contribuye nada. Cada persona debe soportar los sufrimientos de Pedro y, aún más, poseer la gloria de Pedro, que es lo que las personas viven después de haber recibido la obra de Dios. Solo esto se puede llamar realidad. No creas que obtienes la realidad solo porque puedes hablar de ella; esto es una falacia. Estos pensamientos no encajan con la voluntad de Dios y no tienen significado real. No digas tales cosas en el futuro; ¡acaba con tales cosas! Todos los que tienen un falso entendimiento de las palabras de Dios son incrédulos. No tienen ningún conocimiento real, mucho menos tienen una estatura real; son personas ignorantes que carecen de realidad. En otras palabras, todos los que viven fuera de la esencia de las palabras de Dios son incrédulos. Aquellos que son considerados incrédulos por las personas son bestias a los ojos de Dios y aquellos considerados incrédulos por Dios son personas que no tienen las palabras de Dios como su vida. Por lo tanto, se puede decir que aquellos que no poseen la realidad de las palabras de Dios y que no viven Sus palabras son incrédulos. La intención de Dios es hacer que todos vivan la realidad de Sus palabras, no simplemente para que todo el mundo hable de la realidad, sino que, más que eso, para permitir que todo el mundo viva la realidad de Sus palabras. La realidad que el hombre percibe es demasiado superficial, no tiene valor y no puede cumplir la voluntad de Dios. Es demasiado vulgar y ni siquiera es digna de mención. Le falta demasiado y se queda corto en relación a las normas de las exigencias de Dios. Cada uno de vosotros será objeto de una inspección importante, para ver cuál de vosotros solo sabe cómo hablar de su entendimiento sin ser incapaz de mostrar el camino y para descubrir cuál de vosotros es un trozo de basura inútil. ¡Recuerda esto de ahora en adelante! No hables de entendimiento vacío, solo habla del camino de la práctica y de la realidad. Pasa del conocimiento real a la práctica real y luego pasa de practicar cómo vivir. No sermonees a otros ni hables del conocimiento real. Si tu entendimiento es un camino, entonces deja que tus palabras salgan libremente por él; si no lo es, entonces, ¡por favor cierra la boca y deja de hablar! Lo que dices es inútil. Hablas de entendimiento para engañar a Dios y hacer que otros te envidien. ¿No es esa tu ambición? ¿No están jugando deliberadamente con otros? ¿Hay algún valor en esto? Si hablas de entendimiento después de que lo has experimentado, ya no se considerará que estás alardeando. De lo contrario, eres alguien que escupe palabras arrogantes. Hay muchas cosas en la experiencia real que no puedes superar y no puedes rebelarte contra su carne; siempre estás haciendo lo que quieres, sin satisfacer nunca la voluntad de Dios, pero aún tienes el descaro de hablar de entendimientos teóricos. ¡Que sinvergüenza eres! Todavía tienes el descaro de hablar de tu entendimiento de las palabras de Dios. ¡Qué impudente eres! Tal jactancia y fanfarronería se han convertido en tu propia naturaleza y te has acostumbrado a hacerlo. Cuando deseas hablar, lo haces con facilidad, pero cuando se trata de practicar, te entregas a la ornamentación. ¿No es esto una manera de engañar a otros? Tú podrás engañar a las personas, pero Dios no puede ser engañado. Las personas no son conscientes y no tienen discernimiento, pero Dios se toma en serio tales asuntos y Él no te perdonará. Puede que tus hermanos y hermanas aboguen por ti, alabando tu entendimiento y admirándote; pero si no posees realidad, el Espíritu Santo no te perdonará. Tal vez el Dios práctico no buscará tus defectos, pero el Espíritu de Dios te ignorará y eso será bastante difícil para que puedas soportarlo. ¿Crees esto? Habla más sobre la realidad de la práctica; ¿ya te has olvidado? Habla más sobre los caminos prácticos; ¿ya te has olvidado? “Ofrece menos teorías elevadas y sin valor, palabras pomposas; es que empieces a practicar a partir de este momento”. ¿Has olvidado estas palabras? ¿Acaso no entiendes nada de esto? ¿No tienes entendimiento de la voluntad de Dios?

Extracto de ‘Solo se posee la realidad si se pone en práctica la verdad’ en “La Palabra manifestada en carne”

La búsqueda de las personas de la entrada a la vida se basa en las palabras de Dios. Se ha dicho antes que todo se logra por Sus palabras, pero nadie ha visto esto. Si comienzas a experimentar la etapa actual, todo estará completamente claro para ti y estarás construyendo un buen fundamento para pruebas futuras. No importa qué diga Dios, solo tienes que centrarte en la entrada en Sus palabras. Cuando Dios dice que Él comenzará a castigar a las personas, acepta Su castigo. Cuando Dios pide que las personas mueran, acepta esa prueba. Si siempre estás viviendo dentro de Sus declaraciones más nuevas, al final las palabras de Dios te perfeccionarán. Cuanto más entres en las palabras de Dios, más rápido serás perfeccionado. ¿Por qué, en comunicación tras comunicación, te pido que conozcas las palabras de Dios y entres a ellas? Solo cuando buscas y experimentas en las palabras de Dios y entras en la realidad de Sus palabras, el Espíritu Santo tiene la oportunidad de obrar en ti. Por tanto, todos vosotros sois participantes en cada método por el que Dios obra y, sea cual sea el grado de vuestro sufrimiento, al final todos recibiréis un “recuerdo”. Con el fin de lograr vuestra perfección final, debéis entrar en todas las palabras de Dios. El perfeccionamiento de las personas por parte del Espíritu Santo no es unilateral; Él requiere la cooperación de las personas. Necesita que todos cooperen con Él de manera consciente. No importa lo que Dios diga, solamente concéntrate en entrar en Sus palabras, esto será más beneficioso para vuestra vida. Todo es por el bien de conseguir un cambio de carácter en vosotros. Cuando entres en las palabras de Dios, tu corazón será conmovido por Él, y serás capaz de entender todo lo que Dios desea lograr en esta etapa de la obra y tendrás la determinación para lograrlo. Durante el tiempo del castigo, había personas que creían que este era un método para obrar y no creyeron en las palabras de Dios. Como resultado, no experimentaron el refinamiento y salieron del tiempo del castigo sin ganar nada ni entender nada. Hubo algunos que verdaderamente entraron en estas palabras sin una pizca de duda; que dijeron que las palabras de Dios son la verdad infalible y que la humanidad debía ser castigada. Lucharon por eso durante un tiempo y renunciaron a su futuro y destino, y cuando salieron, su carácter había sufrido algún cambio y habían logrado un entendimiento más profundo de Dios. Todos aquellos que salieron del castigo sintieron la hermosura de Dios y se dieron cuenta de que esta etapa de la obra personificaba el gran amor de Dios que desciende en ellos, de que era la conquista y salvación del amor de Dios. También dijeron que los pensamientos de Dios siempre son buenos y que todo lo que Dios hace en el hombre sale del amor, no el odio. Aquellos que no creyeron las palabras de Dios, que no las estudiaron, no experimentaron el refinamiento durante el tiempo del castigo y, como resultado, el Espíritu Santo no los acompañó y no ganaron nada. Para aquellos que entraron en el tiempo del castigo, aunque sí experimentaron el refinamiento, el Espíritu Santo estaba obrando escondido dentro de ellos y su carácter de vida cambió a causa de ello. Algunos parecían ser muy positivos en toda apariencia externa, llenos de alegría todo el día, pero no entraron en el estado del refinamiento de las palabras de Dios y así no cambiaron nada, lo que es la consecuencia de no creer en las palabras de Dios. Si no crees en Sus palabras, entonces el Espíritu Santo no obrará en ti. ¡Dios se aparece a todos aquellos que creen en Sus palabras y aquellos que creen y aceptan Sus palabras serán capaces de ganar Su amor!

Extracto de ‘Aquellos cuyo carácter ha cambiado son los que han entrado a la realidad de las palabras de Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

Obtener conocimiento de la practicidad y un profundo entendimiento de la obra de Dios; ambas cosas se ven en Sus palabras y solo mediante estas declaraciones puedes adquirir esclarecimiento, por tanto deberías hacer más para equiparte con las palabras de Dios. Comunica tu entendimiento de las palabras de Dios en la enseñanza y de esta manera puedes esclarecer a otros y darles una salida; esto es una senda práctica. Antes de que Dios disponga un entorno para ti, cada uno debéis equiparos primero con Sus palabras. Esto es algo que todos deben hacer, es una prioridad urgente. Primero, llega a un punto donde sepas cómo comer y beber de las palabras de Dios. En cualquier cosa que seas incapaz de hacer, busca en Sus palabras una senda de práctica y analiza estas declaraciones para cualquier asunto que no entiendas o cualquier dificultad que puedas tener. Haz de las palabras de Dios tu provisión y permite que te asistan para resolver tus dificultades y problemas prácticos. Además, deja que Sus palabras se conviertan en tu ayuda en la vida. Estas cosas exigen que pongas esfuerzo de tu parte. Al comer y beber la palabra de Dios, debes lograr resultados, debes ser capaz de sosegar tu corazón ante Él y debes practicar de acuerdo con Sus declaraciones cuando encuentres cualquier problema. Cuando no encuentres problemas, solo debes preocuparte de comer y beber de Su palabra. En ocasiones puedes orar y contemplar el amor de Dios, compartir en la comunicación tu entendimiento de Sus palabras y comunicar sobre el esclarecimiento y la iluminación que experimentas en tu interior y tus reacciones al leer estas declaraciones. Además, puedes proporcionarle una salida a la gente. Solo esto es práctico. El objetivo de actuar así es permitir que las palabras de Dios se conviertan en tu provisión práctica.

En el transcurso de un día, ¿cuántas horas pasas auténticamente ante Dios? ¿Cuánto de tu día se le da realmente a Dios? ¿Cuánto se le da a la carne? Tener el corazón orientado siempre hacia Dios es el primer paso para estar en la senda correcta de ser perfeccionado por Él. Si puedes dedicar tu corazón, tu cuerpo y todo tu amor verdadero a Dios, ponerlos delante de Dios, serle completamente obediente y ser absolutamente considerado con Su voluntad, no por la carne, no por la familia y no por tus propios deseos personales, sino por los intereses de la casa de Dios, tomando la palabra de Dios como el principio y fundamento de todo, entonces, al hacer esto, todas tus intenciones y perspectivas estarán en el lugar correcto y serás una persona ante Dios que recibe Sus elogios. A Dios le gustan las personas que son absolutas con Él, las que le son leales únicamente a Él. Aquellos a quienes Dios aborrece son los que son tibios con Él y se rebelan contra Él. Aborrece a quienes creen en Él, y siempre quieren disfrutarle, pero luego son incapaces de erogarse completamente por Él. Aborrece a quienes afirman amarlo, pero se rebelan contra Él en sus corazones; aborrece a quienes usan palabras pomposas y elocuentes para engañar. Los que no tienen una dedicación genuina a Dios o no se han sometido de verdad a Él son personas traicioneras, demasiado arrogantes por naturaleza. Los que no pueden ser auténticamente sumisos ante el Dios normal y práctico son incluso más arrogantes, y ellos en especial son la progenie obediente del arcángel. Las personas que se erogan de verdad por Dios ponen todo su ser ante Él, se someten genuinamente a todas Sus declaraciones y son capaces de poner en práctica Sus palabras. Hacen de las palabras de Dios el fundamento de su existencia, y son capaces de buscar con sinceridad en las palabras de Dios para averiguar qué partes practicar. Así es la gente que vive realmente ante Dios. Si lo que haces es beneficioso para tu vida, si comiendo y bebiendo de Sus palabras puedes suplir tus necesidades interiores y tus deficiencias, de forma que tu carácter vital se transforme, entonces esto satisfará la voluntad de Dios. Si actúas de acuerdo con las exigencias de Dios y si no satisfaces a la carne sino que en vez de eso satisfaces Su voluntad, entonces en esto habrás entrado en la realidad de Sus palabras. Cuando se habla de entrar de manera más realista en la realidad de las palabras de Dios, esto significa que puedes llevar a cabo tu obligación y cumplir las exigencias de Dios. Solo estos tipos de acciones prácticas pueden denominarse entrar en la realidad de Sus palabras. Si eres capaz de entrar en esta realidad, entonces poseerás la verdad. Este es el principio de entrar en la realidad; primero debes someterte a este entrenamiento y solo después de esto podrás entrar en realidades aún más profundas. Considera cómo guardar los mandamientos y cómo ser leal ante Dios; no pienses constantemente en cuándo serás capaz de entrar en el reino. ¡Si tu carácter no cambia, entonces cualquier cosa que pienses será inútil! Para entrar en la realidad de las palabras de Dios, primero debes llegar al punto donde todas tus ideas y pensamientos sean para Él; esta es la necesidad básica.

Extracto de ‘Aquellos que de verdad aman a Dios son los que pueden someterse completamente a Su practicidad’ en “La Palabra manifestada en carne”

En resumen, tomar la senda de Pedro en la propia fe significa recorrer el sendero de la búsqueda de la verdad, que es también el de conocerse verdaderamente a uno mismo y cambiar el carácter propio. Sólo al transitar por el camino de Pedro una persona estará en la senda de ser perfeccionada por Dios. Debe tener claro exactamente cómo caminar por la senda de Pedro y cómo ponerla en práctica. En primer lugar, uno debe poner a un lado sus propias intenciones, sus búsquedas inadecuadas y hasta su familia y todas las cosas de su propia carne. Tiene que dedicarse de todo corazón, es decir, entregarse por completo a la palabra de Dios, centrarse en comer y beber las palabras de Dios, concentrarse en la búsqueda de la verdad, en la búsqueda de la intención de Dios en Sus palabras e intentar comprender la voluntad de Dios en todo. Este es el método de práctica más fundamental y vital. Es lo que Pedro hizo después de ver a Jesús y sólo practicando de esta manera se logran los mejores resultados. La devoción sincera a las palabras de Dios implica, principalmente, buscar la verdad, buscar las intenciones de Dios en Sus palabras, centrarse en comprender la voluntad de Dios y entender y obtener más verdad a partir de Sus palabras. Cuando leía las palabras de Dios, Pedro no estaba centrado en entender las doctrinas y, menos aún, en obtener conocimiento teológico; más bien, se concentró en comprender la verdad y captar la voluntad de Dios y lograr un entendimiento de Su carácter y Su encanto. Pedro también intentó comprender los diversos estados corruptos del hombre a partir de las palabras de Dios, así como la naturaleza corrupta del hombre y sus verdaderas deficiencias, cumpliendo, así, con todos los aspectos de las exigencias que Dios le hace al hombre para que lo satisfaga. Pedro tuvo muchas prácticas correctas que se ciñeron a las palabras de Dios. Esto estuvo totalmente alineado con la voluntad de Dios y fue la mejor forma en la que una persona podía cooperar al tiempo que experimentaba la obra de Dios. Cuando experimentó los centenares de pruebas provenientes de Dios, Pedro se autoexaminó de un modo estricto contra cada palabra del juicio de Dios hacia el hombre, cada palabra de la revelación de Dios al hombre y cada palabra de Sus exigencias al hombre e intentó desentrañar el significado de esas palabras. Intentó reflexionar sinceramente en cada palabra que Jesús le dijo y memorizarla y tuvo muy buenos resultados. Mediante esta forma de práctica fue capaz de alcanzar un entendimiento de sí mismo a partir de las palabras de Dios, y no sólo llegó a entender los diversos estados corruptos del hombre, sino que también comprendió la esencia, la naturaleza y los diversos tipos de defectos del hombre. Esto es lo que significa verdaderamente entenderse a uno mismo. A partir de las palabras de Dios, Pedro no sólo consiguió comprenderse verdaderamente a sí mismo, sino que, a partir de las cosas expresadas en la palabra de Dios —Su carácter justo, lo que Él tiene y es, Su voluntad para Su obra, Sus exigencias hacia la humanidad—, a partir de ellas llegó a conocer a Dios completamente. Llegó a conocer Su carácter y Su esencia; llegó a conocer y entender lo que Dios tiene y es, así como Su encanto y Sus exigencias para el hombre. Aunque en ese tiempo Dios no habló tanto como lo hace hoy, en Pedro se produjeron resultados en estos aspectos. Fue algo raro y precioso. Pedro experimentó centenares de pruebas, pero no sufrió en vano. No solo llegó a entenderse a sí mismo a partir de las palabras y la obra de Dios, sino que también llegó a conocerlo. Además, se enfocó particularmente en los requisitos de Dios para la humanidad contenidos en Sus palabras. En los aspectos en los que el hombre debe satisfacer a Dios para alinearse con Su voluntad, en esos aspectos Pedro hizo un gran esfuerzo y alcanzó la claridad completa; esto fue extremadamente beneficioso en relación con su propia entrada. Independientemente de aquello de lo que Dios habló, siempre que esas palabras pudieron convertirse en la vida y son la verdad, Pedro fue capaz de grabarlas en su corazón para meditar en ellas con frecuencia y apreciarlas. Después de escuchar las palabras de Jesús, fue capaz de tomárselas en serio, y esto demuestra que estaba especialmente centrado en las palabras de Dios y, al final, alcanzó verdaderamente resultados. Es decir, que fue capaz de poner libremente las palabras de Dios en práctica, de practicar la verdad con fidelidad y de estar en sintonía con la voluntad de Dios, de actuar por completo conforme a la intención de Dios y de renunciar a sus propias opiniones e imaginaciones personales. De esta forma Pedro entró en la realidad de las palabras de Dios.

Extracto de ‘Cómo caminar por la senda de Pedro’ en “Registros de las pláticas de Cristo de los últimos días”

No es sencillo entrar en la realidad-verdad. La clave es centrarse en buscar la verdad y ponerla en práctica. Has de tener estas cosas en tu corazón cada día. Independientemente de los problemas a los que te enfrentes, no protejas siempre tus propios intereses; más bien, aprende a buscar la verdad y a reflexionar sobre ti mismo. No importa qué corrupciones se revelen en ti, no puedes soltarlas sin control; es mejor si puedes reflexionar y reconocer tu esencia corrupta. Si en las situaciones cotidianas tus pensamientos se centran en cómo resolver tu carácter corrupto, en cómo practicar la verdad y en qué son los principios-verdad, entonces serás capaz de aprender a utilizar la verdad para resolver tus problemas de acuerdo con las palabras de Dios. Al hacerlo, entrarás poco a poco en la realidad. Si tu mente está llena de pensamientos sobre cómo alcanzar una posición superior, o qué hacer frente a los demás para que te admiren, estás en el camino equivocado. Significa que estás haciendo cosas para Satanás; están prestando servicio. Si tu mente está llena de pensamientos sobre cómo cambiar para ser cada vez más como un ser humano, estar de acuerdo con las intenciones de Dios, ser capaz de someterte a Él y venerarlo, y aceptar Su escrutinio en todo lo que hagas, entonces tus condiciones mejorarán cada vez más. Esto es lo que significa ser alguien que vive ante Dios. Así, existen dos caminos: uno meramente enfatiza el comportamiento, satisfacer las ambiciones, deseos, intenciones y planes propios; esto es vivir ante Satanás y bajo su campo de acción de Satanás. El otro camino enfatiza cómo satisfacer la voluntad de Dios, entrar en la realidad-verdad, someterse a Dios y no tener ninguna idea equivocada ni desobediencia hacia Él, para venerar a Dios y cumplir con el propio deber. Esto es lo que significa vivir ante Dios.

Extracto de ‘Solo al practicar la verdad se puede poseer una humanidad normal’ en “Registros de las pláticas de Cristo de los últimos días”

Con cada verdad, las personas deberían buscar, contemplar e investigar cuál es el sentido interior de esa verdad, cómo practicar ese aspecto de ella y cómo se puede entrar en el mismo. Estas son cosas que las personas deberían hacer. Entre los diferentes aspectos de la verdad que se deben poseer ahora al creer en Dios, entendéis solo los sentidos y doctrina literales y las apariencias externas, no la esencia de la verdad, ya que no la habéis experimentado. Por ejemplo: hay mucha verdad en el ámbito de desempeñar el deber propio y en el de amar a Dios y las personas deben entender mucha verdad si quieren conocerse a sí mismas. También hay mucha verdad que debe entenderse en el significado y el misterio de la encarnación. Por ejemplo, cómo deberían comportarse las personas, cómo deberían adorar a Dios, obedecerle, qué deberían hacer para conformarse a la voluntad de Dios y cómo deberían servirlo… estos detalles contienen mucha verdad. ¿Cómo consideráis o contempláis la verdad en estos distintos aspectos de la verdad? Hay una verdad muy profunda en cada uno de ellos que las personas deben experimentar. Si solo hablas sobre sobre las palabras de manera superficial, sin profundizar nunca en estar cosas para contemplarlas y experimentarlas, siempre vivirás en la superficie de las palabras, y nunca cambiarás.

Extracto de ‘Solo buscar la verdad es creer verdaderamente en Dios’ en “Registros de las pláticas de Cristo de los últimos días”

Algunas personas se equipan con la verdad para ayudar a otros y servir a Dios, y liderar de forma adecuada la iglesia. ¿Es correcto este punto de vista? Independientemente de cuántos mensajes hayas escuchado o de cuáles sean tus planes, permíteme decirte qué es lo más crítico y qué visión es la más correcta: sea cual sea el deber que lleves a cabo y de si eres o no un líder, debes primero examinarte respecto a las palabras de Dios e implementarlas en ti mismo. No trates estas palabras como una herramienta para hacer trabajo o como cosas que has acumulado mientras lo hacías. Si tienes éxito en todo esto, serás sin duda capaz de realizar bien tu obra. Si siempre quieres medir a otras personas contra estas palabras, llevarlas a cabo en otras personas, o considerarlas como capital para tu propia obra, entonces estarás en apuros, significa que caminarás por la senda de Pablo. Esta es la verdad absoluta. Y es que si tienes este punto de vista, sin lugar a duda tratarás estas palabras como doctrina y teoría, y desearás divulgarlas, y realizar la obra, y esto es algo muy peligroso. Si te mides contra las palabras de Dios y empiezas poniéndolas en práctica, entonces serás el primero en cambiar y lograr la entrada. Solo si tú ganas algo tendrás la estatura, las cualificaciones y la capacidad de hacerlo bien en la obra que debes realizar. Si no tienes estatura ni experiencia y no has ganado la entrada, obrarás y correrás de un lado a otro a ciegas, y no hay un desenlace real para esto. Independientemente de qué aspecto de la realidad-verdad hayas oído, si te comparas con él, si implementas estas palabras a tu propia vida y las incorporas a tu propia práctica, entonces sin duda ganarás algo y estás destinado a cambiar. Si simplemente te tragas estas palabras y las memorizas en tu cerebro, no cambiarás nunca. Mientras escuchas los sermones, debes reflexionar así: “¿A qué tipo de estado se refieren estas palabras? ¿A qué aspectos de la esencia aluden? ¿En qué asuntos debería aplicar este aspecto de la verdad? Cuando hago algo relacionado con este aspecto de la verdad, ¿estoy practicando según esta? Y cuando la estoy poniendo en práctica ¿está mi estado al nivel de estas palabras? Si no, entonces ¿debo buscar, comunicar o esperar?”. ¿Practicáis de esta manera en vuestra vida? Si no lo hacéis, no tenéis a Dios ni la verdad en vuestra vida. Vivís según las letras y las doctrinas o según vuestros propios intereses, vuestra confianza y entusiasmo. Los que no poseen la verdad como realidad son aquellos que no tienen realidad, y las personas que no tienen las palabras de Dios como su realidad es que no han entrado en ellas. ¿Entendéis lo que estoy diciendo? Es mejor que sea así, pero independientemente de cómo sea tu entendimiento de ellas, y de lo mucho que hayáis entendido de lo que habéis oído, lo crucial es que seáis capaces de introducirlo en vuestra vida y poner en práctica aquello que habéis captado. Solo entonces tu estatura será capaz de crecer, y solo entonces se producirán cambios en tu carácter.

Extracto de ‘La práctica verdaderamente fundamental de ser una persona honesta’ en “Registros de las pláticas de Cristo de los últimos días”

Al creer en Dios, si las personas desean la transformación de su carácter, entonces no se deben separar de la vida real. En la vida real, debes conocerte, renunciar a ti mismo, practicar la verdad, así como aprender los principios, el sentido común y las reglas de conducta propia en todas las cosas antes para poder lograr la transformación gradual. Si solo te enfocas en el conocimiento teórico y solo vives entre ceremonias religiosas sin profundizar en la realidad, sin entrar en la vida real, entonces nunca entrarás en la realidad, nunca conocerás a ti mismo, la verdad ni a Dios y siempre serás ciego e ignorante. La obra de Dios de salvar a la gente no consiste en permitirles tener vidas humanas normales tras un breve periodo de tiempo ni en transformar sus nociones y doctrinas erróneas. Más bien, Su propósito es cambiar el antiguo carácter de la gente, cambiar la totalidad de su antigua forma de vida y cambiar su pensamiento y actitud mental. Enfocarse solo en la vida de la iglesia no cambiará los viejos hábitos de vida de las personas ni cambiará las viejas maneras de las que han vivido por tanto tiempo. Pase lo que pase, las personas no se deben desprender de la vida real. Dios pide que las personas vivan una humanidad normal en la vida real, no sólo en la vida de la iglesia; que vivan la verdad en la vida real, no sólo en la vida de la iglesia; y que cumplan sus funciones en la vida real, no sólo en la vida de la iglesia. Para entrar en la realidad, uno debe enfocar todo hacia la vida real. Si, al creer en Dios, las personas no pueden llegar a conocerse a sí mismas mediante la entrada en la vida real, y si no pueden vivir la humanidad normal en la vida real, entonces se convertirán en fracasos. Todos los que desobedecen a Dios son personas que no pueden entrar en la vida real. Todos son personas que hablan de la humanidad, pero viven la naturaleza de los demonios. Todos son personas que hablan de la verdad, pero viven las doctrinas. Aquellos que no pueden vivir la verdad en la vida real son los que creen en Dios, pero Él los aborrece y los rechaza. Tienes que practicar tu entrada en la vida real, conocer tus propias deficiencias, desobediencia e ignorancia y conocer tu humanidad anormal y tus debilidades. De esa manera, tu conocimiento se integrará en tu condición y dificultades presentes. Sólo este tipo de conocimiento es real y puede permitirte comprender verdaderamente tu propia condición y lograr una transformación del carácter.

Extracto de ‘Discutiendo la vida de la iglesia y la vida real’ en “La Palabra manifestada en carne”

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