117. Principios para identificar a falsos líderes y obreros

(1) Todos los que solo trabajan por estatus, reputación y ganancia, que no buscan la verdad y no poseen la realidad-verdad de esta son falsos líderes y obreros.

(2) Todos los que son arrogantes y santurrones, no aceptan la verdad en lo más mínimo y actúan sin principios, que son capaces de cometer actos dolosos y arbitrarios, son falsos líderes y obreros.

(3) Aquellos que solo predican letras y doctrinas, que no son capaces de usar la verdad para resolver problemas y no pueden hacer obra práctica, son falsos líderes y obreros.

(4) Aquellos que no se conocen a sí mismos, que no se han arrepentido realmente y no pueden ofrecer testimonios prácticos de experiencia son falsos líderes y obreros.

Las palabras relevantes de Dios:

La obra de un obrero calificado puede llevar a las personas al camino correcto y concederles una mayor entrada a la verdad. Su obra puede llevar personas delante de Dios. Además, la obra que hace puede variar de individuo a individuo y no está sujeta a reglas, lo que permite a las personas libertad y liberación, y la capacidad de crecer poco a poco en la vida y tener una entrada más profunda en la verdad. La obra de un obrero no calificado se queda demasiado corta; su obra es necia. Solo puede llevar a las personas a las reglas, y lo que demanda de las personas no varía de individuo a individuo; no obra de acuerdo con las necesidades reales de las personas. En este tipo de obra hay demasiadas reglas y demasiadas doctrinas y esto no puede llevar a las personas a la realidad o a la práctica normal del crecimiento en la vida. Solo les puede permitir adherirse a unas cuantas reglas inútiles. Este tipo de guía solo puede llevar a las personas a descarriarse. Te guía para que te vuelvas como él; te puede llevar a lo que él tiene y es. Para que los seguidores disciernan si los líderes están calificados, la clave es examinar el camino por el que lideran y los resultados de su obra, y ver si los seguidores reciben principios de acuerdo con la verdad, y si reciben los caminos de práctica adecuados para su transformación. Debes distinguir entre la diferente obra de diferentes tipos de personas; no debes ser un seguidor necio. Esto afecta la cuestión de la entrada de las personas. Si no eres capaz de distinguir el liderazgo de qué persona tiene un camino y cuál no, te engañarán fácilmente. Todo esto tiene relación directa con tu propia vida.

Extracto de ‘La obra de Dios y la obra del hombre’ en “La Palabra manifestada en carne”

Como líderes y obreros en la iglesia, si queréis guiar al pueblo escogido de Dios a la realidad-verdad y servir como testigos de Dios, lo más importante que debéis tener es un entendimiento más profundo del propósito de Dios en la salvación de las personas y el propósito de Su obra. Debes entender la voluntad de Dios y Sus diversas exigencias a las personas. Debes ser práctico en tus esfuerzos; practica tan sólo aquello que entiendes y comunica sólo sobre lo que conoces. No te jactes, no exageres y no hagas observaciones irresponsables. Si exageras, las personas te detestarán y te sentirás reprobado después; sencillamente, esto es demasiado inadecuado. Cuando provees la verdad a otros, no tienes necesariamente que tratarlos o regañarlos con el fin de que alcancen la verdad. Si tú mismo no tienes la verdad, y solo tratas y regañas a los demás, te temerán, pero eso no significa que entiendan la verdad. En alguna obra administrativa, está bien que trates a otros, los podes y los disciplines hasta cierto grado. Pero si no puedes proveer la verdad, sólo sabes ser autoritario y reprender a otros, tu corrupción y tu fealdad se revelarán. Con el paso del tiempo, conforme las personas no puedan obtener de ti provisión de vida ni cosas prácticas, acabarán detestándote y sintiendo repulsión hacia ti. Los que carecen de discernimiento aprenderán cosas negativas de ti; aprenderán a tratar a otros y a podarlos, a enfadarse y a perder los estribos. ¿No equivale esto a guiar a otros hacia la senda de Pablo, hacia la senda que va a la perdición? ¿No es eso una fechoría? Tu obra debería centrarse en comunicar la verdad y proveer vida a las personas. Si lo único que haces es tratar y reprender ciegamente a otros, ¿cómo llegarán a entender la verdad? Conforme pase el tiempo, las personas verán quién eres realmente, y te abandonarán. ¿Cómo puedes esperar traer a otros delante de Dios de esta forma? ¿Cómo se realiza así la obra? Perderás a todo el mundo si sigues obrando de esta manera. ¿Qué obra esperas cumplir en cualquier caso? Algunos líderes no tienen capacidad para comunicar la verdad para resolver los problemas. Por el contrario, tratan a los demás sin reflexionar y hacen alarde de su poder para que los demás lleguen a tenerles miedo y a obedecerlos; esas personas forman parte de los falsos líderes y los anticristos. Aquellos cuyo carácter no se ha transformado son incapaces de llevar a cabo la obra de la iglesia y de servir a Dios.

Extracto de ‘Solo aquellos con la realidad-verdad pueden liderar’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

Muchas personas, a Mis espaldas, codician la bendición del estatus, se dan atracones de comida, aman dormir y se preocupan por la carne, siempre temerosas de que la carne no tenga salida. No desarrollan su función correcta en la iglesia, sino que gorronean de la iglesia, o bien amonestan a los hermanos y hermanas con Mis palabras, tratan despóticamente a los demás desde posiciones de autoridad. Estas personas siguen diciendo que están haciendo la voluntad de Dios y siempre dicen que son íntimas de Dios; ¿no es esto absurdo? Si tienes las intenciones correctas, pero eres incapaz de servir de acuerdo con la voluntad de Dios, entonces estás siendo insensato, pero si tus intenciones no son correctas, y sigues diciendo que sirves a Dios, eres alguien que se opone a Dios, ¡y deberías ser castigado por Él! ¡No tengo simpatía por tales personas! En la casa de Dios gorronean, codiciando siempre las comodidades de la carne, y no consideran los intereses de Dios. Siempre buscan lo que es bueno para ellas y no prestan atención a la voluntad de Dios. No aceptan el escrutinio del Espíritu de Dios en nada de lo que hacen. Siempre están maniobrando y engañando a sus hermanos y hermanas, y son falsas, como un zorro en una viña, siempre robando uvas y pisoteando la viña. ¿Pueden ser tales personas íntimas de Dios? ¿Eres apto para recibir las bendiciones de Dios? No asumes cargas para tu vida y para la iglesia; ¿eres apto para recibir la comisión de Dios? ¿Quién se atrevería a confiar en alguien como tú? Cuando sirves así, ¿podría atreverse Dios a confiarte una tarea mayor? ¿No causaría esto retrasos en la obra?

Extracto de ‘Cómo servir en armonía con la voluntad de Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

Algunas personas trabajan y predican y, a pesar de que, en la superficie, parecen compartir las declaraciones de Dios, se limitan a hablar del significado literal de Sus palabras y, no se menciona nada de sustancia. Sus sermones son como enseñanzas de un libro de texto, están organizadas artículo por artículo, aspecto por aspecto y cuando han acabado, todos cantan alabanzas y dicen: “Esta persona posee la realidad. Ha predicado tan bien y con tanto detalle”. Después de que tales personas terminan de predicar, les dicen a los demás que recopilen sus sermones y se los envíen a todos. Al hacer esto, han llegado al punto de engañar a los demás y todo lo que predican son falacias. En la superficie parece que están predicando únicamente las palabras de Dios y que sus sermones se conforman a la verdad. Sin embargo, con un discernimiento más detenido verás que no son más que letras y doctrinas y un falso razonamiento junto con algunas imaginaciones y nociones humanas, así como algunas cosas que delimitan a Dios. ¿Acaso no constituye esta clase de predicación una interrupción a la obra de Dios? Este es un servicio que se opone a Dios.

Extracto de ‘Solo buscando la verdad puede uno lograr un cambio en el carácter’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

Algunas personas solo se arman con ciertas verdades para emergencias o para negarse a sí mismas y ayudar a otros, y no para resolver sus propios problemas; podemos denominarlas “personas altruistas”. Consideran a los demás como marionetas de la verdad y a sí mismas como los maestros de la verdad; enseñan a otros a aferrarse a la verdad y a no ser pasivos, cuando ellas mismas son meros espectadores desde la banda. ¿Qué tipo de personas son estas? Se arman a sí mismas con algunas palabras de verdad, pero solo las usan para sermonear a otros, mientras que ellas no hacen nada en absoluto para impedir enfrentarse a su propia destrucción. ¡Qué patéticas! Si sus palabras pueden ayudar a otros, ¿por qué no pueden ayudarse a sí mismas? Deberíamos considerarlas hipócritas ya que no tienen realidad. Proporcionan palabras de verdad a los demás y les piden que las pongan en práctica, mientras que ellas mismas no hacen esfuerzo alguno para practicarlas. ¿Acaso no son despreciables? Claramente, no pueden hacerlo ellas mismas y, sin embargo, obligan a otros a poner las palabras de verdad en práctica. ¡Qué método tan cruel! No están usando la realidad para ayudar a otros; no están usando el amor para proveer para los demás. Tan solo están engañando y haciendo daño a las personas. Si esto sigue así, con cada persona que transmita las palabras de verdad a la siguiente, ¿acaso no acabarán todas hablando únicamente las palabras de la verdad mientras que ellas mismas son incapaces de practicarla? ¿Cómo pueden cambiar tales personas? No reconocen en absoluto sus propios problemas; ¿cómo puede haber una senda para que sigan adelante?

Extracto de ‘Los que aman la verdad tienen una senda por delante’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

Fragmentos de sermones y comunicaciones para referencia:

¿Qué es un “líder falso”? Algunos dicen que los líderes falsos carecen de la obra del Espíritu Santo. Eso es confuso, porque ¿cómo puede verse con los ojos si alguien tiene o no la obra del Espíritu Santo? ¿A qué se refiere realmente “líder falso”? Resumido de la forma más simple posible, un líder falso es alguien que no busca la verdad en absoluto y que no puede hacer obra práctica. No es necesario decir que la incapacidad de llevar a cabo obra práctica significa que sólo habla letras y doctrinas. Es incuestionable que tales personas nunca pueden recibir la obra del Espíritu Santo porque no buscan la verdad. Por tanto, la causa principal de por qué alguien se convierta en un líder falso no es porque no tenga la obra del Espíritu Santo ni porque hable letras y doctrinas, sino porque no busca la verdad y no puede hacer ninguna obra práctica. En ocasiones es imposible ver si alguien tiene o no la obra del Espíritu Santo. Algunas personas la tienen durante un tiempo y después la pierden. Esa certificación no es segura y carecemos de la capacidad de percibirlo, así que debemos empezar a partir de lo que podemos percibir; la esencia de un líder falso es que él no busca en absoluto la verdad y no puede hacer ninguna obra práctica. Algunos pueden preguntar: “Esta persona no puede llevar a cabo ninguna obra práctica ahora, pero ¿la harían algunos años de entrenamiento capaz de llevar a cabo obra práctica?”. Ni siquiera diez años ayudarían, porque ella no busca en absoluto la verdad. ¿Qué significa cuando alguien no busca la verdad? Significa que no ama, no acepta y no practica la verdad. Juntos, estos tres conceptos significan simplemente que esa persona no busca la verdad. La primera manifestación es que ella no ama la verdad, la odia. Para ser precisos, cuando decimos que alguien no ama la verdad, queremos decir que la odia. Si no ama la verdad, la odia, pero a no ser que lo diga, no hay forma de saberlo. Por tanto, ¿qué es lo que demuestra que alguien no ama la verdad? El hecho de que esa persona no acepte en absoluto la verdad. Lee la palabra de Dios y no acepta la verdad, oye a otros hablar y no acepta la verdad, y, cuando otros la podan o tratan, no lo acepta. ¿Qué demuestra sobre una persona el hecho de que ella no acepte la verdad? Demuestra que es alguien que odia la verdad, que esa persona no ama en absoluto la verdad. A simple vista puede parecer que no hacen mucho mal, pero tales personas nunca practican la verdad, el ser honestas, la obediencia a la verdad ni el cumplir sus deberes conforme a las exigencias de Dios. Aunque abandonen a su familia y su carrera terrenales, lo hacen para obtener bendiciones. Del mismo modo que Pablo, erogan esfuerzo para obtener bendiciones, lo cual echa a perder sus esfuerzos y les da la naturaleza de un intercambio, lo que de ninguna manera es practicar la verdad.

Extracto de “Una recopilación de los perceptos de la obra de la Iglesia de Dios Todopoderoso”

¿Cómo discernir exactamente el servicio de los falsos líderes y anticristos? Esto puede analizarse empleando algunos criterios. El primer criterio es que, si aquellos que sirven a Dios no entienden su esencia corrupta o no tienen testimonio empírico de haber transformado su carácter, esto confirma que, efectivamente, son falsos líderes, falsos apóstoles o falsos obreros. El segundo criterio es que, si los que sirven a Dios nunca hablan de cómo entienden a Dios, de cómo se someten a Él ni de cómo experimentan Su obra, eso es evidencia suficiente para determinar que, ciertamente, estas personas no tienen auténtico entendimiento de Dios y que, desde luego, no se someten a Él ni dan testimonio de Él. Esto confirma que son falsos líderes, falsos apóstoles o falsos obreros. El tercer criterio es que, si aquellos que sirven a Dios nunca hablan de sus experiencias prácticas, de cómo han entrado en las palabras de Dios, de cómo se someten a Su juicio y castigo, de cómo se mantienen firmes en el testimonio ni de cómo han satisfecho Su voluntad sometiéndose a diversas pruebas, entonces estas personas, indudablemente, no tienen experiencia en este aspecto. Si no tienen experiencia en relación con este aspecto ni pueden dar testimonio de ninguna experiencia relacionada con él, ¿cómo pueden guiar a los escogidos de Dios para que experimenten Su obra? Por eso dichas personas son falsos líderes, falsos apóstoles o falsos obreros. Si los que sirven a Dios nunca hablan de cómo lo aman, de cómo tienen en consideración Su voluntad ni de cómo otras personas aman a Dios y tienen en consideración Su voluntad, seguro que no son personas que aman sinceramente a Dios. Esto se debe a que no tienen testimonio de experiencias en este aspecto; no hablan de los testimonios más profundos de las experiencias de otras personas para guiar a los escogidos de Dios a que amen y se sometan sinceramente a Dios. No aman a Dios de corazón y únicamente se enaltecen y presumen. Por lo tanto, esas personas van por la senda del anticristo. Si alguien que sirve a Dios no habla de Sus palabras, Su voluntad o Sus exigencias al hombre ni de cómo experimentar la obra de Dios, ¿lo sirve realmente? Esas personas solo se sirven a sí mismas; prestan servicio a su estatus y su reputación. Por eso es evidente que son falsos líderes, falsos apóstoles o falsos obreros; además, son unos anticristos. No son personas que amen sinceramente a Dios. Al observar estos aspectos, podemos discernir si alguien que sirve a Dios es en realidad un falso líder o un anticristo y si va por la senda de Pedro o por la de Pablo. Pablo dio muy poco testimonio del Señor Jesús. Rara vez daba testimonio de lo que tenía y era el Señor Jesús, de cómo predicaba, de las actitudes que expresaba ni de cómo amaba a la gente. Pablo habló muy poco de esas cosas, por lo que realmente no amaba al Señor Jesús. Sin embargo, Pedro pronunció muchas palabras que dieron testimonio de Él. Como se centraba especialmente en entender a Dios a través del Señor Jesús, vio cuán amable era el Señor Jesús, Su amor a la humanidad y la misericordia, bondad, tolerancia y paciencia que tenía hacia el hombre. Por eso Pedro daba habitualmente testimonio del Señor Jesús y, asimismo, era una persona que amaba sinceramente al Señor. Pablo no era una persona que amara sinceramente al Señor. Hay que recordar tres cosas para discernir a las personas de este modo. En primer lugar, comprueba si una persona habla de cómo ha llegado a comprender su esencia corrupta; esta es la experiencia de vida más auténtica, indispensable y fundamental. En segundo lugar, fíjate en cómo habla de su experiencia y comprensión de las palabras de Dios y en cuál es su experiencia de entrada en la realidad-verdad. En tercer lugar, fíjate en cómo da testimonio de Dios. Debes comprobar si realmente da testimonio de la obra, el amor y el carácter justo e imposible de ofender de Dios; determinar si, en efecto, lleva a la gente ante Dios, si su trabajo ayuda a la gente a entender a Dios y el carácter de Dios, y si el trabajo de esa persona puede ayudar a la gente a entrar en las palabras de Dios y a experimentar de veras Su juicio y castigo. Si el trabajo y las palabras de la persona no pueden ayudar a la gente a tomar la senda correcta de la fe en Dios ni a comprenderlo y someterse a Él, esto es evidencia suficiente de que en su trabajo no interviene la obra del Espíritu Santo, de que no ha alcanzado la verdadera entrada y de que no posee la realidad. Esta persona es, por tanto, incapaz de hablar de estas realidades. Así debes discernir si alguien que sirve a Dios es en realidad un falso líder o un anticristo, y este método de discernimiento tiene la precisión garantizada. No hay ninguna posibilidad de que te equivoques al discernir de esta manera.

Extracto de “Sermones y enseñanzas sobre la entrada a la vida”

Anterior: 116. Principios para identificar a diversas personas malvadas

Siguiente: 118. Principios para identificar a los demonios anticristos

Los desastres son frecuentes. ¿Quieres saber cómo recibir al Señor antes de los grandes? Contáctanos ahora y exploremos juntos para encontrar el camino.
Conéctate con nosotros en Messenger
Contacta con nosotros por WhatsApp

Contenido relacionado

Ajustes

  • Texto
  • Temas

Colores lisos

Temas

Fuente

Tamaño de fuente

Interlineado

Interlineado

Ancho de página

Índice

Buscar

  • Buscar en este texto
  • Buscar en este libro