112. Principios para identificar al gran dragón rojo y a Satanás

(1) Satanás es el arquitecto maestro de la corrupción de la humanidad; el gran dragón rojo es la encarnación de Satanás, y es el principal origen de todas las fuerzas del mal.

(2) El gran dragón rojo explota las mentiras, además de todo tipo de herejías y falacias, para seducir, controlar y perjudicar a las personas, haciendo que se opongan y traicionen a Dios.

(3) Es necesario poder identificar los diversos rumores y teorías reaccionarias inventadas por el gran dragón rojo, y exponer su esencia demoníaca, que se opone y alberga odio hacia Dios.

(4) Toda la humanidad está corrompida por Satanás y llena de carácter satánico. Debe usarse la verdad para analizarla e identificarla y desechar su carácter satánico; solo así se abandona a Satanás.

Las palabras relevantes de Dios:

Las manifestaciones del gran dragón rojo son: la resistencia a Mí, la falta de entendimiento y comprensión de los significados de Mis palabras, la persecución frecuente de Mí y la búsqueda del uso de maquinaciones para interrumpir Mi gestión. Satanás se manifiesta de la siguiente manera: lucha conmigo por poder, quiere poseer a Mi pueblo escogido y lanza palabras negativas para engañar a Mi pueblo. Las manifestaciones del diablo (los que no aceptan Mi nombre, los que no creen, todos ellos son diablos) son las siguientes: codiciar los placeres de la carne, entregarse al mal de la lujuria, vivir bajo la esclavitud de Satanás, algunos resistiéndose a Mí y otros apoyándome (pero sin demostrar que son Mis hijos amados). Las manifestaciones del arcángel son las siguientes: hablar insolentemente, ser impío, adoptar a menudo Mi tono para sermonear a las personas, centrarse únicamente en imitarme por fuera, comer lo que Yo como y usar lo que Yo uso; en resumen, querer estar al mismo nivel que Yo, ser ambicioso pero carecer de Mi calibre y no tener Mi vida, y ser un desecho. Satanás, el diablo y el arcángel son demostraciones típicas del gran dragón rojo, por lo que todos los que no son predestinados ni escogidos por Mí son hijos del gran dragón rojo: ¡eso es rotundamente así! Todos ellos son Mis enemigos. (Sin embargo, todas las alteraciones de Satanás están excluidas. Si tu naturaleza es Mi cualidad, nadie puede cambiarla. Como ahora sigues viviendo en la carne, ocasionalmente te enfrentarás a las tentaciones de Satanás —esto es inevitable—, pero siempre debes tener cuidado). Por tanto, Yo abandonaré a todos los descendientes del gran dragón rojo fuera de Mis hijos primogénitos. Su naturaleza nunca puede cambiar, esta es la cualidad de Satanás. Ellos manifiestan al diablo y viven al arcángel. Esto es completamente cierto. El gran dragón rojo del que hablo no es un dragón rojo grande; más bien es el espíritu malo en oposición a Mí, para el cual el “gran dragón rojo” es un sinónimo. Así que todos los espíritus aparte del Espíritu Santo son espíritus malos y también se puede decir que son la prole del gran dragón rojo. Todo esto debe quedar claro como el cristal para todos.

Extracto de ‘Capítulo 96’ de Declaraciones de Cristo en el principio en “La Palabra manifestada en carne”

El conocimiento de la cultura y la historia antigua que abarca varios miles de años ha cerrado el pensamiento del hombre, las nociones y su perspectiva mental, de un modo tan estrecho que los hace impermeables y no biodegradables[1]. La gente vive en el decimoctavo círculo del infierno, donde, como si hubiera sido desterrado por Dios a las mazmorras, quizás nunca más verá la luz. El pensamiento feudal ha oprimido a la gente de tal manera que apenas pueden respirar y se están asfixiando. No tienen ni un ápice de fuerza para resistir; todo lo que hacen es soportar y soportar en silencio… Ninguno ha osado nunca luchar por la rectitud y la justicia ni defenderla; sencillamente viven una vida peor que la de un animal, bajo el abuso y los golpes de la ética feudal, día tras día y año tras año. No han pensado nunca en buscar a Dios para disfrutar de la felicidad en el mundo humano. Es como si hubieran molido a palos a la gente hasta ser como las hojas caídas del otoño, marchitadas, secas y doradas. La gente ha perdido la memoria hace mucho tiempo; vive indefensa en el infierno conocido como el mundo humano, en espera de que llegue el último día para poder perecer junto con este infierno, como si ese último día que anhelan fuera el día en que el hombre disfrutará de una tranquila paz. Las éticas feudales han llevado la vida del hombre al “Hades”, debilitando aún más el poder del hombre para resistir. Todo tipo de opresión empujó al ser humano, paso a paso, a caer cada vez a mayor profundidad en el Hades y cada vez más lejos de Dios, hasta hoy, Él se ha convertido en un completo extraño para el hombre, y este todavía se apresura a evitarlo cuando se encuentran. El hombre no le hace caso, y lo aísla como si nunca lo hubiera conocido o visto. Sin embargo, Dios ha estado esperando al hombre a lo largo del extenso viaje de la vida humana, sin lanzar nunca Su furia irrefrenable contra él, meramente aguardando en silencio, sin una palabra, a que el hombre se arrepintiera y empezara de nuevo. Hace mucho que Dios vino al mundo humano para compartir los sufrimientos de este con el hombre. En todos los años que ha vivido con el hombre, nadie ha descubierto Su existencia. Dios sólo soporta en silencio la miseria de la mezquindad en el mundo humano, mientras lleva a cabo la obra que ha traído en persona. Él sigue soportando por la voluntad de Dios Padre y por las necesidades de la humanidad, padeciendo sufrimientos que nunca antes experimentó el hombre. Ante la presencia del hombre, Él lo ha servido en silencio, y se ha humillado por amor a la voluntad de Dios Padre, y por las necesidades de la humanidad. El conocimiento de la cultura de la antigüedad ha robado al hombre, a escondidas, de la presencia de Dios, y lo ha entregado al rey de los diablos y su prole. Los Cuatro Libros y los Cinco Clásicos[a] han llevado el pensamiento y las nociones del hombre a otra era de rebelión, y ha hecho que ofrezca aún más adulación que antes a aquellos que recopilaron los Libros/Documentos Clásicos, y como consecuencia de ello exacerba sus nociones sobre Dios. Sin que el hombre lo supiese, el rey de los diablos expulsó a Dios de su corazón y después lo ocupó él mismo con regodeo triunfante. Desde ese momento, el hombre fue poseído por un alma fea y perversa con el rostro del rey de los diablos. Su pecho se llenó de odio hacia Dios, y la maldad rencorosa del rey de los diablos se extendió dentro del hombre día tras día, hasta que este quedó consumido por completo. El hombre ya no tenía la más mínima libertad, ni manera de liberarse de los esforzados empeños del rey de los diablos. No le quedó otro remedio que ser tomado cautivo en el acto, rendirse y sucumbir a la sumisión en su presencia. Hace mucho, cuando el corazón y el alma del hombre estaba todavía en su infancia, el rey de los diablos plantó en él la semilla del tumor del ateísmo, le enseñó falacias tales como “estudia ciencia y tecnología, realiza las Cuatro Modernizaciones y no hay cosa semejante a Dios en el mundo”. Y no solo eso, sino que grita en toda ocasión: “Construyamos una hermosa patria apoyándonos en nuestro laborioso esfuerzo”; pidiendo a todas las personas que estuvieran preparadas desde la infancia para servir a su país con lealtad. El hombre fue llevado ante su presencia inconscientemente, donde, sin dudarlo, se atribuyó todo el mérito a sí mismo (es decir, el mérito que le pertenece a Dios por sostener a toda la humanidad en Sus manos). Nunca tuvo ningún sentido de vergüenza. Además, capturó descaradamente al pueblo de Dios y lo arrastró de vuelta a su casa, donde saltó como un ratón sobre la mesa, e hizo que el hombre lo adorara como a Dios. ¡Qué malhechor! Grita cosas desconcertantes y escandalosas como: “No hay Dios en el mundo. El viento surge de transformaciones según las leyes naturales; la lluvia se crea cuando el vapor de agua, cuando se encuentra con temperaturas bajas, se condensa en gotas que caen sobre la tierra; un terremoto es la sacudida de la superficie de la tierra por los cambios geológicos; la sequía se debe a la sequedad del aire causada por la interrupción nucleónica en la superficie del sol. Son fenómenos naturales. ¿Dónde hay un acto de Dios en todo esto?”. Hay incluso aquellos que gritan declaraciones como las siguientes, declaraciones a las que no se les debería dar voz: “El hombre evolucionó de los simios en la antigüedad, y el mundo hoy viene de una sucesión de sociedades primitivas de hace un eón. El que un país prospere o decaiga está completamente en manos de su pueblo”. En el fondo, hace que el hombre lo cuelgue en la pared o lo ponga en la mesa para rendirle homenaje y ofrecerle sacrificios. Al tiempo en que grita: “No hay Dios”, se considera a sí mismo como Dios, y empuja a Dios fuera de los límites de la tierra con suma severidad mientras se pone en lugar de Dios y actúa como rey de los diablos. ¡No tiene ningún sentido! Hace que uno lo odie hasta la médula. Parece que Dios sea su enemigo jurado, y que los dos no puedan coexistir. Conspira para ahuyentar a Dios, mientras que se pasea a sus anchas, fuera del alcance de la ley.[2] ¡Vaya un rey de los diablos! ¿Cómo puede tolerarse su existencia? No descansará hasta que haya hecho un lío la obra de Dios, y la haya dejado hecha trizas[3], como si quisiera oponerse a Dios hasta el final amargo, hasta que uno o el otro perezca, oponiéndose a Dios deliberadamente y acercándose cada vez más. Hace tiempo que su odioso rostro ha sido desenmascarado completamente, ahora está magullado y golpeado[4] y en una situación deplorable, pero todavía no cede en su odio a Dios, como si solo al devorarlo de un bocado, pudiera aplacar el aborrecimiento acumulado en su corazón. ¿Cómo podemos tolerarlo a este enemigo de Dios? Sólo su erradicación y completa exterminación llevará a cabo el deseo de nuestra vida. ¿Cómo puede permitírsele que siga corriendo desenfrenadamente? Ha corrompido al hombre hasta tal punto que este no conoce al sol-cielo, y se ha vuelto apagado y obtuso y sin sentimientos. El hombre ha perdido la razón humana normal. ¿Por qué no ofrecer todo nuestro ser para destruirlo y quemarlo, para eliminar todas las preocupaciones futuras y permitir que la obra de Dios alcance con mayor prontitud un esplendor sin precedentes? Esta panda de sinvergüenzas ha venido al mundo de los hombres y lo ha dejado patas arriba. Han llevado a todos los seres humanos al borde de un precipicio, y han planeado en secreto empujarlos para que caigan, se hagan pedazos y puedan devorar sus cadáveres. Esperan en vano interrumpir el plan de Dios, y competir con Él apostándolo todo a una sola carta.[5] ¡Esto no es en modo alguno fácil! La cruz ha sido preparada, después de todo, para el rey de los diablos que es culpable del más odioso de los crímenes. Dios no pertenece a la cruz. Él ya se la ha dejado al diablo. Hace mucho que Dios emergió victorioso, y ya no siente tristeza por los pecados de la humanidad, sino que traerá salvación a toda la humanidad.

Extracto de ‘La obra y la entrada (7)’ en “La Palabra manifestada en carne”

De arriba abajo, y de principio a fin, Satanás ha estado perturbando la obra de Dios y actuando en oposición a Él. Toda esta conversación de “la herencia cultural antigua”, valioso “conocimiento de la antigua cultura”, “enseñanzas de taoísmo y confucionismo”, y “los clásicos confucianos y ritos feudales” ha llevado al hombre al infierno. La ciencia y la tecnología avanzada moderna, así como la industria, la agricultura y los negocios altamente desarrollados no se ven por ningún sitio. Más bien, todo lo que hace es enfatizar los ritos feudales propagados por los “simios” de la antigüedad para interrumpir, oponerse y destruir deliberadamente la obra de Dios. No solo ha seguido afligiendo al hombre hasta hoy, sino que además quiere tragárselo[6] por completo. La transmisión de las enseñanzas éticas y morales del feudalismo y el legado del conocimiento de la antigua cultura han infectado a la humanidad desde hace mucho, y la han convertido en diablos grandes y pequeños. Solo hay unos cuantos que recibirían de buena gana a Dios, y que recibirían con júbilo Su venida. El rostro de la humanidad está lleno de intenciones asesinas y, en todas partes, se respira un aire de muerte. Buscan expulsar a Dios de esta tierra; cuchillos y espadas en mano, se disponen en formación de batalla para “aniquilarlo”. Todos los ídolos están esparcidos por esta tierra del diablo, donde constantemente se le enseña al hombre que no hay Dios, donde los ídolos están propagados y el aire de encima está impregnado de un olor nauseabundo a papel e incienso quemado, tan espeso que asfixia. Parece ser el olor del lodo que flota en el aire cuando la serpiente venenosa se retuerce, tanto que no se puede evitar vomitar. Además de esto, se puede oír levemente el sonido de los demonios malignos que salmodian las escrituras, un sonido que parece provenir del infierno remoto, tanto que uno no puede evitar sentir un escalofrío. En todas partes de esta tierra se colocan ídolos de todos los colores del arcoíris, que convierten la tierra en un mundo de deleites sensuales, mientras el rey de los diablos no para de reír con malicia, como si su miserable plan hubiera tenido éxito. Mientras tanto, el hombre ignora todo esto por completo, sin tener ni idea de que el diablo ya lo ha corrompido hasta tal extremo que se ha vuelto insensible y ha bajado la cabeza derrotado. Desea borrar de un plumazo todo lo que es de Dios, y mancillarlo y asesinarlo de nuevo. Está decidido a derribar e interrumpir Su obra. ¿Cómo puede permitir que Dios fuera de un estatus igual? ¿Cómo puede tolerar que Dios “interfiera” con su obra entre los hombres? ¿Cómo puede dejar que Dios desenmascare su odioso rostro? ¿Cómo puede permitir que Dios haga caer su obra en el desorden? ¿Cómo puede este diablo, apoplético de ira, permitir que Dios tenga control sobre su corte imperial en la tierra? ¿Cómo puede inclinarse voluntariamente ante Su poder superior? Su odioso rostro se ha revelado tal como es; de manera que uno no sabe si reír o llorar, y resulta verdaderamente difícil hablar de ello. ¿Acaso no es esta su esencia? Con un alma fea, sigue creyéndose increíblemente hermoso. ¡Esa banda de cómplices criminales[7]! Descienden al reino de los mortales para complacerse en los placeres y causar una conmoción, agitando tanto las cosas que el mundo se convierte en un lugar voluble e inconstante y el corazón del hombre se llena de pánico e inquietud, y han jugado tanto con el hombre que su apariencia se ha convertido en la de una bestia inhumana del campo, sumamente fea, y de la cual se ha perdido hasta el último rastro del hombre santo original. Además, incluso desean asumir el poder soberano en la tierra. Obstaculizan tanto la obra de Dios que esta apenas puede avanzar, y estrechan al hombre tan firmemente como los muros de cobre y acero. Habiendo cometido tantos pecados graves y causado tantos desastres, ¿todavía están esperando otra cosa que el castigo? Los demonios y los espíritus malignos han estado causando estragos en la tierra durante un tiempo, han bloqueado la voluntad y el meticuloso esfuerzo de Dios hasta el punto en que son impenetrables. ¡Qué pecado mortal! ¿Cómo puede Dios no sentirse angustiado? ¿Cómo no airarse? Se han opuesto a la obra de Dios y la han obstaculizado severamente: ¡Qué rebeldes!

Extracto de ‘La obra y la entrada (7)’ en “La Palabra manifestada en carne”

Satanás corrompe a las personas mediante la educación y la influencia de gobiernos nacionales, de los famosos y los grandes. Sus mentiras y sinsentidos se han convertido en la vida y la naturaleza del hombre. “Cada hombre por sí mismo y sálvese quien pueda” es un conocido dicho satánico que ha sido infundido en todos y que se ha convertido en la vida del hombre. Hay otras palabras de la filosofía de vida que también son así. Satanás utiliza la cultura tradicional refinada de cada nación para educar a las personas, provocando que la humanidad caiga y sea envuelta en un abismo infinito de destrucción, y al final Dios destruye a las personas porque sirven a Satanás y se resisten a Dios. Imagina que le preguntas a alguien que ha estado activo en la sociedad durante décadas: “Dado que has vivido en el mundo durante mucho tiempo y has conseguido mucho; ¿cuáles son los principales dichos famosos por los que te riges?”. Podría decir, “El más importante es ‘Los funcionarios no golpean a los que hacen regalos, los que no adulan ni halagan no consiguen nada’”. ¿Acaso estas palabras no son representativas de su naturaleza? No escatimar ningún medio para obtener posición se ha convertido en su naturaleza; ser funcionario es lo que le da vida. Sigue habiendo muchos venenos satánicos en la vida de las personas, en su conducta y comportamiento; apenas poseen verdad alguna. Por ejemplo, sus filosofías de vida, sus formas de hacer las cosas y sus máximas están todas llenas de los venenos del gran dragón rojo, y todas proceden de Satanás. Así pues, todas las cosas que fluyen a través de los huesos y la sangre de las personas son cosas de Satanás. Todos esos funcionarios, aquellos que están en el poder y quienes logran el éxito tienen sus propias sendas y sus propios secretos para llegar a él. ¿No son tales secretos perfectamente representativos de su naturaleza? Han hecho cosas muy grandes en el mundo, y nadie puede darse cuenta de los planes e intrigas que se esconden tras ellos. Esto muestra cuán insidiosa y venenosa es su naturaleza. Satanás ha corrompido profundamente a la humanidad. El veneno de Satanás fluye por la sangre de todas las personas, y se puede ver que la naturaleza del hombre es corrupta, malvada y reaccionaria, llena de las filosofías de Satanás e inmersa en ellas; es por entero una naturaleza que traiciona a Dios. Por este motivo la gente se resiste y se opone a Dios.

Extracto de ‘Cómo conocer la naturaleza del hombre’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

En el supuesto conocimiento del hombre, Satanás ha inoculado bastante de su filosofía de la vida y de su pensamiento. Y a la par que Satanás lo hace, permite al hombre adoptar su pensamiento, su filosofía y sus puntos de vista, de forma que pueda negar la existencia de Dios, Su dominio sobre todas las cosas y sobre el destino del hombre. Así pues, a medida que el hombre estudia el progreso, y capta más conocimiento, siente que la existencia de Dios se vuelve vaga y podría incluso dejar de sentir que Dios existe. Como Satanás ha añadido puntos de vista, nociones y pensamientos en la mente del hombre, ¿no está el hombre siendo corrompido durante este proceso? (Sí). ¿En qué basa el hombre su vida ahora? ¿Está viviendo realmente basado en el conocimiento? No; el hombre está basando su vida en los pensamientos, las opiniones y las filosofías de Satanás escondidos en este conocimiento. Ahí está la parte esencial de la corrupción de Satanás; este es su objetivo y su método para corromper al hombre.

Extracto de ‘Dios mismo, el único V’ en “La Palabra manifestada en carne”

Durante el proceso en que el hombre adquiere el conocimiento, Satanás emplea cualquier tipo de método, ya sea explicando historias, dándole simplemente un poco de conocimiento individual o permitiéndole satisfacer sus propios deseos o ambiciones. ¿Por qué camino Satanás quiere conducirte? Las personas creen que no hay nada malo en aprender conocimiento, que es el completamente natural. Para decirlo de manera que suene bien, fomentar nobles ideales o tener ambiciones es tener motivación, y esta debería ser la senda correcta en la vida. ¿No es una senda más gloriosa en la que vivir las personas si pueden realizar sus propios ideales, establecer una carrera con éxito? Al hacer todas estas cosas, uno no solo puede honrar a los antepasados, sino que también tiene la oportunidad de dejar la propia marca en la historia, ¿no es una buena cosa? Esto es algo bueno a los ojos de las personas mundanas y para ellas esto debe ser apropiado y positivo. Sin embargo, ¿acaso Satanás, con sus motivos siniestros, no lleva a las personas a este tipo de camino y eso es todo? Por supuesto que no. En realidad, independientemente de lo nobles que sean los ideales del hombre, de lo realistas que sean sus deseos o de lo adecuados que puedan ser, todo lo que el hombre quiere lograr, todo lo que busca está inextricablemente vinculado a dos palabras. Ambas son de vital importancia para la vida de cada persona y son cosas que Satanás pretende infundir en el hombre. ¿Qué dos palabras son? Son “fama” y “ganancia”. Satanás usa un tipo de método muy sutil, un método muy de acuerdo con las nociones de las personas, que no es radical en absoluto, a través del cual hace que las personas acepten sin querer su forma de vivir, sus normas de vida, y para establecer metas y una dirección en la vida, y al actuar así, también llegan sin saberlo a tener ambiciones en la vida. Independientemente de lo grandes que estas ambiciones parezcan, están inextricablemente vinculadas a la “fama” y la “ganancia”. Todo lo que cualquier persona importante o famosa y, en realidad, todas las personas, siguen en la vida sólo se relaciona con estas dos palabras: “fama” y “ganancia”. Las personas piensan que una vez que han obtenido la fama y la ganancia, pueden sacar provecho de ellas para disfrutar de un alto estatus y de una gran riqueza, y disfrutar de la vida. Piensan que la fama y ganancia son un tipo de capital que pueden usar para obtener una vida en búsqueda del placer y disfrute excesivo de la carne. En nombre de esta fama y ganancia que la humanidad codicia, de buena gana, aunque sin saberlo, las personas entregan sus cuerpos, sus mentes, todo lo que tienen, sus futuros y sus destinos a Satanás. Lo hacen sin un momento siquiera de vacilación, ignorando siempre la necesidad de recuperar todo lo que han entregado. ¿Pueden las personas conservar algún control sobre sí mismas una vez que se han refugiado en Satanás de esta manera y se vuelven leales a él? Desde luego que no. Están total y completamente controlados por Satanás. Se han hundido de un modo completo y total en un cenagal y son incapaces de liberarse a sí mismos. Una vez que alguien está atascado en la fama y la ganancia, dejan de buscar lo que es brillante, lo justo o esas cosas que son hermosas y buenas. Esto se debe a que el poder seductor que la fama y la ganancia tienen sobre las personas es demasiado grande; se convierten en cosas que las personas persiguen durante toda su vida, y hasta por toda la eternidad sin final. ¿No es esto verdad? Algunos dirán que aprender conocimiento no es nada más que leer libros o aprender unas cuantas cosas que todavía no saben, como para no quedarse atrasados en el tiempo o que el mundo no los deje atrás. Conocimiento sólo se aprende para que puedan poner comida en la mesa, para su propio futuro o proveer las necesidades básicas. ¿Hay alguien que soportaría una década de duro estudio sólo para las necesidades básicas, para resolver tan sólo la cuestión de la comida? No, no hay nadie así. ¿Para qué sufre una persona estas dificultades por todos estos años? Es por la fama y la ganancia. La fama y la ganancia les esperan en la distancia, llamándoles y creen que sólo por su propia diligencia, sus dificultades y su lucha podrán seguir ese camino que les llevará a lograr fama y ganancia. Esta persona debe sufrir estas dificultades por su propia senda futura, para su disfrute futuro y para obtener una vida mejor. ¿Qué diantres es este conocimiento, me lo podéis decir? ¿Acaso no son normas de vida infundidas en las personas, reglas que Satanás les enseña en el curso de su aprendizaje del conocimiento? ¿Acaso no son los “elevados ideales” de la vida que Satanás infunde en el hombre? Tomad, por ejemplo, las ideas de personas importantes, la integridad de los famosos o el valiente espíritu de personajes heroicos, o la caballerosidad y la amabilidad de los protagonistas y los espadachines de las novelas de artes marciales, ¿no son estas todas las maneras en las que Satanás infunde estos ideales? (Sí, lo son). Estas ideas influyen a una generación tras otra, y las personas de cada una de ellas son llevadas a aceptarlas, a vivir por ellas y a perseguirlas de un modo incesante. Esta es la forma, el canal por el que Satanás usa el conocimiento para corromper al hombre.

Extracto de ‘Dios mismo, el único VI’ en “La Palabra manifestada en carne”

Simplemente la ciencia les permite los objetos del mundo físico y satisfacer la curiosidad del hombre, pero no le permite al hombre ver las leyes por las que Dios tiene dominio sobre todas las cosas. El hombre parece encontrar respuestas en la ciencia, pero estas son desconcertantes y solo traen satisfacción temporal, una satisfacción que solo sirve para confinar el corazón del hombre al mundo material. Los hombres sienten que han recibido las respuestas en la ciencia, así que, cualquier asunto que surja, ellos usan sus opiniones científicas para probar y aceptar ese asunto. La ciencia posee y seduce el corazón del hombre hasta el punto en que este ya no tiene la mentalidad para conocer a Dios, adorarlo y creer que todas las cosas proceden de Él, y que debería buscar las respuestas en Él. ¿No es esto cierto? Cuanto más creen las personas en la ciencia, más absurdas se vuelven, creyendo que todo tiene una solución científica, que la investigación puede resolverlo todo. No buscan a Dios ni creen que Él exista; incluso algunas personas que han seguido a Dios durante muchos años se pondrán a investigar bacterias por capricho o buscarán información para encontrar respuestas a un asunto. Tal gente así no aborda los asuntos desde la perspectiva de la verdad y en la mayoría de los casos quiere apoyarse en opiniones o conocimiento o soluciones científicas para resolver los problemas; pero no se apoya en Dios ni lo busca. ¿Tienen a Dios en sus corazones estas personas? (No). Hay incluso algunas que quieren investigar a Dios de la misma forma como estudian la ciencia. Por ejemplo, muchos expertos religiosos han ido a la montaña donde reposó el arca, y así probaron su existencia. Pero en la aparición del arca no ven la existencia de Dios. Solo creen en los relatos y la historia; este es el resultado de su investigación científica y de su estudio del mundo material. Si investigas cosas materiales, ya sea la microbiología, la astronomía, o la geografía, nunca encontrarás un resultado que determine que Dios existe o que tiene soberanía sobre todas las cosas. ¿Qué hace, pues, la ciencia por el hombre? ¿No lo distancia de Dios? ¿No hace que la gente someta a Dios a estudios? ¿No hace que las personas duden más sobre la existencia de Dios? (Sí). ¿Cómo quiere usar, pues, Satanás la ciencia para corromper al hombre? ¿Acaso no quiere Satanás utilizar conclusiones científicas para engañar y paralizar a las personas y usar las respuestas ambiguas para mantener agarrados los corazones de las personas de forma que ellas no busquen ni crean en la existencia de Dios? (Sí). Así pues, esta es la razón por la que digo que la ciencia es una de las formas mediante las cuales Satanás corrompe a las personas.

Extracto de ‘Dios mismo, el único V’ en “La Palabra manifestada en carne”

Satanás ha fabricado e inventado muchas historias populares o historias que aparecen en los libros de historia, dejándoles a las personas profundas impresiones de cultura tradicional o figuras supersticiosas. Por ejemplo, en China están “Los ocho inmortales cruzan el mar”; “Viaje a occidente”; “El emperador de jade”; “Nezha vence al rey dragón” y “Las investiduras de los dioses”, ¿No se han arraigado profundamente en la mente del hombre? Aunque algunos de vosotros no conozcan todos los detalles, sigues conociendo las historias generales y es este contenido general lo que se te queda en el corazón y en la mente, de manera que no puedes olvidarlas. Estas son diversas ideas o leyendas que Satanás preparó para el hombre hace mucho tiempo, y que se han diseminado en distintos momentos. Estas cosas perjudican directamente y minan el alma de los seres humanos y ponen a estos bajo un hechizo tras otro. Es decir, que una vez que has aceptado esa cultura tradicional, esas historias o cosas supersticiosas, una vez que se establecen en tu mente y una vez que están adheridas a tu corazón, entonces es como si estuvieras bajo un hechizo: quedas enredado e influenciado por estas trampas culturales, esas ideas e historias tradicionales. Influyen en tu vida, en tu perspectiva de la vida, y en tu juicio de las cosas. Aún más, influyen en tu búsqueda de la senda verdadera de la vida: esto es, de hecho, un hechizo malvado. Por mucho que intentes no puedes sacudírtelas; las cortas, pero no puedes derribarlas; las golpeas, pero no puedes derruirlas. Además, después de que la gente sea puesta bajo este tipo de hechizo, sin saberlo, del mismo modo empieza a adorar a Satanás, a promover su imagen en su corazón. En otras palabras, lo establecen como su ídolo, un objeto de adoración y admiración, hasta el punto de considerarlo como Dios. Inconscientemente, estas cosas están en el corazón de las personas, controlando sus palabras y sus hechos. Además, primero consideras que estas historias y leyendas son falsa, pero luego, sin saberlo, reconoces su existencia, convirtiéndolas en figuras reales y objetos reales existentes. De forma inconsciente, recibes estas ideas y la existencia de estas cosas en tu subconsciente. De este mismo modo también recibes a los diablos, a Satanás y los ídolos en tu casa y en tu propio corazón, esto es ciertamente un hechizo.

Extracto de ‘Dios mismo, el único VI’ en “La Palabra manifestada en carne”

Satanás corrompe al hombre a través de las corrientes sociales. “Las corrientes sociales” incluyen muchas cosas. Algunos preguntan: “¿Quieren decir las últimas modas, cosméticos, peinados y alimentos gourmet?”. ¿Son estas las cosas consideradas las corrientes sociales? Estas son una parte de las tendencias sociales, pero no vamos a hablar de ellas ahora. Sólo deseamos hablar de las ideas que las corrientes sociales producen en las personas, la forma en que las hacen comportarse en el mundo, y las metas y la perspectiva de la vida que ocasionan en los seres humanos. Son muy importantes; pueden controlar e influenciar el estado mental del hombre. Estas tendencias surgen una tras otra y todas ellas conllevan una influencia malvada que degenera continuamente a la humanidad, provocando que las personas pierdan conciencia, humanidad y razón, rebajando su moral y su calidad de personalidad cada vez más, hasta el punto de que se puede incluso afirmar que la mayoría de las personas no tienen ahora personalidad ni humanidad, ni conciencia, y mucho menos razón. ¿Cuáles son, pues, esas corrientes? No las puedes ver a simple vista. Cuando sopla el viento de una tendencia, tal vez sólo un pequeño número de personas se convertirán en iniciadoras de esta. Empiezan a hacer este tipo de cosas, aceptando este tipo de idea o este tipo de perspectiva. La mayoría de las personas, sin embargo, en medio de su inconsciencia seguirán estando continuamente infectadas, asimiladas y atraídas por esta clase de corriente, hasta que la aceptan sin darse cuenta y de forma involuntaria, y todos estén sumergidos en ella y sean controlados por ella. Una tras otra, esas tendencias hacen que las personas, que no tienen un cuerpo y una mente fuertes, no sepan qué es la verdad y no puedan distinguir entre cosas positivas y negativas, aceptarlas felizmente, así como los puntos de vista sobre la vida y los valores que provienen de Satanás. Aceptan lo que este les dice sobre cómo plantearse la vida y la forma de vivir que Satanás les “concede”, y tampoco tienen la fuerza ni la capacidad, y, mucho menos, la conciencia para resistirse. […]

[…] Satanás usa estas tendencias sociales para atraer a las personas, paso a paso hasta entrar en un nido de diablos, para que aquellos que se enreden en las corrientes sociales aboguen, inconscientemente, por el dinero y los deseos materiales, la maldad y la violencia. Una vez que estas cosas han entrado en el corazón del hombre, ¿en qué se convierte este? ¡El hombre se convierte en el diablo, Satanás! ¿Por qué? Porque ¿qué inclinación psicológica existe en el corazón del hombre? ¿Qué adora el hombre? Empieza a complacerse en la maldad y la violencia, sin mostrar placer por la belleza, la bondad, y mucho menos la paz. Las personas no están dispuestas a vivir la vida sencilla de la humanidad normal, sino que en su lugar desea disfrutar de un alto estatus y de una gran riqueza, gozar de los placeres de la carne, no escatimar esfuerzo alguno para satisfacerla, sin restricciones, sin lazos que las retengan; en otras palabras, hacer cualquier cosa que deseen. Por tanto, cuando el hombre está inmerso en estas clases de corrientes, ¿puede el conocimiento que has aprendido ayudarte a liberarte? ¿Pueden tu conocimiento de la cultura tradicional y las supersticiones ayudarte a escapar de este nefasto dilema? ¿Pueden la moral y las ceremonias que el hombre conoce ayudar a la gente a ejercer control? Toma, por ejemplo, el “Clásico de Tres Caracteres”. ¿Puede ayudar a que las personas saquen los pies del lodazal de estas tendencias? (No, no puede). Por tanto, el hombre se va convirtiendo cada vez más y más malo, arrogante, condescendiente, egoísta, y malicioso. Ya no hay afecto entre las personas ni amor entre los miembros de la familia, y ya no hay ningún tipo de comprensión entre parientes y amigos; las relaciones humanas están caracterizadas por la violencia. Cada persona busca usar métodos violentos para vivir en medio de sus congéneres; aseguran su propio pan diario usando violencia y ganan sus posiciones y obtienen sus propios beneficios usando la violencia, y usan medios violentos y malvados para hacer todo lo que quieren. ¿No es terrorífica esta humanidad? (Sí).

Extracto de ‘Dios mismo, el único VI’ en “La Palabra manifestada en carne”

Existen seis trucos principales que Satanás emplea para corromper al hombre.

El primero es el control y la coacción. Es decir, Satanás hará todo lo posible por tomar el control de tu corazón. ¿Qué significa “coacción”? Se refiere a hacer uso de amenazas y tácticas forzosas para hacer que le obedezcas, haciéndote pensar en las consecuencias si no obedeces. Estás asustado y no te atreves a desafiarlo, así que entonces te sometes a él.

El segundo es hacer trampas y timar. ¿Qué entraña “hacer trampas y timar”? Satanás se inventa algunas historias y mentiras, te tima para que las creas. Nunca te dice que el hombre fue creado por Dios, pero tampoco afirma directamente que no te hiciera Él. No usa en absoluto la palabra “Dios”, sino otra cosa como sustituta y se sirve de ella para engañarte y que, básicamente, no tengas ni idea de la existencia de Dios. Por supuesto, este “timo” incluye muchos aspectos, no sólo este.

El tercero es el adoctrinamiento forzoso. ¿Con qué se adoctrina forzosamente a las personas? ¿El adoctrinamiento forzoso se realiza por elección del hombre? ¿Se hace con su consentimiento? (No). Aunque no des tu consentimiento, no puedes hacer nada al respecto. En tu inconsciencia, Satanás te adoctrina, inculcándote su pensamiento, sus normas de vida y su esencia.

El cuarto es la intimidación y la seducción. Es decir, Satanás emplea varios trucos para provocar que lo aceptes, lo sigas y trabajes a su servicio. Hará cualquier cosa para lograr sus objetivos. A veces te concede pequeños favores, mientras te incita a cometer un pecado. Si no lo sigues, te hará sufrir y te castigará, y hará uso de varias formas para atacarte y atraparte.

El quinto es el engaño y la parálisis. “El engaño y la parálisis” es cuando Satanás utiliza unas cuantas palabras e ideas que suenan muy bien y se ajustan a las nociones de las personas, para que parezca que está siendo considerado con la situación carnal de la gente, con sus vidas y su futuro, cuando en realidad su único objetivo es engañarte. A continuación, te paraliza para que no sepas lo que está bien y lo que está mal, de manera que seas engañado sin quererlo y por ende pases a estar bajo su control.

La sexta es la destrucción del cuerpo y la mente. ¿Qué parte del hombre destruye Satanás? (La mente del hombre y todo su ser). Satanás destruye tu mente, te incapacita para resistirte, lo que significa que, poco a poco, a tu pesar, tu corazón se vuelve hacia Satanás. Te inculca estas cosas a diario y todos los días utiliza estas ideas y culturas para influenciarte y amaestrarte, socavando tu voluntad poco a poco, para que acabes por no desear ya ser una buena persona, para que ya no desees defender lo que llamas “justicia”. Sin saberlo, ya no tienes la fuerza de voluntad para nadar contra la corriente, sino que te dejas arrastrar por ella. “Destrucción” significa que Satanás atormenta tanto a la gente que se vuelven sombras de sí mismas y ya no son humanas. Entonces es cuando Satanás ataca, se apodera de ellas y las devora.

Cada uno de estos trucos que Satanás emplea para corromper al hombre lo deja incapacitado para resistirse; cualquiera de ellos puede ser mortal para el hombre. En otras palabras, cualquier cosa que Satanás hace y cualquier truco que emplea pueden hacerte degenerar, colocarte bajo el control de Satanás, enredarte en una ciénaga de maldad y pecado. Estos son los trucos que Satanás emplea para corromper al hombre.

Extracto de ‘Dios mismo, el único VI’ en “La Palabra manifestada en carne”

Durante miles de años, esta ha sido la tierra de la suciedad. Es insoportablemente sucia, la miseria abunda, los fantasmas campan a su antojo por todas partes; timan, engañan, y hacen acusaciones sin razón[8]; son despiadados y crueles, pisotean esta ciudad fantasma y la dejan plagada de cadáveres; el hedor de la putrefacción cubre la tierra e impregna el aire; está fuertemente custodiada[9]. ¿Quién puede ver el mundo más allá de los cielos? El diablo ata firmemente todo el cuerpo del hombre, le ciega los dos ojos y sella sus labios bien apretados. El rey de los diablos se ha desbocado durante varios miles de años, hasta el día de hoy, cuando sigue custodiando de cerca la ciudad fantasma, como si fuera un “palacio de demonios” impenetrable. Esta manada de perros guardianes mira, mientras tanto, fijamente con ojos resplandecientes, profundamente temerosa de que Dios la pille desprevenida, los aniquile a todos, y los deje sin un lugar de paz y felicidad. ¿Cómo podría la gente de una ciudad fantasma como esta haber visto alguna vez a Dios? ¿Han disfrutado alguna vez de la amabilidad y del encanto de Dios? ¿Qué apreciación tienen de los asuntos del mundo humano? ¿Quién de ellos puede entender la anhelante voluntad de Dios? Poco sorprende, pues, que el Dios encarnado permanezca totalmente escondido: en una sociedad oscura como esta, donde los demonios son inmisericordes e inhumanos, ¿cómo podría el rey de los diablos, que mata a las personas sin pestañear, tolerar la existencia de un Dios hermoso, bondadoso y además santo? ¿Cómo podría aplaudir y vitorear Su llegada? ¡Esos lacayos! Devuelven odio por amabilidad, han desdeñado a Dios desde hace mucho tiempo, lo han maltratado, son en extremo salvajes, no tienen el más mínimo respeto por Dios, roban y saquean, han perdido toda conciencia, van contra toda conciencia, y tientan a los inocentes para que sean insensibles. ¿Antepasados de lo antiguo? ¿Amados líderes? ¡Todos ellos se oponen a Dios! ¡Su intromisión ha dejado todo lo que está bajo el cielo en un estado de oscuridad y caos! ¿Libertad religiosa? ¿Los derechos legítimos y los intereses de los ciudadanos? ¡Todos son trucos para tapar el pecado! ¿Quién ha apoyado la obra de Dios? ¿Quién ha dado su vida o derramado su sangre por la obra de Dios? Y es que, una generación tras otra, de padres a hijos, el hombre esclavizado ha esclavizado sin miramientos a Dios, ¿cómo no incitaría esto a la furia? Miles de años de odio están concentrados en el corazón, milenios de pecaminosidad están grabados en el corazón; ¿cómo no podría esto infundir odio? ¡Venga a Dios, extingue por completo Su enemistad, no permitas que siga más tiempo fuera de control, que provoque más problemas como desea! Ahora es el momento: el hombre lleva mucho tiempo reuniendo todas sus fuerzas; ha dedicado todos sus esfuerzos y ha pagado todo precio por esto, para arrancarle la cara odiosa a este demonio y permitir a las personas, que han sido cegadas y han soportado todo tipo de sufrimiento y dificultad, que se levanten de su dolor y le vuelvan la espalda a este viejo diablo maligno. ¿Por qué levantar un obstáculo tan impenetrable a la obra de Dios? ¿Por qué emplear diversos trucos para engañar a la gente de Dios? ¿Dónde están la verdadera libertad y los derechos e intereses legítimos? ¿Dónde está la justicia? ¿Dónde está el consuelo? ¿Dónde está la cordialidad? ¿Por qué usar intrigas engañosas para embaucar al pueblo de Dios? ¿Por qué usar la fuerza para suprimir la venida de Dios? ¿Por qué no permitir que Dios vague libremente por la tierra que creó? ¿Por qué acosan a Dios hasta que no tenga donde reposar Su cabeza? ¿Dónde está la calidez entre los hombres? ¿Dónde está la acogida entre la gente? ¿Por qué causar un ansia tan desesperada en Dios? ¿Por qué hacer que Dios llame una y otra vez? ¿Por qué obligar a Dios a que se preocupe por Su amado Hijo? En esta sociedad oscura, ¿por qué sus tristes perros guardianes no permiten que Dios venga y vaya libremente por el mundo que Él creó? ¿Por qué no entiende el hombre, que vive en medio de dolor y sufrimiento? Por vuestro propio bien, Dios ha padecido gran tormento, con enorme dolor os ha dado a Su amado Hijo, Su carne y Su sangre, ¿por qué seguís haciendo la vista gorda? A plena vista de todos, rechazáis la venida de Dios y negáis Su amistad. ¿Por qué sois tan irrazonables? ¿Estáis dispuestos a soportar las injusticias en una sociedad oscura como esta? ¿Por qué, en vez de llenaros la barriga con milenios de enemistad, os atiborráis con la “porquería” del rey de los diablos?

Extracto de ‘La obra y la entrada (8)’ en “La Palabra manifestada en carne”

Aunque Satanás parece humano, justo y virtuoso, la esencia de Satanás es cruel y malvada

Satanás se gana su reputación engañando a la gente y a menudo se establece como una vanguardia y un modelo de justicia. Bajo la falsa pretensión de la salvaguarda de la justicia, lastima a la gente, devora su alma, y emplea toda clase de medios para paralizar, engañar y provocar al hombre. Su objetivo es que el hombre apruebe y siga con su conducta malvada, hacer que el hombre se una a él en oposición a la autoridad y la soberanía de Dios. Sin embargo, cuando uno descubre sus artimañas y conspiraciones y descubre sus rasgos viles, y cuando uno no desea continuar siendo pisoteado y engañado por él o seguir esclavizado o castigado y destruido junto a él, entonces Satanás cambia sus rasgos previamente santos y se quita su falsa máscara para revelar su verdadero rostro, que es malvado, despiadado, feo y salvaje. No querría nada más que exterminar a todos aquellos que se niegan a seguirle y se oponen a sus fuerzas malvadas. En este punto, Satanás ya no puede asumir más un aspecto digno de confianza, caballeroso; en su lugar, sus rasgos verdaderamente feos y diabólicos se revelan bajo el disfraz de cordero. Una vez que las estratagemas de Satanás salen a la luz y quedan expuestos sus verdaderos rasgos, este montará en cólera y exhibirá su barbarie. Después de esto, su deseo de lastimar y devorar a las personas sólo se intensificará. Esto es debido a que se enfurece cuando el hombre despierta a la verdad y desarrolla un poderoso carácter vengativo hacia el hombre por su aspiración de anhelar la libertad y la luz, y escaparse de su prisión. Su furia tiene el propósito de defender y hacer valer su maldad, y es también una verdadera revelación de su naturaleza salvaje.

En todo asunto, el comportamiento de Satanás pone de manifiesto su naturaleza malvada. A partir de los actos malvados que Satanás ha llevado a cabo sobre el hombre —desde sus primeros esfuerzos para engañar al hombre a seguirle, hasta su explotación de este, en la que lo arrastra hacia sus hechos malvados, al carácter vengativo de Satanás hacia el hombre después de que sus verdaderos rasgos hayan quedado expuestos y el hombre lo haya reconocido y abandonado— ninguno de estos actos es incapaz de descubrir la esencia malvada de Satanás ni demuestra el hecho de que Satanás no tenga relación con las cosas positivas ni sea fuente de todas las cosas malvadas. Cada una de sus acciones salvaguarda su mal, mantiene la continuación de sus actos malvados, va en contra de las cosas justas y positivas, y destruye las leyes y el orden de la existencia normal de la humanidad. Estos actos de Satanás son hostiles a Dios, y serán destruidos por la ira de Dios. Aunque Satanás tiene su propia furia, esta es sólo un medio de dar rienda suelta a su naturaleza malvada. La razón por la que Satanás está exasperado y furioso es esta: sus artimañas indecibles han quedado expuestas; sus conspiraciones no se saldrán fácilmente con la suya; su ambición y deseo salvaje de reemplazar a Dios y actuar como si Dios hubiese sido golpeado y bloqueado; y su objetivo de controlar a toda la humanidad ha quedado en nada y nunca se podrá conseguir. Lo que ha evitado que las conspiraciones de Satanás lleguen a buen término y ha cortado la difusión y propagación de la maldad de Satanás es la repetida invocación de Su ira, una vez tras otra. Por esta razón, Satanás aborrece y teme la ira de Dios. Cada vez que desciende la ira de Dios no sólo desenmascara el auténtico aspecto vil de Satanás; sino que expone a la luz sus deseos malvados, y en el proceso, las razones de la furia de Satanás contra la humanidad quedan al descubierto. La erupción de la furia de Satanás es una revelación verdadera de su naturaleza malvada y una exposición de sus artimañas. Por supuesto, cada vez que Satanás se enfurece, anuncia la destrucción de cosas malas y la protección y continuación de cosas positivas; ¡anuncia el hecho verdadero de que la ira de Dios no puede ser ofendida!

Extracto de ‘Dios mismo, el único II’ en “La Palabra manifestada en carne”

El propósito de la gestión de Dios es ganar a un grupo de personas que adoren a Dios y se sometan a Él. Aunque estas personas han sido corrompidas por Satanás, ya no lo ven como su padre; reconocen el repugnante rostro de Satanás y lo rechazan, y vienen delante de Dios para aceptar Su juicio y Su castigo. Llegan a saber lo que es feo y cómo contrasta con aquello que es santo, y reconocen la grandeza de Dios y la maldad de Satanás. Una humanidad como esta no trabajará más para Satanás ni lo adorará ni lo consagrará. Es porque se trata de un grupo de personas que han sido ganadas por Dios de verdad. Esta es la importancia de la obra de Dios de gestionar a la humanidad. Durante Su obra de gestión de este tiempo, la humanidad es el objeto tanto de la corrupción de Satanás como de la salvación de Dios, y el hombre es el producto por el que pelean Dios y Satanás. Al mismo tiempo que Dios lleva a cabo Su obra, recupera gradualmente al hombre de las manos de Satanás y, así, el hombre se acerca cada vez más a Dios…

Extracto de ‘El hombre sólo puede salvarse en medio de la gestión de Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

Notas al pie:

1. “No biodegradable” tiene la intención de fungir como una sátira aquí, y significa que las personas son rígidas en su conocimiento, cultura y perspectiva espiritual.

2. “Pasea a sus anchas, fuera del alcance de la ley” indica que el diablo se desquicia y está fuera de control.

3. “Hacer trizas” se refiere a lo insoportable que es la violenta conducta del diablo para las personas.

4. “Magullado y golpeado” alude al horrible rostro del rey de los diablos.

5. “Apostándolo todo a una sola carta” significa poner todo el dinero en una sola apuesta con la esperanza de ganar al final. Es una metáfora de la argucias perversas y siniestras del diablo. La expresión se utiliza en tono de burla.

6. “Tragarlo” se refiere a la violenta conducta del rey de los diablos, que saquea al pueblo en su totalidad.

7. Los “cómplices criminales” son del mismo tipo que “una banda de rufianes”.

8. “Hacen acusaciones sin razón” alude a los métodos por los cuales el diablo daña a las personas.

9. “Fuertemente custodiada” indica que los métodos por los cuales el diablo aflige a las personas son especialmente crueles, y las controla tanto que no tienen espacio para moverse.

a. Los Cuatro Libros y los Cinco Clásicos son los libros autorizados del Confucionismo en China.

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