120. Principios para identificar la naturaleza y esencia de una persona

(1) Para identificar la naturaleza y esencia de una persona, hay que considerar lo que trata de ganar en su búsqueda, a quién adora y la senda por la que camina, según sus preferencias.

(2) Para identificar la naturaleza y esencia de una persona, es preciso fijarse en su comportamiento habitual y en los aspectos de carácter que a menudo revela, así como qué compañías frecuenta.

(3) Para identificar la naturaleza y esencia de una persona, es preciso fijarse en sus debilidades, su talón de Aquiles, y en qué ejerce mayor control sobre ella.

(4) Para establecer la naturaleza y esencia de una persona, hay que considerar sus opiniones sobre las cosas, así como las visiones del mundo, los puntos de vista sobre la vida y los valores que defiende.

Las palabras relevantes de Dios:

Cualquiera puede usar sus propias palabras y acciones para representar su verdadera cara. Esta verdadera cara es, por supuesto, su naturaleza. Si tú eres alguien que habla con muchos rodeos, entonces tienes una naturaleza tortuosa. Si tu naturaleza es muy astuta, entonces la manera en la que haces las cosas es muy hábil y taimada y es fácil para ti engañar a las personas. Si tu naturaleza es muy siniestra, tus palabras pueden ser agradables de escuchar, pero tus acciones no pueden ocultar tus trucos siniestros. Si tu naturaleza es floja, entonces todo lo que dices busca eludir la culpa y la responsabilidad por tu negligencia y flojera y tus acciones serán muy lentas y superficiales y muy buenas para esconder la verdad. Si tu naturaleza es empática, entonces tus palabras serán razonables y tus acciones también estarán de acuerdo con la verdad. Si tu naturaleza es leal, entonces tus palabras ciertamente son sinceras y la manera en la que actúas es con los pies en la tierra, sin nada que pueda incomodar a tu señor. Si tu naturaleza es muy lujuriosa o codiciosa del dinero, entonces tu corazón a menudo estará lleno de estas cosas y, sin darte cuenta, cometerás actos desviados e inmorales que a las personas les será difícil olvidar y que les repugnarán.

Extracto de ‘Un problema muy serio: la traición (1)’ en “La Palabra manifestada en carne”

¿Cómo puedes distinguir cuál es la esencia de una persona? No puedes distinguir cuál es la naturaleza y la esencia de una persona cuando o bien no hace nada o hace algo trivial. Esto se muestra en lo que la persona revela habitualmente, en los motivos detrás de sus acciones, en las intenciones detrás de lo que hace, en los deseos que alberga y en la senda que recorre. Y, aún más importante, estas cosas se muestran en la forma como reacciona cuando se encuentra con un ambiente dispuesto por Dios, cuando se encuentra con algo que Dios le ha hecho de manera personal, cuando es puesta a prueba y refinada o es tratada y podada o, también, cuando Dios personalmente la ilumina y la guía. ¿Con qué se relaciona todo esto? Se relaciona con las acciones de una persona, la forma como vive y los principios por los cuales rige su conducta. También se relaciona con la dirección y las metas de su búsqueda y con los medios a través de los cuales lleva a cabo la búsqueda. En otras palabras, se relaciona con la senda que esta persona toma, la forma como vive, aquello que rige su vida y la base de su existencia.

Extracto de ‘Cómo distinguir la naturaleza y esencia de Pablo’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

¿Cómo entiendes la naturaleza humana? En realidad, entender tu naturaleza significa diseccionar la profundidad de tu alma; implica lo que hay en tu vida. Has estado viviendo según la lógica de Satanás y sus puntos de vista, es decir, que has estado viviendo la vida de Satanás. Sólo puedes entender tu naturaleza si desentierras las partes más profundas de tu alma. ¿Cómo pueden desenterrarse estas cosas? No pueden desenterrarse o diseccionarse mediante apenas uno o dos sucesos; muchas veces, después de que has terminado de hacer algo, sigues sin haber llegado a un entendimiento. Se podrían requerir tres o cinco años antes de que seas capaz de obtener aunque sea una ínfima comprensión y entendimiento de ellas. En muchas situaciones, debes reflexionar y conocerte a ti mismo, y sólo cuando practiques la profundización verás resultados. A medida que tu comprensión de la verdad se hace más y más profunda, poco a poco llegarás a conocer tu propia naturaleza y esencia a través de la autorreflexión y el autoconocimiento. Para conocer tu naturaleza, debes lograr algunas cosas. Primero, debes tener un entendimiento claro de lo que te gusta. Esto no se refiere a lo que te gusta comer o vestir; más bien, se refiere al tipo de cosas que disfrutas, las cosas que envidias, que adoras, que buscas y a las que prestas atención en tu corazón. ¿Lo tenéis claro? ¿Qué tipos de cosas se incluyen en las cosas que te gustan? Son las cosas a las que sueles prestar atención, las cosas que adoras, el tipo de personas con las que te gusta entrar en contacto, el tipo de cosas que te gusta hacer y el tipo de personas que idolatras en tu corazón. […] Puede que seas bueno con alguien durante un tiempo, pero esto no demuestra que le tengas cariño. Lo que te gusta de verdad es, precisamente, lo que está en tu naturaleza; aunque tuvieras los huesos rotos, lo seguirías disfrutando y no podrías renunciar a ello jamás. Esto no resulta fácil de cambiar. Tomemos como ejemplo el encontrar una pareja. Si una mujer en verdad se enamorase de alguien, entonces nadie podría detenerla. Aunque le rompieran las piernas, ella querría estar con él; querría casarse con él aunque para ella eso significara la muerte. ¿Cómo puede ser esto? Esto se debe a que nadie puede cambiar lo que las personas tienen en lo profundo de su ser. Aunque una persona muriera, a su alma le seguirían gustando las mismas cosas; estas son las cosas de la naturaleza humana, y representan la esencia de la persona.

Extracto de ‘Lo que se debe saber sobre cómo transformar el propio carácter’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

Cuando se trata de conocer la naturaleza del hombre, lo más importante es verla desde la perspectiva de la visión del mundo del hombre, de la vida y de los valores. Todos los que son del diablo viven para sí mismos. Su visión de la vida y sus máximas proceden principalmente de los dichos de Satanás, como “Cada hombre para sí mismo y sálvese quien pueda”. Las palabras pronunciadas por esos reyes demonios, por personas importantes y filósofos de la tierra, se han convertido en la vida del hombre. En particular, la mayor parte de las palabras de Confucio, publicitado por el pueblo chino como un “sabio”, se han convertido en la vida del hombre. También están los proverbios famosos del budismo y el taoísmo, y los dichos clásicos de diversas figuras famosas citados con frecuencia; todos estos son esbozos de las filosofías de Satanás y de su naturaleza. También son las mejores ilustraciones y explicaciones de la naturaleza de Satanás. Estos venenos que se han inoculado en el corazón del hombre proceden todos de Satanás; ni la más mínima pizca de ellos procede de Dios. Tales mentiras y sinsentidos también están en directa oposición a la palabra de Dios. Queda absolutamente claro que las realidades de todas las cosas positivas vienen de Dios, y todas esas cosas negativas que envenenan al hombre proceden de Satanás. Por tanto, puedes discernir la naturaleza de una persona y a quién pertenece esta a partir de su visión de la vida y de los valores. Satanás corrompe a las personas mediante la educación y la influencia de gobiernos nacionales, de los famosos y los grandes. Sus mentiras y sinsentidos se han convertido en la vida y la naturaleza del hombre. “Cada hombre por sí mismo y sálvese quien pueda” es un conocido dicho satánico que ha sido infundido en todos y que se ha convertido en la vida del hombre. Hay otras palabras de la filosofía de vida que también son así. Satanás utiliza la cultura tradicional refinada de cada nación para educar a las personas, provocando que la humanidad caiga y sea envuelta en un abismo infinito de destrucción, y al final Dios destruye a las personas porque sirven a Satanás y se resisten a Dios. Imagina que le preguntas a alguien que ha estado activo en la sociedad durante décadas: “Dado que has vivido en el mundo durante mucho tiempo y has conseguido mucho; ¿cuáles son los principales dichos famosos por los que te riges?”. Podría decir, “El más importante es ‘Los funcionarios no golpean a los que hacen regalos, los que no adulan ni halagan no consiguen nada’”. ¿Acaso estas palabras no son representativas de su naturaleza? No escatimar ningún medio para obtener posición se ha convertido en su naturaleza; ser funcionario es lo que le da vida. Sigue habiendo muchos venenos satánicos en la vida de las personas, en su conducta y comportamiento; apenas poseen verdad alguna. Por ejemplo, sus filosofías de vida, sus formas de hacer las cosas y sus máximas están todas llenas de los venenos del gran dragón rojo, y todas proceden de Satanás. Así pues, todas las cosas que fluyen a través de los huesos y la sangre de las personas son cosas de Satanás. Todos esos funcionarios, aquellos que están en el poder y quienes logran el éxito tienen sus propias sendas y sus propios secretos para llegar a él. ¿No son tales secretos perfectamente representativos de su naturaleza? Han hecho cosas muy grandes en el mundo, y nadie puede darse cuenta de los planes e intrigas que se esconden tras ellos. Esto muestra cuán insidiosa y venenosa es su naturaleza. Satanás ha corrompido profundamente a la humanidad. El veneno de Satanás fluye por la sangre de todas las personas, y se puede ver que la naturaleza del hombre es corrupta, malvada y reaccionaria, llena de las filosofías de Satanás e inmersa en ellas; es por entero una naturaleza que traiciona a Dios. Por este motivo la gente se resiste y se opone a Dios.

Extracto de ‘Cómo conocer la naturaleza del hombre’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

Mientras las personas no hayan experimentado la obra de Dios y hayan obtenido la verdad, la naturaleza de Satanás es la que toma las riendas y las domina desde el interior. ¿Qué cosas específicas conlleva esa naturaleza? Por ejemplo, ¿por qué eres egoísta? ¿Por qué proteges tu propia posición? ¿Por qué son tan fuertes tus emociones? ¿Por qué te gustan esas cosas injustas? ¿Por qué te gustan esas maldades? ¿Cuál es la base para que te gusten estas cosas? ¿De dónde proceden? ¿Por qué las aceptas de tan buen grado? Para este momento, todos habéis llegado a comprender que esto se debe, principalmente, al veneno de Satanás contenido en ellas. En cuanto a qué es el veneno de Satanás, se puede expresar por completo con palabras. Por ejemplo, si les preguntas a algunos malvados por qué actúan de esa manera, te responderán: “Cada hombre para sí mismo y sálvese quien pueda”. Esta sola frase expresa la raíz del problema. La lógica de Satanás se ha convertido en la vida de las personas. Puede que hagan las cosas con un propósito u otro, pero sólo lo hacen para sí mismas. Todas las personas piensan que ya que el plan es cada hombre para sí mismo y sálvese quien pueda, deben vivir para ellos mismos, hacer todo lo que esté en su mano para asegurarse una buena posición y la comida y la vestimenta que necesiten. “Cada hombre para sí mismo y sálvese quien pueda”: esta es la vida y la filosofía del hombre y también representa la naturaleza humana. Esta declaración es precisamente el veneno de Satanás, y cuando la gente la internaliza, se convierte en su naturaleza. La naturaleza de Satanás queda expuesta a través de estas palabras; lo representan por completo. Este veneno se convierte en la vida de las personas y en el fundamento de su existencia, y la humanidad corrompida ha sido sistemáticamente dominada por este veneno durante miles de años. Todo lo que Satanás hace es para sí mismo. Quiere superar a Dios, liberarse de Él, ejercer el poder y poseer todas las cosas que Dios ha creado. Por lo tanto, la naturaleza del hombre es la de Satanás. En realidad, los lemas de muchas personas pueden representar y reflejar su naturaleza. Independientemente de cómo traten de disfrazarse, en todo lo que hacen y dicen no pueden esconder su naturaleza. Hay algunas personas que nunca dicen la verdad y a las que se les da muy bien fingir; sin embargo, una vez que los demás hayan interactuado con ellas durante un tiempo, su naturaleza engañosa y su total deshonestidad quedarán al descubierto. Al final, otros alcanzarán cierta conclusión: estas personas nunca dicen una palabra de verdad y son personas deshonestas. Esta declaración habla de su naturaleza; es la mejor muestra y prueba de su naturaleza y esencia. Su filosofía de vivir consiste en no decirle la verdad a nadie y, también, en no creer a nadie. ¡La naturaleza satánica del hombre contiene una gran cantidad de filosofía! En ocasiones, tú mismo no estás consciente de ello y no lo entiendes, pero vives basándote en ello cada momento. Además, piensas que esta filosofía es muy correcta y razonable y que no está equivocada. Esto es suficiente para ilustrar que la filosofía de Satanás se ha convertido en la naturaleza de las personas, y las personas viven completamente de acuerdo con esa filosofía, y no se rebelan contra ella en lo más mínimo. Por tanto, el hombre constantemente está revelando una naturaleza satánica y, en todos los aspectos, vive constantemente rigiéndose según la filosofía satánica. La naturaleza de Satanás es la vida del hombre.

Extracto de ‘Cómo caminar por la senda de Pedro’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

Las personas demoniacas son las que no practican la verdad; su esencia es la de resistir y ser desobedientes a Dios y no tienen la más mínima intención de someterse a Él. Tales personas van a ser destruidas. Si tienes la verdad o si resistes a Dios depende de tu esencia, no de tu apariencia o de cómo hables o te comportes ocasionalmente. El que un individuo vaya a ser destruido o no se determina por su esencia; se decide de acuerdo con la esencia revelada por su conducta y su búsqueda de la verdad. Entre las personas que son iguales al hacer la obra y hacen cantidades similares de obras, aquellas cuyas esencias humanas sean buenas y que posean la verdad son las personas a las que se les permitirá permanecer, pero aquellas cuya esencia humana sea mala y desobedezcan al Dios visible son las que serán objetos de la destrucción. Todas las palabras o la obra de Dios relacionadas con el destino de la humanidad tratarán adecuadamente con las personas según la esencia de cada persona; no ocurrirá el menor error y no habrá ni un solo fallo. Solo cuando las personas llevan a cabo una obra la emoción o el significado humanos entran en juego. La obra que Dios hace es la más adecuada; Él definitivamente no presenta afirmaciones falsas contra ninguna criatura. Ahora hay muchas personas que son incapaces de percibir el destino futuro de la humanidad y que no creen las palabras que Yo declaro, Todos los que no creen, junto con los que no practican la verdad, ¡son demonios!

Extracto de ‘Dios y el hombre entrarán juntos en el reposo’ en “La Palabra manifestada en carne”

Anterior: 119. Principios para identificar a los fariseos

Siguiente: 121. Principios para vivir una humanidad normal

Los desastres son frecuentes. ¿Quieres saber cómo recibir al Señor antes de los grandes? Contáctanos ahora y exploremos juntos para encontrar el camino.
Contacta con nosotros por Messenger
Contacta con nosotros por WhatsApp

Ajustes

  • Texto
  • Temas

Colores lisos

Temas

Fuente

Tamaño de fuente

Interlineado

Interlineado

Ancho de página

Índice

Buscar

  • Buscar en este texto
  • Buscar en este libro