124. Principios para interactuar con los demás

(1) Se deben tener principios en las interacciones con los demás. Se debe interactuar con personas que aman la verdad, caminan por la senda correcta, y realizan una obra decente, y nunca estar en compañía de lobos y chacales;

(2) La gente debe ser honesta, capaz de respeto mutuo, comprensión, tolerancia y paciencia, y capaz de ayudarse mutuamente con sinceridad. Esto es lo que significa amarse los unos a los otros.

(3) Aprende a tratar a los demás con justicia, sin sobrevalorarlos ni subestimarlos. Aborda sus defectos y transgresiones con amorosa atención;

(4) Se debe aprender a identificar a cada tipo de persona. Entra más en contacto con aquellos que aman la verdad, y evita a las personas astutas y malvadas que no aman la verdad.

Las palabras relevantes de Dios:

En el carácter de las personas normales no hay deshonestidad ni engaño, las personas tienen una relación normal entre ellas, no están solas y sus vidas no son ni mediocres ni decadentes. Así, también, Dios es exaltado entre todos, Sus palabras se propagan entre los hombres, las personas viven en paz unas con otras y bajo el cuidado y protección de Dios, la tierra está llena de armonía, sin la interferencia de Satanás, y la gloria de Dios tiene la máxima importancia entre los hombres. Tales personas son como ángeles; puros, animados, sin quejarse nunca de Dios y dedicando todos sus esfuerzos solamente a la gloria de Dios en la tierra.

Extracto de ‘Capítulo 16’ de Interpretaciones de los misterios de las palabras de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”

Si quieres tener una relación normal con Dios, entonces debes volver tu corazón hacia Él. Con esto como fundamento, también tendrás una relación normal con otras personas. Si no tienes una relación normal con Dios, entonces no importa lo que hagas para mantener tus relaciones con otras personas, no importa qué tan duro trabajes o cuánta energía inviertas, todo esto sólo se corresponderá con una filosofía humana de vida. Estás manteniendo tu posición entre las personas a través de una perspectiva y una filosofía humana para que la gente te alabe, pero no estás siguiendo la palabra de Dios para establecer relaciones normales con la gente. Si no te centras en tus relaciones con las personas, sino que mantienes una relación normal con Dios, si estás dispuesto a darle tu corazón a Dios y aprendes a obedecerle, entonces, de manera natural, tus relaciones con todas las personas serán normales. De esta manera, estas relaciones no se establecen en la carne sino sobre el fundamento del amor de Dios. Casi no hay interacciones carnales, pero en el espíritu hay comunicación mutua, así como mutuo amor, consuelo y provisión. Todo esto se hace sobre el fundamento de un corazón que complace a Dios. Estas relaciones no se mantienen por confiar en una filosofía humana de vivir, sino que se forman de una manera muy natural, llevando la carga de Dios. No requieren de un esfuerzo que provenga del hombre. Sólo necesitas practicar según los principios de la palabra de Dios. ¿Estás dispuesto a ser considerado con la voluntad de Dios? ¿Estás dispuesto a ser una persona “sin razón” delante de Dios? ¿Estás dispuesto a darle tu corazón por completo a Dios y no pensar en tu posición entre las personas? Entre todas las personas con las que tienes contacto, ¿con quiénes tienes mejor relación? ¿Con cuáles tienes peor relación? ¿Son normales tus relaciones con las personas? ¿Tratas a todas las personas de manera equitativa? ¿Se mantienen tus relaciones con los demás según tu filosofía de vivir, o se edifican sobre el fundamento del amor de Dios? Cuando una persona no da su corazón a Dios, su espíritu se vuelve obtuso, insensible e inconsciente. Esta clase de persona nunca entenderá las palabras de Dios ni tendrá una relación normal con Él; el carácter de esta clase de persona nunca cambiará.

Extracto de ‘Es muy importante establecer una relación normal con Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

Una relación normal entre las personas se establece sobre el fundamento de entregar sus corazones a Dios, y no por medio del esfuerzo humano. Sin Dios en su corazón, las relaciones interpersonales son solamente relaciones carnales. No son normales, sólo un mero abandono a los deseos físicos; son relaciones que Dios aborrece, que Él abomina. Si dices que tu espíritu ha sido conmovido, pero siempre quieres tener comunión con personas que te agradan, con quienquiera que estimes, y si hay otra persona buscando que no te agrada, o contra la que incluso tienes un prejuicio y no te relacionas con ella, esto es otra prueba de que estás sometido a tus emociones y que no tienes una relación para nada normal con Dios. Estás tratando de engañar a Dios y cubrir tu propia fealdad. Incluso si puedes compartir algo de entendimiento, tus intenciones siguen siendo equivocadas, entonces todo lo que haces es bueno sólo según los estándares humanos. Dios no te elogiará, estás actuando de acuerdo a la carne, no de acuerdo a la carga de Dios. Si puedes tranquilizar tu corazón delante de Dios y tener interacciones normales con todos los que aman a Dios, sólo entonces eres apto para que Dios te use. De esta manera, sin importar cómo te relaciones con otros, no será de acuerdo con una filosofía de vivir, sino que será ante Dios, viviendo de una manera que es considerada con Su carga. ¿Cuántas personas como esta hay entre vosotros? ¿Son realmente normales tus relaciones con los demás? ¿Sobre qué fundamento se edifican? ¿Cuántas filosofías de vida hay dentro de ti? ¿Han sido desechadas? Si tu corazón no puede volverse por completo hacia Dios, no eres de Él, sino que procedes de Satanás, y al final volverás a él. No eres digno de pertenecer al pueblo de Dios.

Extracto de ‘Es muy importante establecer una relación normal con Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

En concreto, ¿qué implica actuar de acuerdo con los principios? Por ejemplo, respecto al trato hacia los demás, ¿cuáles son los principios que subyacen a tu forma de tratar a quienes tienen y no tienen estatus, así como a los hermanos y hermanas normales y a las diversas categorías de líderes y obreros? No puedes tratar a tus hermanos y hermanas igual que los incrédulos tratan a la gente; debes ser justo y razonable. No puedes ser íntimo de este y no de aquel; tampoco debes formar camarillas ni confabularos. No puedes acosar a la gente porque te desagrade ni adular a quienes sean extraordinarios . Esto es lo que se entiende por principios. Debes tener principios en el trato con los demás; has de tratar a todos de manera justa. Si atraes hacia tu persona a quienes crees que son bastante buenos mientras excluyes a aquellos a los que te cuesta acercarte, ¿no te faltan principios? Esta es la filosofía de los incrédulos para vivir en el mundo y el principio subyacente a su modo de tratar a otras personas. Se trata de un carácter y una lógica satánicas. ¿De acuerdo con qué principio debes tratar a los miembros de la familia de Dios? (Tratar con justicia a cada hermano y hermana.) ¿Cómo los tratas con justicia? Todos tienen pequeñas fallas y defectos, al igual que ciertas idiosincrasias, y todos tienen arrogancia, debilidad y áreas en las que son deficientes. Debes ayudarlos con un corazón amoroso, ser tolerante y paciente y no ser demasiado duro ni armar un escándalo por cada pequeño detalle. Con la gente que es joven o que no ha creído mucho tiempo en Dios o solo ha comenzado a cumplir con su deber recientemente, esas personas que tienen algunos requisitos especiales, si todo lo que haces es aferrarte a estas cosas y las usas contra ellos, entonces estás siendo duro. Ignoras el mal que esos falsos líderes y anticristos han hecho y, sin embargo, cuando ves los pequeños defectos y fallas de tus hermanos y hermanas, te niegas a ayudarlos y, en cambio, eliges armar un escándalo por esas cosas y juzgarlos a sus espaldas, lo que hace que más personas se opongan a ellos, los excluyan y los releguen. ¿Qué clase de conducta es esta? Esto es hacer las cosas basándote meramente en tus preferencias personales y no ser capaz de tratar a la gente con justicia. ¡Esto muestra un carácter satánico corrupto y es una transgresión! Cuando las personas hacen cosas, Dios está observando; independientemente de lo que hagas y pienses, ¡Dios te ve! Si quieres comprender los principios, primero debes entender la verdad. Una vez que entiendes la verdad, puedes comprender la voluntad de Dios; si no entiendes la verdad, ciertamente no entenderás la voluntad de Dios. La verdad te dice cómo tratar a las personas y, una vez que has entendido esto, sabrás cómo tratar a las personas según la voluntad de Dios. Las palabras de Dios te muestran y señalan claramente cómo debes tratar a los demás; la actitud con la que Dios trata al hombre es la actitud que las personas deben adoptar en su trato de unos hacia otros. ¿Cómo trata Dios a todas y cada una de las personas? Algunas personas son de estatura inmadura o son jóvenes o han creído en Dios por poco tiempo. Dios puede verlas no como malvadas o maliciosas por naturaleza; simplemente, son algo ignorantes o carecen de calibre o la sociedad las ha contaminado demasiado. No han entrado en la realidad de la verdad, así que les resulta difícil abstenerse de hacer algunas cosas estúpidas o cometer algunos actos ignorantes. Sin embargo, desde la perspectiva de Dios, esos asuntos no son importantes: Él solo mira el corazón de estas personas. Si están decididas a entrar en la realidad de la verdad, si se dirigen en la dirección correcta y tienen este objetivo, entonces Dios las observa, las espera y les da el tiempo y las oportunidades que les permitan entrar. No es que Dios las derribe de un solo golpe o que se aferre a una transgresión que han cometido y se niegue a soltarla; Dios nunca ha tratado a las personas así. Dicho esto, si las personas se tratan de esa forma entre sí, ¿no es su carácter corrupto? Su carácter, precisamente, es corrupto. Debes ver cómo trata Dios a las personas ignorantes y estúpidas, cómo trata a los de estatura inmadura, cómo trata las manifestaciones normales del carácter corrupto del hombre y cómo trata a los que son maliciosos. Dios trata a distintas personas de diferentes maneras y también tiene varias maneras de gestionar las innumerables condiciones de las diferentes personas. Debes entender estas verdades. Una vez que has entendido estas verdades, entonces sabrás cómo experimentarlas.

Extracto de ‘Para ganar la verdad, debes aprender de las personas, los asuntos y las cosas que te rodean’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

Si los hermanos y las hermanas han de ser capaces de confiar los unos en los otros, ayudarse y proveerse unos a otros, entonces cada persona debe hablar de sus propias experiencias verdaderas. Si no hablas de ellas y solo pronuncias lemas, palabras doctrinales y superficiales, entonces no eres una persona honesta y eres incapaz de serlo. Por ejemplo, al convivir durante varios años, marido y mujer tratan de habituarse el uno al otro y de vez en cuando se pelean. Sin embargo, si ambos sois de una humanidad normal, siempre le hablarás desde el corazón, y él igual a ti. Cualesquiera que sean las dificultades con las que te topes en la vida, los problemas que ocurran en tu obra, lo que pienses en el fondo, comoquiera que planees resolver las cosas, qué ideas y planes puedas tener para tu trabajo o para tus hijos; se lo contarás todo a tu compañero. Así, ¿acaso no sentiréis ambos una especial cercanía y empatía entre vosotros? Si él nunca te cuenta sus pensamientos más profundos y lo único que hace es traer su sueldo a casa, y si nunca le hablas de tus propios pensamientos ni confías nunca en él, ¿no habrá distancia emocional entre ambos? Con toda seguridad, la habrá. Él está lejos de ti y tú de él, porque no entiendes los pensamientos ni las intenciones de su corazón. En última instancia, no puedes decir qué tipo de persona es tu compañero, como él tampoco puede decir qué clase de persona eres tú; no entiendes sus necesidades ni él comprende las tuyas. Si las personas no tienen comunicación verbal ni espiritual, entonces no hay posibilidad de intimidad entre ellas, y no pueden proveerse ni ayudarse el uno al otro. ¿Tenéis este tipo de sentimiento? Si tu amigo te lo confía todo, le da voz a todo lo que está pensando y sea cual sea el sufrimiento o felicidad que albergue, entonces ¿no sentirás una particular intimidad con él? La razón por la que está dispuesto a contarte esas cosas es que también le has confiado tus pensamientos profundos; sois especialmente cercanos y esto se debe a que sois capaces de llevaros bien y echaros una mano el uno al otro. Sin esta clase de comunicación e intercambio entre los hermanos y las hermanas en la iglesia, la armonía nunca podría existir. Este es uno de los requisitos para ser honesto.

Extracto de ‘La práctica verdaderamente fundamental de ser una persona honesta’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

Debes acercarte a gente que diga la verdad, que te reprenda y desenmascare cuando lo merezcas, tengas el estatus que tengas, pero que, sea cual sea su forma de desenmascararte y reprenderte, pueda ayudarte y estar pendiente de ti. Debes acercarte a gente así; son personas rectas que buscan la verdad. No busques la compañía de embusteros escurridizos; mantente alejado de esa gente. Este es el camino correcto. A las personas rectas que buscan la verdad no les importan tu estatus y tus aportaciones; aunque amenaces con sustituirlas, están dispuestas a asumir ese riesgo, seguirán hablando con franqueza y actuando según los principios, tratándote de acuerdo con los principios por los que la casa de Dios trata a la gente. Cuando tus actos vulneran los principios, estas personas te desenmascaran, te aconsejan y te señalan tus problemas abiertamente y sin reservas. No tienen miedo de herir tu orgullo y hasta te avergonzarán en público y te acorralarán. ¿Cómo deberías tratar a esas personas? ¿Deberías acabar con ellas o mantenerlas cerca? (Mantenerlas cerca). Así es, pero no hagas todo lo posible para ello; eso es un poco falso. Cuando estés de mal humor, está bien alejarse un rato de ellas; espera hasta que lo entiendas para ir a hablar con ellas: “Tu sugerencia era correcta; tenía vanidad y por dentro estaba preocupado por el estatus. Pensaba que, por haber sido líder todos estos años, deberías haber perdonado mi orgullo delante de toda esa gente, pero ahora veo que mis actos realmente estaban en desacuerdo con los principios y desprovistos de la verdad y que no debí haberlos cometido. ¿Para qué se tiene semejante estatus? ¿No es por el deber? Todos somos iguales. Yo solamente tengo algo más de responsabilidad que tú, eso es todo. En lo sucesivo, di lo que tengas que decir. No hay inquina entre nosotros. En la casa de Dios, ante Dios y la verdad, estamos unidos y nada nos separa”. Esta es la actitud de la práctica y el amor a la verdad. ¿Qué has de hacer si deseas evitar el camino de los anticristos? Acercarte de manera activa a personas rectas que amen la verdad. Acercarte a gente que sepa darte consejos, que te critique a la cara, que no te adule, que te lo indique cuando te equivoques, te enaltezcas, des testimonio de ti mismo y trates de engañar a los demás. Esta es la senda correcta.

Extracto de ‘Para los líderes y obreros, escoger una senda es de la mayor importancia (2)’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

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