5. Principios del conocimiento de las palabras de Dios

(1) Al comer y beber de las palabras de Dios, es necesario meditarlas seriamente, con un corazón piadoso, y buscar el esclarecimiento y la iluminación del Espíritu Santo. Solo así es posible llegar a comprender poco a poco la verdad.

(2) Al leer las palabras de Dios es preciso tratar de comprender Su voluntad y Sus exigencias, así como los resultados que pretende lograr al pronunciarlas. Esto es lo que significa conocer verdaderamente las palabras de Dios.

(3) Es preciso buscar en las palabras de Dios las particularidades de cada aspecto de la verdad y su significado íntegro. Solo así se comprende fácilmente la verdad de las palabras de Dios.

(4) Hay que centrarse en la práctica de las palabras de Dios y, con la práctica y la experiencia, recibir el esclarecimiento del Espíritu Santo. Solo así es posible entender la esencia y el auténtico significado de la verdad.

Las palabras relevantes de Dios:

Conocer a Dios debe lograrse a través de la lectura y la comprensión de Sus palabras. Algunas personas dicen: “Yo no he visto a Dios encarnado; así pues, ¿cómo debería conocer a Dios?”. De hecho, las palabras de Dios son una expresión de Su carácter. A partir de la palabra de Dios puedes ver Su amor y salvación hacia los seres humanos, además de Su método para salvarlos… Esto se debe a que Sus palabras las expresa Dios mismo, no las escriben los seres humanos. Han sido expresadas personalmente por Dios; Dios mismo está expresando Sus propias palabras y Su voz interior. ¿Por qué se las llama palabras de corazón? Porque se emiten desde lo más profundo y expresan Su carácter, Su voluntad, Sus pensamientos, Su amor por la humanidad, Su salvación de la humanidad y las expectativas que tiene de esta… Las declaraciones de Dios incluyen palabras severas y palabras amables y consideradas, además de algunas palabras reveladoras que no están alineadas con los deseos humanos. Si solo te fijas en las palabras reveladoras, te podría parecer que Dios es bastante estricto. Si solo te fijas en las palabras amables, te parecería que Dios no es muy autoritario. Por lo tanto, no debes sacarlas de contexto, sino verlo desde todos los ángulos. Algunas veces Dios habla desde una perspectiva amable y compasiva y entonces las personas ven Su amor por la humanidad; otras, Él habla desde una perspectiva muy estricta y entonces las personas ven el carácter de Dios que no tolerará ninguna ofensa. El hombre es deplorablemente sucio y no es digno de ver el rostro de Dios o de acudir ante Él. Que ahora las personas tengan permitido acudir ante Dios se debe meramente a Su gracia. La sabiduría de Dios puede verse a partir de la forma en la que Él obra y a partir del significado de Su obra. Las personas todavía pueden ver estas cosas en las palabras de Dios, incluso sin tener contacto directo con Él. Cuando alguien que tiene un auténtico entendimiento de Dios entra en contacto con Cristo, su encuentro con este se puede corresponder con su conocimiento existente de Dios, pero cuando alguien que únicamente tiene un entendimiento teórico se encuentra con Dios, no puede ver la correlación. Este aspecto de la verdad es el misterio más profundo; es difícil de desentrañar. Resume las palabras de Dios sobre el misterio de la encarnación, obsérvalas desde todos los ángulos y luego ora junto a otros, reflexiona y comunica más acerca de este aspecto de la verdad. Al hacerlo, podrás obtener el esclarecimiento del Espíritu Santo y llegar a entender. Porque los seres humanos no tienen oportunidad alguna de tener contacto directo con Dios, deben basarse en este tipo de experiencia para ir buscando su camino y entrar un poco cada vez para lograr tener un verdadero conocimiento de Dios.

Extracto de ‘Cómo conocer a Dios encarnado’ en “Registros de las pláticas de Cristo de los últimos días”

Antes de que el hombre practique las palabras de Dios, debe conocerlas, es decir, comprender Su voluntad; solo así podrá llevarse a cabo la palabra de Dios con precisión y según Su voluntad. Todo aquel que busca la verdad debe poseer esto, y también es el proceso que todo el que procura conocer a Dios debe experimentar. El proceso de conocer las palabras de Dios es el de conocerle a Él, y también el de conocer Su obra. Por tanto, conocer las visiones no solo alude a conocer la humanidad del Dios encarnado, sino que también incluye conocer las palabras y la obra de Dios. De Sus palabras, las personas llegan a entender Su voluntad y, a partir de la obra de Dios, a conocer Su carácter y lo que Él es.

Extracto de ‘Solo aquellos que conocen a Dios pueden dar testimonio de Él’ en “La Palabra manifestada en carne”

Ya sea que las palabras pronunciadas por Dios sean sencillas o profundas en apariencia, todas ellas son verdades indispensables para el hombre a medida que entra en la vida; son la fuente de aguas vivas que le permiten sobrevivir tanto en el espíritu como en la carne. Proveen lo que el hombre necesita para seguir vivo; los principios y el credo para conducir su vida cotidiana; la senda que deben tomar hacia la salvación, así como su meta y dirección; cada verdad que él debería poseer como un ser creado delante de Dios y toda verdad sobre cómo obedece y adora el hombre a Dios. Son la garantía que asegura la supervivencia del hombre, el pan diario del hombre, y también el apoyo firme que le permite ser fuerte y mantenerse en pie. Son ricas en la realidad-verdad con la que los seres humanos creados viven la humanidad normal; ricas en la verdad por la cual los seres humanos se liberan de la corrupción y eluden las trampas de Satanás; ricas en la enseñanza, la exhortación, el aliento y el consuelo incansables que el Creador brinda a la humanidad creada. Son el faro que guía y esclarece a los hombres para que comprendan todo lo que es positivo, la garantía que asegura que los hombres vivirán y tomarán posesión de todo lo que es justo y bueno, el criterio por el que todas las personas, todos los eventos y todos los objetos son medidos, y también la brújula que lleva a los hombres hacia la salvación y la senda de la luz.

Extracto de ‘Conocer a Dios es la senda para temer a Dios y apartarse del mal’ en “La Palabra manifestada en carne”

Cuando buscas la vida debes prestar atención a dos cosas: primero, entender la verdad en la palabra de Dios y, segundo, entenderte a ti mismo en la palabra de Dios. Estas dos cosas son las más fundamentales. No hay vida ni verdad fuera de la palabra de Dios. Si no buscas la verdad en ella, ¿dónde puedes ir a buscarla? ¿Dónde está la verdad en el mundo? ¿No son todos los libros publicados en el mundo las teorías del diablo Satanás? ¡No contienen siquiera una gota de verdad! Entre las cosas más importantes a la hora de entender la verdad en la palabra de Dios se incluye el entendimiento de Dios en Su palabra, el entendimiento de la vida humana en Su palabra y el entendimiento de todos los aspectos de la verdad en Su palabra. Por ejemplo, el verdadero entendimiento de uno mismo y descubrir el sentido de la existencia humana en la palabra de Dios. Toda la verdad está en la palabra de Dios. No puedes entrar en la verdad a no ser que lo hagas a través de la palabra de Dios. El resultado principal que debes alcanzar es saber en qué consiste poseer entendimiento y conocimiento de la palabra de Dios. Con este entendimiento real de la palabra de Dios, puedes entender después la verdad: esto es lo más fundamental.

Extracto de ‘Solo buscando la verdad puede uno lograr un cambio en el carácter’ en “Registros de las pláticas de Cristo de los últimos días”

Si a partir de las palabras de Dios no entiendes Su voluntad ni las intenciones tras sus declaraciones, si no entiendes los objetivos y resultados que Sus palabras pretenden conseguir, si no entiendes qué buscan lograr y perfeccionar en el hombre Sus palabras, si no entiendes estas cosas, eso demuestra que todavía no comprendes la verdad. ¿Por qué dice Dios lo que dice? ¿Por qué habla en ese tono? ¿Por qué es tan formal y sincero en cada palabra que pronuncia? ¿Por qué decide usar ciertas palabras? ¿Lo sabes? Si no lo puedes decir con certeza, es que no entiendes la voluntad de Dios ni Sus propósitos, no entiendes el contexto subyacente a Sus palabras. Si no comprendes esto, ¿cómo puedes obtener entonces la verdad? Obtener la verdad significa entender el significado de Dios a través de cada palabra que Él dice; significa que eres capaz de poner en práctica las palabras de Dios una vez las has entendido, que puedes vivirlas y que se conviertan en tu realidad. Sólo cuando tienes un entendimiento exhaustivo de la palabra de Dios puedes comprender realmente la verdad.

Extracto de ‘Solo aquellos con la realidad-verdad pueden liderar’ en “Registros de las pláticas de Cristo de los últimos días”

Llegar a un verdadero entendimiento de las palabras de Dios no es tarea fácil. No pienses de esta manera: “yo puedo interpretar el significado literal de las palabras de Dios y todos dicen que mi interpretación es buena y me dan el visto bueno, así que implica que entiendo las palabras de Dios”. Eso no es lo mismo que entender las palabras de Dios. Si has obtenido algo de luz a partir de las declaraciones de Dios y has obtenido una cierta percepción del verdadero significado de Sus palabras, y si puedes decir la intención tras ellas y qué efecto lograrán finalmente, entonces, una vez tengas un claro entendimiento de todas estas cosas, se puede considerar que tienes un cierto nivel de entendimiento de las palabras de Dios. Así pues, entender las palabras de Dios no es tan sencillo. Sólo porque puedas dar una bella explicación de su significado literal no significa que las entiendas. Independientemente de qué tanto puedas explicar su significado literal, tu explicación se sigue basando en la imaginación y la forma de pensar humana: ¡es inútil! ¿Cómo puedes entender las palabras de Dios? La clave es buscar la verdad en ellas; sólo de esa manera puedes entender de verdad lo que Él dice. Cuando Dios habla, es indudable que nunca lo hace con meras generalidades. Cada frase que declara contiene detalles que con seguridad se revelarán posteriormente en las palabras de Dios, y que pueden expresarse de una forma diferente. El hombre no puede comprender las formas en que Dios expresa la verdad. Las declaraciones de Dios son muy profundas y no se pueden comprender con la forma de pensar del hombre. Las personas pueden descubrir el significado completo de cada aspecto de la verdad siempre que hagan el esfuerzo; si haces esto, entonces, a medida que las experimentes, los detalles que permanezcan se rellenarán por completo cuando el Espíritu Santo te esclarezca, dándote así un entendimiento respecto a estas condiciones concretas. Una parte consiste en entender la palabra de Dios y buscar su contenido específico al leerlas. Otra parte es entender las insinuaciones de las palabras de Dios a través de la experiencia de estas y la obtención del esclarecimiento del Espíritu Santo. Por medio de estas dos formas se logra un verdadero entendimiento de las palabras de Dios. Si interpretas Sus palabras literalmente o a través de la lente de tu propio pensamiento o imaginación, entonces tu entendimiento de las palabras de Dios no es verdadero, no importa con cuánta elocuencia puedas interpretarlas. Es posible que, incluso, puedas sacarlas de contexto y malinterpretarlas, y esto es más problemático aún. Así pues, la verdad se obtiene principalmente a través de recibir un esclarecimiento por parte del Espíritu Santo por medio de ganar conocimiento de las palabras de Dios. Comprender el significado literal de Sus palabras o poder explicarlas no cuenta como que hayas obtenido la verdad. Si sólo necesitaras interpretar el significado literal de Sus palabras, ¿de qué serviría el esclarecimiento del Espíritu Santo? ¡En ese caso, sólo necesitarías tener cierto nivel de educación y los incultos se verían todos en un gran aprieto! El cerebro humano no puede comprender la obra de Dios. Un entendimiento verdadero de las palabras de Dios depende, principalmente, de tener esclarecimiento del Espíritu Santo; así es el proceso de obtener la verdad.

Extracto de ‘Cómo conocer la naturaleza del hombre’ en “Registros de las pláticas de Cristo de los últimos días”

¿Por qué se dice que las palabras de Dios son un faro de luz para la gente? Porque no se pronuncian en vano y no son ningún tipo de teoría, palabras grandilocuentes ni algún tipo de argumento. Están ahí para que las implementes, para que las pongas en práctica. Cuando te encuentras con problemas y no tienes idea de qué hacer y careces de una senda para practicar, piensas en qué requisitos exigen las palabras de Dios. Después de reflexionar sobre Sus palabras, encuentras un camino a seguir y comprendes su significado. Luego, puedes practicar de acuerdo con Su voluntad. Al practicar de esta forma obtienes la confirmación y descubres que te proporciona paz y gozo espirituales; esto resulta edificante para otras personas también. En el proceso de poner en práctica las palabras de Dios, obtienes cierto esclarecimiento, así como un poco de experiencia y aprendizaje; eres despertado a ciertas cosas. Llegas a darte cuenta de lo que Dios quiere decir cuando pronuncia estas palabras y cuando hace que las personas hagan las cosas de determinada manera. Ubicas los principios relevantes de la práctica y llegas a conocer el origen y la importancia de que Dios declare estas palabras. Esto es entender la verdad. Una vez que has entendido la verdad, ya no estarás confundido ni tendrás dificultades para involucrarte: tendrás una senda de práctica. ¿A qué se refiere el tener una senda para poner en práctica las palabras de Dios? Significa que comprendes los principios de la práctica detrás de ellas; entiendes a qué estados se refiere Dios y sabes cómo deberías practicar. Las palabras de Dios pueden parecerte sencillas, pero en realidad, te dicen cómo deberías vivir, qué deberías hacer cuando te encuentres con un problema y cómo deberías resolver las dificultades con las que te puedas topar. Son la verdad. Pueden convertirse en tu senda y permitirte abordar los problemas con sabiduría y principios y tienen una senda de práctica. Si tienes una senda a seguir a la hora de llevar a cabo tu deber o en otros asuntos, si tienes principios a la hora de manejar las cosas y sabes cuál es la voluntad de Dios, entonces esto muestra que entiendes la verdad y que entiendes Sus palabras.

Extracto de ‘Para tener semejanza humana has de cumplir con tu deber adecuadamente, con todo tu corazón, mente y alma’ en “Registros de las pláticas de Cristo de los últimos días”

¿Habéis descubierto las leyes de las palabras de Dios? Algunas personas dicen esto: “Cada una de las declaraciones de Dios albergan todo tipo de contenido; cada pasaje y cada frase tienen un significado distinto, y esto dificulta que recordemos y entendamos. Ni siquiera es posible resumir la idea general de un párrafo”. La palabra de Dios es inalcanzable para aquellos de pobre calibre. No es una novela, no es simple prosa ni una obra de literatura. Es la verdad; es la palabra que vivifica al hombre. No es algo que pueda entenderse a base de darle vueltas en la cabeza ni sus leyes pueden resumirse con un poco de esfuerzo adicional. De modo que, independientemente del aspecto del que las personas hayan comprendido un poco o del que tengan algún sentido de sus normas, sólo puede ser una comprensión parcial, superficial, una sola gota en el océano y es básicamente incapaz de alcanzar lo que Dios pretendía originalmente. Cualquier artículo de las palabras de Dios contendrá varios aspectos de la verdad. Por ejemplo, un artículo sobre el misterio de la encarnación de Dios incluirá la relevancia de la encarnación junto con la obra que esta realiza. Y también incluirá la forma en que las personas deberían creer en Dios y quizás pueda abarcar también cómo deberían comprender y amar a Dios; incluirá muchos aspectos de la verdad. Si, de acuerdo con tu imaginación, la relevancia de la encarnación contuviera solamente unos cuantos aspectos y pudiera generalizarse en unas pocas frases, ¿qué resultado podría lograr la obra de Dios en el hombre? Se hace que las personas entiendan la relevancia de la encarnación con el fin de que estas comprendan a Dios. Después de que alguien haya entendido a Dios, de forma natural posee un corazón que teme a Dios y esto implica ahora la práctica del hombre. De modo que ningún aspecto de las palabras de Dios ni de la verdad es tan sencillo como imaginas. Si consideras que la palabra de Dios y el lenguaje divino son simples, pensando que cualquier pregunta puede responderse con un párrafo de las palabras de Dios, entonces esta no es la verdad. Cada artículo contiene muchos ángulos desde los cuales se hablan las palabras de Dios y no hay forma de que las personas resuman o recapitulen Sus palabras. Después de haber resumido Sus palabras, pensáis que un pasaje ha respondido a cierta pregunta, pero también está relacionado con otras preguntas. Cada aspecto de la verdad contiene muchas cosas. ¿Por qué se dice que la verdad es vida, que puede proporcionarle disfrute al hombre, que no puede experimentarse en su totalidad ni siquiera viviendo varias veces o varios centenares de años? Pongamos que tuvieras que resumir algún aspecto de la verdad o algunos pasajes de las palabras de Dios y el pasaje que has resumido se ha convertido en una fórmula, una norma y una doctrina, y no es la verdad. ¿Por qué? Porque engañaste a las personas y los condujiste a las doctrinas, les hiciste pensar, imaginar, considerar estas preguntas y leer ese pasaje según tus doctrinas. A continuación, lo leerían de punta a cabo y verían tan sólo una pregunta y ningún otro aspecto. Al final, se las habría llevado a un lugar donde no pueden experimentar la verdad ni la palabra de Dios, un sitio en el que solo pueden equiparse con doctrinas y exponerlas, y aun así carecen de entendimiento de Dios. De lo único que podrían hablar sería de doctrinas que suenan bien, correctas, pero que no contendrían realidad alguna y sin senda por la que caminar. ¡Este tipo de dirección causa, en realidad, un gran daño!

Extracto de ‘Sin la verdad se tiende a ofender a Dios’ en “Registros de las pláticas de Cristo de los últimos días”

Todos experimentan la verdad, pero cada uno lo hace bajo circunstancias diferentes, y cada uno gana algo diferente. Sin embargo, incluso si sus conocimientos se combinaran, seguirían siendo incapaces de articular completamente una sola verdad. ¡Así de profunda es la verdad! ¿Por qué se dice que las cosas que has ganado y tu conocimiento no pueden representar la verdad? Comunicas tu conocimiento con otros, y solo hacen falta dos o tres días de contemplación antes de que lo hayan experimentado plenamente. Pero las personas pueden pasar toda una vida y aun así no experimentar plenamente la verdad; incluso si se combinara lo que cada persona experimentó, la verdad seguiría sin experimentarse plenamente. Por lo tanto, se puede ver que la verdad es extraordinariamente profunda. La verdad no puede articularse completamente en palabras. En el lenguaje del hombre, la verdad es la auténtica esencia de lo humano. El hombre nunca podrá experimentar plenamente la verdad. El hombre debe vivir por la verdad. Una sola verdad puede sustentar toda la existencia de la humanidad durante varios miles de años.

La verdad es la vida de Dios mismo. Representa Su carácter, Su esencia y todo lo que hay en Él. Si afirmas que tener un poco de experiencia significa poseer la verdad, ¿puedes representar entonces el carácter de Dios? Puedes tener cierta experiencia o cierta luz en relación con un determinado aspecto o lado de una verdad, pero no puedes proveer a los demás con ella por siempre, así que esta luz que has obtenido no es la verdad; es, simplemente, un cierto punto que las personas pueden alcanzar. Es, simplemente, la experiencia y el entendimiento apropiados que una persona debe poseer: cierta experiencia real y cierto conocimiento de la verdad. Esta luz, este esclarecimiento y este entendimiento experiencial, nunca pueden sustituir a la verdad, aunque todas las personas hubieran experimentado por completo esta verdad y juntado todas este entendimiento experiencial, todavía no podría ocupar el lugar de esa verdad. Como se ha dicho en el pasado: “Resumo esto con una máxima para el mundo humano: Entre los hombres no hay uno que me ame”. Esto es una declaración de la verdad; la verdadera esencia de la vida. Esta es la cosa más profunda, esta es una expresión de Dios mismo. Puedes seguir experimentándola, y si la experimentas durante tres años tendrás un entendimiento superficial de ella. Si lo haces durante siete u ocho años, obtendrás incluso mayor entendimiento, pero cualquier entendimiento que obtengas nunca podrá sustituir a esa única declaración de la verdad. Otra persona, después de experimentarla un par de años, podría obtener algo de entendimiento, y luego un entendimiento ligeramente más profundo tras experimentarla 10 años, y luego todavía más al experimentar durante toda la vida. Pero si ambos combináis el entendimiento que habéis obtenido, entonces, independientemente de cuánto entendimiento, de cuánta experiencia, de cuántas perspectivas, de cuánta luz, o de cuántos ejemplos que ambos poseáis, nada de ello puede remplazar esta única declaración de verdad. En otras palabras, la vida del hombre siempre será la vida del hombre, y por mucho que tu entendimiento pueda estar de acuerdo con la verdad, con las intenciones de Dios y Sus requisitos, nunca podrá sustituirla. Decir que las personas han obtenido la verdad significa que poseen alguna realidad, que han ganado algún entendimiento de la verdad, han logrado alguna entrada real en las palabras de Dios, han tenido alguna experiencia verdadera con Sus palabras, y están en el camino correcto en su fe en Dios. Basta con una sola declaración de Dios para que una persona experimente durante toda una vida; aun si las personas tuvieran que experimentar varias vidas o varios miles de años, seguirían sin poder experimentar una sola verdad de manera plena y total. Si las personas nada más entienden unas pocas palabras superficiales y sin embargo aseguran que han obtenido la verdad, ¿no sería eso una total y completa tontería?

Extracto de ‘¿Sabes qué es realmente la verdad?’ en “Registros de las pláticas de Cristo de los últimos días”

La obra y la palabra de Dios tienen el propósito de provocar un cambio en vuestro carácter; Su meta no es meramente haceros entender o conocer Su obra y Su palabra. Eso no es suficiente. Eres una persona que tiene la capacidad de comprender, así que no debería resultaros difícil entender la palabra de Dios, porque la mayor parte de ella está escrita en un lenguaje humano y Él habla de una forma muy clara. Por ejemplo, eres perfectamente capaz de aprender lo que Dios quiere que comprendas y practiques; esto es algo que una persona normal que tiene la facultad de comprender debería poder hacer. En particular, las palabras que Dios dice en la etapa actual son especialmente claras y transparentes, y Él está señalando muchas cosas que las personas no han considerado, así como todo tipo de estados humanos. Sus palabras lo abarcan todo y son tan claras como la luz de la luna llena. Así que ahora las personas entienden muchos asuntos, pero todavía falta algo: que pongan en práctica Su palabra. Las personas deben experimentar todos los aspectos de la verdad en detalle, así como explorarla y buscarla con mayor detalle, en lugar de simplemente esperar a absorber cualquier cosa que esté disponible para ellas; de lo contrario, se convierten en poco más que parásitos. Conocen la palabra de Dios, pero no la ponen en práctica. Esta clase de persona no ama la verdad y, finalmente, será eliminada. Ser como un Pedro en la década de los noventa significa que cada uno de vosotros debéis practicar la palabra de Dios, tener una entrada auténtica en vuestras experiencias y obtener un esclarecimiento aún mayor en vuestra cooperación con Dios, lo cual será cada vez de mayor ayuda para vuestra propia vida. Si habéis leído mucho de la palabra de Dios, pero solo entendéis el significado del texto y carecéis de un conocimiento directo de esa palabra a través de vuestras experiencias prácticas, entonces no conocerás la palabra de Dios. En lo que a ti respecta, la palabra de Dios no es vida, sino, simplemente, letra muerta. Y si solo vives de acuerdo a la letra sin vida, entonces no puedes entender la esencia de la palabra de Dios ni entenderás Su voluntad. El significado espiritual de la palabra de Dios solo se te abrirá cuando experimentes Su palabra en tus experiencias reales, y es solo a través de la experiencia que puedes comprender el significado espiritual de muchas verdades y desentrañar los misterios de la palabra de Dios. Por muy clara que sea Su palabra, si no la pones en práctica todo lo que habrás comprendido son letras y doctrinas vacías, que se han convertido en leyes religiosas para ti. ¿No es esto, acaso, lo que hicieron los fariseos? Si practicáis y experimentáis la palabra de Dios, esta se vuelve práctica para vosotros; si no buscáis practicarla, entonces para vosotros es poco más que la leyenda del tercer cielo. De hecho, el proceso de creer en Dios es, para vosotros, el proceso de experimentar Su palabra y de que Él os gane o, dicho de un modo más claro, creer en Dios es tener el conocimiento y el entendimiento de Su palabra, así como experimentarla y vivirla; tal es la realidad detrás de vuestra creencia en Dios. Si creéis en Él y esperáis la vida eterna sin buscar practicar Su palabra como algo que tenéis dentro de vosotros, entonces sois insensatos. Esto sería como ir a un banquete y solo observar la comida y aprenderte de memoria todas las cosas deliciosas que hay sin probar ninguna de ellas. ¿Acaso no sería insensata una persona así?

La verdad que el hombre necesita poseer se encuentra en la palabra de Dios, y es la verdad más beneficiosa y útil para la humanidad. Es el tónico y el sustento que vuestro cuerpo necesita, algo que ayuda al hombre a restablecer su humanidad normal. Es una verdad con la que el hombre debería equiparse. Cuanto más practiquéis la palabra de Dios, más rápidamente florecerá vuestra vida y más clara se volverá la verdad. Conforme crezcáis en estatura, veréis las cosas del mundo espiritual con mayor claridad y más fortaleza tendréis para triunfar sobre Satanás. Gran parte de la verdad que no entendéis se aclarará cuando practiquéis la palabra de Dios. La mayoría de las personas se conforman simplemente con entender el texto de la palabra de Dios y se enfocan en equiparse con doctrinas en lugar de profundizar su experiencia en la práctica, pero ¿no es este el camino de los fariseos? Entonces, ¿cómo puede ser real para ellos la frase “La palabra de Dios es vida”? La vida de una persona no puede madurar simplemente leyendo la palabra de Dios, sino solo cuando la palabra de Dios se pone en práctica. Si crees que entender la palabra de Dios es lo único que necesitas para tener vida y estatura, entonces tu entendimiento está distorsionado. Entender verdaderamente la palabra de Dios ocurre cuando practicas la verdad, y debes entender que “solo puedes comprender la palabra de Dios practicando la verdad”. Hoy, después de leer la palabra de Dios, solo puedes decir que la conoces, pero no que la entiendes. Algunas personas afirman que la única forma de practicar la verdad es entenderla primero, pero esto es solo parcialmente correcto, y, ciertamente, no es una afirmación del todo precisa. Antes de tener conocimiento de una verdad no la has experimentado. Sentir que entiendes algo que escuchas en un sermón no es entender realmente: solo es tomar posesión de las palabras literales de la verdad, y no es lo mismo que entender su verdadero significado. Tener un mero conocimiento superficial de la verdad no significa que la entiendas realmente o que tengas conocimiento de ella; el verdadero significado de la verdad viene de haberla experimentado. Por tanto, solo cuando experimentas la verdad puedes comprenderla y solo entonces puedes comprender sus partes ocultas. Profundizar tu experiencia es la única forma de comprender las connotaciones y entender la esencia de la verdad.

Extracto de ‘Una vez que entendéis la verdad, debéis ponerla en práctica’ en “La Palabra manifestada en carne”

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