20. Principios que se han de observar en la entrada en la vida

(1) Se ha de leer al menos un párrafo de las palabras de Dios cada día y meditarlas hasta tener su luz y una senda de práctica. Se debe obtener un poco de la verdad cada día.

(2) En al menos una cuestión al día, hay que prepararse para buscar la verdad, descubrir qué exige Dios al hombre, aprender a poner en práctica la verdad y someterse a Dios.

(3) Se debe reflexionar diariamente acerca de cada una de las palabras y acciones propias a la luz de las palabras de Dios. Hay que descubrir qué cosas han vulnerado el principio-verdad, contárselas a Dios en oración y arrepentirse ante Él.

(4) Es necesario prepararse para ser una persona honesta. En todas las cosas se ha de examinar si el discurso que se mantiene es correcto, si la intención es la de engañar y si se es honrado con el prójimo.

(5) Es necesario prepararse para contemplar a las personas y los acontecimientos a la luz de las palabras de Dios y aprender a discernir a los falsos líderes, los anticristos y los incrédulos. Únicamente se debe respetar a Dios y seguir a Cristo.

Las palabras relevantes de Dios:

¿Qué es la entrada en la vida? La entrada en la vida es un cambio en la vida de una persona, en sus acciones, en su dirección y en el objetivo de su búsqueda. Habiendo sido necio e ignorante en el pasado, y habiendo actuado siempre de acuerdo con los pensamientos, nociones e imaginaciones de la carne, ahora una persona puede llegar a entender que debe actuar de acuerdo con las palabras de Dios, a través de Sus revelaciones, riego y provisión. Además, esta persona ha experimentado una transformación basada en las palabras de Dios, en la vida cotidiana, respecto a sus puntos de vista y su estilo de conducta y en lo referente a su dirección y objetivos en la vida. Esta es la entrada en la vida. ¿Cuál es la base de la entrada en la vida? (Las palabras de Dios). La entrada en la vida está principalmente relacionada con las palabras de Dios y con la verdad; es inseparable de las palabras de Dios y es inseparable de la verdad. ¿Qué se manifiesta en las personas que han logrado la entrada en la vida? Son capaces de confiar en las palabras de Dios para vivir; sus acciones, discurso, pensamientos respecto a problemas, puntos de vista, posturas y perspectivas dependen de las palabras de Dios y de la verdad. Son expresiones de haber alcanzado la entrada en la vida.

Extracto de ‘Solo en la búsqueda de la verdad hay entrada en la vida’ en “Registros de las pláticas de Cristo de los últimos días”

¿Qué es lo principal que uno debe entender cuando busca obtener la entrada en la vida? Que, en todas las palabras expresadas por Dios, se traten de lo que se traten, hay que identificar lo que Él exige de las personas y Sus estándares para ellas y, en esto, buscar un camino de práctica. Compara tu conducta y tu perspectiva en la vida con esos estándares, así como cada aspecto de tus estados y expresiones. Y, lo que es más importante, debes compararte con estas cosas para determinar lo que debes hacer, cómo debes satisfacer la voluntad de Dios en el transcurso del cumplimiento de tus deberes, y cómo puedes actuar completamente acorde a los requerimientos de Dios. Sé una persona con la realidad-verdad; no seas alguien que solo se arma con letras y doctrinas y teorías religiosas. No finjas tener espiritualidad; no seas una persona falsamente espiritual. Debes centrarte en practicar y en usar las palabras de Dios como base para evaluar tu estado y reflexionar sobre ello y, luego, cambiar los puntos de vista y las actitudes con los que tratas toda clase de situaciones. Al final, podrás venerar a Dios en todas las situaciones y ya no actuarás precipitadamente ni seguirás tus propias ideas, no harás las cosas según tus deseos ni vivirás dentro de un carácter corrupto. En cambio, todas tus acciones y palabras se basarán en las palabras de Dios y en la verdad; como resultado, gradualmente desarrollarás un corazón con reverencia a Dios. Un corazón con reverencia a Dios surge al buscar la verdad; no viene con la restricción. Toda restricción genera y es un tipo de comportamiento, es un tipo de restricción externa. La veneración genuina hacia Dios viene del transcurso de la creencia en Él, del entendimiento de la verdad, de practicar acorde con la verdad, de reducir gradualmente y cada vez más el propio carácter corrupto y mejorar poco a poco los propios estados, para poder presentarse frecuentemente ante Dios. Este es un tipo de proceso que da lugar a la veneración genuina. Cuando llegue ese momento, sabrás lo que es venerar a Dios y sentirás dentro el tipo de actitud y el tipo de estado que uno debe tener, así como el tipo de carácter que se debe poseer antes de tener verdadera reverencia a Dios y mostrar reverencia hacia Él.

Extracto de ‘Solo quienes practican la verdad temen a Dios’ en “Registros de las pláticas de Cristo de los últimos días”

En tu entrada a la vida, como mínimo debes derramar tu corazón en las palabras de Dios y debes poder aceptar el juicio y el castigo de las palabras de Dios; tu corazón debe anhelar a Dios, debes buscar la entrada profunda a la verdad y a los objetivos que Dios exige. Cuando posees esta fuerza, entonces esto demuestra que has sido tocado por Dios y tu corazón ha comenzado a volverse hacia Dios.

El primer paso de entrada a la vida es derramar por completo el corazón en las palabras de Dios y el segundo paso es aceptar ser tocado por el Espíritu Santo. ¿Cuál es el efecto que se debe lograr al aceptar ser tocado por el Espíritu Santo? Es poder anhelar, buscar y explorar una verdad más profunda y poder cooperar con Dios de una manera positiva. Hoy cooperas con Dios, es decir, hay un objetivo para la búsqueda, para las oraciones y para la comunión con Sus palabras y llevas a cabo tu deber según las exigencias de Dios; solo esto es cooperar con Dios. Si solo hablas de dejar que Dios actúe, pero no tomas ninguna acción, ni orando ni buscando, entonces ¿podría esto llamarse cooperación? Si no hay ni rastro de cooperación en ti, y careces del entrenamiento para la entrada que tiene un objetivo, entonces no estás cooperando. Algunas personas dicen: “Todo depende de la predestinación de Dios, Él mismo hace todo; si Dios no lo hiciera, entonces, ¿cómo podría hacerlo el hombre?”. La obra de Dios es normal y no es en lo más mínimo sobrenatural y es solo por medio de tu búsqueda activa que el Espíritu Santo obra, porque Dios no obliga al hombre; le debes dar la oportunidad de obrar y si no buscas o entras, y si no hay el más mínimo anhelo en tu corazón, entonces Dios no tiene oportunidad de obrar. ¿Por qué camino puedes buscar ser tocado por Dios? Por medio de la oración y de acercarte más a Él. Pero, lo más importante, recuerda, es que debe ser sobre el fundamento de las palabras que Dios pronunció. Cuando eres tocado por Dios con frecuencia, la carne no te esclaviza: esposo, esposa, hijos y dinero, todo eso es incapaz de encadenarte y tú solo quieres perseguir la verdad y vivir ante Dios. En este momento, serás alguien que vive en el reino de la libertad.

Extracto de ‘Conoce la nueva obra de Dios y sigue Sus huellas’ en “La Palabra manifestada en carne”

Cuando buscas la vida debes prestar atención a dos cosas: primero, entender la verdad en la palabra de Dios y, segundo, entenderte a ti mismo en la palabra de Dios. Estas dos cosas son las más fundamentales. No hay vida ni verdad fuera de la palabra de Dios. Si no buscas la verdad en ella, ¿dónde puedes ir a buscarla? ¿Dónde está la verdad en el mundo? ¿No son todos los libros publicados en el mundo las teorías del diablo Satanás? ¡No contienen siquiera una gota de verdad! Entre las cosas más importantes a la hora de entender la verdad en la palabra de Dios se incluye el entendimiento de Dios en Su palabra, el entendimiento de la vida humana en Su palabra y el entendimiento de todos los aspectos de la verdad en Su palabra. Por ejemplo, el verdadero entendimiento de uno mismo y descubrir el sentido de la existencia humana en la palabra de Dios. Toda la verdad está en la palabra de Dios. No puedes entrar en la verdad a no ser que lo hagas a través de la palabra de Dios. El resultado principal que debes alcanzar es saber en qué consiste poseer entendimiento y conocimiento de la palabra de Dios. Con este entendimiento real de la palabra de Dios, puedes entender después la verdad: esto es lo más fundamental.

Extracto de ‘Solo buscando la verdad puede uno lograr un cambio en el carácter’ en “Registros de las pláticas de Cristo de los últimos días”

La búsqueda de las personas de la entrada a la vida se basa en las palabras de Dios. Se ha dicho antes que todo se logra por Sus palabras, pero nadie ha visto esto. Si comienzas a experimentar la etapa actual, todo estará completamente claro para ti y estarás construyendo un buen fundamento para pruebas futuras. No importa qué diga Dios, solo tienes que centrarte en la entrada en Sus palabras. Cuando Dios dice que Él comenzará a castigar a las personas, acepta Su castigo. Cuando Dios pide que las personas mueran, acepta esa prueba. Si siempre estás viviendo dentro de Sus declaraciones más nuevas, al final las palabras de Dios te perfeccionarán. Cuanto más entres en las palabras de Dios, más rápido serás perfeccionado. ¿Por qué, en comunicación tras comunicación, te pido que conozcas las palabras de Dios y entres a ellas? Solo cuando buscas y experimentas en las palabras de Dios y entras en la realidad de Sus palabras, el Espíritu Santo tiene la oportunidad de obrar en ti. Por tanto, todos vosotros sois participantes en cada método por el que Dios obra y, sea cual sea el grado de vuestro sufrimiento, al final todos recibiréis un “recuerdo”. Con el fin de lograr vuestra perfección final, debéis entrar en todas las palabras de Dios. El perfeccionamiento de las personas por parte del Espíritu Santo no es unilateral; Él requiere la cooperación de las personas. Necesita que todos cooperen con Él de manera consciente. No importa lo que Dios diga, solamente concéntrate en entrar en Sus palabras, esto será más beneficioso para vuestra vida. Todo es por el bien de conseguir un cambio de carácter en vosotros. Cuando entres en las palabras de Dios, tu corazón será conmovido por Él, y serás capaz de entender todo lo que Dios desea lograr en esta etapa de la obra y tendrás la determinación para lograrlo. Durante el tiempo del castigo, había personas que creían que este era un método para obrar y no creyeron en las palabras de Dios. Como resultado, no experimentaron el refinamiento y salieron del tiempo del castigo sin ganar nada ni entender nada. Hubo algunos que verdaderamente entraron en estas palabras sin una pizca de duda; que dijeron que las palabras de Dios son la verdad infalible y que la humanidad debía ser castigada. Lucharon por eso durante un tiempo y renunciaron a su futuro y destino, y cuando salieron, su carácter había sufrido algún cambio y habían logrado un entendimiento más profundo de Dios. Todos aquellos que salieron del castigo sintieron la hermosura de Dios y se dieron cuenta de que esta etapa de la obra personificaba el gran amor de Dios que desciende en ellos, de que era la conquista y salvación del amor de Dios. También dijeron que los pensamientos de Dios siempre son buenos y que todo lo que Dios hace en el hombre sale del amor, no el odio. Aquellos que no creyeron las palabras de Dios, que no las estudiaron, no experimentaron el refinamiento durante el tiempo del castigo y, como resultado, el Espíritu Santo no los acompañó y no ganaron nada. Para aquellos que entraron en el tiempo del castigo, aunque sí experimentaron el refinamiento, el Espíritu Santo estaba obrando escondido dentro de ellos y su carácter de vida cambió a causa de ello. Algunos parecían ser muy positivos en toda apariencia externa, llenos de alegría todo el día, pero no entraron en el estado del refinamiento de las palabras de Dios y así no cambiaron nada, lo que es la consecuencia de no creer en las palabras de Dios. Si no crees en Sus palabras, entonces el Espíritu Santo no obrará en ti. ¡Dios se aparece a todos aquellos que creen en Sus palabras y aquellos que creen y aceptan Sus palabras serán capaces de ganar Su amor!

Extracto de ‘Aquellos cuyo carácter ha cambiado son los que han entrado a la realidad de las palabras de Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

¿Cuál es el punto de partida más crucial para la entrada en la vida? Aferrarse a tu deber, eso es lo primero. Todo comienza con el cumplimiento del deber. La entrada en la vida comienza con el cumplimiento del deber y, a través de la entrada en la vida, poco a poco comienzas a entender la verdad y a obtenerla. Llegas a tener estatura, tu vida crece poco a poco, llegas a tener experiencias reales de la verdad, y posteriormente captas varios principios de práctica, y no te ves constreñido o perturbado por ninguna persona, cosa u objeto. De esta manera, empiezas poco a poco a vivir ante Dios. Si no te perturba ninguna persona, asunto u objeto, y eres capaz de experimentar la verdad, entonces, a medida que tus experiencias sean más ricas, serás más capaz de dar testimonio de Dios. Cuando esto ocurra, te convertirás poco a poco en alguien útil; cuando te conviertas en alguien útil, tendrás un lugar en la casa de Dios, te mantendrás firme y te convertirás en una buena persona, una persona auténtica. Entonces serás digno de todo lo que Dios te conceda.

Extracto de ‘La entrada en la vida debe comenzar con la experiencia de desempeñar el deber propio’ en “Registros de las pláticas de Cristo de los últimos días”

Al buscar la entrada en la vida, uno debe examinar sus palabras y actos, pensamientos e ideas en cada asunto que se encuentre en su vida diaria y comprender sus estados; después hay que compararlos con la verdad, buscar la verdad y entrar en la realidad-verdad de las verdades que entiende. Durante el proceso de entrar en la realidad-verdad, debe comprender sus estados y presentarse con frecuencia ante Dios para orarle y suplicarle. También debe hablar a menudo con hermanos y hermanas con un corazón abierto, buscar la senda de entrada en la realidad-verdad y buscar los principios-verdad. A la larga, llegará a saber qué actitudes revela en la vida cotidiana, si Dios se regocija en ellas o no, si la senda que practica es precisa o no, si ha comparado o no con las palabras de Dios los estados que, al hacer introspección, ha descubierto en su interior, si los ha verificado con exactitud o no, si concuerdan o no con las palabras de Dios y si realmente ha conseguido un logro y efectuado una entrada positiva en relación con los estados que concuerdan con las palabras de Dios. Cuando vives a menudo en estos estados, dentro de estas situaciones, poco a poco alcanzas una comprensión básica de algunas verdades y de tus estados prácticos. Y cuando alguien tiene una comprensión básica de estos estados y de todos los aspectos de la verdad, se enriquece y es generoso en su interior. Ya no está tan adormecido ni es tan insensible, miserable y desgraciado.

Extracto de ‘El conocimiento del propio carácter es la base de su transformación’ en “Registros de las pláticas de Cristo de los últimos días”

La clave para avanzar en la vida de la fe en Dios radica en saber qué obra lleva a cabo Dios en tu experiencia, en contemplar la hermosura de Dios y en entender Su voluntad, de modo que acates todo lo que Dios dispone y tengas Sus palabras forjadas en tu interior para que se conviertan en tu vida y, por tanto, satisfagas a Dios. Si la tuya es una fe necia, si no prestas atención a las cuestiones espirituales ni a transformar tu carácter de vida, si no te esfuerzas en llegar a la verdad, ¿sabrás captar la voluntad de Dios? Si no entiendes lo que pide Dios, serás incapaz de experimentar y, por consiguiente, no tendrás una senda de práctica. A lo que debes prestar atención al experimentar las palabras de Dios es al efecto que producen en ti, de manera que puedas llegar a conocer a Dios a partir de Sus palabras. Si solamente sabes leer las palabras de Dios, pero no experimentarlas, ¿no demuestras tu ignorancia de las cuestiones espirituales? Actualmente, la mayoría de la gente no sabe experimentar las palabras de Dios, por lo que no conoce Su obra. ¿No es ese un fracaso de su práctica? Si continúan así, ¿en qué momento serán capaces de experimentar las cosas en su rica plenitud y madurar en la vida? ¿Esto no es una simple charla vacía? Muchos de vosotros os centráis en la teoría y no sabéis nada de las cuestiones espirituales, pese a lo cual deseáis que Dios os ponga a realizar grandes servicios y os bendiga. ¡Esto es totalmente disparatado! Así pues, debéis poner fin a este fracaso para que todos podáis entrar en el camino correcto en vuestra vida espiritual, tengáis experiencias reales y entréis de veras en la realidad de las palabras de Dios.

Extracto de ‘Cómo entrar en un estado normal’ en “La Palabra manifestada en carne”

Todos estáis dispuestos a buscar el crecimiento en vuestras vidas, y en vuestro amor a Dios; ¿te has librado, pues, de tus costumbres superficiales? Si solo te libras de tus costumbres superficiales, y te abstienes de un comportamiento perturbador y jactancioso, ¿es esto buscar de verdad el crecimiento en tu vida? Si te deshaces de toda conducta superficial, pero no entras en las palabras de Dios, esto muestra que no estás progresando activamente. ¿Cuál es la causa raíz de las conductas superficiales? ¿Tus acciones son en aras del crecimiento en tu vida? ¿Buscas pasar por uno de los hombres de Dios? Lo que sea en lo que te enfoques es lo que vivirás; si te enfocas en un comportamiento superficial, entonces tu corazón será a menudo expulsado, y no tendrás forma de buscar el crecimiento en tu vida. Dios exige un cambio en el carácter, pero tú siempre andas buscando cosas externas; ¡este tipo de persona es incapaz de cambiar su carácter! En el proceso de alcanzar la madurez en la vida, todo el mundo debe seguir una ruta. Deben aceptar el juicio, el castigo y el perfeccionamiento de las palabras de Dios. Si no tienes las palabras de Dios y solo te apoyas en tu propia confianza y voluntad, todo lo que haces se basa simplemente en el celo. Es decir, si quieres crecer en tu vida debes comer, beber, y entender más de las palabras de Dios. Todos los que son perfeccionados por Sus palabras son capaces de vivirlas; quienes no experimentan el refinamiento de Sus palabras ni el juicio de estas no pueden ser adecuados para Su uso. ¿Hasta qué punto vivís, pues, Sus palabras? Solo si coméis y bebéis las palabras de Dios, y podéis compararlas a vuestro propio estado vital, y encontráis una senda de práctica a la luz de los asuntos que Yo he mencionado, tu práctica será correcta y acorde con la voluntad de Dios. Solo alguien con este tipo de práctica tiene la voluntad de amar a Dios.

Extracto de ‘El amor genuino por Dios es espontáneo’ en “La Palabra manifestada en carne”

No se puede apresurar la búsqueda de la vida; el crecimiento de la vida no ocurre solo en uno o dos días. La obra de Dios es normal y práctica, y necesariamente pasa por un proceso. Al Jesús encarnado le tomó treinta y tres años y medio completar Su obra de crucifixión; entonces, ¿qué hay de la purificación del hombre y de la transformación de su vida, una obra de la mayor dificultad? No es tarea fácil hacer a un hombre normal que manifieste a Dios. Esto es particularmente cierto para las personas que nacen en la nación del gran dragón rojo, que son de bajo calibre y necesitan un largo período con las palabras y la obra de Dios. Así pues, no os impacientéis por ver resultados. Debes ser proactivo al comer y beber las palabras de Dios e invertir mayor esfuerzo en ellas. Al terminar de leer Sus palabras, debes ser capaz de ponerlas en práctica real, creciendo en conocimiento, perspicacia, discernimiento y sabiduría en las palabras de Dios. Al hacerlo, cambiarás sin darte cuenta. Si eres capaz de tomar como tu principio el comer y beber las palabras de Dios, leerlas, llegar a conocerlas, experimentarlas y practicarlas, madurarás sin darte cuenta. Hay quienes dicen que no son capaces de poner en práctica las palabras de Dios, incluso después de leerlas. ¿Qué prisa tienes? Cuando alcances cierta estatura, serás capaz de poner en práctica Sus palabras. ¿Acaso un niño de cuatro o cinco años diría que no es capaz de apoyar u honrar a sus padres? Deberías saber qué tan grande es tu estatura actual. Pon en práctica lo que puedas poner en práctica, y evita ser alguien que interrumpe la gestión de Dios. Simplemente come y bebe las palabras de Dios, y, de ahora en adelante, asume esto como tu principio. No te preocupes, por ahora, acerca de si Dios puede hacerte completo. No profundices todavía en eso. Simplemente come y bebe las palabras de Dios a medida que vienen a ti, y, seguramente, Dios te hará completo. Sin embargo, hay un principio por el cual debes comer y beber Sus palabras. No lo hagáis a ciegas. Por un lado, al comer y beber las palabras de Dios, busca las palabras que debes llegar a conocer; es decir, aquellas relacionadas con las visiones. Por otro, busca aquello que debes poner en práctica real; es decir, aquello en lo que debes entrar. Un aspecto se refiere al conocimiento y el otro se refiere a la entrada. Una vez que hayas comprendido ambos —cuando hayas comprendido lo que debes conocer y lo que debes practicar— sabrás cómo comer y beber las palabras de Dios.

Extracto de ‘La Era del Reino es la Era de la Palabra’ en “La Palabra manifestada en carne”

La entrada en la vida no se produce de la noche a la mañana; es algo que la gente siempre ha de tener en mente, pues se trata de tu vida y debes recordarlo en lo más profundo y llevarlo contigo allá donde vayas. Por tanto, no es cuestión de que predicar un sermón estupendo o abstracto o gritar consignas haga que la gente consiga entrar en la vida o transformarse; a veces solo hacen falta unas sencillas palabras, unas palabras que quizá te parezcan insignificantes, pero que sin duda pueden hacerte más inteligente y prudente y, asimismo, granjearte la aceptación y aprobación de Dios. Así pues, os digo lo siguiente: Si deseáis entrar en la realidad-verdad y tener un buen punto de partida para la entrada en la vida, no os centréis en la doctrina ni en gritar consignas. Algunos admiran a cualquiera capaz de predicar un sermón profundo o buen orador y envidian a quienes tienen una actitud imponente cuando dan sermones. ¿Es este el punto de vista correcto? ¿Está bien aspirar a esa meta? (No). Entonces, ¿qué es lo que está bien? ¿En qué clase de gente debéis aspirar a convertiros? Debéis ser prácticos en vuestras conductas y actos, no dejar de orar en todas las cosas, presentaros ante Dios con frecuencia y no alejaros de Él; ¡estos son los fundamentos de la fe en Dios! Sin importar lo grande que sea tu vida, lo grande que sea tu estatura ni hasta qué punto hayas entrado en la realidad-verdad, en tu fuero interno nunca debes abandonar a Dios ni alejarte de Él. ¿Está bien tener fe sin orar? ¿Está bien no leer las palabras de Dios? ¿Está bien no asistir a las asambleas? Si haces estas cosas, te habrás apartado de Dios. Si no lo guardas en tu corazón, ya te has apartado lejos de Él. Los que se suelen apartarse de Dios no lo veneran. ¿Y cuál es el resultado de aquellos que se apartan lejos de Él? Cuando las personas se apartan de Dios, lo que revelan de palabra y obra es el carácter corrupto de Satanás. A menudo cometerán errores, a menudo se rebelarán contra Dios e interrumpirán y perturbarán; en todo momento existe el riesgo de que Satanás pueda utilizarlas y tomarlas cautivas. ¡Qué horrendo! Por tanto, solo si no te alejas de Dios en tu fuero interno y eres capaz de vivir siempre ante Él, solo entonces, podrás ser una persona temerosa de Dios, y una vez que tengas esa mentalidad será cuando Él podrá protegerte de tomar la senda equivocada.

Extracto de ‘Recibir a Dios y la verdad es la máxima felicidad’ en “Registros de las pláticas de Cristo de los últimos días”

¿Cuál es la clave para entrar en la realidad-verdad? ¿Es de alguna utilidad expresar siempre tu propia voluntad, hacer siempre juramentos y adoptar resoluciones para hacer cosas? Eso no es realista. Ahora mismo, la cuestión más práctica es lograr la entrada en la vida ocupándote de la manera de abordar y cumplir con el deber a medida que lo llevas a cabo. ¿Qué otra manera hay de referirse a tener entrada en la vida? Experimentar la verdad. Mediante este camino se logra la entrada en la vida. ¿Habéis logrado la entrada en la vida? ¿Sois capaces de dar testimonio de Dios? (No). ¿Se da el caso de que en general estáis todavía atascados en la doctrina, y no tenéis un verdadero conocimiento o experiencia de la verdad? Si eres incapaz de conocer y experimentar realmente la verdad, entonces no podrás dar testimonio de Dios. La mayoría de las veces, tu conocimiento de Dios es perceptivo: sientes que las palabras de Dios son correctas, y por tanto dices amén y te muestras de acuerdo, pero no puedes aplicarte estas cosas a ti mismo, te sigues confundiendo cuando las haces y no sabes qué verdad usar para resolver tus problemas. ¿No es este el estado en el que residís la mayor parte del tiempo? Comprendéis mucho, y habéis entendido mucho, pero todavía no habéis puesto en práctica o aplicado tales cosas. Una vez que hayáis aplicado y experimentado las verdades que entendéis, vuestra vida crecerá; este es el estándar, el sello. Y un día, cuando ganes entendimiento de un cierto aspecto de la verdad y seas capaz de expresar algo de este entendimiento para dar testimonio de la voluntad de Dios, para dar testimonio del carácter de Dios y de tu conocimiento de Él, en ese momento, serás testigo de Dios. Si entiendes mucho y puedes predicar doctrina durante horas, pero eres incapaz de resolver tus propios problemas y no sabes cómo hacerlo, ¿qué es lo que entiendes? (Palabras y doctrinas). Algunas de ellas no son solo palabras y doctrinas. La mayor parte es conocimiento perceptivo: sientes que estas palabras son ciertas, te identificas con lo que dicen los demás, pero no sabes cómo experimentarlo o cómo aplicarte estas cosas a ti mismo; este es un conocimiento perceptivo. ¿Cómo se puede resolver este problema? Debes regresar a tu deber. Poco a poco, examina y aborda los diversos tipos de corrupción y la multitud de estados que se revelan en el cumplimiento de tu deber, y luego aborda de manera constante cada uno de ellos uno a uno. Debes enfrentarte a los diversos estados que revelas: tu santurronería, tu astucia, la forma en que siempre te callas algo o eres superficial y escurridizo; e identificar tu propio carácter corrupto a través de ellos. ¿Sabrás qué hacer una vez que hayas identificado tu propio carácter corrupto? Por ejemplo, ¿qué se debe hacer cuando, en un determinado asunto, te muestras egoísta, piensas solo en tu propio prestigio? Primero, debes dejar ir todos los pensamientos relacionados con el prestigio: “Si dijera eso, sería para proteger mi prestigio. Habría una motivación oculta al decir eso, sería egoísta y mezquino. Ese es mi carácter corrupto, no debo decir ese tipo de cosas. Debo exponerme por completo, mostrar mis verdaderas intenciones, decir lo que pienso de verdad en mi corazón. Prefiero perder mi prestigio, no tratar de protegerlo y no satisfacer mi propia vanidad”. Y así, renunciando a ti mismo y diciendo en voz alta tus pensamientos más profundos, en un aspecto te vuelves honesto, y en otro, dejas de actuar según tus propias ideas y de velar por tu propio prestigio. Eres capaz de practicar la verdad, y de cumplir mejor con el deber, y eres capaz de asumir la responsabilidad de tu deber. Lo que pierdes es prestigio, pero lo que mantienes son los intereses de la casa de Dios y la verdad. Vivir así es recto y justo, digno de ser llevado ante los hombres y ante Dios. ¡Eso es maravilloso! Practicar de esta manera puede ser un poco difícil, pero si tus esfuerzos y lo que practicas van dirigidos en esta dirección, puedes fallar dos o tres veces, pero tal vez al quinto intento puedas tener éxito. ¿Y qué significa para ti el éxito? Significa que cuando practicas la verdad, eres capaz de dar ese paso que te libera de las ataduras de Satanás, un paso que te permite renunciar a ti mismo, dejar de lado tu propia vanidad, prestigio e intereses, y dejar de ser egoísta y mezquino. Entonces, ¿qué sacas de ello? Cuando haces esto, le muestras a la gente que eres alguien que ama la verdad, que anhela la verdad, la justicia y la luz. Al mismo tiempo, también le causas vergüenza a Satanás. Satanás te corrompió, te hizo mirar por ti mismo, te hizo egoísta, te hizo pensar en tu propio prestigio. Pero ahora, estas cosas satánicas ya no pueden atarte, te has liberado de ellas, ya no estás controlado por la vanidad, el prestigio o tus propios intereses personales, y practicas la verdad, por lo que Satanás acaba humillado. ¿Y acaso no sales victorioso cuando Satanás es humillado? ¿No te mantienes firme en tu testimonio de Dios? ¿Acaso no peleas la buena batalla? Cuando has peleado la buena batalla, hay paz, alegría y una sensación de tranquilidad en tu corazón. ¿Qué se muestra cuando la gente vive siempre con un sentimiento de incriminación, cuando sus corazones están desanclados, sin alegría ni paz, cuando a menudo están tristes y angustiados por todo tipo de cosas? Se muestra que raramente practican la verdad, que a menudo le dan la espalda y viven en actitudes satánicas corruptas que son egoístas y viles. Se muestra que buscan su propio prestigio, reputación, estatus e intereses, y que no poseen la verdad. Por lo tanto, su sufrimiento es grande, sus preocupaciones muchas y sus grilletes numerosos.

Extracto de ‘La entrada en la vida debe comenzar con la experiencia de desempeñar el deber propio’ en “Registros de las pláticas de Cristo de los últimos días”

En lo que respecta a vuestra fe en Dios, además de cumplir adecuadamente con el deber, la clave es entender la verdad, entrar en la realidad-verdad y esforzarse más por entrar en la vida. Cuando te suceda algo, no dejes que pase desapercibido; cuando afrontes un problema, tengas determinados pensamientos o manifiestes determinadas conductas y sientas que algo va mal, pero, pese a ello, no sepas qué está pasando ni cómo practicar en esta cuestión, has de decir lo que piensas y hablarlo con todos; si descubres que algo supone un problema, debes hablar de ello. Cuando lo hables, inconscientemente tendrás cada vez menos preguntas y dudas e irás entendiendo más verdades, con lo que aumentará tu estatura sin que tan siquiera seas consciente de ello. Has de esforzarte más con la verdad y volcarte en ella. Algunos dicen: “Creo en Dios desde hace varios años y he comprendido mucha doctrina. Ya tengo una base. Actualmente, la vida en nuestra iglesia en el extranjero es buena, los hermanos y hermanas se reúnen a hablar de cuestiones sobre la fe en Dios todo el día, así que recibo sustento sin ni siquiera darme cuenta y con eso me basta. No necesito esforzarme para resolver los problemas de mi entrada en la vida ni los de mi rebeldía. Todos los días cumplo con mi horario para orar, comer y beber de las palabras de Dios, cantar himnos y llevar a cabo mi deber. Hago todo el trabajo que debo hacer, ni más ni menos, y, a fin de cuentas, maduro inconscientemente en la vida”. Eso piensa la gente confundida en la fe. La senda de la fe en Dios es la más realista de todas; los que fingen un tono altisonante, pero nunca hacen nada verdadero, no obtendrán nada. ¿Quiénes obtienen algo? Los realistas. Estos son capaces de comprender ciertas claves de su senda de fe en Dios, son pragmáticos y realistas en todo lo que hacen, así como al juzgarlo, al afrontarlo todo sin titubeos y al entrar en cada verdad. No son gente que finja un tono altisonante ni únicamente centrada en hacer cosas. Por el contrario, experimenta de corazón todo lo que le sucede, se vuelca en todo lo que hace, tras lo cual consigue entender cada cosa que le sucede. Cuando discrepa, o en determinados momentos excepcionales, aprende una lección. Esta es una persona con corazón, el tipo de persona que al final recibirá la verdad. Los inconscientes no pueden recibir a la larga la verdad; solo se centran en el esfuerzo físico, en hacer, en lucirse, y tendrán grandes dificultades para recibir la verdad. Reflexiona sobre esto: ¿Qué clase de persona puede entrar en la realidad-verdad? Las sensatas, las que usan el corazón, las que tienen corazón. En parte, estas personas se centran más en la realidad, en las cosas reales; además, son más pragmáticas, aman las cosas positivas, aman la verdad y aman las cosas reales. Al final, dichas personas podrán entender y recibir la verdad.

Extracto de ‘La entrada en la vida es sumamente importante para la fe en Dios’ en “Registros de las pláticas de Cristo de los últimos días”

La gente suele decir que permite que Dios se convierta en su vida, pero su experiencia aún no ha llegado a ese punto. Tú te limitas a afirmar que Dios es tu vida, que cada día te guía, comes y bebes de Sus palabras y le oras, por lo que se ha convertido en tu vida. Quienes afirman esto tienen un conocimiento bastante superficial. Muchas personas no tienen una base; las palabras de Dios han sido plantadas en ellas, pero aún tienen que germinar, y ni mucho menos han dado fruto. ¿Hasta dónde ha llegado tu experiencia hoy? Ahora que Dios te ha obligado a llegar hasta aquí es cuando te sientes incapaz de abandonarlo. Algún día, cuando tu experiencia haya alcanzado cierto punto, si Dios te obligara a abandonarlo, no podrías. Siempre sentirás que no puedes estar sin Dios dentro de ti; puedes estar sin marido, sin mujer, sin hijos, sin familia, sin madre o padre o sin goce carnal, pero no sin Dios. Estar sin Dios sería como perder la vida; no podrías vivir sin Él. Cuando tu experiencia haya llegado hasta aquí, tu fe en Dios habrá sido un éxito y, así, Él se habrá convertido en tu vida, en la base de tu existencia. Nunca más podrás abandonar a Dios. A estas alturas de tu experiencia habrás disfrutado de verdad del amor de Dios y, cuando tu relación con Él sea lo bastante estrecha, Él será tu vida, tu amor, momento en que le orarás para decirle: “¡Oh, Dios mío! No puedo abandonarte. Eres mi vida. Puedo prescindir de todo lo demás, pero no puedo continuar viviendo sin Ti”. Esta es la auténtica estatura de las personas, la vida real. Algunas se han visto obligadas a llegar hasta aquí hoy: tienen que seguir quieran o no y siempre se sienten atrapadas entre la espada y la pared. Tienes que experimentar de tal manera que Dios sea tu vida; de tal manera que, si te lo arrebataran del corazón, sería como si perdieras la vida; Dios debe ser tu vida y tú has de ser incapaz de abandonarlo. Así habrás experimentado realmente a Dios y, ahora que lo amas, lo amarás sinceramente con un amor único y puro. Un día, cuando tu experiencia te haya conducido hasta cierto punto en la vida, cuando ores a Dios y comas y bebas de Sus palabras, no podrás dejártelo dentro ni olvidarte de Él aunque quieras. Dios se habrá convertido en tu vida; puedes olvidarte del mundo, de tu esposa, tu esposo o tus hijos, pero te costará olvidarte de Dios. Sería imposible, esta es tu verdadera vida y tu verdadero amor por Dios. Cuando el amor de las personas por Dios alcanza determinado punto, nada lo iguala; primero está su amor por Dios. De este modo eres capaz de renunciar a todo lo demás y estás dispuesto a aceptar todo el trato y la poda de Dios. Cuanto tu amor por Dios haya llegado a prevalecer sobre cualquier otra cosa, vivirás en la realidad y en el amor de Dios.

Extracto de ‘Quienes aman a Dios vivirán por siempre en Su luz’ en “La Palabra manifestada en carne”

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