20. Principios que se han de observar en la entrada en la vida

(1) Se ha de leer al menos un párrafo de las palabras de Dios cada día y meditarlas hasta tener su luz y una senda de práctica. Se debe obtener un poco de la verdad cada día.

(2) En al menos una cuestión al día, hay que prepararse para buscar la verdad, descubrir qué exige Dios al hombre, aprender a poner en práctica la verdad y someterse a Dios.

(3) Se debe reflexionar diariamente acerca de cada una de las palabras y acciones propias a la luz de las palabras de Dios. Hay que descubrir qué cosas han vulnerado la verdad, el principio, contárselas a Dios en oración y arrepentirse ante Él.

(4) Es necesario prepararse para ser una persona honesta. En todas las cosas se ha de examinar si el discurso que se mantiene es correcto, si la intención es la de engañar y si se es honrado con el prójimo.

(5) Es necesario prepararse para contemplar a las personas y los acontecimientos a la luz de las palabras de Dios y aprender a discernir a los falsos líderes, los anticristos y los incrédulos. Únicamente se debe respetar a Dios y seguir a Cristo.

Las palabras relevantes de Dios:

En tu entrada a la vida, como mínimo debes derramar tu corazón en las palabras de Dios y debes poder aceptar el juicio y el castigo de las palabras de Dios; tu corazón debe anhelar a Dios, debes buscar la entrada profunda a la verdad y a los objetivos que Dios exige. Cuando posees esta fuerza, entonces esto demuestra que Dios te ha tocado y tu corazón ha comenzado a volverse a Dios.

El primer paso de entrada a la vida es derramar por completo el corazón en las palabras de Dios y el segundo paso es aceptar que el Espíritu Santo lo toque a uno. ¿Cuál es el efecto que se debe lograr al aceptar que el Espíritu Santo lo toque a uno? Es poder anhelar, buscar y explorar una verdad más profunda y poder cooperar con Dios de una manera positiva. Hoy, se coopera con Dios, es decir, hay un objetivo para la búsqueda, para las oraciones y para la comunión con las palabras de Dios y uno lleva a cabo su deber de acuerdo a las exigencias de Dios; sólo esto es cooperar con Dios. Si sólo hablas de dejar que Dios actúe, pero no tomas ninguna acción, ni orando ni buscando, entonces ¿esto se podría llamar cooperación? Si no hay ni rastro de cooperación en ti, y careces del entrenamiento para la entrada que tiene un objetivo, entonces no estás cooperando. Algunas personas dicen: “Todo depende de la predestinación de Dios, Dios mismo hace todo; si Dios no lo hiciera, entonces, ¿cómo podría el hombre?”. La obra de Dios es normal y en lo más mínimo es sobrenatural y es sólo por medio de tu búsqueda activa que el Espíritu Santo obra, porque Dios no obliga al hombre, le debes dar a Dios la oportunidad de obrar y si no buscas o entras, y si no hay el más mínimo anhelo en tu corazón, entonces Dios no tiene oportunidad de obrar. ¿Por qué camino puedes buscar que Dios te toque? Por medio de la oración y de acercarte más a Dios. Pero lo más importante, recuerda, debe ser sobre el fundamento de las palabras que Dios habló. Cuando Dios te toca con frecuencia, la carne no te esclaviza: Esposo, esposa, hijos y dinero, todos son incapaces de encadenarte y tú sólo quieres seguir la verdad y vivir delante de Dios. En este momento, serás alguien que vive en el reino de la libertad.

Extracto de ‘Conoce la nueva obra de Dios y sigue Sus huellas’ en “La Palabra manifestada en carne”

¿Qué es lo principal que uno debe entender cuando busca obtener la entrada en la vida? Que, en todas las palabras expresadas por Dios, independientemente de a qué aspecto se refieran, debes hallar cuáles son Sus requerimientos y Sus estándares para las personas y, a partir de ellos, buscar un camino de práctica. Debes usarlas para examinar tu conducta y tu perspectiva en la vida, y también examinar todos tus estados y expresiones en contra de ellas. Y, lo que es más importante, debes comprobar estos estándares para determinar cómo debes hacer las cosas, cómo debes satisfacer la voluntad de Dios en el transcurso del cumplimiento de tus deberes, y cómo puedes actuar completamente acorde a los requerimientos de Dios. Sé una persona con la realidad de la verdad; no seas alguien que sólo se arma con palabras, doctrinas y teorías religiosas. No finjas tener espiritualidad; no seas una persona falsamente espiritual. Debes concentrarte en practicar y en usar las palabras de Dios para compararlas y reflexionar sobre tus propios estados y, luego, cambiar el punto de vista y la actitud con la que tratas toda clase de situaciones. Al final, podrás venerar a Dios en todas las situaciones y ya no actuarás precipitadamente ni seguirás tus propias ideas, no harás las cosas según tus deseos ni vivirás dentro de un carácter corrupto. En cambio, todas tus acciones y palabras se basarán en las declaraciones de Dios y serán acordes con la verdad; como resultado, gradualmente darás lugar a la reverencia a Dios. Un corazón temeroso de Dios se produce al buscar la verdad; no viene con la restricción. Toda restricción genera y es un tipo de comportamiento, pero eso es un tipo de restricción externa. La veneración genuina hacia Dios viene –en el transcurso de la creencia en Dios– del entendimiento de la verdad, de practicar acorde con la verdad, de reducir gradualmente y más y más el propio carácter corrupto y mejorar poco a poco los propios estados, para poder presentarse frecuentemente ante Dios; este es el tipo de proceso que da lugar a la veneración genuina. Cuando eso ocurra, sabrás lo que significa venerar a Dios y cómo se siente, y entonces te darás cuenta de qué tipo de actitud, qué tipo de estado y qué tipo de carácter debe poseer la gente antes de ser verdaderamente temerosa de Dios y mostrar reverencia hacia Él.

Extracto de ‘Solo quienes practican la verdad temen a Dios’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

Al buscar la entrada en la vida, uno debe examinar sus palabras, actos, pensamientos e ideas en cada asunto que se encuentre en la vida diaria. Debe comprender sus estados y después compararlos con la verdad, buscar la verdad y entrar en la realidad de la verdad que entiende. Durante el proceso de entrar en la realidad de la verdad, debe comprender sus estados y presentarse con frecuencia ante Dios para orarle y suplicarle. También debe hablar a menudo con otros hermanos y hermanas con un corazón abierto, buscar la senda de entrada en la realidad de la verdad y buscar los principios de la verdad. A la larga, llegará a saber qué actitudes revela en la vida cotidiana, si Dios se regocija en ellas o no, si la senda que practica es precisa o no, si ha comparado o no con las palabras de Dios los estados que, al hacer introspección, ha descubierto en su interior, si los ha verificado con exactitud o no, si concuerdan o no con las palabras de Dios y si realmente ha conseguido un logro y la verdadera entrada en relación con esos estados que sí concuerdan con las palabras de Dios. Cuando vives a menudo en estos estados, en estas situaciones, poco a poco alcanzas una comprensión básica de algunas verdades y de tus estados reales.

Extracto de “Registros de las pláticas de Cristo”

La clave para madurar en la vida de la fe en Dios radica en saber qué obra lleva a cabo Dios en tu experiencia, en contemplar la hermosura de Dios y en entender Su voluntad, de modo que acates todo lo que Dios dispone y tengas Sus palabras forjadas en tu interior para que se conviertan en tu vida y, por tanto, satisfagas a Dios. Si la tuya es una fe necia, si no prestas atención a las cuestiones espirituales ni a transformar tu carácter de vida, si no te esfuerzas en llegar a la verdad, ¿sabrás captar la voluntad de Dios? Si no entiendes lo que pide Dios, serás incapaz de experimentar y, por consiguiente, no tendrás una senda de práctica. A lo que debes prestar atención al experimentar las palabras de Dios es al efecto que producen en ti, de manera que puedas llegar a conocer a Dios a partir de Sus palabras. Si solamente sabes leer las palabras de Dios, pero no experimentarlas, ¿no demuestras tu ignorancia de las cuestiones espirituales? Actualmente, la mayoría de la gente no sabe experimentar las palabras de Dios, por lo que no conoce Su obra. ¿No es ese un fracaso de su práctica? Si continúan así, ¿en qué momento serán capaces de experimentar las cosas en su rica plenitud y madurar en la vida? ¿Esto no es una simple charla vacía? Muchos de ustedes se centran en la teoría y no saben nada de las cuestiones espirituales, pese a lo cual desean que Dios los ponga a realizar grandes servicios y los bendiga. ¡Esto es totalmente disparatado! Así pues, deben poner fin a este fracaso para que todos puedan entrar en el camino correcto en su vida espiritual, tengan experiencias reales y entren de veras en la realidad de las palabras de Dios.

Extracto de ‘Cómo entrar en un estado normal’ en “La Palabra manifestada en carne”

Todos estáis dispuestos a buscar el crecimiento en vuestras vidas, y en vuestro amor a Dios; ¿te has librado, pues, de tus costumbres superficiales? Si solo te libras de tus costumbres superficiales, y te abstienes de un comportamiento perturbador y jactancioso, ¿es esto buscar de verdad el crecimiento en tu vida? Si te deshaces de toda conducta superficial, pero no entras en las palabras de Dios, esto muestra que no estás progresando activamente. ¿Cuál es la causa raíz de las conductas superficiales? ¿Tus acciones son en aras del crecimiento en tu vida? ¿Buscas pasar por uno de los hombres de Dios? Lo que sea en lo que te enfoques es lo que vivirás; si te enfocas en un comportamiento superficial, entonces tu corazón será a menudo expulsado, y no tendrás forma de buscar el crecimiento en tu vida. Dios exige un cambio en el carácter, pero tú siempre andas buscando cosas externas; ¡este tipo de persona es incapaz de cambiar su carácter! En el proceso de alcanzar la madurez en la vida, todo el mundo debe seguir una ruta. Deben aceptar el juicio, el castigo y el perfeccionamiento de las palabras de Dios. Si no tienes las palabras de Dios y solo te apoyas en tu propia confianza y voluntad, todo lo que haces se basa simplemente en el celo. Es decir, si quieres crecer en tu vida debes comer, beber, y entender más de las palabras de Dios. Todos los que son perfeccionados por Sus palabras son capaces de vivirlas; quienes no experimentan el refinamiento de Sus palabras ni el juicio de estas no pueden ser adecuados para Su uso. ¿Hasta qué punto vivís, pues, Sus palabras? Solo si coméis y bebéis las palabras de Dios, y podéis compararlas a vuestro propio estado vital, y encontráis una senda de práctica a la luz de los asuntos que Yo he mencionado, tu práctica será correcta y acorde con la voluntad de Dios. Solo alguien con este tipo de práctica tiene la voluntad de amar a Dios.

Extracto de ‘El amor genuino por Dios es espontáneo’ en “La Palabra manifestada en carne”

La verdad que el hombre necesita poseer se encuentra en la palabra de Dios, y es la verdad más beneficiosa y útil para la humanidad. Es el tónico y el sustento que vuestro cuerpo necesita, algo que ayuda al hombre a restablecer su humanidad normal. Es una verdad con la que el hombre debería equiparse. Cuanto más practiquéis la palabra de Dios, más rápidamente florecerá vuestra vida y más clara se volverá la verdad. Conforme crezcáis en estatura, veréis las cosas del mundo espiritual con mayor claridad y más fortaleza tendréis para triunfar sobre Satanás. Gran parte de la verdad que no entendéis se aclarará cuando practiquéis la palabra de Dios. La mayoría de las personas se conforman simplemente con entender el texto de la palabra de Dios y se enfocan en equiparse con doctrinas en lugar de profundizar su experiencia en la práctica, pero ¿no es este el camino de los fariseos? Entonces, ¿cómo puede ser real para ellos la frase “La palabra de Dios es vida”? La vida de una persona no puede madurar simplemente leyendo la palabra de Dios, sino solo cuando la palabra de Dios se pone en práctica. Si crees que entender la palabra de Dios es lo único que necesitas para tener vida y estatura, entonces tu entendimiento está distorsionado. Entender verdaderamente la palabra de Dios ocurre cuando practicas la verdad, y debes entender que “solo puedes comprender la palabra de Dios practicando la verdad”.

Extracto de ‘Una vez que entendéis la verdad, debéis ponerla en práctica’ en “La Palabra manifestada en carne”

No se puede apresurar la búsqueda de la vida; el crecimiento de la vida no ocurre sólo en uno o dos días. La obra de Dios es normal y práctica, y necesariamente pasa por un proceso. Al Jesús encarnado le tomó treinta y tres años y medio completar Su obra de crucifixión; entonces, ¿qué hay de la purificación del hombre y de la transformación de su vida, una obra de la mayor dificultad? No es tarea fácil hacer a un hombre normal que manifieste a Dios. Esto es particularmente cierto para las personas que nacen en la nación del gran dragón rojo, que son de bajo calibre y necesitan un largo período con las palabras y la obra de Dios. Así pues, no seáis impacientes en ver resultados. Debes ser proactivo al comer y beber las palabras de Dios e invertir mayor esfuerzo en las palabras de Dios. Al terminar de leer Sus palabras, debes ser capaz de ponerlas en práctica realmente, creciendo en conocimiento, perspicacia, discernimiento y sabiduría en las palabras de Dios. Al hacerlo, cambiarás sin darte cuenta. Si eres capaz de tomar como tu principio el comer y beber las palabras de Dios, llegar a conocerlas, experimentarlas y practicarlas, madurarás sin darte cuenta. Hay quienes dicen que no son capaces de poner en práctica las palabras de Dios, incluso después de leerlas. ¿Cuál es tu prisa? Cuando alcances cierta estatura, serás capaz de poner en práctica Sus palabras. ¿Acaso un niño de cuatro o cinco años diría que no es capaz de apoyar u honrar a sus padres? Deberías saber qué tan grande es tu estatura actual. Pon en práctica lo que puedas poner en práctica, y evita ser alguien que interrumpe la gestión de Dios. Simplemente come y bebe las palabras de Dios, y, de ahora en adelante, asume esto como tu principio. No te preocupes, por ahora, acerca de si Dios puede hacerte completo. No profundices todavía en eso. Simplemente come y bebe las palabras de Dios a medida que vienen a ti, y, seguramente, Dios te hará completo. Sin embargo, hay un principio por el cual debes comer y beber Sus palabras. No lo hagáis a ciegas. Por un lado, al comer y beber las palabras de Dios, busca las palabras que debes llegar a conocer; es decir, aquellas relacionadas con las visiones. Por otro, busca aquello que debes poner en práctica; es decir, aquello en lo que debes entrar. Un aspecto se refiere al conocimiento y el otro se refiere a entrar. Una vez que hayas comprendido ambos —cuando hayas comprendido lo que debes conocer y lo que debes practicar— sabrás cómo comer y beber las palabras de Dios.

Extracto de ‘La Era del Reino es la Era de la Palabra’ en “La Palabra manifestada en carne”

¿Cuál es el punto de partida más crucial para la entrada en la vida? Aferrarse a tu deber, eso es lo primero. Todo comienza con el cumplimiento del deber. La entrada en la vida comienza con el cumplimiento del deber y, a través de la entrada en la vida, poco a poco comienzas a entender la verdad y a obtenerla. Llegas a tener estatura, tu vida crece poco a poco, llegas a tener experiencias reales de la verdad, y posteriormente captas varios principios de práctica, y no te ves constreñido o perturbado por ninguna persona, cosa u objeto. De esta manera, empiezas poco a poco a vivir ante Dios. Si no te perturba ninguna persona, asunto u objeto, y eres capaz de experimentar la verdad, entonces, a medida que tus experiencias sean más ricas, serás más capaz de dar testimonio de Dios. Cuando esto ocurra, te convertirás poco a poco en alguien útil; cuando te conviertas en alguien útil, tendrás un lugar en la casa de Dios, te mantendrás firme y te convertirás en una buena persona, una persona auténtica. Entonces serás digno de todo lo que Dios te conceda.

Extracto de ‘La entrada en la vida debe comenzar con la experiencia de desempeñar el deber propio’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

¿Cuál es la clave para entrar en la vida? ¿Es de alguna utilidad expresar siempre tu propia voluntad, hacer siempre juramentos y adoptar resoluciones para hacer cosas? Eso no es realista. Ahora mismo, la cuestión más práctica es lograr la entrada en la vida ocupándote de la manera de abordar y cumplir con el deber a medida que lo llevas a cabo. ¿Qué otra manera hay de referirse a tener entrada en la vida? Experimentar la verdad. Mediante este camino se logra la entrada en la vida. ¿Habéis logrado la entrada en la vida? ¿Sois capaces de dar testimonio de Dios? (No). ¿Se da el caso de que en general estáis todavía atascados en la doctrina, y no tenéis un verdadero conocimiento o experiencia de la verdad? Si eres incapaz de conocer y experimentar realmente la verdad, entonces no podrás dar testimonio de Dios. La mayoría de las veces, tu conocimiento de Dios es perceptivo: sientes que las palabras de Dios son correctas, y por tanto dices amén y te muestras de acuerdo, pero no puedes aplicarte estas cosas a ti mismo, te sigues confundiendo cuando las haces y no sabes qué verdad usar para resolver tus problemas. ¿No es este el estado en el que residís la mayor parte del tiempo? Comprendéis mucho, y habéis entendido mucho, pero todavía no habéis puesto en práctica o aplicado tales cosas. Una vez que hayáis aplicado y experimentado las verdades que entendéis, vuestra vida crecerá; este es el estándar, el sello. Y un día, cuando ganes entendimiento de un cierto aspecto de la verdad y seas capaz de expresar algo de este entendimiento para dar testimonio de la voluntad de Dios, para dar testimonio del carácter de Dios y de tu conocimiento de Él, en ese momento, serás testigo de Dios. Si entiendes mucho y puedes predicar doctrina durante horas, pero eres incapaz de resolver tus propios problemas y no sabes cómo hacerlo, ¿qué es lo que entiendes? (Palabras y doctrinas). Algunas de ellas no son solo palabras y doctrinas. La mayor parte es conocimiento perceptivo: sientes que estas palabras son ciertas, te identificas con lo que dicen los demás, pero no sabes cómo experimentarlo o cómo aplicarte estas cosas a ti mismo; este es un conocimiento perceptivo. ¿Cómo se puede resolver este problema? Debes regresar a tu deber. Poco a poco, examina y aborda los diversos tipos de corrupción y la multitud de estados que se revelan en el cumplimiento de tu deber, y luego aborda de manera constante cada uno de ellos uno a uno. Debes enfrentarte a los diversos estados que revelas: tu santurronería, tu astucia, la forma en que siempre te callas algo o eres superficial y escurridizo; e identificar tu propio carácter corrupto a través de ellos. ¿Sabrás qué hacer una vez que hayas identificado tu propio carácter corrupto? Por ejemplo, ¿qué se debe hacer cuando, en un determinado asunto, te muestras egoísta, piensas solo en tu propio prestigio? Primero, debes dejar ir todos los pensamientos relacionados con el prestigio: "Si dijera eso, sería para proteger mi prestigio. Habría una motivación oculta al decir eso, sería egoísta y mezquino. Ese es mi carácter corrupto, no debo decir ese tipo de cosas. Debo exponerme por completo, mostrar mis verdaderas intenciones, decir lo que pienso de verdad en mi corazón. Prefiero perder mi prestigio, no tratar de protegerlo y no satisfacer mi propia vanidad". Y así, renunciando a ti mismo y diciendo en voz alta tus pensamientos más profundos, en un aspecto te vuelves honesto, y en otro, dejas de actuar según tus propias ideas y de velar por tu propio prestigio. Eres capaz de practicar la verdad, y de cumplir mejor con el deber, y eres capaz de asumir la responsabilidad de tu deber. Lo que pierdes es prestigio, pero lo que mantienes son los intereses de la casa de Dios y la verdad. Vivir así es recto y justo, digno de ser llevado ante los hombres y ante Dios. ¡Eso es maravilloso! Practicar de esta manera puede ser un poco difícil, pero si tus esfuerzos y lo que practicas van dirigidos en esta dirección, puedes fallar dos o tres veces, pero tal vez al quinto intento puedas tener éxito. ¿Y qué significa para ti el éxito? Significa que cuando practicas la verdad, eres capaz de dar ese paso que te libera de las ataduras de Satanás, un paso que te permite renunciar a ti mismo, dejar de lado tu propia vanidad, prestigio e intereses, y dejar de ser egoísta y mezquino. Entonces, ¿qué sacas de ello? Cuando haces esto, le muestras a la gente que eres alguien que ama la verdad, que anhela la verdad, la justicia y la luz. Al mismo tiempo, también le causas vergüenza a Satanás. Satanás te corrompió, te hizo mirar por ti mismo, te hizo egoísta, te hizo pensar en tu propio prestigio. Pero ahora, estas cosas satánicas ya no pueden atarte, te has liberado de ellas, ya no estás controlado por la vanidad, el prestigio o tus propios intereses personales, y practicas la verdad, por lo que Satanás acaba humillado. ¿Y acaso no sales victorioso cuando Satanás es humillado? ¿No te mantienes firme en tu testimonio de Dios? ¿Acaso no peleas la buena batalla? Cuando has peleado la buena batalla, hay paz, alegría y una sensación de tranquilidad en tu corazón. ¿Qué se muestra cuando la gente vive siempre con un sentimiento de incriminación, cuando sus corazones están desanclados, sin alegría ni paz, cuando a menudo están tristes y angustiados por todo tipo de cosas? Se muestra que raramente practican la verdad, que a menudo le dan la espalda y viven en actitudes satánicas corruptas que son egoístas y viles. Se muestra que buscan su propio prestigio, reputación, estatus e intereses, y que no poseen la verdad. Por lo tanto, su sufrimiento es grande, sus preocupaciones muchas y sus grilletes numerosos.

Extracto de ‘La entrada en la vida debe comenzar con la experiencia de desempeñar el deber propio’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

Para buscar el crecimiento en la vida debes buscar la verdad en todo. Hagas lo que hagas, debes buscar la forma de comportarte en consonancia con la verdad y descubrir qué impurezas hay en tu interior que la vulneran; debes tener claras estas cosas. Hagas lo que hagas, debes considerar si tiene o no valor. Puedes hacer cosas que tengan sentido, mas no debes hacer cosas sin sentido. Con respecto a las cosas que podrías hacer o no, si puedes abandonarlas, debes hacerlo. Si no, si las haces durante un tiempo y luego descubres que deberías abandonarlas, toma entonces una decisión rápida y abandónalas enseguida. Este es el principio que has de seguir en todo lo que hagas. Algunas personas plantean esta pregunta: ¿por qué es tan difícil buscar la verdad y ponerla en práctica, como si estuvieras remando en un barco a contracorriente y la corriente te empujara hacia atrás si dejaras de remar hacia adelante? ¿Por qué es en realidad más sencillo hacer cosas malvadas o sin sentido, tan sencillo como navegar en un barco aguas abajo? ¿Por qué es así? Porque está en la naturaleza de la humanidad traicionar a Dios. La naturaleza de Satanás ha adoptado un papel dominante dentro de los seres humanos, lo cual es una fuerza reaccionaria. Aquellos seres humanos con una naturaleza traidora a Dios son, claro está, muy propensos a hacer cosas que lo traicionen y, por supuesto, es difícil para ellos llevar a cabo acciones positivas. Esto lo deciden en su totalidad la naturaleza y la esencia de la humanidad. Una vez que entiendas realmente la verdad y empieces a amarla desde tu interior, tendrás fortaleza para hacer cosas conformes a ella. Esto se vuelve entonces algo normal, incluso fácil y agradable, y sientes que supondría un grandísimo esfuerzo hacer algo negativo. Esto se debe a que la verdad ha adoptado un papel dominante en tu corazón. Si realmente entiendes la verdad sobre la vida humana y sobre la clase de persona que hay que ser —cómo ser una persona franca y directa, una persona honesta, alguien que dé testimonio de Dios y lo sirva—, nunca más podrás cometer actos malvados que desafíen a Dios ni tampoco jugarás un papel de falso líder, falso colaborador o anticristo. Aunque Satanás te engañe o alguien malvado te incite, no lo harás; sin importar quién trate de coaccionarte, de todas formas no actuarás así. Si la gente recibe la verdad y esta se convierte en su vida, llega a detestar el mal y a sentir aversión dentro de sí por las cosas negativas. Le resultaría difícil cometer el mal, ya que se ha transformado su carácter de vida y Dios la ha perfeccionado.

Extracto de ‘Solo buscando la verdad puede uno lograr un cambio en el carácter’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

La gente suele decir que permite que Dios se convierta en su vida, pero su experiencia aún no ha llegado a ese punto. Tú te limitas a afirmar que Dios es tu vida, que cada día te guía, comes y bebes de Sus palabras y le oras, por lo que se ha convertido en tu vida. Quienes afirman esto tienen un conocimiento bastante superficial. Muchas personas no tienen una base; las palabras de Dios han sido plantadas en ellas, pero aún tienen que germinar, y ni mucho menos han dado fruto. ¿Hasta dónde ha llegado tu experiencia hoy? Ahora que Dios te ha obligado a llegar hasta aquí es cuando te sientes incapaz de abandonarlo. Algún día, cuando tu experiencia haya alcanzado cierto punto, si Dios te obligara a abandonarlo, no podrías. Siempre sentirás que no puedes estar sin Dios dentro de ti; puedes estar sin marido, sin mujer, sin hijos, sin familia, sin madre o padre o sin goce carnal, pero no sin Dios. Estar sin Dios sería como perder la vida; no podrías vivir sin Él. Cuando tu experiencia haya llegado hasta aquí, tu fe en Dios habrá sido un éxito y, así, Él se habrá convertido en tu vida, en la base de tu existencia. Nunca más podrás abandonar a Dios. A estas alturas de tu experiencia habrás disfrutado de verdad del amor de Dios y, cuando tu relación con Él sea lo bastante estrecha, Él será tu vida, tu amor, momento en que le orarás para decirle: “¡Oh, Dios mío! No puedo abandonarte. Eres mi vida. Puedo prescindir de todo lo demás, pero no puedo continuar viviendo sin Ti”. Esta es la auténtica estatura de las personas, la vida real. Algunas se han visto obligadas a llegar hasta aquí hoy: tienen que seguir quieran o no y siempre se sienten atrapadas entre la espada y la pared. Tienes que experimentar de tal manera que Dios sea tu vida; de tal manera que, si te lo arrebataran del corazón, sería como si perdieras la vida; Dios debe ser tu vida y tú has de ser incapaz de abandonarlo. Así habrás experimentado realmente a Dios y, ahora que lo amas, lo amarás sinceramente con un amor único y puro. Un día, cuando tu experiencia te haya conducido hasta cierto punto en la vida, cuando ores a Dios y comas y bebas de Sus palabras, no podrás dejártelo dentro ni olvidarte de Él aunque quieras. Dios se habrá convertido en tu vida; puedes olvidarte del mundo, de tu esposa, tu esposo o tus hijos, pero te costará olvidarte de Dios. Sería imposible, esta es tu verdadera vida y tu verdadero amor por Dios. Cuando el amor de las personas por Dios alcanza determinado punto, nada lo iguala; primero está su amor por Dios. De este modo eres capaz de renunciar a todo lo demás y estás dispuesto a aceptar todo el trato y la poda de Dios. Cuanto tu amor por Dios haya llegado a prevalecer sobre cualquier otra cosa, vivirás en la realidad y en el amor de Dios.

Extracto de ‘Quienes aman a Dios vivirán por siempre en Su luz’ en “La Palabra manifestada en carne”

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