1. ¿Qué es practicar la verdad?

Las palabras relevantes de Dios:

¿Qué es lo más importante al practicar la verdad? ¿Acaso no es que primero debes entender los principios? ¿Qué son los principios? Los principios son el lado práctico de la verdad. Cuando lees una frase de las palabras de Dios, piensas que es la verdad, pero no comprendes los principios que contiene; sientes que la frase es correcta, pero no sabes de qué manera es práctica, o de qué estado se ocupa. No puedes comprender sus principios o su camino de práctica. Para ti, esta verdad que percibes es meramente una doctrina. Sin embargo, una vez que comprendes la realidad-verdad de esa frase, así como los requisitos de Dios, si comprendes verdaderamente estas cosas y eres capaz de pagar el precio y ponerlas en práctica, entonces obtendrás esa verdad. A medida que obtienes esa verdad, poco a poco, tu carácter corrupto se resuelve y dicha verdad se obra en ti. Cuando eres capaz de poner en práctica la realidad de la verdad, y cuando tu cumplimiento del deber, cada una de tus acciones y tu conducta como persona están basados en los principios de la práctica de tal verdad, ¿acaso no has cambiado? Por encima de todo, te has convertido en alguien que está en posesión de la realidad-verdad. ¿No es igual alguien que está en posesión de la realidad-verdad que alguien que actúa con principios? ¿Y no es igual alguien que actúa con principios que alguien que está en posesión de la verdad? ¿Acaso alguien que está en posesión de la verdad no es también capaz de conformarse a la voluntad de Dios? Así es como se relacionan estas cosas.

Extracto de La comunión de Dios

¿Por qué se dice que las palabras de Dios son un faro de luz para la gente? Porque no se pronuncian en vano y no son ningún tipo de teoría, palabras grandilocuentes ni algún tipo de argumento. Están ahí para que las implementes, para que las pongas en práctica. Cuando te encuentras con problemas y no tienes idea de qué hacer y careces de una senda para practicar, piensas en qué requisitos exigen las palabras de Dios. Después de reflexionar sobre Sus palabras, encuentras un camino a seguir y comprendes su significado. Luego, puedes practicar de acuerdo con Su voluntad. Al practicar de esta forma obtienes la confirmación y descubres que te proporciona paz y gozo espirituales; esto resulta edificante para otras personas también. En el proceso de poner en práctica las palabras de Dios, obtienes cierto esclarecimiento, así como un poco de experiencia y aprendizaje; eres despertado a ciertas cosas. Llegas a darte cuenta de lo que Dios quiere decir cuando pronuncia estas palabras y cuando hace que las personas hagan las cosas de determinada manera. Ubicas los principios relevantes de la práctica y llegas a conocer el origen y la importancia de que Dios declare estas palabras. Esto es entender la verdad. Una vez que has entendido la verdad, ya no estarás confundido ni tendrás dificultades para involucrarte: tendrás una senda de práctica. ¿A qué se refiere el tener una senda para poner en práctica las palabras de Dios? Significa que comprendes los principios de la práctica detrás de ellas; entiendes a qué estados se refiere Dios y sabes cómo deberías practicar. Las palabras de Dios pueden parecerte sencillas, pero en realidad, te dicen cómo deberías vivir, qué deberías hacer cuando te encuentres con un problema y cómo deberías resolver las dificultades con las que te puedas topar. Son la verdad. Pueden convertirse en tu senda y permitirte abordar los problemas con sabiduría y principios y tienen una senda de práctica. Si tienes una senda a seguir a la hora de llevar a cabo tu deber o en otros asuntos, si tienes principios a la hora de manejar las cosas y sabes cuál es la voluntad de Dios, entonces esto muestra que entiendes la verdad y que entiendes Sus palabras.

Extracto de ‘Para tener semejanza humana has de cumplir con tu deber adecuadamente, con todo tu corazón, mente y alma’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

Mucha gente tiene determinadas conductas externas; por ejemplo, es capaz de abandonar familia y profesión y cumplir con el deber y, por tanto, cree estar practicando la verdad. Sin embargo, Dios no reconoce que esté practicándola. Si todo lo que haces tiene una motivación personal y está adulterado, no estás practicando la verdad; simplemente exhibes una conducta superficial. En sentido estricto, es probable que Dios condene tu conducta; no la elogiará ni recordará. Si se analiza esto con mayor profundidad, estás haciendo el mal y tu conducta se opone a Dios. Visto desde fuera, no estás interrumpiendo ni perturbando nada y no has hecho ningún daño real ni has violado ninguna verdad. Parece ser lógico y razonable, pero la esencia de tus acciones corresponde a hacer el mal y resistirse a Dios. Por lo tanto, deberías determinar si ha habido un cambio en tu carácter y si estás poniendo en práctica la verdad al ver los motivos que están detrás de tus acciones a la luz de las palabras de Dios. No depende de una perspectiva humana sobre si tus actos se adecúan a la imaginación y las intenciones humanas o se adaptan a tus gustos; esas cosas no son importantes. Más bien depende de que Dios diga si te estás ajustando o no a Su voluntad, si tus acciones poseen o no la realidad-verdad y si cumplen o no con Sus requisitos y estándares. Medirse con los requisitos de Dios es lo único exacto. La transformación del carácter y la práctica de la verdad no son tan fáciles y sencillas como las personas imaginan. ¿Entendéis esto ahora? ¿Tenéis alguna experiencia con esto? Cuando se trata de la esencia de un problema, puede que no la entendáis; vuestra entrada ha sido excesivamente superficial. Corréis de acá para allá todo el día del amanecer al ocaso, os levantáis temprano y os acostáis tarde, pero ni habéis logrado la transformación de vuestro carácter de vida ni podéis captar lo que implica dicha transformación. Esto significa que vuestra entrada es demasiado superficial, ¿no es cierto? Independientemente de cuánto tiempo llevéis creyendo en Dios, puede que no percibáis la esencia y las cosas profundas que tengan que ver con conseguir la transformación del carácter. ¿Cómo sabes si Dios te alaba o no? Como mínimo, te sentirás excepcionalmente firme en tu corazón con respecto a todo lo que haces, sentirás que el Espíritu Santo te guía, te esclarece, y obra en ti cuando cumples con tus deberes, cuando llevas a cabo cualquier obra en la casa de Dios, o en momentos normales; tu conducta va de la mano de las palabras de Dios, y cuando poseas cierto grado de experiencia, sentirás que lo que hiciste en el pasado era relativamente adecuado. Si después de ganar experiencia durante un período de tiempo sientes que algunas de las cosas que hiciste en el pasado no fueron adecuadas, si estás insatisfecho con ellas, y si en realidad no hubo verdad en las cosas que realizaste, esto demuestra que lo único que hiciste fue resistirte a Dios. Demuestra que tu servicio estuvo lleno de rebeldía, de resistencia y de conductas humanas.

Extracto de ‘Lo que se debe saber sobre cómo transformar el propio carácter’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

¿Cuáles son los criterios exactos para poner en práctica la verdad? ¿Cómo se evalúa y precisa si estás poniendo en práctica la verdad? ¿Cómo determina Dios si eres una persona que acepta Sus palabras cuando las oye? Él observa si, desde que crees en Él y escuchas sermones, se ha producido algún cambio en tu estado interno, en tu desobediencia a Él y en la esencia de los diversos aspectos de tu carácter corrupto. Se fija en si los has sustituido por la verdad, y en si han cambiado tu conducta y tus acciones externas o la esencia de tu carácter corrupto en el fondo de tu corazón. Dios te evalúa en función de estas cosas. Tras haber escuchado sermones y comido y bebido de las palabras de Dios durante todos estos años, ¿tus cambios son meramente superficiales o esenciales? ¿Se ha transformado tu carácter? ¿Han cambiado tus ideas falsas sobre Dios, tu desobediencia a Él y tu forma de plantearte las comisiones y los deberes que Él te confía? ¿Ha disminuido tu desobediencia a Dios? Cuando ocurre algo que revela que eres desobediente, ¿eres capaz de hacer introspección? ¿Eres capaz de obedecer? ¿Te has vuelto más leal a las comisiones y los deberes que Dios te confía, y es pura esta lealtad? Desde que escuchas sermones, ¿se han purificado tus motivaciones, ambiciones, deseos e intenciones? ¿Acaso estos no son criterios de evaluación? También tienes ideas falsas sobre Dios: ¿sigues aferrado a tus nociones iniciales, a tus fantasías ambiguas y abstractas y a tus conclusiones? ¿Todavía tienes quejas y otras emociones negativas? ¿Se han producido cambios en estas cosas? Si no se ha producido ninguna transformación en estos aspectos, ¿qué clase de persona eres? Esto demuestra una cosa: no eres una persona que practique la verdad.

Extracto de ‘Solo al practicar las palabras de Dios se pueden obtener una transformación en el carácter’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

Si crees en Dios, pero no buscas la verdad, podrías creer diez años sin experimentar ninguna transformación. Acabarás pensando que esto es precisamente lo que significa creer en Dios; pensarás que es más o menos igual a como vivías antes en el mundo y que no tiene sentido estar vivo. Esto muestra realmente que, sin la verdad, la vida está vacía. Tal vez seas capaz de pronunciar algunas palabras de doctrina, pero todavía te sentirás desconsolado e incómodo. Si la gente conoce un poco a Dios, sabe vivir con sentido y es capaz de hacer cosas que satisfacen a Dios, le parecerá que esta es la vida real, la única manera de vivir con sentido, y que ha de vivir así para satisfacer un poco a Dios y sentirse complacida. Si es capaz de satisfacer conscientemente a Dios, de poner en práctica la verdad, aborrecerse, abandonar sus ideas y ser obediente y considerada hacia la voluntad de Dios —si es capaz de hacer todas estas cosas conscientemente—, esto es lo que significa poner en práctica la verdad de forma correcta y sincera, y difiere mucho de lo anterior, cuando las personas se fiaban de sus fantasías y se atenían a doctrinas y normas. En efecto, es agotador hacer cualquier cosa cuando no comprenden la verdad, es agotador atenerse a doctrinas y normas, es agotador no tener objetivos y hacer las cosas a ciegas. Solo con la verdad pueden ser libres —esto no es ninguna mentira— y hacer las cosas fácilmente y de buena gana. Aquellos que tienen este tipo de estado son poseedores de la verdad, aquellos cuyo carácter se ha transformado.

Extracto de ‘Solo buscando la verdad puede uno lograr un cambio en el carácter’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

Anterior: 5. ¿Qué condiciones deben satisfacer los hacedores de servicio para convertirse en el pueblo de Dios?

Siguiente: 2. ¿Qué es seguir las normas? ¿Qué diferencias hay entre seguir las normas y practicar la verdad?

Los desastres son frecuentes. ¿Quieres saber cómo recibir al Señor antes de los grandes? Contáctanos ahora y exploremos juntos para encontrar el camino.
Conéctate con nosotros en Messenger
Contacta con nosotros por WhatsApp

Contenido relacionado

2. Diferencias esenciales entre ser salvado y conseguir la salvación completa

La primera encarnación fue para redimir al hombre del pecado por medio de la carne de Jesús, esto es, Él salvó al hombre desde la cruz, pero el carácter satánico corrupto permaneció en el ser humano. La segunda encarnación ya no es para que sirva de ofrenda por el pecado, sino para salvar por completo a los que fueron redimidos del pecado.

3. Las verdades expresadas por Dios Todopoderoso en los últimos días son el camino de la vida eterna

Aunque Jesús hizo mucha obra entre los hombres, sólo completó la redención de toda la humanidad, se convirtió en la ofrenda por el pecado del hombre, pero no lo libró de su carácter corrupto. Salvar al hombre totalmente de la influencia de Satanás no sólo requirió a Jesús cargar con los pecados del hombre como la ofrenda por el pecado, sino también que Dios realizara una obra mayor para librar completamente al hombre de su carácter, que ha sido corrompido por Satanás.

Ajustes

  • Texto
  • Temas

Colores lisos

Temas

Fuente

Tamaño de fuente

Interlineado

Interlineado

Ancho de página

Índice

Buscar

  • Buscar en este texto
  • Buscar en este libro