84. Principios para preparar buenas obras

(1) Llevar a cabo todos los deberes que se deben cumplir bien y lealmente. Ser concienzudo al asumir la responsabilidad, esforzarse siempre por mejorar, no ser descuidado o superficial, y llegar a tener la conciencia tranquila.

(2) Ser capaz de buscar la verdad cuando te encuentres con un problema en el cumplimiento del deber. Llegar a actuar según los principios, y ser leal de una vez por todas a lo que Dios ha confiado.

(3) Adherirse a el principio-verdad, ser amoroso con los hermanos y hermanas, ser capaz de exponer y restringir las alteraciones que la gente malvada y los anticristos instigan en la iglesia, y proteger al pueblo escogido de Dios.

(4) Es necesario salvaguardar la obra de la iglesia con todas las fuerzas, y no escatimar esfuerzos para completar toda la obra de la casa de Dios, con valor para tomar riesgos, fiel hasta el final.

Las palabras relevantes de Dios:

Ahora es el momento en el que determino el final para cada persona, no la etapa en la que comencé a obrar en el hombre. Una a una, escribo en Mi libro de registro las palabras y acciones de cada persona, la trayectoria por la que Me ha seguido, sus características inherentes y cómo se ha comportado en última instancia. De esta manera, no importa qué clase de persona sea, nadie escapará de Mi mano y todos estarán con los de su propia clase según Yo lo designe. Yo decido el destino de cada persona, no en base a su edad, antigüedad, cantidad de sufrimiento ni, mucho menos, según el grado de compasión que provoca, sino en base a si posee la verdad. No hay otra decisión que esta. Debéis daros cuenta de que todos aquellos que no hacen la voluntad de Dios serán también castigados. Este es un hecho inmutable. Por lo tanto, todos aquellos quienes son castigados, reciben castigo por la justicia de Dios y como retribución por sus numerosas acciones malvadas. No he hecho un solo cambio a Mi plan desde su concepción. Es solo que, para el hombre, aquellos a los que dirijo Mis palabras parecen ser cada vez menos, como lo son aquellos a los que verdaderamente apruebo. Sin embargo, sostengo que Mi plan nunca ha cambiado; más bien, son la fe y el amor del hombre los que siempre están cambiando, siempre menguando, hasta el punto en que es posible para cada persona pasar de adularme hasta ser frío conmigo e incluso echarme de su lado. Mi actitud hacia vosotros no será ni fría ni cálida hasta que Yo sienta aborrecimiento y finalmente designe el castigo. Sin embargo, en el día del castigo, Yo todavía os veré, pero vosotros ya no seréis capaces de verme. La vida entre vosotros me resulta aburrida y tediosa, así que no hace falta decir que he elegido un entorno diferente en el que vivir para evitar el daño de vuestras palabras maliciosas y alejarme de vuestro sórdido comportamiento, de manera que ya no podáis engañarme ni tratarme con indiferencia. Antes de dejaros, todavía os exhorto a absteneros de hacer cualquier cosa que no esté de acuerdo con la verdad. Más bien, debéis hacer lo que es agradable para todos, lo que os beneficia y lo que beneficia a vuestro propio destino, de lo contrario, serás tú mismo quien sufra en el desastre.

Extracto de ‘Prepara suficientes buenas obras para tu destino’ en “La Palabra manifestada en carne”

Expreso Mi misericordia hacia los que me aman y se niegan a sí mismos. El castigo traído sobre los malvados es una prueba de Mi justo carácter y, más aún, testimonio de Mi ira. Cuando llegue el desastre, el hambre y la peste caerán sobre todos aquellos que se oponen a Mí y llorarán. Quienes hayan cometido toda clase de maldades, pero que me hayan seguido durante muchos años no se librarán de pagar por sus pecados; ellos también caerán en la catástrofe, que apenas se ha visto durante millones de años, y vivirán en un constante estado de pánico y miedo. Y todos Mis seguidores que han sido leales a Mí se regocijarán y aplaudirán Mi grandeza. Ellos experimentarán una alegría inefable y vivirán en un júbilo que Yo nunca antes he otorgado a la humanidad. Porque Yo atesoro las buenas acciones del hombre y aborrezco sus acciones malvadas. Desde que comencé a liderar a la humanidad, he estado esperando obtener un grupo de personas que piense igual que Yo. Pero nunca olvido a los que no piensan igual; los aborrezco siempre en Mi corazón, a la espera de la oportunidad de administrarles Mi retribución y lo disfrutaré cuando lo vea. ¡Ahora, Mi día finalmente ha llegado y ya no necesito esperar!

Mi obra final es no solo para castigar al hombre, sino para ordenar el destino del hombre. Adicionalmente, es para que todas las personas reconozcan Mis hechos y acciones. Quiero que cada persona vea que todo lo que he hecho es lo correcto y que es una expresión de Mi carácter. No es la obra del hombre, ni mucho menos la naturaleza, lo que creó a la humanidad, sino que soy Yo el que nutre cada ser vivo de la creación. Sin Mi existencia, la humanidad solo puede morir y sufrir la invasión de las calamidades. Nadie podrá ver nunca más la belleza del sol y la luna o el mundo verde; la humanidad solo se enfrentará a la noche frígida y al valle inexorable de la sombra de la muerte. Yo soy la única salvación de la humanidad. Soy la única esperanza de la humanidad y, aún más, Yo soy Aquel sobre quien descansa la existencia de toda la humanidad. Sin Mí, la humanidad se detendrá de inmediato. Sin Mí, la humanidad sufrirá una catástrofe y será pisoteada por todo tipo de fantasmas, aunque nadie me presta atención. He realizado una obra que no puede ser realizada por nadie más, solo con la esperanza de que el hombre me retribuya con buenas acciones. Aunque pocos puedan haberme retribuido, de todos modos concluiré Mi viaje en el mundo humano y comenzaré con la obra que se desarrollará seguidamente, ya que Mi viaje entre los hombres durante todos estos años ha sido fructífero, y estoy muy satisfecho. No me importa el número de personas, sino más bien sus buenas acciones. En cualquier caso, espero que preparéis suficientes buenas obras para vuestro propio destino. Entonces Yo me sentiré satisfecho; de lo contrario, ninguno de vosotros puede escapar del desastre que os vendrá encima. El desastre se origina en Mí y, por supuesto, Yo lo orquesto. Si no podéis parecer buenos a Mis ojos, entonces no escaparéis de sufrir el desastre. En tiempos de tribulación, vuestras acciones y hechos no fueron del todo apropiados, ya que vuestra fe y vuestro amor eran huecos, y vosotros solo os mostrasteis tímidos o fuertes. Con respecto a esto, solo haré un juicio de lo bueno o lo malo. Toda Mi preocupación continúa siendo por vuestras acciones y formas de expresarse, y es sobre ello que se fundamenta Mi determinación de vuestro fin. Sin embargo, debo dejar claro que ya no seré misericordioso con los que no me mostraron la más mínima lealtad durante los tiempos de tribulación, ya que Mi misericordia llega solo hasta allí. Además, no me siento complacido hacia aquellos quienes alguna vez me han traicionado, y mucho menos deseo relacionarme con los que venden los intereses de los amigos. Este es Mi carácter, independientemente de quién sea la persona. Debo deciros esto: cualquiera que quebrante Mi corazón no volverá a recibir clemencia, y cualquiera que me haya sido fiel permanecerá por siempre en Mi corazón.

Extracto de ‘Prepara suficientes buenas obras para tu destino’ en “La Palabra manifestada en carne”

¿Cuál es el estándar a través del cual las acciones de una persona son juzgadas como buenas o malvadas? Depende de si en tus pensamientos, expresiones y acciones posees o no el testimonio de poner la verdad en práctica y de vivir la realidad-verdad. Si no tienes esta realidad o no vives esto, entonces, sin duda, eres un hacedor de maldad. ¿Cómo considera Dios a los hacedores de maldad? Tus pensamientos y acciones externos no testifican de Dios, no ponen a Satanás en vergüenza ni lo derrotan; en cambio, todos hacen que Dios se avergüence, en todo son la señal de provocar que Dios se avergüence. No estás testificando para Dios, no te estás entregando a Dios y no estás cumpliendo tu responsabilidad y obligaciones hacia Dios, sino que más bien estás actuando para ti mismo. ¿Cuál es la implicación de “para ti mismo”? Para Satanás. Así que, al final Dios dirá: “Apartaos de mí, los que practicáis la iniquidad”. A los ojos de Dios tus acciones no han sido buenas, sino que tu comportamiento se ha vuelto malvado. No serás recompensado y Dios no te recordará. ¿No es esto completamente en vano? Para cada uno de vosotros que cumplís con vuestro deber, no importa cuán profundamente entendáis la verdad, si queréis entrar en la realidad-verdad, entonces la manera más sencilla de practicar es pensar en los intereses de la casa de Dios en todo lo que hagáis y dejar ir vuestros deseos egoístas, vuestras intenciones, motivos, prestigio y estatus individuales. Poned los intereses de la casa de Dios en primer lugar; esto es lo menos que debéis hacer.

Extracto de ‘Entrega tu verdadero corazón a Dios y podrás obtener la verdad’ en “Registros de las pláticas de Cristo de los últimos días”

La mayoría de los creyentes en Dios están encantados de entregarse y dedicarse a Él. Sin embargo, solo aquellos capaces de una dedicación y un sacrificio sinceros están en posesión de la auténtica realidad. La mayoría de la gente busca de buena gana la verdad, pero son relativamente pocos los capaces de ponerla en práctica o de pagar un precio por recibirla. Cuando llega el momento crucial y se te pide que te sacrifiques y abandones, no lo soportas; esto es inaceptable y demuestra que no eres sincero con Dios. Si cuanto más crucial es un momento, más capaces son las personas de someterse y renunciar a sus intereses, su vanidad y su orgullo, y de cumplir apropiadamente con sus deberes, solo entonces las recordará Dios. ¡Todas esas acciones son buenas! Hagan lo que hagan las personas, ¿qué es más importante: su vanidad y orgullo o la gloria de Dios? (La gloria de Dios). ¿Qué es más importante: tus responsabilidades o tus intereses? Cumplir con tus responsabilidades es lo más importante y estás obligado a cumplirlas. Esto no es una consigna; si eso es lo que piensas en el fondo y tratas de practicar de esa manera, ¿no habrás entrado en un poco de la realidad? Significa, como mínimo, que estás en posesión de ese aspecto de la realidad. Ante ciertas cosas, tu efímero deseo subjetivo, tu vanidad y tu orgullo dejarán de interponerse en tu camino y darás prioridad a tu deber, a la voluntad de Dios, a dar testimonio de Él y a tus responsabilidades. Esta es una fabulosa manera de dar testimonio, ¡y avergüenza a Satanás! ¿Qué opina Satanás cuando ve todo esto? Si realmente lo haces mediante acciones reales que dan verdadero testimonio de Dios y la espalda a Satanás, y si haces algo más que corear consignas, no hay mejor forma de humillar a Satanás y dar testimonio de Dios. ¡Es toda una maravilla emplear diversos métodos para dar testimonio de Dios y hacer que Satanás vea tu determinación de abandonarlo y rechazarlo!

Extracto de ‘Recibir a Dios y la verdad es la máxima felicidad’ en “Registros de las pláticas de Cristo de los últimos días”

Como líderes de la iglesia, debéis aprender cómo descubrir y cultivar el talento y no tener celos de la gente con talento. De esta manera, llevaréis a cabo satisfactoriamente vuestro deber y habréis cumplido con vuestra responsabilidad; también habréis hecho vuestro máximo esfuerzo para ser leales. Algunas personas siempre tienen miedo de que otras les roben el protagonismo y las superen, y que obtengan reconocimiento mientras ellas mismas son abandonadas. Esto lleva a que ataquen y excluyan a los demás. ¿Acaso no están celosas de las personas más capaces que ellas? ¿No es egoísta y despreciable este comportamiento? ¿Qué tipo de carácter es este? ¡Es malicioso! Pensar solo en uno mismo, satisfacer solo los deseos propios, sin mostrar consideración por los deberes de los demás y tener en cuenta solo los propios intereses y no los intereses de la casa de Dios: las personas así tienen mal carácter y Dios no las ama. Si realmente puedes ser considerado con la voluntad de Dios, entonces podrás tratar a otras personas de manera justa. Si recomiendas a alguien y esa persona se desarrolla en alguien con talento, y la casa de Dios gana una persona talentosa más, entonces ¿no habrás hecho bien tu trabajo? ¿No habrás sido leal al desempeñar tu deber? Esta es una buena obra ante Dios, y es el tipo de conciencia y razón que las personas deben poseer. Aquellas que son capaces de poner en práctica la verdad pueden aceptar el escrutinio de Dios cuando hacen las cosas. Cuando aceptas el escrutinio de Dios, tu corazón se corrige. Si solo haces las cosas para que otros las vean, y no aceptas el escrutinio de Dios, ¿sigue estando Dios en tu corazón? Las personas que son así no tienen reverencia hacia Dios. No siempre hagas las cosas para tu propio beneficio y no consideres constantemente tus propios intereses; no consideres tu propio estatus, prestigio o reputación. Tampoco tengas en cuenta los intereses humanos. Primero debes tener en cuenta los intereses de la casa de Dios y hacer de ellos tu principal prioridad. Debes ser considerado con la voluntad de Dios y empezar por contemplar si has sido impuro o no en el cumplimiento de tu deber, si has hecho todo lo posible para ser leal, por completar tus responsabilidades y lo has dado todo, y si has pensado de todo corazón en tu deber y en la obra de la casa de Dios. Debes meditar sobre estas cosas. Piensa en ellas con frecuencia y te será más fácil cumplir bien con el deber. Si tu calibre es bajo, cuando tu experiencia es superficial o cuando no eres experto en tu ocupación profesional, puede haber algunos errores o deficiencias en tu obra y los resultados pueden no ser muy buenos, pero habrás hecho todo lo posible. Cuando no estás pensando en tus propios deseos egoístas o considerando tus propios intereses en las cosas que haces, y en su lugar le estás dedicando una consideración constante a la obra de la casa de Dios, pensando en sus intereses, y llevando a cabo bien tu deber, entonces estarás acumulando buenas obras delante de Dios. La gente que hace estas buenas obras es la que posee la realidad-verdad y, por tanto, ha dado testimonio.

Extracto de ‘Entrega tu verdadero corazón a Dios y podrás obtener la verdad’ en “Registros de las pláticas de Cristo de los últimos días”

Tanto si estáis cumpliendo con vuestro deber como si estáis adquiriendo conocimientos profesionales, debéis apegaros a los principios en todo lo que hagáis. Debéis abordar todo lo que hagáis de conformidad con la verdad y practicar de acuerdo con ella. Debéis utilizar la verdad para resolver problemas, para corregir el carácter corrupto que se ha revelado en vosotros y para corregir vuestras conductas e ideas equivocadas. Debéis sobreponeros a ellas continuamente. Para empezar, debéis examinaros a vosotros mismos. Una vez que lo hayáis hecho, si descubrís un carácter corrupto, debéis corregirlo, dominarlo y abandonarlo. Una vez que hayas resuelto estos problemas, cuando ya no hagas las cosas en función de tu carácter corrupto y puedas renunciar a tus motivaciones e intereses y practiques según los principios-verdad, será entonces cuando estarás haciendo lo que se supone que debe hacer todo aquel que sigue sinceramente a Dios. ¿Le parece aceptable a Dios este comportamiento, esta forma de actuar, esta conducta en concreto? Sí se lo parece; ¡es una buena acción! ¿Por qué se considera una buena acción esta forma tuya de actuar? Lo haces en beneficio del prójimo, por la casa de Dios, o por los intereses de esta, al tiempo que practicas la verdad, de modo que recibe la aprobación de Dios y es una buena acción. Si esto es lo que has vivido, quiere decir que estás dando testimonio de Dios. Ahora bien, si no lo haces, sino que continúas siendo como un incrédulo, que vive según los principios y métodos de conducta de los incrédulos, ¿estás dando testimonio? ¡Lo que haces es insultar a Dios!

Extracto de ‘Uno solo puede entrar en realidad-verdad si busca la verdad en todo’ en “Registros de las pláticas de Cristo de los últimos días”

A veces, después de terminar una tarea, sientes el corazón algo inquieto. Un examen más detallado te permite ver que efectivamente hay un problema. Debes corregirlo, después de lo cual te tranquilizarás. Tu inquietud demuestra que existe un problema al que necesitas dedicar más tiempo y al que debes prestar más atención. Esa es una actitud seria y responsable para cumplir con el deber propio. Cuando una persona puede ser seria, responsable, dedicada y trabajadora, el trabajo se hará apropiadamente. A veces no tienes un corazón semejante y no puedes encontrar ni descubrir un error que está claro como el agua. Si tuvieras un corazón así, entonces, con el impulso y la guía del Espíritu Santo, serías capaz de identificar el problema. Pero si el Espíritu Santo te guiara y te otorgara esa conciencia, permitiéndote sentir que algo está mal, pero no tuvieras un corazón así, seguirías sin poder identificar el problema. Entonces, ¿qué muestra esto? Muestra que es muy importante que la gente coopere, e igual de importantes son sus corazones y donde dirigen sus pensamientos e intenciones. Dios escudriña a las personas, puede ver lo que tienen en sus corazones mientras cumplen con su deber y cuánta energía utilizan. Es crucial que las personas dediquen todo su corazón y todas sus fuerzas a lo que hacen. La cooperación es también un componente crucial. Solo si las personas se afanan en no arrepentirse de los deberes que han completado y las cosas que han hecho, en no estar en deuda con Dios, actuarán con todo su corazón y todas sus fuerzas. Si ahora no le dedicas todo tu corazón y todas tus fuerzas, entonces, si más adelante algo sale mal y hay consecuencias, ¿no será demasiado tarde para arrepentirse? Estarás siempre en deuda; ¡estarás manchado! Una mancha en el cumplimiento del deber es una transgresión. Por tanto, debes afanarte en hacer bien la parte que debes y tienes que hacer, con todo tu corazón y todas tus fuerzas. Esas cosas no deben hacerse de manera descuidada o superficial; no debes tener ningún remordimiento. De este modo, Dios recordará los deberes que desempeñes en ese momento. Las cosas que Dios recuerda son las buenas acciones. Entonces, ¿cuáles son las cosas que no se recuerdan? Las transgresiones. Puede que la gente no aceptara que son malas acciones si se las describiera así en la actualidad, pero si llega un día en que estas cosas tienen consecuencias graves y se convierten en una influencia negativa, entonces te parecerá que no son meras transgresiones de la conducta, sino malas acciones. Cuando te des cuenta de esto, te arrepentirás y pensarás: ¡Debería haber optado por tener una pizca de prevención! Con un poco más de consideración y esfuerzo, no tendría este problema. Nada limpiará esta mancha eterna de tu corazón, y causaría problemas si te dejara en deuda permanente. Así que, en la actualidad, cada vez que cumpláis con vuestro deber o aceptéis un encargo, debéis esforzaros por realizarlo con todas vuestras fuerzas y todo vuestro corazón. Debéis hacerlo de tal modo que os quedéis libres de culpa y arrepentimiento, que sea recordado por Dios y sea una buena acción. No actuéis de forma descuidada y superficial, con un ojo abierto y el otro cerrado; os arrepentiréis y no podréis enmendarlo. Constituirá una transgresión y, en última instancia, en vuestro corazón siempre habrá culpa, deuda y acusación. ¿Cuál de estos dos caminos es el mejor? ¿Cuál es el camino correcto? Desempeñar vuestro deber de todo corazón y con todas vuestras fuerzas, y preparar y acumular buenas acciones, sin arrepentiros. No permitáis que vuestras transgresiones se acumulen, no os arrepintáis de ellas ni os quedéis en deuda. ¿Qué pasa cuando una persona ha cometido demasiadas transgresiones? ¡Están acumulando la ira de Dios en Su presencia! Si no paras de transgredir y la ira de Dios hacia ti crece cada vez más, entonces, en última instancia serás castigado.

Extracto de La comunión de Dios

Debéis cumplir cada uno con vuestro deber al máximo de vuestra capacidad, con un corazón franco y honesto, y estar dispuestos a pagar el precio que sea necesario. Como habéis dicho, cuando llegue el día, Dios no va a ser negligente con nadie que haya sufrido o pagado un precio por Él. Merece la pena aferrarse a este tipo de convicción, y lo adecuado es que no deberíais olvidaros nunca de ella. Solo así puedo dar tranquilidad a Mi mente respecto a vosotros. De otro modo, seréis siempre personas con las que nunca podré tener la mente calmada, y seréis para siempre objetos de Mi aversión. Si todos vosotros podéis seguir vuestra conciencia y entregarlo todo por Mí, sin escatimar esfuerzos por Mi obra y dedicando el esfuerzo de una vida entera a la obra de Mi evangelio, ¿no saltará Mi corazón a menudo de gozo por vosotros? De este modo, seré capaz de dar completa tranquilidad a Mi mente respecto a vosotros, ¿verdad? Es una pena que lo que podéis hacer no sea sino una lastimosa y diminuta parte de lo que Yo espero. Ya que este es el caso, ¿cómo podéis tener las agallas de buscar obtener de Mí aquello que deseáis?

Extracto de ‘Acerca del destino’ en “La Palabra manifestada en carne”

Lo que deseo ahora es tu lealtad y obediencia, tu amor y tu testimonio. Incluso si en este momento no sabes lo que es el testimonio o lo que es el amor, debes entregarme tu todo y entregarme los únicos tesoros que tienes: tu lealtad y tu obediencia. Debes saber que el testimonio de Mi derrota de Satanás se sitúa dentro de la lealtad y la obediencia del hombre, del mismo modo que lo hace Mi testimonio de Mi conquista completa del hombre. El deber de tu fe en Mí es dar testimonio de Mí, ser leal a Mí y a ningún otro, y ser obediente hasta el final. Antes de que Yo comience el siguiente paso de Mi obra, ¿cómo darás testimonio de Mí? ¿Cómo serás leal y obediente a Mí? ¿Dedicas toda tu lealtad a tu oficio o simplemente te rendirás? ¿Preferirías someterte a cada arreglo mío (aunque sea muerte o destrucción) o huir a mitad de camino para evitar Mi castigo? Te castigo para que des testimonio de Mí y seas leal y obediente a Mí. Es más, el castigo presente es para dar inicio al siguiente paso de Mi obra y permitir que esta progrese sin obstáculos. Por lo tanto, te exhorto a que seas sabio y a que no trates tu vida o la importancia de tu existencia como arena sin ningún valor. ¿Puedes saber exactamente cuál será Mi obra por venir? ¿Sabes cómo voy a obrar en los días por venir y cómo Mi obra se desarrollará? Debes saber la relevancia de tu experiencia de Mi obra y, además, la relevancia de tu fe en Mí. He hecho tanto; ¿cómo podría rendirme a medio camino, como tú lo imaginas? He hecho una obra tan extensa; ¿cómo podría destruirla? En efecto, he venido para dar fin a esta era. Esto es cierto, pero además debes saber que voy a comenzar una nueva era, a comenzar una nueva obra y, sobre todo, a difundir el evangelio del reino. Así que debes saber que la obra presente es solo para comenzar una era y sentar los cimientos para difundir el evangelio en el futuro y poner fin a la era en el futuro. Mi obra no es tan sencilla como piensas, ni es tan inútil y sin sentido como crees. Por lo tanto, todavía debo decirte: debes entregar tu vida a Mi obra y, más aún, te tienes que dedicar a Mi gloria. Hace mucho que he anhelado que des testimonio de Mí e incluso aún más que esparzas Mi evangelio. Debes entender lo que hay en Mi corazón.

Extracto de ‘¿Qué sabes de la fe?’ en “La Palabra manifestada en carne”

Fragmentos de sermones y comunicaciones para referencia:

Las veinte buenas obras que el pueblo escogido de Dios debe preparar:

1. Comunicar con frecuencia la verdad para resolver los problemas para el pueblo escogido de Dios en la vida de la iglesia, apoyar constantemente a los que verdaderamente creen en Dios y ayudarlos a entender la verdad y a entrar a la realidad. Esta es una buena obra. Esto es lo que es el verdadero amor.

2. Si, al hacer tu deber, no lo basas en transacciones ni lo haces por recompensas, no tienes otro tipo de intenciones y no lo haces de manera superficial y hay resultados reales, esta es una buena obra. Las personas que hacen su deber de esta manera realmente están haciendo el esfuerzo para Dios.

3. Si los que han sido aislados o expulsados erróneamente de la iglesia se descubre que son buenas personas, si alguien lucha por ayudarlos y apoyarlos para que los acepten de regreso en la iglesia, esta es una buena obra. Recibir a hermanos y hermanas de otros lugares que buscan la iglesia y comer y beber las palabras de Dios, y vivir la vida de la iglesia junto con ellos, también eso es una buena obra.

4. Trabajar duro en detrimento de las comidas y el sueño propio y hacer dolorosos esfuerzos con el fin de lograr que los verdaderos creyentes —el pueblo escogido de Dios— entiendan la verdad, entren a la realidad y crezcan en la vida, esta es una buena obra. Esta es la realidad que deben poseer las personas que son verdaderamente consideradas de las intenciones de Dios al servir a Dios.

5. Enfocarse en la evangelización, dar testimonio de la obra de Dios siempre que tengas oportunidad de conseguir un converso potencial adecuado, predicar el evangelio tanto como sea posible para ganar a más personas. Esta es una buena obra. Si puedes ganar a unas cuantas buenas personas que verdaderamente creen en Dios y son capaces de realmente buscar la verdad, esto es una buena obra aún mayor.

6. Emplear todo tipo de sabiduría para bloquear y restringir a una persona malvada de hacer el mal al descubrir que está perturbando la iglesia, usar la verdad y la sabiduría para resolver el caos y asegurar la continuación normal de la vida de la iglesia. Esta es una buena obra.

7. Ponerse del lado de Dios para salvaguardar la obra de Dios, proteger la entrada a la vida del pueblo escogido de Dios sin importar qué problemas surjan en la iglesia, es una buena obra. Si eres capaz de usar la verdad para resolver problemas y le permites al pueblo escogido de Dios entender la verdad y diferenciar el bien del mal, eso es una buena obra aún mayor.

8. Ser capaz de exponer y refutar sin compasión al malvado que se atreve a juzgar, atacar y oponerse al hombre a quien el Espíritu Santo usa y defender la obra de Dios, es una buena obra. Si la verdad se puede usar para resolver la perturbación de todo tipo de personas malvadas y anticristos y traer beneficio al pueblo escogido de Dios, entonces esto una buena obra aún mayor.

9. Buscar la verdad al descubrir todo tipo de falacias y herejías en la iglesia y refutarlas y criticarlas de acuerdo a las palabras de Dios, mantener al pueblo escogido de Dios libre de daño y ayudarlo a edificar y crecer en la vida, es una buena obra.

10. Si se descubre que realmente hay un líder falso o un anticristo que domina a los demás y trata de establecer un reino independiente, es una buena obra el reportarlo de inmediato y contactar a las personas que entienden la verdad para salvar al pueblo escogido de Dios del daño de Satanás el diablo.

11. Si se descubre que aquellos que verdaderamente creen en Dios y están dispuestos a buscar la verdad han sido engañados y controlados por los falsos líderes, los anticristos o todo tipo de fuerzas satánicas, es una buena obra encontrar formas de salvarlos, comunicarles pacientemente la verdad y liberarlos de las manos de los malvados para que regresen realmente a Dios y abandonen la oscuridad por la luz.

12. Cuando algunas personas son capturadas por la policía en la iglesia, es una buena obra si alguien puede hacer todo lo posible por proteger al pueblo escogido de Dios, puede hacer los arreglos adecuados para el dinero y los bienes de la casa de Dios y proteger las ofrendas de Dios de caer en las manos de Satanás y del gran dragón rojo. La que hace esto es una persona que salvaguarda la obra de Dios y es verdaderamente fiel a Dios.

13. Es una buena obra proteger del arresto a los que verdaderamente creen en Dios y usar todas las conexiones para rescatar a esos hermanos y hermanas que han sido arrestados. Es una buena obra aún mayor el usar la sabiduría para defender la vida de la iglesia y proteger al pueblo escogido de Dios.

14. Es una buena obra hacer todo lo posible por ayudar a los hermanos y hermanas que verdaderamente se entregan a Dios y buscan la verdad a través de la tormenta cuando las dificultades y los problemas surgen. También es una buena obra poder ayudar a los líderes y obreros que se gastan por Dios a tiempo completo y cuyas familias están en dificultad.

15. Es una buena obra si alguien puede encontrar formas de recibir y ayudar a los hermanos y hermanas que han sido perseguidos y que están en la lista de los buscados, sin tener miedo del riesgo y el precio a pagar.

16. Es una buena obra organizar a aquellos hermanos y hermanas que verdaderamente creen en Dios y que buscan la verdad, para que coman y beban las palabras de Dios, para comunicarles la verdad y que vivan la vida de la iglesia. Es una buena obra aún mayor apoyar a los hermanos y hermanas débiles a entender la verdad y a ser testigos durante las pruebas y los desastres.

17. Es una buena obra exponer y reportar a las personas malvadas que roban los sacrificios y malversan la propiedad de la casa de Dios, impidiendo así la pérdida de los sacrificios de Dios y la riqueza de la casa de Dios. Proteger las ofrendas de Dios de caer en las manos de los malvados y ser malversadas por personas con motivos ocultos, también es una buena obra.

18. Es una buena obra esforzarse por cooperar con la implementación de los arreglos de la obra del hombre usado por el Espíritu Santo y resolver todo tipo de problemas prácticos que el pueblo escogido de Dios enfrenta en la iglesia, y realizar mucha obra práctica con el fin de defender la obra de Dios y llevar al pueblo escogido de Dios a la senda correcta de creer en Dios.

19. Cooperar activamente con el liderazgo y pastoreo del hombre usado por el Espíritu Santo, lanzar una lucha desesperada con los líderes falsos y anticristos para llevar al pueblo escogido de Dios al camino correcto de creer en Dios, pagar el precio para salvaguardar la obra de Dios y haber logrado los resultados; todas estas se clasifican como buenas obras.

20. Es una buena obra distinguir a los líderes falsos y a los anticristos de acuerdo con los arreglos de la obra, exponerlos de acuerdo con la verdad y persuadirlos a renunciar a fin de evitar mayor daño al pueblo escogido de Dios. Es una buena obra ayudar y proteger a aquellos líderes que tienen transgresiones pero que son capaces de un arrepentimiento genuino y tienen una buena humanidad para seguir haciendo su deber.

Extracto de “Organización del trabajo”

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