18. Principios de la confianza y el respeto por Dios

(1) Es preciso saber que Dios lo creó todo y es el soberano de todo, y tener fe en que todos los acontecimientos y cosas están en Sus manos. Solo así es posible confiar en Él y respetarlo.

(2) Con la práctica de la confianza y el respeto por Dios es posible contemplar Sus actos y conocer Su omnipotencia y sabiduría, con lo que poco a poco se consigue venerarlo y someterse a Él.

(3) Es preciso enaltecer la grandeza de Cristo. Solo Cristo puede expresar la verdad. Con fe en que las palabras de Dios todo lo alcanzan, es posible seguir a Cristo y dar testimonio de Él con naturalidad.

(4) Ante las pruebas y tribulaciones, es preciso buscar la verdad y orar a Dios de acuerdo con Sus palabras con la finalidad de comprender Su voluntad. Solo es posible mantenerse firme en el testimonio poniendo en práctica la verdad.

Las palabras relevantes de Dios:

¡Dios Todopoderoso domina todas las cosas e incidentes! Mientras lo admiremos de corazón en todo momento y entremos en el espíritu y nos comuniquemos con Él, entonces nos mostrará todas las cosas que buscamos, y de seguro Su voluntad nos será revelada. Nuestros corazones entonces estarán alegres y en paz, firmes con perfecta claridad. Es crucial poder actuar según Sus palabras; sólo ser capaz de captar Su voluntad y vivir en dependencia de Sus palabras cuenta como experiencia verdadera.

Extracto de ‘Capítulo 7’ de Declaraciones de Cristo en el principio en “La Palabra manifestada en carne”

Dios Todopoderoso, la Cabeza de todas las cosas, ejerce Su poder real desde Su trono. Él gobierna sobre el universo y sobre todas las cosas y nos está guiando en toda la tierra. Estaremos cerca de Él en todo momento, y vendremos delante de Él en quietud; sin perder nunca ni un solo momento, y con lecciones que aprender en cada instante. Todo, desde el ambiente que nos rodea hasta las personas, asuntos y cosas, existe con el permiso de Su trono. No dejes, bajo ninguna circunstancia, que surjan quejas en tu corazón, o Dios no concederá Su gracia sobre ti. Cuando la enfermedad llega, esto es el amor de Dios, y ciertamente alberga dentro Sus buenas intenciones. Aunque tu cuerpo padezca un poco de sufrimiento, no consideres las ideas de Satanás. Alaba a Dios en medio de la enfermedad y disfruta a Dios en medio de tu alabanza. No pierdas la esperanza ante la enfermedad, sigue buscando una y otra vez y nunca te rindas, y Dios te iluminará con Su luz. ¿Cómo era la fe de Job? ¡Dios Todopoderoso es un médico omnipotente! Vivir en la enfermedad es estar enfermo, pero vivir en el espíritu es estar sano. Mientras tengas aliento, Dios no te dejará morir.

Dentro de nosotros tenemos la vida resucitada de Cristo. Indiscutiblemente, nos falta fe en la presencia de Dios: ojalá que Dios ponga la verdadera fe dentro de nosotros. ¡La palabra de Dios es verdaderamente dulce! ¡La palabra de Dios es medicina potente! ¡Avergüenza a los diablos y a Satanás! Comprender la palabra de Dios nos da apoyo. ¡Su palabra actúa rápidamente para salvar nuestros corazones! Disipa todas las cosas y pone todo en paz. La fe es como un puente de un solo tronco: aquellos que se aferran miserablemente a la vida tendrán dificultades para cruzarlo, pero aquellos que están dispuestos a sacrificarse pueden pasar con paso seguro y sin preocupación. Si el hombre alberga pensamientos asustadizos y de temor es porque Satanás lo ha engañado por miedo a que crucemos el puente de la fe para entrar en Dios. Satanás está intentando por todos los medios posibles enviarnos sus pensamientos. Debemos orar en todo momento para que Dios nos ilumine con Su luz, y siempre debemos confiar en Dios para purgar el veneno de Satanás que hay dentro de nosotros, practicar en nuestro espíritu en todo instante cómo acercarnos a Dios y dejar que Dios domine todo nuestro ser.

de ‘Capítulo 6’ de Declaraciones de Cristo en el principio en “La Palabra manifestada en carne”

Debes lograr la entrada desde el lado de la positividad. Si esperas pasivamente, entonces, sigues siendo negativo. Debes ser proactivo al cooperar conmigo; sé diligente y nunca seas perezoso. Comunícate siempre conmigo y ten una intimidad aun más profunda conmigo. Si no entiendes, no seas impaciente por los resultados rápidos. No es que no te diré; es que quiero ver si confías en Mí cuando estás en Mi presencia y si tienes confianza en tu dependencia de Mí. Siempre debes permanecer cerca de Mí y poner todos los asuntos en Mis manos. No regreses en vano. Después de haber estado cerca de Mí sin saberlo por un período de tiempo, Mis intenciones te serán reveladas. Si las captas, entonces estarás realmente cara a cara conmigo y verdaderamente habrás encontrado Mi rostro. Tendrás mucha claridad y estabilidad en tu interior y tendrás algo en qué confiar. También tendrás poder además de confianza y tendrás una senda hacia adelante. Todo te resultará fácil.

Extracto de ‘Capítulo 9’ de Declaraciones de Cristo en el principio en “La Palabra manifestada en carne”

No tengas escrúpulos, no te desanimes ni seas débil. Habla más conmigo directamente en tu espíritu, espera pacientemente y Yo me revelaré sin duda a Mi propio ritmo. Debes tener cuidado de una manera absoluta, no permitir que Mi esfuerzo se malgaste en ti; no pierdas un momento. Cuando tu corazón está en comunión continua conmigo, cuando tu corazón vive continuamente ante Mí, nada ni nadie, ni marido, ni hijo o hija pueden perturbar tu comunión conmigo en tu corazón. Cuando tu corazón esté continuamente limitado por el Espíritu Santo, y estés hablando conmigo en todo momento, entonces Mi voluntad se te revelará sin duda. Cuando te estés acercando continuamente a Mí de esta forma, independientemente de tus entornos o de las personas, sucesos o cosas con las que te encuentres, no caerás en la confusión, sino que tendrás un camino a seguir.

Extracto de ‘Capítulo 8’ de Declaraciones de Cristo en el principio en “La Palabra manifestada en carne”

El propósito de todo lo que se dispone en la actualidad es entrenaros, de forma que podáis crecer en vuestras vidas, hacer que vuestro espíritu sea agudo y sagaz, y abrir vuestros ojos espirituales para que reconozcáis las cosas que vienen de Dios. Lo que viene de Dios te permite servir con aptitud y carga, y estar firme en espíritu. Todas las cosas que no vienen de Mí están vacías; no te dan nada, causan un vacío en tu espíritu, hacen que pierdas tu fe y que pongas distancia entre tú y Yo, y te dejan atrapado en tu propia mente. Ahora puedes trascenderlo todo en el mundo secular cuando vives en el espíritu, pero vivir en tu mente es ser engañado por Satanás; esto es un callejón sin salida. Es muy simple ahora: mírame con tu corazón, y tu espíritu se fortalecerá inmediatamente. Tendrás una senda que practicar, y Yo guiaré todos tus pasos. Mi palabra te será revelada en todo momento y lugar. No importa dónde o cuándo, o cuán adverso sea el entorno, Yo te haré ver claramente y Mi corazón te será revelado si me miras con el tuyo; de esta forma, correrás por el camino que tienes por delante, y nunca te perderás.

Extracto de ‘Capítulo 13’ de Declaraciones de Cristo en el principio en “La Palabra manifestada en carne”

No es que tu fe sea buena o pura, sino más bien, ¡que Mi obra es maravillosa! ¡Todo se debe a Mi misericordia! No debes tener el más mínimo carácter corrupto de egoísmo o arrogancia, pues, de lo contrario, yo no obraré en ti. Debes entender claramente que si los hombres caen o permanecen fuertes no es por causa de ellos, es por Mí. Hoy, si no entiendes claramente este paso, ¡ciertamente no entrarás en el reino! Debes entender que lo que se está haciendo hoy es la maravillosa obra de Dios; no tiene nada que ver con el hombre. ¿De qué sirven las acciones del hombre? Cuando no son egoístas, arrogantes y orgullosos, están interrumpiendo la gestión de Dios y destruyendo Sus planes. ¡Oh, los corruptos! Debes venir a confiar en Mí hoy; si no lo haces, ¡hoy te diré que nunca lograrás nada! ¡Todo será en vano y tus proyectos serán inútiles!

Extracto de ‘Capítulo 38’ de Declaraciones de Cristo en el principio en “La Palabra manifestada en carne”

Las personas pasan la mayor parte de su tiempo viviendo en un estado inconsciente. No saben si deben depender de Dios o de ellas mismas. Entonces tienden a escoger depender de ellas mismas y de las condiciones y los ambientes ventajosos a su alrededor, así como las personas, eventos y cosas que son ventajosos para ellas. Esto es en lo que las personas destacan más. En lo que las personas son peores es en depender de Dios y recurrir a Dios porque sienten que hacerlo es demasiada molestia. Sienten que recurrir a Dios es invisible e intocable; que hacerlo es vago y no realista. Así, en este aspecto de sus lecciones algunas personas tienen el peor desempeño y su entrada en ello es lo más superficial. Si no aprendes cómo recurrir a Dios y depender de Él, nunca verás a Dios obrar en ti, guiarte o esclarecerte. Si no puedes entender estas cosas, entonces las cuestiones como si Dios existe o no, de si Él guía o no todo en la vida de la humanidad, terminará, en las profundidades de tu corazón, con un signo de interrogación y no con un punto o un signo de exclamación. “¿Guía todo Dios en la vida de la humanidad?” “¿Observa Dios las profundidades del corazón del hombre?” ¿Por qué razón lo conviertes en preguntas? Si verdaderamente no dependes de Dios ni recurres a Él, no serás capaz de generar una fe verdadera en Dios. Si no puedes generar una fe verdadera en Dios, entonces los signos de interrogación siempre estarán ahí para ti, acompañando a todo lo que Dios hace, y no habrá puntos.

Extracto de ‘Los creyentes deben empezar por comprender las tendencias malvadas del mundo’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

Cuando recurres a Dios, es posible que Él no te dé ningún sentimiento ni ninguna idea clara, mucho menos ninguna dirección clara, pero Él te permite entender algo. O tal vez esta vez no has entendido nada pero, ¿está bien entonces recurrir a Dios? ¿Está mal? No, no está mal. El que las personas practiquen de esta manera no se hace para seguir reglas sino más bien son las necesidades de sus corazones y es como el hombre debería practicar. No es que puedas obtener iluminación y guía cada vez que recurres a Dios y apelas a Dios. Los estados espirituales en la vida son normales y naturales y recurrir a Dios es el contacto normal de las personas con Dios en sus corazones.

Algunas veces, esperar en Dios no significa pedirle que haga algo utilizando palabras específicas o solicitarle una guía o protección específica. Más bien, es cuando las personas se encuentran con algún problema que pueden clamar a Él de una manera sincera. Así pues, ¿qué hace Dios cuando las personas claman a Él? Cuando el corazón de alguien se conmueve y esa persona piensa “Oh, Dios. Yo no puedo hacer esto por mí mismo; no sé cómo hacerlo y me siento débil y negativo…”, cuando surgen estos pensamientos en ella ¿acaso Dios no lo sabe? Cuando claman a Dios de esta manera, con sinceridad, ¿Dios accede a ayudarles? A pesar del hecho de que tal vez no hayan pronunciado una sola palabra, muestran sinceridad y, así, Dios accede a ayudarles. Cuando alguien se encuentra con una dificultad especialmente espinosa, cuando no tiene a nadie a quien acudir y cuando se siente particularmente indefenso, pone toda su esperanza en Dios. ¿Cómo son sus oraciones? ¿Cuál es su estado mental? ¿Es esa persona sincera? ¿Existe alguna adulteración en ese momento? Es sólo cuando confías en Dios como si Él fuera lo último a lo que puedes aferrarte para salvar tu vida, esperando que Él te ayude, que tu corazón es sincero. Aunque tal vez no hayas dicho mucho, tu corazón ya se ha conmovido. Esto es, que le das tu corazón sincero a Dios y Dios escucha. Cuando Dios escucha, ve tus dificultades, y te esclarecerá, te guiará y te ayudará.

Extracto de ‘Los creyentes deben empezar por comprender las tendencias malvadas del mundo’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

Por mucha que sea la verdad que entienda una persona, por más deberes que haya cumplido, por más cosas que haya experimentado en su cumplimiento y sean cuales sean su estatura o su entorno, lo que no puede faltarle es que, en todo cuanto haga, debe recurrir a Dios y ampararse en Él. Esta es la mayor sabiduría. ¿Por qué lo digo? Aunque uno haya llegado a comprender muchas verdades, ¿servirá eso de algo si no se ampara en Dios? Algunos, tras haber creído en Dios un poco más de tiempo, han llegado a entender algunas verdades y pasado por algunas pruebas. Puede que hayan ganado un poco de experiencia práctica, pero no saben ampararse en Dios, ni saben cómo contar con Él y ampararse en Él. ¿Son poseedoras de sabiduría esas personas? Son las más necias, las que se creen más listas; no temen a Dios ni se apartan del mal. Algunas personas dicen: “Entiendo muchas verdades y poseo la realidad-verdad. Está bien sólo hacer las cosas de una manera con principios. Soy leal a Dios, y sé cómo acercarme a Él. ¿No es suficiente que confíe en la verdad?” “Depender de la verdad” funciona bien, doctrinalmente hablando. Pero hay muchas veces y muchas situaciones en las que las personas no saben cuál es la verdad ni cuáles son los principios-verdad. Todas aquellas con experiencia práctica saben esto. Por ejemplo, cuando te encuentres con algún problema, tal vez no sepas de qué manera hay que practicar o aplicar la verdad relevante a él. ¿Qué debes hacer en momentos como estos? No importa cuánta experiencia práctica tengas, no puedes estar en posesión de la verdad en todas las situaciones. No importa cuántos años hayas creído en Dios, cuántas cosas hayas experimentado, y cuánta poda, trato, o disciplina hayas experimentado, ¿eres tú el origen de la verdad? Algunas personas dicen: “Me sé de memoria todas esas declaraciones y pasajes bien conocidos en el libro “La Palabra manifestada en Carne”. No necesito depender de Dios ni recurrir a Él. Cuando llegue el momento, estaré bien dependiendo solo de esas palabras de Dios.” Las palabras que has memorizado son estáticas; sin embargo, los ambientes que encuentras y tus estados son dinámicos. Tener una comprensión de las palabras literales y hablar sobre muchas doctrinas espirituales no equivale a una comprensión de la verdad y, mucho menos, a que comprendas la voluntad de Dios en cada situación. Así pues, aquí hay una lección muy importante para aprender. Es que las personas necesitan recurrir a Dios en todas las cosas y que, al hacerlo, pueden lograr una dependencia de Dios. Solamente dependiendo de Dios las personas tendrán una senda que seguir. De otra manera, puedes hacer algo correctamente y de conformidad con los principios-verdad, pero si no dependes de Dios, entonces tus actos no son más que las acciones del hombre y eso no necesariamente satisfará a Dios. Debido a que las personas tienen una manera tan superficial de entender la verdad es probable que sigan reglas y obstinadamente se aferren a letras y doctrinas usando esa misma verdad al enfrentar varias situaciones. Es posible que completen muchos asuntos que estén en conformidad con los principios-verdad en general, pero la guía de Dios no se puede ver en esto y tampoco la obra del Espíritu Santo. Aquí hay un serio problema, que es que las personas hacen muchas cosas en dependencia de su experiencia y las reglas que han entendido y en ciertas fantasías humanas. Apenas pueden lograr el mejor resultado, que viene al entender claramente la voluntad de Dios al recurrir a Él y orarle, y entonces ampararse en Su obra y guía. Por esta razón digo que la mayor sabiduría es recurrir a Dios y depender de Él en todas las cosas.

Extracto de ‘Los creyentes deben empezar por comprender las tendencias malvadas del mundo’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

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