54. Principios para resolver la negatividad

(1) Primero, es necesario examinar las circunstancias que dan lugar a la negatividad: qué actividades la causan, qué limitaciones la provocan y cuáles son las consecuencias resultantes.

(2) Es necesario comprender la esencia y el origen de la negatividad, y conocer el carácter con el que está relacionada. Solo viendo el problema fundamental puede conocerse uno realmente.

(3) Ante la negatividad, uno debe hacer la labor de aprender a conocerse a sí mismo. Es necesario conocer las verdades de las que hay que equiparse para cortar de raíz el problema de la negatividad.

(4) Cuando uno existe dentro de un carácter satánico, la negatividad puede surgir en cualquier momento, llevando así a la rebelión y la oposición contra Dios. Uno debe buscar la verdad en todos los asuntos para rectificar la negatividad.

Las palabras relevantes de Dios:

La obra que Dios lleva a cabo en las personas es, principalmente, permitirles que obtengan la verdad; hacer que busques la vida es para perfeccionarte y todo esto es para hacerte adecuado al uso de Dios. Lo único que buscas ahora es oír misterios, escuchar un poco las palabras de Dios, alegrarte la vista y echar un vistazo a tu alrededor para ver si hay alguna novedad o tendencia, y así satisfacer tu curiosidad. Si este es el propósito en tu corazón, entonces no hay forma de que cumplas las exigencias de Dios. Quienes no buscan la verdad no pueden seguir hasta el final. Ahora mismo, no es que Dios no esté haciendo nada, sino que las personas no están cooperando con Él, porque están cansadas de Su obra. Solo quieren oír hablar Sus palabras que conceden bendiciones y no están dispuestas a escuchar las palabras de Su juicio y castigo. ¿A qué se debe esto? La razón es que el deseo de las personas de obtener bendiciones no se ha cumplido y, por tanto, se han vuelto negativas y débiles. No es que Dios no permita deliberadamente que las personas lo sigan, ni que Él esté repartiendo golpes a la humanidad de manera intencionada. Las personas son negativas y débiles solo porque sus propósitos son inapropiados. Dios es el Dios que da vida al hombre, y Él no puede traer al hombre a la muerte. Las personas provocan su propia negatividad, debilidad, y reincidencia.

Extracto de ‘Debes mantener tu lealtad a Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

Sean grandes o pequeños los asuntos que te sobrevengan siempre eres negativo, débil y no das testimonio. No haces lo que una persona debería hacer ni en lo que tendría que colaborar, demostrando así que no tienes a Dios ni la verdad en tu corazón. Ignoremos por el momento cómo mueve a la gente la obra del Espíritu Santo. A base de años de experiencia en la obra de Dios, tras haber oído tantas verdades y con algo de conciencia y contención voluntaria, la gente debería ser capaz de estar al nivel más básico y no ser tan insensible y débil como lo es ahora. Es increíble. Está claro que os las habéis arreglado a duras penas estos últimos años; si no, ¿por qué habríais de ser tan insensibles y perezosos como sois? La verdad es que te has delimitado a ti mismo pensando: “No estoy bien, soy demasiado corrupto. ¡Así es y tendré que vivir con ello!”. Aún no te has esforzado en la búsqueda, y dices: “Ese es el problema que tengo. ¡Puedes mandarme a casa!”. ¿Qué es eso sino una tontería? ¡Sencillamente, estás evitando y eludiendo la responsabilidad! Si tienes un poco de conciencia y razón deberías completar adecuadamente lo que debes hacer y tu misión; ser un desertor es algo terrible y es traicionar a Dios. Perseguir la verdad requiere una voluntad firme, y las personas que son demasiado negativas o débiles no conseguirán nada. No serán capaces de creer en Dios hasta el final y, si desean obtener la verdad y conseguir un cambio de carácter, aún tendrán menos esperanza. Solo aquellos que están decididos a buscar la verdad la pueden obtener y serán perfeccionados por Dios.

Extracto de ‘Las personas confundidas no pueden ser salvas’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

El Espíritu Santo tiene una senda que recorrer en cada persona, y a cada una le concede la oportunidad de ser perfeccionada. A través de tu negatividad, se te hace conocer tu corrupción y, después, al sacar de ti la negatividad, encontrarás una senda de práctica; todas estas son maneras en las que eres perfeccionado. Además, por medio de la dirección y la iluminación continuas de algunas cosas positivas en tu interior, cumplirás proactivamente tu función, crecerás en percepción, y ganarás discernimiento. Cuando tus condiciones son buenas, estás especialmente dispuesto a leer la palabra de Dios, a orar a Él, y puedes relacionar los sermones que oyes con tus propios estados. En ocasiones así, Dios te esclarece e ilumina en tu interior, y hace que te des cuenta de algunas cosas del aspecto positivo. Así es como eres perfeccionado en el aspecto positivo. En estados negativos, eres débil y pasivo; sientes que no tienes a Dios en tu corazón, pero Él te ilumina, y te ayuda a encontrar una senda para practicar. Salir de esto es alcanzar la perfección en el aspecto negativo. Dios puede perfeccionar al hombre tanto en los aspectos positivos como en los negativos. Depende de si puedes experimentar y de si buscas que Dios te perfeccione. Si verdaderamente buscas que Dios te perfeccione, entonces lo negativo no te puede quitar nada, sino que te puede traer cosas que son más reales y te puede hacer más capaz para saber qué es lo que falta dentro de ti y más capaz de comprender tus estados reales y ver que el hombre no tiene nada y no es nada; si no experimentas pruebas, no sabes esto, y siempre vas a sentir que estás por encima de los demás y que eres mejor que todos los demás. A través de todo esto vas a ver que todo lo que pasó antes, Dios lo hizo y Dios lo protegió. La entrada a las pruebas te deja sin amor ni fe, te falta oración y no puedes cantar himnos; y, sin darte cuenta, en medio de esto llegas a conocerte.

Extracto de ‘Sólo los que se enfocan en la práctica pueden ser perfeccionados’ en “La Palabra manifestada en carne”

No seas un seguidor pasivo de Dios, y no busques lo que te hace curioso. Al no ser ni frío ni caliente, tú mismo te echarás a perder y retrasarás tu vida. Te debes deshacer de esa pasividad e inactividad, y volverte adepto de buscar las cosas positivas, y vencer tu propia debilidad para que puedas ganar la verdad y vivir la verdad. No hay nada temible en tu debilidad, y tus deficiencias no son tu mayor problema. Tu mayor problema y tu mayor deficiencia son que no eres ni caliente ni frío, y tu falta de deseo por buscar la verdad. El mayor problema con todos vosotros es una mentalidad cobarde por la cual estáis felices con las cosas como están y esperáis pasivamente. Este es vuestro mayor obstáculo, y el mayor enemigo en vuestra búsqueda de la verdad.

Extracto de ‘Las experiencias de Pedro: su conocimiento del castigo y del juicio’ en “La Palabra manifestada en carne”

Ahora, no debes prestar atención a las cosas negativas. Primero tienes que dejar de lado, e ignorar, cualquier cosa que te haga sentirte negativo. Cuando estés manejando asuntos, hazlo con un corazón que busque y avance a tientas, un corazón que se someta a Dios. Siempre que descubráis una debilidad en vosotros, pero no dejéis que os controle y, a pesar de ella, llevéis a cabo las funciones que deberíais, habéis dado un paso positivo hacia adelante. Por ejemplo, los hermanos y hermanas más viejos tenéis nociones religiosas, pero tú eres capaz de orar, de someterte, de comer y beber de la palabra de Dios, y de cantar himnos… Es decir, deberías dedicarte con toda la fuerza que puedas reunir a lo que seas capaz de hacer, a cualquier función que seas capaz de desempeñar. No esperes pasivamente. Ser capaz de satisfacer a Dios en el cumplimiento de tu deber es el primer paso. Entonces, cuando seas capaz de entrar en la verdad de las palabras de Dios, habrás sido perfeccionado por Él.

Extracto de ‘Acerca de que todos cumplan su función’ en “La Palabra manifestada en carne”

Si tu corazón está verdaderamente en paz delante de Dios, no te molestará nada de lo que esté ocurriendo en el mundo exterior, ni estarás ocupado con cualquier persona, evento o cosa. Si tienes entrada a esto, entonces esos estados negativos y todas las cosas negativas, las nociones humanas, las filosofías de vida, las relaciones anormales entre las personas y las ideas y los pensamientos, etc., desaparecerán de manera natural. Al estar siempre meditando en las palabras de Dios, al acercarse siempre tu corazón a Él, y estar siempre ocupado con Sus palabras actuales, esas cosas negativas desaparecerán de ti sin que te des cuenta. Cuando las cosas nuevas y positivas te ocupen, las viejas cosas negativas no tendrán lugar, así que no les prestes atención. No es necesario que hagas esfuerzos para controlarlas. Deberías concentrarte en estar en paz delante de Dios, comer, beber y disfrutar las palabras de Dios tanto como puedas, cantar himnos de alabanza a Dios todo lo que puedas y dejar que Él tenga la oportunidad de obrar en ti, porque ahora Dios quiere perfeccionar personalmente a las personas, quiere ganar tu corazón, Su Espíritu conmueve tu corazón y, si sigues la guía del Espíritu Santo, llegas a vivir en presencia de Dios y satisfarás a Dios.

Extracto de ‘Acerca de acallar el corazón delante de Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

Las personas a las que Dios salva son las que han sido corrompidas por Satanás y así han llegado a tener un carácter corrupto. No son personas perfectas sin la más mínima mancha ni son personas que vivan en el vacío. Algunas, tan pronto como se revela su corrupción, piensan: “Una vez más me he resistido a Dios; he creído en Él por muchos años pero aún no he cambiado. ¡Seguramente Dios ya no me quiere!”. ¿Qué clase de actitud es esta? Se han rendido y piensan que Dios ya no las quiere. ¿Acaso no están malinterpretando a Dios? Cuando eres tan negativo, es más fácil que Satanás encuentre grietas en tu armadura, y una vez que ha tenido éxito, las consecuencias son inimaginables. Por lo tanto, sin importar con cuántas dificultades te encuentres o cuán negativo te sientas, ¡nunca debes rendirte! Mientras las vidas de las personas se desarrollan y mientras son salvadas, a veces toman la senda equivocada o se descarrían. Por un tiempo demuestran ciertos estados y conductas inmaduros en su vida, o a veces se debilitan y se vuelven negativas, dicen cosas equivocadas, resbalan y caen o sufren un fracaso. Desde el punto de vista de Dios, todas esas cosas son normales y Él no haría un escándalo por ellas. Al comprobar lo hondamente corrompidas que están y que jamás podrán satisfacer a Dios, a algunas personas les duele el corazón, y quienes son capaces de tener semejante remordimiento suelen ser objeto de la salvación de Dios. Aquellos que creen no necesitar la salvación, que ya se consideran perfectos, no son los que salvará Dios. ¿Por qué os digo esto? Lo que quiero decir es que debes tener fe: “Pese a ser débil ahora y a haber caído y fallado, algún día maduraré, algún día podré satisfacer a Dios, entender la verdad y salvarme”. Debes tener esta fe. Independientemente de los reveses, las dificultades, los fallos y las caídas, no debes ser negativo; has de saber a qué clase de personas salva Dios. Además, si te consideras no apto para que te salve Dios, si a veces te hallas en un estado en el que te sientes abominable o desagradable para Dios o si en algún momento del pasado Él no te dio Su aprobación o te rechazó por completo, tranquilo. Ahora sabes esto, así que no es demasiado tarde; siempre y cuando te arrepientas, Dios te dará la oportunidad de salvarte.

Extracto de ‘La entrada en la vida es sumamente importante para creer en Dios’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

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