152. Principios para tratar el conocimiento y la ciencia

(1) Ni el conocimiento ni la ciencia son la verdad; son herramientas que Satanás y los demonios emplean para corromper al hombre. El camino de la búsqueda del conocimiento y la ciencia lleva a la destrucción.

(2) Ni el conocimiento ni la ciencia pueden salvar al ser humano. Solo pueden corromperlo, hacer que rechace a Dios y niegue la verdad, y provocan en él la calamidad.

(3) Cuanto más conocimiento se tiene, más arrogante y engreído se vuelve uno, y más fuerte es su oposición a Dios. Cuanto más conocimiento se tiene, más falaces y absurdos son los pensamientos y puntos de vista propios. El conocimiento hace que se odie la verdad.

(4) Ni el conocimiento ni la ciencia pueden resolver el problema de la corrupción del hombre; solo pueden acelerar su destrucción. Solo la verdad puede salvar a la humanidad.

Las palabras relevantes de Dios:

Desde que la humanidad inventó las ciencias sociales, la ciencia y el conocimiento ocuparon su mente. Después, estos pasaron a ser herramientas para gobernar a la humanidad, y ya no hay espacio suficiente para que el hombre adore a Dios ni más condiciones favorables para Su adoración. La posición de Dios se ha hundido aún más abajo en el corazón del hombre. Sin Dios en su corazón, el mundo interior del hombre es oscuro, desesperanzado y vacío. En consecuencia, muchos científicos sociales, historiadores y políticos han salido a la luz para expresar teorías de ciencia social, la de la evolución humana y otras que contradicen la verdad de que Dios creó al hombre, para llenar los corazones y las mentes de la humanidad. Así, cada vez son menos los que creen que Dios lo creó todo, y más quienes creen en la teoría de la evolución. Más y más personas tratan los relatos de la obra de Dios y Sus palabras durante la era del Antiguo Testamento como mitos y leyendas. En sus corazones, las personas se vuelven indiferentes a la dignidad y a la grandeza de Dios, al principio de que Él existe y que domina todas las cosas. La supervivencia de la humanidad y el destino de países y naciones ya no son importantes para ellas, y el hombre vive en un mundo vacío, que se preocupa sólo con comer, beber, y buscar el placer… Pocas personas asumen el buscar dónde lleva a cabo Dios Su obra hoy, o cómo preside y organiza el destino del hombre. Y, de esta forma, sin que el hombre lo supiera, la civilización humana se vuelve cada vez menos capaz de cumplir los deseos del hombre e, incluso, todavía hay muchos que sienten que, viviendo en un mundo así, son menos felices que aquellos que ya han muerto. Incluso personas de países que solían ser altamente civilizados ventilan estas quejas. Y es que sin la dirección de Dios, por mucho que los gobernantes y sociólogos se devanen los sesos para preservar la civilización humana, todo es inútil. Nadie puede llenar el vacío en el corazón del hombre, porque nadie puede ser su vida, y ninguna teoría social puede liberarlo del vacío que lo aflige. Ciencia, conocimiento, libertad, democracia, ocio, comodidad; esto le trae al hombre sólo un consuelo temporal. Incluso teniendo esto, el hombre pecará inevitablemente y se quejará de las injusticias de la sociedad. Estas cosas no pueden refrenar el anhelo y el deseo del hombre por explorar. Esto es porque la humanidad fue creada por Dios, y sus sacrificios y sus exploraciones sin sentido sólo pueden llevarla a una angustia mayor y sólo pueden causar que el hombre exista en un estado constante de miedo, sin saber cómo afrontar el futuro de la humanidad ni cómo hacer frente a la senda que tiene por delante. El hombre incluso llegará a temer a la ciencia y al conocimiento, y más aún al sentimiento de vacío. En este mundo, vivas en un país libre o en uno sin derechos humanos, eres totalmente incapaz de escapar al destino de la humanidad. Seas gobernador o gobernado, eres totalmente incapaz de escapar del deseo de explorar el sino, los misterios, y el destino de la humanidad, mucho menos eres capaz de escapar al desconcertante sentimiento de vacío. Tales fenómenos, comunes a toda la humanidad, son llamados fenómenos sociales por los sociólogos, pero ningún gran hombre puede salir a resolver estos problemas. Después de todo, el hombre es hombre, y ninguno de ellos puede reemplazar la posición y la vida de Dios. La humanidad no sólo requiere una sociedad justa en la que todos estén bien alimentados, y que sea igualitaria y libre; lo que necesita la humanidad es la salvación de Dios y Su provisión de vida para ella. Sólo cuando el hombre recibe la provisión de vida de Dios y Su salvación puede resolver las necesidades, el anhelo de explorar y el vacío espiritual. Si las personas de un país o nación son incapaces de recibir la salvación y el cuidado de Dios, ese país o nación pisará el camino de la ruina hacia las tinieblas, y Dios lo aniquilará.

Extracto de ‘Dios preside el destino de toda la humanidad’ en “La Palabra manifestada en carne”

¿Es el conocimiento que todo el mundo considere como algo positivo? Al menos, las personas piensan que la connotación de la palabra “conocimiento” es positiva y no negativa. Así pues, ¿por qué estamos mencionando aquí que Satanás usa el conocimiento para corromper al hombre? ¿No es la teoría de la evolución un aspecto del conocimiento? ¿No son las leyes científicas de Newton parte del conocimiento? La fuerza de gravedad de la tierra es también parte del conocimiento, ¿cierto? (Sí). ¿Por qué se le incluye, entonces, entre las cosas que Satanás usa para corromper a la humanidad? ¿Cuál es vuestra opinión sobre esto? ¿Encierra el conocimiento un ápice de verdad? (No). ¿Cuál es, entonces, la esencia del conocimiento? ¿Sobre qué base se aprende todo el conocimiento que el hombre adquiere? ¿Se basa en la teoría de la evolución? ¿Acaso no se basa en el ateísmo el conocimiento que el hombre ha obtenido a través de la exploración y el resumen? ¿Tiene relación con Dios algo de este conocimiento? ¿Tiene relación con adorar a Dios? ¿Tiene relación con la verdad? (No). Entonces, ¿cómo usa Satanás el conocimiento para corromper al hombre? Acabo de decir que nada de este conocimiento tiene relación con adorar a Dios o con la verdad. Algunas personas piensan en ello así: “El conocimiento no tener nada que ver con la verdad, pero aun así no corrompe a las personas”. ¿Cuál es vuestra opinión sobre esto? ¿Te enseñó el conocimiento que la felicidad de las personas debe crearse con sus propias manos? ¿Te enseñó el conocimiento que el destino del hombre estaba en sus propias manos? (Sí). ¿Qué tipo de discurso es este? (Es una tontería). ¡Absolutamente cierto! ¡Es una tontería! El conocimiento es un tema complicado de exponer. Puedes decir sin rodeos que un campo de conocimiento no es nada más que conocimiento. Que es un campo de conocimiento aprendido sobre la base de no adorar a Dios y de una falta de entendimiento de que Dios creó todas las cosas. Cuando las personas estudian este tipo de conocimiento, no ven que Dios tiene soberanía sobre todas las cosas; no ven que Dios está a cargo de ellas o administrándolas. En su lugar, todo lo que hacen es investigar y explorar incesantemente esa área de conocimiento y buscar respuestas basadas en el conocimiento. Sin embargo, ¿no es cierto que si las personas no creen en Dios y, en su lugar, solo buscan la investigación, nunca encontrarán las verdaderas respuestas? Todo lo que el conocimiento puede proporcionarte es sustento, un trabajo, ingresos para que no pases hambre; pero nunca te hará adorar a Dios ni te mantendrá lejos del mal. Cuanto más estudies el conocimiento más desearás rebelarte contra Dios, para someterlo a tus estudios, tentarle y resistirte a Él. Así pues, ¿qué es lo que ahora vemos que el conocimiento está enseñando a las personas? Todo ello es la filosofía de Satanás. ¿Tienen relación con la verdad las filosofías y las reglas de supervivencia difundidas por Satanás entre los hombres corruptos? No tienen nada que ver con la verdad y, de hecho, son lo contrario a ella. Las personas dicen a menudo: “La vida es movimiento” y “El hombre es hierro, el arroz es acero, el hombre se siente hambriento si se salta una comida”. ¿Qué son estos dichos? Son falacias y escucharlas causa repugnancia. En el supuesto conocimiento del hombre, Satanás ha inoculado bastante de su filosofía de la vida y de su pensamiento. Y a la par que Satanás lo hace, permite al hombre adoptar su pensamiento, su filosofía y sus puntos de vista, de forma que pueda negar la existencia de Dios, Su dominio sobre todas las cosas y sobre el destino del hombre. Así pues, a medida que el hombre estudia el progreso, y capta más conocimiento, siente que la existencia de Dios se vuelve vaga y podría incluso dejar de sentir que Dios existe. Como Satanás ha añadido puntos de vista, nociones y pensamientos en la mente del hombre, ¿no está el hombre siendo corrompido durante este proceso? (Sí). ¿En qué basa el hombre su vida ahora? ¿Está viviendo realmente basado en el conocimiento? No; el hombre está basando su vida en los pensamientos, las opiniones y las filosofías de Satanás escondidos en este conocimiento. Ahí está la parte esencial de la corrupción de Satanás; este es su objetivo y su método para corromper al hombre.

Extracto de ‘Dios mismo, el único V’ en “La Palabra manifestada en carne”

Durante el proceso en que el hombre adquiere el conocimiento, Satanás emplea cualquier tipo de método, ya sea explicando historias, dándole simplemente un poco de conocimiento individual o permitiéndole satisfacer sus propios deseos o ambiciones. ¿Por qué camino Satanás quiere conducirte? Las personas creen que no hay nada malo en aprender conocimiento, que es el completamente natural. Para decirlo de manera que suene bien, fomentar nobles ideales o tener ambiciones es tener motivación, y esta debería ser la senda correcta en la vida. ¿No es una senda más gloriosa en la que vivir las personas si pueden realizar sus propios ideales, establecer una carrera con éxito? Al hacer todas estas cosas, uno no solo puede honrar a los antepasados, sino que también tiene la oportunidad de dejar la propia marca en la historia, ¿no es una buena cosa? Esto es algo bueno a los ojos de las personas mundanas y para ellas esto debe ser apropiado y positivo. Sin embargo, ¿acaso Satanás, con sus motivos siniestros, no lleva a las personas a este tipo de camino y eso es todo? Por supuesto que no. En realidad, independientemente de lo nobles que sean los ideales del hombre, de lo realistas que sean sus deseos o de lo adecuados que puedan ser, todo lo que el hombre quiere lograr, todo lo que busca está inextricablemente vinculado a dos palabras. Ambas son de vital importancia para la vida de cada persona y son cosas que Satanás pretende infundir en el hombre. ¿Qué dos palabras son? Son “fama” y “ganancia”. Satanás usa un tipo de método muy sutil, un método muy de acuerdo con las nociones de las personas, que no es radical en absoluto, a través del cual hace que las personas acepten sin querer su forma de vivir, sus normas de vida, y para establecer metas y una dirección en la vida, y al actuar así, también llegan sin saberlo a tener ambiciones en la vida. Independientemente de lo grandes que estas ambiciones parezcan, están inextricablemente vinculadas a la “fama” y la “ganancia”. Todo lo que cualquier persona importante o famosa y, en realidad, todas las personas, siguen en la vida sólo se relaciona con estas dos palabras: “fama” y “ganancia”. Las personas piensan que una vez que han obtenido la fama y la ganancia, pueden sacar provecho de ellas para disfrutar de un alto estatus y de una gran riqueza, y disfrutar de la vida. Piensan que la fama y ganancia son un tipo de capital que pueden usar para obtener una vida en búsqueda del placer y disfrute excesivo de la carne. En nombre de esta fama y ganancia que la humanidad codicia, de buena gana, aunque sin saberlo, las personas entregan sus cuerpos, sus mentes, todo lo que tienen, sus futuros y sus destinos a Satanás. Lo hacen sin un momento siquiera de vacilación, ignorando siempre la necesidad de recuperar todo lo que han entregado. ¿Pueden las personas conservar algún control sobre sí mismas una vez que se han refugiado en Satanás de esta manera y se vuelven leales a él? Desde luego que no. Están total y completamente controlados por Satanás. Se han hundido de un modo completo y total en un cenagal y son incapaces de liberarse a sí mismos. Una vez que alguien está atascado en la fama y la ganancia, dejan de buscar lo que es brillante, lo justo o esas cosas que son hermosas y buenas. Esto se debe a que el poder seductor que la fama y la ganancia tienen sobre las personas es demasiado grande; se convierten en cosas que las personas persiguen durante toda su vida, y hasta por toda la eternidad sin final. ¿No es esto verdad? Algunos dirán que aprender conocimiento no es nada más que leer libros o aprender unas cuantas cosas que todavía no saben, como para no quedarse atrasados en el tiempo o que el mundo no los deje atrás. Conocimiento sólo se aprende para que puedan poner comida en la mesa, para su propio futuro o proveer las necesidades básicas. ¿Hay alguien que soportaría una década de duro estudio sólo para las necesidades básicas, para resolver tan sólo la cuestión de la comida? No, no hay nadie así. ¿Para qué sufre una persona estas dificultades por todos estos años? Es por la fama y la ganancia. La fama y la ganancia les esperan en la distancia, llamándoles y creen que sólo por su propia diligencia, sus dificultades y su lucha podrán seguir ese camino que les llevará a lograr fama y ganancia. Esta persona debe sufrir estas dificultades por su propia senda futura, para su disfrute futuro y para obtener una vida mejor. ¿Qué diantres es este conocimiento, me lo podéis decir? ¿Acaso no son normas de vida infundidas en las personas, reglas que Satanás les enseña en el curso de su aprendizaje del conocimiento? ¿Acaso no son los “elevados ideales” de la vida que Satanás infunde en el hombre? Tomad, por ejemplo, las ideas de personas importantes, la integridad de los famosos o el valiente espíritu de personajes heroicos, o la caballerosidad y la amabilidad de los protagonistas y los espadachines de las novelas de artes marciales, ¿no son estas todas las maneras en las que Satanás infunde estos ideales? (Sí, lo son). Estas ideas influyen a una generación tras otra, y las personas de cada una de ellas son llevadas a aceptarlas, a vivir por ellas y a perseguirlas de un modo incesante. Esta es la forma, el canal por el que Satanás usa el conocimiento para corromper al hombre.

Extracto de ‘Dios mismo, el único VI’ en “La Palabra manifestada en carne”

¿Sabéis cómo considera Dios el conocimiento? Dicen algunos que Dios desea que el hombre sea científicamente avanzado y comprenda más cosas. Es cierto que Dios desea lo mejor para el hombre. Dios no desea que el hombre no entienda nada, que lo ignore todo, sino que utiliza estas cosas para Su servicio y no las ve con buenos ojos. No las utiliza en lugar de la verdad, ni para compensar lo que falta en la humanidad de las personas ni para transformar su carácter. Las palabras de Dios a veces hablan de puntos de vista y planteamientos sobre el conocimiento. Hablan un poco de ejemplos típicos, como el confucianismo o las ciencias sociales, y a partir de las palabras de Dios debería ser evidente que Él desprecia el conocimiento humano. El conocimiento humano no sólo contiene enunciados y teorías sencillos. Existen ciertas ideologías y puntos de vista que están contenidos dentro del conocimiento al igual que la absurdidad y los prejuicios de las personas y los venenos de Satanás. Cierto conocimiento puede incluso engañar y corromper a las personas, y esta clase de conocimiento es el veneno y el tumor canceroso de Satanás. Cuando las personas lo aceptan, entra en su mente y este conocimiento los corrompe y los aprisiona. Así pues, cuanto más conocimiento obtienen las personas y cuanto más comprenden, más difícil es para ellas creer en la existencia de Dios. En cambio, niegan a Dios y se resisten a Él, pues el conocimiento es visual y materialista y te enseña a estudiar y a comprender las cosas que pueden verse y tocarse en el mundo. El conocimiento no puede permitirte comprender la raíz de ningún problema o percibir cómo se relaciona con el mundo espiritual. El conocimiento que comprende la gente es opuesto a las palabras de Dios y va totalmente en contra de ellas y de la verdad. Supón que lees libros de historia, las obras de autores famosos, biografías de grandes figuras, o que estudias determinado aspecto de la ciencia. ¿Qué aprendes? Quienes estudian la física, por ejemplo, comprenden ciertos principios físicos —la teoría de Newton o alguna otra— y, una vez que has estudiado estas cosas, ellas controlan tu mente, dirigen tus pensamientos, y luego, cuando leas las palabras de Dios, te dirás a ti mismo: “¿Por qué no dicen nada las palabras de Dios sobre la gravedad? ¿O sobre el espacio? ¿Tiene atmósfera la luna? ¿Cuánto oxígeno hay en la tierra? ¿Por qué no dice Dios nada de esto? Dios debería revelar esas cosas. Estas son las cosas que necesitan ser reveladas, lo que Dios debería contar a la humanidad”. ¿No te formas esa opinión? Sitúas la verdad, las palabras de Dios, en segundo plano y, al abordar las palabras de Dios, sitúas el conocimiento y la teoría que has estudiado en primer lugar. Pase lo que pase, estos tipos de conocimiento pueden producir en las personas sentimientos incorrectos y hacer que se distancien de Dios. Lo creáis o no, podáis aceptarlo hoy o no, un día reconoceréis este hecho. El conocimiento puede llevar a las personas a su ruina y conducirlas al infierno. ¿Podéis entender esto plenamente? Algunas personas tal vez no estén dispuestas a aceptar estas palabras, ya que entre vosotros hay quienes tienen muchos conocimientos y se creen altamente formados. No estoy satirizando ni burlándome de vosotros; es una realidad. Y no os pido que la aceptéis inmediatamente, solo que poco a poco lleguéis a reconocer estas cosas. El conocimiento puede convertirse en un muro que te impida conocer a Dios y experimentar Su obra. Puede hacer que te sea difícil acercarte a Dios, puede mantenerte apartado de Dios y puede hacer que abordes y analices todo lo que Dios hace usando tu conocimiento. Entonces, ¿qué deberías hacer si ya tienes conocimientos? Deberías tratar de reconocer y analizar las cosas clasificadas como conocimientos y entender cómo entorpecen y desestabilizan tu relación normal con Dios y desestabilizan tu entrada normal en tu fe en Dios. Así has de entender el conocimiento. Debes comprender correctamente esta materia.

Extracto de ‘Qué es el cambio en el carácter y la senda que lleva al cambio de carácter’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

¿Qué es la ciencia? Hablando claramente, es los pensamientos y las teorías sobre las cosas que despiertan la curiosidad de los hombres, cosas desconocidas, que Dios no les ha contado; la ciencia es los pensamientos y las teorías sobre los misterios que el hombre quiere explorar. ¿Cuál es el alcance de la ciencia? Podrías decir que es bastante amplio; el hombre investiga y estudia todo en lo que está interesado. La ciencia implica investigar los detalles y las leyes de estas cosas, y seguidamente formular teorías plausibles que hacen que todo el mundo piense: “¡Estos científicos son realmente fantásticos! ¡Saben tanto, lo suficiente para entender estas cosas!”. Sienten una gran admiración por los científicos, ¿verdad? ¿Qué tipo de opiniones tienen las personas que investigan la ciencia? ¿Acaso no quieren investigar el universo, las cosas misteriosas en su ámbito de interés? ¿Cuál es el resultado final de esto? En algunas de las ciencias las personas sacan sus conclusiones a partir de conjeturas, y en otras, confían en la experiencia humana para sacar conclusiones. En otros campos de la ciencia las personas llegan a sus conclusiones basándose en las observaciones históricas y en los antecedentes. ¿No es esto correcto? ¿Qué hace, pues, la ciencia por las personas? Simplemente les permite ver los objetos del mundo físico y satisfacer la curiosidad del hombre, pero no le permite al hombre ver las leyes por las que Dios tiene dominio sobre todas las cosas. El hombre parece encontrar respuestas en la ciencia, pero estas son desconcertantes y solo traen satisfacción temporal, una satisfacción que solo sirve para confinar el corazón del hombre al mundo material. Los hombres sienten que han recibido las respuestas en la ciencia, así que, cualquier asunto que surja, ellos usan sus opiniones científicas para probar y aceptar ese asunto. La ciencia posee y seduce el corazón del hombre hasta el punto en que este ya no tiene la mentalidad para conocer a Dios, adorarlo y creer que todas las cosas proceden de Él, y que debería buscar las respuestas en Él. ¿No es esto cierto? Cuanto más creen las personas en la ciencia, más absurdas se vuelven, creyendo que todo tiene una solución científica, que la investigación puede resolverlo todo. No buscan a Dios ni creen que Él exista; incluso algunas personas que han seguido a Dios durante muchos años se pondrán a investigar bacterias por capricho o buscarán información para encontrar respuestas a un asunto. Tal gente así no aborda los asuntos desde la perspectiva de la verdad y en la mayoría de los casos quiere apoyarse en opiniones o conocimiento o soluciones científicas para resolver los problemas; pero no se apoya en Dios ni lo busca. ¿Tienen a Dios en sus corazones estas personas? (No). Hay incluso algunas que quieren investigar a Dios de la misma forma como estudian la ciencia. Por ejemplo, muchos expertos religiosos han ido a la montaña donde reposó el arca, y así probaron su existencia. Pero en la aparición del arca no ven la existencia de Dios. Solo creen en los relatos y la historia; este es el resultado de su investigación científica y de su estudio del mundo material. Si investigas cosas materiales, ya sea la microbiología, la astronomía, o la geografía, nunca encontrarás un resultado que determine que Dios existe o que tiene soberanía sobre todas las cosas. ¿Qué hace, pues, la ciencia por el hombre? ¿No lo distancia de Dios? ¿No hace que la gente someta a Dios a estudios? ¿No hace que las personas duden más sobre la existencia de Dios? (Sí). ¿Cómo quiere usar, pues, Satanás la ciencia para corromper al hombre? ¿Acaso no quiere Satanás utilizar conclusiones científicas para engañar y paralizar a las personas y usar las respuestas ambiguas para mantener agarrados los corazones de las personas de forma que ellas no busquen ni crean en la existencia de Dios? (Sí). Así pues, esta es la razón por la que digo que la ciencia es una de las formas mediante las cuales Satanás corrompe a las personas.

Extracto de ‘Dios mismo, el único V’ en “La Palabra manifestada en carne”

Satanás usa el nombre de la ciencia para satisfacer la curiosidad del hombre, su deseo de explorar la ciencia y sondear los misterios. Satanás satisface, en nombre de la ciencia, las necesidades materiales del hombre y su exigencia de aumentar continuamente su calidad de vida. Así que, con este pretexto, Satanás usa la ciencia para corromper al hombre. ¿El pensamiento del hombre o su mente es lo único que Satanás corrompe usando la ciencia? Entre las personas, los eventos y las cosas de nuestro entorno que podemos ver y con los que entramos en contacto, ¿qué otras de estas cosas corrompe Satanás con la ciencia? (El entorno natural). Correcto. Parece que se os ha dañado profundamente con esto, y que estáis afectados en lo más hondo. Aparte de usar los diversos descubrimientos y las conclusiones de esta, Satanás también se sirve de ella para llevar a cabo una destrucción y una explotación desenfrenadas del entorno vital que Dios le concedió al ser humano. Lo realiza bajo el pretexto de que, si el hombre lleva a cabo una investigación científica, entonces su entorno vital y su calidad de vida mejorará cada vez más y, además, que el objetivo del desarrollo científico es atender las necesidades materiales diarias en aumento de la gente y su necesidad de continuar mejorando su calidad de vida. Si no es por estas razones, entonces ¿por qué se desarrolla la ciencia? Esta es la base teórica del desarrollo de la ciencia por parte de Satanás. Sin embargo, ¿qué ha traído la ciencia a la humanidad? ¿En qué consiste el entorno al que estamos conectados? ¿Acaso no ha sido contaminado el aire que respira la humanidad? ¿Sigue siendo verdaderamente pura el agua que bebemos? (No). ¿Es natural la comida que consumimos? Su mayoría se cultiva con fertilizantes químicos, modificación genética, y también se producen mutaciones causadas por el uso de métodos científicos, incluso los vegetales y la fruta que consumimos ya no son naturales. Incluso los huevos naturales ya no son fáciles de encontrar y los huevos ya no saben cómo solían, ya que han sido procesados por la pretendida ciencia de Satanás. Contemplando la imagen panorámica, toda la atmósfera ha sido destruida y contaminada; los montes, los lagos, los bosques, los ríos, los océanos y todo, encima y debajo de la tierra, se han estropeado con los supuestos logros científicos. En resumen, todo el entorno natural, el entorno vital concedido a la humanidad por Dios, ha sido destruido y estropeado por la así llamada ciencia. Aunque muchas personas han logrado lo que siempre esperaron en términos de la calidad de vida que buscan, y han satisfecho sus deseos y su carne, el entorno en el que vive el hombre ha sido esencialmente destruido y arruinado por los diversos “logros” producidos por la ciencia. Ahora bien, ya no tenemos derecho a respirar una sola bocanada de aire fresco. ¿No es este el pesar de la humanidad? ¿Queda para el hombre todavía alguna alegría que mencionar cuando debe vivir en este tipo de espacio? Este espacio y ambiente vital en el que habita el hombre, desde el principio mismo, fue creado por Dios para el hombre. El agua que las personas beben, el aire que respiran, la comida que comen, las plantas, los árboles y los océanos, cada parte de este entorno vital fue concedido por Dios al hombre; es natural, opera según la ley natural establecida por Él. Si no hubiera ciencia, las personas habrían sido felices y habrían disfrutado de todo en su forma más prístina de acuerdo con la manera de Dios y con lo que Dios les otorgó para disfrutar. Sin embargo, Satanás lo ha destruido y estropeado todo ahora; el espacio vital fundamental del hombre ya está impoluto. Pero nadie es capaz de reconocer qué causó esto o cómo se produjo esto; y muchas más personas abordan la ciencia y la comprende a través de las ideas que Satanás ha infundido en ellos. ¿No es esto completamente detestable y lastimoso? Habiendo tomado Satanás ahora el espacio en el que existe la gente, así como su entorno vital, y habiéndolos corrompido hasta dejarlos en este estado, y con la humanidad que sigue desarrollándose de esta forma, ¿hay alguna necesidad de que Dios destruya personalmente a esta gente? Si la gente sigue desarrollándose de esta forma, ¿qué dirección tomará? (Será exterminada). ¿Cómo será exterminada? Además de la avariciosa búsqueda de la gente de la fama y la ganancia, continuamente llevan a cabo la exploración científica y se meten de lleno en la investigación y luego actúan de tal manera que satisfacen sin cesar sus propias necesidades materiales y deseos; ¿cuáles son, pues, las consecuencias para el hombre? En primer lugar, el equilibrio ecológico se ha roto y, cuando esto sucede, los cuerpos de las personas, sus órganos internos, están dañados y manchados por este ambiente desequilibrado y diversas enfermedades infecciosas y plagas se extienden por todo el mundo. No es cierto que esta sea ahora una situación sobre la que el hombre no tiene control alguno. Ahora que entendéis esto, si la humanidad no sigue a Dios, sino a Satanás, de esta forma —usando el conocimiento para enriquecerse continuamente, utilizando la ciencia para explorar sin cesar el futuro de la vida humana, sirviéndose de este tipo de método para seguir viviendo— ¿podéis reconocer cómo acabará esto para la humanidad? (Será la extinción). Sí, acabará en la extinción: la humanidad cada vez se está acercando más a su propia extinción, ¡un paso detrás de otro! Ahora parece que la ciencia es una especie de poción mágica que Satanás ha preparado para el hombre, para que cuando intentéis discernir las cosas lo hagáis en medio de una neblina brumosa; no importa cuánto te empeñes en mirar, no puedes ver las cosas con claridad y, por mucho que lo intentes, no puedes entenderlo. Sin embargo, Satanás usa el nombre de la ciencia para tentarte y manipularte, llevarte un paso tras otro hacia el abismo y la muerte.

Extracto de ‘Dios mismo, el único VI’ en “La Palabra manifestada en carne”

Ninguna comprensión del conocimiento de las teorías y estudios académicos del mundo material puede reemplazar la comprensión de la verdad. Solo entendiendo la verdad, las palabras de Dios, y el hecho y la realidad del dominio de Dios sobre todas las cosas puede uno entenderlo todo y no tener remordimientos. Incluso si uno muriera hoy, sentiría que ha vivido en presencia del Señor de la creación y que su muerte está en manos de Dios. Uno sentiría que está muriendo bajo la soberanía de Dios, y sería un consuelo para su corazón, liberado de arrepentimiento y miedo, pues que vivas o mueras queda enteramente en manos de Dios y no hay nada que temer ni lamentar. Los que están familiarizados con mucho conocimiento, los que estudian la ciencia y los misterios, no entienden la verdad; tales personas piensan que vale la pena comprender e investigar esas cosas y, a consecuencia de ello, su pensamiento se vuelve más confuso a medida que las van comprendiendo. Aquellos que aceptan la obra de Dios de los últimos días son los más inteligentes. Tras pasar por varios años de juicio y castigo, llegan a entender inconscientemente el propósito de la gestión de Dios sobre la humanidad, así como el misterio de Su gestión y salvación de aquella. Llegan a comprender la voluntad de Dios y a conocer Su soberanía. Están cómodos en sus vidas porque piensan que son ricas y tienen sentido. Dios permite que vivas y, si eres capaz de vivir por Él y para cumplir con el deber de todo ser creado, tu vida tiene sentido. Si vives como un muerto viviente, sin espíritu, sin aceptar ni comprender la verdad y solo para la carne, tu vida no tiene sentido, pues no tiene valor.

Extracto de La comunión de Dios

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