31. Principios para soportar la persecución y las tribulaciones

(1) Hay que saber que la sabiduría de Dios se levanta por encima de las malas artes de Satanás y que la persecución y las tribulaciones tienen lugar con el permiso de Dios. Sirven para desenmascarar y perfeccionar al hombre.

(2) La experiencia de haber sido perseguida y sometida a tribulaciones hace evidentes para la persona la esencia demoníaca y el horrendo rostro del gran dragón rojo, Satanás, con lo que conocerá la santidad y justicia de Dios.

(3) En la persecución y las tribulaciones se vislumbran la cobardía, las carencias y la vulnerabilidad propias; avergonzada por ellas, la persona despierta a la realidad de que, sin la verdad, queda desamparada.

(4) La persecución y las tribulaciones tienen la singular capacidad de desenmascarar y descartar a las personas. También pueden perfeccionar a aquellas que aman sinceramente a Dios para que odien a Satanás, renuncien al gran dragón rojo y alaben la justicia y santidad de Dios.

Versículos bíblicos como referencia:

“Y no teman a los que maten el cuerpo, ya que no podrán matar el alma; pero teman a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno” (Mateo 10:28).

“El que ha hallado su vida, la perderá; y el que ha perdido su vida por mi causa, la hallará” (Mateo 10:39).

Las palabras relevantes de Dios:

Tal vez todos recordáis estas palabras: “Pues esta aflicción leve y pasajera nos produce un eterno peso de gloria que sobrepasa toda comparación”. Todos habéis oído estas palabras antes, sin embargo, ninguno de vosotros comprendió su verdadero significado, del que hoy en día ya sois profundamente conscientes. Dios cumplirá estas palabras durante los últimos días y se cumplirán en aquellos que han sido brutalmente perseguidos por el gran dragón rojo en la tierra donde yace enroscado. El gran dragón rojo persigue a Dios y es Su enemigo, y por lo tanto, en esta tierra, los que creen en Dios son sometidos a humillación y opresión y, como resultado, las palabras de Dios se cumplirán en este grupo de personas. Al estar situado en una tierra que se opone a Dios, toda Su obra se enfrenta a tremendos obstáculos y cumplir muchas de Sus palabras lleva tiempo; así, la gente es refinada a causa de las palabras de Dios, lo que también forma parte del sufrimiento. Es tremendamente difícil para Dios llevar a cabo Su obra en la tierra del gran dragón rojo, pero es a través de esta dificultad que Dios realiza una etapa de Su obra, para manifestar Su sabiduría y acciones maravillosas, y usa esta oportunidad para hacer que este grupo de personas sean completadas. Dios lleva a cabo Su obra de purificación y conquista mediante el sufrimiento, calibre y todo el carácter satánico de la gente en esta tierra inmunda, de tal manera que Él pueda obtener la gloria y así ganarse a los que dan testimonio de Sus obras. Este es el significado completo de todos los sacrificios que Dios ha hecho por este grupo de personas. Es decir, Dios hace la obra de conquista a través de aquellos que se oponen a Él, y sólo así se puede poner de manifiesto el gran poder de Dios. En otras palabras, sólo los que están en la tierra impura son dignos de heredar la gloria de Dios, y sólo esto puede resaltar el gran poder de Dios. Por eso digo que es de la tierra impura y de aquellos que viven en ella de donde se obtiene la gloria de Dios. Tal es Su voluntad. La etapa de la obra de Jesús era la misma; Él solamente podía ser glorificado entre aquellos fariseos que lo persiguieron. Si no hubiese sido por la persecución de los fariseos y por la traición de Judas, Jesús no habría sido ridiculizado o calumniado, ni mucho menos crucificado, y por tanto no hubiese obtenido la gloria. Donde Dios obra en cada Era, y donde Él realiza Su obra en la carne, allí es donde Él obtiene la gloria y donde gana a quienes Él tiene intención de ganarse. Este es el plan de la obra de Dios, y esta es Su gestión.

Extracto de ‘¿Es la obra de Dios tan sencilla como el hombre imagina?’ en “La Palabra manifestada en carne”

Cuando comienzo formalmente Mi obra, todas las personas se mueven después de que Yo me muevo, de tal manera que, en todo el universo, las personas se mantienen ocupadas siguiendo el mismo paso que Yo; hay “júbilo” por todo el universo y el hombre es impulsado hacia adelante por Mí. En consecuencia, el gran dragón rojo mismo es puesto por Mí en un estado de frenesí y de desconcierto y sirve a Mi obra, y, a pesar de no estar dispuesto, es incapaz de seguir sus propios deseos, pero se queda sin otra opción que la de someterse a Mi control. En todos Mis planes, el gran dragón rojo es Mi contraste, Mi enemigo, pero también es Mi sirviente; siendo así, nunca he flexibilizado Mis “requisitos” con respecto a él. Por lo tanto, la etapa final de la obra de Mi encarnación se completa en su casa. De esta manera, el gran dragón rojo es más capaz de darme un servicio propiamente, por medio de lo cual Yo lo conquistaré y completaré Mi plan.

Extracto de ‘Capítulo 29’ de Las palabras de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”

Dios pretende usar una parte de la obra de los espíritus malignos para perfeccionar una porción de la humanidad, permitiendo que estas personas puedan distinguir plenamente las iniquidades de los demonios de modo que toda la humanidad pueda conocer verdaderamente a sus antepasados. Solo de esta manera pueden liberarse por completo los humanos, no solo abandonando a las futuras generaciones de los demonios, sino, incluso, a los ancestros de estos. Este es el verdadero propósito de Dios al derrotar por completo al gran dragón rojo de modo que toda la humanidad conozca la verdadera forma del gran dragón rojo, para que se arranque por completo la máscara y vea su verdadera forma. Esto es lo que Dios quiere lograr, es la meta final de toda la obra que Él ha llevado a cabo en la tierra y es lo que Él aspira a lograr en toda la humanidad. A esto se le llama movilizar todas las cosas para que sirvan el propósito de Dios.

Extracto de ‘Capítulo 41’ de Interpretaciones de los misterios de las palabras de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”

Mi obra entre el grupo de personas de los últimos días es una empresa sin precedentes y, por tanto, para que Mi gloria pueda llenar el cosmos, todas las personas deben sufrir la última dificultad por Mí. ¿Entendéis Mi voluntad? Este es el requisito final que Yo hago al hombre; es decir, espero que todas las personas puedan dar un testimonio sólido y vibrante de Mí ante el gran dragón rojo, que puedan ofrecerse por Mí una última vez y cumplan Mis requisitos una última ocasión. ¿De verdad podéis hacerlo? Fuisteis incapaces de satisfacer Mi corazón en el pasado; ¿podríais romper este patrón en la ocasión final? Yo doy a las personas la oportunidad de reflexionar, les permito meditar detenidamente antes de darme una respuesta final; ¿es incorrecto hacer esto? Yo espero la respuesta del hombre, espero su “carta de contestación”; ¿tenéis la fe para cumplir Mis requisitos?

Extracto de ‘Capítulo 34’ de Las palabras de Dios al universo entero en “La Palabra manifestada en carne”

Debes poseer Mi valentía dentro de ti y debes tener principios cuando te enfrentes a parientes que no creen. Sin embargo, por Mi bien, tampoco debes ceder a ninguna fuerza oscura. Confía en Mi sabiduría para caminar el camino perfecto; no permitas que ninguna de las conspiraciones de Satanás se apodere de ti. Dedica todos tus esfuerzos a poner tu corazón delante de Mí y Yo te consolaré y te traeré paz y felicidad. No te esfuerces por ser de cierta manera delante de otras personas; ¿acaso no tiene más valor y peso satisfacerme a mí? Al hacerlo, ¿no estarás aún más lleno de paz y felicidad eterna y duradera? Tu sufrimiento actual indica cuán grandes serán tus futuras bendiciones; son indescriptibles. No conoces la grandeza de las bendiciones que tendrás, ni siquiera puedes imaginarlas. Hoy se ha hecho real, ¡tan real! No está muy lejos, ¿puedes verlo? Cada último pedacito de esto está dentro de Mí, ¡qué brillante es el camino que hay por delante! Limpia tus lágrimas y no sientas más tristeza ni dolor. Todas las cosas están dispuestas por Mis manos y Mi objetivo es convertiros pronto en vencedores y traeros a la gloria junto a Mí. Debes estar debidamente agradecido y lleno de alabanzas por todo lo que te suceda; eso me proporcionará una honda satisfacción.

La vida trascendente de Cristo ya ha aparecido, no hay nada qué temer. Los Satanás están bajo nuestros pies y su tiempo no durará mucho más. ¡Despierta! ¡Aléjate del mundo de libertinaje, libérate del abismo de la muerte! Sé leal a Mí pase lo que pase, y avanza con valentía; ¡Yo soy tu fuerte roca, así que confía en Mí!

Extracto de ‘Capítulo 10’ de Declaraciones de Cristo en el principio en “La Palabra manifestada en carne”

Independientemente de lo “poderoso”, lo audaz y ambicioso que sea Satanás, de lo grande que sea su capacidad de infligir daño, del amplio espectro de las técnicas con las que corrompe y atrae al hombre, lo ingeniosos que sean los trucos y las artimañas con las que intimida al hombre y de lo cambiante que sea la forma en la que existe, nunca ha sido capaz de crear una simple cosa viva ni de establecer leyes o normas para la existencia de todas las cosas, ni de gobernar y controlar ningún objeto, animado o inanimado. En el cosmos y el firmamento no existe una sola persona u objeto que hayan nacido de él, o que existan por él; no hay una sola persona u objeto gobernados o controlados por él. Por el contrario, no sólo tiene que vivir bajo el dominio de Dios, sino que, además, debe obedecer todas Sus órdenes y Sus mandatos. Sin el permiso divino, le resulta difícil incluso tocar una gota de agua o un grano de arena sobre la tierra; ni siquiera es libre para mover a las hormigas sobre la tierra, y mucho menos a la humanidad creada por Dios. A los ojos de Dios, Satanás es inferior a los lirios del campo, a las aves que vuelan en el aire, a los peces del mar y a los gusanos de la tierra. Su papel, entre todas las cosas, es servirlas, trabajar para la humanidad, y servir a la obra de Dios y Su plan de gestión. Independientemente de lo maligna que es su naturaleza y lo malvado de su sustancia, lo único que puede hacer es respetar sumisamente su función: estar al servicio de Dios, y proveer un contraste para Él. Tales son la esencia y la posición de Satanás. Su sustancia está desconectada de la vida, del poder, de la autoridad; ¡es un simple juguete en las manos de Dios, tan sólo una máquina a Su servicio!

Extracto de ‘Dios mismo, el único I’ en “La Palabra manifestada en carne”

Justo ahora, esas visiones y verdades que entiendes están estableciendo un fundamento para tus experiencias futuras; en la tribulación futura, todos tendréis experiencia práctica de estas palabras. Más adelante, cuando te lleguen las pruebas y experimentes la tribulación, pensarás en las palabras que dices hoy, que son: “Independientemente de la tribulación, las pruebas o los grandes desastres que afronte, debo satisfacer a Dios”. Piensa en las experiencias de Pedro y Job: quedarás galvanizado por las palabras de hoy. Sólo así puede inspirarse tu fe. En ese tiempo, Pedro dijo que él no era digno de recibir el juicio y el castigo de Dios; y, cuando llegue el momento, tú también estarás dispuesto a hacer que todas las personas vean el carácter justo de Dios a través de ti. Aceptarás fácilmente Su juicio y Su castigo, que junto con Su maldición sin duda serán un consuelo para ti. Ahora, simplemente no es aceptable que no estés equipado con la verdad. Sin ella, no sólo serás incapaz de mantenerte firme en el futuro, sino que podrías no ser capaz de experimentar la obra actual. De ser así, ¿no serás uno de los desechados y castigados? Justo ahora no te ha sobrevenido hecho alguno, y Yo he provisto para ti en todos los aspectos en los que eres deficiente; Yo hablo desde todos los aspectos. No habéis soportado mucho sufrimiento; simplemente asimiláis lo que está disponible sin haber pagado tipo alguno de precio, y más aún, no tenéis vuestras propias experiencias ni percepciones genuinas. Así pues, lo que entendéis no es vuestra verdadera estatura. Estáis limitados al entendimiento, al conocimiento y a la vista, pero no habéis recogido mucha cosecha. Si nunca os hubiera prestado atención alguna, sino que hubiera hecho que pasarais por experiencias en vuestro hogar, hace mucho que os habríais escabullido de vuelta al gran mundo. El sendero por el que transitéis en el futuro será un recorrido de sufrimiento; y si recorréis con éxito la presente etapa del sendero, tendréis testimonio cuando más adelante experimentéis la tribulación mayor. Si entiendes el significado de la vida humana y has tomado la senda correcta de la vida humana, y si en el futuro te sometes a Sus designios sin queja ni opción alguna sin importar cómo te trate Dios, y si no planteas exigencia alguna a Dios, de esta forma, serás una persona de valor. Ahora mismo, no has pasado por la tribulación, por lo que puedes obedecer cualquier cosa sin diferenciación. ¡Afirmas que comoquiera que Dios guíe está bien, y que te someterías a todas Sus orquestaciones! Sea que Dios te castigue o te maldiga, estarás dispuesto a satisfacerlo. Dicho esto, lo que ahora afirmas no representa necesariamente tu estatura. Lo que estás dispuesto a hacer ahora no puede demostrar que seas capaz de seguir hasta el final. Cuando grandes tribulaciones caigan sobre ti, experimentes alguna persecución, coacción o incluso pruebas mayores, no serás capaz de pronunciar esas palabras. Si puedes tener esa clase de entendimiento entonces y mantenerte firme, esto será tu estatura. ¿Cómo era Pedro en ese tiempo? Él exclamó: “Señor, yo sacrificaré mi vida por Ti. ¡Si quisieras que muriera, yo moriré!”. Así oró él en ese tiempo. Asimismo declaró: “Aunque otros no te amen, yo debo amarte hasta el final. Yo te seguiré en todo momento”. Esto es lo que él dijo en ese tiempo, pero tan pronto como experimentó pruebas, se derrumbó y lloró. Todos sabéis que Pedro negó al Señor tres veces, ¿no es así? Muchas personas llorarán y mostrarán debilidad humana cuando las pruebas les sobrevienen. No eres tu propio amo. En esto no puedes controlarte a ti mismo. Quizás hoy lo estés haciendo realmente bien, pero es porque tienes un entorno adecuado. Si esto cambia mañana, mostrarás tu cobardía y tu incompetencia, lo despreciable e indigno que eres. Hará mucho que tu “hombría” se habrá reducido a la nada y, en ocasiones, hasta podrías dejar de lado tu tarea y te retirarás. Esto demuestra que lo que entendiste en ese tiempo no era tu estatura real. Uno debe mirar la estatura real de las personas para ver si aman de verdad a Dios, si son capaces de someterse al designio de Dios, de poner toda su fuerza en lograr lo que Dios exige y si siguen siendo leales a Dios y le dan todo lo mejor a Dios, aunque ello signifique sacrificar su propia vida.

Extracto de ‘Cómo debéis caminar la recta final del sendero’ en “La Palabra manifestada en carne”

El hombre será hecho completamente perfecto en la Era del Reino. Después de la obra de conquista, el hombre estará sujeto al refinamiento y la tribulación. Los que puedan vencer y mantenerse el testimonio durante esta tribulación son los que al final serán hechos completos; son los vencedores. Durante esta tribulación al hombre se le exige aceptar este refinamiento y este refinamiento es la última vez de la obra de Dios. Es la última vez que el hombre será refinado antes de la consumación de toda la obra de la gestión de Dios y todos los que sigan a Dios deben aceptar esta prueba final y deben aceptar este último refinamiento. Los que son asediados por la tribulación no tienen la obra del Espíritu Santo y la guía de Dios, pero los que han sido realmente conquistados y ciertamente buscan a Dios, al final se mantienen firmes; son los que poseen una humanidad y que verdaderamente aman a Dios. No importa qué haga Dios, estos victoriosos no serán despojados de las visiones y seguirán poniendo en práctica la verdad sin fallar en su testimonio. Son los que al final emergerán de la gran tribulación. Aunque los que pescan en aguas turbulentas todavía pueden aprovecharse hoy, nadie es capaz de escapar de la tribulación final y nadie puede escapar de la prueba final. Para los que venzan, esa tribulación es un tremendo refinamiento; pero para los que pescan en aguas turbulentas, es la obra de la eliminación completa. No importa cómo sean probados, la lealtad de los que tienen a Dios en su corazón se mantiene sin cambios; pero para los que no tienen a Dios en su corazón, una vez que la obra de Dios no sea favorable para su carne, cambian su opinión de Dios y hasta se apartan de Dios. Así son los que no se mantendrán firmes al final, que sólo buscan las bendiciones de Dios y no tienen el deseo de consumirse por Dios y dedicarse a Él. Todas estas personas tan viles serán expulsadas cuando la obra de Dios llegue a su fin y no son dignas de ninguna simpatía. Los que no tienen una humanidad no pueden amar verdaderamente a Dios. Cuando el ambiente es seguro y fiable, o hay ganancias que obtener, son completamente obedientes a Dios, pero cuando lo que desean está comprometido o finalmente se les niega, de inmediato se rebelan. Incluso, en el espacio de sólo una noche, pueden pasar de ser una persona sonriente y “de buen corazón” a un asesino de aspecto espantoso y feroz, tratando de repente a su benefactor de ayer como su enemigo mortal, sin ton ni son. Si estos demonios no son desechados, estos demonios que matarían sin pensarlo dos veces, ¿no se convertirían en un peligro escondido? La obra de salvar al hombre no se logra después de que se complete la obra de conquista. Aunque la obra de conquista ha llegado a su fin, la obra de purificar al hombre no; esa obra solo se terminará una vez que el hombre haya sido completamente purificado, una vez que los que verdaderamente se someten a Dios hayan sido hechos completos y una vez que esos que se disfrazan, que no tienen a Dios en su corazón, hayan sido purgados. Los que no satisfacen a Dios en la etapa final de Su obra serán eliminados por completo y los que son eliminados son del diablo. Ya que no son capaces de satisfacer a Dios, son rebeldes contra Dios, y aunque estas personas siguen a Dios en la actualidad, esto no prueba que son los que finalmente permanecerán. En las palabras, “los que siguen a Dios hasta el final recibirán la salvación”, el significado de “siguen” es mantenerse firmes en medio de la tribulación. Hoy, muchos creen que seguir a Dios es fácil, pero cuando la obra de Dios esté a punto de terminar tú sabrás el verdadero significado de “seguir”. Solo porque hoy puedas todavía seguir a Dios después de haber sido conquistado, esto no prueba que seas de los que serán perfeccionados. Los que no pueden soportar las pruebas, que no pueden ser triunfadores en medio de la tribulación, no podrán, al final, mantenerse firmes y no podrán seguir a Dios hasta el final. Los que verdaderamente siguen a Dios pueden resistir la evaluación de su obra, mientras que los que no siguen a Dios realmente no pueden resistir ninguna de las pruebas de Dios. Tarde o temprano serán expulsados, mientras que los victoriosos permanecerán en el reino. Que el hombre verdaderamente busque a Dios o no lo determina la evaluación de su obra, es decir, las pruebas de Dios, y no tiene nada que ver con la decisión del hombre mismo. Dios no rechaza a ninguna persona a capricho; todo lo que Él hace es para que el hombre pueda ser completamente convencido. No hace nada que sea invisible para el hombre o ninguna obra que no pueda convencer al hombre. Sea la creencia del hombre verdadera o no, los hechos lo prueban y no lo puede decidir el hombre. Sin duda, “el trigo no se puede hacer cizaña y la cizaña no se puede hacer trigo”. Todos los que verdaderamente aman a Dios al final permanecerán en el reino y Dios no maltratará a ninguno que verdaderamente lo ame. Basados en sus diferentes funciones y testimonios, los vencedores dentro del reino servirán como sacerdotes o seguidores, y todos los que sean victoriosos en medio de la tribulación se convertirán en el cuerpo de sacerdotes dentro del reino. El cuerpo de sacerdotes se formará cuando la obra del evangelio a través del universo llegue a su fin. Cuando ese tiempo llegue, eso que el hombre debe hacer será el desempeño de su deber dentro del reino de Dios y su vida junto con Dios dentro del reino. En el cuerpo de sacerdotes habrá sumos sacerdotes y sacerdotes y los demás serán los hijos y el pueblo de Dios. Todo esto lo determinarán sus testimonios para Dios durante la tribulación; no son títulos que se den a capricho. Una vez que se haya establecido el estatus del hombre, la obra de Dios cesará porque cada uno será clasificado de acuerdo a su especie y regresará a su posición original, y esto es la marca de la consecución de la obra de Dios, este es el resultado final de la obra de Dios y la práctica del hombre, y es la cristalización de las visiones de la obra de Dios y la cooperación del hombre. Al final, el hombre encontrará reposo en el reino de Dios y Dios también regresará a Su morada para reposar. Este será el resultado final de 6000 años de cooperación entre Dios y el hombre.

Extracto de ‘La obra de Dios y la práctica del hombre’ en “La Palabra manifestada en carne”

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