94. Principios del uso de la verdad para resolver problemas

(1) Cuando se presenten los diversos problemas de la corrupción humana, hay que buscar la verdad. Se debe llegar al fondo de su esencia e identifica su origen, y luego usar la verdad para resolver esos problemas.

(2) Es necesario comunicar sobre la esencia de un problema de acuerdo con las palabras de Dios, para que otros puedan entender la verdad y conocer sus propias esencias corruptas, dando lugar a un auténtico arrepentimiento;

(3) Cuando se resuelve un problema, su esencia debe hacerse transparente mediante la comunicación. Se debe otorgar a los demás una comprensión real de la verdad, un aborrecimiento de la carne, y un punto de vista privilegiado sobre el amor de Dios;

(4) Es necesario sintetizar la propia experiencia al guiar a otros a la comprensión de la verdad y a la entrada en la realidad, e impulsar su determinación de buscar la verdad, lo que les da una senda donde practicar.

Las palabras relevantes de Dios:

La verdad que el hombre necesita poseer se encuentra en la palabra de Dios, y es la verdad más beneficiosa y útil para la humanidad. Es el tónico y el sustento que vuestro cuerpo necesita, algo que ayuda al hombre a restablecer su humanidad normal. Es una verdad con la que el hombre debería equiparse. Cuanto más practiquéis la palabra de Dios, más rápidamente florecerá vuestra vida y más clara se volverá la verdad. Conforme crezcáis en estatura, veréis las cosas del mundo espiritual con mayor claridad y más fortaleza tendréis para triunfar sobre Satanás. Gran parte de la verdad que no entendéis se aclarará cuando practiquéis la palabra de Dios. La mayoría de las personas se conforman simplemente con entender el texto de la palabra de Dios y se enfocan en equiparse con doctrinas en lugar de profundizar su experiencia en la práctica, pero ¿no es este el camino de los fariseos? Entonces, ¿cómo puede ser real para ellos la frase “La palabra de Dios es vida”? La vida de una persona no puede madurar simplemente leyendo la palabra de Dios, sino solo cuando la palabra de Dios se pone en práctica. Si crees que entender la palabra de Dios es lo único que necesitas para tener vida y estatura, entonces tu entendimiento está distorsionado. Entender verdaderamente la palabra de Dios ocurre cuando practicas la verdad, y debes entender que “solo puedes comprender la palabra de Dios practicando la verdad”. Hoy, después de leer la palabra de Dios, solo puedes decir que la conoces, pero no que la entiendes. Algunas personas afirman que la única forma de practicar la verdad es entenderla primero, pero esto es solo parcialmente correcto, y, ciertamente, no es una afirmación del todo precisa. Antes de tener conocimiento de una verdad no la has experimentado. Sentir que entiendes algo que escuchas en un sermón no es entender realmente: solo es tomar posesión de las palabras literales de la verdad, y no es lo mismo que entender su verdadero significado. Tener un mero conocimiento superficial de la verdad no significa que la entiendas realmente o que tengas conocimiento de ella; el verdadero significado de la verdad viene de haberla experimentado. Por tanto, solo cuando experimentas la verdad puedes comprenderla y solo entonces puedes comprender sus partes ocultas. Profundizar tu experiencia es la única forma de comprender las connotaciones y entender la esencia de la verdad. Por tanto, puedes ir a cualquier parte con la verdad, pero si no hay verdad en ti, entonces no pienses en intentar convencer ni siquiera a los miembros de tu familia y, mucho menos, a las personas religiosas. Sin la verdad eres como copos de nieve que caen, pero, con ella, puedes ser feliz y libre y nadie puede atacarte. Por muy fuerte que sea una teoría, no puede superar a la verdad. Con la verdad, el mundo mismo puede tambalearse y pueden moverse los mares y las montañas, mientras que la ausencia de verdad puede conducir a que los muros de una gran ciudad se reduzcan a escombros debido a los gusanos. Esto es un hecho evidente.

Extracto de ‘Una vez que entendéis la verdad, debéis ponerla en práctica’ en “La Palabra manifestada en carne”

Para permitir que las personas tengan un entendimiento real de la verdad debes vincularla con la realidad y con la obra y resolver problemas prácticos de acuerdo con la verdad-palabra de Dios. Sólo así pueden las personas entender la verdad y entrar en la realidad y sólo alcanzar ese resultado es realmente llevar a las personas delante de Dios. Si de lo único que hablas es de teorías espirituales, doctrinas y reglas; si sólo te empeñas en las palabras literales, todo lo que puedes lograr es que las personas digan las mismas cosas y sigan las reglas, pero no podrás guiar a las personas para que entiendan la verdad. En especial, no podrás hacer que las personas tengan un mejor entendimiento de sí mismas y logren el arrepentimiento y la transformación. Si poder hablar de teorías espirituales pudiera sustituir la entrada de las personas en la realidad-verdad, entonces no se os necesitaría para liderar las iglesias.

Extracto de ‘Sin la verdad se tiende a ofender a Dios’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

Tal vez algunas personas pueden hablar de las teorías más elevadas, pero estas teorías no contienen nada de la realidad porque estas personas no las han experimentado personalmente y, por lo tanto, no tienen ningún sendero para practicar. Tales personas son incapaces de llevar a otros por el camino correcto y solo harán que se descarríen. ¿No es esto perjudicial para las personas? Como mínimo, debes poder resolver los problemas actuales de las personas y permitirles lograr la entrada; solo esto cuenta como dedicación y solo entonces estarás calificado para obrar por Dios. No hables siempre palabras exageradas y fantasiosas y no uses un puñado de prácticas inadecuadas para obligar a otros a obedecerte. Hacerlo así no tendrá ningún efecto y sólo puede aumentar su confusión. Continuar de esta manera producirá mucha doctrina, lo que hará que la gente te abomine. Este es la deficiencia del hombre y realmente es insoportable. Así que, habla más de problemas que realmente existen. No trates las experiencias de otras personas como si fueran de tu propiedad ni las saques a relucir para que otros las admiren. Debéis buscar vuestra propia salida individual. Esto es lo que cada persona debería poner en práctica.

Si lo que comunicas puede darles a las personas una senda que tomar, entonces esto equivale a que poseas la realidad. Digas lo que digas, debes traer a las personas a la práctica y darles a todas una senda que puedan seguir. No solo les permitas tener conocimiento; es más importante tener una senda que tomar. Para que las personas crean en Dios, deben caminar por la senda que guía Dios en Su obra. Es decir, el proceso de creer en Dios es el proceso de andar por la senda guiada por el Espíritu Santo. En consecuencia, debes tener una senda por la que puedas andar, pase lo que pase, y debes pisar la senda de ser perfeccionado por Dios. No te quedes muy atrás ni te preocupes de demasiadas cosas. Solo si caminas por la senda guiada por Dios, sin causar interrupciones, puedes recibir la obra del Espíritu Santo y poseer la senda de entrada. Sólo esto cuenta como concordar con los propósitos de Dios y cumplir la obligación de la humanidad.

Extracto de ‘Enfócate más en la realidad’ en “La Palabra manifestada en carne”

En el cumplimiento de tu deber, si descubres un problema, debes resolverlo; los problemas no resueltos se mantienen en el tiempo y empeoran. ¿Qué quiero decir con que empeoran? Me refiero a que, si no resuelves tu problema, entonces afectará tu estado y también a otras personas. A medida que pase el tiempo, tu problema impedirá que cumplas bien con tu deber, que entiendas la verdad y te presentes ante Dios. Todos estos son problemas, ¿verdad? Es un problema serio, no uno menor. Las quejas de una persona, el resentimiento, los conceptos erróneos sobre Dios, los malentendidos con respecto a la familia de Dios, los prejuicios sobre los demás y el distanciamiento de la gente; con el tiempo, a medida que estas cosas se acumulan y se desarrollan más en el interior, ¿cuáles son sus consecuencias? ¿Te llevan a la senda de entrar en la realidad-verdad o a la senda de los hombres malvados? En esa senda, ¿mejorarás o empeorarás cada vez más? (Empeorarás). ¿Cuánto? Cuando estas cosas se acumulan dentro de la gente durante un largo período de tiempo, su fe desaparece poco a poco; una vez desaparece su supuesta fe, también lo hace su entusiasmo. Si desaparece su entusiasmo, ¿acaso no les queda cada vez menos energía y fuerza de voluntad para cumplir con su deber? Se vuelven incapaces de sentir el gozo de creer en Dios, no pueden sentir Sus bendiciones mientras cumplen con su deber. Así, les resulta imposible hallar su fuerza interior, están llenos de quejas, negatividad, nociones y conceptos erróneos, y controlados por estos. Cuando viven dentro de estas cosas y están envueltos y controlados por ellas, lo único que pueden hacer en el cumplimiento de su deber es esforzarse, con aguante y por inercia. Deben confiar en la perseverancia y el autocontrol en todo lo que hacen. No pueden ver la guía de Dios o Sus bendiciones. Entonces, ¿qué viene después? No importa cómo hagan sus deberes, son incapaces de hallar principios. A medida que avanzan, se confunden cada vez más, no encuentran el camino a seguir y pierden todo entusiasmo por cumplir con su deber.

Extracto de ‘Para tener semejanza humana has de cumplir con tu deber adecuadamente, con todo tu corazón, mente y alma’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

Cuando tienes un problema, debes tener la cabeza fría y abordarlo correctamente, y necesitas hacer una elección. Debéis aprender a utilizar la verdad para resolver el problema. En momentos normales, ¿de qué sirve que entiendas algunas verdades? No es para llenarte la barriga, y no simplemente para darte algo de que hablar de ellas y nada más, ni están ahí para resolver los problemas de otros. Lo más importante, su utilidad es resolver tus propios problemas, tus propias dificultades, sólo después de solucionar tus propias dificultades podrás hacer lo propio con las de los demás. ¿Por qué se dice que Pedro es un fruto? Porque hay cosas de valor en él, cosas que merece la pena perfeccionar, estaba decidido a buscar la verdad y era de una voluntad firme; tenía razón, estaba dispuesto a sufrir dificultades, amaba la verdad en su corazón y no se dejó ir pasara lo que pasara. Todos estos son puntos fuertes. Si no tienes ninguno de estos puntos fuertes, eso implica problemas. Eres incapaz de experimentar y tener nada, y no puedes resolver las dificultades de otros. Esto se debe a que no sabes cómo entrar, estás confundido cuando te sobrevienen las cosas, te sientes angustiado, lloras, te vuelves negativo, huyes y, hagas lo que hagas, eres incapaz de manejarlas correctamente.

Extracto de ‘Las personas confundidas no pueden ser salvas’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

Al equiparte para la vida, debes centrarte en comer y beber de las palabras de Dios y saber hablar del conocimiento de Dios, de tus puntos de vista sobre la vida humana y, en especial, de tu conocimiento de la obra realizada por Dios en los últimos días. Puesto que buscas la vida, debes dotarte de estas cosas. Cuando comas y bebas de las palabras de Dios, deberás comparar con ellas la realidad de tu estado. Es decir, cuando descubras tus defectos en el transcurso de tu experiencia real, deberás saber encontrar una senda de práctica y dar la espalda a tus motivaciones y nociones incorrectas. Si siempre te esfuerzas por estas cosas y pones todo tu corazón en lograrlas, tendrás una senda que seguir, no te sentirás vacío y, por tanto, podrás mantener un estado normal. Solo entonces serás una persona que soporta una carga en la vida, que tiene fe. ¿Por qué algunas personas, tras leer las palabras de Dios, no saben ponerlas en práctica? ¿No es porque no comprenden las cosas más cruciales? ¿No es porque no se toman la vida en serio? No comprenden las cosas cruciales ni tienen una senda de práctica porque, cuando leen las palabras de Dios, no saben relacionar su propio estado con ellas ni dominarlo. Algunos dicen: “Leo las palabras de Dios, relaciono mi estado con ellas y sé que soy corrupto y poco apto, pero soy incapaz de satisfacer la voluntad de Dios”. Tan solo has visto la superficie; hay muchas cosas reales que no conoces: cómo dejar de lado el goce carnal y la mojigatería, cómo cambiar, cómo entrar en estos asuntos, cómo mejorar tu aptitud y por qué aspecto comenzar. No entiendes más que algunas cosas superficiales y lo único que sabes es que sí eres muy corrupto. Cuando te reúnes con tus hermanos y hermanas, hablas de lo corrupto que eres y parece que te conoces y soportas una enorme carga en la vida. De hecho, tu carácter corrupto no se ha transformado, lo que demuestra que no has encontrado la senda de práctica. Si diriges una iglesia, debes comprender los estados de los hermanos y hermanas y señalárselos. ¿Valdrá con decir simplemente “¡Sois desobedientes y retrógrados!”? No, debes hablar, en concreto, de cómo manifiestan su condición de desobedientes y retrógrados. Debes hablar de sus estados de desobediencia, de sus conductas desobedientes y de sus actitudes satánicas, y hacerlo de tal manera que se convenzan por completo de la verdad de tus palabras. Usa hechos y ejemplos para dejar las cosas claras, diles exactamente cómo pueden liberarse de su conducta rebelde y señálales la senda de práctica; así se convence a la gente. Solo los que hacen esto pueden guiar a otros; ellos son los únicos poseedores de la realidad-verdad.

Extracto de ‘Práctica (7)’ en “La Palabra manifestada en carne”

Vuestro entendimiento de la verdad ¿está integrado con vuestros propios estados? En la vida real, primero tienes que pensar en qué verdades se relacionan con las personas, los acontecimientos y las cosas con las que te has encontrado; en medio de estas verdades es donde puedes descubrir la voluntad de Dios y relacionar lo que has hallado con Su voluntad. Si desconoces qué aspectos de la verdad están relacionados con las cosas con las que te has encontrado, y, en cambio, vas directamente en busca de la voluntad de Dios, este es un enfoque ciego que no puede lograr resultados. Si quieres buscar la verdad y comprender la voluntad de Dios, primero es necesario que consideres qué tipo de cosas te han sucedido, con qué aspectos de la verdad están relacionados, y busca la verdad específica en la palabra de Dios que tenga que ver con lo que has experimentado. Luego, busca la senda de práctica adecuada para ti en esa verdad; de esta forma, puedes lograr un entendimiento indirecto de Su voluntad. Buscar la verdad y practicarla no es aplicar una doctrina de manera mecánica ni es seguir una fórmula. La verdad no es formulada ni es una ley. No está muerta; es vida, es algo vivo, es la regla que un ser creado debe seguir en la vida y la norma que un ser humano debe tener en la vida. Esto es algo que debes entender lo mejor posible a través de la experiencia. Independientemente de la etapa que hayas alcanzado en tu experiencia, eres inseparable de la palabra de Dios y de la verdad, y lo que entiendes de Su carácter y lo que sabes que Dios tiene y es, todo esto está expresado en Sus palabras; están inextricablemente vinculados a la verdad. El carácter de Dios y lo que Él tiene y es, son en sí mismos, la verdad. La verdad es una manifestación auténtica del carácter de Dios y de lo que Él tiene y es. Hace concreto lo que Dios tiene y es y declara de forma expresa lo que Él tiene y es; te indica de un modo más directo lo que le agrada a Dios, lo que le desagrada, lo que Él quiere que hagas y lo que no te permite hacer, a qué personas desprecia y en quiénes se deleita. Detrás de las verdades que Dios expresa, las personas pueden ver Su placer, Su ira, Su tristeza y Su felicidad, así como Su esencia; esta es la revelación de Su carácter. Al margen de saber lo que Dios tiene y es, y de entender Su carácter a partir de Su palabra, lo más importante es la necesidad de alcanzar este entendimiento por medio de la experiencia práctica. Si alguien se aparta de la vida real para conocer a Dios, no podrá lograrlo. Aunque haya quienes puedan lograr cierto entendimiento de Su palabra, este entendimiento se limita a teorías y palabras, y allí surge una disparidad sobre cómo es Dios en realidad.

Extracto de ‘La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo III’ en “La Palabra manifestada en carne”

Cuando la gente aún no ha recibido la verdad, siempre se queda aturdida cuando le sucede algo. No sabe valerse de la verdad ni abordar lo que le sucede en línea con los propósitos de Dios. Sea bueno o malo tu entorno, y suponga una tentación o una prueba para ti, te quedas totalmente perplejo; solo sabes responder negativamente, incapaz de resolver la cuestión con actitud positiva y con la verdad. Es decir, en cualquier entorno en que te encuentres te falta inmunidad para enfrentarlo. No sabes emplear eficazmente la verdad para resolver el problema; aunque lo único que necesitas para resolverlo y satisfacer la voluntad de Dios en este asunto es buscar la verdad inmediatamente, todavía no lo logras. Entonces, ¿cuánto de tu vida y de lo que haces está relacionado con Dios? ¿Cuánta relación guarda con la conducta y la vida que han de tener aquellos que creen en Dios? Si solo el 1 % está relacionado con Dios en apariencia y en cuanto a tus sinceros deseos subjetivos, mientras el 99 % restante no está relacionado con la verdad, entonces, como Dios ha dicho: “habéis hecho mucho que es irrelevante para la verdad”. ¿No es esto muy aterrador y peligroso? Por consiguiente, ¿qué problemas afronta la gente? Si se disociara de los entornos dispuestos por Dios, si no tuviera Su gracia intencionada o si Dios no creara un entorno adecuado para que buscara la verdad y cumpliera con el deber, sería susceptible de abandonar a Dios en cualquier momento o lugar.

Extracto de ‘Seis indicadores de crecimiento vital’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

Si quieres poner la verdad en práctica y entenderla, primero debes entender la esencia de las dificultades a las que te enfrentas y las cosas que pasan a tu alrededor, cuáles son los problemas de estos asuntos y con qué aspecto de la verdad están relacionados. Debes buscar estas cosas y después de eso, debes buscar la verdad basada en tus verdaderas dificultades. De esa manera, a medida que obtienes experiencia poco a poco, serás capaz de ver la mano de Dios en todo lo que te ocurre y también verás lo que Él quiere hacer y los resultados que quiere lograr en ti. Tal vez no creas que lo que te sucede está relacionado con la fe en Dios y la verdad, y simplemente te digas: “Sé cómo ocuparme de esto; no necesito la verdad ni las palabras de Dios. Cuando asista a reuniones, lea las palabras de Dios o cumpla con el deber, me compararé con la verdad y con las palabras de Dios”. Si crees que las diversas cosas cotidianas que tienen lugar en tu vida —las relativas a la familia, el trabajo, el matrimonio y tu futuro— no tienen nada que ver con la verdad y las resuelves empleando métodos humanos, si esta es tu experiencia, nunca recibirás la verdad; no entenderás lo que Dios desea hacer en ti ni los resultados que desea lograr.

Extracto de ‘La importancia de buscar la verdad y la senda de búsqueda’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

Las personas revelan un carácter corrupto. Esto es un hecho. Nadie puede evitarlo o escapar de él; deben afrontarlo. ¿Por qué es así? Algunos dicen: “Siempre revelo mi carácter corrupto. Nunca puedo cambiarlo. ¿Qué he de hacer? ¿Es así como soy? ¿Le desagrado a Dios? ¿Acaso me odia?”. ¿Es esa una actitud correcta? ¿Es correcto ese pensamiento? Que las personas tengan un carácter corrupto y lo revelen a menudo no significa que estén acabadas, que sea incurable. Que revelen con frecuencia un carácter corrupto prueba que su vida está controlada por el carácter corrupto de Satanás, que su esencia es la de Satanás. Deberían reconocer y aceptar este hecho. Existe una diferencia entre la esencia-naturaleza del hombre y la esencia de Dios. ¿Qué deben hacer después de reconocer este hecho? Cuando las personas delatan un carácter corrupto; cuando se entregan a los placeres de la carne y se alejan de Dios; o cuando Dios obra de una manera que está en desacuerdo con sus propias ideas y en su interior surgen quejas, deben ser conscientes de inmediato de que esto es un problema y un carácter corrupto. Se trata de una rebelión contra Dios, de una oposición a Él; no está de acuerdo con la verdad y es un anatema para Dios. Cuando las personas se den cuenta de estas cosas, no deben quejarse ni volverse negativas y ociosas, y menos aún molestarse. En cambio, han de ser capaces de una autorreflexión y un autoconocimiento más profundos. Además, deben poder presentarse ante Dios de forma proactiva y no ser pasivos. Deben asumir la responsabilidad de presentarse ante Dios para buscar y aceptar el reproche y la disciplina de Dios, y deben cambiar inmediatamente su estado, de manera que sean capaces de practicar de acuerdo con la verdad y las palabras de Dios, así como actuar de acuerdo con los principios. De esta manera, tu relación con Dios y tu estado interior se volverán cada vez más normales. Podrás identificar con mayor claridad el carácter corrupto, la esencia de la corrupción y los diversos feos estados de Satanás. Ya no pronunciarás palabras tan tontas e infantiles como “fue Satanás quien interfirió en mí” o “fue una idea que me dio Satanás”. En su lugar, tendrás un conocimiento exacto del carácter corrupto, de la esencia de la oposición de las personas a Dios y de la esencia de Satanás. Tendrás una forma más precisa de tratar estas cosas, y por tanto no te limitarán. Cuando hayas revelado un poco de carácter corrupto, transgredido o desempeñado tu deber de manera superficial, o cuando te encuentres a menudo en un estado pasivo y negativo, no te volverás débil ni perderás la fe en Dios y en Su salvación. No vivirás en medio de tales circunstancias, sino que te enfrentarás correctamente a tu propio carácter corrupto, y serás capaz de una vida espiritual normal y, cuando tu carácter corrupto se revele, podrás inmediatamente invertir su curso, vivir de una vez ante Dios y buscar Su disciplina y Su reproche. Tu carácter corrupto, la esencia de Satanás y tus diversos estados negativos y pasivos no te controlarán, sino que tendrás una fe creciente en la búsqueda de la verdad, en la salvación y en la aceptación del juicio, el castigo, la disciplina y el reproche de Dios. De esta manera, ¿acaso no vivirán las personas con libertad? Este es el camino para practicar y ganar la verdad, y también es el camino de la salvación. El carácter corrupto se ha arraigado profundamente en la gente; la esencia y la naturaleza de Satanás controlan sus pensamientos, comportamiento y mentalidad; sin embargo, en presencia de la verdad, la obra de Dios y Su salvación, nada de esto es preocupante y no presenta dificultades. Independientemente del carácter corrupto de las personas, de los problemas que tengan o sus limitaciones, hay un camino que pueden tomar. Existe una manera de resolver estas cosas, y existen verdades adecuadas con las que resolverlas. ¿Acaso no queda entonces esperanza para su salvación?

Extracto de ‘Cómo resolver el problema de ser descuidado y superficial a la hora de realizar tu deber’ en “Registros de las pláticas de Cristo”

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