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Declaraciones de Cristo de los últimos días (Selecciones)

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Declaraciones de Cristo de los últimos días (Selecciones)

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La Palabra manifestada en carne (Continuación)
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Palabras Clásicas de Dios (Pasajes)

13. Si el hombre puede entrar verdaderamente en conformidad con la obra del Espíritu Santo, su vida brotaría con rapidez como un retoño de bambú después de la lluvia de primavera. A juzgar por la estatura corriente de la mayoría de las personas, nadie le concede importancia a la vida. En vez de ello, consideran relevantes algunos asuntos superficiales intrascendentes. O van a toda prisa de aquí para allá, y trabajan sin objetivo y al azar, sin enfoque, sin saber adónde dirigirse y mucho menos para quien. Se limitan a “ocultarse con humildad”. La verdad es que pocos de vosotros conocen las intenciones de Dios para los últimos días. Algunos apenas distinguen las huellas de Dios, y son menos aun los que están al corriente del cuál será el logro máximo de Dios. No obstante, por pura fuerza de voluntad, todos aceptan la disciplina y el trato de los demás, como si se remangaran para entrar en acción y esperaran el día en que por fin lo consigan y puedan relajarse. No ofreceré ningún comentario sobre estos “portentos” entre las personas, pero hay un asunto que todos debéis entender. En estos momentos, el ser humano está progresando hacia la anormalidad; sus pasos de entrada ya se dirigen hacia un punto muerto.[c] Tal vez muchos crean que este es el “Shangri-La” que el hombre anhela, creyendo que es el “lugar de libertad”. En realidad, no lo es. O se podría decir que las personas ya se han extraviado.

de ‘Obra y entrada (4)’ en “La Palabra manifestada en carne”

14. Dios está encarnado en el continente chino, lo que los compatriotas de Hong Kong y Taiwán llaman el interior. Cuando Dios descendió de lo alto a la tierra, nadie lo supo en el cielo ni aquí abajo, porque este es el verdadero significado de que Dios regrese de un modo oculto. Durante largo tiempo ha estado obrando en la carne y viviendo, aunque nadie se ha enterado. Incluso hasta el día de hoy, nadie lo reconoce. Tal vez seguirá siendo un enigma eterno. Esta vez, la venida de Dios en carne no es algo de lo que cualquiera pueda ser consciente. Independientemente de que la obra del Espíritu sea a gran escala y poderosa, Dios siempre mantiene la compostura, sin delatarse nunca. Se puede decir que es como si esta etapa de Su obra se está llevando a cabo en el ámbito celestial. Aunque sea algo perfectamente obvio para todos, nadie lo reconoce. Cuando Dios acabe esta etapa de Su obra, todos despertarán de su largo sueño y revertirán su actitud del pasado. Recuerdo que Dios dijo una vez: “Venir esta vez a la carne es como caer en la guarida del tigre”. Lo que esto significa es que, al ocurrir que en esta ronda de la obra de Dios Él haya venido en carne y haya nacido en la morada del gran dragón rojo, Su venida a la tierra esta vez está acompañada por peligros extremos. Se enfrenta a cuchillos, pistolas y porras; a la tentación; a multitudes con miradas asesinas. Se arriesga a que lo maten en cualquier momento. Dios vino con ira. Sin embargo, vino para realizar la obra de perfección, con la intención de llevar a cabo la segunda parte de Su obra que sigue después de la obra redentora. Por el bien de esta etapa de Su obra, Dios ha dedicado Su mayor pensamiento y cuidado, y está usando todos los medios concebibles para evitar los asaltos de la tentación, ocultándose con humildad y sin alardear jamás de Su identidad. Al rescatar al hombre de la cruz, Jesús sólo estaba cumpliendo la obra de redención; no estaba realizando la obra de perfección. Así, sólo se estaba llevando a cabo la mitad de la obra de Dios, y acabar la obra redentora sólo fue la mitad de la totalidad de Su plan. Cuando la nueva era estaba a punto de empezar y la vieja se desvanecía, Dios Padre empezó a reflexionar sobre la segunda parte de Su obra y a prepararse para ella. En el pasado, esta encarnación de los últimos días puede no haber sido profetizada y, por tanto, esto estableció el cimiento para el secretismo incrementado que rodea esta vez la venida de Dios en carne. Al amanecer, sin que nadie lo supiera, Dios vino a la tierra e inició Su vida en la carne. Las personas fueron totalmente inconscientes de ese momento. Quizás estaban todos dormidos; tal vez muchos de los que estaban despiertos y vigilantes esperaban, y es posible que muchos estuvieran orando en silencio a Dios en el cielo. Sin embargo, entre toda esta cantidad de personas, nadie supo que Dios ya había llegado a la tierra. Él obró así para llevar a cabo Su obra sin contratiempos y lograr mejores resultados, y también para evitar más tentaciones. Cuando se rompa el sueño primaveral del hombre, la obra de Dios llevará ya mucho tiempo acabada y Él se marchará, poniendo fin a Su vida de ambular por la tierra y residir en ella. Ya que la obra de Dios requiere que Él actúe y hable personalmente, y porque el hombre no tiene forma de ayudar, Dios ha soportado un dolor extremo para venir a la tierra a hacer Él mismo la obra. El ser humano es incapaz de sustituir a Dios en Su obra. Por tanto, Él corrió peligros varios millares de veces mayores que los de la Era de la Gracia, para bajar donde mora el gran dragón rojo y hacer Su propia obra, poner todo este pensamiento y cuidado en redimir a este grupo de gente empobrecida, redimiendo a estas personas que estaban tapadas por una montaña de estiércol. Aunque nadie sepa de la existencia de Dios, a Él no le preocupa, porque beneficia en gran manera a Su obra. Todos son atrozmente malvados, así que ¿cómo puede alguien tolerar la existencia de Dios? Por ello, Dios está siempre callado en la tierra. Independientemente de lo excesivamente cruel que es el hombre, Dios no se lo toma a pecho, sino que sigue haciendo la obra que necesita realizar para cumplir la mayor comisión que el Padre celestial le dio. ¿Quién de entre vosotros ha reconocido la hermosura de Dios? ¿Quién muestra más consideración por la carga de Dios Padre que Su Hijo? ¿Quién es capaz de entender la voluntad de Dios Padre? En el cielo, el Espíritu de Dios Padre está a menudo preocupado, y Su Hijo en la tierra ora con frecuencia sobre la voluntad de Dios Padre, con una preocupación que hace pedazos Su corazón. ¿Hay alguien que conozca el amor de Dios Padre por Su Hijo? ¿Alguien sabe cuánto echa de menos el Hijo amado a Dios Padre? Sin poder decidir entre el cielo y la tierra, ambos están constantemente mirando de manera fija al otro desde lejos, uno al lado del otro en Espíritu. ¡Oh humanidad! ¿Cuándo tendréis en consideración el corazón de Dios? ¿Cuándo comprenderéis Su intención? El Padre y el Hijo siempre han dependido el uno del otro. ¿Por qué deberían separarse, uno arriba, en el cielo, y el otro abajo, en la tierra? El Padre ama a Su Hijo así como el Hijo ama a Su Padre. ¿Por qué debería tener que esperar, pues, con tantos anhelos y suspirar con tanta angustia? Aunque no han estado separados durante largo tiempo, ¿sabe alguien que el Padre ya ha estado añorando, angustiado, durante tantos días y noches, y hace mucho que espera el rápido regreso de Su amado Hijo? Observa, está sentado en silencio, espera. Todo es por el pronto retorno de Su amado Hijo. ¿Cuándo volverá a estar con el Hijo que está vagando por la tierra? Aunque una vez juntos, lo estarán por toda la eternidad, ¿cómo puede Él soportar los miles de días y noches de separación, el uno arriba, en el cielo, y el otro abajo en la tierra? Decenas de años en la tierra son como miles de años en el cielo. ¿Cómo podría Dios Padre no preocuparse? Cuando Dios viene a la tierra, experimenta las muchas vicisitudes del mundo humano exactamente igual que el hombre. Dios mismo es inocente, de modo que ¿por qué permitir que sufra el mismo dolor que el hombre? No es de sorprender que Dios Padre anhele con tanta urgencia a Su Hijo; ¿quién puede entender el corazón de Dios? Él le ha dado demasiado al hombre; ¿cómo puede el hombre corresponderle suficientemente al corazón de Dios? Con todo, el ser humano le da muy poco a Dios; ¿cómo podría Él, pues, no preocuparse?

de ‘Obra y entrada (4)’ en “La Palabra manifestada en carne”

15. Apenas uno de entre los hombres entiende la urgencia del corazón de Dios, porque el calibre de las personas es demasiado bajo y su sensibilidad espiritual bastante apagada, y porque ninguno lo nota ni presta atención a lo que Dios está haciendo. De modo que Dios sigue preocupándose por el hombre, como si la naturaleza animal de este pudiera estallar en cualquier momento. Esto demuestra, además, que la venida de Dios a la tierra va acompañada por grandes tentaciones. Pero por el bien de completar a un grupo de personas, Dios, colmado de gloria, puso al hombre al tanto de todas Sus intenciones, sin esconder nada. Ha decidido firmemente completar a este grupo. Por tanto, haya dificultad o tentación, Él mira hacia otro lado y lo pasa todo por alto. Él se limita a hacer Su propia obra en silencio, creyendo firmemente que un día, cuando Dios haya obtenido gloria, el hombre le conocerá, y creyendo que cuando el hombre haya sido completado por Dios entenderá por completo Su corazón. Ahora mismo puede haber personas que estén tentando a Dios, malinterpretándolo o culpándolo; Él no se toma nada de esto en serio. Cuando Él descienda en gloria, todas las personas entenderán que todo lo que Dios hace es por el bienestar de la humanidad, y comprenderán que todo es para que el hombre pueda sobrevivir mejor. La venida de Dios está acompañada por las tentaciones, y Dios también viene con majestad e ira. Para cuando Dios deje al hombre, ya habrá ganado gloria, y se marchará cargado al máximo de gloria y con el gozo del regreso. El Dios que obra en la tierra no se toma las cosas a pecho, por mucho que las personas lo rechacen. Él sólo está haciendo Su obra.

de ‘Obra y entrada (4)’ en “La Palabra manifestada en carne”

16. Dios creó el mundo y esto se remonta a miles de años; ha venido a la tierra a realizar una cantidad inconmensurable de obra y ha experimentado por completo el rechazo y la difamación del mundo humano. Nadie celebra la llegada de Dios; todo el mundo simplemente lo mira con frialdad. En el transcurso de estos varios miles de años de dificultades, la conducta del hombre desde hace mucho tiempo ha hecho pedazos el corazón de Dios. Ya no presta atención a la rebeldía de las personas, sino que en su lugar elabora un plan aparte para transformar y purificar al hombre. La burla, la calumnia, la persecución, la tribulación, el sufrimiento de la crucifixión, la exclusión por parte del hombre, etc. que Dios ha experimentado en la carne: Él ha probado bastante de todo esto. Dios en la carne ha sufrido a fondo las miserias del mundo humano. Hace mucho que, en el cielo, para el Espíritu de Dios Padre estas visiones fueron insoportables y echó Su cabeza hacia atrás y cerró los ojos, esperando que Su amado Hijo regresara. Lo único que quiere es que todas las personas escuchen y obedezcan, sean capaces de sentir gran vergüenza ante Su carne y no se rebelen contra Él. Lo único que desea es que todos crean que Dios existe. Hace tiempo que dejó de hacer grandes exigencias al hombre, porque Dios ha pagado un precio demasiado alto, mientras el ser humano descansa tranquilo,[e] no tomándose Su obra en serio.

de ‘Obra y entrada (4)’ en “La Palabra manifestada en carne”

17. Hoy todos sabéis que Dios está conduciendo a las personas a la senda correcta de vida, que está guiando al hombre al paso siguiente, a entrar en otra era, a trascender este viejo siglo oscuro, a librarse de la carne, de la opresión de las fuerzas de oscuridad y de la influencia de Satanás, permitiendo que todas y cada una de las personas vivan en un mundo de libertad. Por el bien de un hermoso mañana, para que las personas puedan ser más audaces en sus pasos futuros, el Espíritu de Dios lo planea todo para el hombre, y para que este pueda disfrutar más, Dios dedica todos Sus esfuerzos en la carne para preparar el camino delante del hombre, para que ese día que el ser humano anhela pueda llegar antes. ¡Ojalá todos valoréis este hermoso momento! No es fácil hazaña reunirse con Dios, y aunque no le hayáis conocido nunca, hace ya mucho tiempo que habéis estado con Él. Ojalá pudieran todos recordar aquellos bellos, aunque breves, días para siempre y convertirlos en sus posesiones más apreciadas aquí en la tierra.

de ‘Obra y entrada (5)’ en “La Palabra manifestada en carne”

18. Durante miles de años, el pueblo chino ha llevado una vida de esclavo, y esto ha restringido sus pensamientos, sus conceptos, su vida, su lenguaje, su conducta y sus acciones hasta el punto de quedar sin la más ligera libertad. Varios miles de años de historia han convertido a un pueblo vital, poseído por un espíritu, en algo parecido a cadáveres despojados del espíritu. Son muchos los que viven bajo el cuchillo de carnicero de Satanás, muchos los que viven en casas como guarida de animales, muchos los que comen lo mismo que las vacas o los caballos, muchos los que se encuentran en una situación caótica en el “inframundo” y son totalmente inconscientes. En apariencia, las personas no son distintas del hombre primitivo, su lugar de descanso es como un infierno y por todas partes las rodean, en compañía, toda suerte de demonios inmundos y espíritus malignos. Por fuera, los seres humanos parecen ser “animales” altamente evolucionados; en realidad, viven y residen con demonios inmundos. Sin nadie que los asista, viven dentro de la emboscada de Satanás, atrapados en sus lazos sin manera de escapar. En lugar de afirmar que se reúnen con sus seres queridos en casas acogedoras y viven una vida feliz y satisfactoria, se debería decir que moran en el Hades, tratan con demonios y se juntan con diablos. De hecho, las personas siguen atadas por Satanás, viven donde se reúnen los demonios inmundos; y son manipuladas por ellos, como si sus camas fueran el lugar para sus cadáveres descansar, como si fueran un nido acogedor.

de ‘Obra y entrada (5)’ en “La Palabra manifestada en carne”

19. El hombre vive codo a codo con los animales, y hay armonía entre ellos, sin disputas ni guerras de palabras. El hombre es meticuloso en su cuidado y preocupación por los animales, y estos existen para la supervivencia del ser humano, para el beneficio de este expresamente, sin ninguna ventaja para sí mismo y en completa y total obediencia al hombre. Según todas las apariencias, la relación entre el hombre y la bestia es cercana y armoniosa, y se diría que los demonios inmundos son la combinación perfecta de hombre y bestia. Así, el ser humano y los demonios inmundos de la tierra disfrutan de mayor intimidad, y son inseparables: se diría que el hombre está alejado de los demonios inmundos, pero en realidad está relacionado con ellos, aunque estos no se guardan nada del hombre, y le “dedican” todo lo que tienen. Cada día, las personas se divierten en el “palacio del rey del infierno”, jugueteando con “el rey del infierno” (su antepasado) y siendo manipuladas por él. Hoy, los seres humanos están cubiertos de mugre y, al haber pasado tanto tiempo en el Hades, hace ya mucho que dejaron de desear regresar al “mundo de los vivos”. Así, tan pronto como vean la luz y contemplen los requisitos de Dios, Su conducta y Su obra, se sentirán inquietos y ansiosos; seguirán anhelando volver al inframundo y habitar con fantasmas. Olvidaron a Dios hace ya mucho, y por ello han vagado siempre en el cementerio.

de ‘Obra y entrada (5)’ en “La Palabra manifestada en carne”

20. Obra y entrada son inherentemente prácticas y se refieren a la obra de Dios y la entrada del hombre. La completa falta de entendimiento que el hombre tiene del verdadero rostro de Dios y de Su obra ha acarreado grandes dificultades a su entrada. Hasta el día de hoy, muchas personas siguen desconociendo la obra que Dios realiza en los últimos días o la razón por la que soporta una humillación extrema de venir en carne y estar con el hombre en las buenas y en las malas. El ser humano no sabe nada del objetivo de la obra de Dios ni del propósito de Su plan para los últimos días. Por diversas razones, las personas son siempre tibias y ambiguas respecto a la entrada que Dios exige; esto ha provocado grandes dificultades a la obra de Dios en la carne. Las personas parecen haberse convertido, todas, en obstáculos y, hasta hoy, siguen sin tener una comprensión clara. Por tanto, hablaré sobre la obra que Dios hace en el hombre y Su urgente intención, para que todos vosotros lleguéis a ser leales siervos de Dios quienes, como Job, prefiráis morir a rechazar a Dios y soportéis toda humillación, y que, como Pedro, ofrezcáis todo vuestro ser a Dios y os hagáis los íntimos ganados por Dios en los últimos días. Ojalá todos los hermanos y hermanas hagan todo lo que esté en su mano para ofrecer todo su ser a la voluntad celestial de Dios, lleguen a ser siervos santos en la casa de Dios y disfruten de las infinitas promesas concedidas por Dios, para que el corazón de Dios Padre pueda pronto disfrutar de un reposo apacible. “Llevar a cabo la voluntad de Dios” debería ser el lema de todos los que aman a Dios. Estas palabras deberían servir de guía al hombre para entrar y ser la brújula que dirija sus actos. Esta es la resolución que el ser humano debería tener. Para acabar la obra de Dios a conciencia en la tierra y colaborar con Su obra en la carne; este es el deber del hombre. Un día, cuando la obra de Dios esté hecha, el hombre le dirá adiós en un temprano regreso al Padre en el cielo. ¿No es esta la responsabilidad que el hombre debería cumplir?

de ‘Obra y entrada (6)’ en “La Palabra manifestada en carne”

21. Para el hombre, la crucifixión de Dios concluyó la obra de Su encarnación, redimió a toda la humanidad y esto le permitió tomar posesión de las llaves del Hades. Todos piensan que Su obra se ha cumplido por completo. En realidad, para Dios sólo se ha realizado una pequeña parte de Su obra. Sólo ha redimido a la humanidad; no la ha conquistado, y menos aún ha cambiado la fealdad de Satanás en el hombre. Por esta razón, Dios afirma: “Aunque Mi carne encarnada pasó por el dolor de la muerte, esa no fue la meta total de Mi encarnación. Jesús es Mi amado Hijo y fue clavado en la cruz por Mí, pero no concluyó del todo Mi obra. Sólo llevó a cabo una porción de ella”. Así, Dios empezó la segunda ronda de planes para continuar con la obra de la encarnación. La intención suprema de Dios consiste en perfeccionar y ganar a todos los rescatados de las manos de Satanás, que es la razón por la cual Dios se preparó de nuevo para correr los peligros de venir en carne.

de ‘Obra y entrada (6)’ en “La Palabra manifestada en carne”

22. En muchos lugares, Dios ha profetizado ganar a un grupo de vencedores en la tierra de Sinim. Es en la parte oriental del mundo que se ganan los vencedores, de modo que el punto de aterrizaje de la segunda encarnación de Dios es, sin lugar a duda, la tierra de Sinim, exactamente donde descansa enrollado el gran dragón rojo. Allí ganará Dios a los descendientes del gran dragón rojo para que quede totalmente derrotado y avergonzado. Dios quiere despertar a estas personas que sufren profundamente, despertarlos por completo, y que salgan de la niebla y rechacen al gran dragón rojo. Dios quiere despertarlos de su sueño, que conozcan la esencia del gran dragón rojo, le entreguen a Dios todo su corazón, se levanten de la opresión de las fuerzas de oscuridad, se pongan de pie en el Oriente del mundo y se conviertan en la prueba de la victoria de Dios. Sólo entonces ganará Dios la gloria. Precisamente por esta razón trajo Dios la obra, que llegó a su fin en Israel, a la tierra donde el gran dragón rojo descansa enrollado y, casi dos mil años después de partir, ha venido de nuevo en carne para seguir con la obra de la Era de la Gracia. A la simple vista del hombre, Dios está inaugurando una nueva obra en la carne. Pero, para Dios, está prosiguiendo con la obra de la Era de la Gracia, sólo con una separación en el tiempo de unos cuantos miles de años y con el cambio de la ubicación y el proyecto de la obra. Aunque el aspecto en la carne que Dios ha adoptado en la obra de hoy es una persona bastante diferente de Jesús, comparten la misma esencia y raíz, y proceden de la misma fuente. Es posible que tengan muchas diferencias externas, pero las verdades internas de Su obra son completamente idénticas. Después de todo, las eras son tan distintas como la noche y el día. ¿Cómo puede permanecer inalterada la obra de Dios? ¿O cómo puede la obra hacer que se interrumpan uno a otro?

de ‘Obra y entrada (6)’ en “La Palabra manifestada en carne”

23. Jesús adoptó la apariencia de un judío, se conformó al atuendo de uno de ellos y creció comiendo comida judía. Este es Su aspecto humano normal. Pero la carne encarnada de hoy toma la forma del pueblo de Asia y crece con la comida de la nación del gran dragón rojo. Estos no confligen con la meta de la encarnación de Dios. Más bien, se complementan uno a otro, y completan de un modo más pleno el verdadero significado de la encarnación de Dios. Al referirse a la carne encarnada como “Hijo del Hombre” o “Cristo”, el exterior del Cristo de hoy no puede equipararse a Jesucristo. Después de todo, la carne se denomina “Hijo del Hombre” y es a imagen de la carne. Cada etapa de la obra de Dios contiene un significado considerablemente profundo. La razón por la que Jesús fue concebido por el Espíritu Santo es porque Él iba a redimir a los pecadores. Tenía que ser sin pecado. Pero sólo al final, cuando se vio obligado a volverse semejante a la carne pecaminosa y a tomar sobre sí los pecados de los pecadores, los rescató de la cruz maldita que Dios usó para castigar a las personas. (La cruz es la herramienta de Dios para maldecir y castigar a las personas; las menciones de la maldición y el castigo son específicamente sobre maldecir y castigar a los pecadores.) La meta consistía en que todos los pecadores se arrepintieran y usar la crucifixión para que admitieran sus pecados. Es decir, con el objeto de redimir a toda la humanidad, Dios se encarnó en una carne que fue concebida por el Espíritu Santo y cargó con los pecados de todos los seres humanos. La forma corriente de describir esto es ofreciendo una carne santa a cambio de todos los pecadores, el equivalente de Jesús como ofrenda por el pecado colocada delante de Satanás, para “suplicarle” que le devuelva a Dios toda la humanidad inocente a la que ha pisoteado. Cumplir esta fase de la obra de redención requirió, pues, la concepción por el Espíritu Santo. Era la condición necesaria, un “tratado” durante la batalla entre Dios Padre y Satanás. Por ello, Jesús le fue entregado a Satanás y sólo entonces tocó a su fin esta etapa de la obra. Sin embargo, la obra redentora de Dios ya es de una magnificencia sin precedentes, y Satanás no tiene razón alguna para exigir nada, de manera que la encarnación de Dios no requiere la concepción por el Espíritu Santo, porque Dios es inherentemente santo e inocente. Por tanto, esta vez, Dios encarnado no es ya el Jesús de la Era de la Gracia. Sin embargo, lo sigue siendo, en aras de la voluntad de Dios Padre y de cumplir Sus deseos. ¿Cómo se puede considerar que esto sea un dicho no razonable? ¿Debe seguir la encarnación de Dios unos preceptos?

de ‘Obra y entrada (6)’ en “La Palabra manifestada en carne”

24. Muchas personas buscan en la Biblia pruebas, queriendo encontrar una profecía de la encarnación de Dios. ¿Cómo puede el pensamiento quebrantado del hombre saber que, hace mucho, Dios dejó de “obrar” en la Biblia, y que ha “saltado” fuera de ella para hacer con entusiasmo la obra que tenía planeada hace tiempo, pero de la que nunca le habló al hombre? Las personas son muy carentes de sentido. Tras apenas hacerse de una idea del carácter de Dios, se suben con aire despreocupado a un alto escenario y se sientan en una “silla de ruedas” de clase alta e inquieren la obra de Dios, llegando tan lejos como para empezar a educarle mediante una charla grandilocuente e incoherente. Muchos son como un “hombre viejo” con gafas de lectura y acariciándose la barba, abre su “viejo anuario” amarillento (Biblia) que ha estado leyendo durante toda su vida. Murmurando palabras y con ojos que se muestran centelleantes, abre ahora el libro de Apocalipsis y ahora el libro de Daniel, y ahora el universalmente conocido libro de Isaías. Mirando fijamente una página densamente llena de palabras diminutas, lee en silencio, y su mente da vueltas sin cesar. De repente, la mano que acaricia la barba se detiene y empieza a tirar de ella. De vez en cuando se oye cómo se la va arrancando. Una conducta tan inusual le toma a uno por sorpresa. “¿Por qué usar tanta fuerza? ¿Qué le ha enfurecido tanto?”. Observando de nuevo al viejo, sus cejas están ahora erizadas. Las cejas plateadas han aterrizado como plumas de gansos, precisamente a dos centímetros de los párpados del anciano, como por casualidad, pero a la vez con suma perfección, mientras el viejo mantiene los ojos pegados a las páginas mohosas. Repite varias veces la secuencia de acciones indicada más arriba y, a continuación, no puede evitar saltar sobre sus pies y empezar a parlotear como si mantuviera una pequeña charla[d] con alguien, aunque la luz de sus ojos no ha abandonado el anuario. De repente, tapa la página en la que está y se vuelve a “otro mundo”. Sus movimientos son tan apresurados y aterradores, que casi toman a las personas por sorpresa. Ahora, el ratón que había salido de su agujero y que acababa de empezar a “sentirse libre” durante su silencio estaba tan alarmado por sus movimientos tan poco característicos que volvió corriendo a meterse en el agujero, desapareciendo sin dejar rastro. Ahora, la mano izquierda inmóvil del viejo retoma su movimiento, acariciándose la barba de arriba abajo. Se aparta de su asiento, dejando el libro sobre el escritorio. El viento entra por una puerta ligeramente entreabierta y la ventana abierta, cerrando distraídamente el libro, abriéndolo, cerrándolo y volviéndolo a abrir. Existe una desolación indescriptible en la escena, y a excepción del sonido de las páginas del libro agitadas por el viento, todo parece haber quedado en silencio. Él, con las manos entrelazadas a la espalda, recorre la sala, deteniéndose y retomando su caminar, sacudiendo de vez en cuando la cabeza y, al parecer, repitiendo: “¡Oh Dios! ¿De verdad harías esto?”. De vez en cuando también asiente con la cabeza: “¡Oh Dios! ¿Quién puede imaginar Tu obra? ¿Acaso no es difícil buscar Tus pisadas? Creo que no haces cosas poco razonables”. Ahora, las cejas del viejo se arrugan y se juntan, los ojos apretadamente cerrados, mostrando una mirada de incomodidad y también una expresión de extremo dolor, como si quisiera deliberar lentamente. Esto está retando de verdad a este “distinguido hombre viejo”. En esta etapa tardía de su vida, se ha encontrado “tristemente” con este asunto. ¿Qué se puede hacer al respecto? Yo también estoy perplejo e impotente para actuar. ¿Quién hizo “amarillear” su viejo anuario? ¿Quién hizo que su barba y sus cejas crecieran cruelmente como blanca nieve en distintos lugares de su rostro? Es como si su barba representara sus antecedentes. ¿Pero quién sabía que el hombre pudiera volverse necio hasta ese punto, buscando la presencia de Dios en el viejo anuario? ¿Cuántas hojas puede tener el viejo anuario? ¿De verdad puede registrar todos los hechos de Dios? ¿Quién se atreve a garantizar esto? El hombre busca, en realidad, la aparición de Dios e intenta cumplir Su voluntad con palabras exageradas de análisis.[e] ¿Es tan fácil como suena intentar entrar a la vida? ¿No es esto un razonamiento absurdo y falso? ¿No te parece irrisorio?

de ‘Obra y entrada (6)’ en “La Palabra manifestada en carne”

Declaraciones de Cristo de los últimos días (Selecciones)

¿Eres un verdadero creyente de Dios? La esencia de Cristo es la obediencia a la voluntad del Padre celestial Es muy importante entender el carácter de Dios La aparición de Dios ha traído una nueva época Sólo el Cristo de los últimos días le puede dar al hombre el camino de la vida eterna Los verdaderamente obedientes seguramente serán ganados por Dios El repique de los siete truenos: profetizando que el evangelio del reino se extenderá por todo el universo La obra en la Era de la Ley El suspiro del Todopoderoso Dios es la fuente de la vida del hombre Sólo el que experimenta la obra de Dios verdaderamente cree en Dios Qué punto de vista deben tener los creyentes ¿Sabes? Dios ha hecho algo grande entre los hombres Dios preside el destino de toda la humanidad Conocer las tres etapas de la obra de Dios es la senda para conocer a Dios Parte 1 Conocer las tres etapas de la obra de Dios es la senda para conocer a Dios Parte 2 ¿Has cobrado vida? El salvador ya ha regresado en una “nube blanca” Conocer la obra de Dios hoy Contemplando la aparición de Dios en Su juicio y Su castigo ¿Existe la Trinidad? Cómo Pedro llegó a conocer a Jesús Acerca de los apelativos y la identidad Parte 1 Todos los que no conocen a Dios son los que se oponen a Él Cuando veas el cuerpo espiritual de Jesús será cuando Dios haya hecho de nuevo el cielo y la tierra Deberías saber que el Dios práctico es Dios mismo ¿Cómo puede el hombre que ha definido a Dios en sus conceptos recibir Sus revelaciones? Cómo deberías ocuparte de tu misión futura Deberías saber cómo la humanidad completa ha evolucionado hasta el día de hoy (Parte 1) La Era del Reino es la Era de la Palabra La esencia de la carne habitada por Dios Las declaraciones de Dios al universo entero: La decimonovena declaración Cristo realiza la obra de juicio con la verdad Deberías saber cómo la humanidad completa ha evolucionado hasta el día de hoy parte 2 La diferencia entre el ministerio del Dios encarnado y el deber del hombre Aquellos incompatibles con Cristo son seguramente opositores de Dios La obra de Dios y la práctica del hombre parte 1 La obra de Dios y la práctica del hombre parte 2 Nadie que es de la carne puede escapar del día de la ira Acerca de los apelativos y la identidad parte 2 La humanidad corrupta está más necesitada de la salvación del Dios hecho carne Parte 1 La obra de Dios y la obra del hombre Parte 1 La obra de Dios y la obra del hombre Parte 2 La humanidad corrupta está más necesitada de la salvación del Dios hecho carne Parte 2 ¿Qué sabes de la fe? La obra de esparcir el evangelio también es la obra de salvar al hombre Qué significa ser un hombre de verdad Promesas a aquellos que han sido perfeccionados ¿Es la obra de Dios tan sencilla como el hombre imagina? Breve charla sobre “El Reino Milenario ha llegado” Muchos son llamados, pocos escogidos Cómo conocer la realidad Las experiencias de Pedro: su conocimiento del castigo y del juicio Parte 1 El éxito o el fracaso dependen de la senda que el hombre camine Parte 1 El éxito o el fracaso dependen de la senda que el hombre camine Parte 2 Cómo conocer a Dios en la tierra Sólo los que conocen la obra de Dios hoy pueden servir a Dios Sólo los que conocen a Dios y Su obra pueden satisfacer a Dios Cuando se trata de Dios, ¿cuál es tu entendimiento? Ya que crees en Dios deberías vivir por la verdad Los mandamientos de la nueva era Tener un carácter inalterable es estar en enemistad con Dios Los que aman a Dios vivirán siempre en Su luz Las experiencias de Pedro: su conocimiento del castigo y del juicio Parte 2 Debes buscar el camino de la compatibilidad con Cristo Restaurar la vida normal del hombre y llevarlo a un destino maravilloso Parte 1 Restaurar la vida normal del hombre y llevarlo a un destino maravilloso Parte 2 Selección de los cuatro pasajes de la palabra de Dios acerca de “Relativo a la Biblia” Parte 1 La diferencia esencial entre el Dios encarnado y la gente que Dios usa Las dos encarnaciones completan el sentido de la encarnación Sólo aquellos que conocen a Dios pueden dar testimonio de Él El Reino Milenario ha llegado Cómo servir en armonía con la voluntad de Dios Selección de los cuatro pasajes de la palabra de Dios acerca de “Relativo a la Biblia” Parte 2 Sólo los perfeccionados pueden vivir una vida significativa Dios es el Señor de toda la creación Selección de los tres pasajes de la palabra de Dios sobre “La visión de la obra de Dios” Parte 1 Selección de los tres pasajes de la palabra de Dios sobre “La visión de la obra de Dios” Parte 2 Selección de los diez pasajes de la palabra de Dios sobre “Obra y entrada” Parte 1 Selección de los diez pasajes de la palabra de Dios sobre “Obra y entrada” Parte 2 Sólo amar a Dios es realmente creer en Dios Las formas religiosas de servicio deben ser prohibidas Tres advertencias Deberías preparar suficientes buenas obras para tu destino Todo se realiza por la palabra de Dios Deberíais considerar vuestros hechos Selección de los diez pasajes de la palabra de Dios sobre “Obra y entrada” Parte 3 Los malvados deben ser castigados La verdad interna sobre la obra en la Era de la Redención Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima sexta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima quinta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La séptima declaración Selección de los diez pasajes de la palabra de Dios sobre “Obra y entrada” Parte 4 Las declaraciones de Dios al universo entero: La decimotercera declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La decimocuarta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La decimosexta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima segunda declaración El hombre sólo puede salvarse en medio de la gestión de Dios Los diez decretos administrativos que el pueblo escogido de Dios debe obedecer en la Era del Reino Las declaraciones de Dios al universo entero: La cuarta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La decimoséptima declaración Deberías obedecer a Dios al creer en Dios Selección de los cuatro pasajes de la palabra de Dios acerca de “La verdad interna de la obra de conquista” Parte 2 El hombre corrupto no es capaz de representar a Dios Las declaraciones de Dios al universo entero: La octava declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La duodécima declaración ¿A quién eres leal? Las declaraciones de Dios al universo entero: La quinta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La undécima declaración La creencia en Dios se debería enfocar en la realidad, no en los rituales religiosos Selección de los cuatro pasajes de la palabra de Dios sobre “El misterio de la encarnación” Parte 3 Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima séptima declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima novena declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima tercera declaración Selección de los cuatro pasajes de la palabra de Dios sobre “El misterio de la encarnación” Parte 1 Selección de los cuatro pasajes de la palabra de Dios acerca de “La verdad interna de la obra de conquista” Parte 1 Las declaraciones de Dios al universo entero: La décima declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima cuarta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima octava declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima declaración Dios y el hombre entrarán juntos en el reposo Parte 2 Las declaraciones de Dios al universo entero: La decimoctava declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La sexta declaración Dios y el hombre entrarán juntos en el reposo Parte 1 Selección de los cuatro pasajes de la palabra de Dios sobre “El misterio de la encarnación” Parte 2 Las declaraciones de Dios al universo entero: La novena declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La decimoquinta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima primera declaración

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