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Declaraciones de Cristo de los últimos días (Selecciones)

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Declaraciones de Cristo de los últimos días (Selecciones)

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La Palabra manifestada en carne (Continuación)
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Palabras Clásicas de Dios (Pasajes)

10. En la época en que Jesús obraba en Judea, lo hacía abiertamente; pero ahora, obro y hablo entre vosotros en secreto. Los incrédulos lo desconocen totalmente. Mi obra entre vosotros está aislada de otras. Estas palabras, estos castigos y juicios, sólo les son conocidos a todos vosotros y a nadie más. Toda esta obra se lleva a cabo entre vosotros y sólo se abre a vosotros; ninguno de esos incrédulos lo sabe, porque el tiempo aún no ha llegado. Estos hombres están cerca de ser hechos completos después de soportar castigos, pero los de fuera no saben nada de esto. ¡Esta obra está demasiado escondida! Para ellos, Dios hecho carne es hermético, pero para los de esta corriente, se le puede considerar abierto. Aunque en Dios todo está abierto, todo está revelado, y se ha liberado, esto sólo es cierto con aquellos que creen en Él, y nada se ha dado a conocer a esos incrédulos. La obra llevada a cabo aquí y ahora se aísla estrictamente para evitar que sepan de ella. Si lo hicieran, todo lo que espera es condenación y persecución. No creerán. Trabajar en la nación del gran dragón rojo, el más retrógrado de los lugares, no es tarea fácil. Si esta obra tuviera que darse a conocer, sería imposible continuar. Esta etapa de la obra simplemente no puede progresar en este lugar. Si esta obra se llevase a cabo abiertamente, ¿cómo podrían tolerarla? ¿No traería esto un riesgo aun mayor? Si esta obra no se ocultase, y continuase en su lugar como en la época de Jesús cuando Él sanaba espectacularmente a los enfermos y expulsaba demonios, ¿no se habrían “apoderado” de ella los diablos hace mucho? ¿Podrían tolerar la existencia de Dios? Si tuviese que entrar ahora en los salones para predicar y enseñar al hombre, ¿no me habrían hecho añicos hace mucho? Y de ser así, ¿cómo iba a poder seguir realizando Mi obra? La razón por la que las señales y maravillas no se manifiestan abiertamente es por causa de la ocultación. Por tanto, los incrédulos no pueden ver, conocer o descubrir Mi obra. Si esta etapa de la obra tuviera que llevarse a cabo de la misma manera que la de Jesús en la Era de la Gracia, no sería tan firme. Por tanto, la obra debe ocultarse de esta forma para vuestro beneficio y el de ella misma. Cuando la obra de Dios sobre la tierra llegue a su fin, esto es, cuando concluya esta obra en secreto, esta etapa de la misma se abrirá completamente de golpe. Todos sabrán que hay un grupo de vencedores en China; todos sabrán que Dios hecho carne está en China y que Su obra ha llegado a su fin. Sólo entonces el hombre caerá en cuenta: ¿por qué razón tiene que mostrar China declive o colapso? Resulta que Dios está llevando a cabo Su obra personalmente en China y ha perfeccionado a un grupo de personas haciéndolas vencedoras.

de ‘El misterio de la encarnación (2)’ en “La Palabra manifestada en carne”

11. Dios hecho carne sólo se manifiesta a algunas personas que lo siguen mientras lleva a cabo Su obra personalmente, y no a todas las criaturas. Él sólo se hizo carne para completar una etapa de la obra, no para mostrar Su imagen al hombre. Sin embargo, Él mismo debe realizar Su obra, por lo que es necesario para Él hacerlo en la carne. Cuando esta obra concluya, Él se irá de la tierra; no puede permanecer durante mucho tiempo en medio de la humanidad por miedo a obstaculizar la obra venidera. Lo que Él manifiesta a la multitud es únicamente Su carácter justo y todos Sus hechos, y no la imagen de Su cuerpo cuando se hizo carne dos veces, porque la imagen de Dios sólo puede mostrarse por medio de Su carácter, y no puede sustituirse por la imagen de Su carne encarnada. Esta sólo se muestra a un número limitado de personas, sólo a aquellos que lo siguen mientras obra en la carne. Esta es la razón por la que la obra que se lleva a cabo ahora se realiza en secreto. Como sucedió con Jesús, el cual sólo se mostró a los judíos cuando realizó Su obra, y nunca se manifestó públicamente a las demás naciones. Así pues, una vez completada Su obra, partió de inmediato del hombre y no se quedó; en el tiempo posterior, no manifestó Su propia imagen al hombre, sino más bien la obra fue llevada a cabo directamente por el Espíritu Santo. Una vez que la obra de Dios hecho carne termine por completo, Él parte del mundo mortal, y nunca más hace una obra parecida a la del tiempo en que estuvo en la carne. El Espíritu Santo hace directamente toda obra que sigue. Durante este tiempo, el hombre difícilmente será capaz de ver Su imagen en la carne; no se muestra en absoluto al hombre, y permanece escondido para siempre. Existe un tiempo limitado para la obra de Dios hecho carne, que debe llevarse a cabo en una era, un tiempo, una nación específicos, y entre personas específicas. Esa obra representa únicamente la del tiempo de Dios hecho carne, y es particular de la era, representando la obra del Espíritu de Dios en una era particular, y no la totalidad de Su obra. Por tanto, la imagen de Dios hecho carne no se mostrará a todos los pueblos. Lo que se muestra a la multitud es la justicia de Dios y Su carácter en su totalidad, en lugar de Su imagen cuando se hizo carne en dos ocasiones. No es la imagen única la que es mostrada al hombre, ni las dos combinadas. Así pues, es imperativo que la carne encarnada de Dios se marche de la tierra al terminar la obra que necesita realizar, porque Él sólo viene a hacer la que debe hacer, y no a mostrar Su imagen a las personas. Aunque Dios ya ha cumplido el sentido de la encarnación haciéndose carne dos veces, seguirá sin manifestarse abiertamente a ninguna nación que nunca antes lo haya visto.

de ‘El misterio de la encarnación (2)’ en “La Palabra manifestada en carne”

12. Deberíais saber que la obra de Dios hecho carne es abrir una era. Esta obra se limita a unos pocos años, y Él no puede cumplir toda la obra del Espíritu de Dios. Esto es idéntico a cómo la imagen de Jesús como judío sólo puede representar la de Dios cuando obraba en Judea, y sólo pudo llevar a cabo la obra de la crucifixión. Durante el tiempo que Jesús estuvo en la carne, no pudo realizar la obra de poner fin a una era o destruir a la humanidad. Por tanto, después de haber sido crucificado y de concluir Su obra, ascendió a lo alto y se ocultó del hombre para siempre. Desde entonces en adelante, esos creyentes fieles en las naciones gentiles sólo pudieron ver el cuadro del Señor Jesús que pegaban en las paredes, y no Su manifestación. Este cuadro lo pinta el hombre, y no es la imagen que Dios mismo mostró al hombre. Dios no se mostrará abiertamente a la multitud en la imagen en la que se hizo carne dos veces. La obra que realiza en medio de la humanidad es permitir a esta entender Su carácter. Esto lo cumple todo mostrándoselo al hombre por medio de la obra de las diferentes épocas, así como por el carácter que ha dado a conocer y la obra que ha hecho, en lugar de a través de la manifestación de Jesús. Es decir, la imagen de Dios no se da a conocer al hombre por medio de la imagen encarnada, sino a través de la obra llevada a cabo por el Dios encarnado de imagen y forma; y a través de Su obra, Su imagen se muestra y se da a conocer Su carácter. Este es el sentido de la obra que Él desea hacer en la carne.

de ‘El misterio de la encarnación (2)’ en “La Palabra manifestada en carne”

13. Una vez que la obra realizada cuando se hizo carne dos veces llega a su fin, Él comienza a mostrar Su carácter justo en las naciones gentiles, permitiendo a la multitud ver Su imagen. Él desea manifestar Su carácter, y a través de ello dejar claro el final de los diversos tipos de hombre, llevando de este modo totalmente a su fin a la era anterior. Su obra en la carne no se extiende por una gran área (del mismo modo que Jesús sólo obró en Judea, Yo lo hago hoy solamente entre vosotros), porque Su obra en la carne tiene fronteras y límites. Él está llevando a cabo simplemente un corto período de obra en la imagen de una carne ordinaria y normal, en lugar de hacer la obra de la eternidad por medio de esta carne encarnada, o la de aparecerse a todos los pueblos de las naciones gentiles. Esta obra en la carne debe ser limitada en su alcance (al igual que obrar sólo en Judea o sólo entre vosotros), para después ser expandida por medio de la desarrollada dentro de estos límites. Por supuesto, el Espíritu de Dios desarrolla directamente la obra de esa expansión, no Su carne encarnada. Porque la obra en la carne tiene límites y no se extiende a todos los rincones del universo. Esto, no lo puede cumplir. Por medio de la obra en la carne, Su Espíritu lleva a cabo la obra que sigue. Así, la obra realizada en la carne es una de iniciación desarrollada dentro de linderos; Su Espíritu continúa posteriormente esta obra, y la amplía.

de ‘El misterio de la encarnación (2)’ en “La Palabra manifestada en carne”

14. Dios sólo viene a esta tierra para realizar la obra de dirigir la era; para abrir una nueva y poner fin a la antigua. No ha venido para vivir el transcurso de la vida de un hombre en la tierra, para experimentar por sí mismo los gozos y las penas de la vida como un hombre, o a perfeccionar a una cierta persona por Su mano o ver personalmente a alguien mientras crece. Esta no es Su obra; la suya es simplemente abrir la nueva era y poner fin a la antigua. Esto es, abrirá una era, pondrá fin a la otra, y derrotará a Satanás llevando a cabo la obra en persona. Cada vez que lo hace, es como si estuviera poniendo un pie en el campo de batalla. En la carne, derrota primero al mundo y prevalece sobre Satanás; obtiene toda la gloria y levanta el telón de la obra de dos mil años, dando a todos los hombres sobre la tierra el camino correcto a seguir, y una vida de paz y gozo. Sin embargo, Dios no puede vivir durante mucho tiempo con el hombre sobre la tierra, porque Dios es Dios, y diferente al hombre después de todo. No puede tener la duración de vida de un hombre normal, esto es, no puede residir en la tierra como un hombre que sólo es ordinario, porque Él sólo tiene una parte mínima de la humanidad normal de los hombres ordinarios para mantener Su vida como tal. En otras palabras, ¿cómo podría Dios empezar una familia y criar hijos en la tierra? ¿No sería una deshonra? Él solamente posee la humanidad normal para el propósito de llevar a cabo la obra de una manera normal, no de permitirle empezar una familia tal como lo haría un hombre ordinario. Su sentido normal, Su mente normal, el alimento y la vestimenta normales de Su carne son suficientes para demostrar que tiene una humanidad normal; Él no tiene necesidad de empezar una familia para demostrar que está dotado de una humanidad normal. ¡Esto es completamente innecesario! Dios viene a la tierra, lo que significa que el Verbo se hace carne; simplemente está permitiendo al hombre entender y ver Su verbo, esto es, ver la obra llevada a cabo por la carne. Su propósito no es que las personas traten a Su carne de una cierta forma, sino sólo que el hombre sea obediente hasta el final, esto es, que obedezca todas las palabras que brotan de Su boca, y se someta a toda la obra que Él realiza. Él simplemente está obrando en la carne, no pidiendo intencionadamente al hombre que exalte la grandeza y la santidad de Su carne. Él simplemente está mostrando al hombre la sabiduría de Su obra y toda la autoridad que ejerce. Por tanto, aunque tiene una humanidad destacada, no hace anuncios, y sólo se centra en la obra que debe realizar. Debéis saber por qué es que Dios se hizo carne pero no alardea ni da testimonio de Su humanidad normal, y en su lugar sólo lleva a cabo la obra que desea hacer. Esta es la razón por la que sólo veis el ser de divinidad en el Dios hecho carne, simplemente porque nunca proclama Su ser de humanidad para que el hombre lo emule. Sólo cuando el hombre guía al hombre, habla este de su ser de humanidad, de forma que pueda conseguir el liderazgo sobre otros impresionándolos y convenciéndolos. En contraste, Dios conquista al hombre a través de Su obra únicamente (esto es, obra inalcanzable para el hombre). Él no impresiona al hombre ni hace que toda la humanidad lo adore, sino que simplemente le inculca un sentimiento de reverencia a Él o hace que sea consciente de que Él es inescrutable. Dios no tiene necesidad de impresionar al hombre. Todo lo que necesita es que lo veneres una vez hayas sido testigo de Su carácter.

de ‘El misterio de la encarnación (2)’ en “La Palabra manifestada en carne”

15. La obra del Dios encarnado es distinta de la de aquellos a los que el Espíritu Santo usa. Cuando Dios realiza Su obra en la tierra, sólo se preocupa por el cumplimiento de Su ministerio. En cuanto a todos los demás asuntos no relacionados con Su ministerio, Él prácticamente no participa, incluso hasta el punto de hacer la vista gorda. Simplemente lleva a cabo la obra que debería hacer, y lo que menos le preocupa es la que el hombre debería realizar. La que Él hace es la única que tiene relación con la era en la que se encuentra y el ministerio que debería cumplir, como si todos los demás asuntos no fueran Su responsabilidad. Él no se dota de más conocimiento básico sobre el vivir de un hombre, y no aprende más habilidades sociales ni ninguna otra cosa que el hombre entienda. No se preocupa en absoluto por todo aquello con lo que el hombre debe ser dotado y simplemente realiza la obra que es Su obligación. Y así, tal como el hombre lo ve, el Dios encarnado es “deficiente” en demasiadas cosas, incluso hasta el punto de hacer la vista gorda ante mucho de lo que el hombre debería tener, y Él no tiene un entendimiento de tales asuntos. Asuntos como el conocimiento general de la vida, así como principios de conducta y de relación con los demás parecen no tener consecuencias para Él. Independientemente de esto, no puedes sentir la más mínima pizca de comportamiento anormal en el Dios encarnado. Es decir, Su humanidad sólo mantiene Su vida como hombre ordinario con el razonamiento normal de Su cerebro, dándole la capacidad de discernir entre lo correcto y lo erróneo. Sin embargo, Él no está dotado de nada más; todo ello es sólo para el hombre (seres creados). Dios se hace carne tan sólo para cumplir Su propio ministerio. Su obra va dirigida a toda una era y no a una persona o un lugar específicos, a todo el universo. Esta es la dirección de Su obra y el principio por el que trabaja. Nadie puede alterar esto, y ningún hombre puede tomar parte en ello.

de ‘El misterio de la encarnación (3)’ en “La Palabra manifestada en carne”

16. Dios sólo viene a la tierra para completar Su obra, y por ello esta es breve. Él no viene a la tierra con el propósito de que el Espíritu de Dios cultive Su carne para ser un extraordinario líder de la iglesia. Cuando Dios viene a la tierra, es el Verbo que se hace carne; sin embargo, el hombre no conoce Su obra y fuerza un propósito así sobre Él. Pero vosotros debéis ser todos conscientes de que Dios es el Verbo hecho carne, no una carne cultivada por el Espíritu de Dios para desempeñar temporalmente el papel de Dios. Dios mismo no es cultivado, sino que es el Verbo, la Palabra hecha carne, y hoy lleva a cabo oficialmente Su obra en medio de todos vosotros.

de ‘El misterio de la encarnación (3)’ en “La Palabra manifestada en carne”

17. Dios sólo se hace carne para dirigir la era y poner en marcha la nueva obra. Debéis entender esta idea. Esto es muy diferente de la función del hombre, y los dos no pueden mencionarse en el mismo contexto. El hombre necesita un largo período de cultivación y perfección antes de que se le pueda usar para desempeñar una obra, y se necesita una humanidad especialmente grande. El hombre no sólo debe ser capaz de sustentar su sentido humano normal, sino entender además muchos de los principios y normas de conducta delante de otros, y además debe aprender más de la sabiduría y la ética del hombre. Con esto debe ser dotado el hombre. Sin embargo, no es así para Dios hecho carne, porque Su obra no representa al hombre ni es la de este; es, más bien, una expresión directa de Su ser y una puesta en práctica directa de la obra que Él debería hacer. (Naturalmente, Su obra se lleva a cabo cuando debería hacerse, y no de forma aleatoria a voluntad. Más bien, la misma comienza cuando es el momento de cumplir Su ministerio). Él no toma parte en la vida del hombre ni en su obra, esto es, Su humanidad no está dotada de ninguna de estas cosas (pero esto no afecta a Su obra). Él sólo cumple Su ministerio cuando es Su tiempo de hacerlo; cualquiera que sea Su estatus, simplemente sigue adelante con la obra que debe hacer. Independientemente de lo que el hombre sepa de Él o de cuáles sean sus opiniones de Él, Su obra no se ve afectada. Esto es justo como cuando Jesús llevó a cabo Su obra; nadie sabía quién era, pero Él simplemente seguía adelante en Su obra. Nada de esto le afectó a la hora de realizar la obra que debía hacer. Así pues, no confesó ni proclamó Su propia identidad al principio, y simplemente hizo que los hombres lo siguieran. Desde luego esto no era sólo la humildad de Dios; era la forma en la que Él obraba en la carne. Él sólo podía obrar de esta manera, porque el hombre no podía reconocerlo a simple vista. E incluso si el hombre lo hacía, no sería capaz de ayudar en Su obra. Además, Él no se hizo carne para que el hombre llegara a conocer Su carne; lo hizo para llevar a cabo Su obra y cumplir Su ministerio. Por esta razón, no dio importancia a dar a conocer Su identidad. Cuando hubo completado toda la obra que debía hacer, el hombre entendió toda Su identidad y Su estatus de forma natural. Dios hecho carne simplemente se mantiene en silencio y nunca hace proclamación alguna. No presta atención al hombre o a cómo se las está arreglando para seguirlo, y simplemente avanza en el cumplimiento de Su ministerio y en llevar a cabo la obra que debe hacer. Nadie puede obstaculizar el camino de Su obra. Cuando llegue el tiempo en que esta concluya, es imperativo que lo haga y se le ponga fin. Nadie puede dictar otra cosa. Sólo después de que se marche del hombre tras completar Su obra, entenderá este la obra que Él hace, aunque aún no completamente de forma clara. Y el hombre necesitará mucho tiempo para entender plenamente Su propósito cuando llevó a cabo Su obra por primera vez. En otras palabras, la obra de la era en la que Dios se hace carne se divide en dos partes. Una parte es por medio de la obra y de las palabras personales del Dios hecho carne. Una vez que el ministerio de Su carne se cumple completamente, la otra parte de la obra deben llevarla a cabo aquellos que el Espíritu Santo usa; entonces es el momento de que el hombre cumpla con su función, porque Dios ya ha abierto el camino, y el hombre debe caminar ahora por él. Es decir, Dios se hace carne para desempeñar una parte de Su obra, continuada seguidamente por el Espíritu Santo así como por los que Él usa. Así pues, el hombre debe conocer la obra principal que Dios hecho carne tiene que realizar en esta etapa de la misma. El hombre debe entender exactamente el sentido de Dios hecho carne y la obra que debe hacer, en lugar de pedir de Dios lo que se pide del hombre. Esto es un error del hombre, así como su concepción, y además, su desobediencia.

de ‘El misterio de la encarnación (3)’ en “La Palabra manifestada en carne”

18. Dios no se hace carne con el propósito de dejar que el hombre llegue a conocer Su carne, o para permitirle distinguir las diferencias entre la carne de Dios encarnado y la del hombre; Dios no se hace carne para entrenar la capacidad de discernimiento del hombre, mucho menos con el propósito de que este adore a la carne encarnada de Dios, de la que recibirá gran gloria. Nada de esto es la voluntad original de Dios de hacerse carne. Y Él no se hace carne para condenar al hombre, para revelarlo intencionadamente, o para dificultarle las cosas. Nada de esto es la voluntad original de Dios. Cada vez que Él se hace carne, la obra es inevitable, lo hace para Su obra y Su gestión mayores, y no por las razones que el hombre imagina. Dios viene a la tierra únicamente como es requerido por Su obra, y siempre que sea necesario. Dios no viene a la tierra con la intención de vagar, sino de llevar a cabo la obra que debe realizar. ¿Para qué otra cosa asumiría Él esa carga tan pesada y tan grandes riesgos por llevar a cabo esta obra? Dios se hace carne sólo cuando tiene que hacerlo, y siempre con un sentido único. Si sólo fuera para que el hombre lo mirase y le abriese sus ojos, entonces, con absoluta certeza, nunca vendría entre los hombres tan frívolamente. Él viene a la tierra para Su gestión y Su obra más grande, y para poder ganar más hombres. Él viene para representar la era y derrotar a Satanás, y lo hace dentro de una carne. Además, viene a guiar a toda la humanidad en sus vidas. Todo esto concierne a Su gestión, y es obra que concierne a todo el universo. Si Dios se hizo carne simplemente para permitir al hombre llegar a conocer Su carne y para abrirle los ojos, ¿por qué no viajaría entonces a toda nación? ¿No es este un asunto extremadamente fácil? Pero Él no lo hizo, y eligió en su lugar un sitio adecuado en el que asentarse y comenzar la obra que debía realizar. Sólo esta carne es de gran significado. Él representa toda una era, y también lleva a cabo la obra de toda una era; pone fin a la anterior y da entrada a la nueva. Todo esto es el importante asunto que concierne la gestión de Dios, y el sentido de una etapa de la obra llevada a cabo por Dios venido a la tierra.

de ‘El misterio de la encarnación (3)’ en “La Palabra manifestada en carne”

19. Dios mismo comienza la obra de cada era, pero debes saber que sea cual sea Su obra, Él no viene a empezar un movimiento ni a celebrar conferencias especiales, ni a establecer algún tipo de organización para vosotros. Él sólo viene para llevar a cabo la obra que debe hacer. Ningún hombre limita la misma. Él realiza Su obra como desea; no importa lo que el hombre piense o sepa, Él sólo se centra en llevar a cabo Su obra. Desde la creación del mundo, ya han existido tres etapas de la obra; desde Jehová a Jesús, y desde la Era de la Ley a la de la Gracia, Dios nunca ha convocado una conferencia especial para el hombre ni ha reunido nunca a toda la humanidad para convocar una conferencia de trabajo global especial con el fin de expandir Su obra. Él simplemente lleva a cabo la obra inicial de toda una era cuando el tiempo y el lugar son los correctos, y por medio de ello da entrada a la era para guiar a la humanidad en sus vidas. Las conferencias especiales son las congregaciones del hombre; reunir a las personas para celebrar las festividades es la obra del hombre. Dios no observa las festividades y, además, las aborrece; Él no convoca conferencias especiales y además las aborrece. ¡Ahora debes entender exactamente cuál es la obra de Dios hecho carne!

de ‘El misterio de la encarnación (3)’ en “La Palabra manifestada en carne”

Declaraciones de Cristo de los últimos días (Selecciones)

¿Eres un verdadero creyente de Dios? La esencia de Cristo es la obediencia a la voluntad del Padre celestial Es muy importante entender el carácter de Dios La aparición de Dios ha traído una nueva época Sólo el Cristo de los últimos días le puede dar al hombre el camino de la vida eterna Los verdaderamente obedientes seguramente serán ganados por Dios El repique de los siete truenos: profetizando que el evangelio del reino se extenderá por todo el universo La obra en la Era de la Ley El suspiro del Todopoderoso Dios es la fuente de la vida del hombre Sólo el que experimenta la obra de Dios verdaderamente cree en Dios Qué punto de vista deben tener los creyentes ¿Sabes? Dios ha hecho algo grande entre los hombres Dios preside el destino de toda la humanidad Conocer las tres etapas de la obra de Dios es la senda para conocer a Dios Parte 1 Conocer las tres etapas de la obra de Dios es la senda para conocer a Dios Parte 2 ¿Has cobrado vida? El salvador ya ha regresado en una “nube blanca” Conocer la obra de Dios hoy Contemplando la aparición de Dios en Su juicio y Su castigo ¿Existe la Trinidad? Cómo Pedro llegó a conocer a Jesús Acerca de los apelativos y la identidad Parte 1 Todos los que no conocen a Dios son los que se oponen a Él Cuando veas el cuerpo espiritual de Jesús será cuando Dios haya hecho de nuevo el cielo y la tierra Deberías saber que el Dios práctico es Dios mismo ¿Cómo puede el hombre que ha definido a Dios en sus conceptos recibir Sus revelaciones? Cómo deberías ocuparte de tu misión futura Deberías saber cómo la humanidad completa ha evolucionado hasta el día de hoy (Parte 1) La Era del Reino es la Era de la Palabra La esencia de la carne habitada por Dios Las declaraciones de Dios al universo entero: La decimonovena declaración Cristo realiza la obra de juicio con la verdad Deberías saber cómo la humanidad completa ha evolucionado hasta el día de hoy parte 2 La diferencia entre el ministerio del Dios encarnado y el deber del hombre Aquellos incompatibles con Cristo son seguramente opositores de Dios La obra de Dios y la práctica del hombre parte 1 La obra de Dios y la práctica del hombre parte 2 Nadie que es de la carne puede escapar del día de la ira Acerca de los apelativos y la identidad parte 2 La humanidad corrupta está más necesitada de la salvación del Dios hecho carne Parte 1 La obra de Dios y la obra del hombre Parte 1 La obra de Dios y la obra del hombre Parte 2 La humanidad corrupta está más necesitada de la salvación del Dios hecho carne Parte 2 ¿Qué sabes de la fe? La obra de esparcir el evangelio también es la obra de salvar al hombre Qué significa ser un hombre de verdad Promesas a aquellos que han sido perfeccionados ¿Es la obra de Dios tan sencilla como el hombre imagina? Breve charla sobre “El Reino Milenario ha llegado” Muchos son llamados, pocos escogidos Cómo conocer la realidad Las experiencias de Pedro: su conocimiento del castigo y del juicio Parte 1 El éxito o el fracaso dependen de la senda que el hombre camine Parte 1 El éxito o el fracaso dependen de la senda que el hombre camine Parte 2 Cómo conocer a Dios en la tierra Sólo los que conocen la obra de Dios hoy pueden servir a Dios Sólo los que conocen a Dios y Su obra pueden satisfacer a Dios Cuando se trata de Dios, ¿cuál es tu entendimiento? Ya que crees en Dios deberías vivir por la verdad Los mandamientos de la nueva era Tener un carácter inalterable es estar en enemistad con Dios Los que aman a Dios vivirán siempre en Su luz Las experiencias de Pedro: su conocimiento del castigo y del juicio Parte 2 Debes buscar el camino de la compatibilidad con Cristo Restaurar la vida normal del hombre y llevarlo a un destino maravilloso Parte 1 Restaurar la vida normal del hombre y llevarlo a un destino maravilloso Parte 2 Selección de los cuatro pasajes de la palabra de Dios acerca de “Relativo a la Biblia” Parte 1 La diferencia esencial entre el Dios encarnado y la gente que Dios usa Las dos encarnaciones completan el sentido de la encarnación Sólo aquellos que conocen a Dios pueden dar testimonio de Él El Reino Milenario ha llegado Cómo servir en armonía con la voluntad de Dios Selección de los cuatro pasajes de la palabra de Dios acerca de “Relativo a la Biblia” Parte 2 Sólo los perfeccionados pueden vivir una vida significativa Dios es el Señor de toda la creación Selección de los tres pasajes de la palabra de Dios sobre “La visión de la obra de Dios” Parte 1 Selección de los tres pasajes de la palabra de Dios sobre “La visión de la obra de Dios” Parte 2 Selección de los diez pasajes de la palabra de Dios sobre “Obra y entrada” Parte 1 Selección de los diez pasajes de la palabra de Dios sobre “Obra y entrada” Parte 2 Sólo amar a Dios es realmente creer en Dios Las formas religiosas de servicio deben ser prohibidas Tres advertencias Deberías preparar suficientes buenas obras para tu destino Todo se realiza por la palabra de Dios Deberíais considerar vuestros hechos Selección de los diez pasajes de la palabra de Dios sobre “Obra y entrada” Parte 3 Los malvados deben ser castigados La verdad interna sobre la obra en la Era de la Redención Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima sexta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima quinta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La séptima declaración Selección de los diez pasajes de la palabra de Dios sobre “Obra y entrada” Parte 4 Las declaraciones de Dios al universo entero: La decimotercera declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La decimocuarta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La decimosexta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima segunda declaración El hombre sólo puede salvarse en medio de la gestión de Dios Los diez decretos administrativos que el pueblo escogido de Dios debe obedecer en la Era del Reino Las declaraciones de Dios al universo entero: La cuarta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La decimoséptima declaración Deberías obedecer a Dios al creer en Dios Selección de los cuatro pasajes de la palabra de Dios acerca de “La verdad interna de la obra de conquista” Parte 2 El hombre corrupto no es capaz de representar a Dios Las declaraciones de Dios al universo entero: La octava declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La duodécima declaración ¿A quién eres leal? Las declaraciones de Dios al universo entero: La quinta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La undécima declaración La creencia en Dios se debería enfocar en la realidad, no en los rituales religiosos Selección de los cuatro pasajes de la palabra de Dios sobre “El misterio de la encarnación” Parte 3 Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima séptima declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima novena declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima tercera declaración Selección de los cuatro pasajes de la palabra de Dios sobre “El misterio de la encarnación” Parte 1 Selección de los cuatro pasajes de la palabra de Dios acerca de “La verdad interna de la obra de conquista” Parte 1 Las declaraciones de Dios al universo entero: La décima declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima cuarta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima octava declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima declaración Dios y el hombre entrarán juntos en el reposo Parte 2 Las declaraciones de Dios al universo entero: La decimoctava declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La sexta declaración Dios y el hombre entrarán juntos en el reposo Parte 1 Selección de los cuatro pasajes de la palabra de Dios sobre “El misterio de la encarnación” Parte 2 Las declaraciones de Dios al universo entero: La novena declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La decimoquinta declaración Las declaraciones de Dios al universo entero: La vigésima primera declaración

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