Los principios de buscar la salvación

1. Debes aceptar el juicio y castigo, la poda y trato y las pruebas y refinamiento de Dios para conocer el carácter justo de Dios;

2. Debes ser capaz de aceptar la verdad y obedecer la verdad por comer y beber las palabras de Dios, y obtener la iluminación, esclarecimiento y guía de la obra del Espíritu Santo;

3. Debes establecer una relación normal con Dios, ser absolutamente capaz de obedecer la obra de Dios, de desempeñar el deber que se supone debes cumplir y de ser leal a Dios;

4. Debes buscar la verdad y practicar la verdad en todas las cosas y vivir según las palabras de Dios, a fin de desechar la oscura influencia de Satanás y obedecer verdaderamente a Dios.

Las palabras relevantes de Dios:

Si las personas quieren convertirse en seres vivientes, y dar testimonio de Dios, y que Dios los apruebe, deben aceptar la salvación de Dios, se deben someter gustosamente a Su juicio y castigo y deben aceptar gustosamente la poda y el trato de Dios. Sólo entonces podrán poner en práctica todas las verdades que Dios exige, y sólo entonces obtendrán la salvación de Dios y verdaderamente se convertirán en seres vivientes. Dios salva a los vivos, Dios los ha juzgado y castigado, están dispuestos a consagrarse y están felices de darle sus vidas a Dios, y con gusto dedicarían todas sus vidas a Dios. Sólo cuando los vivos dan testimonio de Dios, Satanás puede ser avergonzado; sólo los vivos pueden esparcir la obra del evangelio de Dios, sólo los vivos son conforme al corazón de Dios, y sólo los vivos son personas reales. […] Los vivos son aquellos cuyos espíritus han vuelto a nacer, que saben obedecer a Dios y que son leales a Dios. Poseen la verdad y el testimonio y sólo estas personas son agradables a Dios en Su casa. Dios salva a los que pueden cobrar vida, que pueden ver la salvación de Dios, que pueden ser leales a Dios y que están dispuestos a buscar a Dios. Él salva a los que creen en la encarnación de Dios y creen en Su aparición.

de ‘¿Has cobrado vida?’ en “La Palabra manifestada en carne”

Las personas no pueden cambiar por ellas mismas su carácter; deben padecer el juicio y el castigo y el doloroso refinamiento de las palabras de Dios o ser tratadas con, disciplinadas y podadas por Sus palabras. Sólo después de eso pueden ellos lograr la obediencia y devoción a Dios y no tratar de engañarlo y tratar con Él descuidadamente. Es bajo el refinamiento de las palabras de Dios que las personas tienen un cambio de carácter. Sólo los que experimentan la revelación, juicio, disciplina y trato de Sus palabras ya no se atreverán a hacer cosas de manera descuidada y se volverán calmados y compuestos. El punto más importante es que puedan obedecer las palabras actuales de Dios y obedecer la obra de Dios, e incluso si no es de acuerdo con las nociones humanas, las pueden hacer a un lado y obedecer intencionadamente.

de ‘Aquellos cuyo carácter ha cambiado son aquellos que han entrado a la realidad de las palabras de Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

El hombre vive en medio de la carne, lo que quiere decir que vive en un infierno humano, y sin el juicio y el castigo de Dios, el hombre es tan inmundo como Satanás. ¿Cómo puede el hombre ser santo? Pedro creía que el castigo y el juicio de Dios eran la mejor protección del hombre y la mayor gracia. Sólo a través del castigo y el juicio de Dios el hombre podía ser despertado, y odiar la carne y odiar a Satanás. La disciplina estricta de Dios libera al hombre de la influencia de Satanás; lo libera de su propio y pequeño mundo, y le permite vivir a la luz de la presencia de Dios. ¡No hay mejor salvación que el castigo y el juicio! Pedro oró, “¡Oh Dios! Siempre que me castigues y me juzgues, sabré que no me has abandonado. Aunque no me des gozo y paz, y me hagas vivir en sufrimiento, y me inflijas castigos sin número, mientras que no me dejes mi corazón estará tranquilo. Hoy, Tu castigo y juicio se han vuelto mi mejor protección y mi mayor bendición. La gracia que me das me protege. La gracia que me otorgas hoy es una manifestación de Tu justo carácter, y es castigo y juicio; más aún, es una prueba y, más que eso, es una vida de sufrimiento”. Pedro pudo hacer a un lado los placeres de la carne y buscar un amor más profundo y una protección mayor debido a que había ganado del castigo y del juicio de Dios gracia en demasía. En su vida, si el hombre quiere ser limpiado y lograr cambios en su carácter, si quiere vivir una vida que tenga sentido y cumplir su deber como criatura, entonces debe aceptar el castigo y el juicio de Dios, y no debe dejar que se aparten de él la disciplina de Dios ni los golpes de Dios, para que se pueda liberar de la manipulación y la influencia de Satanás, y pueda vivir en la luz de Dios. Sabe que el castigo y el juicio de Dios son la luz, y la luz de la salvación del hombre, y que no hay mejor bendición, gracia o protección para el hombre. El hombre vive bajo la influencia de Satanás, y existe en la carne; si no es limpiado y no recibe la protección de Dios, entonces el hombre se hará cada vez más depravado. Si quiere amar a Dios, entonces debe ser limpiado y salvado.

de ‘Las experiencias de Pedro: su conocimiento del castigo y del juicio’ en “La Palabra manifestada en carne”

Justo ahora, la senda que el Espíritu Santo camina es las palabras actuales de Dios. Así que, para que uno la camine, debe obedecer y comer y beber de las palabras actuales de Dios encarnado. Él está haciendo la obra de las palabras y todo se habla desde Sus palabras y todo se establece en Sus palabras, Sus palabras actuales. Ya sea estar completamente sin dudas acerca del Dios hecho carne o conocerlo, uno debe poner mucho esfuerzo en Sus palabras. De lo contrario, él no puede lograr nada en absoluto y se quedará sin nada. Sólo llegando a conocer a Dios y satisfacerlo sobre el fundamento de comer y beber Sus palabras, uno puede establecer poco a poco una relación normal con Él. Comer y beber Sus palabras y ponerlas en práctica es la mejor cooperación con Dios y es la práctica que mejor se mantiene firme en el testimonio como uno de Su pueblo. Cuando uno entiende y es capaz de obedecer la esencia de las palabras actuales de Dios, está viviendo en la senda que es guiada por el Espíritu Santo y ha entrado en el camino correcto de Dios perfeccionando al hombre.

de ‘Aquellos cuyo carácter ha cambiado son aquellos que han entrado a la realidad de las palabras de Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

Si puedes comer y beber siempre las palabras de Dios, a la vez que estás atento a Su voluntad y practicas Sus palabras, entonces le perteneces a Dios y vives dentro de Sus palabras. ¿Estás dispuesto a escapar del campo de acción de Satanás y vivir en la luz de Dios? Si vives dentro de las palabras de Dios, el Espíritu Santo tendrá la oportunidad de llevar a cabo Su obra; si vives bajo la influencia de Satanás, el Espíritu Santo no tendrá oportunidad de llevar a cabo obra alguna. […] Si los hombres viven en las palabras de Dios, el Espíritu Santo estará con ellos y llevará a cabo la obra en ellos; si los hombres no viven en las palabras de Dios, viven en la esclavitud de Satanás. Los hombres que viven en un carácter corrupto no tienen la presencia ni la obra del Espíritu Santo. Si vives en la esfera de las palabras de Dios, en el estado exigido por Él, entonces le perteneces y la obra de Dios se llevará a cabo en ti; si no vives en la esfera de las exigencias de Dios, sino bajo el campo de acción de Satanás, entonces sin duda estás viviendo bajo la corrupción de Satanás. Sólo puedes cumplir las exigencias de Dios si vives dentro de Sus palabras y le entregas tu corazón; debes hacer lo que Dios dice, convertir Sus palabras en el fundamento de tu existencia y en la realidad de tu vida; sólo entonces le pertenecerás a Dios. Si practicas con sinceridad, conforme a la voluntad de Dios, Él llevará a cabo Su obra en ti y después vivirás bajo Sus bendiciones, vivirás a la luz de Su rostro, serás capaz de comprender la obra que el Espíritu Santo lleva a cabo y también sentirás el gozo de la presencia de Dios.

de ‘Escapa de la influencia de las tinieblas y Dios te ganará’ en “La Palabra manifestada en carne”

Si eres una persona que ama la verdad, si eres capaz de aceptar la verdad a pesar de tu carácter corrupto, si puedes recibir la obra del Espíritu Santo y entender la voluntad de Dios, de esta forma podrás renunciar a la carne y obedecer el plan de Dios. Cuando tienes cambios en tu carácter, después de experimentar algunas pruebas, esto significa que poco a poco estás entrando por la senda de Pedro, la de ser perfeccionado.

de ‘Cómo tomar la senda de Pedro’ en “Registros de las Pláticas de Cristo”

Una relación normal con Dios quiere decir no dudar ni negar nada de la obra de Dios, sino poder obedecer la obra de Dios, quiere decir tener los motivos correctos delante de Dios, sin pensar en ti mismo, poniendo siempre los intereses de la casa de Dios en primer lugar sin importar lo que estés haciendo, y aceptar la observación de Dios y obedecer Sus arreglos. Quiere decir poder sosegar tu corazón en la presencia de Dios en todo lo que hagas e incluso cuando no entiendas la voluntad de Dios, seguir cumpliendo tu deber y responsabilidades lo mejor que puedas; cuando la voluntad de Dios se te revele, entonces no es tarde para que la acates en tu práctica. Cuando tu relación con Dios se haya vuelto normal, tu relación con las personas será normal. Todo se construye sobre el fundamento de las palabras de Dios: por medio de comer y beber las palabras de Dios, practica de acuerdo a lo que Dios pide, enmienda tus opiniones, y no hagas cosas que se opongan a Dios o perturben la iglesia. No hagas cosas que no tengan ningún beneficio para las vidas de tus hermanos y hermanas, no digas cosas que no edifiquen a los demás ni hagas nada vergonzoso. Sé justo y honorable en todas las cosas que hagas y permite que sean presentables delante de Dios. Aunque haya veces en que la carne sea débil, serás capaz de poner los intereses de la casa de Dios en primer lugar, no procurar tus propios beneficios, y actuar con justicia. Si puedes practicar de esta manera, entonces tu relación con Dios será normal.

Siempre que hagas algo, debes examinar si tus motivos son correctos. Si puedes actuar conforme a los requerimientos de Dios, entonces tu relación con Dios es normal. Este es el criterio mínimo. Si, cuando examinas tus motivos, surgen los que son incorrectos, y si puedes darles la espalda y actuar conforme a las palabras de Dios, entonces te volverás alguien que es correcto delante de Dios, lo que mostrará que tu relación con Dios es normal, y que todo lo que haces es por amor a Dios y no para ti mismo. Debes enmendar tu corazón, ser justo, y tus emociones no te deben controlar ni debes actuar de acuerdo a tu propia voluntad siempre que hagas o digas algo: estos son los principios por los cuales los que creen en Dios se conducen.

de ‘Cómo está tu relación con Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”

En la corriente actual, todas las personas que aman verdaderamente a Dios tienen la oportunidad de que Él las perfeccione. Sean jóvenes o ancianas, mientras mantengan en sus corazones una obediencia a Dios y reverencia hacia Él, podrán ser perfeccionadas por Él. Dios perfecciona a las personas según sus diferentes funciones. Siempre que hayas hecho todo lo que está en tu fuerza y te sometas a la obra de Dios, podrás ser perfeccionado por Él. Ahora, ninguno de vosotros es perfecto. En ocasiones sois capaces de llevar a cabo un tipo de función, y a veces dos; mientras deis toda vuestra fuerza a Dios y os eroguéis por Él, seréis a la larga perfeccionados por Él.

de ‘Acerca de que todos cumplan su función’ en “La Palabra manifestada en carne”

Para escapar de la influencia de las tinieblas, primero debes ser leal a Dios y tener el deseo de buscar la verdad; sólo entonces tu estado será el correcto. Vivir en el estado correcto es una condición previa para escapar de la influencia de las tinieblas. No tener el estado correcto significa que no eres fiel a Dios ni tienes el deseo de buscar la verdad y, por tanto, es imposible escapar de la influencia de las tinieblas. Que el hombre escape de la influencia de las tinieblas depende de Mis palabras, y si él no puede practicar conforme a Mis palabras, no escapará de la esclavitud de la influencia de las tinieblas. Vivir en el estado correcto es vivir bajo la guía de las palabras de Dios, vivir en el estado de ser fiel a Dios, vivir en el estado de buscar la verdad, vivir en la realidad de erogar sinceramente para Dios, vivir en el estado de amar a Dios genuinamente. Quienes vivan en estos estados y dentro de esta realidad, se transformarán gradualmente a medida que entren a mayor profundidad en la verdad, y se transformarán con la profundización de la obra, hasta que por fin Dios los gane sin duda y lleguen a amar a Dios genuinamente. Quienes han escapado de la influencia de las tinieblas serán capaces de poco a poco captar la voluntad de Dios y entender el corazón de Dios, y ser finalmente un íntimo de Dios. No sólo no tendrán nociones de Dios ni se rebelarán contra Él, sino que llegarán a detestar incluso más las nociones y la rebelión que tuvieron antes, y engendrarán un amor genuino por Dios en su corazón.

de ‘Escapa de la influencia de las tinieblas y Dios te ganará’ en “La Palabra manifestada en carne”

Los que no buscan tener un conocimiento de los asuntos del espíritu, que no buscan la santidad y que no buscan vivir la verdad, que están contentos sólo con ser conquistados en el lado negativo, que no son capaces de vivir y manifestar la verdad y hacerse parte del pueblo santo, ellos son personas que no han sido salvadas. Porque si no tiene la verdad, el hombre es incapaz de mantenerse firme durante las pruebas de Dios; sólo los que pueden mantenerse firmes durante las pruebas de Dios, son los que han sido salvados. Lo que quiero son personas como Pedro, personas que buscan ser perfeccionadas. La verdad hoy se les da a los que la anhelan y la buscan. Esta salvación se les otorga a los que anhelan que Dios los salve, y no sólo está destinada a que vosotros la adquiráis, sino que también es para que Dios os pueda ganar. Ganáis a Dios con el fin de que Dios os pueda ganar. Hoy os he hablado estas palabras y vosotros las habéis escuchado y debéis practicar de acuerdo a estas palabras. Al final, cuando pongáis en práctica estas palabras, será cuando Yo os haya ganado por medio de estas palabras; al mismo tiempo, vosotros también habréis ganado estas palabras, es decir, habréis ganado esta salvación suprema. Una vez que hayáis sido limpiado, seréis un verdadero ser humano.

de ‘Las experiencias de Pedro: su conocimiento del castigo y del juicio’ en “La Palabra manifestada en carne”

Comunión del hombre:

Para experimentar la obra de Dios y recibir Su salvación, uno debe cumplir con su deber. Esta es una condición importante para actuar de acuerdo con la obra de Dios. Cumplir con tu deber es también una señal de creer realmente en Dios, y la prueba de que crees en Dios es poder cumplir fielmente con tu deber. Si las personas no cumplen con su deber, no pueden recibir mucho de la obra del Espíritu Santo y les resulta casi imposible obtener la perfección del Espíritu Santo. Sólo cumpliendo con el propio deber se puede experimentar plenamente la obra de Dios y recibir con facilidad la obra y perfección del Espíritu Santo. Sólo cumpliendo con su deber puede uno recibir más de la obra del Espíritu Santo, y ser capaz de entender más a fondo su propia esencia corrupta, lo que le da a uno más confianza para buscar la salvación de Dios. Sólo cumpliendo con el deber de uno se puede experimentar más exhaustivamente el juicio y el castigo de Dios, entender la naturaleza de su oposición y rebelión contra Dios, y obedecer y adorar sinceramente a Dios. Sólo cuando uno ha cumplido con su deber puede entender más realmente la sabiduría y la omnipotencia de Dios y eliminar sus propias nociones religiosas y falsedades. Sólo cuando uno ha cumplido con su deber puede tener una interacción más rica en la vida con los hermanos y hermanas de la iglesia, alcanzar un mayor entendimiento de la verdad para lograr un conocimiento genuino de Dios y llevar a cabo la transformación del carácter vital. Sólo cuando hemos cumplido con nuestro deber somos capaces de hacer que nuestros corazones sean generosos, tener perspectiva de futuro, ampliar nuestro conocimiento, hacer más plena nuestra sabiduría, convirtiéndonos así paso a paso en aptos para ser usados por Dios. Sólo cuando hemos cumplido con nuestro deber podemos entender la verdad más profundamente y entrar en la realidad para lograr la transformación de nuestro carácter y ser perfeccionados por Dios. En resumen, cumplir con nuestro deber es de suma importancia al experimentar la obra de Dios. El que podamos cumplir con nuestro deber o no está directamente relacionado con las grandes cuestiones de si se nos puede conceder o no la salvación de Dios y el ser perfeccionados por Dios.

de la comunión de lo de arriba

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